Los amores de mi vida

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Joe

Mi amor platónico.

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Alto, flacucho, escuálido, miedoso y responsable; cualidades que claramente Hikari había notado en el superior Joe cuando era pequeña y lo vio por primera vez, y ella lo había admirado sin dudar.

Era gracioso y ella jamás le conto a nadie ese profundo sentimiento que se había plantado en ella quizás desde los nueve años.

Que Joe Kido se le hacia el hombre más guapo de todos. Probablemente se reirían de ella, no porque fuera malo o el fuera feo, pero era claro que en los pensamientos de sus amigas Joe Kido no era el hombre más atractivo, sus pensamientos probablemente se detenían mas en Yamato, Takeru o incluso su hermano.

Pero no le importaba.

Joe le gustaba, desde siempre. Le gustaba su cuerpo delgado pero que ahora estaba marcado, le gustaba su altura y que podía verlo hacia arriba, le gustaba su extraño cabello y lo despeinado que podía llegar a estar, le gustaban sus ojos almendrados que podían llegar a verse grises cuando estaba bajo el sol, le gustaba su sonrisa nerviosa, y la manera en que arrugaba su frente cuando pensaba.

Le gustaba que fuera responsable pero también le gustaba ver cuando era torpe.

Sin embargo aunque se llevaba bien con él, Hikari nunca intento nada, sería tonto. Joe era un hombre a punto de salir de la universidad con honores, ella era una chica muchos años menor que él, a punto de entrar a la universidad sin siquiera saber del todo lo que quería.

No, no había nada que hacer.

̶ - Hikari-chan, lamento la tardanza ̶ le dijo el entrando al consultorio con su bata blanca impecable, sus lentes redondos dándole el aire intelectual de siempre.

- Ah no ̶ dijo ella sonriendo ̶ lamento interrumpir tus cosas.

̶ ¿De qué hables? Algún beneficio debe tener un amigo medico ¿no? O por lo menos practicante ̶ dijo riendo ̶ puedes venir cuando sea.

̶ Gracias ¿y cómo te va? - le dijo ella sin poder evitar que sus mejillas se sonrosaran un poco por su amabilidad.

̶ Bien, acabo de comenzar el servicio pero quisiera estar terminándolo.

̶ Te ves cansado, personalmente creo que no necesitas tan practica, tu ya eres genial.

̶ Gracias, Hikari-chan, pero no todos piensan igual ̶ ella sonrió y Joe se acerco dispuesto a comenzar su consulta ̶ ¿Y bien? ¿Qué pasa?

̶ Aquí están los estudios que me pediste ̶ contesto entregándole un sobre que el abrió de inmediato ̶ eh estado sintiéndome un poco mareada y débil.

̶ Si, antes de que vinieras Tai ya me había llamado, está preocupado, en realidad todos lo están, te vez un poco pálida y decaída.

̶ N… no lo había notado. ̶ Ella miro la manera en como el peli azul levantaba una ceja mientras meditaba sobre la hoja en sus manos, después la miro y soltó un suspiro.

̶ Anemia. ̶ dijo de golpe.

̶ ¿Qué?

̶ No es grave pero debemos tratarla. Te mandare algunas vitaminas, hierro y una dieta ¿de acuerdo? Debes comer bien Hikari.

̶ Si… ̶ entonces mientras el de lentes escribía la receta su celular sonó fuertemente ̶ No me importa, contesta - dijo ella amablemente al ver que el chico la miraba pidiendo su permiso.

̶ Sera rápido, ¿Hola? ̶ La castaña noto como una gran sonrisa se formaba en los labios del mayor, como sus ojos brillaron de manera extraña y un rubor recorrió sus mejillas. ̶ Estoy aun en servicio ̶ ¿Eh? ¿Segura? Claro… entonces te esperare ̶ gracias, también te quiero ̶ y aun cuando colgó el chico se quedo mirando el teléfono como un bobo, Hikari no pudo evitar reír y Joe la miro mas avergonzado que nunca. ̶ ¡Lo siento! Yo…

̶ ¿Era tu novia?

̶ S… si

̶ Es una pena que aun no la conozcamos ¿eh? ̶ El peli negro se sobo la nuca, un poco nervioso.

̶ Es un poco vergonzoso.

̶ Pero es lindo… nunca te había visto así superior Joe ̶- dijo ella riendo dulcemente. ̶ Luces muy feliz ̶ el chico se sentí y suspiro, con una sonrisa en los labios.

̶ Lo estoy… y realmente quiero que la conozcan, todos, ella es importante para mí.

El tono de su voz, él como sonreía dulcemente y se sonrojaba tan solo de hablar de ella hicieron que a Hikari le pareciera lo más tierno del mundo.

