¡Hola! Estoy aquí nuevamente con un nuevo capitulo. No hay mucho que decir mas que dedicarle un agradecimiento a todas las personas que leyeron y comentaron el capitulo anterior : ) , muchas gracias!


.

.

.

.

Capítulo 7. Advertencia.

.

.

.

.

Alibaba en verdad no entendía la cantidad de mala suerte con la que cargaba en su vida. Es cierto que en la vida de todas las personas puede llegar a haber momentos en que las situaciones no ocurren como uno esperaba, o que el resultado de alguna decisión empeore todo.

Pero Alibaba sentía que él era la única persona a la que esas situaciones le ocurrían tan seguido.

Se suponía que esa tarde se vería con Sinbad, aunque en realidad eso podría ser malo debido a que el probablemente quería hablarle sobre su futuro matrimonio con Jafar. Aun así el quería verlo, pero, se encontró con un gran inconveniente, cuyo nombre era Kouha Ren, el chico se había presentado en su escuela para recoger a su hermana y de alguna manera se vio arrastrado por él.

Y justo cuando creyó que podría escaparse argumentando que tenía un compromiso… noto que Sinbad le había mandado un mensaje en donde le decía que no se podrían ver debido a una emergencia.

-¿Alibaba-chan?

-¿eh?

Su amiga lo veía un poco preocupada.

-Perdón, sé que mi hermano es un poco impulsivo, pero no debí de haber permitido que te arrastrara a mi casa si tenías planes – bajo la mirada.

-¡No, no te preocupes Kougyoku! Tú sabes que no me molesta venir a tu casa y de todos modos la persona con quien iba a verme me dijo que ya no podría.

-Oh, ¿y con quien te verías por cierto? No me habías dicho nada.

La pregunta de su amiga no hizo más que ponerlo nervioso, aunque había querido decírselo, aun en esa situación no se encontraba del todo seguro, aun temía sobre la reacción que pudiera tener la pelirosa.

-¡N-no era nadie especial! Jajajajajajaja

-mmm – la chica lo miro desconfiada – muy raro.

-¡Pero qué cosas dices! ¡Por cierto ya tardo Kouha!

Lo había decidido, no le diría nada a su amiga, al menos no por ahora.

-es cierto, dijo que iría por bebidas, pero ya tardo.

Después de que el chico pelirosa fuera por ellos a la escuela, los había dejado prácticamente botados en la sala de estar y dijo que iría por bebidas frescas… ¡pero de eso ya había pasado casi media hora!

-mmm mejor iré a ver qué es lo que pasa

La chica se dirigió a la cocina y dejo al rubio solo.

Justo en el momento en que se fue, Alibaba suspiro aliviado, eran increíble las cosas que pasaban en tan solo unas horas. Se sentía un poco preocupado por Kouha, en el pasado no se llevaban particularmente bien, pero sabía lo mucho que apreciaba a su hermano Kouen, por lo mismo, estaba seguro que, si de alguna manera Kouha ya sabía sobre el interés de su hermano mayor por él, era probable que el menor no estuviera muy contento por eso.

La actitud de Kouen era por el momento lo que más preocupaciones le traía, el pelirrojo ya había dejado en claro sus intenciones, y aunque él se sentía extraño con cada cosa que el mayor hacía por él, en realidad no sentía que fuera algo "desagradable". Y eso solo lo hacía sentir mucha culpa, era como si estuviera traicionando sus sentimientos por Sinbad, y eso le molestaba demasiado. Durante esos años él nunca tuvo duda de sus sentimientos hacia el pelimorado, pero ahora no podía evitar sentirse conmovido e incluso feliz por las palabras y detalles que tenía Kouen hacia él.

Sabía que no tenían sentido sus dudas o inseguridades, ya que, después de todo, no tenía una relación amorosa con Sinbad, pero igual sentía como si estuviera engañando a los dos.

¿Por qué las cosas no podían ser mano sencillas? ¿Por qué desde el principio Sinbad no recobro sus sentimientos por él, así como a él le había pasado? De alguna manera todo le parecía tan injusto. Ahora debía de aceptar que Sinbad se iba a casar con otro y a él solo le quedaba confiar en que Sinbad de alguna manera terminara recordando su amor por el antes de que terminara casado con Jafar.

