Otro día más y otro día menos, el sonido del timbre era música para los oídos de Mina. Una sonrisa se formó en su rostro a la vez que se estiraba en su asiento.

No había mejor día que viernes, hoy podría dormir hasta tarde y comer golosinas, las pijamadas en el cuarto de Yaoyorozu era el placer de su vida últimamente. Reírse con sus amigas en la colosal cama mientras hablaban de trivialidades o de chicos… simplemente perfecto.

-"Midoriya!"-escucho gritar a Momo-"Por favor no olvides quedarte para limpiar el aula, no te esperare como la anterior vez".
-"S-si!"-hizo una reverencia el pequeño peliverde.

Eso fue… extraño.

Ver a su vicepresidenta tratar autoritariamente al peliverde fue todo un espectáculo, después de todo era del rol de canela más inocente y dulce que el salón tenia. Normalmente Yaoyorozu no era así, generalmente trataba a la mayoría con gentileza y tacto en el aula, ya su cambio de actitud en las prácticas de héroe era diferente.

-"Nos vamos Mina?"-Toru se paró alado suyo lista para partir con su mochila en la espalda.
-"Sii!"-recupero su ánimo al instante.

Esa peculiar escena le había dejado pensativa… pero nada que un viernes por la tarde no solucione!

Minutos después.

Retiraba lo dicho, sí que había cosas que podían ponerle de mal humor y no devolverla a su típica saltarina y alegre persona. Un claro ejemplo era olvidar su vendito cuadernos de matemáticas, exactamente el que tenía todos los apuntes que Yaoyorozu le había hecho escribir.

Si perdía eso sería su fin, ese montón de hojas era un diccionario para alguien como ella, una herramienta indispensable que no debía faltar a la hora de clases.

Yo y mi suerte…

Ya terminando de subir las últimas escaleras que la llevarían a su aula, con cansancio e irritación, Mina casi se desparrama de lo pesado que era haber hecho todo ese recorrido devuelta. Cuando iba a soltar un sonoro suspiro de molestia a los cuatro vientos… algo le detuvo.

Era el sonido de piel chocar, más exactamente de labios mojados estamparse desesperadamente con otros, había visto demasiadas novelas en televisión como para no reconocer tal familiar ruido. Incluso la escucho en una porno, pero eso era otra historia.

Lo importante era saber quiénes estaban disfrutando de tan apasionado beso a escondidas. Mina dedujo por los suspiros y voz ahogada que esto era definitivamente un ligue que involucraba caricias, quienes estén allí adentro definitivamente tenían algo más que solo "una cosa de una sola vez".

-"Yaoyorozu san…"-apenas escucho esa voz Mina sintió todo su cuerpo y mente detenerse-"…perdóneme p-por favor"-pequeños gemidos se empezaron a oír.

La pelirosa no lo podía creer, en lo que sus oídos le hacían imaginar a su amiga gimoteando mientras le tocaban quien sabe dónde, sus ojos solo observaban a la nada, congelados al reconocer la voz del "pequeño e inocente" Midoriya.

-"S-siempre y cuando..."-la escucho aguantar un sonoro gemido-"…p-prometas no contárselo a n-nadie. Hng…!".

Esto lo tenía que ver, debía grabar la escena de por vida en su cabeza para poder creérselo, era simplemente imposible que lo que sus oídos captaban fuera verdad. No había forma!

Gateando con una cautela increíble por el piso, Mina fue acercándose al aula de donde salían todos estos sonidos, la muchacha se llevó una gran sorpresa al dejar de contener su respiración y notar como la puerta no estaba bien cerrada.

-"La d-deseo Yaoyorozu…".

Mina trago saliva antes de poner una mano en la puerta, todo listo para deslizarla.

-"No d-digas esas cosas… es vergonzoso".
-"Es la verdad, la d-deseo más que otra cosa en este momento".

Lentamente y con su mano temblando fue deslizando la puerta, el sonido que provoco no se comparó con la voz de los muchachos de adentro.

-"A-ah! Midoriya san…".

El momento en que la deslizo lo suficiente fue el mismo momento en que observo como su pequeño compañero peliverde abría con rudeza la camisa de Yaoyorozu, algunos botones volaron a quien sabe dónde para luego terminar inmóviles en el piso.

-"Lo v-volviste hacer…"-dijo Yaoyorozu con gesto decaído, mas sin embargo, el rojo en todo su rostro nunca desapareció.
-"Lo s-siento… necesitaba sentir su p-piel".

