Siento que otras vez me odiaran XD un pequeño regalo para los Ronmione c:
Disclaimer: Hp no es mio es de JK
Capítulo 7:
Hermione.
El capítan y Ginny llegaban a la habitación que había preparado las primer oficial para que se llevara a cabo el ritual de zombificación al recién capturado comandante portugués.
-Todo está listo Harry—decía Hermione mientras que notaba un ligero rubor en las mejillas de Ginny y Harry por igual, sabía que había interrumpido algo.
-Gracias Hermione, la señorita Weasley me acompañara en este ritual, en cuanto salga, que si todo sale como es deseado quiero la cena de ambos en mi camarote como la última vez, por favor—decía Harry.
-Claro que sí capitán, enseguida—respondía Granger mientras observaba como ingresaban a la habitación Harry y Ginny cerrando la puerta detrás de ellos.
Hermione volteaba su mirada y veía a Ron quien la estaba esperando en ese momento para saber que más iban a hacer en ese día.
-¿Cuáles son sus órdenes primer oficial?—preguntaba con una sonrisa en los labios Ron.
-Vamos a la cocina, tenemos que decirle a la cocinera de la cena del capitán—decía Hermione mientras que ella comenzaba a bajar con dirección a la cocina seguida por Ron.
Al llegar ambos entraban a un sitio que olía mucho a especies, comida, frutas y donde hacía mucho calor al momento de entrar al igual de que había mucho humo en recinto, el cual mermaba un poco la vista de Ron.
-Señoritas Patil—decía Hermione.
En ese momento dos jóvenes de alrededor de unos dieciocho años salían de entre el humo de la cocina, ambas estaban ataviadas muy parecidas a Hermione solo que tenían un delantal cubriendo la parte de enfrente de su cuerpo y una cuchara cada una en su mano diestra. Las facciones de ambas eran hindús, morenas de ojos color negro, muy cálidos, la cabellera de ambas eran negras como la noche y de una longitud pronunciada.
-Ordene primer oficial—decía la de la izquierda.
-Primero que nada les presento al Señor Weasley, quien será mi mano derecha por disposición del capitán Harry—decía Hermione presentando al pelirrojo.
-Mucho gusto, yo soy Parvati Patil—decía la que había hablado primero.
-Y yo Padma Patil—decía la de la derecha, ambas sonriendo a Ron, quien les devolvía la sonrisa cortésmente.
-El capitán quiere que preparen la cena como el otro día para dos personas y los mejores ingredientes que tengamos—decía Hermione viendo a las gemelas.
-Enseguida comenzaremos a hacerlo primera oficial—decían la hermanas y con ello comenzaban a picar y preparar los ingredientes para la cena.
Posteriormente Hermione y Ron salían de ahí y se dirigían a la popa del barco donde Hermione veía hacia el mar y donde el sol comenzaba a ocultarse, mientras que sus cabellos danzaban de un lado al otro al compás del viento que rozaba la cara de ambos chicos, mientras que los titilantes rayos que aún se podían ver del sol los iluminaba.
-Gracias nuevamente por salvarme…- decía Hermione Rompiendo el hielo entre ambos –De no haber sido por ti, estaría muerta en estos momentos y Harry estaría oficiando un funeral ahorita—decía Hermione, sin quitar la vista del ocaso.
-No fue nada, como te dije somos compañeros ahora y nos tenemos que ayudar los unos a los otros, a Harry no le gustara si alguno de nosotros muere, eso lo sabes mejor que yo y mucho menos su mejor amiga…-decía Ron mientras se recargaba en el barandal del barco.
-Eso es lo que más odia Harry, perder gente importante para él, siempre le ha pasado eso, que cuando más cercano se siente a alguien, pasa algo que lo aleja de esa persona ya sea un problema, que la persona se va o…que muere—decía tristemente Hermione –Pero los de esta tripulación nunca lo abandonaremos, nada nos separara de nuestro capitán, estamos siempre fieles a lo que él diga y haga, él nos ha dado una casa, protección, comida y su confianza al dejarnos sin zombificar—decía Hermione volteando a ver a Ron –Él puede zombificar a quien quiera, pero a los que estamos aún vivos en este navío es porque confía en nosotros y sabemos que nunca lo traicionaremos de ninguna forma, ¿Cómo podríamos traicionar a la persona que nos ha cuidado durante mucho tiempo?—decía Hermione mientras observaba como el firmamento se teñía de negro y los pequeños destellos de las estrellas comenzaban a brillar.
