Capítulo 7: El exorcismo de Sjöfn

¡¡Advertencia!!

Al igual que el anterior, el siguiente capítulo contiene escenas que pueden llegar a ofender a algunos, y pueden ser demasiado fuertes para los que son susceptibles. Si no están seguros de que no son de ninguno de los dos, no sigan leyendo. Si en cambio están al tanto del aviso, y aún así quieren leer lo que sigue, pueden continuar.

Nota personal: Sin ofender a nadie, pero con lo que están por leer ahora, como decimos en Argentina, se van a caer de culo. Considero a éste como el segundo mejor capítulo que escribí de todos mis fanfics :)

Capítulo 7 de no se cuantos.

Disfruten de la lectura.


Eir abrió la puerta, y dejó que Loki entrara en la habitación en donde la chica de la peluca roja dormía tranquilamente. La diosa cerró la puerta, pero no entró en la habitación. Fue en busca algo en particular que necesitaría para llevar a cabo el exorcismo de aquel espíritu. No quería dejar nada librado al azar esta vez, estaba decidida a ayudar a su mejor amigo, y olvidar sus penas amorosas de alguna u otra manera.
Loki observó a Mayura dormir, y el sentimiento de culpa tomó más fuerza dentro de él. Se sentó en la cama, y despejó el níveo rostro de aquellos mechones de cabello falso que le impedía tener una clara visión de aquellos párpados cerrados. Al hacerlo, ella se desperezó y despertó, posando los semicerrados ojos en aquel dios.

- Kami-sama... - susurró ella, olvidándose de toda la farsa que debía representar.
Él soltó un disimulado suspiro - ¿Cómo sabes mi nombre, Brittany? - dijo, en un intento para que ella tuviese la oportunidad de rectificarse.
Pero ella negó suavemente con la cabeza - Eres un dios, ¿recuerdas que me lo dijiste? No creo que no hayas sido capaz de reconocerme ahora, mucho menos en el evento - dijo ella, formando una pequeña sonrisa.
- Perdón por no haber podido llegar a tiempo, Mayura - dijo, disimulando su tono culpable tras sus ojos triste y verdes.
Ella se levantó para poder sentarse en la cama - No te preocupes por eso. Me siento mucho mejor, como si nunca hubiese pasado--
- Pero pasó, y eso no creo que se te vaya a ir de la cabeza - dijo él, en tono serio - Escúchame. No sé cómo explicarte ésto, pero primero quiero saber si confías lo suficiente en mí, tanto como confías en Loki -
Ella quedó sin palabras, intentando hallar la respuesta adecuada - Tú has hecho realidad mi deseo: has traído a Loki de vuelta, y eso nunca podré terminar de agradecértelo - dijo ella, con voz suave. Lo miró a los ojos - Kami-sama, confío en tí -
- Ahora quiero que prestes atención, por que lo que te voy a decir te va a resultar dificil de entender, pero pase lo que pase, no dejes nunca de confiar en mi. ¿Lo harás? -
- Si - dijo ella, un poco más segura.
- Bien. Primero quiero que me respondas si tuviste conciencia de lo que hacías en el escenario luego de haber comenzado la música de tu coreografía -
- No. No lo recuerdo - dijo ella.
- Eso es por que hay un espíritu que se alojó en tu cuerpo y vivió como huésped, robándote tu inocencia sin que te dieras cuenta -

Mayura nuevamente no supo que decir, pero bajó la cabeza y sus ojos se ocultaron tras el cabello rojizo.

