KEISHICHO
*Metropolitan Police Department - MPD*
Capítulo 7
"Setsuna"
El reloj de pared en la oficina marcando la hora, era más que irritante para mí en una situación como la era ésta. Una campanada, dos campanadas, tres campanadas... Así hasta que el marcador del tiempo indicó que ya eran las doce de la noche, sólo quedaban unas horas para el amanecer y mi investigación seguía igual que como el primer día que dio inicio. Ahí en la solitaria habitación de la oficina, miraba y remiraba hojas y hojas de expedientes apócrifos de una identidad creada con fines de entretenimiento, pero nada válidos para el caso en cuestión.
No había delito que perseguir, Sayuko continúa respirando tranquilamente el mismo aire que todos nosotros, mas sin embargo mi instinto me indica que no será por mucho, el acosador había plantado una amenaza y su mensaje fue claro: voy por ti. La fotografía de Sayuko en sus días escolares era una pieza clave y fundamental en este caso, aparte de que el acosador me estaba dando el sitio exacto donde perpetraría su inminente atentado sobre la estrella juvenil. El colegio. Ahí, donde nadie podría defenderla al estar total y absolutamente expuesta a cualquier cosa que pudiera pasar, rodeada de tanta gente y con de escasa a nula protección.
Si tan sólo hubiese podido hablar con el cazatalentos, pero es también de extrañarse la forma en la que murió, un accidente automovilístico el verano pasado. Sasaki Ren. Hombre conocido en el medio por acechar jovencitas y explotarlas como productos mercadotécnicos para la industria del entretenimiento. Sin dar más información salvo la promesa de que Haruno Aya sería la próxima gran estrella de la televisora, Asakura-han toma el papel de mentor y representante de una joven de dieciséis años para convertirla en Sayuko, quien debutara meses después, primero como cantante y después como actriz. Desde entonces, la fama de Sayuko creció como la espuma y su talento le abrió las puertas para convertirse en un rostro de fama internacional, con tan sólo dieciocho años.
- "¿Sigues aquí?"
- "Haruka"
- "Vi la luz encendida y creí que se les había olvidado bajar el interruptor en tu departamento"
- "Estoy trabajando en un caso"
- "Y supongo que te está dando lata porque no pareces tener la menor intención de ir a dormir a tu casa"
- "Es que me gusta dormir aquí, así ahorro tiempo y llego temprano a trabajar" - Haruka arqueó la ceja y me miró con recelo - "Ya, tienes razón"
- "Reito me comentó que tu caso está involucrado con el medio de la farándula"
- "Qué comunicativo resulto el muchacho" - Torcí la boca.
- "Está muy entusiasmado de que hayas vuelto con nosotros a la MPD"
- "¿Sí?" - Garabateé mi libreta sin el menor interés de lo que mi ex condiscípulo opinara sobre mi retorno a Tokio - "¿Te tocó guardia?" - Cambié el tópico de manera abrupta para no tocar temas en los que no quería malgastar mi saliva.
- "Ah, sí" - Se rascó la cabellera - "Tan pronto hoy que tenía una cita"
- "¿Tú?" - Mi compañía me lanzó una mirada de esas que matan ante mi incredulidad - "Es decir, creí que la última vez que conversamos habías dicho que no estabas hecha para el amor y no sé qué tonterías más"
- "Sí bueno, ya ves" - Volteó su rostro para que no vea el rubor que se había formado en sus mejillas - "Tiene mucho tiempo que no hablamos Fujino"
- "Un poco"
Suzushiro Haruka fue mi compañera de instituto cuando ingresé a la academia de policía, ella, Reito y yo, formamos un equipo el cual en su momento fue considerado de élite. Con el tiempo cada uno se fue especializando en distintas ramas, agarrando experiencia en lo que mejor le acomodaba, pero recuerdo que Haruka se había comprometido con uno de los hijos de los socios de la empresa de su honorable padre y que el matrimonio resultó en un auténtico desastre. Desde entonces no volví a saber nada de ella ni de Reito, pues decidí partir a Norte América para aprender todavía más sobre criminología, cortando así, todo lazo con mi vida pasada en Japón.
