No creerías las cosas que he hecho

por ella.

Cobardemente pero sin vergüenza.

Era una piedra en el agua seca por dentro.

Así se siente cuando la verdad es la

palabra sometida

Fui tan dócil como un guante

y tan sincero como pude.

Ella usó mi cabeza como un revólver, Soda Stereo.

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Las dos caras de la Luna.

Capítulo séptimo.

" Respuestas "

¿ Sería todo un sueño?

Hermione no pudo evitar formularse esa pregunta mientras sentía el aroma suave de la piel de Draco invandiendo sus sentidos, sus cabellos algo húmedos enredándose entre sus dedos, su respiración algo agitada escuchando entre cada beso, su lengua caliente jugueteando dentro de su boca y la frialdad de la piel que revestía sus delgados dedos tocando su cuello y su mentón. Draco estaba con ella, lo podía sentir, con todos sus demonios y sus angeles. Hermione percibía en él amor, cariño, desesperación, avidez, y también cierta cuota de sentimientos oscuros añadida a los que siempre había cargado.

Pero sin embargo, no podía privarse de él por más tiempo. Lo necesitaba, y sabía que en ella también existía la misma desesperación que él le entregaba, además de aquellos sentimientos oscuros que intentaban calmar un poco a su corazón acelerado y enfriar su mente, intentando que una vez más creyera en esas ideas inciertas que le hacían imaginar una imagen cruel de una verdad que jamás había sido tal. Tan solo eran escudos contra otros escudos, una guerra de sentimientos que se bate en cualquier corazón humano, que quita la tranquilidad y armonía a cualquier alma que busque respuestas, y que tan solo logra confundir con preguntas innecesarias , ocultando las cosas pequeñas que nos revelan la verdad. Pero es verdad que, incluso la Biblia dice, es tonto aquel que cree en su corazón... Y que el que duda demasiado de él nunca es feliz.

Lamentablemente, Hermione y Draco volvían a ser arrastrados por sus demonios, y repentinamente, sus labios se encontraban separados, sus manos alejadas de la piel del otro y sus ojos, intranquilos, fijos en los de la persona que tenían en frente, que a momentos les parecía irreal e incluso ajena.

- No debió pasar- Murmuró Hermione, bajando la cabeza. Los rizos castaños le cubrieron el rostro, impidiendo a Draco ver las lágrimas que volvían a caer de sus ojos marrones.

Él, sintiéndose culpable por la tristeza que notaba en Hermione, se levantó de su asiento y se puso el sombrero. No dijo más palabra, parecía herido. Y en verdad lo estaba, pero no quería demostrarlo para solo obtener más palabras hiladas en una voz quebrada de aquella chica que lo había hecho volver y enfrentarse de una vez a todas las cosas que lo perseguían desde que su vida tomó forma.

- Dulces sueños, Hermione. Mañana habrá tiempo para hablar, y quizás animos- Dijo Draco, avanzando hacia la puerta de la enfermería. Hermione lo miró, casi con miedo a ser descubierta, y le susurró:

- ¿ Por qué volviste?-

Él se volteó, y sonrió. Estaba ya afuera de la enfermería, y tenía la mano sobre la manija de la puerta, que permanecía entreabierta solo para dejar ver su rostro.

- Pensé que ya lo sabías- Contestó.- Duerme bien.

Y entonces cerró la puerta y la enfermería se sumió en una oscuridad que permitió a Hermione, mareada por el olor de las pociones y por la situación misma, consiliar pronto el sueño, sin pensar en nada, ni formularse preguntas, ni intentar descubrir respuestas. Tan solo cerró los ojos, y se hundió en sueños maravillosos.