- Kaito me dijo lo mismo... - expresó ella con voz ausente - ...pero dijo que él era el causante de mis pérdidas de memoria, de mis desmayos... -
- Eso es cierto, por que él invocó a ese espíritu para que tomara posesión de tu cuerpo - dijo él, sin moverse - Verás, éste espíritu te concede estar con la persona que tú quieras, pero hacer un trato con algo así es una espada de doble filo: el precio que debes pagar es mucho más alto de lo que te enteras al principio, ya que no sólo se queda en el cuerpo de la víctima por un tiempo determinado, sino que cuando llega el momento de exorcisarla, también toma poseción del que pidió el deseo - luego de decir esto, la miró a la cara - Quiero que comprendas que tu amigo no quiso hacerte ese daño. A veces los humanos, incluso los dioses, todos hacemos locuras con tal de conseguir el amor de la persona que más nos interesa - ésto útimo lo dijo más para sí mismo, pero para Mayura sus palabras cobraron algún sentido.
- ¿Eso quiere decir que Kaito está enamorado de mi? - preguntó ella, inquieta - ¿Él fue poseído por el espíritu que estuvo todo este tiempo dentro mío, y por eso pasó todo lo que pasó? -
- Creo que él siente cierta atracción por tí, y se ha obsesionado contigo. No sé si sea amor verdadero, pero conociéndolo un poco, debes haberlo deslumdrado -
- ¿Acaso tú ya lo conocías de antes, Kami-sama? - preguntó ella, levantando la vista.

Error por parte de Loki al haber hablado de más.

- Eso no tiene importancia ahora - dijo él, esquivando el tema, y sus ojos - Te estuve explicando todo esto hasta ahora, por que lo que tengo que decirte te va a alarmar bastante - tomó aire, y continuó - Mayura, el espíritu que se aloja en tu cuerpo aún no fue exorcizado, por que en el momento que yo entré a esa habitación, estaba en proceso de salir de ti, pero al interrumpir el ritual he dejado que se vuelva a refugiar dentro de tuyo -
Mayura abrió los ojos alarmada - ¿Qué va a pasarme ahora? - preguntó temerosa.
- Si no expulsamos al espíritu, temo que te matará por dentro para terminar de adueñarse de tu cuerpo. Debe volver con la persona a quien le pertenece en realidad -
- No puede ser... - el pánico se veía en sus pupilas escondidas tras los lentes azules, los cuales estaban irritando sus ojos por el largo tiempo que los había llevado puestos - Dime qué debo hacer... -

Loki la miró a los ojos adolorido, y bajó la cabeza enseguida, cerrando sus ojos. Pero antes de que pudiese contestar, la puerta de la habitación se abrió, dejando entrar a la bella diosa curandera.

- Debes dejar que él tenga un acto carnal contigo. Sólo así podrá expulsar a Sjöfn - dijo Eir, acercándose a la mesa de noche que había al lado de la cama, colocando una enorme botella de metal, parecida a esas que sirven para armar modelos a pequeña escala de barcos de colección. En ella estaban dibujados diversos signos extraños en un color rojo sangriento - He traído lo necesario para el proceso. Les daré unos minutos más - dijo, y se retiró nuevamente. Esta vez, se dirigió al cuarto de baño que pertenecía a la habitación, y cerró la puerta.

Loki levantó la mirada agradecida a su mejor amiga, y la vio marcharse, para luego posar sus ojos verdes en la muchacha, quien había quedado pensativa, cabizbaja. Aún tenía el acolchado y las sábanas tapando como podía su cuerpo desnudo. Al pensar en eso no pudo evitar tragar saliva disimuladamente... "No", pensaba para sí mismo "Todavía no"...

