¡Hola!

Si, lo se, un día antes… Pero ¿Qué le voy a hacer? El caso es que la inspiración viene y vino y bueno. xD Perdón si alguien se entendió que actualizaría el sábado pasado, era este.

Declaimer: No soy Stephenie Meyer, por lo tanto, tooodo le pertenece a ella.


Jacob Black, Pecados Capitales

2. Gula

¡Those are my chips!

Una vez más la hija de los Black entró en la cocina con la intención de buscar algún comestible para saciar su apetito mientras disfrutaba de la soledad que le proporcionaban su supuesto novio y su hermano. Su mirada vagó hacia el frigorífico, pero no tenía ganas de ponerse a cocinar a esas horas, así que optó por lo práctico. Una bolsa de patatas fritas.

Dispuesta a coger una de las tantas bolsas que había en la despensa encendió la luz, que iluminó la estancia por completo, y se dirigió hacia allí. Abrió la pequeña puerta con una sonrisa pintada en su rostro, sonrisa que desapareció cuando vio el panorama que se le presentaba allí.

Una despensa, vacía.

Rechinó los dientes e intentó relajarse cogiendo grandes bocaladas de aire, pero no sirvió de nada.

— ¡Jacob Black!

El grito resonó varias veces por la cocina y la muchacha aventó con fuerza la puertecita de la despensa, provocando que esta casi se rompiera y que el eco acompañara a la voz. Echa una furia salió de la cocina, dispuesta a tirarle a la cabeza lo primero que llegase a sus manos, que en este caso fue uno de los almohadones de la silla de Billy.

Jacob esquivó el proyectil, pero Paul no tubo la misma suerte y el almohadón impactó en la parte trasera de su cabeza con toda la fuerza que las manos de Rachel le habían proporcionado.

— ¡Hey! ¿Qué hice yo? —se quejó el muchacho mientras se volvía hacia Rachel, pero ella estaba en shock.

La vista de la Black estaba clavada en el suelo que quedaba delante del sofá que ocupaban los dos muchachos. Bolsas de patatas, coberturas de chocolates y hasta el hueso de un par de manzanas estaban esparcidas por el suelo del salón, provocando una estampa de desorden total. La mirada de la muchacha subió hasta quedar a la altura de las de los dos chicos que ocupaban el sofá.

— Vosotros… Vosotros… ¡Sois un par de glotones! —estalló mientras los señalaba acusadoramente con el dedo— ¡Esas eran MIS bolsas de patatas! —gritó mientras se señalaba a si misma mientras pronunciaba la palabra "mis".

Paul se levantó del sofá.

— Rachel, amor, cálmate. —dijo mientras se acercaba y rozaba con sus fuertes y calientes brazos los de la chica.

El tacto caliente de Paul permaneció sobre la piel de Rachel provocándole escalofríos y reconfortándola levemente.

Crounch, crounch.

— ¡Jacob! —volvió a vocifear mientras esta vez optaba por algo más práctico. Darle una colleja. — Eres un glotón.


*Penita* Este era el último de los pecados sobre Jake que me quedaba. Estoy bastante orgullosa de haberlos terminado todos, la verdad, aunque hubo algunos que me gustaron más que otros, no me puedo quejar.

Quiero darle las gracias a Daria Black, que siempre leyó y comentó los pecados. ¡Gracias guapa! Aprecié mucho que los comentaras todos y que me dieras tus deseos de que me mejorase de la operación. Se que no es mucho, pero este capi va dedicado a ti. ^^ También a Faby que siempre estuvo ahí, gracias, capi tb dedicado para ti.

Y bueno, agradecerle también a aquellos que leyeron los pecados y que no comentaron o que se les olvidó o no quieran criticar… Gracias a todos vosotros por leerlo, un besín.

Y bueno, me despido, no sin antes desearos una feliz navidad y que tengáis un principio del 2009 con buen pie (si se que falta, pero felicito por adelantado xD) Que os lo paséis muy bien y que os regalen muchos Jacob, y muchos Seth y Paul (para los que prefieran a los vampiros también Edward, Emmett y Jasper ;) )

¡Besos lobunos!

Haku