Hola a todos!..Aquí el séptimo capítulo…..se lo quiero dedicar a mi papá…me inspiró con sus ronquidos de miércoles…..

Es una especie de road movie…aunque no es película obviamente…es la historia de un viaje por Estados Unidos de Alfred y Arthur…..

Ahora ya se han encontrado con varios de los demás personajes de Hetalia….

Disclaimer: Los personajes no son míos, son de Himayura Hidekaz, yo sólo los tomo prestados para mi propia diversión…y la de los que leen esto…

Nota: Ninguna salvo algunas malas palabras….y eso….ah sí….usaré los nombres humanos de cada país….

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Copas van y copas vienen. La cabeza da vueltas, los pies se mueven solos, y lo peor, la boca habla sin pedir permiso. Arthur y Alfred habían sido extraños, pero el alcohol los empujó a contarse cosas que no se atreverían a decirles a sus propios amigos, si es que los tuvieran.

-Y yo había ido a esa fiesta porque mis tíos me botaron de casa esa vez...creo…o…no sé pero terminé metido ahí y una chica me violó…-contaba Alfred divertido, con esa risa estúpida típica de borracho…

-¿Una chica te violó?

-Sí….porque yo no quería nada con ella…pero estaba borracho…sólo me acuerdo que me dijo me siempre me había tenido ganas y me bajo los pantalones…me quedé dormido….cuando desperté los padres de la que había organizado la fiesta habían regresado y estaban echando a patadas a todo el mundo…

-Eso es muy triste…no eres de los que se aprovecha….

-¡Ella se aprovechó de mí!...No estaba borracha….había esperado toda la noche para atacarme…y lo consiguió….ni me acuerdo de su nombre…

-Te lo has inventado todo….

-Para nada…si tuviera el anuario de la escuela en mis manos te podría enseñar su cara….se parecía a un caballo…

-Tu primera vez fue con un caballo.- rió Arthur.

-¿Y la tuya?

-¿La mía?...¿La mía fue con…con…

-Arthur, Arthuuuuuuur, despierta idiota…..quiero saber….-el inglés se quedó dormido.-No me hagas esto…no quiero cargarte…-Alfred tendría que apechugárselas para llevarlo dentro del hotel.

El americano se lo echó al hombro, pero a mitad de camino se cansó y lo tiró al piso, arrastrándolo de los pies. A pesar de todo, Arthur no se despertó hasta unas horas después. Se encontró tirado en la cama, con los zaparos puestos y la ropa del día. En la otra cama, Alfred roncaba incansablemente, haciendo parecer que se ahogaría en cualquier momento.

-Maldito, borracho.-el inglés se pasaba de fresco.

Le tiró su almohada para ver si se callaba. Nada. Cogió la otra y se acercó a la cama del americano. Se la puso sobre la cara repetidas veces. Nada. Puso su mano sobre su nariz y la tomó entre sus dedos tratando de cortarle la respiración. Alfred comenzó a toser, dormido. El último recurso del inglés fue voltear a su compañero de una patada. Éste quedo de bruces contra la pared. Ya no se escuchó nada.

-¿Se murió?.-Arthur acercó su oreja a la cara del americano. No escuchó nada.-¿Lo maté?...Oye, Alfred, no juegues conmigo, responde.

Arthur trató de voltear el cuerpo de nuevo. Pero…

-¡No me atacarás!.-Alfred se despertó de la nada, haciendo que el inglés quedara tirado encima.-¿Arthur?…¿Qué haces?...

-¡Imbécil!...Pensé que te habías muerto….estabas...estabas roncando con endemoniado y de la nada dejaste de respirar…..-el pobre se paró de la incómoda posición en la que había quedado.

-Qué podría decir de ti que ni si quiera te has despertado cuando te traje hasta aquí….arrastrándote por los pasillos…

-Muy gracioso, no me cambies de tema. Estaba preocupado…

-¿Por mí?

-¿A quién más le estoy hablando?.- respondió enojado el inglés.

-No te enojes, Arthie. Yo ronco así cuando estoy borracho, parece que me va a dar un infarto o algo por el estilo…Ya échate a dormir…mañana tenemos que salir temprano.-Arthur se fue a su respectiva cama.-Es bueno tener amigos que se preocupen por ti. Gracias, Arthur.-exclamó el americano bajo las sábanas.

