Hola a todos de nuevo, mil perdones no voy a abandonar el fic lo que pasa es que me fui de viaje en cuanto Salí de vacaciones fue prácticamente secuestrada por mis parientes, comúnmente aviso pero esta vez fue muy de prisa y no tan planeado, pero ya les traigo este capi espero les guste y ya estoy actualizando mas de mis fics. Y estoy trabajando en el siguiente capi de este fic… abrazos y besos a todos perdón por no agradecer personalmente ya me daré la oportunidad por el momento basta con decirle que sus reviews y pm son muy amables y dan ánimos a seguir muchísimas gracias no sé como agradecerles por todo lo que dicen los quiero mucho.
Capitulo 7: ligeramente desmayado.
-Takeru no tienes por qué seguir ya demostraste que eres bueno en esto, vamos…-le rogó Matt desde fuera de la cancha preocupado por el golpe que acababa de recibir su hermano menor en la muñeca.
-deja de meterte en lo que no te incumbe Matt, tenemos un trato ¿no recuerdas?, ya tuviste tu turno ahora es el mio y si el chico quiere seguir el juego seguiremos el juego-le retó la pelirroja desde su lado de la cancha.
Matt hizo un gesto de rabia y rechinó los dientes pero simplemente guardó silencio, por más que quisiera sacar a T.K de la cancha un trato era un trato y hasta que T.K no se decidiera por ningún equipo seguiría siendo tratado de esa manera tan brusca.
El más pequeño de los Ishida se sintió algo humillado, y por más que el dolor le dijera que era el momento justo para retirarse sus pies no reaccionaban y sus manos tomaron con más fuerza la raqueta dispuesto a seguir mientras le brindaba a su contrincante una sonrisa forzada.
"debo admitir que el chico tiene agallas" pensó la pelirroja victoriosa mientras Tai se deshacía en halagos para ella desde las gradas cosa que le complacía enormemente a la chica por lo que le guiñó el ojo y le lanzó un beso no muy discreto.
No era un secreto que Tai moría por la hermosa capitana del equipo de tenis prueba de ello era la asistencia puntual a todos y cada uno de los juego, torneos y prácticas de la chica y ella gustosa le daba alas dándose a desear.
-¡por favor no sigas!-exclamó Hikari muy preocupada en cuanto estuvo pisando la cancha de tenis seguida por Mimi pero esta fue detenida por Matt antes de pisar la cancha.
-tranquila nena; no queremos que Sora se altere. Ya sabes cómo se pone de malhumorada-
-¡quítame las manos de encima!-
El rubio la soltó al instante y le dedico una sonrisa picara
-aunque si la comparamos contigo es un manso corderito-dijo el volviendo su cara con dirección a la cancha para evitar que Mimi viera el leve rubor de sus mejillas.
La castaña se cruzó de brazos molesta pero el rubio tenía razón si ella entraba a la cancha Sora lo vería como un dos contra una y no quería romper el trato como Kari lo estaba haciendo.
-¡no puede ser! ¿Qué no ven que tratamos de jugar tenis aquí?-agregó la pelirroja en tono molesto.
-¿que mas quieres que te demuestre?...es bueno y te da miedo que sea mejor que tu –le gritó Kari a la pelirroja mientras se acercaba a la red que dividía la cancha.
-alguien te debería enseñar a no meterte en lo que no te incumbe-le dijo Sora lanzándole su raqueta de tenis con gran fuerza desde donde estaba, la castaña solo cerró sus ojos y sus manos protegieron su rostro esperando recibir el golpe ya que le había tomado por sorpresa la reacción de la pelirroja, pero T.K corrió y en un movimiento muy rápido logro sujetar a Kari con un brazo y con dificultad golpear la raqueta desviándola de su objetivo y cayendo al suelo junto con la castaña.
Kari inmediatamente tomó entre sus manos la muñeca de T.K se veía enrojecida por el golpe y se sentía muy caliente, el rubio no pudo evitar quejarse un poco cuando la chica revisaba su extremidad, además un leve rubor se dibujó en sus mejillas, sin dudas la capitana del equipo de gimnasia le gustaba y ese gesto de preocuparse por él le demostraba que debajo de ese disfraz de capitana fuerte y competitiva había una persona sumamente dulce sin dudas valía la pena sentir ese dolor si podía tenerla a centímetros de él.
