Sin ti mi vida no era nada
Disclaimer: Los personajes de la saga Crepúsculo son propiedad de Stephenie Meyer y su casa editorial.
El resto de los personajes pertenecen a mí y a mi imaginación.
Capitulo 7: Libre para ti
James se estaba comportando de lo más extraño desde que paso a buscarme para ir al instituto el lunes por la mañana. Parecía cauteloso, y como si tuviera miedo de que yo descubriera algo.
-¿estas bien?- le pregunté en varias ocasiones, pero el siempre respondía lo mismo. Un frío si.
Riley seguía siendo mi tutor en matemáticas y considerando como estaban las cosas entre James y yo, que Emmett prácticamente no podía ni mirarme y que yo estaba desesperada por acostarme con el, estuve casi segura de que a menos que consiguiera otro, no pasaría de una semana mas antes de que yo me lo tirara.
Los días continuaron pasando y James cada vez estaba más que dispuesto a seguir ocultándome algo, y el no era de los que ocultaban cosas. Bien, si el no quería decírmelo iba a tener que averiguarlo de otra forma, y eso no iba a ser ningún problema. Sus amigos podrían darme una buena versión de los hechos si yo lograba convencerlos, pero eran sus amigos después de todo, y aunque estuviera dispuesta a seducir a alguno de ellos, no me dirían nada. Mierda.
Estaba casi segura de que se trataba sobre algo ocurrido el fin de semana, pues el había salido con sus amigos y no sabia mucho mas que eso.
-quiero saber que paso- les dije a mis amigas durante el almuerzo del viernes.
-¿ya se lo preguntaste?- dijo Tanya, como si no fuera obvio.
- si, pero no me dice nada y se que algo pasó. Está... raro- dije- además están hablando sobre ello- dije señalando al resto de los alumnos de la cafetería.
Desde hacia un par de días escuchaba algunos rumores andaban por ahí, pero no terminaba de comprender de que se trataba.
-bien, de seguro sus amigos lo saben
- eso si será fácil -dijo Tanya con una sonrisa en la cara- Quill lo soltara en unos segundos si se lo pregunto yo.
-¿no pensaras acostarte con el no?- le pregunto Victoria, casi asqueada con la idea.
- oh, vamos, no esta tan mal, incluso debe de ser mejor que Tyler ¿no Rose?
Yo la fulminé con la mirada.
Pocos sabían de eso, excepto claro todo el equipo de fútbol americano y el equipo de porritas, quienes se lo dirían a todos. Bien, una noticia publica. Al diablo ni que tanto me importara; había otros escándalos muchos peores que mi desliz en la fiesta de Alec.
-prefiero no hacer comparaciones- repliqué seca.
- bien- dijo Victoria- averiguare lo que pueda y en cuanto lo sepa te llamaré.
- yo igual- dijo Tanya en un tono tranquilizador.
Volví a casa después de clases e hice mi tarea, descubriendo lo aburrida que en verdad estaba como para hacer eso. Jasper estuvo en su trabajo hasta tarde y volvió a casa con Alice mientras yo preparaba la cena.
-hola Rose- me saludo Alice alegremente entrando en la cocina- ¿necesitas que te ayude?
-oh, no- dije yo con una sonrisa- ya tengo todo listo, solo me queda poner la mesa..
- de eso me encargo yo- dijo- espero que no te moleste si me quedo a cenar ¿verdad? Tal vez debí avisarte y…- hizo un puchero
-por favor Alice- dije casi riendo- no me molesta, además he preparado bastante comida. En serio, quédate. Además sino permito que te quedes Jasper se pondrá como un loco conmigo.
Ella soltó una risita y tras una de sus típicas sonrisas salió disparada al comedor para poner la mesa.
Cenamos los tres y luego Jasper acompañó a Alice hasta el porche para despedirse de ella. Aun yo no entendía por que no quería que ella se quedara en casa mientras yo estaba presente.
Una vez que el cerró al puerta yo hablé.
-creí que Alice se quedaría esta noche- dije
- tiene trabajo mañana temprano- se excuso mi hermano caminando hacia la sala
- tu podrías haberla llevado- dije. El bufó- Jasper, en serio, no me incomoda que ella se quede contigo. Se bien lo que pueden o no hacer en tu alcoba.