-Estoy de acuerdo contigo en todo lo que has dicho referente al capitán Potter, a pesar de que por lo que vi a sus enemigos no les muestra piedad alguna, he observado cómo trata a mi pequeña hermana, como si de una princesa se tratara—decía Ron –mi hermana se merece una nueva vida y Harry se la está dando con esto que hizo por nosotros, fue algo que nadie lo hubiera hecho por miedo a nuestro padre y a los Malfloy, pero el con la mano en la cintura se lo ofreció a mi Ginny y después a mí, no sé cómo se lo podremos pagar, estamos en una deuda eterna con él, gracias a él puedo respirar y sonreir tranquilo de que Ginevra está feliz y contenta, de que ahora sonríe de verdad, ya que hace tiempo no la veía tan viva, desde que se enteró que se casaría con aquella inmunda rata de Draco, el brillo de sus ojos había desaparecido por completo, se la pasaba de un mal genio o inclusive aunque ella lo ocultara, lloraba desconsolada, comía muy poco ya, pareciera como si se dejara morir, intentando escapar su destino por ese medio, ella estaba dispuesta a evitarlo, según estaba yo viendo, quería huir a como diera lugar y pareciera que la muerte en ese entonces era su única alternativa, todos mis hermanos y yo estábamos angustiaos de sobremanera, ya que nuestros padres no se estaban dando cuenta de lo que le estaban ocasionando a nuestra pequeña hermana, fue muy egoísta por parte de mi padre lo que le hacía a Ginny y lo peor es que no se daba cuenta de eso—decía un poco enojado mientras daba un manotazo al barandal –Era egoísta por parte de mi padre lo que le hacía a mi sangre, a la pequeña Ginny, quería obligarla a casarse con una completa escoria solo para poder obtener los favores de la corona y aumentar las ganancias que tenía en su empresa de barcos y estupidez y media…fue un completo estúpido mi papá…-
-Por lo que he oído tu familia es muy acomodada y muy respetada en las coronas, ustedes hacen entrega de muchas mercancías por todo el mundo…- decía Hermione.
-Si tiene razón en ello, mi papá se dedica a eso y es muy adinerado y acomodado entre la sociedad algo que ni a Ginny ni a mi nos importaba, pero nacimos en ese estilo de vida, no podemos hacer nada al respecto hasta ahora.—decía con cierta pesadumbre Ron.
-Yo fui de una familia pobre…de status media baja, mi madre era costurera mi padre era barrendero, no teníamos gran cosa para comer pero vivíamos felices, yo le ayudaba a mi madre con su trabajo así cubríamos más clientes entre ella y yo, pero bueno yo tengo un gusto un tanto raro para las mujeres…me fascina leer…- decía sonrojándose Hermione –Mi ambición desde pequeña era entrar a una universidad de esas donde puedes aprender muchas cosas y había un sin número de libros, que podría leer día y noche, pero bueno claro mi familia no podía costear eso y era estúpido que una mujer estudiara, pero Harry cambio eso—decía sonriendo y tomaba la mano de Ron y la guiaba a su camarote con pasos apresurados hasta llegar a una puerta de caoba en la cual insertaba una llave Hermione y la abría entrando ella y jalando a Ron para que entrara.
La chica se movía a través de la obscuridad y prendía varios quinqués y velas alumbrando por completo los aposentos de la jovencita.
Ron quedaba maravillado al ver el cuarto, era un tanto amplio, con una cama un escritorio donde posaban dos velas, un tintero, una pluma y unos pergaminos, había una cama y un lavabo donde suponía él se aseaba la primer oficial, pero lo que más captaba la atención el joven eran los estantes llenos de libros, había mínimo cien libros en todo el cuarto, de diversos temas por lo que alcanzaba a ver Ron.
-Aquí es donde yo paso mi tiempo, estudio y leo, siempre que no tengo algo que hacer o que el capitán me da permiso de permanecer todo el día aquí—decía ella sonriendo mientras se sentaba en su cama quitándose el chaleco y doblándolo.
-Es un lugar muy acogedor debería de decir, muy contrario al camarote de Harry, ese sitio me daba miedo…esperaba que un fantasma saliera en cualquier momento—decía Ron riendo.
-Si lo aposentos del capitán tienden a ser lúgubres y fríos, así le gusta a él…- decía sonriendo Hermione.
-¿Cómo terminaste siendo parte de una tripulación pirata?—preguntaba repentinamente Ron a la castaña.
La chica bajaba la mirada hacia el suelo y suspiraba al recordar los eventos que la habían llevado a esta vida, cada recuerdo era doloroso pero los sostenía porque eso la motivaba a seguir adelante y a nunca darse por vencida como muchas personas quisieron que lo hiciera, eso nunca iba a pasar.