-no sigas por favor-le susurro lo más bajito que pudo la castaña al rubio.
-tengo que continuar -fue su respuesta para ello le miro justamente a los ojos y la chica entendió que por más que le rogara no lograría convencer al rubio, esa actitud de perseverancia le logró arrancar una sonrisa a la chica que le cerró un ojo coquetamente
-si mi hermano no estuviera viéndonos y haciendo un berrinche como simio enloquecido te besaría sabes –
-¿qué significa esto?-
-por el momento nada…pero me agradas T.K…me agradas mucho-le murmuró Kari sonriéndole
El rubio también le sonrió dulcemente -será mejor que te muevas de una buena vez Kari porque estoy seguro que tiene más de una raqueta-le dijo T.K quien le ayudó a ponerse de pie.
-gracias…Kari- pudo decir torpemente el rubio por lo que la chica le miro emocionada y risueña
-gracias a ti; nos veremos más pronto de lo que crees-agregó ella mientras se retiraba de la cancha.
T.K volteó a ver a Sora quien con una cara de fastidio sostenía ya su raqueta entre las manos .El rubio tomó posición y la pelirroja una vez mas lanzó una pelota de tenis contra él.
Pero esta vez el chico no soltó la raqueta y conteniendo su dolor logro regresar la pelota sin que la chica pudiera hacer nada para evitarlo, los golpes resonaban en la cancha en lo que parecía ser un juego bastante parejo, Mimi ,Kari y Matt observaban preocupados por el golpe que había recibido T.K en la muñeca y por el esfuerzo que este hacia por terminar ese encuentro.
-¿que no piensas intervenir? es tu hermano-dijo Mimi mientras miraba a Matt a los ojos
-¿crees que me parece divertido ver esto?, si estuviera en mis manos hace rato que abría entrado a la cancha y lo hubiera sacado-
-claro que esta en tus manos ¿Qué no vez que lo está lastimando?- le respondió la capitana del equipo del voleyball desesperada.
Kari simplemente permanecía silenciosa vigilando cada segundo a T.K .Sus movimientos eran más torpes que al principio del enfrentamiento y se veía sumamente cansado; sin duda no le quedaba mucho tiempo antes de caer rendido en la cancha además había notado algunas muecas en su rostro signo de que la muñeca le seguía doliendo cada que contestaba los disparos de su contrincante.
-¿quieres que lo saque de la cancha?- decía Matt a Mimi
-sería lo más razonable; quiero al chico en mi equipo y si Sora continua así no podrá jugar ni tenis, ni voleyball ¡ni nada!-exclamó la castaña gritándole.
-¡basta los dos!,..No hay necesidad de sacarlo del encuentro-dijo Kari muy alarmada
-¿a qué te refieres?-preguntó Mimi desconcertada.
Kari volvió su mirada a la cancha para ver como T.K se desplomaba desmayado en el suelo.
-¡oh por dios!..Te lo dije Matt –le gritó Mimi a Matt.
Los tres capitanes corrieron introduciéndose a la cancha, Matt fue el primero que llegó y se arrodillo junto a su hermano que estaba inconsciente en la superficie de la cancha.
-¡T.K T.K! ¡Enano!-le decía Matt preocupado mientras le movía un poco tratando de despertarlo.
-¡anda! ¿Qué esperas?... ¡llévalo a la enfermería!-le grito Mimi en cuanto llegó a donde estaban.
Matt le obedeció al instante levantó a T.K en sus brazos y lo retiró de la cancha entre los murmullos y gritos de los aficionados. Kari solo siguió a Matt a la enfermería pero Mimi no planeaba pasar por alto esa exhibición de la capitana del equipo de tenis; se dirigió justo a Sora con la mirada en lo que duró unos segundos, avanzó caminando lentamente, cruzó la red por debajo y no se detuvo hasta estar justo enfrente de la pelirroja que le esperaba estirándose cómodamente.
-bien, creo que ya es tu turno…es bastante bueno pero no lo suficiente para vencerme- dijo Sora sonriéndole de forma déspota, la pelirroja parecía muy complacida.
Mimi solo respondió a eso con una bofetada directa e inesperada, que resonó tan fuerte que todo en el lugar guardaron silencio sorprendidos. Sora aun incrédula se tocó la mejilla que le ardía como fuego y que se encontraba tan enrojecida que brillaba como un tomate.
