aClaraciones: Naruto y Cia. No me pertenecen
Tiene un poco de Occ.
—SasuSaku—Habla el personaje. :D
_SasuSaku—Flash back e Inner (yo! :3)
-*Butterfly*-.
(Mariposa)
Cap 3:
¡Bienvenida!
¡Idiota y mil veces Idiota!
¿Quién diablos se creía tratándola así? ¡Esa había sido la peor ofensa de su vida! ¡La peor!
No se había enterado que Sasuke Uchiha andaba de pervertido por la vida, y sobre todo, con ella ¿No se suponía que estaba por debajo del nivel que le gustan las mujeres?
Entonces... ¿Por qué la espiaba si decía que era todo lo contrario a lo que él buscaba?
- ¡Ash! -bramó desesperada, su cabeza era una maraña de ideas que no conseguía ordenar. Estaba furiosa, tenía el enojo al rojo vivo, las ganas de querer golpearlo y gritarle unas cuantas cosas mas la carcomían por dentro.
Había repartido su cólera entre unos cuantos árboles que se le cruzaron por el camino, debía calmarse o el pobre pueblito quedaría sin vegetación.
- ¡Sakura-sama! ¡¿Esta bien? - La pelirosa se sorprendió al ver de pie al resto de los anbu´s frente a ella. Estaba tan metida en su furia, que no se había dado cuenta que había salido del bosque.-¿p-por qué viste así? - dijo Momoko aludiendo su vestimenta, que de no ser por la pequeña toalla. Sakura estaría desnuda frente a ellos.
- Es solo que, necesitaba darme un baño - respondió tratando de suavizar su voz, ellos no tenían la mas minima culpa de lo ocurrido. - Es solo eso, no se preocupen. -Esquivó la mirada tragando con dificultad. Se exigía que se calmara, pero sus manos se apuñaban solas. Las uñas se le estaban marcando en sus ya blancas manos.
"Olvídalo ya, Sakura" se dijo mentalmente, no conseguiría nada con arrebatos infantiles.
- ¡Dame eso! - Momoko la sacó de sus pensamientos quitándole a Ryuu su capa. El chico no dijo nada y junto a su compañero volteo el rostro -¡tomara un resfriado si no se cubre! - la tela café la cubrió por completo, enmudeció y dejo hacerse por los anbu´s.- La posada esta cerca, debe descansar.- trató de formar una sonrisa en agradecimiento, pero no lo logró. La incompleta expresión duro por leves minutos antes de abandonar su rostro.
Ese hombre...ese Uchiha, pagaría bien caro.
Una vez en su habitación, y sola. Comenzó a vestirse. Con la ropa ya puesta, se calzó las botas. Esa noche no dormiría. No podría ni quería. Todo su anhelado momento a solas se vio interrumpido horrorosamente. Había sido insultada, desprestigiada y casi ultrajada por Sasuke.
¡Por Dios, era Sasuke! ¿Qué le habría pasado a su ex-compañero de equipo? Siempre era muy correcto para todas las cosas ¿Dónde quedó esa cualidad innata cuando trató de propasarse con ella?
Uno nunca termina de conocer a las personas...
Tenía miedo. Ni en sus pesadillas habían aparecido semejantes cosas. Tubo sueños con Sasuke, unos tiernos y románticos sueños, donde se veían manchados por esta realidad.
¿Cómo puede dañarla tanto la persona que ama? Esa a quien le juró sus más sinceros sentimientos
¡Pero, claro!
¿Hablamos de Sasuke Uchiha no? Aquel que le jugar y botar como cualquier basura ordinaria, el sentir de la gente. El mismo insensible que la dejo esa noche, el mismo que la había ignorado luego de su regreso a Konoha. No había ser mas cruel, que él...
- no...-susurró al sentir sus mejillas mojadas. No quería llorar, pero eran tantas emociones juntas que sus ojos no se dejaban de lagrimear.- ya lo dije muchas...veces, no puedo llorar.
Es inevitable...Sakura
Sasuke la había...decepcionado.