Sin reparar en si era correcto o no, se recostó completamente en el sillón. Ahora una nueva duda le había asaltado, ¿Qué era esa urgencia que se le había presentado a Sinbad? Después de pensarlo un poco, se dio cuenta que lo más obvio era que se tratara algo sobre Jafar.

Se sentía tan mal en esos momentos, no entendía porque si se sentía tan seguro de su amor por Sinbad, aun así respondía a los avances de Kouen, pero al mismo tiempo se le rompía el corazón al pensar en que Sinbad se casaría pronto con Jafar.

-ja… ¿será que talvez… soy una persona cruel?

-¿Alibaba-san?

Alibaba alzo su cabeza y vio a Hakuryuu, quien lo veía un poco sorprendido.

-¡Hakuryuu, hola! – le dijo con una sonrisa.

El ojiazul también sonrió.

-Hola Alibaba-san, no sabía que hoy vendrías a la casa.

-Jejeje, bueno, fue algo de improviso, pero… ¡es una gran sorpresa encontrarte aquí! Kougyoku me dijo que tú ibas casi del diario a la empresa para saber cómo era su funcionamiento.

Alibaba volvió a sentarse en el sillón y Hakuryuu se sentó a lado de él.

-Sí, es cierto, pero hoy me dijo mi hermana que regresara temprano, por lo que aquí estoy.

El rubio rio, era muy fácil hablar con Hakuryuu, el chico era amable y sensato, por lo que en realidad se salía un poco del esquema de la familia Ren, pero eso de alguna forma lo hacía único. Desde que lo conoció nunca tuvo algún recuerdo sobre él, pero algo le decía que si se hubieran conocido en su anterior vida, es probable que ambos se hubiesen convertido en muy buenos amigos, y probablemente también sería un gran apoyo.

-Hakuryuu, que sorpresa.

Quien llego fue Kouha acompañado de su hermana, traía una charola con bebidas.

-Hola, primo Kouha, es bueno ver que has regresado a casa.

-¡Ja!, por supuesto, ya que, me voy unos días y todo en esta casa se pone al revés.

Talvez fuera un poco paranoico, pero Alibaba sentía que esa frase tenía mucho que ver con él.

-Bueno, ya que somos cuatro, supongo que podemos preparar todo para esta tarde– la maliciosa sonrisa en el rostro del pelirosa, puso nerviosos a Hakuryuu y a Alibaba.

-¿esta tarde? – dijo su hermana confunda

-Así es ¿Qué no te lo acabo de decir? Sera muy divertido prepararlo entre todos.

-Supongo que tiene que ver con la razón por la que mi hermana me dijo que regresara temprano. – dijo Hakuryuu

-¡Eres listo primito! Aunque creo que tú te sorprenderás mucho cuando sepas de que se trata – le miro un poco receloso – por eso mismo quiero que nos ayudes a preparar todo

Hakuryuu suspiro resignado y acepto a brindar su ayuda para lo que quisiera el pelirosa. Sin embargo Alibaba no se sentía tan seguro, vio en el rostro de su amiga una mirada que le decía "Por favor sopórtalo por ahora" y ya no se pudo negar a también brindar su ayuda.

.

.

.

En esos momentos Alibaba se sentía bastante arrepentido de no haber negado su ayuda.

¡Kouha Ren era un demonio! Ahora se daba cuenta que algo no debía estar bien en esa familia.

Lo primero que hicieron fue arreglar el jardín, debido a que todavía no llegaban los empleados de la casa, el jardín se veía un poco abandonado, por lo que tuvieron que barrer las hojas secas, regar todas las plantas y limpiar la fuente de aves (¿tenían fuente? ¿Tenían aves?)

Habían decidió dividirse el trabajo, a Alibaba y a Kouha les había tocado barrer las hojas secas. Después de unos minutos, Alibaba se dio cuenta que trabajar con Kouha era como hacer las cosas solo.

-¡Ah! ¡Que calor! ¡Morireeeee!

Ese era el pelirosa quien estaba recargado sobre la escoba con la que debería de estar barriendo las hojas, ya llevaba más de 20 minutos con las mismas quejas, Alibaba había tratado de ignorarlo, pero se dio cuenta que no podría terminar el solo con el encargo.

-Eh… Kouha-kuna, mejor recoge las hojas que ya junte y yo sigo barriéndolas.

