Había hecho todo lo posible por mantenerme alejada de él durante las últimas semanas, Shaoran me había facilitado la tarea cuando lo volví a herir porque se alejó de nuevo en su trabajo. Me sentía muy culpable porque lo extrañaba tanto.

Las últimas noches las pesadillas eran peores, me desgarraban lentamente. Lo único que podía pensar al abrir los ojos era que sería mejor morir que seguir así. Los desvanecimientos y los malestares eran más constantes, estaban acabando conmigo. Eriol y Tomoyo eran los únicos que no parecían comprender que prefería estar sola.

Por las noches, aunque adoraba la libertad que me daba el salir al jardín, me había prohibido a mí misma hacerlo para no encontrarme con Shaoran de nuevo. Me sentía confundida y temerosa por estar cerca de él. Solía quedarme en mi habitación o a lo mucho salir a mi balcón, pero una noche en especial, me fui imposible quedarme quieta. Salí de mi recamara para ir por un vaso con leche a la cocina, en el camino escuché un ruido proveniente del recibidor. Me acerqué sin encender la luz y procurando no hacer ruido, llevándome una sorpresa al encontrarme con un gran lobo negro ahí. Me obligué a no moverme o hacer ruido para que no supiera de mi presencia. Al siguiente momento, la luz de la luna envolvió al animal dejando atrás a mi anfitrión desnudo. Un sonido de sorpresa escapó de mis labios y sus ojos se encontraron de inmediato con los míos.

"Sakura" me llamó por mi nombre haciendo que un escalofrío recorriera mi espalda.

"¡Eres un lobo!" exclamé exaltada. Las cosas habían empeorado, el peligro había aumentado.

Al siguiente momento, él se encontraba parado frente a mí y me sostenía contra su cuerpo con firmeza. "Eriol te lo dijo." Puse mis manos sobre su pecho, me sonrojé por completo. Jamás había visto a un hombre desnudo y tan atractivo… me ordené concentrarme, las cosas habían empeorado y comenzaba a sentir que todo me daba vueltas.

"Debo irme" susurré débilmente.

"Sakura me has evitado por días" sus ojos eran los del lobo mirando posesivamente.

"Por favor" sentía como la poca luz de luna que entraba por la ventana se oscurecía, sabía que pronto perdería la conciencia. Intenté débilmente empujarlo antes de permitir que la oscuridad invadiera mis sentidos.

Shaoran había estado furioso cuando al despertar, me había negado a darle una explicación sobre lo que pasaba, además de que había mencionado el deseo de dejar su casa inmediatamente. Una discusión acalorada había tenido lugar con él y si habíamos estado distanciados antes, después de eso las cosas fueron peores.

Tomoyo era mi única compañía además del servicio o los guardaespaldas. Me sentía sola y deprimida, deseaba tanto volver a casa.

"El vestido te queda perfecto" la diseñadora estaba feliz al ver su trabajo terminado. Le sonreí falsamente como lo había hecho la mayor parte de mi vida. "Eres la modelo perfecta, por favor, debes aceptar estar en una sesión fotográfica. Mi última colección la diseñé por ti, eres la única que puede modelarla"

"Tomoyo eres muy amable pero no puedo. Lo siento" me alejé de ella. Permitir que la gente me conociera por modelar para una diseñadora famosa era un error cuando debería desaparecer pronto.

"Por favor Sakura, esta colección es lo mejor que he hecho en toda mi vida. ¿Quién mejor para modelarla que la pareja del gran líder de manada Shaoran Li?"

"No soy su pareja" respondí sin mirarla.

Escuché un gruñido de furia que reconocí al instante. Me sentí nerviosa al instante. "Si lo eres." Él no me dio tiempo de moverme pues al siguiente instante me sostenía de la cintura posesivamente contra su cuerpo, sus labios tocaron mi cuello en un beso. "Eres mía" declaró en un tono que emanaba desde lo más profundo de su ser. Sentí vibraciones desde mi interior llamándolo, me sentía bien, a salvo entre sus brazos. Justo en ese momento me di cuenta del error tan grande que había cometido, lo amaba sin importar mi deber.

