Hola mis seguidores! Aquí les dejo el capitulo 7, pero antes un aviso...

Bien, estee... como verán, mi imaginación es malditamente bipolar, por lo que me da ideas diferentes por cada día,

¿Qué quiero decir con esto?

Bueno, err... haré otro NessxLucas (Obviamente también voy a seguir con este, no se asusten) totalmente distinto a este... pero lo que yo quería saber es que si... les gustaría que acabe con este NessxLucas para empezar con el otro, o voy avanzando con ambos...

Bueno, no sé, y para el gusto de algunas picaronas, el otro tendrá un yaoi mucho más alto, y quizá, sólo quizá, un poquito de Lemmon c:

(No conocen mi lado perversh, créanme e_e, en algun fic veran cómo exploto ese lado de mí, pero no sé si explotarlo alguna vez con mis psíquicos favoritos)

Buaaano el punto es que sé que al principio van a odiar el otro... pero si lo siguen, les ruego que no dejen de leerlo, porque les aseguro que el final les encantará c:

Bueno, sin más que decir, he aquí el capitulo 7!:D


Capítulo 7: Una noche solitaria

—Lucas…

— ¿Ness?

—Lucas, ¿Me has estado besando?

— ¿Qué? ¿D-de qué estás hablando, Ness?

—Crees que no lo sabía ¿Verdad?

—Ness, perdón, yo…

—Lo siento, pero no podemos seguir siendo amigos…

— ¿QUE? ¡Ness, no, por favor!

—Lucas…

— ¡POR FAVOR NO LO HAGAS, TE AMO, PERO PREFIERO QUE NO SEAMOS NADA ANTES DE DEJAR DE SER AMIGOS!

—Lucas…

— ¡NESS, TE LO SUPLICO, DE VERDAD!

— ¡Lucas!

— ¡SIN TI NO SOY NADA, POR FAVOR!

— ¡LUCAS, DESPIERTA!

Abro los ojos, gracias a Dios, era sólo una pesadilla.

—¡Santo sea el cielo!—decía Popo, mirándome—¡Estás sudando!¿Qué soñabas?

—Ehh— no se los podía decir— Nada importante

—No creo que nada importante te haya hecho caerte de la cama—dijo Toon Link

En efecto, estaba en el suelo, con ellos dos mirándome.

Esperen un segundo…

Falta alguien aquí

— ¿Dónde está Ness?—pregunté, preocupado

—Ohh—Toon Link se mostró algo preocupado, también—cuando se despertó, dijo que no se sentía muy bien, así que fue a la enfermería

— ¿Q-qué?— me paré, de repente— ¿Qué tenía?

—No quiso decir—siguió Toon Link— pero hablaba algo extraño, y estaba tosiendo mucho cuando se estaba vistiendo.

Me fui al baño, me vestí en cinco minutos.

— ¿Adonde crees que vas, Lucas?—dijeron ambos

—Voy a ver a Ness

—No creo que te dejen entrar a esta hora—dijo Popo

— ¿Qué hora es?— pregunté, impaciente

—Las nueve y media—dijo Toon Link— nos hemos perdido el desayuno

—Y estamos tarde para el entrenamiento

Ellos tenían toda la razón, no podía faltar a mi entrenamiento, y mucho menos ahora, que pronto habría un torneo. Vería a Ness luego, aunque estaba muy preocupado, digo, no sé la seriedad del asunto.

Mientras entrenaba Master Hand me llamó la atención, porque no estaba controlando bien mis poderes psíquicos. Creo que fue porque no dejaba de pensar en ese extraño sueño que tuve. Es más, por poco me la creo, todo se veía tan real…

Después de almorzar, me dirigí a la enfermería.

Cuando llegué allí, toqué la puerta, y me abrió el Dr. Mario

— ¡Hola, Lucas!

— ¡Dr. Mario!

—Supongo que has venido a ver a Ness

—Exacto

El Dr. Mario miró al suelo, sacudió su cabeza y dijo:

—Lo siento, tendrás que regresar mañana

Me sorprendí un poco.

—Pe-pero ¿por qué?— dije, algo enfadado.

—Lucas, de verdad, Ness no puede ver a nadie ahorita.

— ¡Al menos dime cómo está!

— ¡Por favor, regresa mañana!

— ¡QUIERO VERLO!

— ¡HAZLO POR ÉL, NO PUEDE RECIBIR A NADIE!

Unas lágrimas amenazaron con salirse de mis ojos.

