Diclaimer: Los personajes y nombres utilizados pertenecen a su respectivo creador y a la marca de Nickelodeon. Yo solo hice una historia con estos personajes. De un fan a otro.
Nunca podría ser como tu
Séptimo Capitulo: Mi chance es hoy…..
La tensión y hostilidad reino en la sala del hogar Thunderman.
-Phoebe tu sabías de esto!? -Barb hablo con tono autoritario.
-Ella no tiene nada que ver en esto -Respondió con algo de brusquedad Max.
-Que sucede? Que hiciste Max? -Confundida la gemela hablo, pero el chico no contestó.
-Hija, mira esto -Hank ordeno lanzándole una carta, ella la tomo.
Abrió el sobre y quedó en shock, la carta era de la universidad de Súper héroes. Max había sido aceptado. Observo a la espalda de su gemelo sin entender el por qué.
Para ingresar a la USH se debían tener referencias y aprobar difíciles exámenes, pero Max tenía un registro criminal. Como hizo para ser aceptado? y según la fecha fue hace un mes.
-También fue aceptado en la universidad de Súper Villanos -Exclamo orgulloso Colosso, entre sus patas tenía otro sobre. Esto solo añadió más cuestionamientos a la mente de Phoebe.
-Y también recibimos una llamada de la directora de la USH, dijo que Max en persona rechazo la aceptación, de una forma repudiable -Hank se mostró furioso.
-No querrán saber lo que hizo en la USV, Dark Maison parecía a punto de un ataque de pánico cuando llamo -Colosso rió y recibió una descarga.
-Maximus Octavius Thunderman, que significa todo esto? Creímos que finalmente te habías decidido a ser un súper héroe -Barb hablo muy decepcionada de su hijo. Recordando que este había tenido un cambio muy favorable en los últimos años, ya casi no hacía bromas, ni actos ilícitos o intentos de convertirse en villano. Incluso se había convertido en un excelente hermano con Chloe.
-Lo que están viendo, no voy a ser ni un súper héroe, ni un súper villano. Solo haré lo que yo quiera -Respondió de forma contundente y llana.
-Que!? Max no puedes estar hablando enserio! -Phoebe exclamó sumamente indignada y su gemelo de giro para verla.
-Eso a ti, no te concierne en absoluto -La miro directamente a los ojos y luego volvió la mirada a sus padres.
Phoebe sintió la fría mirada y gélidas palabras como una daga en el corazón. La persona que amaba la dejo afuera de la decisión más importante de su vida, como si no fuera nada.
-Max estoy harto de tus tonterías! Irás a pedir perdón a la universidad y te convertirás en héroe! -Ordeno fuertemente Hank, pero recibió una mirada vacía de parte de su hijo.
-Max no puedes simplemente desperdiciar tus poderes! Ser un súper héroe es tu destino! -Barb trato de hacer entrar en razón al joven, pero este se mostraba estoico.
-Si ya han terminado, tengo mejores cosas que hacer que escucharlos -Se expresó con cansancio de la actitud de las personas a su alrededor.
Esa falta de respeto fue la gota que derramó el vaso, Hank se dispuso a dar un buen golpe a su irracional hijo.
Pero su puño cerrado se detuvo muy lejos del rostro de Max.
-Max que estás haciendo!? -El hombre trato con todas sus fuerzas moverse pero no pudo. Su hijo no respondió, sólo lo observó con aburrimiento.
-Libera a tu padre en este momento jovencito! -Ordeno Barb y antes de poder alzar sus brazos, también fue paralizada. Ambos adultos quedaron en shock, Max usaba sus poderes psíquicos sin mover un músculo. Solo Phoebe había demostrado poder hacer eso en momentos críticos.
-No soy un niño para recibir un golpe ni una descarga, así que cálmense y acepten lo que yo decida -Ordeno simplemente y aumento la ira de su padre.
-Oh que!? -Reto haciendo más fuerza, pero no consiguió nada.
-Voy a borrarme de sus memorias. Luego de los registros y de las mentes de todos los relacionados, desapareciendo de sus vidas como si nunca hubiera existido -Observó en todo momento directamente a los ojos, a su madre. A la que más quería de sus padres, para demostrar que no hacía una simple amenaza. Era una verdad y Barb lo supo.
-! Alto! -Phoebe salió de su shock y dio un grito aterrada por lo dicho por su gemelo. Pero al tratar de usar sus habilidades, ya era tarde, no se podía mover.
