Nuevamente por aquí con otro capítulo, deseándoles una Feliz Navidad atrasada y un Feliz Año Nuevo adelantado, espero que estén disfrutando estas fechas, en compañía de sus seres queridos. Y sin más rodeos aquí está el siguiente capítulo.

CAPITULO 7: POLVO DE ESTRELLA

Terrence volvía a caminar sobre los pasos que había seguido para alcanzar anteriormente a Melody, buscando y pensando donde encontraría el polvo de estrellas y las uvas, puesto que en lo que lo que llevaban atrapados en ese lugar no habían encontrado alimento o algo parecido, y aunque fuera así, no creería que fueran reales ¿Quién querría comer cera, madera, yeso o cualquier material de lo que estuvieran hechos? Desde su punto de vista, eso debía saber horrible. A donde quiera que mirara no encontraba ni estrellas, ni uvas. – Estúpida hormiga con sus malditos antojos, parece embarazada, pidiendo cosas imposibles ¿Dónde quiere que le consiga eso? – pensó el chico molesto y soltando un gruñido. Da vuelta a donde el pasillo doblaba y para su mala fortuna, en TODO ese pasillo no había pintura o escultura alguna – ¡Me $#%& en la &%#$ hormiga y en su %$#& antojo! ¿Dónde &/$% quiere que consiga sus $%&# porquerías? – terminó gritando el chico, y continuó su caminar echando humo.


Melody preocupada observó las rosas nuevamente, suspiró y giró su cabeza para observar el camino que Terrence tomó – No es justo – pensó de nuevo la chica que no percató que la hormiga le estaba hablando, –… que tenga ambos colores – fue lo único que le escuchó, – ¿Qué? Lo siento, no estaba poniendo atención ¿Me decía? – pidió la chica, – Sí que se preocupa mucho por ese patán, la única forma que yo puedo comprender que soporte sus desplantes y le perdone todo es que ustedes sean novios – explicó la hormiga y la chica se sonrojó súbitamente – ¿Q U É? ¡NO! Solo somos amigos – aclaró inmediatamente la chica, provocando la risa del insecto – ¿Habla enserio? No parecían simplemente amigos, la forma en que usted se aferraba a su brazo, su rostro pegado al hombro de él ¿Y me dice que solo son amigos? Tal vez se lo pueda creer un poco y mi razonamiento es el siguiente: Usted está enamorada y él ni cuenta se ha dado – le reveló a Melody y ella abrió los ojos – ¿Enamorada de Terry? El solo es, solo es… – se cuestionaba la chica, que empezaba a recordar lo que había vivido con él, – Es un terco, le encanta molestarme. Bueno, admito que es guapo pero tiene un carácter de los mil demonios, pero su lado tierno es tan… – sacude la cabeza, – Solo somos amigos, cuando nos atacó la mujer-cuadro me protegió con esos brazos tan fuertes, jamás me sentí tan segura – pero nuevamente sacude su cabeza, – ¡No! Solo somos amigos, pero si es así… ¿Por qué me dolió que solo me considerara su amiga? ¿Es que quiero ser otra cosa para él? Yo… ¿Será que quiero ser...? – terminó mirando el piso, sonrojada por tal vez descubrir que si estaba enamorada, – ¿Le ocurre algo, señorita? De pronto se quedó muy callada – apuntó la hormiga, – No, es solo que ¿Por qué cree que estoy enamorada de Terry? ¿Cómo se sabe eso? – preguntó tímida – Contestando a su primera pregunta, está muy apegada a él, ha suspirado varias veces desde que se fue y ahora tiene un rostro triste, a diferencia de hace unos momentos, cuando venía abrazada de él, su cara irradiaba felicidad. Respondiendo a su segunda pregunta, no sé mucho del tema, pero creo que es cuando alguien no quiere alejarse de un ser, deseando pasar el máximo tiempo posible a su lado y ni hablar de los cambios de comportamiento – terminó de responderle, – ¿Cambios de comportamiento? – repitió la chica confundida, – Si, normalmente se hacen cosas que comúnmente no harían – le explicó y Melody volvió a sorprenderse, – Últimamente no me he comportado como siempre. Me he tomado mucha libertad con él, nunca había abrazado a nadie así, mucho menos a un chico, y creo que es más que obvio que quiero estar todo el tiempo con él ¿Pero eso no es por el ambiente de este lugar? Tal vez solo me estoy diciendo excusas para no aceptarlo. Creo que debo aceptar que mi mundo se acabaría si Terry me odiase y que prueba más grande que la de hace unos momentos. Pero creo que yo solo soy una amiga para él – meditó la chica, – Creo que tiene razón. Terry me gusta, si no fuera así, en el momento que empezó a decirme todo eso le hubiera dicho hasta de lo que se iba a morir, pero terminé huyendo – sonrió tristemente, – Ya lo intuía, aun así no lo comprendo. De todas formas, no hay que hablar de ese tema. Ahora, volviendo a lo que le decía, es que sus rosas son tan hermosas como la rosa roja de esa niña – cambió de tema la hormiga, – ¿Solo ella tenía rosa? ¿El chico no? – preguntó Melody, – Si, solo ella. Si el chico tenía, simplemente no se la vi. Pero él no lucía como ustedes o como ella, su presencia me hacía sentir que era uno más de nosotros – le contestó algo intrigada la hormiga, – ¿De ustedes? No entiendo – volvió a cuestionar la chica, – Me refiero a que su presencia me hacía sentirlo como si fuera un cuadro más o una escultura ¿Me explico? – terminó la hormiga, – Pero si eso es verdad, él no puede ser el hermano de Terry, no es humano, quiero decir. Eso es muy extraño – comentó la chica que empezaba a sospechar algo, así como cuando las rosas, aun no podía explicarlo.