-Rose... preferiría no hablar de mi vida personal contigo- dijo serio- así como tu no lo haces conmigo ¿de acuerdo?
- bien- dije cruzando ambos brazos sobre el pecho- pero eres un tonto por dejar que Alice se vaya a casa, cuando es obvio que ella quiere quedarse contigo aquí. Y si no quieres hablar conmigo sobre ello está bien. Solo quiero que sepas que me importa un bledo si te acuestas con ella o no en casa. Es tu vida y no la mía.
Y con eso me fui a mi habitación dejándolo pon la boca abierta y sin saber que decirme.
Me desvestí y luego me puse mi pijama color rojo con flores.
Me tiré en la cama y antes de disponerme a dormir revise mi celular. Tenía un mensaje de Tanya diciéndome que la llamará en cuanto pudiera.
Busqué su número y pulsé de inmediato el botón de llamar.
Uso segundos después ella me contestó.
-bien, hasta que me llamas- dijo algo enojada.
-estaba cenando, lo siento- respondí con ironía-¿que sucede?
-descubrí lo que querías sobre James.
No respondí
-¿no quieres saberlo?
- es obvio que si- dije
-bien, tal vez no te guste, y se que el no es de hacer ese tipo de cosas, pero...
-suéltalo de una vez- dije molesta
- bien, cálmate- dijo- Quill me lo dijo todo. No fue demasiado difícil, tal y como te dije.
-¿te lo tiraste al final?
- si- contestó y noté un tono de alegría en su voz
Yo puse los ojos en blanco. Aquello era tan típico de ella.
-en fin- la parecer tu querido novio fue a una fiesta en casa de Embry, una fiesta bastante privada debo decir, pero a la que asistieron también algunas porristas- hizo una pausa- la cosa es que terminaron tan borrachos que James acabo en un trío.
-¿con quién?- dije
-Kate e Irina-dijo seria- y la muy perra de mi prima no fue capaz de decírmelo.
- ya ves porque-dije. Ella rió con sarcasmo
- En fin, eso es todo.
-gracias- dije
-¿no piensas hacer nada al respecto?- parecía confundida.
- claro, que si, pero de eso te enteraras mañana. Iremos a The Zone
- genial- dijo- estoy segura de que la pasaremos en grande ¿me equivoco?
- yo si- dije ya sabiendo lo que planeaba a hacer- adiós Tanya, y gracias.
-cuando quieras.- dijo- adiós – y colgó.
Seguido a eso le envié un mensaje a James:
Quiero que nos veamos mañana en The Zone. Te extraño y espero que estés listo para pasar una noche inolvidable. Rose
Unos minutos después el respondió que me vería ahí y me deseba buenas noches.
Yo reí para mi misma. Dios, iba a ser muy mala, pero no le veía otra solución.
Habíamos quedado en acostarnos con otros, pero no sus amigos, y el no lo había respetado. Y para colmo había osado terminar en la misma cama que Irina y Kate. Mierda. Esas dos eran de los peor, y si, bien eran "amigas" mías, pero también eran del equipo de porristas y con eso se había pasado. Y eso sin contar que ya esta harta de tener un obvio que no lograba satisfacerme por completo en la cama, y claro, tampoco los tipos con los que me acostaba además de el.
Yo no me había revolcado con ninguno de sus amigos y menos con alguno que jugara soccer. Sin embargo, eso ya no importaba. Ya tenia bien claro lo que iba a hacer y no necesitaba seguir penando en aquello.
Apagué la luz de mi lámpara a de noche y me dispuse a dormir. Mañana tendría un largo día para acabar de pensar en lo que haría con mi novio.
A las once ya estaba adentro del club con un vaso de tequilla en la mano y dispuesta a llevar mi plan acabo. Habíamos logrado entrar gracias al adorado primo de Tanya quien era el encargado del club esa noche.
Mis dos amigas estaban bailando en la pista mientras yo esperaba ver James entrar para luego comenzar con mi pequeña sorpresita. Es iba a ser una larga noche, pero ya tenia bastantes tragos encima como para saber que no iba a hacer mas que reírme fuera lo que fuera que hiciera.