Mina tenía su mandíbula en el piso, había quedado petrificada al ver como Izuku, quien estaba pegado por detrás de Momo, acariciaba, estrujaba y hacia todo lo que se le plazca a los grandes pechos de la pelinegra.

N-no es posible…

-"L-le gusta Yaoyorozu san?"-pregunto tímidamente el muchacho en el oído de su acompañante.

Momo no respondió, una mano la tenía fuertemente tapando su boca y otra estrujando la tela de su falda. Su rostro lo tenía mirando a un costado, sus ojos cerrados y sus piernas levemente dobladas, Mina noto lo mucho que la joven temblaba, no cabía duda de cuál sería su respuesta.

-"S-si…"-dijo casi en un susurro, inaudible para cualquiera que no esté concentrado en lo que hacían.
-"Eso me alegra…"-Izuku procedió a besar su cuello.

Aun le era difícil digerir todo esto a la pelirosa, era demasiado, no podía tragarse tal verdad así como así. Estos eran los alumnos más supuestamente inocentes de la clase! Los que se pondrían rojos de solo pensar en un beso con el sexo opuesto!

Nunca se imaginó que podrían enfrascarse en este tipo de actividades, por lo menos no hasta que lleguen a los 18, ahora mismo solo tenían 16 años por todos los cielos!

-"E-espera…"-el quejido de Momo le devolvió a la realidad, Mina sintió su propio centro calentarse al ver como una mano del peliverde desaparecía por debajo de la falda de su compañera.

Debería irse? Ver esto ya era suficiente como para hacerla desmayarse, por otro lado…

-"Ah… Midoriya san"-la pelinegra empujo inconscientemente su parte trasera contra Izuku, contra su pelvis para ser más específicos.

Ver como la exquisita y elegante Yaoyorozu se comportaba tan obscenamente y al pequeño rol de canela verde dejarse llevar por la lujuria era un subidón de calentura que Mina no podía describir. Esto era mil veces mejor que cualquier porno que haya visto, la chica de elite frotando sus posaderas mientras que el adorable nerd la masturbaba por detrás.

-"P-podemos hacerlo Yaoyorozu san? La n-necesito ahora mismo…"-una de sus manos estrujo el pezón de la joven, la otra aumento su velocidad en el entra y sale.
-"Tienes…"-dijo entrecortadamente-"…p-protección?".
-"Si…".

A pesar de la diferencia de altura, Izuku cargo como si nada a la vicepresidenta, levantándola de golpe como princesa y llevándola a la carpeta más cercana. Ahí la dejo a Momo, sus pechos subiendo y bajando constantemente y el aire caliente saliendo de su boca.

Mina empezó a tocarse al ver como el peliverde se quitaba sus ropas inferiores, ahora mismo necesitaba un poco de lo que veía, deseaba estar en el lugar de su amiga.

-"Eres tan hermosa…"-dijo antes de entrar en ella, sus manos tomando los muslos de la joven como agarre para menearse.
-"V-v-ve despacio…!"-dijo casi en una súplica la pelinegra, su rostro completamente visible para Mina.

Era el gesto más cercano a completo goce que Mina haya podido ver, sus manos intentando cubrirse la boca fallando por lo torpes que se habían vuelto, sus ojos cerrándose con fuerza y sus labios temblando como olas.

Pero ese fue solo el principio.

-"M-midoriya san! Oh…! Midoriya san…!".

Mina se cubrió su propia boca para evitar soltar un gemido, lo salvaje que se había vuelto la escena de un momento a otro le golpeo de lleno a su sanidad. La más educada y cortes de las mujeres que haya visto en su vida… soltando tal obscenos sonidos.

-"Yaoyorozu…!"-Izuku no se detuvo ni un segundo, siempre aumentando la velocidad o intensidad de sus estocadas.

El pequeño y tierno jovencito aspirante a héroe… empujando tan desesperadamente su sexo contra el de una sumisa muchacha.

-"No te d-detengas Midoriya san…! N-no…!"-eso fue lo último que Mina le escucho decir. Todo lo que vino después fueron gemidos ahogados o la mención del nombre de su amador.

Mina se sintió pequeña e indefensa al ver la escena actual, Izuku ahora se había subido a la carpeta, su agarre paso a los tobillos de la pelinegra, sosteniéndolos con una fuerza que parecía dolorosa. Momo empezó a rechinar sus dientes, sus brazos se abrieron para cada lado y se mantuvieron inmóviles por el resto del coito, los temblores no paraban de venirle a la pobre.