—S-sólo quiero saber cómo está… por favor…sólo cinco minutos…

El Dr. Mario me miró compadecido, entonces me dio un golpe suave en el hombro, señal de que me tenía que tranquilizar.

—Sólo cinco.

Me invitó a pasar, avancé, y había dos habitaciones, iba a entrar a la que todos vamos, pero el Dr. Mario me retuvo.

—Es la otra

Me preocupé más. La otra era casi una sala de clínica.

Cuando entré, las lágrimas salieron sin avisar. Vi al pobre de mi amado Ness, con esos aparatos que se les ponen a los que tuvieron accidentes para que puedan respirar, su pecho se movía mucho, tenía una carita de sufrimiento, mientras respiraba con dificultad, sus mejillas estaban coloradas, y sudaba ligeramente.

—Lucas, no llores— dijo el Dr. Mario— él necesita que estés fuerte ahora, si te ve llorar se preocupara más.

—N-no puedo evitarlo— dije, secándome las lágrimas.

—Tranquilízate—me sonrió— está así porque recién se está adecuando a los ataques de asma, por ser la primera vez, le ha chocado muy fuerte, es por eso que hemos tenido que oxigenarlo.

—¿C-cómo llegó aquí?

—Bueno—puso su mano en su barbilla— llegó temblando aquí, diciendo que no podía respirar

—¿Y su inhalador?

—Se lo puso, pero no le funcionaba—se mostró preocupado— luego, empezó a desesperarse, y se puso a llorar, pensaba que se iba a morir

¡Oh, vamos! Si yo no pudiera respirar también pensaría que me voy a morir.

—Luego, lo intenté tranquilizar, pero el aire le empezó a faltar más. —lo miró — al rato cayó al suelo inconsciente, entonces lo puse como lo estás viendo ahora mismo.

Rayos, no podía evitar llorar al verlo así, escuchando débiles gemidos de sufrimiento.

—¿C-cuánto tiempo ha estado así?

—Menos de una hora

Me acerqué más a él, le cogí la mano, estaba muy caliente.

—Estoy contigo, amigo.

Sonó el teléfono. El Dr. Mario fue a contestar.

—Hola…ajá…perdón, ahorita tengo a un niño que está grave… no lo puedo dejar… ¿Es muy urgente?...oh, entiendo….ya voy para allá….

Colgó

—Lucas—me miró un momento— ¿Puedes cuidar de él unos minutos? El Rey Dedede volvió a caer de las escaleras y no puede pararse, no sé cuánto tiempo tardaré.

—Con gusto.

El Dr. Mario salió, y yo me quedé con Ness. Lo miré, estaba muy agitado, unas lágrimas salían de sus ojos, y de los míos también. Con mi otra mano sujeté la mano que ya estaba cogiendo, y le di un beso. Dejé sus manos sobre la camilla, y traje un paño, para secarle el sudor y las lágrimas.

Entonces se me ocurrió algo.

No, no, no lo hagas, Lucas. Está enfermo, se encuentra delicado, no puedes hacerlo. Si le quitas eso quizá él… aunque, se le ve muy lindo, digo, quizá esta noche no vaya a la habitación.

¡Tonto! ¿En qué rayos piensas? ¡Si le quitas eso quizá se muera! ¡Estás siendo muy egoísta con él! Te aprovechas ahora que está indefenso, para poder hacer lo que no puedes, porque no tienes la valentía de decirle que lo amas.

¡No me lo perdonaré, nunca! ¡Esto que hago está mal! No digo que amarlo esté mal, sino, ¡me aprovecho de él! Al principio me encantaba, pero ahora que me pongo a pensar mejor las cosas, lo estoy dejando como una víctima, y yo el culpable. ¡Mierda! ¿Por qué no me di cuenta antes? ¡Soy un estúpido! ¡Y además una mala persona! Es mi mejor amigo, lo beso casi todas las noches, desde esa primera vez que me atreví a hacerlo, no puedo evitarlo, pero ahora siento que está mal, no puedo controlarme…

— ¡Soy un cobarde!— grité, golpeando la camilla, y con lágrimas en los ojos.

—N-no lo eres…

Miré a Ness, había despertado. Su voz estaba muy entrecortada, y su mirada muy débil.

—Ness…

— ¿Por qué dices q-que eres un cobarde?— me preguntó, intentando sonreír, pero le costaba.

Lo pensé, ahora es el momento, vamos, quien sea mi ángel de la guarda, dame fuerzas, por favor, debo decírselo, ya basta de esconderlo, él tiene que saberlo.