Finalmente el llegó y entonces yo llamé la barman con la mano.
-¿que quieres preciosa?- dijo el rubio de ojos grises que había estado intentando ligar conmigo desde que había llegado y ahora le iba a dar su oportunidad.
- a ti- dije recostándome sobre la barra y acercándome a el al tiempo que lo miraba con firmeza-¿puedo?- dije lamiéndome los labios.
El me sonrió y tras tirar por ahí la bandeja que tenía en la mano y gritarle algo a su otro amigo dio la vuelta a la barra y me llevó hasta la pista de baile.
-¿esto es lo que querías?- dijo poniendo sus manos en mis caderas y pegándome a el mientras se movía lento.
-en realidad- dije y entonces observé como por sobre su hombro, James se acercaba cada vez mas al lugar donde nosotros estábamos- quiero esto- dije y le planté un beso.
El me respondió desesperado y me pegó todavía más a su cuerpo. Me aferre a el por el cuello y mi lengua jugo con la suya en tanto veía como de reojo mi novio se quedaba viéndome con otro sin comprender absolutamente nada.
Genial, por poco no me pongo a reír ahí mismo, pero estaba feliz. El se merecía eso, o al menos en parte, solo por acostarse con Irina y Kate. Maldición, si no lo hubiera hecho... no tendría que esta haciendo esto...
¡Pero que rayos! Este tipo besaba bien y sus menos estaban bajando ahora por mis caderas. Yo me estremecí y le mordí un labio, provocándolo
Ahora tenía sus manos sobre mi trasero y me lo apretó con fuerza en tanto yo esperaba ver toda una escena de celos por parte de James, quien parecía no estar haciendo más que mirarme bastante serio.
¿Qué rayos le pasaba? En serio, ósea.. era James, el miso que se había puesto como loco con solo verme bailar con Emmett y eso que ni siquiera lo había besado como a este, del cual no sabia ni su nombre…
Me separé de sus labios y volví a bailar de forma sexy contra el, intentando provocarlo. Pero en su cara no lograba ver más que sarcasmo y decepción.
Finalmente acabe rindiéndome y me separé del barman para enfrentar a James.
-¿es para esto que querías verme?- dijo algo molesto cuando estuve frente a el-¿para ver como te comes a otro en la pista y le bailas como lo harías conmigo?
- podrías haber echo algo si te molestaba- le indiqué
-Rose... ya hablamos de esto- parecía realmente molesto- tenemos una relación abierta, lo que implica esto. Que estemos con otras personas; y por muy celoso que sea ya entendí que no debo meterme ne medio si es lo que tú quieres.
- claro, y por eso te acuestas con mis amigas ¿no?- le solté rabiosa y el no supo que responderme.- se lo que hiciste en casa de Embry.
- estaba ebrio y no pensé las cosas. Nunca dijiste que tus amigas…
- yo no me acosté con nadie del equipo soccer por que sabía que odiarías que lo hiciera- dije casi histérica- pero parece que a ti eso no te importa.
- Rosalie, por favor...- dijo
-no-le interrumpí- no lo niegues. Sabes bien que digo la verdad y sabias que habías metido la pata. Es por eso que toda la semana estuviste distante conmigo y lo peor de todo es que no fuiste capaz de decírmelo tu mismo. Tuve que enterarme por otros lo que tú habías hecho.
- sabes que no siento nada por ellas- dijo- como ninguna con las que me acosté mientras estuve contigo. Sin embargo no se si de tu parte es así.
- nunca quise a ninguno. Pero al parecer eso no te basto. Y por mucho rumores que hubiera en al escuela. No me involucre on ellos más de una vez. Solo buscaba lo que no tenia contigo.- sentí como un mareo me revolvía el estomago y casi doy un traspié.
-Rose...- dijo acercándose a mi.
-estoy, bien. Dejame- dije
-¿Por qué haces esto ahora?
- lo siento James. Pero ya no puedo seguir con esto- dije- es obvio que no funciona para ninguno de los dos. Y sinceramente hace tiempo que no logro sentir por ti lo que sentía antes. Terminamos
-bien- dijo el y sin siquiera volver a mirarlo me fui.