Exactamente a qué se dedica la oficial lo ignoro, sólo sé que forma parte de un equipo de espionaje altamente calificado aquí en la metrópoli, donde monitorean cualquier posible peligro o amenaza al Primer Ministro. Fue precisamente el primer día que puse un pie en el edificio cuando me encontré con Suzushiro-keishi, quien a pesar de los años se muestra exactamente como la conocí, imprudente pero solícita.
- "¿Te gusta esa persona?" - Pregunté por mera curiosidad.
- "Sí" - Bajó el rostro el cual se iluminó con una sonrisa muy estúpida, en eso estábamos cuando miró la foto en mi escritorio - "Esas chicas" - Refiriéndose a la imagen de Sayuko adolescente con unas desconocidas.
- "¿Qué tienen?" - Pregunté con desinterés.
- "Se parecen a TIN-POP"
- "¿Ah?" - La miré como si tuviera dos cabezas, ¿qué demonios quiere?
- "Un viejo grupo de adolescentes poperas" - Ah, Teen Pop, esos nombres tan ridículos que usan los productores... Un momento.
- "¿Estás segura de lo que estás diciendo?"
- "No mucho" - Suzushiro... - "Pero la chica de en medio sí que es una de ellas" - Sayuko.
- "A ver Haruka" - Le jalé del uniforme - "Mira la fotografía con detenimiento y repite lo que dijiste"
- "Son ellas" - Me aseguró - "Estuvieron de moda hace un buen, lo recuerdo bien porque cuando mi sobrina cumplió quince años bailó esa estúpida canción que se puso de moda en aquella época" - Hizo una pausa para darme el nombre de la canción - "Oh, Ah, Oh"
- "No recuerdo eso" - Con nombres como ese no dudo el por qué no trascendieron.
- "No estabas en Japón aunque dudo mucho que les hubieras prestado atención, eran un mercado dirigido a colegialas y no tuvieron gran éxito, sólo grabaron un disco del cual se desprendió un único sencillo"
- "Ara, para ser un mercado juvenil sabes mucho sobre ellas" - Me mofé.
- "Te repito que a mi sobrina le gustaba mucho" - Sí, sí, como quieras, closetera - "El sencillo lo cantaba la chica que abraza a la de en medio" - Me mostró con el índice a una castaña de coletas - "Tenía una buena voz"
- "¿En serio?" - Inquirí escéptica.
- "Se llamaba..." - Abrí mi boca ante la prodigiosa memoria de Haruka para el mundo del espectáculo - "Amy"
¿Dónde está? ¿Dónde está? Sayuko desapareció y no la encuentro, no la veo por ningún lado y ya todos han evacuado el auditorio y mucho me temo que la muy idiota en vez de haber salido hacia el patio se haya internado hacia el colegio, cuyos pasillos están inundados de ese humo tóxico que hay por todas partes. Al inicio pensé que sólo era un incendio pero esa sensación de picor al respirar, me indica que no fue un accidente, esta es una bomba y probablemente a base de ácido sulfúrico. Sea quien sea el atacante se las verá conmigo pues soy alérgica a estos químicos, no aguantaré mucho respirando este aire contaminado, debo encontrar a la idol y sacarla de aquí antes de que me desmaye.
- "¡Sayuko!"
Intenté nuevamente, revisando aula por aula tratando de encontrar a mi custodiada quien parece habérsela tragado la tierra. En medio de mi desesperación distinguí una figura al fondo de uno de los pasillos más lejanos del edificio, divisé unas escaleras que conducían a la azotea así que corrí lo más rápido posible hasta donde la figura desapareció y al abrir la puerta, la luz del exterior aclaró el panorama. Hela ahí, mi protegida, mas no se encontraba sola, una mujer le llevaba hacia una parte donde no había rejilla de protección, mientras la amenazaba con un cuchillo de cocina.
- "¡Policía!" - Grité, siempre quise hacer eso - "Suelte el arma y deje que la chica se vaya sana y salva por favor" - Mi momento de heroísmo sólo se vio aminorado debido a que una desgarrante tos me atacó, obligándome a llevarme la mano al rostro y tratar de mantenerme en pie.
