Disclaimer: Nada me pertenece, todo es absolutamente de J.K. Rowling.

Séptimo Capitulo arriba.!

Gracias a todas aquellas que leen la historia y se toman unos segundos para dejar un review, de verdad se los agradezco! Me hace pensar que tal vez el fic no es tan malo como creo jajaja.! Un beso chicas!

Aquí las dejo con un nuevo capitulo, me tarde mas de una semana, pero no sabia que escribir, esto de estar en una transición de odio a relación "semi-cordial" (así como me escribiste en tu review Sprite Moony) no es tan fácil de expresar ya que no debe ser ni demasiado rápido ni demasiado lento o incoherente jajaja.

Sin más aquí voy…

RachelG19.


Capitulo VII: Gregory Rainblake.

- Tienes suerte, Granger. Nos vemos mañana.- le dio un beso en la mejilla para aparentar dejándola helada. Sacudió la cabeza y vio como inteligentemente el chico se despedía sonriéndole del joven portero para calmar la situación. Vio a Draco alejarse y desaparecer entre la gente no pudiendo creer todo lo que acaba de suceder.

Entro al hotel, más calmada, vio la hora dándose cuenta que apenas eran un poco más de la una y media, pero sintiéndose muy cansada y suspiró, deseando que el siguiente día no llegara nunca.

Hermione se abrazaba profundamente dormida a la almohada sin querer despertarse, aunque el calor de verano fuera extenuante el aire acondicionado de la habitación la hacía esconderse acurrucada debajo de la cobija solo dejando su pelo castaño enredado a la vista. El día anterior después de la absurda y brusca tarde con Malfoy, se sentía bastante cansada llevándose a refugiarse en su habitación de hotel sin hacer nada más que mirar al techo aburrida hasta que se durmió apenas llegada la noche, sintiendo que había desperdiciado en gran parte el día.

La puerta de su habitación se abrió lentamente sin hacer ruido, dejando pasar a Draco Malfoy, con aire divertido por lo que se le acaba de ocurrir, atravesó de puntillas el lugar hasta llegar hasta la cama donde dormía la chica. Estiró los brazos y tomo parte de la cobija lentamente para luego jalarla con fuerza.

- ¡ARRIBA, GRANGER!- gritó Malfoy sin poder aguantar la risa tirando las sabanas al piso, despertando a Hermione de golpe desorientada

- ¡¿QUE PASA?! – se sentó en la cama con los ojos bien abiertos mirando al rubio respirando agitadamente llevándose una mano al pelo desconcertada.

- Es tarde, Granger, son pasadas las once y me cansé de esperarte.- La cara de Hermione cambio de sorpresa a enojo y de enojo a vergüenza notando que sus ropas de dormir eran un short corto y una camisa de tiras casi transparente, se tapó con la almohada y Draco rió aun más notando el nerviosismo de ella.

- ¿Cómo entraste a mi habitación? ¡¿Estas loco?! ¡Podría estar desnuda! – se levantó de la cama veloz y se enrolló las sabanas alrededor del cuerpo.

- Granger, soy mago.- rodó los ojos aun sonriendo- Y en ese caso, creo que tanto como tu como yo quedaríamos traumados de por vida, no creo ser capaz de recuperarme de algo así. Pero debo admitirlo, Granger, tienes buenas piernas.- Habló en un tono irresistible mirándola burlón a los ojos, que solo hizo que Hermione se sonrojara más de rabia y pena, le dio la espalda caminando lentamente debido a las cobijas.

- Basta- fue lo que le contestó antes de tirar con fuerza la puerta del baño tras ella. Draco se sentó en la cama a esperarla disfrutando la situación, aunque si bien no era mentira que la chica si tenía buenas piernas le dio asco el hecho de siquiera pensar que se refería a la "sangre sucia". Ella salió unos veintes minutos después aún sonrojada sin mirar a la cara al rubio.

- Granger, tengo una pregunta.- Hermione se quedó callada organizando la habitación esperando por la pregunta del chico, al ver que el no decía nada se volteó y lo miró obstinada poniéndose las manos en la cintura tal cual como lo haría Molly Weasley antes de regañar a uno de sus hijos.

- ¿Y bien?-

- ¿Duermes desnuda? Me refiero a que me dijiste que podrías haber estado desnuda y me entró curiosidad. – hablo en el tono mas infantil e inocente que pudo mirándola inofensivo. Al ver la expresión crispada y de embarazo de la chica explotó en carcajadas, pero sin su respectivo tono burlón cosa que Hermione advirtió y pensó que tal vez esa era la primera vez (quien sabe si la última) que lo vería riendo de forma natural, sonrió de lado sin que el viera y agarro un zapato deportivo y se lo lanzó al pecho cortándole la risa.

- Vámonos, Malfoy.- dijo ya normal abriendo saliendo de la habitación con el alcanzándole por detrás cerrando la puerta.

- No me contestaste la pregunta- preguntó el de nuevo aún bastante ánimo.

- ¡Por Merlín, Malfoy! ¿Qué desayunaste hoy?- le dijo sin mirarlo justo cuando ya salían del hotel hacia la calle.