-eh ¿es que acaso soy un estorbo? – aunque no uso ningún tono de voz en particular, Alibaba pudo sentir la amenaza.

-¡No! Solo pienso que así terminaremos más rápido. Jajajajaj

El pelirosa lo miro con desconfianza, pero después alzo los hombros en señal de resignación y se dirigió a uno de los montones de hojas que ya había barrido Alibaba. El rubio pensó que al menos de esa manera ya no se preocuparía, pasaron unos cinco minutos en silencio…

Silencio.

Alibaba volteo extrañado, para buscar al hermano de su amiga, pero no parecía que se hubiese dispuesto ni siquiera a acercarse al montón de hojas que debía recoger.

-¿Kouha?

-¡Alibaba mira!

Justo en el momento que volteo en dirección a la voz, un chorro de agua se estrelló contra su rostro.

-jejeje, ¿no es divertido? ¡Así ya no nos dará calor!

Pero era obvio que Kouha no estaba dispuesto a mojarse con la pistola de agua que tenía en sus manos.

Alibaba se preguntaba mentalmente si sería incorrecto alzarle la voz al chico, se suponía que eran de la misma edad... pero en ese momento Kouha se le figuraba como un niño de 7 años haciendo travesuras.

-Inhala paz, exhala amor – se dijo así mismo el rubio mientras respiraba profundamente y trataba de calmarse.

Volvió a mirar al chico que ahora estaba divertido disparándoles agua a las aves que se acercaban. Lo mejor sería ignorarlo y cumplir con lo que le tocaba. Sin embargo no sabía si fuera el destino o fuera nuevamente su mala suerte que estaba a lo que daba ese día, pero tropezó con unas de las hojas y cayó sobre uno de los montones que ya había formado. Resultado: Todas las hojas se volvieron a dispersar.

-¡Alibaba, así nunca terminaremos!

El regaño del pelirosa fue acompañado por otro disparo de agua directo a su cabeza mientras estaba en el suelo.

-Inhala paz, exhala amor – volvió a decirse.

-¿En qué rayos pensaba mi hermano?

Eso último lo dijo Kouha como un susurro, pero Alibaba lo pudo escuchar bien claro.

Cuando finalmente pudo terminar su parte, junto con el pelirosa volvió a entrar a la casa para ayudar a Kougyoku y Hakuryuu quienes habían terminado sus labores antes que ellos y ahora se encontraban con la siguiente tarea. Limpiar la casa.

Al principio Alibaba no se preocupó, pensó que lo podrían hacer fácilmente sin ningún contratiempo.

Definitivamente subestimaba a Kouha.

Por alguna razón volvió a tocarle trabajar con el pelirosa, esta vez ambos debían de limpiar las ventanas del salón principal, mientras que los otros dos se encargaban de lo demás. Era una suerte que solo debía limpiarse el salón principal, porque si no, no terminarían nunca.

-¡Wow! ¿Se supone que la servidumbre limpio esto todos los días? – Dijo Kouha pasando su dedo por el cristal – hacen muy mal trabajo.

-Kouha, ¿crees que ya podríamos comenzar a limpiar? – dijo con un poco de desesperación Alibaba.

Cuando el otro volteo a verle para responderle, su celular comenzó a sonar y el chico contesto mientras se recarga en el ventanal más grande del salón. Aunque Alibaba al principio pensó que era lo mejor ya que, así no molestaría, cuando solo faltaba por limpiar esa ventana, se sorprendió de ver que el chico aún no se movía.

-Eh Kouha…

-Shh es importante – dijo cortante.

Pudo haber sido rápido, de no ser por la llamada de una hora y medio que tuvo el pelirosa. Lo peor era que el chico decía a viva voz lo que estaba conversando con la otra persona y resultaba un poco incómodo.

-¡De verdad! – Dijo el pelirosa – ni siquiera tiene atractivo, mucho menos paciencia, probablemente solo sea un capricho. – le lanzo una mirada maliciosa a Alibaba

Se abstuvo de decir algo, pero no quería pensar que el pelirosa lo había hecho apropósito ¿o sí? Es decir, no es como si Kouha supiera que en ese preciso instante lo llamarían… no podía…. ¡¿o sí?!