- "Esta sabandija no irá a ningún lado más que al infierno"
- "¡Basta tía, suéltame!"
- "Eres una desagradecida Setsuna" - Despotricó la mujer - "Pero ahora pagarás por lo que has hecho"
- "No es culpa mía lo que le sucedió a Amy, ¡tú estabas manejando, no yo!"
- "Usurpaste un lugar que no te corresponde, fui una tonta al abrirte las puertas de mi casa, debí dejarte en la calle"
- "Señora por favor" - Intervine una vez más - "Suelte a la chica y tire el arma al piso por favor" - Insistí recordando el protocolo que nos enseñaron en la academia ante este tipo de situaciones.
- "Voy a soltarla pero tres pisos abajo" - Trató de empujarla pero Sayuko se aferró como pudo al cuerpo de su atacante - "¡Setsuna!" - Di un paso al frente tratando de correr hacia la idol pero la mujer volvió a colocar el cuchillo en la garganta de Sayuko - "No te atrevas a dar un paso más" - Me amenazó.
- "Señora por favor, cálmese" - Alcé las manos e intenté dialogar por última vez con la loca - "Seguramente esto se trata de un malentendido, podemos ayudarle"
- "¡Pégale un tiro en la frente Natsuki!" - Demandó la idol, cosa que enfureció más a su atacante.
- "Maldita rapazuela, tú eres quien debió morir y no mi hija, eres un parásito, una oportunista, arribista" - A la mujer se le quebró la voz mientras hablaba - "Mi hermano, mi cuñada y mi hija..."
- "¡Fue un accidente!" - Trató inútilmente Sayuko de hacer entrar en razón a la mujer.
- "¡Yo te recogí, te di un hogar, comida, estudios!" - La sacudió con furia - "Pero tú querías todo, ¿no es así? Envidabas la vida de mi pequeña Amy y no estuviste feliz hasta que se la arrebataste"
- "Todos estos años en el psiquiátrico no te sirvieron para nada" - Contestó altanera la idol - "La asesina de Amy-chan fuiste tú, que no se te olvide tía"
- "Y ese maldito cazatalentos traicionero... Me lo había prometido, que mi niña sería la próxima gran estrella de Japón"
- "Suerte para mí" - Respondió cínica la idol, cosa que enloqueció más a la mujer.
- "¡Te voy a matar!"
- "¡Sayuko!" - Grité pero mis pulmones comenzaron a dolerme y empecé a toser sangre, cosa que llamó la atención de la agresora para evitar que al menos en ese momento, le abriera la garganta a la joven.
- "Justicia divina" - Una loca de remate.
- "Dios no existe" - Declaró la idol - "Tía, morirás si no me sueltas"
- "Tú..."
De rodillas al piso, observé como en cámara lenta la mujer soltaba a Sayuko con furia y se preparaba a empujarla, pero en ese mismo instante una bomba de gas cayó cerca de nosotras nublando la visibilidad de la agresora y dándome así la oportunidad de incorporarme con mi último aliento para correr hacia donde ellas se encontraban. De un manotazo directo al brazo, logré desarmar a la mujer quien en medio de su locura, consiguió empujarme con fuerza lejos de ella e intentó lanzarse del techo junto con Sayuko. Como pude, cogí a la idol de un brazo y le propiné una patada en el pecho a la mujer para que se aquietara. Sin embargo, la fuerza fue demasiada y el humo en el aire no le permitió a la agresora ver que se encontraba muy cerca del borde del techo. No pude evitar su caída. Su muerte fue instantánea.
Sayuko se abrazó a mi cuerpo mientras lloraba con todas sus fuerzas, pero ese fue mi límite, la falta de aire comenzaba a debilitarme y caí al piso desmayada en brazos de la idol. A la distancia pude escuchar la voz de Keishicho pero eso fue lo último que recuerdo. Hasta que desperté en el hospital con una máscara de oxígeno a la mañana siguiente del atentado.
