Sé que tarde mucho en actualizar ._. …Bueno tuve que volver a reescribir porque como no tuve noticias buenas de mi netbook, este capitulo era un extra para aclarar mas la situación del pasado de Sesshomaru x Kagome, cosa que en este caso mayormente el culpable ya sabran quien es…Pero en este caso, solo se hablara de como terminaron ciertas cosas, en los siguientes "Extras" que solo serán dos, contare como se fue quebrando su relación.


[Pasado]

Durante la mañana del sábado, había dos personas que iban a un sentido contrario ante la multitud que salía del centro comercial, por lo menos, pocas personas eran las que conocían al dueño de la empresa. En cambio, Kagome Higurashi, se comportaba de manera tímida con Sesshomaru. Porque era la primera vez que sale con un jefe; no se esperaba que después de casi una semana, ya estuvieran bien relacionados…Tantos enredos y conflictos.

No había silencio, solo ruido del parloteo de otras personas cuya reían y hablaban, de todas formas eso fue incómodo para la secretaria. Sentía como si la multitud hablaran sobre ella, aunque solo era su mente que le hacía pensar esas clases de cosas, miraba de reojo a su acompañante, y cuando este le devolvía la mirada, ella miro para otro lado quedando colorada.

— ¿Sucede algo? Higurashi—pregunto estando serio.

—N-No, nada. —respondió sin ni siquiera devolverle la mirada.

— ¿Segura? —volvió a preguntar, al tomarla cuidadosamente del brazo.

—N-No estoy segura. —Se puso colorada al sentir la mano en su brazo, — ¿Salías con tu novia antes? —su pregunta era inadecuada y lo sabía, pero fue algo que lo dijo sin pensarlo.

—No. —respondió cortante, no le importaba mucho hablar de su ex, después de todo su matrimonio era por obligación entre familias. —Además, nunca te vi que tenías una relación tan buena con mi hija.

— ¿Hablas de Rin? —La nombro estando perpleja, —Si, me agrada tu hija.

—A Kagura no. —Dijo en seco, —No se lleva muy bien con ella.

— ¿Por qué lo dices? —interrogaba la peli negra.

—Porque ella fue adoptada por mí, y Kagura no quería tener hijos. —contesto desviando su mirada hacia la secretaria. —Pero tú sí.

—M-Me agradan los niños. —hablo al sonreír nerviosa.

Sesshomaru seguía mirando de manera horizontal, ella noto que una sonrisa se le dibujaba en los labios de este, una encantadora sonrisa. — ¿Vamos a un bar? —pregunto al hacerla reaccionar.

—Si vamos.

Ambos se dirigieron al bar que estaba casi al final del recorrido, no había mucha gente después de todo. -¿Cuál era el motivo de la "primera cita"?- Necesitaban aire libre, porque ellos estaban pasando por una situación de crisis, últimamente Higurashi, no estaba pasando por un buen momento con su novio, Koga, siempre la proclamaba como suya y cuando la joven quería acercase para hablar con Inuyasha o con Miroku, la reacción terminaba siendo otra. Ataque de celos, para resumirlo mejor.

Es más, Koga provoco que esto pasara, se puso celoso cuando vio a su jefe un poco cerca de su novia. Esta cita tenía algo que ver con una disculpa de Jefe-secretaria. Aunque para Sesshomaru era otra cosa, 'una buena distracción', porque su relación con Kagura se iba al borde del abismo, su matrimonio siempre estuvo arreglado y en este caso, culpaba a su madre…

— ¿Cómo conociste a Inuyasha? —preguntaba este iniciando un tema de conversación.

—Pues, fue una casualidad…—respondió al esconder su rubor. —El me salvo la vida.

— ¿En serio? —hablo al fruncir el ceño. —No me sorprende.

—Eh? No entiendo.

—Pues veras, mi padre le salvo la vida a una extraña mujer, que casi muere atropellada. —aclaraba Sesshomaru estando de brazos cruzados. —El matrimonio de mis padres fue por un acuerdo.

— ¿Y tu padre se casó con tu madre? —interrogaba ella estando confundida

—Y si, como se sintió acorralado…Se casó, pero estaba con alguien más a escondidas —Tomo una pausa, —La otra mujer se quedó embarazada y nació, Inuyasha.

—Interesante. —decía estando percatada. — ¿Cómo esta Kagura? —pregunto para cambiar el tema.

—Por favor, no hablemos de ella. —sugería este al desviar su mirada.

—Entonces… ¿Cómo esta Rin? —volvió a preguntar.

—Ella está bien, aunque no me gusta cómo se llevan Kagura y Rin.

— ¿Sucede algo?