Nuevamente debido a su tardanza Hakuryuu y Kougyoku ya habían hecho lo último que faltaba hacer: la cena. Por lo que a ellos les correspondía solamente acomodar todo lo necesario en la mesa.

-¡Esto se ve delicioso Hakuryuu! – le alabo Alibaba mientras se acercaba a ver los platillos que había preparado el chico.

-Mu-muchas gracias Alibaba-san – dijo un poco sonrojado.

-Por cierto ¿Dónde está la señorita Hakuei? Desde que llegamos no la he visto

-¡ah! es que dijo que iría a-

-¡Alibaba! – Interrumpió Kouha. – tenemos que terminar de poner la mesa, ya deja de estar holgazaneando

El mencionado tuvo un pequeño tic en su ojo, pero volvió a respirar mientras pensaba que por suerte seria lo último que tendría que hacer y después se iría a su casa.

-Sí, ya voy – se dirigió resignado al pelirosa.

Mientras tantos, los dos chicos estaban acomodando los platos y el resto de la vajilla en la mesa. Alibaba agradecía al cielo que esta vez no fuera algo que Kouha pudiera retrasar o empeorar.

-Por cierto – dijo mientras ponía los cubiertos - ¿tendrán invitados? Hay dos asientos más.

Kouha lo miro sin mucho interés, pero después una sonrisa macabra apareció en su rostro.

-Es que hoy cenaran con nosotros una bruja y una princesa.

-¿eh?

-Nada, acomoda las copas, es lo último que falta.

Se dirigió a tomar las copas que faltaban y en eso llego la Hakuryuu con unos pequeños platos con una especie de natilla en ellos.

-¡Chicos miren! Lo acabo de hacer como postre, hice de más y pensé que sería una buena recompensa por haber trabajado tanto.

-wow, gracias primito.

-¡Gracias Hakuryuu!

Kouha tomo la charola en donde su primo tenía los platos y se volteo en dirección al rubio.

En ese momento ni Hakuryuu ni Alibaba supieron cómo, pero de repente Kouha perdió el equilibrio y aventó la charola en dirección al rubio, quien se vio completamente cubierto por la natilla.

-…

-¡! – Hakuryuu corrió rápidamente para ayudarlo a limpiarse.

-Oh, es una pena, parece que ya no lo podremos probar.- dijo con resignación el pelirosa, sin verse culpable por los sucedido.

-¡Alibaba-san, lo ayudare a limpiarse!

Aunque el ojiazul se veía realmente avergonzado por lo sucedido, Kouha simplemente hizo un movimiento de hombros y se sentó en una de las sillas. Alibaba no dijo nada, sin embargo cuando Hakuryuu trato de llevarlo al baño para que se lavara, de forma brusca el rubio se alejó de él y se plantó delante de Kouha.

-¿Qué? – pregunto el otro al verlo delante de él.

-¡¿Cuál es tu maldito problema?!

El grito de Alibaba sorprendió a Hakuryuu y fue lo suficiente fuerte para llamar la atención de Kougyoku quien llego corriendo para saber que ocurría. Sin embargo Kouha no se inmuto por sus palabras.

-No sé de qué me hablas –

Se levantó de la silla, pero sintió como el chico enfrente de él lo tomaba de los hombros y lo volvía a sentar. Eso sí que lo sorprendió.

-¡No me vas a ignorar! ¡Vas a escuchar todo lo que te diga! Estoy de acuerdo que no te agrade por sabrás tú la razón, pero eso no quiere decir que puedes burlarte de mí de las formas que tú quieras, si te gusta humillar a las personas es muy cosa tuya ¡Pero a mí me vas a respetar, porque para tu mala suerte, soy amigo de Kougyoku, Hakuryuu y para tu pesar soy la persona que tu hermano desea a su lado! Así que si no te agrado al menos vas a aprender a tolerarme, pero si insistes en portarte como un niño ¡Yo me puedo portar de la misma manera!

Todos se quedaron mudos por la forma en que Alibaba le grito al otro, Kougyoku se veía bastante sorprendida, hacía mucho tiempo que no había visto que su amigo tuviera un arranque de ira de esa manera. Parecía que Kouha se había pasado un poco.

Alibaba simplemente estaba respirando de forma agitada por la forma en que le había gritado al chico.