̶ ¿Pasa algo más? ̶ pregunto notando lo nervioso que estaba el peli azul y presintiendo que había algo que el muchacho se estaba guardando.

̶ ¿Por qué lo dices?

̶ Eso parece… aunque tal vez me este entrometiendo. ̶ El sonrió.

̶ Siempre eh pensado que eres una persona increíble Hikari-chan, sabes cosas incluso antes de que te las digan.

̶ Solo lo presiento ̶ contesto ella sonrojándose levemente.

̶ En realidad hay algo que necesito decir, y es que normalmente recurriría a Sora pero ella está un poco… estresada ̶ Hikari asintió, comprendiendo a lo que se refería pues la pelirroja estaba en un momento decisivo en su relación su hermano ̶ y bueno tanto Mimí como Yolei… se… burlarían, ya sabes como son. ̶ Y nuevamente la castaña asintió ̶ los chicos suelen ser escandalosos, pensé en Ken o Takeru pero…. Creo que sería vergonzoso, el punto es… ¿puedo decirte algo?

̶ Claro Superior Joe, lo que quieras, te ayudare en lo que pueda ̶ el chico rio y ella alzo una ceja ̶ ¿Qué?

̶ Es que es gracioso que me sigas diciendo así.

̶ Lo siento ̶ dijo ella enrojeciendo ̶ ¿te molesta? ̶ Pero el negó.

̶ Es solo que me trae recuerdos… ̶ entonces tomo aire dispuesto a seguir y contarle lo que lleva guardado, sin embargo desistió. En vez de decir las cosas decidió mostrarle. De la bolsa de su bata saco una pequeña caja aterciopelada negra y Hikari supo de inmediato lo que tenia dentro.

No pudo evitar abrir los ojos y la boca totalmente sorprendida. Se llevo las manos a la boca mientras veía como Joe abría la cajita frente a ella.

Cuando la puerta se abrió de golpe y la enfermera se encontró aquella escena del doctor sentado frente a una chica mostrándole un anillo de compromiso quedo boquiabierta, murmuro un avergonzado "lo siento" y salió de ahí sonrojada por haber interrumpido un momento tan… "emocionante"

Hikari parpadeo un par de veces hasta comprender lo que probablemente la enfermera debió haber pensado.

̶ Hay no… ̶ la castaña rio ante la cara de preocupación del mayor.

̶ No te preocupes, seguro que puedes arreglarlo… respecto a tu decisión, creo que es increíble y estoy muy feliz por ti ̶ el chico también sonrió ante las amables palabras de ella.

̶ T… ¿Tú crees? Es que yo… no sé, tal vez ella no quiera y… ¡es que soy muy torpe para estas cosas!

̶ Superior Joe, eres un hombre increíble y seguro que ella también lo sabe, no tienes que dudar ̶ le dijo ella y Joe asintió suspirando.

̶ Gracias Hikari-chan, y serás la primera en saber su respuesta.

̶ Por favor, debo irme ̶ contesto, levantándose, él la imito, se vieron unos segundos y después se fundieron en un abrazo, fuerte, reconfortante… familiar.

̶ Ven en dos semanas para ver como sigues y no olvides tomar las vitaminas.

̶ Lo prometo.

̶ Y comer bien

̶ Lo sé…

̶ Se que no debo decírtelo pero la anemia puede empeorar y no es necesario que nos preocupes a todos, nadie estaría feliz de verte mal Hikari; cuídate ¿sí?

Ella sonrió enternecida y asintió, le dio un beso en la mejilla a Joe y salió de ahí. Cuando lo hizo se encontró de frente a la enfermera que momentos antes había interrumpido en el cuarto, ella le sonrió aun avergonzada y Hikari le respondió con una sonrisa amable mientras salía del hospital.

De alguna forma sintió que debía ir con ella y explicarle que no era lo que pensaba pero… seguramente Joe lo haría. Era eso y además quizás muy en el fondo quería que alguien tuviera esa idea por unos minutos.

Que Joe Kido le hubiese pedido matrimonio a ella. Hikari rio ante la idea.

Entonces cual niña boba de catorce años se imagino en un vestido blanco caminando hacia él, la idea le encanto y sonrió aun mas, pero era solo eso una ilusión que había tenido desde pequeña pero estaba consiente no sucedería, y estaba bien. Joe era un gran hombre, era apuesto, era maduro, responsable, divertido, amable y un caballero y seguramente la chica que el amaba seria igual de buena que él, porque se lo merecía.

Y al final ella estaría ahí, viendo como otra chica caminaba hacia al altar donde la esperaría su amor platónico de toda la vida.

Y realmente... estaba bien.

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Lamento haber tardo tanto pero me llene de cosas, tuve unas semanas agobiantes en la universidad, trabajos finales y exámenes que presentar, pero aquí esta el siguiente capitulo y espero que les guste.

Saludos!