-Barb y Hank, son mis padres y los quiero, un poco. Pero no tienen ningún derecho para ordenarme lo que debo hacer con mi vida -Miro a sus padres y luego hizo señas a su mentor para ir a la guarida.
-Bien dicho Max, voy atrasito de ti -Feliz el conejo lo siguió.
-Ustedes deciden, ya he dicho todo lo que tenía que decir -Se posicionó frente a su entrada tobogán.
-Espera Max! ... Esta bien -Su madre hablo y fue liberada de inmediato.
-Barb que estás diciendo!? -El hombre se mostró incrédulo y molesto.
-Hank prefieres que tu hijo haga lo que anhela o que se convierta en un súper villano? -Hablo tras al fin aceptar la decisión de Max.
-! Ninguna! Debe ser un... ! -El joven cansado de la voz de su padre lo silencio.
-Tienes razón hijo, no podemos decidir por ti, eso no hacen las familias -La mujer suspiro aliviada, casi permitió que su carrera de Súper héroe alejara para siempre a uno de sus hijos. Por suerte recapacitó.
-Es bueno que lo entiendas -Max se acercó y le dio un abrazo, más tranquilo.
-Solo promete que no harás maldades -Pidió sonriendo Barb, era extraño que su hijo muestre afecto así.
-Prometo tratar de ser lo más neutral que pueda -Sonriendo libero a la mujer.
-Con eso me basta -Rieron y Max se dirigió nuevamente a su guarida. Tras meterse al tobogán, libero al resto.
-Ehh!? Pero a mi no me convenció! -Refuto Hank indignado, su esposa coloco una mano en su hombro.
-Por que no quería convencerte a ti -La mujer sonrió ampliamente, sabiéndose la favorita de Max.
-Bien! a quien le importa lo que el haga! -Se fue muy ofendido hacia la cocina, seguido de cerca por Barb.
-Eso son celos~? -La mujer lo pico causando molestia en el hombre mayor.
Phoebe siguió inmediatamente a Max, tenía mucho que decirle.
Max esperaba sentado en su cama, sabía que Phoebe pronto vendría. Tal vez muy enojada o herida y no era para menos. El dijo muchas cosas que seguramente, cayeron mal a la chica.
Colosso por su parte se quedó en su jaula, la cual había sido cubierta con una manta. Solo por si las moscas y no ser detectado por la seguramente furiosa chica.
-Max! No creas que esto a terminado! -Phoebe entro y se dirigió rápidamente a su gemelo. En la expresión de la chica se apreciaba un gesto herido.
-Que fue..!? -Max la interrumpió, abrazándola fuertemente.
-Suéltame! -Ordeno negándose a estar en los cálidos brazos del vil mentiroso que era el chico.
-Solo si te calmas -Respondió sin dejar su calma.
-No lo pienso hacer! Acaso tienes una idea de como me siento!? -Lucho como pudo, pero el no la soltaba. Incluso si ella usaba todas sus fuerzas no lograba liberarse.
-Tengo una idea, pero no lo sé realmente -Sinceró simplemente.
-Suéltame ahora -La voz de ella tembló y sus ojos se mostraron cristalinos.
-Shh, eres hermosa cuando luchas, pero necesito que te calmes - El susurró en el oído de la chica, haciéndola temblar.
-No lo haré -Negó con la cabeza.
-Tu voz es tan linda cuando tiembla -Lentamente comenzó a trazar caricias largas en la espalda de ella.
-No quiero... escuchar eso -Las piernas comenzaron a temblarles.
-Mi dulce y perfecta Phoebe -La miro a los ojos sonriéndole cálidamente.
-Max... -Se perdió en los ojos de su gemelo. Pero de pronto recordó el gélido trato que este le dio minutos previos.
- .!No! -Se libero y con sus poderes, comenzó a lanzarle objetos dispersos por la habitación.
Max suspiro y comenzó a desviar los proyectiles, mientras se acercaba a la alterada chica. Esta fue retrocediendo.
-!No puedes abrazarme! Decirme lindas palabras! Y creer que todo está solucionado! -Lágrimas comenzaron a descender por las mejillas y el chico frunció el seño.
El la tomo y como si de un baile se tratase, la hizo girar hasta la cama. La recostó con sus poderes y luego se coloco sobre ella.
El rostro de Phoebe se sonrojo y quedó sin aliento, cuando Max la tomo por los brazos impidiendo cualquier tipo de lucha.
