-¡Mi chica explosiva!- exclamó Jubilee con los brazos extendidos hacia los lados para abrazar a Tabitha.
-¡Mi chica pirotécnica!- replicó la rubia.
Detrás de Jubilee venía Peter, cargado de bolsas que, seguramente, eran compras de su novia.
-Hey, Peter- lo saludó John. El aludido estrechó la mano del pirokinético, haciendo que, casi, caiga de bruces.
-Feliz cumpleaños- le deseó.
-Gracias- masculló algo incómodo. No era usual para él que tanta gente recordara su cumpleaños.
-Tengo revistas y accesorios nuevos- Jubilee le informaba a Tabitha. En ese momento Bobby se acercaba a ellos; al parecer ya había saludado a la pareja-. Vamos a hablar de tu graduación- jaló a la rubia, quien le dedicó una mueca de sufrimiento a John, seguida de una sonrisa y un guiño, para darle a entender que podría soportarlo.
John rió en respuesta. La rubia no era amante de las compras. Era usual que ella tratara de seguirle el ritmo a su pirotécnica amiga, pero no solía lograrlo.
-Oigan, chicos ¿quieren ir a beber algo?- Bobby propuso.
-Déjame arrojar esto en mi habitación- Coloso dijo, enseñando las bolsas que mantenía en un brazo.
-¿Y Rogue?- inquirió John, como haciendo conversación.
-Está con el Franchute nuevo- John arqueó las cejas en respuesta-. El mutante que trajeron Jubilee y Peter- se explicó-. Hablaba francés y se babea por Rogue. Están con Storm ahora.
John rió, a pesar de que le resultó extraño que Bobby no estuviera enfadado por el interés del nuevo en su novia. Iceman siempre había sido protector y celoso con Marie.
-Vamos- indicó Coloso cuando regresó-. ¿No adoran haber vuelto a los viejos tiempos?
Los otros dos rieron a gusto. Realmente era bueno volver a casa.
Los tres mutantes se habían sentado en una mesa de jardín, alejados de la mansión. Bebían una cerveza cada uno, mientras se ponían al día, hablando de deportes y posibles miedos al matrimonio. Eran los amigos que nunca debieron dejar de ser.
-No puedo creer que vivas con Tabitha y no sean novios- comentó Bobby-. Siempre te ligaste a todas las chicas que podías…
-Cierra la boca, Drake- le ordenó John a sabiendas de que se comenzarían a burlar de él-. Además, creo que hay algo más importante que discutir aquí ¿no crees que va siendo hora de que tu y Rogue den el paso?- le cuestionó suspicaz.
Bobby y Peter bajaron las miradas con; algo así; como vergüenza.
-¿Qué sucede?- inquirió John, que jugaba con su encendedor; como siempre-. ¿Porqué ponen esa expresión que me hace sentir que metí la pata?
-Creo que Bobby debe contarte algo- Coloso miraba a Bobby para hablar.
-¿Qué cosa?- invitaba a su amigo a hablar con la mirada-. Hombre, deja de asustarme.
-No tienes que asustarte- el rubio jugaba con la tapa de su botella sobre la mesa, sin mirar al castaño-. Es solo que, las cosas no marchan bien con Marie.
Por algún motivo, Pyro entristeció al escuchar esa noticia; aunque el chico celoso en su interior sonrió.
-¿Por qué?- fue la única pregunta que llegó a formular. Para ser un escritor, solía quedarse sin palabras muy seguido.
-Creo que se acabó el amor…- farfulló sin sonar convencido-. Por lo menos esa clase de amor- trató de explicarse mejor-. Sigo creyendo que es una mujer increíble que debe ser feliz, pero… no creo poder ser el hombre que la haga feliz.
-¿Se lo dijiste?- el hombre de ojos grises sonaba cada vez más triste. Era decepcionante que la pareja más bonita que haya conocido se estuviera acabando frente a sus propios ojos. Él era un escritor que creaba historias de amor constantemente. Y sus viejos amigos eran una fuente de inspiración. Siempre creyó que su relación era un amor tan puro e inocente (y un poco estúpido, con falta de creatividad) que solo necesitaba de un intercambio de miradas para estar seguros de que estaban ahí el uno para el otro. Se pasó gran parte de su estadía en la mansión viéndolos felices; mientras él era solo el amigo de ambos; al margen de esa felicidad.