—Porque lloré cuando supe que estabas mal

Ness entornó los ojos.

—O sea, preocuparse por mí te hace cobarde…

Soy un idiota.

—N-no quise decir eso…sino es que…

—Tranquilo, Lucas— dijo, intentando reír, pero no lo lograba— sé a lo que te refieres, pero no tiene nada de malo llorar porque tu mejor amigo está mal… yo también lo haría ¿Sabes?

¿Llorarías por mí?

— ¿E-en serio?

—Claro que sí, eres mi mejor amigo, y te quiero

Esas dos palabras, me encendieron el corazón, sé que se refería a un contexto de amistad, pero es la primera vez que me lo decía, y había sido cara a cara. ¿Por qué siempre es él quién toma la iniciativa? Así nunca me aceptará como novio.

—Y-yo también te quiero mucho, Ness.

Ness me miró, con cierta compasión.

—No llores Lucas, estaré bien, te lo prometo.

No pude contenerme más, y de mi llanto en silencio, pasé a un llanto descontrolado.

—Lucas, no…

Mis manos cubrían mi rostro, no era la primera vez que él me veía llorar, pero sí la primera vez de esa manera. Las lágrimas caían sobre la sábana que lo cubría, y él sólo permanecía en silencio.

Pasaron veinte segundos, y sentí que me cogía del brazo, haciéndome mirarlo. Cuando me di cuenta, estaba sentado en la camilla, y con ese aparato que le otorgaba oxígeno, fuera, dejando ver sus labios resecos, los cuales no dejaban de ser muy bellos.

Contenía su respiración agitada, una sonrisa intentaba formarse en su rostro, pero algo se lo impedía.

— ¿L-lo ves? Estoy bien.

Él, hizo algo que pudo haberle costado la vida…

Sólo para que yo dejara de llorar…

—Ness… ponte tu aparato…

—No…

— ¡Por favor!

— ¡No lo haré!

Se le notaba que la respiración le costaba más y más. Sin embargo, se negaba a ponerse el aparato

— ¡Te lo suplico!

— ¡Si lo hago te pondrás a llorar!

— ¡Dijiste que no tiene nada de malo!

— ¡No es eso!

— ¿Entonces?

— ¡ES QUE ODIO VERTE LLORAR!

Dijo esto, y volvió a dejarse caer en su camilla, sólo intentaba tomar grandes bocanadas de aire, pero no lo lograba, no decía palabra alguna, sólo cogía con fuerza las sábanas, e intentaba respirar, pero no podía.

— ¡Ness!

—L-luc…no podía terminar la frase, la falta de aire se lo impedía.

Estaba al borde de la desesperación, no sabía qué hacer. Busqué su inhalador, se lo puse, pero él seguía sufriendo. Yo seguía llorando, corriendo de un lado a otro, sin la menor idea de lo que estaba haciendo. Entonces, vi el aparato en el suelo, y se lo puse a Ness, con lo cual respiró aliviado.

—G-gr-gracias— dijo, aún algo agitado y sin aire.

Lo abracé con fuerza, él me correspondió.

—Por favor— le dije yo, aún llorando— no vuelvas a hacer eso, juro que no lloraré más.

—Y-ya lo e-estás haciendo— dijo, al parecer también llorando.

—Perdón—dije yo, sin soltarlo— no puedo evitarlo. Todo esto es mi culpa

—N-no—sí, también estaba llorando— fui yo el tonto que te hizo preocupar más

Ambos llorábamos abrazados, sin duda fue un mal momento para los dos. Siento que fue mi culpa, si yo no hubiera llorado, él no se hubiera quitado esa cosa, y si él no se la hubiera quitado, no habría estado con un pie en la otra vida. Malditas lágrimas, caen por todo, debí haberle hecho caso al Dr. Mario, no debí haber entrado nunca, para que esto no sucediera, ahora, quizá Ness tarde más en recuperarse, y todo porque yo hice que él se quitara ese aparato.

Y todavía, pensaba quitárselo yo cuando estuviera dormido para darle un beso.

Sin duda, se me ha zafado un tornillo.

Nos soltamos, lo miré, era la segunda vez en toda mi vida que lo veía llorar. Era increíble como su expresión cambiaba completamente. Él es de ese tipo de personas que andan contentos todo el tiempo, y que difícilmente los ves llorar, pero cuando lo haces, posiblemente seas tú el que termine llorando.

Se secó las lágrimas. Él miro hacia el suelo, con una sonrisa, que finalmente se desvaneció, porque siguió hablando, a pesar que era mejor que no dijera nada.