-Phoebe, cálmate por favor... -El la observó con seriedad y luego sonrió, inclinándose, acercando su rostro al de su gemela.
-...no hay razón para pelear -Quedaron frente con frente, rozando sus narices. Solo podían perderse en los ojos del otro.
El observó a una niña insegura y herida.
Ella a un hombre seguro y calmado.
-Por que ... me trataste así?... como si no fuera nada -Lloro y el la abrazo aun recostados.
-No Phoebe, no pienses así. Solo es que no encontré otra manera de hacer entender a nuestros padres mi decisión. No tenía planeado que te enteraras así -Explico calmadamente, tratando de tranquilizar a la chica.
-De verdad ibas a borrarte de mi memoria?... Ibas a obligarme a olvidarte? -Lo abrazo con fuerzas temerosa de esa amenaza.
-Nunca podría hacerte algo así, te hubiese secuestrado y borrado la memoria del resto -Aseguro sin ninguna pizca de broma.
-De verdad? -Se encontró extrañamente maravillada por lo escuchado.
-Si, no creo vivir sin ti -Confesó limpiando los rastros de las últimas lágrimas. Phoebe sintió un vuelco en el corazón.
Pero había algo más, golpeando en lo profundo de ella. Sabía que necesitaba calmar aquello que había estado creciendo en lo últimos tiempos. Quería un capricho por pequeño que sea, aunque muy grande para ellos.
-Pruébalo -Dijo finalmente en un susurro inseguro. Max se mostró confundido.
-Ok, pero como? -Pensó en algunas maneras, pero nada que pudiera hacer ahora.
-Duerme conmigo y... -La chica se escondió en el pecho del chico.
-Esta bien, y que más? -Max acepto, ya que dormir juntos no era algo realmente inusual.
Ambos solían tener pesadillas demasiado vividas, por lo que activaba el Thunder sentido del otro. Lo cual terminaba en que ambos compartían cama.
-Y... -Phoebe lo miro a los ojos y luego cerro los suyos.
-...Be-Bésame -Pidió con un hilo de voz, con el rostro muy sonrojado.
Max se sorprendió, por la forma pedida sólo podía significar de una manera.
-Phoebe... -Quiso rechazarla por que esto solo seria peor para ambos. Pero al ver a su amada gemela tan insegura y adorable, no pudo hacerlo.
-...De acuerdo -Se inclinó lentamente, con cierto grado de nervios. Había pasado años desde su último beso con Phoebe, y cierta inseguridad se instaló en la boca de su estómago.
La chica sentía un revoltijo de emociones en ese momento, tantas preguntas y dudas se instalaron en ella. Mientras esperaba los labios de su amado Max.
El beso comenzó simple, cuando sintieron aquel tan soñado y reconocido sabor. La sensación que despertó tantos recuerdos fue muy grande.
Max llevo las manos a la cintura de su gemela, y se fue colocando sobre ella profundizando el beso.
Phoebe tomo a su gemelo por el rostro acariciándole, y respondiendo con el mismo fuego.
Pronto las lenguas hicieron lo propio y comenzaron una guerra, haciendo el beso más y más íntimo.
Prolongaron el adictivo beso lo más que pudieron sus pulmones, y al separarse se observaron sonrojados, tentados de continuar.
-Que hacen? -La voz infantil se escuchó después de una especie de tintineo.
Los adolescentes sintieron a su corazón trabajar mil por horas. Max se giro y luego se puso de pie.
-Chloe! Qu-que haces aquí? -Mostrándose nervioso Inquirió, realmente se había olvidado de que la guarida era el lugar más accesible de la casa. Aunque la Thunder niña podía ir a cualquier lugar.
-Dijiste que me ayudarías con mis experimentos. Pero que hacían? -Insistió con suma curiosidad.
-No-nosotros? he, pero qu-que viste? -Phoebe se puso de pie Y sonriendo nerviosa hablo con cierta urgencia.
-A Max sobre ti, en la cama de el. Por que estaban así? -Chloe inclinó su cabeza a un lado y llevo un dedo a su mentón en un claro gesto inquisidor.
Los mayores se sonrojaron, Phoebe mucho más. Y se sintieron acorralados ante su hermanita.
Max busco mentalmente su neurólizador, por si era necesario.
Su gemela pensó en lo rápido que habían sido atrapados por su prohibido acto.