El ambiente tenso que se formó, de repente fue roto por una traviesa risa. Tanto Alibaba como Hakuryuu y Kougyoku se sorprendieron al ver que, quien reía era nada menos que Kouha, quien después de unos segundos estallo en carcajadas y se agarraba su estómago ante la mirada atónita de Alibaba quien juraba que estaba viendo unas pequeñas lagrimas salir de los ojos del otro.

-Ja… ja – dijo un poco cansado de reír el pelirosa – Por Dios chico, por un momento llegue a pensar que no tenías carácter.

-¿Qué?

El pelirosa se acomodó en la silla y se recargo en la mesa sin dejar de mirar al chico del cuerno y le sonrió con un poco de arrogancia

-Bueno, En-nii no necesita a su lado a alguien tan condenadamente bueno que llegue a la sumisión ¿cierto? Aunque yo sé que mi hermano tiene una gran fortaleza, aún debe de haber alguien lo suficientemente fuerte a su lado para enseñarle que tampoco es malo bajar sus defensas en frente de alguien, mi hermano al tener una gran responsabilidad ha creado una personalidad fuerte y dominante, pero pienso que eso a veces lo pone en riesgo de tomar decisiones estúpidas, por lo que alguien como tu podrá sin ningún problema bajarlo de la nube.

Todos se quedaron callados despues de esas palabras.

Alibaba era el más sorprendido de todos, talvez eran ideas suyas, pero por lo poco que había entendido: Kouha lo había estado… ¿probando?

Miro algo irritado al pelirosa, quien al notar su mirada hizo su sonrisa aún más grande y arrogante.

-Oh vamos Alibaba, ¿de verdad crees que soy un inútil? Un Ren que se respeta sabe cómo realizar estas tareas porque está preparado para todo tipo de situaciones – le explico con simpleza- además – lo señalo – eso no cambia nada, aun no me agradas y mucho menos ahora que estas cubierto de esa cosa – se levantó y lo jalo de la mano llevándolo por las escaleras – te darás un buen baño antes de que te vayas.

De esa manera los dos se fueron dejando a Hakuryuu y a Kougyoku aún bastante sorprendidos.

Hakuryuu rio torpemente mientras veía como los otros dos se perdían en las escaleras

-¿Qué pasa Hakuryuu? – pregunto su prima mientras salía de su sorpresa y comenzaba a recoger lo que su hermano había tirado.

-mmm nada, es solo que… parece que a mi primo Kouha le agrada mucho Alibaba-san.

La chica lo miro sorprendida por unos segundos y después una gran sonrisa se dibujó en su rostro

-jejeje, ¡si, así es!

"Así que esto era lo que planeabas ¿eh, hermano?"

Pensó la pelirosa con una sonrisa divertida.

.

.

.

Realmente no sabía si sentirse enojado o solo confundido por las acciones de Kouha, es decir, ¿de verdad era necesario "probarlo" para saber si estaba bien que estuviera con Kouen? Y lo que es más ¡El ni siquiera estaba con Kouen! Fue el mayor quien decidió que lo enamoraría, así que ¿Por qué él tenía que sufrir todo eso?

Bien, aceptaba que también fue culpa suya por no negarse a ayudar, pero realmente no quería dejar que su querida amiga y Hakuryuu tuvieran que sufrir eso solos.

-¡Ey Alibaba! – grito Kouha desde afuera del baño – aquí te dejo algo de ropa, es de Hakuryuu por lo que talvez te quede un poco grande, pero creo que tienen casi la misma complexión, tu ropa ya está siendo lavada, por lo que tendrás que esperarte para que te la de.

Ahora se sentía extraño de que Kouha fuera un poco "atento" con él, pero no, era lo mínimo que podía hacer, después de la horrible tarde que le hizo sufrir.

-Gracias – le respondió.

Después solo escucho como el chico salía del cuarto y el por fin salió de la ducha. Sin duda le hizo bien el baño, no solo por la natilla, si no que por el trabajo que estuvieron haciendo había sudado mucho. Vio las ropas que le dejo Kouha y noto que era ropa bastante cara, la camisa gris oscura, pantalones negros y un chaleco gris claro. Sin duda Hakuryuu tenía buen gusto, pero se sentía un poco mal usando esa ropa, pero bueno, solo sería por un rato en lo que le devolvían su ropa.