Mina empezó a soltar sus propios gemidos, ver al mucho más pequeño Midoriya montar tan salvajemente a la pelinegra la tenía hecha un desastre. Una última mirada al gesto de Momo fue lo que le hizo llegar al clímax antes que el par.

Los ojos de la pelinegra no eran los que conocía, estos miraban a la nada, completamente llenos de placer y aguantando algo parecido a cargar una enorme roca pesada sobre sus hombros. Su amiga estaba perdida, esta era otra chica… una completa desconocida que había sido embriagada de lujuria.

-"M-mi-do-ri-ya…!"-soltó un alarido de placer que estremeció a Mina.
-"Yaoyorozu san…!"-Izuku bajo por última vez antes de quedarse aferrado y desplomarse en la pelinegra.

Ella le envolvió con sus piernas mientras sentía como terminaba dentro de ella, con protección o no, Momo supo que ya había llegado a su límite. Le envolvió con sus brazos el cuello, acercándolo a ella para que le mordiera su cuello, acto que hizo que ella arañara su espalda, incrustando dolorosamente sus uñas en el peliverde hasta que fueron recuperando el aliento y la cordura.

Esto era malo… si seguían así ya no podría actuar frente al resto teniéndolo a él cerca. Sentía que si no se unía con él por lo menos una vez al día… se volvería loca.

-"Midoriya san…"-dijo aun cansada, sus ojos continuaban viendo el borroso techo.
-"S-si…?"-respondió con su boca en su oído.
-"Quiero que me llames por mi nombre de ahora en adelante".

Epilogo.

Todo era diferente, nadie lo sabía… solo ella.

Mientras que todos reían y sonreían como si nada, ella era una bomba de tiempo con un contador de 1 segundo que podría desaparecer un planeta entero. No había sonreído en todo el día, a decir verdad, no lo había hecho desde aquella tarde que descubrió la verdad.

-"Midoriya san!"-escucho esa voz, la misma que había estado soltando gemidos aquella vez.
-"S-si!"-ahora fijo su atención en el, quien no hace más de dos días había tenido a la chica enfrente suyo bajo el y con un gesto estúpido por lo fuerte que se lo daba.
-"Acompáñame a llevar estos reportes al principal, tómalo como castigo por no quedarte a limpiar la clase pasada!".

Mentiras… todas son mentiras.

-"S-si! Prometo no volver a f-faltar!"-hizo una reverencia.

Mina sintió su mundo desquebrantarse, no había dejado de sudar desde que entro a clase, no les había visto a los ojos a ninguno de los dos cuando le hablaban… y tampoco había dejado de verles con los mismos rostros de ese viernes por la tarde.

Se estaba volviendo loca… perdería la cabeza si no le decía a alguien, en verdad que lo haría.

-"No te parece que Yaomomo está siendo demasiado estricta con Midoriya últimamente? Mina?"-pregunto Toru.
-"T-tu crees?"-sonrió nerviosamente.
-"Si… quizá se pelearon o algo así".
-"Estas siendo paranoica… ellos nunca harían a-algo así"-mátenme, en serio mátenme.
-"Supongo que tienes razón".

Mina trago saliva antes de levantarse de su asiento e ir por el mismo camino que tomaron los dos amantes, a donde estaba el principal.

Pero…

-"Ah… Momo…".

…se detuvo en seco alado del desolado almacén de la escuela.

-"No lo hagas m-más vergonzoso ok?".

Donde vio por la pequeña ventana como su estricta vicepresidenta estaba arrodillada frente al inocente rol de canela del aula, ensuciándose sin vergüenza alguna con sexo oral. Ambos disfrutando de su supuesto secreto… ambos ignorantes que alguien los observaba.

De la infidelidad a lo secreto, un gran cambio no? Hahaha. Este constara de una o dos continuaciones que contaran lo que paso en los años siguientes, mil perdones a quienes esperaban la continuación del triángulo amoroso! El IzuMo es más fuerte que yo : (

Aclaraciones.

-Esto ocurre cerca del final del primer año de academia.
-Absolutamente nadie sabe al respecto más que Mina.
-No es la primera vez que este par tiene relaciones.
-Izuku estaba subido a un pequeño escalón al momento de estar por detrás de Momo para igualar su altura.
-La carpeta que usaron para tener sexo fue la de Bakugou.

Gracias por leer!

-evolvelove.