Notas: aquí se tocarán ligeramente puntos de la religión cristiana. Si resultan ofendidos en algún modo, lo lamento


#07 - Iglesia


Para un ferviente cristiano, asistir a la iglesia era un elemento básico en la praxis de su fe

Es que no era sólo un edificio, era EL edificio

Aquel donde realmente se podía tener un contacto cercano con Dios gracias al ambiente sacro y a la sabiduría del clérigo que prescindía la ceremonia

En correspondencia, las iglesias debían estar a la altura de las circunstancias

Aunque las más impresionantes se encontraban en la parte Norte de Italia –con el artístico Feliciano cuidando de ellas-, no significaba que faltaran en el Sur

… de acuerdo, admitía que podían ser menos ostentosas y monumentales, pero no se trataba de eso, ¿cierto? Dios se sentía bien en cualquier lugar sagrado siempre y cuando la fe no tambaleara

Sin embargo, debía admitir que fue un choque cultura cuando entró por primera vez a una iglesia de Alemania: no había vírgenes, retablos, altares ricamente adornados o santos con miradas martirizadas; no tenía amplios espacios ni un ambiente iluminado, y menos cúpulas con detalles retocados

Austeridad era la palabra que la describía mejor

Eso no le quitaba lo hermoso o lo importante, incluso él era capaz de reconocerlo a pesar de la diferencia de ramas que optaban del cristianismo

Siglos antes seguramente fue de aquellos que gritó "Hereje" cuando Alemania rechazó la autoridad del Papa y se inclinó por una "religión distinta", pero ahora no tenía nada que decir. Así eran las cosas

Miró a Ludwig quien, con humildad, se encontraba sentado en una de las bancas de en frente; ignoraba si rezaba, o lo que pedía con ello, sin embargo no podía negar que se veía tranquilo, casi en un plan divino

De ese modo lucía como todo, menos como un macho patatas

Igualmente no podía decir si este Alemania le agradaba más o no: era quien era y eso estaba bien

En cierta manera, el alemán y ese tipo de arquitectura en sus iglesias combinaban muy bien: ambos eran austeros, sombríos en su medida, agradablemente sencillos y con formas rectas, puntiagudas y detallistas en aspectos que eran hermosos al ponérsele la suficiente atención

Las iglesias eran buenas así. Ludwig era bueno así. De tal forma le gustaba, con su respeto, su discreta fe y con sus modos sosos, aunque interesantes e inocentes

Y en la misma medida no era lo mismo: la iglesia era un edificio y Alemania un macho patatas

Así estaba bien. Así lo quería