En ese momento se fijó en la hora en el celular y noto que ya casi eran las 8, era increíble que se hubiera pasado toda la tarde en esa casa y ni siquiera le había avisado a su padre, iba a llamarle, pero noto que tenía varios mensajes sin leer y cuando reviso noto que eran de su padre quien le decía que había ocurrido una emergencia y que no llegaría por esa noche.

Suspiro un poco triste. Bueno, no era momento de preocuparse por eso.

Bajo nuevamente al comedor y vio que ya no estaba Kougyoku ni su primo, en cambio solo estaba la pesadilla pelirosada, este lo vio bajar y lo invito a sentarse. Aun se sentía un poco molesto por lo que había hecho, pero noto que también era tonto ser rencoroso con el chico. Ya desde el pasado había notado que era un chico algo "retorcido" y él era una de las principales razones por las que él nunca había aceptado ir a la casa de Kougyoku.

-No diré que lo siento – dijo Kouha

-Sí, ya me lo esperaba

-Pero supongo que tendré que compensártelo algún día. Ya que después de todo, supongo que es cierto eso de "debemos tolerarnos"

El rubio le miro un poco sorprendido, supuso que eso sería lo más cercano a una disculpa que escucharía de Kouha.

-Está bien – sonrió levemente.

El otro le miro por un segundo y después ladeo su mirada.

-Yo sé que mi hermano puede llegar a ser un poco impulsivo a veces, pero supongo que si te quiso a su lado ha de ser por algo.

Esas palabras por alguna razón lo avergonzaron un poco.

-Mi hermano realmente no sabe nada del amor, aun así no quiero que este primer intento resulte una decepción – miro serio a Alibaba- Es por eso que te pido que si aceptas una relación seria con mi hermano, sea de todo corazón, y si no puedes corresponderle, simplemente díselo, pero no juegues con lo que él siente, ni le des falsas esperanzas.

No supo que responder a esas palabras, pero lo hicieron recordar lo que le había dicho a Kouen acerca de que estaba enamorado de otro y el pelirrojo aun así dijo que lo enamoraría.

-Kouha, si te soy sincero yo no sé porque tu hermano decidió fijarse en mí, pero… -lo miro decidido- Lo que yo menos deseo es burlarme de lo que siente.

El otro le respondió con una sonrisa y se levantó.

-Bueno, parece que ya llego la bruja

En ese momento sonó el timbre de la casa y vio como Hakuryuu bajaba corriendo de las escaleras (ahora arreglado) para dirigirse a abrir la puerta.

Desde el comedor, Alibaba escucho varias voces entre ellas la de Kouen. Kouha le señalo que lo siguiera y ambos se dirigieron a la sala. Cuando entraron noto que quienes habían llegado eran Kouen, Koumei, Hakuei y otra mujer que estaba de espaldas.

-Buenas noches hermano En, hermano Mei- saludo cortésmente el pelirosa.

-Buenas no…

Koumei se detuvo al ver a Alibaba en el lugar y Kouen quien se estaba sentando en el sofá con su prima y la otra mujer alzo la vista y vio en la dirección en que veía su hermano.

-¿Alibaba?

El pelirrojo rápidamente se levantó de su lugar y se dirigió rápido al chico ante la mirada sorprendida de Hakuei.

-¿Qué haces aquí? Pensé que estabas ocupado.

-ehmm, bueno ocurrieron muchas cosas, y de alguna forma termine aquí – dijo riendo torpemente.

-Me hubieses llamado diciéndome que estabas aquí, hubiese regresado más temprano.

Alibaba no pudo evitar sonrojarse, era por ese tipo de franqueza del pelirrojo que de alguna manera le hacían pensar que el pelirrojo realmente valoraba el tiempo con él.

-No era necesario.

-¡Claro que lo era!

Antes de que Alibaba respondiera, una voz les interrumpió.

-Querido sobrino, ¿no crees que es demasiado descortés olvidarte de tus verdaderos invitados?

Los dos voltearon en dirección a quien hablaba y Alibaba sintió como si su corazón se detuviera por un momento.

-No creo que se les pueda llamar invitado a quien llega sin avisar – respondió mordaz Kouen.

-vaya, vaya y yo que pensé que al menos tenías un poco de educación.

La mujer no se dejaba intimidar por el tono de voz de Kouen, al contrario hasta parecía disfrutar la forma en que le hablaba.