Terrence al fin había llegado al pasillo de abajo, llevándose la sorpresa de que era donde la serpiente dormía, vio una pintura y un reloj un tanto curioso, pero ni rastro de uvas o estrellas, pero en cambio encontró dos puertas. Se encaminó a la más cercana, pero al abrirla vio que era tan negra que era imposible ver nada – Si se supone que hay algo aquí ¿Cómo demonios lo voy a encontrar? ¡No tengo vista nocturna! ¡Odio a esa #$%& hormiga! – terminó nuevamente despotricando contra el insecto y enfadado azotó la puerta, pero al dirigirse a la otra, dio gracias de no haber despertado al reptil. Adentro encontró varias cajas, sonrió para sí mismo, tal vez dentro de alguna de ellas encontraría lo que la hormiga le había pedido, pero varias estaban selladas, mal día para olvidar sus llaves, donde escondía su navaja. Frustrado, decidió buscar en esa habitación, si acaso encontraba algo con que abrir las cajas. Descubrió la cola de la serpiente, ni siquiera pensó en moverla o pasar sobre ella, agradeció por única vez al insecto el que Melody no viera la reacción que le provocaba esa cosa, por no decir que si le tenía miedo. Caminó entre las cajas, cuando para su sorpresa, un hombre vestido como en pijama con la cara extraña, se diría que manchada pero es como si la mancha formara parte de él, caminaba erráticamente hasta que de pronto fue directo hacia Terrence o esa impresión le dio. Terrence no sabía que era esa cosa, pero no iba a averiguarlo, además debía encontrar el polvo de estrella y las uvas, así que lejos de volver por donde vino, caminó rápidamente hacia el pasillo que podía divisar al fondo, el extraño hombre no lo siguió, pero Terrence no lo sabía y dudo que quisiera saberlo, solo no quería tenerlo cerca, aunque bien podía golpearlo. Continuó hasta una bifurcación, miró a un lado sin encontrar ni un cuadro, escultura o algo que le ayudara a abrir las cajas. Miró al otro lado, un cuadro solitario se encontraba ahí, bueno, nada perdía con intentar ver que había ahí.