-Y bien, que hacían ambos? -La niña inclinó su cabecita hacia el otro lado.
-Ehh... -
-Pues ... -
Increíblemente, se quedaron en blanco. Los segundos se hacían más largos, y la niña parecía comenzar a sacar sus propias conclusiones.
-Yo puedo decirte lo que hacían -Colosso hablo, para alivio de los mayores.
-De verdad? -Naturalmente la niña desconfío del conejo parlante.
-Vamos pequeña insolente, piensa un poco. Max y Phoebe siempre pelean, es normal que uno termine encima del otro -Explico con cierto desagrado ante la niña.
-Hum... Max ayúdame con mis experimentos -Aceptando la explicación, Chloe tomo la mano de su hermano mayor y lo guío a los equipos.
-Claro mi linda genio -Sonriendo aliviado siguió a la menor.
-Oh Max~ -La niña rió adorablemente por el cumplido.
Phoebe no reprimió una mueca recelosa hacia su hermanita. Pensando en quien se creía.
Max que observo esto, le sonrió divertido con una ceja levantada.
La gemela hizo un gesto ofendido y se dirigió hacia las escaleras. Donde se detuvo.
-No lo olvides! -Ordeno apuntando a Max, este sólo asintió.
Finalmente Phoebe se marcho.
-No prestes atención -El muchacho resto importancia, para evitar preguntas de la menor.
Esta asintió confiando en Max.
Se hicieron las doces y Phoebe salió en extra silencio de su habitación.
La casa estaba en penumbra, la mayoría de sus habitantes ya se encontraban dormidos.
La chica no había dejado de pensar en su beso con Max, aún sentía mariposas en el vientre por el recuerdo. Y se sentía sobrepasada por esto, lo que un beso muy íntimo provoco en ella fue más de lo que creyó en un principio. Muchos deseos que siempre oculto en lo más profundo de su ser, habían ganado fuerzas.
Pero por suerte Chloe había aparecido, eso fue lo mejor. Era una prueba de que no debía caer en lo prohibido, sin importar cuanto ame a Max. Debía seguir como hasta ahora, ser feliz por su gemelo y buscar a alguien para amar. O eso se decía para tratar de calmar sus verdaderos deseos.
Pero a pesar de sus contradicciones internas, de todas formas llegó a la guarida de Max.
Es sólo un capricho, se dijo a ella misma, antes de ingresar.
Max creía que Phoebe siempre se veía bien y linda sin importar que use, eso pensó al ver a su gemela bajar por las escaleras con unos pijamas color limón.
El como muchos otros, prefería dormir sólo con un bóxer. Rió levemente por el pudor mostrado por su amada gemela.
Pero como las mayorías de las veces, la chica luego se mostró algo preocupada por las cicatrices.
-Nunca vas a decirme verdad? -Phoebe se acercó con gesto de tristeza. Sabía que Max tenía muchos secretos, y le era duro sólo tener que aceptarlo, ella quería saberlo todo de el.
-Ni siquiera yo lo sé... -El la tomo y la hizo sentarse frente a él. La estrecho desde atrás, colocando su mentón en el hombro de ella, luego de darle un pequeño beso en el lugar.
-... Pero estas cicatrices y el por qué decide no ser ni héroe, ni villano. Así como muchos otros secretos... -Phoebe se dejó hacer en los brazos de su gemelo, disfrutando de la cálida sensación. Aunque aún persistía cierto decaimiento en sus finas facciones.
-... Todo está relacionado, y el asunto es algo que no le he dicho a nadie. Ni siquiera a Colosso -Confesó absorbiendo la calma que la chica en sus brazos le provocaba.
-Ay, eso es cierto -Afirmo el conejo con cierto dejes de estar herido.
Phoebe no dijo nada, aún así se sentía dejada de lado por la persona que amaba. Se sonrojo cuando Max la estrecho más y le dio un beso en la mejilla.
-Hey, lo que escondo es algo mucho más grande que nuestro amor prohibido y también más peligroso -La chica quedó en shock, no había exageración en las palabras de su gemelo. Al mirarlo a los ojos comprendió que el muchacho tenía miedo, de involucrarla, de involucrar a cualquiera.
Se observaron a los ojos, y el sonrió cuando la chica lo comprendió. Sonriendo la recostó en la cama, sorprendiéndola.
Se coloco sobre ella y metió las manos por debajo del pijama, con un objetivo claro.