Después de eso las cosas se pusieron algo turbias. En realidad tomé unos cuantos tragos, bastante fuertes y que sirvieron para levantarme el ánimo. No estaba triste, solo enojada y en especial por su actitud. Genial.
Me bebí otros dos tequilas más y luego fui ala cabina del dj para pedirle una canción especial a cambio de un beso; cosa que en verdad termino siendo algo más largo que un beso y con el que obtuve una Canción con la que termine por bailar sobre una de las barras. Me sentía tan… libre, tan suelta. Por fin estaba sola, si, y además podía hacer lo que quisiera, sin nadie que me controlara.
Cuando acabo la canción empecé a buscar a Victoria y a Tanya. Debían de estar por algún lado... pero yo no lograba encontrarlas, iba a llamarlas, peor entonces recordé que no había visto mi bolso desde… ¿Qué hora era ya?
Seguí dando vueltas pro el club bastante mareada. El alcohol ya me estaba afectando, si... Dios, nunca me había embriagado tanto.
Fue cuando doble una esquina luego de esquivar a una pareja casi teniendo sexo en al pista cuando vi a Victoria.
Le grité para que volteara y entonces me sentí más que mareada. Me llevé una mano a la cabeza y sentí que las rodillas me fallaban. Iba a caerme, Dios, y no podía, no...
-Rose- grito mi amiga y llego a tomarme por al brazo evitando así que cayera en redondo al suelo- ¿estás bien?
-yo….- no. Dios, no estaba tan mal… pero no lograba hablar. Todo me daba vueltas y...
- esta muy borracha- escuche que decía Tanya, pero las luces del club no ayudaban en nada a mi mareo.
-Rose… Rose…- me llamaron pero ya no lograba distinguir de quien era esa voz. y después de eso no recuerdo mas.
Me sumí en un largo y profundo sueño hasta que desperté repentinamente acalorada y descubrí que estaba en mi habitación.
-¿Cómo rayos llegué aquí?- dije y sin saber de donde apreció, Tanya me contestó.
- Jasper te trajo. Tuve que llamarlo al ver que no reaccionabas. Te desmayaste por largo rato. El medico dijo que estabas bien y..
-¿llamaste a Jasper?- dije exaltada.
- si- dijo- es que no debí, pero Dios Rosalie. No reaccionabas para nada y con Tanya estábamos como locas.
-¿Dónde esta ahora?- pregunté sin todavía poder levantarme-Jasper
-tenia un reunión o algo así con sus amigos. Se fue después que el medico le aseguro que estabas bien y que te dejara descansar. Y con la advertencia de que por cualquier cosa yo volvería a llamarle.
Yo asentí con la cabeza y volví a cerrar los ojos. Estaba demasiado cansada para buscarle más explicaciones al asunto.
Había terminado con James, me había emborrachado y había terminado desmayada. Mi hermano se había enterado de todo y lo más probable es que estuviera castigada por largo tiempo. Y para peor… mis padres volverían en dos días.
Jasper acabo por castigar por tiempo indeterminado, además de hacerme ayudarlo con todas las labores de la casa a cambio de no decir ni una palabra a mis padres. Pero claro, todo eso después de un largo y tortuoso sermón sobre el alcohol y esos horribles lugares que frecuentaba con mis amigas; a las que prometió observar mas de cerca, por mi propio bienestar. Me costó bastante negociar aquel trato con el, pero al fin cedió.
En cuanto a ellos, bien, su llegada fue más efusiva de la que me esperaba. Mi madre estaba radiante y muy feliz, mientras que a mi padre no podían sacarle la sonrisa del rostro. Era más que obvio que habían disfrutado de su viaje al máximo.
Insistieron en que Jasper pasar unos días mas en casa pues ellos irían a visitar a mis tíos en Montana a llevarles algunas cosas que les había traído de recuerdo.
A Jasper le toco un cuadro muy lindo con un paisaje del mar y a mí, un collar de plata que había comprado mi madre.
A veces eran demasiado buenos conmigo creía yo. Bueno, lo mas probable fuera que yo no fuera lo suficientemente buna para ellos, pero que mas da. Ellos me amaban y no tenían que saber todas las cosas que hacia en mi vida.