-Madre ya basta – dijo un poco nerviosa Hakuei.

-Lo haría si Kouen al menos me presentara adecuadamente en su hogar, después de todo somos familia ¿o no?

El pelirrojo realmente estaba molesto, aun así suspiro profundamente y volteo a ver a los dos que estaban a tras de él (Kouha y Alibaba)

-Kouha, ella es nuestra tía Gyoken no creo que te acuerdes mucho de ella, ya que solo vino aquí una vez cuando Hakuryuu tenía tres años.

El pelirosa miro serio a la mujer, pero la saludo educadamente.

-Buenas noches tía

-Buenas noches Kouha, hace mucho que no te veía, sin duda te ves tan agraciado como siempre.

Kouha hizo una extraña mueca por el tono tan fingido de su tía, sin embargo no dijo nada más.

-Alibaba, ella es la madre de Hakuryuu y Hakuei, es mi tía. Tía – volteo hacia la mujer – él es Alibaba, un amigo de la familia y mi par-

-¡Buenas noches! – interrumpió el rubio mientras se dirigía rápidamente hacia la mujer, le tomo la mano y no pudo evitar temblar por el contacto.

La recordaba.

Recordaba absolutamente todo acerca de ella.

Era Gyoken, antigua emperatriz del imperio Ren, la causante de la tragedia de Magnostad y de varios sucesos ocurridos en su vida pasada. Era una mujer llena de maldad, aunque en realidad se suponía que era porque estaba controlada, sin embargo el sentimiento de terror por su presencia no se iba.

-Que encantador chico – dijo la mujer sin soltar la mano de Alibaba- parece que es alguien muy especial para esta familia, puesto que has dicho que es un amigo de esta ¿cierto Kouen?

-Así es.

La mujer lo miro por unos segundos y aunque estaba sonriendo, el rubio no pudo evitar sentir una innegable frialdad proveniente de su mirada.

-Madre, debes de estar cansado por tu viaje, debes desear descansar –

Para sorpresa del rubio, Hakuryuu lo alejo de su madre y lo puso detrás de él, se sorprendió un poco ya que la voz del peliazul hacia su madre había sido bastante fría.

La mujer se puso sería un momento, pero después volvió a sonreír.

-Tienes razón mi querido hijo, pero me gustaría comer algo primero.

-Yo te llevare al comedor tía – dijo rápidamente Kouha.

Se llevó a la mujer mientras los otros dos hermanos y sus primos se quedaban en la sala, acompañados de Alibaba.

Hakuryuu giro su cabeza hacia el chico que estaba detrás de él y le dijo en un susurro.

-Quédate junto a Kouen mientras ella este aquí.

-¿?

-Vaya – hablo Koumei en voz alta – esto sí que es una sorpresa ¿lo sabias Hakuei?

La chica se mostró un poco sorprendida y nerviosa.

-¡no! De haberlo sabido les hubiera dicho, hoy en la mañana simplemente me hablo y me dijo que ya venía camino hacia aquí, por eso me fui temprano de la casa, para ir a recogerla, Kouen trate de localizarte pero no pude – miro a su primo bastante preocupada – lo que menos quería era causarle problemas.

-Nada de eso – dijo Kouen mientras se acercaba a Alibaba – pero he de admitir que fue una sorpresa que todos nos encontráramos en la puerta, ¿le habías dicho a Kouha?

-Sí, cuando vi que no podía localizarte le hable inmediatamente a Kouha y a mi hermano, aunque a mi hermano no le había dicho la razón, solo le dije que regresara temprano.

-mmm – Koumei se agarró el mentón – nosotros tuvimos que ir a un área restringida debido a unos trabajos que están haciendo unos socios, talvez por eso la señal para nuestros teléfonos no entraba. Pero ni modo, ella ya está aquí y supongo que querrá ver como reaccionamos ante su llegada.

-Por ahora, lo mejor será que nos quedemos cerca de ella, acompañémosla por ahora, cenemos y descansemos y supongo que ya mañana nos dirá a que ha venido – dijo seriamente Hakuryuu.

-Estoy de acuerdo – secundo Kouen.

Todos se dirigieron al comedor, excepto Alibaba y Kouen.