-No… pero pienso hacerlo pronto.
-Cuenta la historia completa- Coloso sonó acido.
Bobby puso una mueca de dolor. Era como si el hombre lo hubiera golpeado con sus palabras.
-Vamos, Drake- lo invitó a hablar nuevamente. Su voz no sonaba tan reconfortante como hubiera deseado, pero de cualquier forma, pretendía ser el amigo que una vez fue para el rubio. Sin contar que el mal tono de Coloso lo ponía nervioso; el gigante de buen corazón no era alguien que hablara así con nadie.
Iceman suspiró.
-Tengo una aventura con Kitty- soltó de sopetón. Haciendo que el castaño se quedara sin oxigeno en los pulmones. Esperando que el hombre de hielo le dijera que era mentira. Que quitara esa expresión de niño bueno que se arrepentía por haber cometido un error y le dijera que solo era una mala broma. Pero eso no ocurrió.
-¿Qué…?- balbuceó dejando el mechero prendido en su mano. La llama creció, comenzando a lamer el brazo del castaño que no se inmutaba de ello.
Coloso se cubrió de hierro instintivamente, dudando de que Pyro no resurgiera de entre los escombros de Alcatraz para quemar todo a su paso.
Iceman dio un respingo, protegiéndose con su escudo de hielo antes de hablar.
-Dyce, cálmate- le pidió con cierto temor, sonando más al niño que evitaba las confrontaciones que al X-men que había estado dispuesto a matar a su mejor amigo, si era necesario, para ganar la batalla-. Déjame explicarte- casi rogó.
-Soy todo oídos- su voz era más ronca y amenazadora que nunca. Las llamas llegaban hasta su codo, cayendo sobre la mesa como si se tratara de un liquido que poco a poco lamia y relamía las superficies.
-Marie y yo ya no nos amamos como antes- comenzó-. Ni siquiera nos tocamos- arrugó el entrecejo.
-O sea que como no tienes sexo, fuiste en busca de la pequeña puta de Shadowcat- escupió. Olvidando que no hacía mucho tiempo había arrinconado a la chica para besarla, aunque no lo hizo al final.
-¡No hables así de ella!- se puso de pie. El pirómano no se movió de su lugar, pero las flamas se extendieron aún más por toda la mesa y el suelo.
Peter se puso de pie lentamente. Sabía que esto podía volverse una pelea en cualquier momento y quería estar preparado. El mutante no estaba de acuerdo con lo que Iceman estaba haciendo, pero; a diferencia de John; era lo suficientemente amable como para dedicarse a solucionar todo con palabras. Él y John eran amigos de Rogue también, no era algo placentero saber que su novio le era infiel.
-Entonces ¿cómo debería llamar a esa pequeña traidora?
-¿Te crees con derecho de llamar traidores a los demás?- Bobby habló sin pensar.
Las llamas crecieron de golpe nuevamente, el suelo y algunos árboles eran acariciados por las flamas. Pero John seguía sin moverse de su lugar.
-Creo saber del tema- sonrió de lado con malicia. Pyro podía ser intimidante sin siquiera ponerse en guardia-. ¿Hace cuanto le hacen eso a Rogue?
-Algunos meses- bajó la mirada. Las llamas volvieron a crecer, obligando a retroceder a los otros dos mutantes, aunque no servía de nada, estaban rodeados por las llamas. Pyro no parecía ser consciente del fuego, que cubría sus piernas y brazos. La mesa de jardín ahora era una masa deforme en el suelo. El pirómano seguía observando fijamente a su amigo.
-John, tranquilízate- le pidió Coloso.
-Eres una maldita rata mentirosa- el castaño ignoró al gigante, insultando al rubio-. Finges amor hacia una mujer excepcional- lo acusó-. "Valió la pena cada maldito segundo"- reprodujo la frase de la noche anterior.
-¡Eso es verdad!- lo detuvo-. Realmente amé a Marie. Pero se acabó. Sé que ella tampoco me ama más. Lo veo en sus ojos, en sus gestos- explicó con dolor en su voz-. Ya no es como antes.
