Capítulo 6
Toru se encontraba de nuevo en aquel lugar cubierto de niebla, sabía que era un sueño, aun así, no podía evitar sentirse incomodo mientras se encontraba de pie en ese lugar, decidió comenzar a caminar esperando encontrarse con otra cosa además de solo niebla, de pronto sus ojos se encontraron con una figura que se encontraba de pie cerca de espaldas a él
—al fin has comprendido tu tarea en este mundo— dijo la figura sin mirarlo, el joven camino hasta colocarse frente a ella, al mirar su rostro sus ojos se abrieron con sorpresa, sabía quién era aun sin haberla visto jamás
—eres el avatar Korra, ¿verdad? — preguntó, aunque sabía la respuesta de antemano, la mujer frente a él no parecía demasiado mayor, lucia de la misma edad que sus padres
—a pesar de que nos hemos encontrado varias veces en tus sueños, esta es la primera vez que hablamos frente a frente— mencionó Korra sin despegar sus ojos del joven, quien desvió la mirada incomodo
—entonces todos esos sueños que nunca me dejaron dormir, ¿eran debido a ti? — continúo cuestionando a la figura frente a él, esta solo sacudió la cabeza en un ligero asentimiento antes de hablar
—todo eso era necesario, debía alertarte acerca de tu verdadera naturaleza, aunque nada de eso funciono, incluso llegue a temer que jamás pudiera comunicarme contigo— Toru escuchaba las palabras del anterior avatar con completa atención, gracias a su posición en ciudad república había logrado leer un par de libros acerca de la historia del avatar y como estos solían comunicarse con sus antecesores, le había parecido fascinante, ahora él se encontraba en la misma posición
—si eso no hubiera funcionado, ¿seria malo? —
—claro que no, debido a que terminarías descubriendo todo de una forma u otra, tus habilidades no son algo que se pueda mantener escondidas por mucho tiempo, aunque debo admitir que el que tardaras 20 años es bastante increíble—dijo Korra cruzándose de brazos, la niebla que los rodeaba comenzó a hacerse más densa hasta el punto que Toru no lograba ver a la figura frente a él, estiro sus brazos tratando de acercarse a ella cuando, de pronto ya no se encontraba en ese lugar, sino en la barca que los transportaba hacia la nación del fuego, miro hacia su costado encontrándose con sus dos compañeros quienes estaban durmiendo, el hombre que los ayudaba lo miraba con el entrecejo fruncido
—¿acaso tuviste un mal sueño? — preguntó sin dejar de mirarlo
—no, solo fue extraño— respondió sentándose en el mismo lugar donde había estado durmiendo, su mente continuaba en aquel momento hablando con el anterior avatar
—deberías despertar a tus compañeros, es casi momento del cambio de barco— dijo el hombre apartando su mirada del joven y dirigiéndola frente a él
—¿cambiar? —
—lo único que hacemos con esta embarcación es alejarnos lo más posible de las costas de ciudad república, sin embargo, no es ideal para un viaje tan largo— explicó sin quitar su mirada del frente, Toru asintió para después acercarse a sus amigos y hablarles, ambos chicos despertaron casi de inmediato mientras el castaño les decía lo que pasaría, un par de minutos después la embarcación se detuvo sin nada más que agua alrededor, los tres jóvenes comenzaban a ponerse nerviosos cuando de pronto una nueva embarcación salió del fondo del océano, de ahí salió otro hombre el cual saludo a el sujeto llamado Path
—debemos darnos prisa si queremos sortear el bloqueo de naves de los antimaestros— mencionó el que conducía, Path acerco más su barca al otro vehículo marítimo, los chicos se despidieron de su anterior conductor y saludaron al nuevo, una vez estuvieron adentro el conductor cerro la escotilla por la que habían entrado y retomando el control de la nave comenzaron a hundirse al mismo tiempo que comenzaban a alejarse de la barca que los había sacado de la ciudad
—había escuchado de estas embarcaciones, pero jamás creí que subiría a una— dijo Moku instalándose en uno de los sillones que se encontraban en el lugar
—yo no creí que usaríamos esto, según lo que había escuchado las personas que salían de la ciudad solo usaban pequeñas embarcaciones— mencionó Luna haciendo lo mismo que su compañero
—eso hacemos, sin embargo, esta vez las condiciones son diferentes por lo que las medidas que hay que tomar son más estrictas, no se preocupen llegaremos a la nación del fuego en un par de horas— explicó el conductor de la embarcación sin apartar la vista de los controles de la misma
—entonces supongo que podremos volver a dormir— exclamó el joven de cabello oscuro acomodándose en el sofá y cerrando los ojos para dormir, los dos jóvenes restantes lo miraron para imitarlo, debían descansar para lo que viniera después, para Toru fue imposible volver a conciliar el sueño, por lo que se vio obligado a mantenerse despierto, se preguntaba qué era lo que se encontraba sucediendo en su ciudad natal, sus ojos se paseaban por el lugar hasta que se toparon con un pequeño radio, lo tomó en sus manos esperando que funcionara, una vez capto la señal del exterior puso toda su atención en escucharlo