-Es una sorpresa verte aquí – le dijo el pelirrojo – pero ¿estás bien? – Se acercó a él y lo tomo del rostro – te ves muy pálido.

-¿eh? ¡Si! – Dijo alejándose un poco de él – solo… solo estoy un poco cansado. Tengo que regresar pronto a mi casa.

-Quédate a cenar y después yo te llevare a tu casa.

-jeje – se ruborizo – no quiero molestar.

-No es molestia, a parte será lo mejor, eso me alejara de esa mujer al menos por unos minutos. Entonces vamos. –le ofreció la mano.

-me gustaría pasar primero al baño – dijo con una torpe sonrisa.

-Está bien, pero después te vas directamente al comedor – el tono demandante de Kouen le dijeron que no tenía alternativa.

-Sí, si.

El rubio se dirigió al baño y se echó agua en el rostro, realmente estaba impresionado por lo que había visto, Gyoken era la mujer que fue considerada la principal amenaza en el pasado, a pesar de que estaba controlada causo muchos problemas como líder de la asociación Al-Tharmen. Pero eso no era todo, ella era controlada por Arba, quien provoco la destrucción de Alma Torán, pero estaba seguro de que ese control después paso a Hakuei cuando Gyoken fue asesinada…

Gyoken fue asesinada

¿Por quién?

No lo podía recordar, pero sabía que a partir de su muerte muchas cosas pasaron y estaba seguro que lo habían influido directamente a él, sin embargo no podía recordar con claridad, todo era borroso.

Salió del baño y se sorprendió de encontrarse a unos metros de el a la mujer en quien había estado pensando.

-Bu-buenas noches, debería estar en el comedor – dijo un poco nervioso.

La mujer lo miraba fijamente y Alibaba pudo notar algo extraño en sus ojos.

-¿A qué estás jugando?

-¿Qué?

-Estoy segura de que sabes bien de que hablo ¿cierto? ¿Ya notaste todo lo que estas causando?

Algo hizo que Alibaba retrocediera mientras Gyoken se acercaba.

-Quizás no lo has notado aun. Todo lo que está pasando ahora es tu culpa – la sonrisa que estaba apareciendo en el rostro de Gyoken se estaba volviendo tétrica… casi inhumana – este mundo está lleno de seres humanos llenos de malos pensamientos y es increíble que decidieras vivir en esta clase de lugar.

La mujer ya estaba enfrente de Alibaba y se acercó aún más a él para susurrarle en el oído.

-Todo lo que haces para seguir el destino está saliendo mal, todo lo estas desbaratando… Alibaba Saluja… NO ESTAS CUMPLIENDO TU PROMESA

El rubio alzo su mirada y vio en Gyoken la misma mirada y la misma sonrisa que indicaba que estaba siendo controlada por Arba…

Eso era imposible.

-Si sigues haciendo las cosas mal… tal vez entonces… yo pueda regresar, después de todo… estas echando a perder el destino.

La risa de la mujer le atravesó el alma. Ya no podía más con eso.

Salió corriendo de la casa, sin explicar nada.

Pocos minutos después de que se fuera la mirada de Gyoken volvió a la normalidad.

-¿eh? ¿Yo que hago aquí?

.

.

.

Cuando Kougyoku les dijo a sus hermanos que había visto a Alibaba salir corriendo de la casa, Kouen se preocupó, ¿Qué tal si el chico se había sentido mal? Después de todo lo había visto bastante pálido, quiso salir a buscarlo, sin embargo antes de que lo hiciera recibió un mensaje del rubio que decía que se había presentado una urgencia en su casa y debía de regresar.

Aun así Kouen por alguna razón se le hizo difícil de creer. Cuando vieron que a los pocos minutos Gyoken entraba al comedor nuevamente, el pelirrojo no tuvo reparo en preguntar si ella le había dicho algo al rubio, pero ella dijo que no sabía de qué hablaba.

Koumei quien noto que el ambiente se ponía tenso, sugirió que cenaran y le dijo a su hermano mayor que al día siguiente podría preguntar a Alibaba lo que había ocurrido. El otro acepto a regañadientes y todos comenzaron a cenar.

-Al final solo la bruja se quedó a cenar – se dijo a si mismo Kouha en voz baja

.

.

.

.

.

.

.

.


Muchas gracias por leer este capitulo y nos leemos en el siguiente.

SALUDOS! : )