"El Rey loco de Omashu es capaz de controlar toda su ciudad, El ceremonial Rey de Ba Sing Sei es controlado por toda su ciudad, y el lider de los Dai Li tiene su posición sobre un cuchillo, Me preguntan que prefiero? Prefiero tener una hija prodigio del fuego control"
Anonimo "Sobre la Politica de las Naciones"
El escuadrón se deslizo hacia los círculos externos entre la penumbra que acompaño al día. Mai iba al frente, no podía negar un cierto placer acomodarse en su cuerpo al guiar a un escuadrón, solo un escuadrón, pero para bien o para mal ella tendría algún día el poder sobre un ejercito. Los planes de Mai eran compatibles con los de Azula o con los de Zuko. Pasara lo que pasara.
Mai apresuro a su criatura y pronto estuvo llegando a los muros de la ciudad, los rodeo hasta llegar a la apertura creada por los Dai Li apenas unos días antes.
El numero era desesperado, cada vuelco del camino perdían mas compañeros, Jet y Jin estaban fuera del juego. Katara prisionera, Suki en camino a la Nación de Fuego según los informes de Zuko y Ty Lee. Y nadie confiaba en los nuevos. Si la última esperanza de las cuatro naciones realmente estaba en esa cueva entonces no había mucho que esperar.
Respuestas, Lo único que Song necesitaba y lo único que se le negaba a manera de enigmáticas frases o de rebuscadas palabras por casi tres semanas. Los Hami tenían razón. No había guerra en el desierto y eso debía bastarle. Su madre no le había enviado buscando ayuda, le había ordenado salvarse e iniciar una nueva vida, eso era justo lo que Song tenía ahora. Escuchaba rumores sobre hijos de lideres de las 4 tribus que buscaban su mano. Cuatro banderas ondeaban fuera de su tienda, cada una con el simbolo de una casa de los Sune; es decir el pueblo de la arena. Los Hami y su estandarte liso, Los Currian con el guinda de los 14 puntos, Los logos en las banderas de los Harki y las Atrim le eran extraños a Song. Se acostumbraba ya a verse las manos envueltas en esas ropas recias. Song temía estarse convirtiendo en una del pueblo. Fue entonces cuando miro al bisonte volador.
Azula volvió al Palacio para recibir una noticia mala seguida de una peor. Cuando el infeliz encargado de darle las noticias estaba temblando en el piso rodeado de la ira azul de la princesa llamo a los pajes para que le colocaran la armadura. Mai había hecho bien, estaba siguiendo el rastro fresco. Azula simplemente haría lo mas logico y humano iría a apoyar a sus amigas. No iría sola, una tercera parte de los hombres que le eran leales en la ciudad iría con ella, contando a los reclutas que llegaban al puerto esa noche Azula contaba con al menos 100 cabezas para su expedición de Guerra. Ju Dee, la primera Ju Dee permanecería como administradora, era incapaz de traicionarla, con Long Feng en la cárcel no había poder que pudiera comparársele.
Azula sonrió mientras veía su armadura, un modelo completamente negro resaltar sobre sus ropas rojas. La Princesa envió heraldos a preparar su marcha tan pronto como fuera posible (Media hora dijo ella) y mientras tanto bajo al gran jardín central del Palacio, se divirtió quemando uno o dos sectores de plantas.
-Aun tengo a esa miserable campesina para molestar al Avatar.-Dijo en el atardecer de la gran ciudad.
Los mensajeros confiables no eran abundantes en aquel tiempo, menos en esa ciudad. La guerra había destrozado la honestidad de la mayoría, Jet sabía eso. Para buscar mas Freedom Fighters y ayuda en general solo contaba con el viejo Reto. Reto el mensajero tardo un tiempo en llegar a los muelles donde Jet le había indicado que comenzara su busqueda, pero no tardo tanto en hallar a los sujetos a los que debía entregar el mensaje. Cubierto en la oscuridad de los muelles se acerco al descomunal sujeto que pescaba a lado del niño y les entrego el mensaje casí en silencio. Cuando los chicos terminaron de leer y se levantaron para agradecer al mensajero antes de irse Reto se había ido.
Haru fue asignado al escuadrón que iría con la Princesa a cazar a los rebeldes. No necesito mucho reflexionar para decidir no actuar sino hasta estar frente a ellos. Tampoco necesito pensar mucho para entender que sus oportunidades de sobrevivir a la escaramuza se habían visto disminuidas.
La guerra por Ba Sing Sei se volvería sobre rebeliones pequeñas. Y si ningún ejercito se organizaba a tiempo para el eclipse la guerra prometía extenderse de la misma manera.
Haru no era un genio militar, tampoco podía arriesgarse a tentar a los Dai Li a traicionar a Azula, alguno aceptaría, pero quizá no el primero y con eso bastaría para que el acabara atravesado por una lanza.
A Haru no le quedo otra opción que avanzar entre las cerradas filas de Dai Li y Maestros Fuego esperando que algún plan le viniera a la mente y que no encontraran al Avatar.
-Pero por supuesto.-Dijo Sokka en medio de aquella oscuridad.-Aunque la ciudad esta entre nosotros, la flota de mi padre no esta lejos. Necesitamos soldados no? Bueno coordinaremos el ataque una vez que tengamos acceso a ellos.
Iroh fue el que le contesto.-Es un prudente movimiento joven Sokka, yo ire a buscar algunos reclutas por mi lado.-Completo.-Zuko ira conmigo por ahora, así como la amiga de este, para no provocar mayores tensiones entre nosotros.
-No General.-Dijo Aang rompiendo un largo silencio.-Zuko permanecerá con nosotros para que pueda enseñarme el manejo del fuego. Tenemos un par de semanas para el Eclipse y planeo pelear en la Nación de Fuego ese día.