-¡Entonces díselo, con un demonio!- finalmente el pirómano se puso de pie al gritar, las llamas creciendo nuevamente. El fuego se estaba extendiendo demasiado-. Si no lo haces lo haré yo- lo amenazó.
John estaba decepcionado de Bobby. Siempre había sido el chico bueno, el que se merecía a la chica dulce, el que siempre había sido mejor que él. Y a pesar de que antes se enfurecía por sentirse una basura junto a su mejor amigo, el perdedor que se la pasaba en problemas; con el tiempo lo aceptó, incluso al punto de renunciar a Rogue, por creer que ella se merecía a un tipo como Bobby. Pero ahora el chico bueno estaba comportándose como un imbécil. Y eso le daba asco a John.
-Lo haré. Te lo juro- Bobby finalmente clavó la mirada en los ojos grises del castaño.
-Estemm… ¿John?- Peter interrumpió el cruce de miradas-. ¿Crees que puedes apagar el incendio? No es bueno para el ecosistema eso de la deforestación, ya sabes- elevó un hombro.
Pyro observó a su alrededor: había desatado un; no tan pequeño; incendio forestal en unos minutos.
-¡Oh!- exclamó por lo bajo. Levantó una mano en el aire, enseñando la palma para tirar de las llamas hacia ella en un segundo-. Más vale que Rogue te haya dejado de amar- le advirtió a Bobby con la llama en su mano-. Porque si no es así y la sureña entristece, te quemo, Drake. Y ni tu escudo de hielo te salvará- lo amenazó antes de marcharse a la mansión.
Esa misma noche, John fumaba en el techo de la mansión. Mientras, Tabitha permanecía atrapada entre revistas y accesorios que Jubilee insistía en que viera.
Un ruido lo sacó de su ensimismamiento, cubrió su mano de fuego, era un reflejo. La lucha por la supervivencia lo había obligado a tomar esa clase de hábitos.
-¿John?- lo llamó una voz femenina, mientras unas manos enguantadas tomaban el borde del tejado.
-¿Rogue?- apagó el fuego, poniéndose de pie para ayudarla a subir-. ¿Qué haces aquí?- le preguntó cuando ya se encontró en el techo junto a él.
-Pensé que estarías aquí y creí que podíamos fumar un cigarrillo por los viejos tiempos- se encogió de hombros con una sonrisa que hizo entibiar el alma del pirómano. Seguía siendo hermosa y dulce a pesar de los años.
-Las cosas terminaron con Bobby- soltó ella de repente, exhalando humo.
-¿Cómo estás?- apretó las manos en puño, se enfadaba al pensar en Bobby y Kitty.
-Genial- se encogió de hombros-. Debimos terminar hace mucho-. John la observó sorprendido-. Quiero a Bobby…pero ya no de la misma forma- continuó-. El amor adolescente no es para siempre.
-No le digas eso a mis lectores, ellos me creen cuando les digo lo contrario- trató de bromear.
-Creo que él y Kitty serán felices juntos.
-¿Lo sabías?- John sentía que se había quedado sin aire nuevamente. Se estaba volviendo algo común en él por esos días.
-Si…- suspiró-. Se miran como Bobby y yo nos mirábamos antes.
-Iceman me lo confesó hoy- le contó-. Tiene suerte…- rió con desgano-. Realmente lo iba a quemar si no te lo decía.
-Gracias…- dijo con un tono que sonaba más a una pregunta-. Creo…- ambos rieron-. Oye ¿te puedo hacer una pregunta?
-Claro.
-¿Sentías algo por mi de niños?
-Diablos… esto es raro- rió nervioso tratando de ignorar la punzada de dolor en su pecho.
-Lo sé, lo siento- lo acompañó en la risa.
-No, está bien- sacudió la cabeza-. Si, me gustabas. Pero luego Bobby se te acercó y bueno… te merecías a alguien como él.
-¿"Alguien como él"?- lo miró con el ceño fruncido.
-Si… al chico bueno. Tu sabes…
-No, no lo sé- lo presionó-. ¿A qué te refieres?