Frustrada de si misma se recostó en la cama. Abrazó sus piernas en posición fetal. Era una kunoichi fuerte, no podía dejar que estas cosas la opacaran.
Limpio sus lágrimas con las manos. Si quería alejarse del sufrimiento, tenia que empezar por ahí. Debía reformarse así misma, cambiar la debilidad que se dejaba ver através del llanto. Debía quitarle la importancia que le estaba dando al asunto.
En menos de dos días su vida cambiaria, no debía dejar que el pasado manchara el esplendido futuro que la esperaba en la nación del rayo.
Debía ignorarlo...
Y lo haría. Iba a ignorar todo lo que el hiciera, darle igual lo que hiciera con su vida. Ya no tomaría en cuenta a ese Uchiha ni a sus ofensas.
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Una desaliñada y ojerosa kunoichi asomaba por la puerta principal. Eso se había ganado por andar de llorona por la vida., prácticamente no había dormido nada.
Agradeció con una sonrisa descompuesta a los dueños de la posada, luego se encamino hacia los anbu´s, que la esperaban.
Cambia la cara, así le darás mas puntos a Uchiha para que se ría de ti.
Una sonrisa pegada se instalo en sus labios.
Esa es muy falsa.
Aflojo sus labios cambiando su semblante completamente.
¡Eso es! ¡Siempre digna Sakura!
- ¡Buenos días! - saludo cambiando los ánimos. Recibió tres saludos a cambio. Sus ojos viajaron por milésima de segundo a la figura que se mostraba entre las ramas.
Sasuke...
- Tarde, como siempre - habló el Uchiha antes de convertirse en sombras y aparecer a unos metros de todos. Sus ojos carbones la miraban con un brillo distinto.- Espero que hayas pasado una linda noche, Haruno.- dijo curvando los labios. Se estaba burlando, nuevamente. Estaba restregándole en la cara el incidente de la noche pasada.
Desgraciado...
¿Acaso no se cansaba de echarle a perder la vida a la gente?
-Hablando de anoche.-ignoró por completo al moreno.- Ryuu-kun, gracias por tu capa. Me sirvió de mucha ayuda, los pervertidos andan a cualquier hora del día.-clavó sus ojos directamente en Sasuke cuando lo dijo. Pagaría por volver a ver el rostro desencajado del Uchiha.
¡Ahí tienes, Idiota!
- De nada, Sakura-sama.- dijo el muchacho acercándose a ella.
- Ne! me gustaría que me dijeras unas cuantas cosas acerca del país del Rayo, según Momo-chan, eres él que mas lo ha visitado.- la Anbu-gato asintió de inmediato.- mientras avanzamos podrías recomendarme unas cuantas cosas, como las comidas, tiendas... ya sabes, ese tipo de cosas, y claro Takeshi-san y Momo-chan, también podrían venir.
-Claro, hay muchos lugares que le propondría visitar. Si usted quiere...nosotros mismos la llevamos.
-Lamento interrumpir su amena platica.-interrumpió el Uchiha con voz tétrica.-No podemos perder el tiempo en absurdas conversaciones, tenemos una misión que cumplir.- su pesada mirada posó sobre la kunochi, quien al ver que tenia la atención del moreno, no hizo mas que esquivarlo con un gesto amargo.-¡Andando!.-brinco a los árboles seguido de los otros guardianes.
¡Oh, Sasuke-chan se ha enojado! ¡Tiembla Sakura!
¡Ja! por favor, sería estúpida dejándose intimidar otra vez por sus pataletas. El ya había abusado de su poder, y se acababa de dar cuenta que ella también sabia jugar.
La pelirosa no pudo evitar sonreír. Su técnica había dado resultado. Y por más que la bochornosa situación volviera a su cabeza a cada instante, no se dejaría intimidar.
A los pocos segundos saltó siguiendo a los ninjas. Si se había levantado decaída, la actitud de Sasuke había sido la mejor inyección de ánimos que podría tener.
Ignorarlo había sido lo mejor que se le hubiese ocurrido en toda su vida, si el la fastidiaba, ella también lo haría.