**

Salió de la ducha, y, una vez seca, comenzó a vestirse rapidamente, sintiendo el corazón algo acelerado. Se puso la blusa, la corbata a rayas amarillas y rojas, la falda gris tableada, los calcetines del mismo color y los zapatos negros, con un bajo tacón. Luego se puso encima la túnica negra, en la cual se notaba colorida la insignia de Gryffindor, y se peinó con una trenza, de la cual se escaparon algunos mechones rebeldes. Se mojó una vez más la cara, como asegurándose de que estaba despierta, y salió del baño de la enfermería para subir luego a buscar su mochila al dormitorio y encontrarse, seguramente, con Harry y Ron en la sala común.

- Señorita, debe tomar esto antes de irse. Le servirá para todo el día, así evitará algún desmayo y tendrá mucha energía para iniciar sus clases- Dijo la enfermera, ofreciéndole una cuchara pequeña de madera que contenía un poco de una poción parecida al agua estancada con algas molidas.

" Todo por la salud". Pensó Hermione antes de beber el medicamento. Evitando hacer arcadas frente a la enfermera, sonrió de forma temblorosa y, no sin anter agradecerle por sus cuidados, se despidió rapidamente.

Justo cuando salía de la enfermería se topó con Harry y Ron que , seguramente iban a visitarla.

- ¡ Hermione!- Gritó Ron, y sin poder contenerse, se abalanzó sobre Hermione para abrazarla con fuerza.

- Ron... cuidado...- Dijo Hermione, apenas respirando.

- ¡ Hermione, estás bien!- Gritó esta vez Harry, que venía un poco más atrás, y la abrazó con igual fuerza que Ron.

- Chicos... Si... estoy bien-

- ¡ Fabuloso!- Exclamó Ron, mirándola con ojos brillantes de emoción. Luego se sonrojó al ver que Hermione tenía en su mano derecha la nota que el le había dejado.- ¿ Vas a la Sala Común?- Preguntó, mirando hacia otro lado.

- Si, a buscar mi bolso. ¿ Qué día es hoy? ¿ Y qué hora es?- Preguntó, sonriendo.

- Es día miércoles 28 de Abril, y la hora es... - Harry miró su reloj- Ocho de la mañana en punto.

- Y hace frío y hambre, así que apurémonos- Dijo Ron.

Los tres Gryffindor, sonriendo, se encaminaron a su sala común conversando animadamente.

- ¡ Dulce de anis !- Dijo Harry, permitiendo la entrada a la sala. El retrado de la Dama Gorda saludó a Hermione, pero como tenían mucha hambre, no pudieron escuchar todas las bendiciones que la señora le decía a la Gryffindor. Antes de que Hermione pudiera ir a buscar su bolso con todos los libros que tenía que llevar para las clases del día, y bajar para ir a desayunar, Ginny, Neville, Seamus, Dean, Lavender, Parvati, y algunos otros Gryffindor ya la habían saludado y dicho, más de cien veces, " ¡Que bueno que estás bien!".

- Bueno, vamos- Dijo Hermione, cargando su bolso y algo sonrojada por tanto abrazo.

- Si, vamos. Tengo tanta hambre que me comería... ¡ Once dragones!- Dijo Ron, tocandose la panza.

- ¡ Un momento!- Dijo Harry, algo desanimado- Tenemos que ir a ver a Dumbledore. Dijo que cuando despertara Hermione fueramos a su despacho para que él pudiera contarle cómo pasó todo...

- Es verdad. No sé cómo... ¿ En verdad estuve en otro tiempo?- Preguntó Hermione, dudosa.

- Si, y no sabes el susto que me... - Ron tosió- que nos hiciste pasar, jovencita. Así que ¡ Quedan prohibidas las habitaciones del tiempo y los dulces con chocolate! ¿ Entendido?

Hermione rió.

- Un momento... Harry, ¿ Entonces tu si me sacaste de allí ?-

- Dumbledore te lo va a contar todo. Tenemos que ir a hablar con él o si no el viejecito se enoja- Dijo Harry, sonriendo.

- O.k. Entonces vamos... - Hermione se detuvo. Iban ya saliendo por el recuadro de la Dama Gorda, y Ron se las había ingeniado ya para estar bebiendo un jugo de calabaza en sustituto al desayuno que posiblemente no alcanzarían a tener. - Chicos, tengo que decirles algo... Draco ... bueno... él...- Titubeó. ¿ Sería prudente decírselo a Ron y a Harry, ahora? Bueno, se enterarían de todos modos... si es que no lo había soñado- Draco volvió a Hogwarts, anoche.

- ¿ EH?- Ron escupió un poco de jugo, y comenzó a toser con tanta fuerza que la cara se le puso roja.

- Pero si Dumbledore no nos ha dicho nada... Y...- Harry parecía confundido.

- Llegó anoche, muy tarde... Y me fue a ver a la enfermería.

A Ron se le quitó de súbito la tos.

**

- Ya le he contado todo. - Draco se detuvo a observar las llamas de la chimenea- ¿ Qué opina, Profesor ?

- Que haz actuado de forma incorrecta, pensando de manera incorrecta y usando los medios incorrectos- Dijo Severus Snape, de pie frente a Draco, con los brazos cruzados y el ceño fruncido.

- Vaya. Gracias por su sinceridad- Dijo Draco, algo sorprendido, pero sonriendo de todas formas. ¿ Qué otra cosa podía esperar de Severus Snape? Por eso había ido a hablar con él antes que con otra persona.

- A pesar de todo, señor Malfoy, lo entiendo.- Prosiguió el profesor luego de sentarse al lado de él y mirarlo por unos segundos-. Su edad es de estupidez.

- De bastante, diría yo- Añadió Draco, pasándose las manos por el cabello mientras apoyaba los codos en las rodillas. Parecía, repentinamente, aquejado por un malestar de esos que, sabía Severus muy bien, las pociones que él enseñaba a diario jamás podrían curar. El profesor, dudando un poco, le puso una mano en la espalda a su alumno, y sonrió debilmente.

- Deberías calmarte. Ya lo hiciste, no hay más remedio. Te lo dice alguien que aún se arrepiente de su pasado y que no ha logrado nada con ello- Dijo Severus Snape, con la vista perdida en algún lugar entre las llamas.

- ¿Creí que iba a ganar, sabe? Pero solo logré que mi padre maldiga tener un hijo como yo... y que Hermione no quiera hablarme jamás en su vida.- Draco sonrió y cerró los ojos. Severus lo observaba atentamente-. Al principio todo iba bien. Tenía claro lo que tenía que hacer: Entrenar, obedecer, fingir... Para luego derrotar a su Señor Oscuro. Parecía fácil, y de inmediato entendí que no lo era, y que nunca lo iba a hacer. Comencé a arrepentirme, a dudar... todo se fue a la mierda. Veía a Hermione entre ríos de sangre, oía a mi padre prohibiéndome no seguir el camino que me tenía designado,... y me iba pudriendo. Entonces... no lo soporté más.

- Y ahora estás aquí y no haz escapado de nada. Lo entiendo. Perfectamente.- El profesor de pociones se detuvo, y luego retomó la conversación- Lo que no logro entender es cómo escapaste de allí. Yo casi muero por escapar de Lord Voldemort.

- Es algo complejo. Allí hay una chica, Eloy, que posee poderes que van más allá de la magia que nos enseñan a controlar aquí. No sé si es magia negra, pero blanca no puede ser- Draco se miró el brazo, que lo traía vendado, y arrugó el ceño- Una persona de apellido Fletcher unió sus poderes con los de Eloy, para poder ella esconderse de Voldemort y protegerla a la vez. Están unidos magicamente, y ahora yo también lo estoy con ellos. Esto permite que no me puedan ubicar en ningún lugar en que este... Si puedo controlarlo.

El profesor se levantó rapidamente de su silla y sacó un libro de los muchos que tenía en su alta estantería. Pasó varias páginas, hasta que luego se detuvo en una y se la mostró a Draco.

- ¿ Reconoces este símbolo?-

Draco miró los dibujos que mostraba la ilustración de un brazo, y sonrió.