Los paramédicos atendieron rápidamente a los afectados que habían respirado demasiado humo en el auditorio, la casa productora hacía llamadas a todos los números habidos y por haber, la noticia se transmitió en cadena nacional como un escándalo. Tuve varias reuniones con mis superiores ese día pues por supuesto, la televisora nos responsabilizaba por lo ocurrido pero afortunadamente ya había previsto algo como aquello y por eso me respaldé con tiempo para evitar que la culpa recayera sobre nosotros. Todas las autoridades competentes habían sido avisadas en tiempo para evitar un desastre, con esto demostré que la televisora fue la que actuó con negligencia y puso en peligro a los estudiantes del colegio.
Pese a todo, sí tuve una buena sesión de llamada de atención por los superiores pues había una muerte que mancillaba el expediente de la MPD, accidental, pero ahí estaba la 'peca' en el operativo. Shinohara Tomoe, una antigua idol cuya fama fue tan efímera como la de su hija Shinohara Amy, quien muriera en un accidente automovilístico cuando su madre le llevaba a un casting recomendada por Sasaki-han. Cuando Tomoe-han despertó y supo la terrible noticia de que su única hija había muerto en el accidente, enloqueció y fue internada en un hospital psiquiátrico por su ex esposo, quien tomó la custodia de la sobrina de ambos, Shinohara Setsuna antes Mizuno Setsuna. Setsuna, perdió a sus padres en otro coincidente accidente automovilístico a los seis años de edad, desde entonces los Shinohara se encargaron de su sobrina a quien criaron como a otra hija.
Shinohara Makoto, después de internar a su mujer en el hospital se mudó a Seúl, lugar donde radica y trabaja para una empresa que nada tiene que ver con el mundo del espectáculo. Antes de irse del país, acomodó a Setsuna en un departamento y le dejó dinero suficiente para que tomara las riendas de su propia vida. Sasaki-han, contactó a Setsuna tiempo después del accidente y le cambió el nombre para no relacionarla ni con el antiguo grupo juvenil al que pertenecía, ni con la tragedia melodramática que merodeaba su vida. Ese día nació Haruno Aya y Setsuna murió junto con el recuerdo de Amy-chan.
- "No cabe duda que esto es como una telenovela"
- "Lo siento Comisionado" - Bajé el rostro en señal de disculpas ante la máxima autoridad de la Agencia Nacional de la Policía, Fujino Ginta, mi abuelo.
- "Por eso la justicia no debe mezclarse con el enmascarado mundo del drama" - Retorció sus bigotes con una mano mientras me acariciaba la cabeza con la otra - "Alza el rostro Shizuru"
- "¿Por qué me asignaste este caso?"
- "Quería que aprendieras algunas cosas hija"
- "Esto no es lo mío"
- "No he dicho que lo hiciste mal"
- "Pero hubo una baja"
- "Controlaste una situación de emergencia con un pequeño grupo de bien organizados oficiales, salvaste a la población en riesgo y rescataste a la damisela en desgracia"- Sonrió con simpatía - "Para mí fue un buen trabajo"
- "Pero la prensa..."
- "Ah, ya" - Minimizó con un ademán - "Esos siempre van a querer despedazarte y los estúpidos de tus jefes también" - Me guiñó el ojo - "Al final todos querrán salvar su trasero como puedan y colgándose de los testículos del que se deje"
- "¡Abuelo!"
- "Tienes razón, ovarios" - Se rascó la barbilla - "Mejor dime, ¿cómo se encuentra la chica?"
- "Sayuko está perfectamente bien, canceló algunos compromisos para su revisión médica pero..."
- "No, no, no" - Me interrumpió el mayor de los Fujino - "Me refiero a la detective" - ¿Kuga? - "El lobo solitario de la MPD" - Sonrió ampliamente - "Su 'peca' personal"
- "La oficial está hospitalizada, respiró demasiado gas tóxico y tiene un enfisema de preocuparse, sus pulmones hacen lo que pueden para oxigenar ese cuerpo de nicotina"
- "Sorprendente" - Comentó mientras se sentaba en su sitio del escritorio con la mirada perdida - "No le quites el ojo de encima" - Ahora su expresión era de seriedad absoluta, lo cual indicaba que había algo detrás de esa recomendación.