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Las cosas habían salido casi como él las había imaginado.
Casi...
Si esa pelirosa no fuera tan obstinada y caprichosa, hubiera terminado su trabajo anoche. Sabia muy bien que detrás de esos gritos y gestos negativos hacia él, escondía lo que realmente sentía. Se negaba a su persona, por los estúpidos sentimientos heridos que tenía.
pero se había divertido...
Lo había hecho y mucho. La actitud y el entrecejo arrugado de la kunoichi, nunca en su vida le parecieron de chiste. Si antes le irritaba su mal genio, ahora le gustaba.
¿Así como su cuerpo?
Claro que sí. No dudó en echar unas cuantas dañinas mentiras para encubrir lo que realmente pensaba de Sakura.
Ambos llevaban la mentira grabada en la frente...
Obviamente no esperaba que su cuerpo reaccionara al ver y tocar esa piel blancuzca de la chica. Así como tampoco esperaba que sentirla tan cerca, sería malditamente placentero.
Sasuke era un embustero con todas sus letras...
La noche recién pasada había marcado el inicio de todo. Antes quería poseerla por jugar, ahora lo haría porque la deseaba.
¿Lo aceptas?
Deseaba ese cuerpo delgado y de curvas perfectas. Esa piel malditamente suave a sus manos rasposas. Deseaba tanto ese cuerpo como nunca deseo la anatomía de una mujer...
Solo con la vista la había marcado, solo en el momento que vio lo que tendría, supo que no descansaría hasta tomarla y hacerla suya completamente.
Su despertar había sido magnifico, y lo extraño era que sonreía.
¿Estamos hablando del mismo Sasuke-Cubo de hielo-Uchiha? ¿Sonriendo?
Nada podría ir mejor para sus planes, y eso que...lo mejor aún no pasaba.
Complacido de si mismo, como niño con juguete nuevo, guardó sus cosas y salio de la posada antes que todos. Quería fastidiar a Sakura, un poco más.
- ¡Buenos días! -Escuchó a sus espaldas a voz femenina, su sonrisa victoriosa se agrando un poco más, antes de guardar apariencias.
¡Baka Sasuke!
- Tarde, como siempre - dijo captando la atención de todos los presentes.- Espero que hayas pasado una linda noche, Haruno - dejó fluir el sarcasmo de golpe. La encaró, de seguro de solo mirarlo recordaría todo.
-Hablando de anoche.- "¿Qué diablos?" Se preguntó así mismo.- Ryuu-kun, gracias por tu capa. Me sirvió de mucha ayuda, los pervertidos andan a cualquier hora del día.- El moreno se mordió la lengua para disipar la sorpresa de su rostro, el no mostraba emociones, y se esforzaba por lograrlo.
- De nada, Sakura-sama.- contestó el anbu aludido. Estaba siendo ignorado ¡El Ultimo Uchiha estaba siendo ignorado por una mujer! Y no por cualquiera ¡Era Sakura maldita sea!.
¿Desde cuando se tomaba esas atribuciones? ¡De nuevo fingía que el no le importaba!
Era una mentirosa. Se engañaba así misma con esfuerzos que luego serían en vano cuando terminara todo.
- Ne! me gustaría que me dijeras unas cuantas cosas acerca del país del Rayo- ¿Qué pretendía? Lo estaba ignorando, pero que diablos quería conseguir hablando a ese perdedor de guardián que tenía ¡Todo era estúpido! A él lo ignoraba y al otro hasta favores le pedía.
¿Sasuke estas...?
Un calor extraño comenzó a emanar fastidiosamente dentro del moreno. Ese insoportable calor lo carcomía por dentro. Era como si le estuviesen quitando algo que le pertenecía o alguna parte fundamental de su cuerpo.
- Lamento interrumpir su amena platica.-interrumpió al no soportar sus pensamientos y lo extrañamente enfadado que se sentía. No soportaba ver a ambos tan...cerca- No podemos perder el tiempo en absurdas conversaciones, tenemos una misión que cumplir-escupió mirando directo a la kunoichi. -¡Andando!- y como era de esperarse los anbu´s lo siguieron...