- ¿Eso quiere decir que terminarás haciendo lo mismo que Kaito? - le preguntó entonces la muchacha - ¿Terminarás violándome para conseguir al espíritu? -
- No - dijo Loki - Eir nos ayudará para que Sjöfn no termine por poseer mi cuerpo, y así no sufrirás ningún daño - dijo, y agregó - Por eso fue que te pregunté si eras capaz de confiar en mi, tanto como confías en Loki - él tomó con una mano el mentón de la muchacha, y la obligó a que lo mirara a los ojos. Con otra mano acarició suavemente una de las sonrojadas mejillas de ella. Sintiéndose seguro de no ser rechazado en ese momento, acercó su cara hasta llegar a sus labios, y depositó un suave beso, tan delicado que ella sintió su ternura. Entonces dejó sus dudas: él decía la verdad acerca de que no sufriría ningún daño - Déjame preguntarte algo primero - sin apartar las manos de donde estaban, él mantuvo la vista fija en la mirada de ella, sus rostros aún estaban muy cerca - ¿Qué es lo que en realidad sientes por Loki? -
Ella no esperaba esa pregunta, y su sonrojado rostro se puso rojo carmesí - ¿P-por qué l-lo pregun-t-tas? - dijo ella, claramente nerviosa.
- Por que necesito que te relajes antes de empezar con todo esto - dijo él, y una sonrisa pícara asomó a sus labios, apartándose un poco de ella - Además, tengo curiosidad por saberlo -
Ella dio un largo suspiro - ¿Es necesario que lo diga? - preguntó, cerrando sus ojos.
- Dímelo, por favor - fue toda la respuesta que encontró. Él no lo demostraba, pero tenía muchas ansias por dentro de saber lo que en verdad pasaba por el corazón de ella.
Mayura se liberó suavemente de las manos del dios, al parecer entristecida. Abrazando sus rodillas, y colocando la cabeza sobre ellas, habló: - Él es un niño, y no creo que pueda sentir nada más que ternura por él... - a Loki se le cayó el alma a los pies - ...sin embargo, yo siento algo muy fuerte por él - Esto pareció hacerlo recuperar de golpe - Loki siempre estuvo para salvarme del peligro, es como mi caballero de brillante armadura... no sé por qué, pero siento que lo amo... y sin embargo no puedo estar con él... es sólo un niño, y no puedo estar con él - unas lágrimas cayeron silenciosas, humedeciendo las sábanas que lentamente empezaban a bajar de su cuerpo.

Loki no pudo evitar abrazarla. Mayura pegó su rostro contra el pecho del dios. Ella se preguntaba dónde podría estar Loki, y por qué Kami-sama vino en lugar de él. Necesitaba de Loki, y ella no se daba cuenta que lo tenía al lado, reconfortándola en su abrazo. Se quedaron así un largo rato, hasta que los sollozos de la joven cesaron. Lentamente se separaron, y lo último que cubría a Mayura cayó hasta su cintura, dejando su pecho al descubierto. Al sentir el frío del exterior, sus pezones se endurecieron, y ésto no pasó desapercibido para el dios del engaño.

- Amo a Loki, Kami-sama - dijo ella en un susurro.
Él posó una mano sobre los ojos de la muchacha, para darle a entender que quería que los cerrara - Entonces quiero que imagines que soy Loki - le respondió.

Ella no opuso resistencia a su pedido. Cerró sus ojos y se recostó en el lecho, sin molestarse en taparse de nuevo. La mano que estaba sobre los ojos de la chica pasó lentamente por una de sus mejillas, los dedos dieron una vuelta por sus labios, bajaron por su cuello, y rodearon el pecho izquierdo, acariciándolo levemente.

"Loki..." suspiró la muchacha por dentro, dejando salir un inaudible suspiro por fuera. "Tengo que hacer de cuenta que él es Loki"...

- Lo lamento, no puedo hacerlo - dijo ella un momento después, mientras una solitaria lágrima salía a rondar su mejilla.
- Mayura - ella se sobresaltó, y lo miró a los ojos. Él había utilizado la voz de niño, pero sin embargo seguía en su forma original - Mayura, aquí estoy - volvió a hablar del mismo - ¿Lo ves? Sólo tienes que cerrar los ojos, del resto me ocupo yo - retornó a su voz normal.
- De acuerdo, lo intentaré una vez más - dijo ella.

Y fue así como finalmente se relajó, y se dejó hacer. Él no iba a desperdiciar esa nueva oportunidad, así que la besó de nuevo, esta vez con un poco más de pasión en su labor, mientras sus manos comenzaban a recorrer lentamente el cuerpo de la fémina humana que se entregaba a él. Ella se sintió encender por dentro cuando recibió ese beso, y lo correspondió casi inmediatamente, sin embargo el resto de su cuerpo no lo lograba mover, y poco a poco perdió la conciencia...