- "Comisionado" - Llamé con respeto a mi superior - "¿Puedo hacer un comentario extra oficial?"
- "Adelante" - Respondió después de meditar un par de segundos.
- "Es sobre el origen del incendio" - Hice una pausa - "Dudo que Shinohara Tomoe haya provocado tal distracción para perpetrar su intento de homicidio" - El abuelo me miró sin parpadear, resopló el aire y cerró los ojos diciendo lo siguiente.
- "Fue un corto circuito"
- "Pero..."
- "Esa es la versión oficial Fujino-keishicho" - Finalizó nuestro argumento mientras se llevaba ambas manos cruzadas hacia la barbilla - "Buen día"
Si bien toda la misión había sido aparentemente un éxito, no me sentía con el humor de celebrarlo, me quedó un sabor amargo en la boca y no entendía muy bien sobre el por qué. Así que en vez de regresar a casa para poder descansar un poco después de todo el ajetreo, preferí ir al hospital para ver el estado de la detective Kuga quien probablemente se ausentaría por una larga temporada a trabajar. Cual fuera mi sorpresa que al llegar a su habitación la detective no se encontraba sola, sino que Sayuko estaba a un lado de su camilla.
- "Buenas tardes Sayuko-han"
- "Keishicho" - Saludó con respeto mientras me acercaba al otro extremo de donde Sayuko se encontraba, posando mis ojos en un hermoso jarrón con flores que había en la mesita de la habitación.
- "Son hermosas" - Comenté - "Así que te gustan los claveles"
- "No les he traído yo" - Ara - "Estaban aquí cuando entré a ver a Natsuki" - ¿Natsuki? - "Y por tu rostro supongo que tampoco tú se las dejaste"
- "Parece que Kuga-keibu tiene más de una admiradora" - Sonreí con malicia.
- "Tendrás que lidiar con ella mientras vuelvo" - La miré con desconcierto - "Tengo un contrato que cumplir y no puedo dejar de lado mis obligaciones" - Hizo una pausa - "Pero cuando termine con las grabaciones del drama y mi tour por Japón finalice, volveré"
- "Ara" - La miré retadora - "¿Es esa acaso, una declaración de guerra?"
- "Natsuki es mía" - Acarició los cabellos de Kuga mientras decía esto último - "Cuídala en lo que vuelvo por ella" - Me aguanté la carcajada muy para mis adentros y arremetí.
- "Setsuna" - Me miró con frialdad al escuchar su verdadero nombre - "¿Por qué no nos dijiste nada sobre tu pasado? Hubiera sido todo más sencillo si lo hubieras contado desde el inicio"
- "Lo olvidé" - Respondió como si nada.
- "Lo olvidaste" - Insistí, pero la joven me ignoró - "Seguro"
- "Todos tenemos esqueletos en el clóset Keishicho" - Tomó una de las flores y la apretó contra su puño - "Todos" - Terminado de decir esto último, depositó un beso en la frente de la detective y se dio la media vuelta - "Te la encargo"
- "Setsuna" - Llamé por última vez a la estrella de televisión - "Tú relación con Amy-chan"
- "Amy-chan era mi prima y mi mejor amiga, su sueño siempre fue ser la próxima gran estrella del mundo de la música" - Se colocó las gafas de sol para que no pudiera ver que una extraña tristeza inundaba sus ojos negros - "Yo sólo sigo el camino que ella me dejó"
- "Tú estabas en el automóvil cuando éste se impactó" - La idol me obsequió una media sonrisa y se dio la vuelta.
- "He salvado la vida dos veces en la misma situación Keishicho" - Con el pomo de la puerta en las manos finalizó su argumento con la declaración siguiente - "Todo el que me rodea tiene un final trágico como el de mis padres, mi prima y en última instancia, mi adorada tía" - Me miró por última vez la joven - "Todos salvo Natsuki"
- "Entiendo"
- "Asegúrate que no fume tanto, volveré antes de que te des cuenta por ella" - Abrió la puerta y se despidió - "Bye, bye"
Poco después de que la estrella juvenil saliera del cuarto del hospital una figura pelirroja entró a la habitación en bata blanca para revisar a una Kuga convaleciente y todavía dormida. Al verme me reconoció de la universidad, pues también fuimos condiscípulas en el tronco común.