-Cuando yo vivía con mis padres en escocia, nosotros vivimos en el pueblo donde los Malfloys gobiernan o mejor dicho el condado, como te dije mi madre era costurera y mi padre era un barrendero y no teníamos mucho para vivir pero si lo suficiente para estar felices, como te dije yo le ayudaba a mi madre a zurcir, no era algo que se me facilitara del todo pero me salía correctamente y con ello podía ayudar a mi mamá a tener más clientes y eso nos comenzaba a aumentar los ingresos un poco más y no le cargábamos la mano a mi padre, el cual a veces se sentía presionado. Eran unas excelentes personas mis padres, nunca tuvieron problemas con nadie de nuestros vecinos ni del condado en cambio eran muy queridos por que ayudaban mucho a la gente y hacían favores sin esperar nada a cambio—decía con una sonrisa al recordar Hermione –Ellos se habían casado porque estaban perdidamente enamorados el uno del otro y yo fui el fruto de su amor, algo de lo que me siento orgullosa, nuestra vida era tranquila y sin problema alguno, como te dije previamente, no teníamos problemas con nadie no nos gustaba eso, era innecesario…pero todo se tornó gris un día…- decía Hermione mientras su mirada se hacía llena de dolor y odio al mismo tiempo.
-¿Qué paso?—preguntaba Ron.
-Los Malfloys aumentaron los impuesto, lo cual hacia que muchas personas se enojaran y protestaran por ello, mis padres uno de ellos, apenas teníamos para comer y sobrevivir y ahora con los impuestos, que habían aumentado esas ratas nos dejaban prácticamente sin comida, mucha gente protesto pero los nobles se encargaban de silenciarlos rápidamente, quitándoles sus propiedades, a sus hijos o incluso matando a toda su familia, era desastroso aquel tiempo, no sabías que pasaría, o si morirías al día siguiente la gente estaba en pánico de hacer enojar a los Malfloy, nadie se atrevía a contradecirlos ahora…y fue cuando mi papá cometió el peor error de su vida…- decía Hermione mientras los ojos se le humedecían y esta bajaba la mirada, a lo cual Ron reaccionaba rápidamente y la abrazaba pegándola a él.
-Mi padre decidió huir, en una noche, estaba dispuesto a dejar ese sitio y proveernos de algo mejor a mi madre y a mí, empaco todo lo necesario para nosotros y en medio de la noche, salimos de casa con nuestros bultos y ropa que traíamos puesta en ese momento, nos escondíamos en las sombras y caminábamos con precaución, estábamos muy cerca de lograr huir, pero algo salía mal…-decía la chica aumentando el entrecortado de su voz, mientras que el pelirrojo sentía las lágrimas de la castaña humedeciendo su camisa –Los guardias nos atraparon y nos llevaron al palacio de aquella familia maldita, lo recuerdo muy bien, nos hicieron hincarnos enfrente de ellos, postrarnos como perros sarnosos y sucios, mientras ellos nos veían con desdén y asco, recuerdo de igual manera como se burlaban de las suplicas de mi padre, de que dejaran ir a mi madre y a mí de ahí que lo castigaran a él y no a nosotros, pero solo aumentaban las risotadas de Lucius Malfloy acompañadas de las burlas de su hijo Draco, quien se me quedaba viendo con una mueca de asco y repudio mientras que en su visaje presentaba una sonrisa digna de aquel que se burlaba del pesar de otros, yo lo veía con mis ojos llenos de lágrimas, mi corazón latía rápidamente lleno de angustia y temor por lo que fuera a pasar, tenía mucho miedo…Y fue cuando Lucius dio la orden…las palabras que más temía escuchar en ese momento "Mátenlos, llévenlos al océano y tírenlos al mismo, háganlo como si fueran basura". Mi corazón se hundía sabía que no había escapatoria, todo se había ido al infierno—decía llorando la chica.
-Nos ataron y nos llevaron arrastrando hacia uno de los barcos de la familia, donde nos mantuvieron presos durante unas dos o tres semanas apenas dándonos comida para sobrevivir y torturándonos, mi madre fue violada en varias ocasionas por los marineros y mi padre golpeado y obligado a ver como lastimaban a mi madre abusando de ella…-El llanto de Hermione dejaba hacer aquel de alguien con tristeza y se convertía en un llanto de furia, de frustración y sobre todo lleno de sed de venganza –Ello quisieron abusar de mi pero mi madre nunca se los permitió, ella se dejaba hacer todo tipo de vulgaridades y menos precios contal de que me dejaran viva y que no me tocaran en ningún momento, mi padre aguantaba esas humillaciones, de ver como unos malnacidos se follaban a su mujer mientras él veía sin poder hacer nada, recuerdo las lágrimas cayendo como cascadas de sus ojos, aquel rostro contorsionado entre dolor y odio ente frustraciones y deseos de morir en aquel momentos, los cuales no se hicieron esperar. – Decía Hermione mientras se despegaba de Ron y le daba la espalda –Al inicio de la cuarta semana llevaron a mi padre y a mi madre a una isla desierta, no se precisamente donde, pero lo único que recuerdo fue escuchar los dos disparos que acababan con la vida de mis progenitores, sabía que en ese momento todo se había acabado para mí, me convertiría en el juguete de esos cerdos, sería su puta…-decía temblando de rabia la chica, dejando salir pequeños suspiros intentando controlarse –Pero fue todo lo contrario…fui salvada—decía calmándose Hermione.