-Rogue…- suspiró con frustración-. Tu eras una niña dulce que se merecía lo mejor… aún te lo mereces- aclaró-. Y yo era el niño problemático. Las chicas buenas eligen al buen tipo, no al idiota malvado- entristecía con sus propias palabras.
-¡Deja de ser tan estúpido! ¿Quieres?- lo regañó enfadada-. Tu eres genial… siempre lo fuiste. Incluso…- parecía reunir fuerzas para confesar lo siguiente- yo sentía algo por ti...- se rió nerviosa, sin darse cuenta de que había hecho saltar el corazón del hombre con esas palabras-. Diablos, tienes razón, es raro- ambos volvieron a reír dejando escapar el humo de sus bocas.
-Me alegra que hayas elegido a Bobby en su momento- dijo al fin John. Porque sabía, solo sabía, que ella no se merecía pasar por toda la basura que él pasó en esos años-. Y lamento que haya acabado lo de ustedes.
-No lo hagas. Fue lindo mientras duró- miró al cielo-. A mi me alegra que hayas encontrado a Tabitha, se ven muy felices juntos.
-No es mi novia…- repitió las palabras de siempre-. Ella, Raven, Wanda, Pietro y yo somos como una caricatura de familia.
-Lo que sea… están felices y me alegro.
-Los jueves son "noche de pizza y peleas", puedes ir alguna vez- rodeó los hombros de la sureña con un brazo, besando su coronilla, haciendo que escapara una risita de ella-. Siempre fuiste una gran amiga, Rogue- murmuró con los labios en su cabello.
-Tu también, John.
-Oye…- la soltó para mirarla- ¿Qué sucede con el Franchute?- inquirió curioso.
-¿"Franchute"?- rió ante la expresión.
-Si, Bobby lo llamó así. No lo conozco, pero me dijo que babeaba por ti.
-Se llama Remy, pero se apoda Gambito- un rubor subió por sus mejillas-. Y no se babeaba por mi.
-¡Ese color en tu cara dice lo contrario!- se burló de ella intentando ser el amigo molesto que era antes.
-¡Déjame en paz, Pyro!- lo empujó juguetonamente.
-Solo bromeo- la volvió a abrazar-. Si es buen tipo te doy mis bendiciones, te mereces ser feliz.
-Gracias, John. Siempre supe que eras muy dulce en el fondo.
-Cállate, me haces sentir raro de nuevo- se rió una vez más.
-Lo siento.
-Sé feliz, Rogue. Y si el Franchute te hace algo avísame, puedo quemarlo lenta y dolorosamente mientras le clavo cuchillos.
-¡John!
-¡¿Qué?!
Ambos volvieron a reír juntos. Era increíble como las cosas volvían a caer en su lugar después de tantos años. Todo parecía marchar bien. Era casi aterrador.
N/A: ¡Apareció Remy! (algo así) en el próximo capítulo más de Gambito y cómo se va a llevar con Tabitha y John. Además, los niños de la mansión notan algo en el escritor Ben Fire que los hace dudar.
¿Qué opinan de Bobby? ¿Es un idiota? Pueden decirme qué opinan.
¿Reviews? Porque para que sepan los respondo religiosamente, como ahora:
Saphira Casterwill: Hola, cielo. ¡Me alegro que te guste! ¿Te gustó el nuevo "estudiante"?
Sobre Logan... bueno, en mi cabeza él detesta a la Hermandad por lo que sucedió con Jean. Creo que, él piensa que si no fuera por Magneto y sus secuaces ella podría haber sido ayudada por Xavier... de ahí tanta hostilidad. Pero de cualquier forma, Wolverine no es de mis personajes favoritos, quizás por eso no logro captar su escencia, asumo que a ti si te gusta el personaje y por eso lo notas. Trataré de estar más atenta, para mejorar ese punto.
Sobre John y Tabitha... ¿realmente crees que te arruinaré mi propia historia? jajaja. Nah, en serio, ni yo sé qué va a pasar con esos dos. Porque, verás, soy amante de los Ryro y Kiro también, así que ese punto esta abierto aún. Y como se vio aquí, aún hay algo por Rogue. Además de que hasta el anterior, también había algo con Kitty... así que hay que ver qué pasa.
Gracias por tus palabras, siempre me animas. Te deseo mil sonrisas, cielo.