- Si, claro. Mi brazo tiene una parte muy pequeña de ese tatuado de enredadera de tréboles. ¿ Es bueno o malo ?- Preguntó Draco.

- Digamos que es ... extraño- Dijo Severus, mirando a Draco bastante sorprendido- Entonces supongo que saliste por la puerta simplemente, solo controlando tu ... tu "cualidad".

- Sí... Si me concentro lo suficiente, puedo hacerme invisible ante la vista de los demás, y también evitar que los relojes mágicos me ubiquen. Pero eso es todo. Eloy me pidió que solo los usara para escapar y poder llegar a Hogwarts... - Draco pareció pensativo- Para encontrar a Fletcher y advertirle... - Miró s Severus Snape con preocupación- que aquí corría peligro.

**

- ¡ Cuanto me alegro de su rápida mejoría, señorita Granger!- Exclamó jubiloso el anciano director del colegio mientras los tres jóvenes Gryffindor tomaban asiento donde él les había indicado.

- Gracias. En verdad no sé cuanto estuve dormida, ...- Confesó Hermione, poniéndose colorada.

- Fue solo una semana, no se preocupe. Pompy pensó que estaría en la enfermería un mes, y ya ve, nuevamente está conversando conmigo. Su cualidad Gryffindor es muy notable.

- ¿ La de meterme en problemas?- Preguntó Hermione, casi con inocencia.- Harry y Ron me ganan.

- Digamos que estamos igual... Tu llegas y te pierdes en el tiempo por andar curioseando en habitaciones raras- Dijo Harry intentando parecer enfadado. Claro, la sonrisa que le bailoteaba juguetona en los labios dejaba en evidencia su actuación.

- De eso es precisamente de lo que tenemos que hablar. Señorita, ¿ Qué hacía en lugares tan escondidos del castillo?- Preguntó Albus Dumbledore, ordenando una pila de libros viejos y mohosos que tenía en el escritorio, y que además desprendían polvo y mal olor con solo moverlos.

- Bueno... necesitaba estar sola- Contestó la Gryffindor, bajando la cabeza.

- Entiendo que esté pasando por momentos muy difíciles- Dijo el director, sentándose y dejando al fin su mal oliente oficio con los libros. Miraba fijamente a Hermione a los ojos, con una expresión parecida a la de la tristeza que experimenta un padre al ver a su hijo llorar.- ¿ Quiere contarme qué sucedió? La habitación cambia de lugar y...

- Como dije, estaba buscando un momento alejada del mundo y... en un internado mágico no es muy fácil, así que fui a un " escondite" que tenía... Una voz me llamó, y de repente me encontraba dentro de la habitación... - Hermione cerró los ojos. No recordaba nada claramente- Las imágenes que recuerdo son borrosas. Solo... un olor a rosas muy fuerte y la sensación de caer al vacío... Y, entonces, desperté en otro lugar, con... otra gente- Dijo Hermione, como comenzando a recordar. De repente vio a Lucius Malfoy, claramente, y por alguna extraña razón entendió que no debía decir nada de lo que había visto. ¿ Por qué? No lo sabía. Algo dentro de ella le gritaba que no dijera palabra al respecto.

- ¿ Dónde despertó?-

- No... no lo recuerdo. Solo me acuerdo de Harry... y que me dolía el brazo... - Mintió Hermione. Todas las imágenes aparecían en su mente lentamente, podiendo ella percibir cada detalle que al estarlas viviendo pasó inadvertido. Evitando que el director insistiera en conocer más detalles, Hermione preguntó:- ¿ Cómo me sacaron de allí?

- ¡ Ni te lo imaginas!- Exclamó Ron, emocionado- Había un espejo y Harry lo cruzó... ¡ Y unos rayos verdes por todos lados! Fue fenomenal.

- En verdad fue algo más complicado que eso- Dijo Dumbledore, sonriendo- Utilizamos un conjuro antiguo llamado Especulo Protactu, que, además de un círculo mágico, nos ayudó a crear un portal con forma de espejo hacia el tiempo en en cual usted estaba atrapada. Así, mientras yo mantenía el espejo y todo en su lugar, Harry cruzó el protal y pudo rescatarla atándole a la mano una cuerda de luz verde que a la vez estaba unida conmigo y con el mismo Harry. Entonces, como el tiempo era muy poco, solo unos segundos, corrieron hacia el otro lado del espejo... con el resultado de que usted se tropezó al salir y se golpeó el brazo. Luego, quizás por toda la tensión, usted quedó inconsciente.

- Wow- Exclamó Hermione, sorprendida.- Por eso vi a Harry... Que no era Harry...

- Es que tras el espejo tenía un cuerpo diferente como tu, Hermione- Dijo el joven de cabello negro azabache y de curiosa cicatriz en la frente-. No sé cómo, pero nos reconocimos.

- Supongo que fue un conjuro muy difícil de realizar- Opinó Hermione.

- Lo fue, si. Pero salió todo muy bien- Sonrió el director nuevamente.

- Bueno... estem... ¿ Podemos ir a desayunar?- Preguntó el Gryffindor de cabello rojo, levantándose de su asiento al igual que Harry.

- Claro, vayan. Pero quiero preguntarle algo a la señorita Granger, así que adelántense. No demoraré mucho- Aseguró Albus Dumbledore a los dos jóvenes, que parecían debatirse entre la curiosidad y el fuerte deseo de comer algo. Finalmente, cuando el hambre ganó, ellos se marcharon.

- Hermione, ¿ El señor Malfoy volvió al colegio anoche, cierto?- Preguntó el anciano, tomándo la mano de Hermione con confianza. La chica, sorprendida, bajó la vista.

- Si... ¿ Cómo lo sabe?

- Sé de cada persona que entra y sale de este castillo, y además... se te nota en los ojos- Contestó el director-. ¿ Estás enamorada de ese chico, cierto? ¿ A pesar de todo?

- Creo... que si- Hermione se sonrojó, mientras el corazón se le agitaba con tan solo reconocer lo que sentía.

- Entonces todo marchará bien. No tienes que preocuparte.Y ... solo un consejo antes de que te vayas.



- ¿ Cuál?- Preguntó Hermione, mirándolo a los ojos.

- Préstale más atención a tu corazón, Hermione, Muchas veces allí está la respuesta a todo.

La Gryffindor, sonriendo, se marchó.

- No es tan fácil como parece...- Murmuró, bajando las escaleras.

**

- Iré a ver a Dumbledore, tengo que hablar con él- Dijo Draco, levantándose de su asiento. Se arregló el cabello con las manos y se aseguró de que su túnica estaba en perfecto orden. En el momento que fuese, un Malfoy, aunque esté contra su propio apellido, puede abandonar esos rasgos que definen a su familia, como el cuidado por su apariencia.

- Una cosa, Draco, antes de que te vayas. Tengo dos preguntas para ti-.

- ¿Si?- Preguntó el muchacho, ya fuera del despacho y sosteniendo entre sus dedos la manija de la puerta.

- Primero... ¿ Te volverás a ir?

- ¿ Qué logro quedándome aquí? Luego podré dar los exámenes, y terminar el séptimo año, y poder irme al África si quiero a trabajar. Pero ahora no es mi prioridad. - Contestó- Incluso no sé si mi padre, al enterarse pague el otro año de colegio, o si Lord Voldemort me mata antes de poder llegar al otro año. Debo enfrentarme a ellos antes de definir lo que viene, ya que dependo de ellos. Lamentablemente. Pero eso le da un poco más de diversión al asunto, ¿ No lo cree?-

Severus Snape pareció entender cada una de sus palabras, porque asintió silenciosamente, sin añadir ningún reproche o alguna objeción.

- ¿ Y la segunda pregunta?-

-¿ Por qué tenía que enamorarse de Hermione Granger?- Preguntó el profesor de Pociones- Precisamente de ella, que es Gryffindor... y amiga del insoportable de Potter.

Draco dudó mucho más que para la anterior pregunta, y luego sonrió.

- Creo que por eso, porque es Granger- Contestó, y cerró la puerta. Se oyeron sus pasos alejándose, y cuando ya solo quedó el tic tac del reloj inundando su despacho, Severus se sentó en su escritorio y bebió un poco de café.

- Debe ser un buen motivo no tener realmente uno- Dijo.

**

- Waffles... Mmm...- Murmuraba Ron mientras caminaban hacia el aula de Transformaciones.- Delicioso... Waffles... Mmm...

- Por eso te acompañaremos a todos lados, Hermione- Seguía diciendo Harry- No podemos arriesgarnos a que te quedes sola. Te apoyaremos, porque somos tus amigos y no queremos que te nos pierdas otra vez. ¡ Pasamos un susto terrible !- Exclamó.

Ya habían llegado a la sala, y se ubicaron en sus puestos acostumbrados, los de la tercera fila al rincón. Hermione comenzó a sacar sus libros al igual que Harry, mientras Ron seguía con su repetitiva oda hacia el desayuno de aquella mañana.

- Buenos días, alumnos- Saludó la profesora McGonagall, mirando a todos sus alumnos- Señorita Granger, permítale decirle que me alegro mucho de que esté nuevamente asisitiendo a clases.

- Gracias, profesora- Contestó Hermione, algo sonrojada al ver como toda la clase la miraba, incluso los Slytherin´s.

- Bueno, alumnos, como les prometí la clase anterior, hoy saldremos a poner en práctica lo que aprendimos. Es por eso que quiero que tomen sus cosas, y vayamos todos al lago-. La profesora vio que nadie se movía, y, borrando su sonrisa, alzó más la voz:- ¡ Ahora!.

Mientras el ruido de sillas siendo movidas sin ser levantadas o libros cayendo pesadamente sobre las mesas, la puerta se abrió con lentitud y dejó pasar a otro alumno más, que vestía túnicas Slytherin.

- ¿Señor Malfoy?-

- Si, profesora. Me atrasé porque estaba con el director- Dijo él, evitando que le quitaran puntos a su casa y las posibles preguntas tontas que la profesora podía hacerle. Notó de inmediato como sus compañeros de curso y casa murmuraban entre si, lanzándole algunas miradas de desconfianza e incluso de respeto. Draco pensó que seguramente, como todos sabían que él no se había ido de vacaciones con su tía Sussy de Nueva Zelanda ni a cazar moscas al África, estaban seguros de que había vuelto de un duro y rápido entrenamiento que lo había convertido en un chico mucho más poderoso y temible. Sonrío. Aquello transformaba todo en una situación un poco más ventajosa.

- ¡ Draco!- Exclamó Pansy, abriéndose paso entre los alumnos que intentaban salir corriendo y todos juntos por la pequeña puerta, como niños pequeños al ir de excursión-. ¡ Qué alegría que estés bien!- La muchacha saltó a sus brazos, feliz. Draco, que no compartía esa felicidad por verla nuevamente, pudo comprobar que Hermione Granger lo miraba con una ceja alzada y luego se marchaba junto a Ron Weasley y Harry Potter sin voltearse a mirarlo nuevamente.

- ¿ Sueltame, quieres?- Exigió Draco, enfadado. En cuanto se hubo liberado de los brazos de Pansy, salió rapidamente con los demás alumnos.

**

Hermione se sentó en el pasto, junto a sus amigos, sabiendo que Draco la observaba hace bastante rato. Pasó, distraídamente, una mano por el césped, y topó con una bella y exótica flor que llamó su atención.

- Que bonita- Murmuró.

- Señorita Granger, venga. Usted también señor Malfoy.- La profesora miró una lista con los nombres de todos los alumnos, y sonrió algo orgullosa- Señor Potter, usted también.

- ¿ Qué hice?- Preguntó el joven de gafas redondas, con voz inocente. Ron, que había quedado solo, se acercó a Neville y a Parvati a conversar.

- Señorita Granger y señor Malfoy, ustedes han faltado a una clase muy importante y por lo tanto necesitarán supervisación en esta actividad al aire libre. Y eso es lo que hará el señor Potter, que fue el único que contestó bien el setenta porciento del test sorpresa de la clase anterior.

- ¡ Yahoo!- Se sorprendió Harry.

- Bueno, vayan a trabajar allí- La profesora les indicó un árbol que estaba frente al lago.

Los tres caminaron, y Harry, que iba al medio, parecía descontesto repentinamente. Miró a Draco, y este le devolvió la mirada casi al segundo.

- ¿ Qué, Potter?- Preguntó de mala gana.

Harry siguió mirándolo, con la misma actitud que en los sueños lo hacen los gatos negros.

- Solo diez minutos. Los estaré mirando, así que cuidado, ...Malfoy- Dijo repentinamente Harry, y se marchó a hablar de algo con la profesora McGonagall.

- Hermione, te contaré todo. Pero te aseguro que serán más de diez minutos -. Dijo Draco, con las manos en los bolsillos como si aquel asunto no significara mucho más que una conversación de cualquier tema en cualquier lugar. Sin embargo, a pesar de esa señal de indiferencia, el Slytherin miraba a Hermione de la misma forma intensa, como tiempo atrás había hecho en la biblioteca...

Una mirada que provocó el inicio de una historia...

Que tan sólo contaba de dos personas, disfrazadas de serpiente y de león, buscando algo más allá de lo explicable con palabras...

Quizás ese tibio sentimiento que algunos llamaban...amor.

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Nota de la Autora.

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A las 06:58 p.m. del día 01/02/04 al fin he concluido este capítulo!! Espero que se hayan dado cuenta de que hay bastante información con lo que respecta a los demás capítulos y todas las dudas que dejaron, asi que... ¡¡ Deseo de todo corazón que les haya gustado! T______________T . Como siempre les cuento de mi, pues ahora les digo que fui a la playita *-* ( y use un bikini y me veía toda regia estupenda xD ), vi Scary Movie 3 ( ¡ Buenísima! Sobretodo cuando el rapero le dice a la niñita que la maestra murio " Todos los que amas se están muriendooo!!!" jajajajaja o la parte del funeral xD. Si no la han visto se las recomiendo) y pasé el fin de semana en casa de mi amiga Poly ^_^ . Aprosópito! Las dos juntas (si, ambas dos, :P) escribimos un fanfic llamado " Hey, eso NO se piensa!" que va de las... mentes pervertidas de los personajes!!! xD Nos lo hemos imaginado muy gracioso, asi que espero que lo lean y nos dejen su opinión :P

Y em... bueno, en vdd no tengo mucho que contar, solo que... jeje, soy una experta del Bowling y del Golf *-* jajajaja Es que aprendí a botar palitroques y a pegarle a la pelotita de forma más o menos correcta, nada más :9 Pero suena bonito lo de experta *-* jajaja.

Ahora si, Dracos Paolos y Marjorie Hermiones, me despido...

BYES! :P

Akane.

PD1: Alguien ha leído la traducción de las canciones I love to hate you -Erasure- o Behind Blue Eyes- Limp Bizkit- ?? ¡¡ Son... buenísimas!! Quizás y me mande unos song fics con esas canciones :9



PD2: Amo a Rupert *_________* Y a Ron *__________* . Y es por ello que no tardaré mucho en actualizar NIGHT, por si alguien que esta leyendo esto también lee este fic :P Y a prosópito de fics, me leí uno muy bueno, de Mione of the Dragon, llamado Sangrando en la oscuridad sumidos nos hallaremos... *-* Que manera de tener yo la boca abierta leyendo ese fic. Es muy bueno ^_^ . Me gusta Ff.net nuevamente ;-)

PD3: Y weno, deja review si te gustó el cap. :P

Próximo Capítulo: Manos entrelazadas. Parte I.

[Sin escribir aún :9]