-¿Amigo?-Arthur se dijo a sí mismo.-Yo no tengo amigos.-agregó casi en un susurro.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

A pesar de la borrachera, los dos viajeros se levantaron temprano, se asearon, se cambiaron y empacaron sus cosas. Con las maletas hechas, bajaron a pagar en la recepción. Elizabeta, la chica la cual lloraba el día anterior por el abandono de su novio, hoy mostraba una gran sonrisa. Ambos se despidieron de ella y procedieron a meter su equipaje en el auto. Alfred quiso prenderlo.

-Malas noticias.-exclamó con preocupación el americano.

-¿Qué pasó ahora?

-No prende el auto.-Alfred movía la llave en el encendido y pisaba el embriague.

-Inténtalo de nuevo, maldición.-Arthur comenzaba a desesperarse. Mucho tiempo había pasado sin problemas.

-Lo estoy haciendo, joder. No prende esta mierda.-De pronto, se oyó el sonido como de algo explotando dentro de la capota. El americano se paró de su asiento y la abrió. Una humareda negra le dio en loa cara.-Algo se ha fundido.

-La cagada….-Arthur se tiró sobre la guantera.

-¿Problemas con el auto?- Elizabeta había salido del edificio para ver qué había sonado de ese modo tan estruendoso.

-El auto no enciende. No sé qué puede haber pasado.-le explicó Alfred resignado.

-Conozco a un mecánico, los puedo remolcar. No es lejos, cerca al restaurante italiano.-se ofreció la chica.

-Gracias.

Elizabeta amarró el auto de Alfred al suyo y lo llevó varias cuadras de allí, hasta llegar a un lado de la carretera. Justo detrás del local que tenían encargado los hermanos Vargas había una especie de almacén rodeado de autos y diferentes repuestos. En la puerta, una chica de cabello rubio y corto y vestida con una remera algo escotada les dio la bienvenida con una sonrisa.

-Buenos días, Yekaterina….¿Tu hermano está atendiendo ya?-le preguntó Elizabeta a la muchacha.

-Iván está ocupado, creo. Puedes pasar y preguntarle a Natalia. Tengo miedo de que me regañe y me diga que le mando clientes tan temprano.-la chica respondió llorosa.

-No te preocupes, yo le pregunto a tu hermano.

Ésta guió a Alfred y a Arthur dentro del sitio, un lugar que olía a aceite quemado y gasolina. A veces se tropezaban con tubos y otras auto-partes tiradas por el piso. Al fondo del pasadizo se podía ver a una chica sentada detrás de un escritorio lleno de papeles. A diferencia de la muchacha que estaba afuera, ésta no parecía amable, tenía el cabello plomizo y estaba vestida de negro a pesar del calor, mascaba chicle de una forma intimidante y hacía garabatos sobre un papel.

-¿Natalia?...Buenos días….buscamos a tu hermano.-le pidió Elizabeta a la chica.

-Mi hermano está ocupado….-la tal Natalia ni siquiera levantó la cabeza a mirar a los visitantes.

-Es una emergencia, ¿Podrías hacerme el favor de llamarlo?...Estos dos chicos tienen un problema grave con su auto y necesitan resolverlo ya.

-Mi hermano está arreglando una motocicleta….no creo que pueda atenderlos….

-Es una emergencia…¿No escuchó?-Arthur se dirigió molesto a la chica.-Llámelo ahora o si no…

-¿O si no qué?.-un tipo bastante alto entró al lugar. Parecía ser el tal Iván, era bastante alto. Tenía el cabello plomizo y su nariz era prominente. Estaba vestido con un enterizo manchado de negro por todos lados.

-Iván, necesitamos de tus servicios urgentemente. Tenemos un auto que necesita ser arreglado lo antes posible.-le explicó Elizabeta al tipo.

-¿Lo antes posible?...Eso te saldrá caro, ufuu.-rio burlonamente.

-Sé bueno y ayúdanos. Estos dos chicos necesitan viajar y el auto se le ha malogrado. No pueden perder tiempo.-señaló a Alfred y a rthur.