-N-No~ ...Jajaja~... Basta ~! -Max sonriendo muy divertido, le hacía cosquillas a una muy avergonzada Phoebe.
Así comenzaron un juego algo infantil y muy tierno.
Cuando se calmaron quedaron recostados uno al lado del otro. Se miraron a los ojos, sonriendo con las mejillas sonrojadas. Ella le dio una caricia en el rostro y el apartó unos mechones del rostro de la chica.
El se inclinó y depósito un beso en la frente de ella. Esta lo abrazo, anhelando que duraran para siempre juntos.
-Es hora de dormir -Max dijo riendo levemente. La chica asintió.
Se acomodaron y se cubrieron con las sábanas. Con sus poderes el chico apago todo, quedando a oscuras.
Abrazo mas a Phoebe la cual se moldeaba perfectamente a él, demostrando cuan perfectos eran el uno para el otro.
La chica escuchó los calmados latidos del corazón, sintiendo la enorme calma y felicidad que le producía estar al lado de Max.
-Noches, Phoebe -Dijo el besando la corona de la chica.
-Noches, Max -Ella alzo la mirada y le dio un beso al chico en la mejilla.
Lentamente se sumergieron en los brazos de Morfeo Y al estar a nada de quedar dormido lo escucho.
-...Mi.. Maxie -El muchacho abrió los ojos y una sensación de temor lo paralizó. Observo detenidamente el rostro de Phoebe, pero esta ya estaba dormida plácidamente.
Confundido se convenció de que sólo fue su imaginación y mal interpreto lo que su amada gemela susurró.
Despertó algo molesto, ya que su gemela fue quien lo saco de su sueño, a pesar de que está sabía que le gustaba despertar por su cuenta.
-Phoebe que quieres? -Dijo luego de bostezar, se sentó y vio a la chica señalar hacia el frente de la cama.
Se encontró a una adorable Chloe, con un osito debajo de su brazo, vestida con un vestido pijama rozado. Los ojos de la chica estaban llenos de curiosidad.
-Que sucede pequeña? -Hablo tranquilamente, ya que realmente está vez no hicieron nada. Y la mayoría de los Thunderman sabían de lo que ellos hacían cuando uno tenía pesadillas.
Phoebe por su parte se había negado a hablar con la niña, ya que tenía miedo de mentir terriblemente mal y decir algo que no debía.
-Por que duermen juntos? -Chloe se mostró algo apenada por la falta de ropa de Max. Esto no pasó desapercibido por la recelosa chica en la cama.
-Pesadillas, dormimos junto a el otro cuando las tenemos -Le sonrió y revolvió el cabello de Phoebe, como molestándola.
-Hum... -La niña bajo la mirada, con sus mejillas sonrojadas. Como si tratase de encontrar valor para hacer una pregunta.
Ante los ojos de Max la niña estaba siendo, sumamente adorable. Se le hizo difícil no recordar a una pequeña Phoebe, pero distinto, sin saber cómo explicarlo. El siempre se vio en la pequeña Chloe, tal vez por que le enseñó mucho en los últimos años.
Phoebe por su parte vio a una pequeña que no sabía dónde se metía. Ella siempre fue y será la niña más dulce y adorable en el corazón de Max.
- ..Si tengo una pesadilla... en vez de ir con nuestros papás, podría venir contigo? -Pidió mostrando su dulce rostro sonrojado.
Max sintió un pequeño vuelco en el corazón. Phoebe hizo un gesto algo amargo.
-Claro que si~ -Dijo riendo levemente.
-De verdad? -Feliz la niña sonrió ampliamente, Max asintió cautivado.
-Gracias!... -Chloe desapareció tras una luz y reapareció sobre Max. Este la tomo en brazos y la abrazo cálidamente.
-..Te quiero mucho~ -Le dio un beso en la mejilla y lo rodeó por el cuello, con sus pequeños brazos.
-Yo también bonita -Observó por el rabillo a su gemela, divertido de que está se haya cruzado de brazos y lanzado un bufido.
-No estarás~ Celo.. -Recibió un golpe en el rostro, con la almohada. Phoebe se sonrojo y puso de pie, tras golpearlo otra ves.
-Tonto! -Ofendida, se marcho.
-Quien quiere ir a por unos mazas argentinas!? -Alzo a la niña.
-Yei~ -Y Chloe usos que poderes.
Tal vez debió dejar que Max se pusiera algo de ropa primero.