- Dios Loki - una voz que no le pertenecía a Mayura se escuchó salir de su garganta. Sus ojos estaban abiertos nuevamente, en ellos no había brillo. Sjöfn había aprovechado para hablar cuando él había comenzado a besar el cuello de la joven. Al escuchar esa voz después de tanto tiempo, él sintió rabia, pero se contuvo - Haz caído en mi trampa nuevamente, pero no te será tan fácil liberarte como la última vez -
- ¿Y por qué querría él liberarse? - preguntó Eir, quien había hecho acto de presencia en la habitación nuevamente. Sin embargo, su aspecto había cambiado, ya que no llevaba ni una sola prenda sobre su cuerpo, más que un extraño collar plateado con un dije en forma de jabalí. Su largo cabello suelto cubría sus senos, y sus formas eran de por si una tentación divina que invitaban a la lujuria.
- Eir... por lo que veo no tuviste suficiente la última vez que estuve dentro de tu cuerpo, ¿verdad? - Sjöfn sonrió, pasando su lengua por su labio inferior - ¿Qué pretenden hacer? -
- Sólo queremos jugar un poco contigo... si no te molesta, claro - respondió Eir, acercándose al lecho.

Comenzado con el plan, ella hundió su lengua en la boca de la chica, ahora poseída por el espíritu de seducción extrema. Loki había aprovechado eso para deshacerse de sus ropas. Apartó a Eir sólo para acercarse a Mayura y besarla de nuevo, tomándola de la nuca con fuerza. La diosa fue recorriendo con su lengua el pálido cuerpo de la muchacha, su boca llegó hasta la altura del pecho, y comenzó a succionar su seno derecho, mientras que una de sus manos se dedicó a apretarlo de manera brusca, como queriendo exprimirlo. Loki no quiso quedar atrás ante esto: sin soltar a la chica del misterio de su agarre, tomó el seno que estaba libre e hizo lo mismo que Eir. Un gemido extraño se escuchó, producto de la mezcla de las voces de Sjöfn y de Mayura. Se miraron a los ojos, y haciendo una señal entre sí, se apartaron a la vez para observar el resultado de su faena. Un par de hilos de humo púrpura emergieron de los pezones humedecidos de la humana, y comenzaron a rodear a ambos dioses. Ante esto, ninguno quiso perder tiempo, por lo que la diosa retornó a su tarea. Con su lengua pasó por el vientre plano de la joven, continuó bajando hasta llegar a los pétalos que escondían su aroma de mujer, donde se quedó un buen rato extrayendo el flujo de ellos, devorando insaciable su femeneidad. Loki, mientras tanto, se dedicó a recorrer con sus manos la figura que por tanto tiempo había deseado tener a su disposición, besando su cuello. Al parecer era su parte favorita, ya que varias marcas comenzaron a hacerse claramente visibles en distintos ángulos de esa zona.
Los gemidos incansables que se escuchaban salir de la garganta de la jovencita, mezclados con los del espíritu invasor, eran claros y excitantes. Poco a poco, los gemidos de Sjöfn se iban apagando, sin embargo, los de Mayura no dejaban de oirse, aunque algo bajos. Loki abrió los ojos, y la botella de metal que se encontraba tapada con un corcho del mismo material se destapó por sí misma, y los signos rojizos que había escritos en ambos objetos brillaron suavemente. El humo que ya envolvía a ambas divinidades fue dirigiéndose hacia el interior de la botella, de manera lenta, sin apuro. Eir había seguido los movimientos del dios, y fue cuando se separó de Mayura para cambiar lugares con él. El proceso estaba casi completo, y sólo faltaba el acto carnal para concluir con la faena.
Mayura fue recobrando la conciencia justo en ese momento, viendo como la diosa se acercaba a su rostro. Comprendiendo de pronto que se había desmayado, al principio no entendió muy bien que estaba pasando, pero cuando volvió los ojos al otro lado, Loki la observaba con ternura, llevando su mano nuevamente hacia los ojos de ella, haciéndole entender nuevamente su mensaje. Ésta señal ella la comprendió muy bien, y cerró sus ojos sin decir nada. Fue después de esto que la diosa besó los labios de la chica suavemente, y luego fue introduciendo su lengua, esperando una respuesta ante su petición, la cual llegó casi al instante, para sorpresa de la jovencita. Ser besada por esa diosa era increíble, más cuando ésta llevaba en su lengua aún el gusto de los flujos que momentos antes había probado. Eir sostuvo con su mano la espalda de Mayura a la altura de los omóplatos, para levantarla un poco del lecho.