El peli plata la miro de reojo, por lo que incomodaba a la joven secretaria. Se ponía nerviosa al ver disimuladamente esa mirada pesada y fría, parecía escalofriante. ¿Acaso había dicho algo malo? Kagome vio como una sonrisa se le dibujaba en su rostro.

— ¿Sesshomaru? Digo…digo Jefe.

—Te preocupas mucho por mi hija. —dijo al fruncir el ceño. —Y dime Sesshomaru.

—De acuerdo. —asintió.

—Dime una cosa…—ordenaba, — ¿Qué te paso con Naraku?

—…N-Nada, n-nada. —respondió tartamudeando.

—No mientas, ¿Qué son esas marcas?

—No es nada, solo me golpee. —contestaba al taparse las marcas violetas de su cuello. —Estoy bien.

—Espero que sea así.

— ¿Vives con tus padres? —volvió a interrogar este

—No ya no.

—Gracias por sacarme del puesto con Naraku—agradecía la joven. El muchacho sonrió de lado, y miro disimuladamente a su secretaria, perdiéndose en esos ojos cafés.

—Creo que es suficiente—interrumpió y se levantó de su silla, pago las tazas de café que bebió con ella. —Debo irme a otro lado, lo siento.

Salió dejándola sola a la joven, ella se levantó y se fue corriendo tras él, solamente para acompañarlo, fue extraña la manera en que salió del bar. Lo llamaba a los cuatro vientos, gritando su nombre, pero entre toda la gente no logro verlo, cruzo la calle estando corriendo sin darse cuenta del semáforo que estaba en verde; un muchacho se movió ágilmente para evitar que el trafico la hubiera matado.

—No vuelvas a hacer eso. —le decía Sesshomaru, al tenerla entre sus brazos.

—…L-Lo siento, Sesshomaru—se disculpó, —Creí que mis agradecimientos le hizo algo.

—No, de hecho…De nada. —dijo al darle un beso en la mejilla., haciendo que su secretaria se pusiera colorada. Las personas se le quedaban mirando a la "rara pareja".

—Mejor nos vamos. —decía este al bajarla.

—Sí.

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Extra parte 1: conociéndote un poco más…

[Pasado]

Eran las diez de la noche, muchas cosas estaban ocurriendo dentro de la empresa, la música sonaba un poco fuerte. Naraku y Kagura buscaban a sus parejas, pero ellos no sabían que en realidad, uno de los empleados puso llave a la puerta de su jefe apodado como 'demonio', pero él estaba acompañado con alguien más, quien le suplicaba que disfrute de la fiesta, no era su novia, era nada menos que su secretaria de confianza, Kagome Higurashi, le suplicaba una y otra vez, a su jefe de que disfrutara de la fiesta…No era fácil.

Aparte de que hayan escuchado el ruido de la puerta, cerrarse por sí sola. La joven forcejeaba un poco con la perilla, intentaba una y otra vez pero no dio resultado.

—Nos quedamos encerrados. —aviso al dejar de forcejear.

— Interesante—murmuro por lo bajo, al sonreír de lado. Su acompañante se puso colorada, no sabía cómo sacar un tema de conversación, pues el ambiente se volvía incomodo cuando lo miraba disimuladamente. Sesshomaru le estaba viendo fijamente a ella.

— ¿Ocurre algo? —interrogo al fruncir el ceño.

—N-No nada. —respondió cortante, de apoco este se acercaba hacia ella, sentía la necesidad de probar otra vez esos labios carnosos.

La azabache suspiraba nerviosa, volvió a forcejear la puerta sin tener éxito, al voltearse ligeramente; su cuerpo quedo apoyado contra la puerta, su jefe la sujetaba de ambas muñecas, la miraba fijamente a los ojos, ella su respiro era entre cortado: mostraba esas mejillas coloradas.

—Sesshomaru…—lo nombraba.

—Déjate llevar. —le decía este al tratar de leer lo que ocultaban esos ojos cafés. Kagome sonrió por lo que él hacía lo mismo. La joven cerraba sus ojos para disfrutar de aquel beso tan apasionado, el bajo su mano izquierda hacia la cintura de su acompañante…

*Suena el celular*

—Debes contestar tu llamada, Sesshomaru—hablo ella al romper el beso.

—N-No quiero, seguramente debe ser Inuyasha—contradijo al besarla en su cuello.

—P-Pero puede ser importante. —insinuó para que su jefe tome una distancia hacia ella.

—Contestare la llamada.

—De acuerdo.

—Y ¿Atendió? —pregunto Naraku a su novia, Kagura, quien insistía llamando por el celular a su futuro esposo., vio como los demás empleados gritaban y bailaban.

—Nada, tiene tono de ocupado—contesto Kagura al apretar fuertemente sus dientes, haciendo un irritante ruido al chocarlos. —No veo a esa secretaria con su novio.