-Estos dos chicos también necesitan viajar y mi motocicleta está metida aquí desde hace bastante tiempo.-Antonio había entrado al almacén junto con Lovino.

-Antonio, tu motocicleta está lista. Voy a traértela.-Iván se fue al parecer al lugar donde tenía su taller y al momento trajo el vehículo.-Ha quedado como nueva.

-Más te vale, maldición.-exclamó Lovino.

-Mal momento para llegar, Antonio.-añadió Elizabeta.

-¿Ahora qué les pasó a estos dos?.-preguntó el español curioso.

-Mi auto parece que ha muerto.-le explicó Alfred.

-Ni que lo digas.-agregó Arthur malhumorado.

-No hay nada imposible para mí en cuestión de autos.- dijo Iván. -Déjenme verlo.

Todos salieron juntos a ver al coche que ahora hacía sonidos raros.

-Voy a tener que remolcarlo para atrás.-les informó el mecánico mientras el solo logró mover el auto.-Esperen unos minutos y les diré que tiene, déjenme revisarlo.

-Sí que tiene fuerza ese tipo.-señaló Alfred impresionado.

-¿Quién sabe qué hacía allá en Rusia antes de venir para acá?.-se preguntó Antonio.

-Creo que era un sicario de la mafia o algo así…-exclamó Elizabeta riéndose- O un proxeneta…miren como usa a su hermana para atraer a los camioneros. La pone en la puerta del negocio para tener más clientes.

-Es por eso que este maldito lugar está infestado de hombres asquerosos.- hizo notar Lovino.

-Pero en tu negocio hay bastantes señoritas gracias al trasero de Antonio. No puedes decir que no atrae clientas…a pesar de que se la pase encerrado en la cocina. Deberías ponerlo en la puerta vestido de torero y verás que la clientela femenina se cuadruplica.-rio Elizabeta a mandíbula suelta.

-Gracias Elizabeta, siempre reduciéndome a mi trasero.-le dijo avergonzado Antonio.

-Es cierto, puedes preguntárselo a cualquiera de las que pisa el local.-se excusó la chica. –Bueno, esto es cosa de hombres. Me voy al hotel a seguir atendiendo. Adiós.-se despidió la muchacha para luego subirse a su auto.

-¿No tenías que abrir el local temprano?-le preguntó Alfred a Lovino, quien extrañamente se había quedado estático luego de las palabras de la chica.

-El imbécil de mi hermano tiene las llaves. Se supone que ya debería estar aquí.-Lovino volvió a la realidad y se acordó de por qué tenía que esperar a que Feliciano llegara.

-Veeeeeee, no hables mal de mí, fratello. Yo ya estoy acá.-Feliciano apareció de la nada agitado y sudando.

-Ya te iba a ir a buscar, maldición. Este va a ser un día bastante largo en el local.

-Para todos, mi estimado Lovi, todos tenemos algo que hacer.-dijo Antonio seguro de lo que haría más tarde.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

¿Alfred y Arthur podrán retomar su viaje? ¿Iván logrará arreglar el auto? ¿O este ya no tiene remedio? ¿Qué va a hacer Antonio más tarde? ¿Tiene que ver con Lovino? ¿Iván habrá trabajado con la mafia rusa? ¿Llegará Arthur a tiempo a California? Todas las preguntas serán respondidas en el próximo capítulo….

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Espero que les haya gustado… ….voy a seguir metiendo más personajes de la serie….ya estuvieron Suecia, Finlandia, Sealand, mención a Turquía, Holanda y a Prussia, Italia, Romano, Alemania, Bélgica, España, Hungría, Ucrania, Belarús e Iván….en el próximo capítulo aparecerán otros más….

Me gustaría saber qué tal les pareció…así que espero sus reviews….además de que así me hacen saber lo que les gusta y lo que no…Siemp[re serán bienvenidos!..Gracias por leer…!

Se acepta de todo: críticas, consejos, opiniones, maleteadas, dinero (de preferencia en dólare$), confesiones de amor (o de odio)..lo que sea menos insultos y amenazas de bomba o parecidos….

¡NO A SOPA Y NO A PIPA NI A NADA QUE AMENAZA ACABAR CON EL FANDOM ANIME!

Saludos!...