—No me gusta que me vean llorar— dijo

Recordé esa frase, venida de otro de mis amigos. Si es que en algo se parece a Toon Link, es en eso.

— ¿Por qué?—le pregunté

—No lo sé—dijo, y volvió a sonreír— aparte de Link, tú eres el único que me ha visto llorar.

Claro, Link lo conoce desde hace años, cuando no se me permitía venir, porque iniciaron esto como el 64 o algo así. Él era sólo un niño pequeño, y supongo que lloraba al perder (Conociéndolo, porque él no ama nada más que la victoria).

Pero, ¿Sólo yo? ¿Ni siquiera Popo, que lo conoce desde mucho antes que yo?

Eso sólo significa una cosa…

De verdad, me considera su mejor amigo.

— ¿De verdad?

—Sí… ¿Por qué te mentiría?

Me mentiste diciendo que estabas bien…

—Olvídalo, Ness— le sonreí— mejor descansa un poco.

—Está bien—me devolvió la sonrisa.

Pasó un momento, y llegó el Dr. Mario.

—Esta es la última vez que ayudo a ese pingüino gordo—dijo, sobándose los brazos— ¡Ness, ya despertaste!

—S-sí

— ¿Cómo te sientes, pequeño?

—Agotado

—Es de suponerse

Estaba allí, sin decir nada, así que decidí irme. Cogí el pomo de la puerta, ya a punto de irme, cuando escuché esa bella voz…

—Lucas, espera…

Me volteé, lo miré sorprendido.

—Puede quedarse ¿Verdad?

El Dr. Mario nos miró a ambos con una expresión de sorpresa. Ness le dio una sonrisa suplicante, y yo hice algo parecido (si se le pude decir) junte mis manos, dándole a entender que le rogaba quedarme allí.

—Está bien, pero a la hora de la cena, ya no hay lugar a visitas — me guiñó el ojo — no te lo tomes a mal, Lucas

—No se preocupes Dr., yo entiendo.

Uno de esos silencios incómodos tomó posesión del lugar.

—Ehh…— vaciló el Dr. Mario — saldré un momento, si llega alguien herido, desangrado, o algo parecido no duden en avisarme ¿Está claro?

—Sí — respondí yo, y Ness sólo asintió.

Nos quedamos los dos solos nuevamente.

Y así nos quedamos hasta veinte minutos antes de la cena. Ness se había quedado dormido, ya no tenía puesto su aparato para oxigenarse, en otras palabras, estaba ya casi repuesto del todo. Fue una tarde muy linda, conversar sólo con él, intentando sonrojarme cada vez que me sonreía, aunque fueron pocas veces las que no me sonrojé por él.

Pero, de algo que me ha quedado preocupando, fue ese extraño impulso de querer quitarle el aparato ese. Digo, no le quiero hacer mal a Ness, pero, ¿Hasta dónde fui casi capaz de llegar sólo para darle un beso? Ese es mi problema, mi cobardía. Por qué… ¿Por qué no tengo el valor de decirle algún día que estoy perdidamente enamorado de él? Me debo esconder para no dar a conocer mi amor, y debo llegar hasta cosas como esta, solo para demostrarle que lo amo, pero sin que se dé cuenta.

Faltaba poco para irme, me daba lástima despertarlo, se le veía muy tranquilo, sumergido en el mundo de los sueños.

Me acerqué a sus labios, pero enseguida pensé que me merecía un castigo por lo que estuve a punto de hacer. No me lo perdonaría si lo besara ahora, así que sólo le di un beso en la frente y luego me retiré, despidiéndome de él, pero sin que me escuchara.

Perdonen labios de Ness, pero no nos veremos hasta la próxima noche.


Ok, el titulo esta algo pornero, igual que la ultima frase de Lucas xd

Y, un aviso que voy a poner en todos mis fics a partir de este, claro, hasta conseguir lo que quiero :D

ALGUIEN ME ENSEÑA A HACER UN P*TO SONGFIC? T_T POR FAVOR! HICE UNO Y ME SALIÓ DEL ASCO! Y TENGO UN PERSONAJE QUE QUEDA MALDITAMENTE BIEN CON UNA CANCIÓN Y NO PUEDO HACERLO POR QUE QUIERO QUE SEA PERFECTO Y AHHHHHHHH!

*se tira por la ventana, a pesar de vivir en el primer piso de su casa xd*

Cuidense, el cap 8 vendra pronto (: