Capítulo 7.- Confesiones


-Juritan… ¿Me quieres?- mirándola directamente.

-Si… te quiero mucho Rena chan.

-Juritan… ¿Te gusto?

-Me gustas mucho, te lo dije esa vez en el parque…

-Juritan… ¿Me amas?- Rena pegó su frente a la de la pequeña.

-…Rena chan…yo…umm…yo…- la chica de cabello largo se medio alejó viendo los ojos de su chica gato quien no sabía qué hacer con la mirada.

-Ahí está de nuevo…- Jurina la miró confundida- Ese vacío en tus ojos…apareció de nuevo.

Jurina suspiró y sonrió ampliamente, lo que ocasionó que Rena frunciera el ceño confundida.

-Rena chan… Estás muy borracha, será mejor que vaya a traerte un café bien cargado para que se te baje.

-No lo necesito…no estoy nada "borracha". Sé muy bien lo que digo, lo que hago y estoy cien por ciento segurísima de lo que pasa a mi alrededor...-decía la chica mayor arrastrando las palabras, claramente en un estado inconveniente. Jurina sonrió girando los ojos y moviendo la cabeza en señal de desacuerdo.

-¿Ha si? ¿Estás completamente segura que estas consiente de TODO lo que pasa a tu alrededor?-La menor iba a pellizcar a la chica de cabello largo cuando súbitamente Rena pegó sus labios a los de ella. El contacto fue duro, totalmente inesperado para la chica gato quien tuvo que cerrar los ojos a causa del dolor originado por el choque tosco, pero tierno, que Rena había propiciado. No obstante el dolor se esfumó rápidamente y fue sustituido por una sensación cálida que invadió los sentidos de la joven. Jurina sentía la respiración de Rena por toda la cara, a pesar de tener cierto olor a alcohol, la joven distinguía el olor natural dulce que su compañera poseía. Disfrutó cada movimiento de los labios de Rena y ella respondió de la mejor manera posible, aunque aún sin lengua de por medio. El éxtasis del momento nublaba los pensamientos de Jurina, cuando inesperadamente Rena cortó el beso y se desvaneció en los brazos de una muy agitada chica gato.

-¿Rena chan?... ¿Estás bien?- La chica gato suspiró y soltó una pequeña risa al notar que la joven que tenía en brazos roncaba ligeramente- ¡Mooh Rena chan! No te entiendo. De verdad no te entiendo en absoluto…-La recostó en la banca mientras ella se ponía de rodillas; jugaba con un mechón de cabello de la joven dormida. Suspiró al ver el rostro pacífico y pálido de la bella durmiente.- Eres muy especial Rena chan, lo supe desde el primer momento en que te vi. No pude quitarte el ojo de encima, me gustaste inmediatamente. Lo que empezó como un juego ahora ha tomado un rumbo extraño…-un silencio, Jurina intentaba acomodar sus pensamientos.

-¿Un juego?- una voz conocida la sacó de sus pensamientos.

-¡MA….MARIKO!- Se levantó rápidamente para quedar de frente a la comandante

-Nada de "Mariko" para ti soy ¡Shinoda san! Nada de tener ese tipo de confianzas conmigo…-le dio un pequeño golpe a la pequeña.- pero olvidemos eso y respóndeme… ¿Todo era un juego? ¿Todos esos cariñitos y esas lágrimas fueron sólo eso? ¡Qué excelente actriz!

-¡No! ¡Te equivocas!...es que yo… -La pequeña se puso un poco nerviosa.

-Soy toda oídos…- cruzó los brazos con una sonrisa "Esto suena interesante…al fin, algo que vale la pena esta noche…"

-Yo…emmm….- Jurina inhaló y exhaló fuertemente, echó un vistazo a la mirada curiosa de la comandante- ¡Me gusta tontear con chicas lindas! –Sonrió mordiéndose la lengua juguetonamente y lanzando un guiño. Mariko reaccionó con una "facepalm".

-¡¿Así que de verdad sólo eres una idiota?!- la comandante lanzó una carcajada- ¡Lo sabía!

-¡Oye!...-Jurina sonrió forzadamente bajando la mirada.

-Estuve a punto de creerme el cuento de que en realidad estabas enamorada de Rena…

-…

-¿Si estás enamorada?

La chica gato miró a la joven durmiente, sonrió para sí misma mordiéndose el labio inferior.

-Si me gusta…la quiero mucho. Su mirada y su sonrisa son como un imán para mi, cuando estoy con ella no me importa nada más, solo quiero hacerla sonreír… Quiero protegerla, quiero abrazarla, besarla… ¡Hasta he sentido un poco de celos!...-Jurina dirigió una mirada triste a la comandante quien se encontraba con los ojos bien abiertos.-…Estoy asustada…Estoy muy asustada Shinoda san…-la voz se le quebró. La comandante ahora estaba un poco alarmada ante tal cambio de actitud de la pequeña.

Jurina se acercó y abrazó a Mariko, quien al principio estaba en shock, pero al sentir como la pequeña sollozaba no dudó en devolver el abrazo y acariciar la cabeza de la chica. "No deberías tener miedo…son tal para cual…"


-FLASHBACK-

Mariko Shinoda preparaba alegremente una bebida "especial" con leche, hielo y Kahlua, mientras unos ojos grandes y redondos la miraban con curiosidad.

-¿Estás segura que eso no me hará nada?...la etiqueta dice que tiene 36 grados de alcohol…

-Es un tipo de alcohol de México… ¿de verdad vas a despreciar algo internacional? Además como te dije, Jurina estaba tomando de esto. Sabe a café con leche.

-umm… confiaré en ti Shinoda san…

-Confía pequeña. Ten, vamos a la terraza para que podamos platicar bien. Aquí no se puede por tanto escándalo- dijo la comandante apuntando a las chicas semidesnudas que bailaban en la mesa de afuera.

En la terraza Rena no tenía escapatoria, Mariko había puesto su silla en la entrada y había amenazado a la joven con no dejarla bajar hasta que se tomara unas cuantas copas con ella.

-Pero Shinoda san ¡esta cosa sabe horrible!

-Ya te dije, te tomas unas mas o no bajaremos nunca. Vamos Rena chan, además quería platicar contigo.- Rena aceptó de mala gana. Los tragos parecían eternos en su vaso, pero decidió tomarlos rápidamente para así poder bajar. Al tercer vaso de ese misterioso elixir empezó a sentir un ligero mareo.

-Shinoda san, me siento extraña.- dijo la joven poniendo las manos en la cara- mis mejillas están calientitas –de repente tuvo la necesidad de reírse sola. Shinoda sonrió maliciosamente.

-¿En serio? Entonces ya es tiempo de tocar el tema del que quería hablar contigo…

-¿De qué se trata?- le dio un trago grande a su bebida.- ¡ohh! Ahora no sabe tan mal…-se terminó rápidamente su cuarto vaso.

-¿Cómo es tu relación con el monstruo?- Mientras le servía otro vaso a la joven con ojos entrecerrados.

-¿Monstruo? No conozco a ningún monstruo…-Rena frunció el entrecejo y pensó unos segundos.- ¿Te refieres a Jurina?- Shinoda afirmó con la cabeza, la joven de cabello largo se comenzó a reír.

-toma…-Le pasó el vaso con la bebida mas cargada que antes- Si, tengo mucha curiosidad. Se hicieron amigas muy rápido.

-Pues solo llevamos unos días juntas, pero pareciera que fueran años de conocernos…-tomó un sorbo, hizo una pequeña mueca al principio por lo fuerte de la bebida, sin embargo se bebió la mitad casi inmediato. Shinoda rio por lo bajo "parece una esponja…"

-Es que me quedé con la duda sobre la pelea que tuvieron esa vez…

-¡Ha eso!...- Rena intentó fijar la mirada al vaso que tenía en las manos, todo le daba vueltas- No fue nada…creo.

-¿Crees?

-No estoy muy segura ahora del porque… pero ahora todo está bien…bueno, casi todo.- Shinoda no estaba muy convencida de las palabras de la joven así que la apuró a que se terminara su bebida sirviéndole otra rápidamente.

-Según supe, Jurina había llorado porque eras muy fría con ella.- Rena abrió los ojos ante las palabras de la comandante.

-¿Lloró? Eso no lo sabía…-bajo la mirada.

-Yo estoy segura que ella fue la que te molestó ¿o me equivoco?

-N…no…bueno…tal vez…creo que yo tuve la culpa… ¡pero también fue culpa de ella! Si no se hubiera acercado tanto…-Rena se puso un poco nerviosa, empezó a jugar con su vaso lleno.

-Explícate…

-Es que…-se tomó nuevamente la mitad de la bebida, esta vez para darse valor- es que…ese día sentí la necesidad de… besarla… ¡pero fue su culpa! Ella se acerca mucho a mi rostro… ¡eso me pone muy nerviosa! No sé cómo lidiar con eso…

-Es verdad…no sabe respetar el espacio personal… espera… ¿Besarla?- Shinoda sonrió "Vaya, vaya…y pensé que la única con hormona alborotada era la pequeña monstruo esa…"

-¡S…si! Cuando estoy con ella, siento como si miles de mariposas estuvieran en mi estómago… -se terminó su bebida.-… ayer me robó un beso…-se tocó los labios sonriendo- …quiero verla…quiero preguntarle por que hizo eso.

-Entonces la monstruo esa te gusta…- La comandante sonrió maliciosamente "Si le digo que la monstruo esa siente lo mismo…las cosas no serían divertidas. Tengo una idea…"- Ahora regreso…voy a buscar a tu monstruo.

-¡Sí! ¡Dile que quiero verla! Necesito hablar con ella…- Dijo Rena con una actitud decidida. Shinoda rio fuerte "Esta idiota es capaz de declararse hoy… ¡Que divertido!...no es bueno para el trabajo, pero… ¡bah! Le pediré un aumento de sueldo a Takamina después de esto…"

-FINAL DEL FLASHBACK-


Shinoda logró calmar a la pequeña que tenía entre sus brazos.

-Vamos, vamos…no necesitas tener miedo. El amor es algo bonito… aunque el primer amor siempre es el más duro, también es el más bonito e inolvidable.

-Lo sé…- Jurina se libró del abrazo y miró firmemente a la comandante- Esto que estoy sintiendo por Rena es lo mismo que sentí por alguien más…- frunció el entrecejo-…no…no es igual…es diferente... No puedo compararlas…

-¿T…tuviste una novia…?... ¿a los cuantos años, a los 12? ¿O todavía usabas pañal?- La comandante entró un poco en depresión "Maldita mini monstruo…sufriendo por su segundo amor a esta edad…Necesito un novio…"

-No quiero hablar de eso contigo…-La comandante le lanzó una mirada de recelo-… no te molestes Marichan, es sólo que no me gusta recordar cosas tristes. Rena chan se dio cuenta…pero no es algo que pueda controlar.

-¿Sigues pensando en ella?

-Ya te dije que no quiero hablar de eso…

-Pero tú seguiste con el tema…

-Marichan…no seas chismosa.- Jurina se comenzó a reír pero fue callada cuando sintió el jalon de orejas propinado por una molesta comandante.

-¡PARA TI SOY SHINODA SAN!

-¡¿HEE?! ¡Pero Marichan suena más lindo! ¡DUELE, DUELE! ¡¿Además ya somos amigas no!?

-¡Soy tu manager!... y no gracias ¡No quiero ser amiga de un monstruo!

-¡Pero Marichan…!- la pequeña se le colgó como koala. La mujer elegante quería que la fiesta se acabara ya.


10:00 am del domingo. La cabeza de Rena parecía que fuera a explotar, intentó abrir los ojos pero la luz le molestaba mucho. Su boca estaba seca y con un extraño sabor, ni que decir del aroma que se desprendía de su cuerpo.

Miró a su alrededor, no podía reconocer esa habitación. Aquel lugar era amplio, la cama en la que estaba era muy suave con sabanas de seda, era como la habitación de una Reina. Entonces se dio cuenta de unos portarretratos que se encontraban encima de una mesita a lado de la cama.

-Debe ser la habitación de Minami sama- Dijo para ella al tomar un retrato en sus manos donde se encontraba una sonriente Minami Takahashi abrazada de su fiel compañera y estrella televisiva: Atsuko Maeda.- … ¿Cómo llegué aquí?... No recuerdo nada…- se rascó la cabeza intentando traer los recuerdos al presente, pero no lograba unir las piezas "Lo último que recuerdo es que subí a la terraza con Mariko y estábamos hablando de la agenda…y…de Jurina" se tapó la boca asombrada "Creo haberle dicho que quería besarla… ¿Se lo dije? ¿Lo soñé?... ¡no recuerdo!" se tapó la cara avergonzada "¡No recuerdo! Espero no haber dicho nada vergonzoso…Mejor voy a hablar con ella para disculparme por cualquier tontería que haya podido pasar…" Se olió las manos "Huelo horrible…necesito darme un baño."

Rena logró salir de esa enorme y suave cama con una sonrisa "Esta cama es demasiado para lo pequeña que es nuestra jefa, aunque ahora que lo pienso…todas sus pertenencias son muy exuberantes, empezando por su camioneta gigante, su oficina, su casa…" pasando por alto el complejo emocional de su jefa, Rena tomó prestada una toalla de uno de los gabinetes y se dispuso a entrar al baño del cuarto. Tomó la perilla de puerta cuando está se abrió de golpe causando que Rena gritara y cayera al suelo tapándose la cara. Una carcajada conocida resonó en la habitación, la joven de cabello largo alzó la vista para encontrar la sonrisa que tanto le gustaba observar.

-¡Jurina! ¡Me asustaste!

-¿En serio? Si no me lo dices, no me doy cuenta…- Jurina le sonrió pícaramente mientras la ayudaba a levantarse; Rena se avergonzó ante la obviedad de sus palabras.- ¡puff! Rena chan… estás bien curtida en alcohol…-su chica gato la olfateó arrugando la nariz. Rena se avergonzó y se alejó de la pequeña. Jurina frunció el ceño y se acercó, inmediatamente la otra joven retrocedió unos pasos.

-Apesto…no te acerques…-su chica gato sonrió ampliamente y se abalanzó hacia ella abrazándola.

-No me importa…

-¡Mooh! Jurina, tu hueles muy rico, no es justo…deja me tomo un baño primero.- dijo empujándola.

-Ok…tu ropa está adentro. Marichan y yo fuimos temprano a buscar ropa, también traje tu cepillo de dientes.

-¿Marichan?...

-Sí, ya somos amigas. Una larga historia, pero hablando de tu ropa… admito que fue difícil escoger tu ropa interior…-se acercó velozmente para susurrarle al oído- …la mayoría de es…sexy…

-¡JURINA! ¡IDIOTA!- Rena le puso una mano a la pequeña en la cara, empujándola hacia atrás. Su cara quedó completamente roja, corrió al baño. Jurina se rió fuerte "umm…Al parecer no recuerda lo que pasó ayer…" sonrió levemente "Creo que las cosas estarán mejor así…"