— ¿Kagome?

El pelinegro miro de un lado a otro, solo vio al grupo de Inuyasha, con Koga, Miroku y Sango, pero esa mujer no estaba, detrás de su espalda escondía su puño porque dedujo donde estaría. — ¡Maldición!

Las horas pasaban, el reloj marcaba las dos de la madrugada y la fiesta todavía continuaba, en la oficina de Sesshomaru, ambos se habían distanciado después de aquella llamada, porque el culpable de interrumpir un hermoso encuentro fue Inuyasha, solo llamo para preguntar dónde estaba Kagome Higurashi, por lo que este mintió diciendo que se fue temprano.

— ¿Por qué lo hiciste? —interrogo la joven al fruncir el ceño.

—…—desvió la mirada, se sentó en su cómoda silla, apoyando sus manos sobre el escritorio. —Lo hice para que Kagura no sospechara nada.

— ¿Kagura? —repitió el nombre. — ¿Acaso me estas utilizando?

Sesshomaru negaba con la cabeza, —N-No, yo nunca ame a Kagura. —respondió cortante esos ojos amarillentos resaltaban un brillo especial, una pequeña sonrisa se le dibujo en sus labios, —Yo quiero que sigas siendo mi secretaria—insinuaba.

—Etto…Si. —afirmaba estando colorada.

—Una pregunta…

—Dime, Sesshomaru.

— ¿Le tienes miedo a Naraku?

—Y-Yo…—inclinaba la cabeza al escuchar ese nombre, —Lo odio.

—Hola, Sango—saludo la pelirroja, y saludaba a los demás.

—Hola, Ayame ¿Qué ocurre? —pregunto la castaña al notar la preocupación de su nueva amiga.

—No encuentro a Kagome y necesito volver a mi casa—hablo con voz ronca, sentía una mirada pesada por otra persona, ella disimulo levemente para ver a Koga. —Y tu ¿Qué miras?

—Eh? ¿Quién te crees para hablarme de esa manera? —interrogo Koga en tono burlón.

—Sesshomaru me dijo, que vio a Kagome irse—interrumpió Sango al separarlos porque vio como ambos se habían acercado para discutir por las actitudes del otro.

— ¿Lo dices enserio? —estaba confundida, no podía creer que su amiga se haya retirado de la fiesta, tan rápido y sin ella.

Miroku y Inuyasha apenas conocían a la pelirroja ya que fue invitada de parte, de Higurashi. Ambos vieron como la castaña le hacía compañía a la pelirroja, en cambio, Koga no dejaba de mirarla, por esa expresión en su rostro, parecía que trataba de reconocerla, pero no podía pensar mucho a causa de la música fuerte y de los gritos dentro de la empresa, donde establecieron tanto adentro de la empresa y en el patio, una pista para festejar por temas simples…

Ayame…Ayame, ¿Por qué me suena ese nombre?—se preguntaba en su mente el pelinegro. Mientras que, 'la bestia' y 'el chico pervertido' se retiraban de los asientos para irse a buscar un trago, solo para festejar al igual que todos, muchos felicitaban a Inuyasha por la increíble fiesta…Solo porque tuvieron éxito en un contrato.

—Míralos a ellos dos, se nota que Kagura está esperando a Sesshomaru—le hablo Miroku al mirarle de reojo a su amigo.

—Pero en algo andan esos dos. —insinúa el joven al ver la relación que tenían Naraku y Kagura, esas miradas cruzadas, las risas que tardaban…—Sesshomaru se equivocó en proponerle matrimonio a esa mujer. —hablo desconfiado.

— ¿Y Kikyo? —cambiaba el tema su compañero. — ¿Por qué no vino?

—No se sentía muy bien, está haciendo reposo. —contesto este sin ni siquiera mirar a su amigo, solo vigilaba a la otra pareja, sospechaba mucho en ese encuentro. — ¿Naraku y Kagura?

Las horas pasaron, el reloj marcaba las cuatro de la madrugada, Koga se encargó de acompañar a Ayame a pesar de sus diferencias, ellos sentían una extraña conexión, como si ya se conocieran en su infancia…Ayame sentía que de algún lado conocía a su acompañante, pero durante la caminata, no dijo nada porque no sabía ¿Cómo sacar una conversación?

*Flash Black*

Un perro estaba persiguiendo a una niña de cabellos rojos, corría evitando muchos obstáculos, aunque grite, ninguno de sus vecinos quería ayudarla; ella tenía tan solo once años, el animal le había mordido en su pierna izquierda, no se sabía si el canino tenia vacunas o no, eso era otro tema más que la preocupaba.

— ¡Deja de perseguirme! —Grito desesperada, — ¡Auxilio!