– ¿Sabe si la niña salió? – preguntó Melody a la hormiga, – De esta parte de la galería, sí, pero si se refiere a la galería completa, pues no lo sé, no creo que el joven que la acompañaba se lo permitiera – respondió la hormiga, – ¿A qué se refiere? ¿Ella corría peligro con ese chico? – preguntó la confusa chica, – ¿Peligro? No. No con la mirada que le dirigía a esa pequeña, pero si es uno de nosotros y se encariñó con ella, pues no creo que la haya querido sacar de este lugar – aclaró la hormiga, – ¿Cree que tal vez la obligó a quedarse? – preguntó nuevamente ella, – No lo sé – le respondió, – ¿Hay probabilidades de que esté viva? – quiso saber ella, – Es probable – le dijo a la chica, – ¡Entonces, eso quiere decir que podremos sacarla de aquí! – exclamó alegre Melody, pues estaba segura que la niña era Ib y sentía que debía devolverla a su madre, el dolor de esa mujer y su esposo al fin podría ser mitigado, – Eso es incierto – comentó el insecto, – Puede que ella no pueda o no quiera salir. Realmente podría ser que el joven la convenciera de quedarse o asegurarse bajo cualquier costo que ella no saliera – le cortó las ilusiones confundiendo a la chica, – ¿Cree que si encontramos al chico, nos diga dónde está la salida? – preguntó ella queriendo saber más del chico misterioso, – Tendría que hablarlo con él – respondió, – ¿Cómo lo encontramos? – preguntó la chica nuevamente, – He estado aquí toda mi vida en esta parte de la galería, desconozco lo que exista en las otras secciones – terminó la hormiga, – Gracias – le dijo la chica quien gira nuevamente su cabeza a donde Terrence había ido – Terry, regresa pronto –.


Terrence se acercó a la pintura para descubrir que eran estrellas, leyó el título "Cielo Nocturno Sobresaturado". – Hasta que encuentro algo con estrellas, pero ¿Cómo demonios voy a sacarles el polvo? – pensó el chico que golpea el muro, frustrado. Al hacer esto, sintió que algo se sacudió en el cuadro, intrigado, agitó el cuadro y a sus pies cayeron trozos de estrellas, sorprendido y con una sonrisa, las tomó – Tal vez las uvas se encuentren igual – meditó mientras colocaba los trozos en uno de sus bolsillos, – Probablemente en la otra habitación, pero ¿Cómo rayos veré algo ahí – terminó preguntándose mientras ponía sus manos en sus bolsillos y recargando su espalda contra la pared, resultando que mientras miraba el techo sintió algo en su otro bolsillo, – ¿Eh? ¡Lo había olvidado! – sonrió sacando su celular, – ¿Cómo no lo pensé antes? Esto pudo evitarnos el que quedáramos atrapados aquí – termina diciendo molesto – Soy un idiota. Como sea, con esto podré aluzar la habitación – se separó de la pared e iba a continuar su camino, cuando el sujeto con la mancha en la cara apareció. Moviéndose igual, pero en dirección hacia Terrence. – ¡#$%&! ¡Creí que no me seguiría hasta aquí! – se alteró un poco Terrence, debía saber cómo esquivar o deshacerse de esa cosa.