Acababa de llegar a casa después de la práctica con el equipo de porritas cuando escuche el timbre sonar. Supuse que sería Jasper, pero me llevé una linda sorpresa al descubrir que se trataba de Emmett. Al parecer tendría la suerte de mi lado esa tarde, pues estaríamos él y yo solos en casa.
Lo contemplé con mis ojos de arriba abajo. Traía una camisa blanca arremangada hasta los codos, dejando al descubierto sus fuertes y musculosos brazos. Con un pantalón gris y una corbata al tono. Su maletín estaba en una mano y bajo el otro brazo traía dos cafés, al parecer tendrían que hablar sobre trabajo.
-Rose- dijo con una sonrisa- ¿esta…?
- aun no llega- dije sabiendo que lo mas probable es que buscara a Jasper- pasa, sabes que esta es como tu casa, siéntete cómodo
-esta bien, Rose, vuelvo mas tarde, en realidad le había dicho que vendría a eso de las seis, y supuse que estaría en casa.
- vamos Emmett- le dije y por mucho que el quisiera echarse para atrás yo continuaría insistiendo. No iba a dejarlo irse, y menos sabiendo que tenia toda la casa para los dos.
El me sonrió y acabo por entrar. Yo me di media vuelta y eché a andar hacia el sillón de la sala, donde acaba de dejar mi bolso.
-¿tuviste práctica hoy?- dijo a mis espaldas.
- si, acabo de llegar ¿Por qué lo preguntas?- dije alzando una ceja y agachándome para tomar mi bolso del suelo y aprovechando para insinuármele. Yo bien sabía lo corta que era la falda del uniforme y sabia también lo que provocaba en los chicos.
-¿sabes? Recordaba esos uniformes algo mas… largos- dijo pasando saliva y viendo como yo notaba que no me quitaba los ojos de encima. Justo lo que yo quería.
Yo dije que esas eran las ventajas de vivir en una época mas moderna, aunque en realidad fuese nuestro fan por ser unas porritas, que lo único que hacían bien además de animar era insinuarse a cualquiera, así como llamar la atención.
- ¿no tienes idea de cuanto mas vaya a tardar tu hermano verdad no?- parecía lago nervios, y mas aun después de ver como yo me levantaba lentamente del suelo. Tal vez fuera algo muy bajo, pero no me importaba. Yo iba a conseguirlo, costara lo que costara.
- ninguna, pero por mi no te preocupes, puedes quedarte cuanto tu quieras. Sabes que no me molesta.- y mas aún con lo bueno que estas
Me preguntó como estaba y le respondí que muy bien, en serio con él ahí, ¿como no podía estarlo?
Sin embargo el mencionó que yo había tenido un fin de semana algo trágico y entonces caí en la cuenta e que Jasper le habría comentado del estado en el que llegue a casa. Hecho que aun ni yo misma lograba recordar del todo bien.
Le dije que había terminado con mi novio y tras su comentario de que había terminado borracha le dije que había tenido motivos para celebrar el hecho de estar sola, y que aquello no me había afectado en nada, pues nuestra relación ya no conducía a ningún lado. No había vuelto a ver a James salvó al clase de historia esa mañana y tampoco le había dirigido la palabra. La verdad es que no quería hablarle y menos después de cómo habíamos terminado. El no parecía enfadado conmigo, pero tampoco estaba dispuesto a hablar aparentemente.
Y aprovechando la ocasión recordé invitarlo a mi fiesta de cumpleaños. Si, al fin cumpliría los dieciocho y él no podía faltar.
Me prometió venir y yo le tomé la palabra.
Tomé mis cosas y entonces subí a darme una ducha al ver que él tenia cosas que hacer y que aprovecharía el tiempo hasta que mi hermano se decidiera a aparecer.
Me quité mi uniforme y aproveche para recoger la ropa sucia dejarla en una bolsa para luego lavarla. Me desvestía y me dirigí al baño sin antes poner uno de mis cd's con el volumen bastante alto.