Cuando se quedó encerrada en un callejón sin salida, esto la exalto aún más, al ver como el perro se acercaba, sus piernas temblaban, cerro sus ojos para no ver como el canino saltaría para atacarla…aunque todo dio un giro…

— ¡Hey! —escucho una voz masculina. Al abrir sus ojos, vio a un muchacho de cabellos negros e ojos cafés, de aproximadamente unos trece años sosteniéndole la mandíbula del perro.

— ¡Sal de aquí! —le ordenaba este.

La pelirroja asintió con la cabeza, para alejarse corriendo, apenas cruzo la calle y se olvidó de preguntarle el nombre a su salvador, pero sin duda. Nunca se va a olvidar de lo que él hizo por ella. Necesitaba agradecerle de alguna forma.

*Fin del Flash Black*

— ¿Tu no eras la niña que corría por un perro rabioso? —interrogo extrañado.

—Etto…Si—afirmaba al levantar la vista. —Tuvieron que vacunarme por eso.

Ayame se había dado cuenta que él fue quien le salvo la vida, se sonrojo porque se cruzaron nuevamente. Pero su expresión de alegría termino cuando se dio cuenta que ya estaban llegando al edificio.

—Muchísimas gracias por hacerme compañía, Koga. —Agradecía la joven, —Te agradezco por salvarme la vida.

—D-De nada—tartamudeo al desviar la vista, —Fue un placer en acompañarte.

La suave brisa jugaba con sus cabellos, una cálida sonrisa se dibujaba en ambos labios, hasta que alguien se adelantó para besar al otro, poniéndose en puntitas de pie. Sus labios profundizaban e se correspondían mutuamente…Ellos dos seguían besándose, hasta que uno rompió el beso para devolverle un beso en la frente.

— ¡Ese fue mi agradecimiento, nos vemos mañana Koga! —volvió a agradecer para entrar al edificio. El muchacho se quedó saludándola levantando su mano.

— ¡Hasta mañana! —sonrió con una victoria, pero recordó que estaba saliendo con Kagome. —…No puede ser…Fui infiel.

Naraku y Kagura se habían cansado de esperar a Sesshomaru, así que cada uno hizo su parte. No se fueron a diferentes caminos, sino que fueron al mismo. Ella acompaño a su novio, porque su futuro esposo no le prestaba atención, o no la satisfacía como debía hacer…Por eso recurría a Naraku. Sin embargo, le irritaba saber que la secretaria estaba interesada en Sesshomaru.

— ¿Sucede algo Kagura? —preguntaba el pelinegro, al besarle el hombro de su novia, las sabanas cubrían sus cuerpos desnudos, ella sostenía en sus manos su celular. Algo la inquietaba, no sabía si regresar a la mansión o quedarse para volver a disfrutar ese éxtasis, esa excitación que solo le provocaba su novio y solamente él.

—No, nada amor—respondió al darle un beso en los labios, nuevamente se taparon completamente entre las sabanas para disfrutar el uno al otro.

Los rayos del sol iluminaba una oscura habitación, que estaba bien decorada con muebles lujosos y cortinas coloridas, la joven pestañaba dos veces porque el sol interrumpía su sueño, acomodo bien "la almohada" donde estaba apoyada su cabeza; pero al sentir el tacto con otra piel, levantaba su mirada hacia esa persona, sus ojos temblaban de la impresión, aun lado de la cama estaba su ropa y la de él. —Esto no pudo estar pasando. —murmuro por lo bajo, noto que estaba desnuda pero las frazadas cubrían su desnudez y la de su jefe. Kagome se dio cuenta que todo este tiempo estuvo durmiendo en el pecho de Sesshomaru. Cuando vio la botella de Wisky supuso que eso fue la causa de todo esto…

Ambos terminaron en la misma cama, el tema es que ella termino en la cama de su propio jefe. Se levantaba cubriéndose su cuerpo con una frazada rojiza, observando a Sesshomaru que dormía pacíficamente, como disfruto bastante lo de anoche, pues ella trataba de hacer memoria pero le dolía la cabeza…Le causaba jaqueca, al parecer se emborracharon mucho. —Se ve tan lindo…Durmiendo —suspiro relajada e alegre. Sintiéndose toda una mujer.

Buenos días, Higurashi.

—Buenos días, señor Taisho.

Continuara…


Discúlpenme si tarde muchísimo, espero que este capítulo les haya gustado n.n ¡Al fin actualice!, como dice la frase, -"Más vale tarde que nunca"- :s (me disculpo si tengo algunas faltas de ortografía :/)...En serio, agradezco muchisimo por sus comentarios ¡gracias!

¡Saludos y cuídense!

Atte. J.H