– ¿Hace mucho que el patán ese y usted se conocen? – preguntó la hormiga para hacer conversación, – Si y ¿Puede hacerme un favor? – preguntó a su vez la chica, – Usted dígame, señorita – le concedió el insecto, – Me sentiría más cómoda que lo llamase por su nombre que es Terrence – le pidió Melody, – ¿Me está diciendo que debo tenerle consideración a ese homicida? – le preguntó casi ofendida la hormiga, – Sé que no lo tiene en buen concepto, pero tomando en cuenta que está haciendo algo por usted, creo que mínimo debería llamarlo por su nombre o no insultarlo tanto – volvió a pedir ella, – Lo pensaré – dijo el insecto un poco más calmado, – Gracias, creo – le dijo Melody, – No sé cómo lo soporta. Si hubiera sido yo, lo hubiera abandonado – comentó la hormiga, molesta, – Yo… no puedo hacer eso – recibió como respuesta de la chica, – ¿Y eso por qué? ¿Por qué se enamoró de él? Permítame decir que eso tampoco lo entiendo, – Pues créame si le digo que hace unos días atrás, tampoco lo creería – confesó ella, – ¿Qué le ve? – preguntó, – Pues físicamente si es atractivo, pero su personalidad es lo que aleja a los demás – le comenzó a explicar, – Admito que si vistiera diferente, sería digno de un retrato – le confesó la hormiga y Melody soltó una pequeña risa, – No creo que se preste para eso – le dijo la chica, divertida, – Pero en lo que es su actitud, deja mucho que desear – terminó de comentar la hormiga, – Es lo que dice la mayoría de los que lo conocen, pero ninguno lo hace a fondo, ni siquiera yo, pero orgullosamente puedo decir que lo conozco más que la mayoría. Hasta ahora he comprendido el por qué se aísla y quiere vivir en soledad, teme que lo decepcionen de nuevo, sus padres lo traicionaron y lo abandonaron, por mucho tiempo creyó que su hermano había hecho lo mismo. Siempre lo veía solo y hasta ahora comprendí esa aura melancólica que lo acompañaba. En aquel entonces, sentía pena por él, pero no me acercaba por miedo, aunque yo tampoco soy muy sociable, tengo amigos pero es un grupo muy reducido. Así que cuando nos asignaron como pareja, estaba aterrada, pero vi que no me había equivocado con respecto a esa melancolía, me costó trabajo que se abriera, aunque tan pronto como le sacaba algo, volvía a cerrarse. Sé que aún no sé mucho sobre él, pero ahora tengo la necesidad de saberlo todo, ya no quiero verlo solo, quiero verlo sonreír, aunque eso signifique que se burle de mí – dijo esto último lo dijo algo forzado – Esto último que dije no me agrada, pero puedo soportarlo… hasta cierto punto – terminó poniendo una cara molesta, provocando la risa de la hormiga, – Es una masoquista – le comentó, – Si, yo también lo comienzo a creer – sonrió, – ¿Y piensa confesarle lo que siente? – le pregunto la hormiga, – ¿Q U É? ¡NO! – exclamó súbitamente sonrojada, – ¿Por qué no? – volvió a preguntar, – ¿Acaso no lo ha visto? No soy su tipo de chica – le dijo cabizbaja, – No creo que ninguna chica sea su tipo – le comentó con franqueza el insecto, – Pues lo vi salir con varias, pero nunca duraron mucho – confesó Melody, – Se dieron cuenta de cómo era – dio por sentado la hormiga, – No lo sé, en ese entonces, le recuerdo, me mantenía alejada de él – apuntó ella, – Pero volviendo al tema, yo creo que debería decírselo – aconsejó la hormiga, – No. Él solo se va a burlar luego de haberme rechazado y lo voy a odiar, y no quiero eso – dijo tristemente, – Eso me sonó a excusa – le comentó la hormiga, – Pues puede pensar lo que quiera, es mi decisión final – terminó molesta la chica, – De acuerdo, ya no insistiré. Melody volvió a ver el pasillo, sonrió tristemente y contempló las rosas de nuevo.

Bueno pues espero que les haya gustado, acepto todo tipo de comentarios.

Para KuraiZetsubou: Pues como verás, Melody es una despistada, ni consciente estaba que le gustaba el chico, necesitó ayuda externa XD. Pues aún no se quién será quien se confesará primero, por lo mientras los haré sufrir un rato.

Gracias MisachiiXD por agregarme.

Y ahora a seguirme peleando con las ideas, nos vemos en el próximo capítulo.