Ese calor quemante que el pelinegro sentía, era una nueva sensación que desconocía.
Algo totalmente nuevo para un hombre como él.
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Le costaba evitar mirar a Sasuke, pero no podía evitarlo. La situación le comenzaba a...gustar. Ignorarlo era un golpe enorme para su ego. Debía seguir así, y disfrutar de sus enojos para con ella, en vez de deprimirse.
¡Buena opción!
-¡Atentos, si no hay una buena bienvenida reaccionen!-bramó el moreno al cual miraba. Interrumpió sus pensamientos abruptamente al encontrase a unos metros de la entrada de la villa.
¡Oh, diablos!
No se había percatado que delante a ella, se habrían las puertas de su nuevo hogar. En vez de estar emocionada, extrañamente se puso nerviosa. No esperaba que llegara ese mismo día. Decía que quería llegar pronto en su destino de la boca para fuera, por dentro suplicaba que el camino fuera lo mas lento posible.
No había más tiempo...
Al verse atravesando el enorme portón de la ciudad, supo que no podría alargar mas esto.
-Capitán, iré con los porteros para evitar problemas.-dijo Takeshi al Uchiha que de inmediato asintió. Sakura miró por segundos la ancha espalda de aquel frío hombre, de seguro en su mente debe haber una fiesta al ver que ya casi se deshacía de la molestia de siempre.
Deja de pensar en eso, ahora vienen nuevas cosas...
Apartó la mirada volviendo a componer la misma cara acida con la que lo había esquivado hace horas. No le ayudaba en nada seguir dándole vueltas al asunto ¡Ya estaba bueno de eso!
-¡Ninjas de la Hoja!-alzó la voz un nombre frente ellos, claramente era un ninja del Rayo y según su vestimenta, uno de muy alto rango.-Llegan antes de lo predicho, los esperábamos por la noche, no...
-¡¿Qué es esa clase de bienvenida, Touji?-alardeo otro "tipo" apartando de un manotazo al ninja, el cual solo guardó silencio con mala cara.-¡Bienvenidos sean todos a nuestras tierras!.-agregó con gestos...afeminados. Ahora que veían bien, era calvo, con las cejas depiladas, con las manos rebosantes de anillos y los labios brillosos por el labial.
- ¿Dónde esta el feudal?.-habló Sasuke asqueado de la situación. Sakura no podía dejar de mirar al hombre, usaba un kimono ajustado y eso que era bastante robusto, el "tipo" ahí adelante era...raro.
- No sea impaciente joven, verá a nuestro señor al atar ceder -miró de pies a cabeza al moreno. De seguro le estaba echando el ojo.- ¿Donde esta nuestra nueva flor?.-los anbu´s enviaron una mirada directa a la kunoichi rosada, quien al verse señalada, dudó.- ¡Perdone mi osadía, joven doncella!.-hizo una reverencia desde el suelo. Uchiha casi vomita al escucharlo, era bastante incomodo ser tratado de aquella manera.- Makoto desde este momento esta a su disposición.-palmeo sus manos y aparecieron tres chicas prácticamente iguales.- Encargados de su ropaje estamos, para nosotros es un gusto servirle a nuestra nueva señora. Makoto y las hermanas Aizawa seremos sus asistentes.
-¡Bienvenida!- corearon las chicas desde atrás reverenciando. Touji rodó los ojos.
- Sakura-sama...diga algo.-susurró Momoko.
-¡¿Sakura? Ese es el fabuloso nombre de nuestra señora. Es perfecto- alardeo nuevamente Makoto. Las miradas se dirigieron hasta la pelirosa. El azabache al verla, no hizo mas que sonreír. Parecía una estatua clavada al piso.
Sakura... ¡Espabila!
- bien, yo...pues gracias...encantada de conocerlos.-sacó la voz no muy segura. Estaba algo confundida con tanta cortesía, en su vida había tenido un trato como ese.