El pelirrojo la veía y no podía evitar cierta pesadumbre al escuchar la historia de la castaña, eran unos malditos los Malfloys, no podía creer que su padre estaría de acuerdo con ellos en esos aspectos, en parte esperaba que no lo estuviera y que no supiera de ellos y que por ende seguiría socializándose con ellos, pero ahora más que antes estaba agradecido de que Ginny no se tuviera que casar con ese imbécil de Draco, era un monstruo, un bueno para nada, una piltrafa para la sociedad, él se merecía morir bajo la soga junto con toda la corrupción que tenía en su familia no podía creer que fueran capaces de llegar tan bajos por tan solo unas monedas de oro y unos impuestos esto era inaudito, imperdonable, habían despojado de su familia y su futuro a esta dulce dama enfrente de él, la sangre le hervía a Ron en ese momento tenía muchas ganas de destrozar a los Malfloys en esos momentos, hacerlos quemarse en lo más bajo del infierno y con ello pagar las atrocidades que habían hecho.
-¿Cómo fuiste salvada?—cuestionaba Ron.
-Al momento de que aquel barco volvió a zarpar, fue atacado por La Venganza de la Reina Anna, pensando que era un barco mercantil del cual podrían robar cosas y aumentar las riquezas de los capitanes de ese entonces que eran Lily y James Potter, padres de Harry, cuando termino la batalla, Harry bajo a las celdas investigando el barco y fue cuando me encontró medio muerta, con hambre sed y sucia, me cargo y me llevo a donde sus padres quienes dieron la orden inmediata de que me asearan y alimentaran, me dieran ropas y demás, me adoptaron como parte su hija, aquí yo conviví con Harry quien es un hermano para mí, nos convertimos en los mejores amigos, somos inseparables él y yo, aprendimos a luchar juntos bajo la tutela del capitán James, a Leer y escribir bajo las enseñanzas de Remus Lupin y a navegar nos enseñó Sirius Black el padrino de Harry, a mí me enseño a cocinar y hacer diversas cosas Lily, desde como coser una bandera inclusive me enseño un poco de brujería algo que a mí no me gusta mucho o al menos no tanto como a Harry, vivimos en completa armonía durante 3 años, cuando cumplimos los 13 Harry y yo paso algo desastroso que ya te contara el si es que te llega a tener la confianza, ya que no cabe en mi decírtelo, son cosas privadas del capitán y no son para mí que las ande divulgando por todos lados, y desde entonces navegamos juntos Harry y yo, posteriormente fuimos siendo acompañados primero por Luna, posteriormente Neville, las Gemelas Patil, Seamus y Dean llegaron juntos y ahora tú y tú hermana han hecho más grande nuestra familia—decía mientras se volteaba y le sonreía al joven.
El pelirrojo sin titubear abrazaba a la primer oficial pegándola nuevamente a su pecho y acariciaba su ondulado cabello castaño, mientras esta no puede evitar más que responderle el abrazo y acurrucar su cabeza sobre el pecho del pelirrojo dejando salir un suspiro de tranquilidad sintiéndose seguro en los brazos del chico.
-Ahora yo te protegeré a ti, ¿me entiendes? Y te ayudare a que todo salga conforme tú necesitas para que puedas vengarte de aquellas sabandijas llamadas Malfloy, nunca más alguien te volverá a lastimar, tendrán que pasar por encima de mi cadáver para hacerlo, eso te lo juro, yo te cuidare de ahora en adelante en todo momento no te dejare sola.—decía Ron mientras miraba hacia abajo a la chica la cual clavaba su mirada marrón sobre los ojos del chico haciéndola sonrojarse.
-Eres muy hermosa…- decía atrevidamente Ron haciendo que se sonrojara aún más la jovencita pirata.
Y sin pensarlo ni maquilarlo, Hermione se ponía de puntitas y daba un suave beso en la comisura del labio de Ron, apenas rosándolo pero que haciendo que a ambos se les acelerara de sobremanera el corazón en esos momentos.
-Eres todo un galante caballero Ronald Weasley…- decía Hermione –Y espero que cumplas lo que acabas de decir…confiare en ti al ser mi mano derecha…y te estas ganando algo más que mi confianza…-decía sonrojada Hermione.
-Así lo hare…señorita no tiene de que preocuparse…- decía Ron mientras le sonreía.
-Ahora necesito que me acompañes a ver si y esta la cena del capitán, no tarda en culminar el ritual de capitán…- decía Hermione tomando la mano del joven y saliendo ambos de su recamara con dirección de la cocina, sabiendo que en ambos había nacido algo más allá que compañerismo.