Loki se había encendido con todo lo que había visto hasta el momento, y no quiso seguir esperando más. Tomó una de las manos de la chica y la depositó en su miembro ya erecto, incitándola a que lo manipulase un rato. Sin embargo, la chica no sólo que se sorprendió ante el mudo pedido del dios, sino que no supo que hacer en ese momento. La diosa se dio cuenta, y con la mano que le quedaba libre sostuvo la que Mayura tenía ocupada, la fue guiando hasta hacerle entender qué era lo que debía hacer. El contacto de ambas manos sorprendió a Loki, que dejó escapar un suspiro de excitación a medida que el movimiento se hacía cada vez más rápido, haciéndolo jadear por momentos. Entonces Eir se detuvo, y quitó con suavidad la mano de Mayura de allí, haciéndole entender al dios del engaño que ya estaba lista, a lo cual Loki bajó hasta llegar a las piernas de la humana, que estaba algo cerradas, y las abrió para luego hacerse paso en esa estrecha y húmeda cavidad, a medida que iba penetrándola lentamente.
Mayura abrió los ojos, se sentía extraña ante la situación, pero sabía que debía dejarse llevar para que el espíritu saliera de su cuerpo. Cerró los ojos de nuevo, y como si fuera por arte de magia, olvidó todas sus preocupaciones, dejándose llevar por el momento. Su cuerpo comenzó a moverse: una de sus manos tomó de la nuca a la diosa que la continuaba besando, acercándola a uno de sus senos, dando a entender lo que quería, mientras que con la otra se dedicaba a acariciar el pecho del dios con quien estaba copulando, y sus piernas rodearon la cintura de él, haciendo más facil su tarea. El humo que rodeaba a los dioses era cada vez menos intenso. La botella, que había comenzado a brillar de manera tenue, fue intensificando más su brillo a medida que se iba llenando de aquel espíritu que iba saliendo de los cuerpos de Loki y de Eir. Los gemidos de la muchacha, que habían sido tenues hasta el momento, se hicieron cada vez más fuertes. El dios aumentaba la velocidad de sus embestidas, ambos gozando del aquello. La curandera aprovechó la mano libre que le quedaba y logró hacer gemir aún más a Mayura, cuando sintió el movimiento rápido de la mano divina que manipulaba su nudo de placer. Los dos estaban haciendo un excelente trabajo; aunque la situación era seria, ninguno había podido reprimir sus expresiones de lujuria y sus miradas de picardía entre sí. No querían confesarlo, pero hacerle sentir placer a la jovencita que estaba siendo manipulada por ambos les estaba gustando demasiado.
Los movimientos se hicieron cada vez más desesperados. Mayura quería más... y Loki estaba dispuesto a cumplir su capricho. Con suavidad fue subiendo las piernas de ella, apoyando las pantorillas sobre sus varoniles hombros, permitiendo así que la penetración fuera aún más profunda. Un grito de placer mucho más fuerte que los anteriores se dejó oir en respuesta al movimiento realizado por el dios. Eir buscó la boca de Mayura nuevamente, sin apartar su mano de donde estaba. "Ya casi..." pensaba la diosa para sí. El humo que la rodeaba a ella había desaparecido, y el de Loki se estaba haciendo mucho menos espeso. Loki sintió que estaba a punto de acabar, y quiso salirse para no tener que hacerlo dentro de la chica, pero Mayura rodeó su cintura nuevamente, y se lo impidió. Él trató de zafarse, pero no pudo. Al parecer Mayura había decidido por él, y como estaba por culminar, no le quedó otro remedio más que acceder a la petición sin palabras de la muchacha, dejando salir su semilla dentro de ella, a la vez que la escuchaba gemir de una manera extraordinaria: al parecer ella había terminado al mismo tiempo. El último rastro de humo fue a parar a la botella, y Eir colocó la tapa en la entrada de ésta, tomó su collar y encadenó el recipiente, dejando al jabalí de plata justo sobre la tapa. Con un movimiento de sus ojos, Loki incendió aquel dije hasta derretirlo, sellando al fuego la cárcel de Sjöfn, y encerrando definitivamente al espíritu. Luego de eso, se dejó caer rendido al lado de Mayura, saliendo de ella.
La muchacha se había desmayado, pero al parecer se encontraba bien. Él no pudo evitar acercarla más hacia su cuerpo, y rodearla con sus brazos de manera protectora. Una lágrima se dejó ver en el rostro del dios. A pesar de que él quería hace mucho tiempo poder hacer el amor con Mayura, él nunca imaginó que terminaría consiguiéndolo de esa manera, y le hacía sentir rabia que un espíritu de una clase tan baja le hubiése arrebatado su deseo del corazón a él, al mismísimo Loki, dios del caos, del engaño y del fuego. Sintió una mano sobre su cabeza, y al levantar la vista descubrió a Eir mirándolo de manera gentil.