- Croissant con…-

- Fue una pegunta retórica.- El siguió sonriendo y anduvieron en silencio hasta dos calles después sentándose en un restaurante para que ella pudiera almorzar.

- ¿Qué tienes planeado para hoy, Granger?- preguntó luego de pedir un vaso de agua.

- Antes que nada, deberíamos hablar con Lars, para decirle que el edificio al que fuimos ayer si era donde se estaba escondiendo Rainblake, debe estar muy asustado.

- No creo que el deba enterarse de todo lo que hacemos o no respecto a Rainblake.

- Igual Malfoy, de no ser por el ayer no hubiésemos encontrado nada.

- No encontramos nada, Granger, sino recuerdas, lo que conseguimos fue más y más mugre. Fue un lugar para pasar la noche y ya.

- Iremos, Malfoy- sentenció Hermione sin estar dispuesta a ceder.- No nos tomara mas de media hora.

- Como quieras, Granger- le espetó el obstinado y no dijeron más. Cuando ella terminó de comer se fueron hacia la Rue de l'obscurité, donde estaba el obscuro callejón donde vivía el ex-mortifago. Al llegar a la puerta la encontraron semiabierta y ella tocó tres veces sin conseguir respuesta, miró a Draco que solo lucía fastidiado y entraron. Lo que encontraron los dejó boquiabiertos. Si bien antes el lugar era un desastre, ahora lucía el triple de peor. Nada estaba en su lugar, todo estaba patas arriba destrozado y regado por el piso de toda la tienda.

Ambos se miraron nerviosos alzando las varitas, caminaron hacia la puerta que comunicaba la tienda con el departamento y la encontraron abierta; subieron las escaleras hasta un pequeño cuarto que lucía peor que el caos del piso de abajo.

Lo que vieron no fue mejor. Ivaylo Lars yacía acostado boca arriba en su cama con los abiertos desmesuradamente con expresión de pánico, muerto. Hermione se llevó las manos a la boca de la impresión negando con la cabeza mientras que Draco lucía impasible y muy serio, se acercó al hombre a revisarlo.

- Al juzgar por el caótico estado del lugar, Lars le dio la pelea- le dijo él en voz baja.- Y seguimos como empezamos, sin nada.

- Salgamos de aquí.- Bajaron las escaleras rápidamente.- Le avisare al Ministerio para que se encarguen de él. Salieron al callejón, pero a sus espaldas una voz escalofriante los detuvo.

- Señor, Malfoy.- Draco se paralizó y se dio la vuelta rápidamente viendo a Rainblake salir de una esquina obscura.

- Rainblake- dijo él al parecer calmado, pero Hermione notó el nerviosismo en su voz. El tipo lucía cansado, pero aterrador. Un brillo de malicia le adornaba los negros ojos que observaban a los dos jóvenes mientras acariciaba su vieja varita.

- Que linda compañía tienes, ¿no nos presentas?- dijo el sonriendo de lado dando un paso adelante hacia la chica.

- Ni se te ocurra acércatele, Rainblake.- Draco se puso delante de Hermione apuntándolo con la varita y parecía más enojado de repente.

- Que sensible, Malfoy. Quien lo diría.- Arrastraba las palabras aún burlón, pero ahora también apuntaba al rubio.- Igual te quiero es a ti. Ya me llevé al traidor de Lucius, sigues tú en mi lista, de última estará mi querida Narcisa…-

- ¡CRUCIO!- gritó Draco, pero el mortifago era tan rápido como él y desvió el hechizo con una simple agitación de la varita

Hermione estaba detrás de Draco, aterrada y con varita en alto. Ambos estaban tan concentrados en si mismos que ella aprovecho el momento para actuar.-

- ¡Desmaius!- lanzó poniéndose a un lado del rubio, pero su hechizo fue desviado también. Rainblake empezó a reír.

- ¿De verdad creen que dos niños como ustedes van a poder conmigo?

- Si pudimos contra Voldemort, podemos contra ti, no eres ni la mitad de lo que fue tu querido amo.- Hermione lo retó mirándolo desafiante cortando su risa, aunque trataba de no demostrar su miedo.

- Cuidado con lo que dices, niña. ¡Avada Kedavra! La brillante luz verde invadió el callejón cegándolos momentáneamente, pero Draco jaló a Hermione hacia el salvándola del mortal hechizo. Al segundo que abrieron los ojos ya Rainblake no estaba, ninguno pareció notar que estaban abrazados mientras salían de la conmoción.

- Desapareció- dijo Draco mirando hacia el lugar donde estaba parado un momento antes el mortifago. Se miraron a los ojos y la cercanía los hizo caer en cuenta y se separaron rápidamente, sintiéndose incómodos.

- Si…- fue lo único que atino a decir ella mirando el piso agarrándose la nuca con una mano, nerviosa.

- Ya sabía que lo estábamos siguiendo, de lo contrario no se hubiese encontrado con nosotros y enfrentarnos.

- Malfoy…- lo interrumpió ella.