Adoraba bañarme con música sonando de fondo. Tal vez fuese algo raro, peor en fin, a mi me gustaba y me ayudaba a relajarme. Regulé el agua del grifo a mi antojo y solo entonces me metí dentro. Dios, estaba tan cansada. Había sido una tarde bastante larga y es sin contar todo lo que habíamos hecho en la práctica y las dos nuevas coreografías que debía memorizar.
Dejé que el agua cayera por mi cuerpo y me relajara.
Estaba comenzando a jabonarme cuando no pude evitar pensar en él. Si tan solo fuese el quien me tocara así... quien pasar el jabón junto ahí…
No, Dios, no ahora. Justo ahora no podía pensar en el de ese modo. Digo, bueno, no es que no pensará e él haciéndome cosas como esas, pero no llegaría a tanto como para tener que recurrir a… eso.
Suspiré resignada. ¿Qué podía hacerme? Bueno, nunca antes lo había hecho, pero no debía de ser demasiado complicado. Ya veíamos que con solo pensar en él lograba hacerme desear hacerlo, pero...
Me froté la cara fuertemente intentando olvidar el calor que estaba sintiendo de tan solo pensar en el. Maldición, lo necesitaba y ya. Si, eso era
Traté de olvidar esos pensamientos y continué jabonándome. Me lavé el cabello con cuidado tomándome mi tiempo en desenredar cada nudo, y así pensar en otra cosa
Salí del baño en vuelta en una toalla que me llegaba a medio muslo. Busqué unos shorts entre mi ropa y luego de ponerme un sostén de color negro con unas bragas a juego, me puse una playera de color blanca bastante mas grande y que me había regalado Jasper hacia mucho tiempo.
La música seguía sonando y sin siquiera proponerme estaba bailando de lo mas alegre.
-¿Rose?- escuché decir y sacándome por completo de mi burbuja.
-¿si?- grité por poco.
- ¿quería saber si ...
-¿Qué?- dije y tras apagar la música me dirigí a la puerta. Él estaba parado ahí y Dios, se veía mucho mejor que antes. Es que sentía calor ¿ya? -¿Qué sucede?- dije intentando ocultar lo que sentía.
Lo vi mirarme sin ninguna inhibición y solo entonces se decidió a hablarme.
Me explicó que Jasper aun no había llegado, peor que tras llamarlo varias veces no lograba comunicarse, y no iba a esperarlo si el no pensaba aparecerse.
Lo invité a pasar a mi alcoba y fui en busca de mi teléfono para llamarle a mi hermano.
Le marqué a su celular, pero no me atedió. De seguro lo había olvidado en algún lado. Siempre hacia lo mismo. Colgué y entonces llamé a su oficina.
Su secretaría me atendió y luego me paso con Jasper.
-¿Dónde estas?- dije sin dejarlo hablar
-¿Qué pasa Rose?- parecía preocupado.
-Emmett esta aquí hace bastante, y según parece iba a ayudarte con algunos documentos, pero tú no estás aquí y no sabemos nada de tu paradero.
-oh...- dijo. Si, seguro se le había olvidado.- bien, tuve una reunión de último momento. Dile que me disculpe, y que en media hora como mucho estaré por allá.
-bien- contesté.
-gracias hermanita- dijo y colgó.
Le dije a Emmett todo lo que Jasper me acaba de decir por teléfono y el acordó en esperarlo, por lo que se encaminó a al puerta, dispuesto a bajar otra vez.
- ¿Emmett?- lo llamé
-¿si?- dije volviéndose hacia mí.
- ¿no te molestaría ayudarme entretanto con una tarea que tengo? Es que mi profesor de derecho en verdad explica terriblemente y bueno, tú eres abogado…- dije como si fuera una chica inocente, cosa que ni yo me creía.
- seguro, ¿Qué es lo que necesitas?- dijo caminando hacia la cama donde yo estaba sentada.
-bueno…- dije -tengo que responder una preguntas sobre este libro- y se lo enseñé- pero te juro que no puedo entender ni al mitad de lo que dice.
- dejame ver- dijo tomando el libro entre sus manos. Tan grandes, fuertes, y ah…- ¿Cuáles son las preguntas?