- Los preparativos ya están hechos, Sakura-sama. Al llegar el atardecer estaremos en los aposentos de nuestro gran feudal. Por ahora debemos afinar algunos detalles.-observando su ropa.-los ninjas ya están avisados, así como la gente de la villa. Todos esperan su llegada en la fiesta de bienvenida.
-¿Fiesta?-preguntó mas para si misma.
- Así es, ya debemos comenzar. Ruego que nos acompañen.
Diablos…
Esto era más importante de lo que esperaba. Si bien en Konoha había feudales, no hacían tanto revuelo como este. Debía ser alguien muy importante para hacer tal escándalo.
Al reunirse Takeshi con el grupo, siguieron a Makoto. Entrando de lleno a la villa no había nadie en las calles, al parecer, todos estaban en la dichosa fiesta esa.
Cuando llegaron a una torre bastante alta, los ninjas esperaron afuera. Sakura más confundida que nunca tuvo que seguir a Makoto y a las tres chicas.
Antes de entrar, le dedico le a ultima mirada a Sasuke.
¿La última? ¡Eso debo verlo!
- Para ver a nuestro señor, lo primero es la presentación que va a mostrar. Con todo respeto, no puede andar vestida...así.-La kunoichi puso mala cara, ella no veía nada raro en su ropa ninja.
- Su cabello esta largo, podríamos hacer hermosas cosas con él, desde ahora, su vestimenta serás aquellas—señalando e armario- ¡Comencemos Chicas!
¡Kami-sama!
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Ahora se vería todo, ahora quería ver la seguridad que cada vez que podía le mostraba la pelirosa. Ya vio sus primeras dudas, y esperaba seguir viéndola así de incomodada hasta arrepentirse de su decisión. El terminaría teniendo la razón, como siempre.
¿Cómo siempre?
- Esta muy hermoso- escuchó a Momoko alagar a el carruaje que llevaría a Sakura, desde ahora ese sería su medio de transporte.-Realmente es muy elegante, es digno para una kunoichi tan importante como lo es Sakura-sama.
- Momoko, deja al pobre caballo.- comentó Ryu al ver que no lo dejaba comer
- ¡Calla Ryu, yo se lo que hago!.- dijo molesta.
- No de nuevo...-murmuró Takeshi, cada vez que Sakura se alejaba de ellos, había una discusión.-Capitán...¿No cree que se están demorando mucho? En poco tiempo empezará a atardecer.- Uchiha negó con la cabeza. Cambio el tema al ver el moreno pensativo. - No sé, pero Makoto me causa...
-¡¿Qué te causo guapetón?.-el anbu zorro quiso desaparecer al ver al Hombre en cuestión aparecer de pronto.- ¡Lo arreglamos luego, bom-bom!.-le guiñó el ojo al chico bastante traumado ¡Era asqueroso!- ¿Estamos listo para partir?
-¡Así es Makoto!.-respondió Touji abriendo la puerta de la carreta.- Debemos emprender camino ya. Uchiha bufó.
-Si estamos preparados, puede salir...¡adelante Sakura-sama!-abrió las puertas de la lujosa torre para dejar salir a las tres chicas y finalmente a Sakura.
- No queremos retrazarnos, pude subir de inmediato.-el azabache se congelo al contemplarla. Realmente, realmente se veía... hermosa.
Llevaba el cabello rizado alzado en una moña perfecta, decorada por cadenas de plata y perlas blancas finísimas.
La cubría un kimono blanco decorado por perfectos pétalos de cerezo. De sus pantorrillas comenzaba un sutil degradado al igual que el final de sus anchas mangas. El Obi* que se ceñía a su cintura, estaba rodeado por una cinta rosa acompañada de un moño.
Y su rostro...
Simplemente cautivador...
Estaba levemente maquillada pero con los labios relucientes, el contraste de sus ojos era sencillamente magnifico. Parte de su flequillo tapaba su frente, sin tapar sus verdosos ojos hechizadores...