Me gire para mirarlo e hipnotizada por ese hombre, lo estudié de los pies a la cabeza, Shaoran se veía muy guapo en un traje hecho a la medida, ningún hombre podría verse tan bien como él. Mi garganta se secó cuando sus ojos y los míos se encontraron, ese color ámbar seguía siendo el mismo, pero era claro para mí como quien me miraba era el lobo, dejando muy claro que jamás me dejaría ir.

"Creo que necesitan tiempo para hablar y yo debo acabar de arreglarme, ahora vuelvo" Tomoyo salió de ahí rápidamente cuando el hombre que me sostenía le gruñó molesto.

"Sakura" sus ojos volvieron a centrarse en mí. Escondí mi rostro contra su pecho, necesitaba estar cerca de él. Su boca buscó mi mejilla para besarla con ternura. Lo miré buscando la promesa de protección en sus ojos, ahí estaba junto con sentimientos aún más íntimos.

"¿Shaoran, Sakura están listos?" Eriol asomó su rostro por la puerta.

El lobo negro le gruñó muy molesto a su amigo, sus ojos incluso se tornaron rojos. Sentí una oleada de temor recorrer mi cuerpo, no estaba segura de lo que debía hacer. Tomoyo volvió en ese momento con un collar en las manos. "Debemos irnos o llegaremos tarde a la función de teatro." Di unos pasos atrás mirándola confundida. Ella aprovechó para poner la joya alrededor de mi cuello. "Tendremos una cita doble" me explicó entusiasmada antes de que me llevaran rápidamente en un auto manejado por Shaoran hasta el teatro.

Debo admitir que la experiencia de esa cita fue grata. La obra fue amena y la compañía mucho más. Encontramos a algunas personas conocidas de Li a las que fui presentada como la prometida del gran empresario. No estaba de humor para negarlo y, a decir verdad, estaba haciendo todo lo que podía por no pensar en mis sentimientos más. Volvimos a casa justo a tiempo para que alcanzara a llegar a mi habitación antes de que la debilidad me venciera.

No me había podido alejar del bosque, había algo dentro de mí que necesitaba estar en contacto directo con la naturaleza. No había sabido lo caro que pagaría mi desobediencia.

Había encontrado a unos niños en el bosque jugando, al principio me había parecido una escena tierna. Unos minutos después unos lobos intentaron atacarlos, fue ahí cuando decidí intervenir para protegerlos. Recibí algunos golpes, pero todos pudimos escapar.

(Capítulo 1)

La madrugada siguiente no había podido más, el dolor era intenso, mis gritos desgarradores. Sucedería esa noche. No distinguía nada a mi alrededor y no sabía si lo sobreviviría. Sentí una explosión de poder desde mi interior que acabo por envolver mi cuerpo. El dolor me desgarraba, había retenido la energía demasiado tiempo, estaba siendo castigada por ello.

Sentí como lentamente, me hundía en un vacío profundo en el que solo había oscuridad. Lentamente fui envuelta por la misma, sentía como me iba consumiendo, volviendo mis gritos mudos. Lo único que podía sentir era dolor que acababa con todo mi ser.

Llegué a un punto en el que estaba segura que me perdería por siempre. Estaba convencida de no tener la fortaleza suficiente para aguantar. Entonces, cuando pensé que estaba por morir, escuché su voz llamándome, trayéndome de vuelta desde lo más oscuro. "Sakura"

"Shaoran" pronuncié su nombre aferrándome a él para sobrevivir. Mi energía nos envolvió a ambos marcando la unión de nuestras almas como una sola para siempre.

Al mirarlo supe que era suya para siempre, no podría huir jamás pues él siempre me encontraría y el peligro estaría presente a cada instante en el futuro cercano.

Espero sea de su agrado, gracias por leer y por los comentarios.