Yo se las leí y el se puso a trabajar. Bien, al menos eso lo retendría ahí conmigo.
Jasper no volvería en media hora, de modo que teníamos tiempo suficiente parque yo me quitara las ganas con el y nadie se enterara.
Puse mi mano sobre su muslo y fijé la vista en el libro, como si inconcientemente lo estuviera tocando sin darme cuenta. Vi como se puso tenso ante el contacto, pero aun así no levanto sus ojos del texto.
Poco a poco fui subiendo mi mano por su pierna, jugueteando con mis dedos por sobre la tela de su pantalón y cuando estuve cerca de tocarlo el me tomó la mano y me miró los ojos.
-¿Qué es lo que pretendes?-dijo entre tenso y nervioso.
-¿es que aún sigues si entenderlo Emmett?- dije y sin darle tiempo a contestar lo besé.
Y Dios mío, no podía creer lo bien que sabían sus labios, muchísimo mejor de lo que yo me los imaginaba. Y lo mejor de todo es que el me estaba besando también.
Ansiosa, le lamí los labios buscando algo más, y entonces me apartó. Parecía confundido.
-tienes que dejar de resistirte, Emmett, se que quieres esto tanto como yo te deseos a ti- dije volviendo a acercarme a el.
-no está bien- dijo como si el mismo estuviera intentando creérselo.
-¿Por qué? ¿Por qué lo dice la sociedad? Vamos Emmett, ¿en serio vas a ponerte moral ahora?- le dije imaginando con que me saldría.
- Rosalie, no, tu sabes que esto no esta bien- dijo alejando mi rostro del suyo, otra vez- en serio, te llevó casi diez años, y eres la hermana de Jasper ¿estás loca?
-para nada- dije con una sonrisa perversa.
- y…eres menor de edad- concluyó. ¿y eso qué?
- son únicamente pretextos Emmett- dije negando con la cabeza.- y yo se que tu quieres esto- le aseguré quitándome la playera a unos centímetros de el y quedándome únicamente con el sostén negro que traía debajo y enseñándole lo que el podía obtener si cedía.- así como yo quiero…. esto- y le tomé el rostro entre las dos manos para volver a besarlo.
Esta vez se resistió al principio pero acabo por tomarme de la cintura y besarme de forma violenta. Metió su lengua en mi boca y yo enredé mis manos en su cuello y dispuesta a hacer lo que el quisiera conmigo en ese momento. No podía creer que al fin lo hubiera logrado y bueno, todo había salido tan bien.
Tan bien que el tenia que arruinarlo.
-No puedo- dijo separándose de mi y poniéndose de pie.
-¿Qué pasa?- dijo casi molesta – ¿hay otra de la que no sepa?- si, eso era justo lo que me faltaba y la verdad el nunca había mencionado una chica antes.
- no se trata de eso- dijo- ya te dije que esto... no puede ser.
- no soy una niña- remití- y no hay otra ¿que te detiene entonces?- quise saber.
- nada, pero eso que pretendes está mal y no pasará – dijo determinante y caminando hacia la puerta.
- supongo que te creía mas hombre Emmett, y no un niñito asustado- le solté rabiosa por haberme dejado así después de besarme e intentando herir su ego y hacerlo flanquear.
Sin embargo el no se volvió y antes de irse me dijo una ultima cosa, todavía sin verme a los ojos, probablemente con miedo a que eso lo hiciera dudar.
-dile a tu hermano que tuve que irme- agreguó ya en el umbral y todavía dándome la espalda- a menos que quieras decirle la verdadera razón.
Bien, se que me demoré, pero estuve escribiendo otros nuevos proyectos que tengo en mente esta semana. Y eso si contar todas las cosas que he tenido que preparar para mi viaje. Ajaja aun no creo que vaya a irme en 5 días. Dios. Solo 5!
En fin, también como les prometí ya he subido el one shoot que podrán encontrar ne mi perfil como Prohibida Tentación o sino aquí les dejo el link:
http:/www,fanfiction,net/s/6183838/1/Prohibida_Tentacion
(Recuerden reemplazar las comas por los puntos)
Gracias a todas por leer siempre y también por sus reviews.
Saludos a todas
Bella McCartney Darcy