- Ya pasó todo, amigo mío. Tranquilo - dijo ella, acariciándole la cabeza, como si se tratara de un niño pequeño - El espíritu fue encerrado. Lograste salvarla, Loki - dijo, tratando de tranquilizarlo.
- Pero el precio que he tenido que pagar para hacerlo... duele - dijo él, despacio. Otras lágrimas se asomaron en sus ojos verdes, y cayeron sobre el rostro de la chica dormida.
- Era eso o dejar morir su alma -
- Lo sé, lo sé. Pero no puedo evitarlo. Estoy tranquilo ahora de que Mayura ya no se encuentra en peligro, pero... ya no será lo mismo -
- No, no lo será. Y es por eso que ahora es cuando debes enfrentar lo que sigue, Loki -
- ¿Lo que sigue? - preguntó sin entender.
- Le dirás la verdad a Mayura, ya que si no lo haces, te aseguro que no podrás volver a mirarla a la cara de nuevo. Ni a mi, ni a ella - Eir, luego de estas palabras, no agregó nada más. Comprendía que debía dejarlo a solas, así que abrió la puerta y se dirigió a otro cuarto a cambiarse, llevándose consigo el enorme objeto metálico.

Él se quedó mirando el pálido rostro de la chica a quien acompañaba en el lecho. La luna que asomaba a la ventana de la habitación la hacía verse tan hermosa... su doncella se había transformado en mujer, pero no de la manera que él hubiese querido. La besó suavemente, se levantó y se vistió, para luego arroparla, dejándola dormir para que se recuperara de lo sucedido. Abrió la puerta de la habitación, y salió de allí con el terrible sentimiento de culpa de haber arrebatado la pasión de su amada en el momento menos propicio. Sin embargo, un sentimiento de tranquilidad se encontraba presente: Mayura estaba a salvo.


Holas!!
Creo que nadie se esperaba que pasara algo así, no? Pobre Loki, lo hago sufrir demasiado, no les parece? Pero bueno, al menos Mayura sigue viva y es lo importante, no? Esta vez no hay asteriscos que aclarar, pero creo que por haberles dejado dos capítulos super picantes (uno más que el otro), y como el que viene ya lo tengo hecho, voy a esperar a que los reviews se alcen un poco antes de subir el siguiente capítulo titulado "Las historias aparte: ¿Qué ocurrió mientras tanto?", donde se van a a enterar de qué ocurrió con los hijos de Loki mientras éste rescataba a Mayura... Imperdible! Es corto, pero se van a reir mucho, así que a comentar si quieren saber como sigue!!
El final está por llegar, así que si no quieren esperar para leerlo, comenten mucho!!
Saludos, y hasta el próximo capítulo.

Card Captor CRISTAL7 (Luciérnaga Loka Luciana)