- "¡Shizuru, qué sorpresa!"
- "Pequeño es el mundo en verdad, Sugiura-han" - Saludé a mi conocida.
- "¿Tú también vienes a visitar a la oficial?"
- "Soy su jefa"
- "En ese caso es preciso que como su superiora te hagas responsable de su salud" - ¿Y yo por qué? - "Esta chica es un desastre"
- "No me digas"
- "¿Cuántos años tiene, 24, 25?" - Da igual, para mí es como si tuviera ocho años - "¡Tiene enfisema pulmonar!" - Gritó con histeria la doctora - "¿Qué mujer de su edad puede tener un enfisema tan avanzado como el de ella?" - Tú lo has dicho.
- "¿Se recuperará?"
- "De la intoxicación seguro" - Revisó sus constantes fisiológicas en la tabla que se encontraba al pie de su camilla - "Pero está así de cerca para tener cáncer pulmonar"
- "¿Y qué quieres que yo haga?" - ¿Acaso soy su madre?
- "Eres la mayor, tu obligación es ver por ella" - Arqueé una ceja con incredulidad.
- "Oye" - Oye pelirroja, soy su jefa no su amante - "¿Qué clase de relación crees tú que tengo con la oficial, eh Sugiura?"
- "Tienes estudios en medicina" - Oh no - "Conoces el código" - No me jodas con eso.
- "¿Insinúas que debo ver por ella?"
- "Doblemente" - Insistió - "Como doctora y como superiora" - Y como su ama, pero eso no tenía por qué saberlo.
- "Ya, ya" - Intenté calmar a la animosa pelirroja - "Me encargo de ella, ¿cuándo le das de alta?"
- "Te avisaré cuando Kuga-keibu esté lista para salir, en lo sucesivo tú vendrás todos los días a verla, ¿entendido?"
- "Entendido" - Resignación.
Esa noche la pasé en la habitación de Kuga, me senté en el sillón que en ella había y decidí recuperar mis fuerzas, toda incómoda, en el sofá del hospital. Si bien no pude pegar un ojo al menos me mantuve serena y atenta a los ruidos del hospital que distaban mucho de los sonidos de mi solitario departamento. Por ratos, me levantaba para cerciorarme que la oficial aún respirara preguntándome para mis adentros, cuál será el esqueleto escondido por Kuga-han para que la MPD le tenga en tan mal concepto. Como el abuelo dijo, ella es la peca, la mancha en el expediente del Buró y me pregunto quién quiere que ella se equivoque para que fracase en su carrera como detective.
En esta ocasión, la detective me demostró que posee un sentido común bastante funcional, puesto que yo pensé que la mujer al tener un arma la usaría contra la atacante de Sayuko. Afortunadamente, no fue así e inclusive intentó dialogar con la lunática, tal y como el protocolo lo indica. Fue una lástima que la mujer cayera del techo y no pudiéramos haberla apresado como se merecía, sin embargo y pese a todo, Natsuki hizo un buen trabajo al no perder los estribos ante la situación y recuperar con éxito a la secuestrada. No cabe duda de que si Kuga se aplicara, sería un elemento óptimo para cualquier equipo de rescate.
Aunque me intrigan muchas cosas de esta investigación, las bombas, la casualidad con la que Shinohara Tomoe trabajaba en una empresa de limpieza para entrar y salir de los estudios de televisión, el elemento sorpresa que la detective carga y la siniestra consternación de la policía entera sobre el estado de Kuga. No. Esto no es normal y prometo llegar al fondo del asunto.
- "Mmm" - Balbuceó inconsciente la detective.
- "Descansa Kuga-keibu, pues mañana será otro día" - Terminado esto último, la oficial dejó de protestar, su ceño se relajó en una expresión menos rígida y decidió echarse a los brazos de Morfeo, para continuar con su merecido descanso - "Buen trabajo Natsuki"
N/A: Y que se acaba la inspiración... Pero ya se me ocurrirá algo, hasta entonces ja ne!