—la fuerza de seguridad de ciudad republica quiere que les advirtamos que los tres prófugos son en extremo peligrosos, si alguno de ustedes tiene alguna pista de su paradero, les suplicamos comunicarse con la fuerza de seguridad de inmediato— relataba el sujeto de la radio, esto hizo sentir al joven aliviado, aun no había descubierto que estaban dejando la ciudad
—espero no te moleste que pregunte, pero, ¿Por qué estas huyendo de la ciudad? — cuestionó el conductor de la embarcación
—la fuerza de seguridad nos atrapo cuando estábamos rescatando a Luna de la prisión— explicó sin muchos detalles, aun no se sentía listo de que la gente se enterara de su verdadera naturaleza
—ya veo, tengo otra pregunta, ¿Por qué lo hiciste?, tu gozabas de una posición privilegiada en la ciudad, ¿porque dejar todo eso atrás por rescatar a un enemigo? —
—nunca me ha agradado la forma en que los maestros son tratados, en Luna vi la posibilidad de hacer algo bueno, aunque sea por uno de ellos, es por eso que la ayude— dijo mirando a la joven que dormía junto a su mejor amigo, el conductor asintió a sus palabras y continúo guiándolos en el trayecto en silencio, según el reloj que colgaba de la muñeca de Toru comenzaba a amanecer en la superficie, sin embargo en donde se encontraban no parecía verse al diferencia por lo que sus compañeros continuaron dormidos, al mismo tiempo que el castaño pensaba en cual podría ser su siguiente movimiento una vez llegaran a tierra
—hemos llegado— anunció el hombre que conducía la embarcación provocando que los tres jóvenes despertaran abruptamente, sentían como la nave comenzaba a subir hasta romper con la superficie, tomaron las pocas pertenencias que llevaban y se dirigieron a la salida aun adormilados, el hombre los guio hacia la escotilla abriéndola para que ellos pudieran salir de ahí
—muchas gracias por habernos ayudado— agradeció Toru desde el fondo de su corazón mirándolo con agradecimiento, los dos jóvenes tambien le agradecieron por lo que el hombre les saludo con un gesto de su cabeza volviendo a entrar a la embarcación para comenzar a alejarse de ahí, una vez los jóvenes perdieron de vista el vehículo voltearon su mirada hacia donde habían llegado
—lo logramos chicos, ¡somos libres! — exclamó Moku con entusiasmo rodeando con los brazos a Luna y Toru, para comenzar a dar pequeños saltos de emoción, cosa que la chica imito
—es lo mejor que nos pudo haber pasado, creí que nos atraparían apenas salir de la ciudad— secundó Luna emocionada, continuaron saltando por un par de minutos más hasta que el castaño se separó de ellos
—deberíamos comenzar a caminar, quien sabe que tan lejos estemos de la capital— anunció Toru tomando su mochila y emprendiendo el camino, Luna y Moku lo imitaron comenzando a caminar a su lado
—¿Qué es lo que haremos una vez lleguemos ahí? — cuestionó el moreno de cabello largo
—no es obvio, necesitaremos un maestro fuego que nos ayude a entrenar a Toru, claro, solo después de que aprenda tierra control, pero para eso estoy aquí— respondió la chica con una sonrisa, esto provoco que Toru se detuviera y la mirara
—¿tú vas a ayudarme? — el joven miro a la chica quien solo asintió
—¿dudabas que lo hiciera? — saltó Moku a la conversación
—un poco, creí que ella solo quería salir de la ciudad y después cada quien seguiría por su lado— esa respuesta le hizo ganarse un golpe en el brazo cortesía de la joven llamada Luna
—eso suena ridículo, desde el momento que ustedes me ayudaron nos convertimos en un equipo— respondió con los brazos cruzados
—bien, ahora que somos un equipo, tenemos que tener un nombre, yo sugiero que seamos el equipo avatar— anunció Moku tomando a sus compañeros por los hombros, los dos jóvenes restantes no pudieron evitar sonreír ante las palabras de su amigo, los tres continuaron con su camino por algunos minutos, cuando de pronto se vieron rodeados por un grupo numeroso de soldados, por lo que vieron obligados a levantar las manos en señal de rendición
—conozco el uniforme, estos sujetos son soldados de la nación del fuego— aclaró Luna en voz baja
—¿entonces porque nos amenazan? — preguntó Moku sin bajar las manos
—eso no lo sé, estoy igual de perdida en este asunto como ustedes—
—no somos una amenaza, venimos aquí debido a que estamos huyendo de ciudad república— explicó Toru levantando la voz para poder ser escuchado por los soldados, estos solo lo miraron antes de acercarse más para esposarlos y llevárselos en medio de las quejas de los tres jóvenes, quienes solo pudieron verse arrastrados por los oficiales que hacían caso omiso a sus palabras, Toru miro a sus amigos esperando que esas personas no los lastimaran mientras aceptaban lo que acababa de pasar aunque eso no le agradara nada.