- ¿Qué?-

- Nada, solo que… Me protegiste y me salvaste después, así que…Bueno…no me lo esperaba.- balbuceaba nerviosa sin mirarlo ruborizándose.- Gracias- dijo al fin y se quedó callada. Draco no supo que decir, definitivamente tampoco se esperaba eso, la había salvado, porque, bueno…No iba a dejar que la mataran, ¿cierto? Después de todo necesitaba su ayuda para encontrar a Rainblake y matarlo. Pero no se convencía a si mismo por completo de que esa fuera la única razón, el problema era, que no sabía el porque. Se sintió bastante incomodo, pero no contestó. La verdad no sabia que contestar, un "por nada" no estaba en su vocabulario, no creyó haberlo dicho alguna vez en su vida.

- Larguémonos de aquí.- Caminaron varias calles en silencio, como ya era costumbre en ellos no decirse nada y más aún después de eso. Ambos recordaban lo que pasó y daban miles de vueltas los pensamientos en sus cabezas tratando de entender lo ocurrido y no precisamente se enfocaban en Rainblake. Ni se miraban, prefirieron actuar como si el otro no estuviese allí, y solo Hermione habló cuando se acercaban a su hotel.

- ¿No hablaremos con nadie de la lista hoy? Aún es temprano- le preguntó caminando mas lento.

- No, creo que fue suficiente por hoy.-

- Si, es verdad.- le replicó ella sin saber que decir después.

- Además no creo que sea necesario, sobre su paradero ya lo sabemos, esta aquí, cerca y no se queda en un lugar fijo. No creo que alguien nos diga algo que no sepamos. Y el sabe que estamos detrás de él.-

- ¿Qué se supone que haremos ahora?- Era cierto lo que el decía, pero ahora colgaban de un hilo. No tenían prácticamente nada, excepto un encuentro casi mortal con el mortifago.

- Ver a quien busca él, ya se encargó de Lars, es obvio que me quiere a mí como yo a él. Pero si esta aquí en París, seguro busca otro de quien vengarse.

- Malfoy… El mencionó a tu madre. – dijo Hermione nerviosa quitándole la mirada de encima de nuevo.

- No la matará a ella sino me mata a mi primero.- Fue lo único que dijo y ella prefirió no seguir. Se quedaron en silencio de nuevo y llegaron a la entrada del hotel.

- Voy a tomar un café, necesito relajarme, si quieres…- Hermione no entendió porque se le ocurrió decirle eso a Malfoy y se sintió estupida.

- No, Granger, nos vemos mañana.- Fue lo último que el dijo antes de darse la vuelta e irse. Ella se sonrojó de vergüenza y camino a la entrada del hotel preguntándose una y otra vez que le pasaba por la cabeza.-

- ¿Todo bien con su novio, mademoiselle? – Volteó confundida y se encontró con el joven portero del día anterior mirándola sonriendo educado-

- ¿Novio?-

- Si, el señor que la acompaña todos los días hasta acá.- ella se quedó paralizada, ¿Qué clase de portero hace esa pregunta?-

- Malfoy no es mi novio.- contestó ella enojada- ¿Qué cosas pregunta?

- Pardon, mademoiselle.- Se disculpo apenado abriendole el portón del hotel. No es de mi incumbencia.

- No, claro que no lo es.- Entró al lobby y lo cruzó directo a los ascensores.- Malfoy no es mi novio, Malfoy no es nada.- Pero eso último se lo dijo a si misma distraída, y entro en el ascensor con las puertas acercándose hasta cerrar por completo.

Draco entró a su departamento serio, debatiendo sus pensamientos entre Rainblake y su acto heroico con Hermione. Obviamente no iba a permitir que la asesinara, esta muy claro que la odia, pero ahora estaban juntos en algo y la necesita en eso por más que ella sea un dolor de cabeza el noventa por cierto del tiempo.

Pero algo no lo dejaba en paz, sabía que había algo más, ¿pero que? Fue un impulso. Primero se altera y se pone delante de ella para protegerla bastante molesto y después la salva y la ¿abraza? No. No. No. Eso era perfectamente normal, ¿cierto? Ella lo hubiese salvado por igual.

Se recostó en su cama, y se relajó. Definitivamente había sido un largo día y solo estaba muy cansado, debía dejarse de pensamientos absurdos que no lo llevaban a ningún lado y concentrarse en que haría ahora con el mortifago.

Se río por lo tonto como estaba actuando y se acomodó agarrando un libro para distraerse para más tarde poder dormir tranquilo.

...

Bonjour!

Listo siete.

Ok, me van a matar, me tarde mas de lo normal y esta súper corto, pero creo que lo necesario tenía que pasar y no quería forzarlo más.

Aquí empiezan las dudas, creo que ya era hora jajaja! Pero claro, obviamente nada confirmado para ellos, solo fue un día un poco diferente.!


Sin más nada que decirles...

Opinen y dejen reviews :) Muchos muchos muchos reviews!

Merci a todas por leer!

Bisous. Salut tout le monde.!

RachelG19.

"I though I told you, this world is not for you" Reptilia – The Strokes