Se veía increíblemente pura e inocente…
Sakura llevó su mirada a la oscuridad que Sasuke repartía con los suyos. Aunque lo intentó no pudo reprimir el dulce color manzana en sus mejillas. Todos la miraban
¿Y que esperaba? ¡Se veía mejor que nunca, y quería lo contrarío!
-¡Demos ir ya!.- Sasuke sacudió su cabeza mentalmente, debía cerrar la boca si no quería que las moscas encontraran un nuevo hogar...
Era imposible no mirarla...
Nunca la había visto así…
Sakura avanzó dejando atrás al azabache con cara de Idiota. Sin decir una palabra, y con la vista al horizonte subió al elegante carruaje que la esperaba.
-¡Estamos a media hora de llegar! El sol caerá justo a nuestra llegada.- Comentó Touji haciendo correr al caballo.
Sasuke aún nublado, solo siguió la dirección que lo llevaban sus pies. Por primera vez en su vida se halló tan perdido.
Mientras caminaba a uno de los costados del carruaje, pensaba en el feudal.
Definitivamente Sakura no podía casarse, no podía ser de otro que no fuera él. De solo el hecho de imaginarla en los brazos de cualquier idiota, ese calor quemante volvía.
Sakura lo había sorprendido, era perfecta. Con ropa o sin ella lo era. Portaba una belleza insospechada, una que nunca supo resaltar y esa misma que lo mantenía en un mundo alejado del que se encontraba.
Toda esa belleza debía ser de él. El era el dueño de esa mujer
¡Era suya maldita sea!
Y no dejaría que nadie, absolutamente nadie la tocara.
Ese calorcito desconocido para el moreno, era algo naturalmente humano, algo que no reconocería nunca. Ese calor fastidioso que lo embargaba cuando pensaba que sakura estaría con otro, se llamaba...celos.
Celos de ver en otras manos lo que por derecho es suyo.
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La música sonaba y las nubes se teñían de Naranjo oscuro. La gente estaba expectante y reunida flameado las banderas frente a un dorado castillo japonés, emblema de los feudales.
El carruaje ya había pasado la enorme fortaleza, situándose en el inicio del camino rojo en el cual caminaría la nueva señora.
La música comenzó a resonar por los vientos y un joven apuesto apareció al abrir las puertas de su castillo. La algarabía de la gente no se hizo esperar, de solo ver al tan aclamado señor, los gritos llenaron por completo el lugar…
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Una vez mas trago con dificultad la pelirosa. Estaba incómodamente vestida, no podía mirar por las ventanillas y afuera el bullicio incrementaba considerablemente su nerviosismo.
Casi cae de sopetón al suelo cuando le abrieron la puerta. Borrosa fue su visión al encontrarse con grandes lienzos que aparentaba ser alas de una mariposa. Descendió cuando la música le dio la entrada. Aún seguía guiada por Makoto, quien aunque no se lo esperaba, le inspiraba confianza.
Junto ella y a ambos costados estaban los anbu´s, exactamente a su derecha estaba Sasuke...
Lo miró y desvío sus ojos de él cuando no recibió una respuesta.
La tela multicolor comenzó a abrirse en paneles, y la figura femenina de la kunoichi se impuso ante todos.
-¡Bienvenida!-una voz desconocida y completamente varonil la envolvió.-¡Bienvenida a tu nuevo hogar, Hime-sama!- Sasuke apretó la mandíbula de solo oírlo.
La fiesta recién comenzaba...
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Ya me tardeeee! . Nyaaaaaaaaaaa! En verdad quería subirlo antes, pero entre el trabajo y el estudio…es imposible ¬.¬
Con respecto al fic!
De seguro quieren mi cabeza por no describir al feudal D:! Espero que no se molesten, pero…me gusta el misterio xD ¡Sasuke ponte los pantalones hombre! ¬_¬
¡Graciassss a todas las personitas que leen mi historia agrietada(faltas de ortografía u.u) y a las que dejan o no un review *.*! agradezco qe leean! ¡Arigatoooo a todos!
Obi*:cinturón del Kimono!
Espero que les haya gustado *000000* Fueron varias hojitas del Word xD
¡Matta ne!
¿?
