Música de Justin Bieber.. (8)

-¡Buenos días dormilones! Amanece en Villa Tudor... ¡digo Rocadragón! ¡Cof Cof! ¡Son las 7 de la mañana! ¿Os cuesta madrugar después de una noche tan emocionante? Pues ale, id a desayunar que tengo una noticia que daros.

Los concursantes salieron dando tumbos de las habitaciones como unos zombies cualesquiera y se dejaron caer sobre los taburetes de madera. Se dividían en dos grupos, el primero era el de los que habían dormido bastante o que estaban acostumbrados a madrugar (Jon, Meñique, Loras...) y otro grupo que era el de los resacosos, con mal despertar o los más vagos (Cersei, Gregor, Sandor...).

-Este es el mejor desayuno para el dolor de cabeza.-Dijo Cersei mientras empinaba una botella de hidromiel sobrante de la noche anterior. Stannis hizo ademán de vomitar al ver la botella y se tapó la cabeza con las manos, en el fondo le daba verguenza reconocer que las mujeres de su habitación tenían más aguante que él.

-¡Bien! Hoy tenemos una prueba muy interesante para vosotros. La haréis después de comer y se llama ¡el juego del armario! Primero os dividiréis en dos equipos, hombres y mujeres, el equipo que sume más puntos podrá elegir a los visitantes que pueden venir a Rocadragón en la primera vista, por lo tanto es interesante que os esforcéis. Se trata de que una pareja elegida por el público se meterá en un armario a oscuras durante 15 minutos, para hacerlo más interesante cada componente llevará un pañuelo de un color escondido entre la ropa. El objetivo es coger el pañuelo de la otra persona y evitar que cojan el tuyo. En el caso de que ambos lo cojan el primero que lo haya encontrado será el ganador. No está permitido el daño físico y podéis pedir rendición y seréis automáticamente sacados del armario pero no ganaréis puntos. Tomaros la mañana libre para reflexionar vuestras estrategias y después de comer empezaremos. -Varys añadió.- Esto va para el público, Arya Stark no podrá participar así que no os molesteis en seleccionarla.

Arya dio un grito de júbilo y se empezó a reir del resto de las féminas. Ese tipo de acercamientos entre hombres y mujeres le daba bastante asco, si en el juego no se permitía pinchar o destripar no le interesaba. Por otro lado Catelyn se escandalizó:
-¡Sansa te obligo a que te retires si te toca meterte en el armario!
-Pero madre ¡yo quiero que venga Robb a visitarnos! Y ya soy mayorcita.
-Me da igual, tengo un mal presentimiento.-Dijo Catelyn mirando a los varones de la habitación de al lado. Sandor no les quitaba ojo de encima, Petyr hacía lo propio pero más disimuladamente y Tyrion aunque no les miraba a ellas no paraba de parlotear con Gregor de lo animadas que son las muchachas de Desembarco.

-Vaya estupidez de juego.- Gruño Jon a Loras.- Espero que no me escojan a mí.
-Tendría que estar en el otro equipo.-Contestó él.
-¿Por qué? ¿Para darles ventaja?
-Claaaro, exactamente para eso.

El resto de la mañana lo pasaron ordenando los destrozos de la noche anterior y elaborando estrategias para acabar con el equipo contrario.

"Cámara de la habitación n1"

-¡Más pastelillos de limón!- Canturreó Sansa con una bandeja en la mano.
-Pequeña, con pasteles no conseguirás robar el pañuelo a un hombre, ni mucho menos metértelo entre las piernas.-Gruñó Cersei malhumoradamente.
-¿¡Pero quién te crees para decirle esas cosas a mi hija?- Preguntó Catelyn.
-¡Basta basta! Tenemos que pensar en como quitarles el pañuelo sin poner nuestro... ejem honor en juego...-Shana atrapó uno de los pastelillos y se lo metió en la boca. Brienne asintió colorada como un tomate.
-A mi no me supone ningún problema, si hay que tocar se toca y si hay que utilizar manos, boca o pechos se utiliza. El cuerpo no es más que una máscara, una piel. La esencia de las personas es lo que realmente las construye. El cuerpo solo sirve para causar dolor y placer, todo lo demás da igual.
-¿Insinúas que utilicemos nuestras armas de mujer?-Preguntó Brienne. Cersei la miró de arriba a abajo y comentó:
-Querida, lo que tienes entre las piernas puede matar mucho mejor que la espada que llevas en tu cintura. Aunque bueno, en tu caso habría que dudarlo.-Hizo una pausa.- Es sencillo, buscad dentro de los calzoncillos, si os tocan contra hombres poco avispados como Gregor será el primer sitio donde lo guarden, también porque poco les interesa las personas que vengan de invitadas, solo van a lo que van.
-Pero... No todos los hombres son iguales... Ese Jon... no tiene pinta de que le interesen esas cosas.-Shana se enrroscaba un mechón de pelo entre las manos.
-Jon sigue siendo un hombre. El único que debe preocuparnos es Ser Loras, que de lejos se nota que es más flower que un telettubie.

"Cámara de la habitación n2"

-Ya se que todos queréis calentar el churro pero lo más importante es buscar el pañuelo. ¿Sobra tiempo? Entonces haced lo que os de al gana, pero primero el pañuelo.- Tyrion fue el primero en hablar.
-Y recordad que se cazan más moscas con miel que con hiel.-Añadió Meñique.- Sed corteses y rápidos, y aseguraos de tener el pañuelo antes de hacer nada.
-¿Hacer nada?-Preguntó Jon.
-¡Dios! Me da asco tu inocencia. ¿No ibas a Villatopo como tus compañeros?-Preguntó enfadado Viserys.- Yo ire a por el pañuelo pero está claro que si me sobra tiempo haré lo que tenga que hacer ahí dentro, hasta que se acabe el tiempo.
-Me reiría si te tocase a Brienne de Tarth...- Bufó Sandor Clegane.

"Cámara del comedor n1"

Apoyado en la pared del comedor había un armario no muy grande de color negro. En él cabía dos personas perfectamente pero tres ya no. Por dentro estaba vacío, no había ni un estante, parecía más bien un cuarto oscuro.

-¡Muy bien! Las parejas ya están decididas.- Anunció Varys. Los presentes se miraron con cara de póker.-: Sandor Clegane & Sansa Stark, Petyr Baelish & Catelyn Tully, Jon Nieve & Shana Lorenz, Stannis Baratheon & Cersei Lannister y Loras Tyrell & Brienne de Tarth. ¡Esperemos que Loras salga adecuadamente del armario despues de los 15 minutos! Lo siento Loras, tenía que decirlo ;D.

"Cámara del armario": Jon y Shana

-Vamos a acabar con esto rápido, dame el pañuelo y no tenemos porque pasar este mal trago.-Jon Nieve no movió ni uno de sus músculos sino que esperó respirando en silencio, sin atrever a moverse.
-Estás de broma, no pienso hacerlo. Dámelo tú, necesito que una persona muy importante para mí venga a verme.-Contestó Shana titubeando. Se abalanzó hacia Jon y en la espesa oscuridad empezó a palpar la chaqueta de cuero negro. Jon intentó atrapar sus finos brazos pero la chica era muy escurridiza.
-No pienso dártelo. ¡Estate quieta sino quieres que te haga daño!
-No te tengo miedo. Además está prohíbido hacer daño.
-Eres tonta si te crees que me voy a echar atrás, ¡tú te lo has buscado! No me pienso cortar porque seas mujer- El moreno la atrapó en la oscuridad y la rodeó por la cintura desde la espalda impidiendo que esta pudiese siquiera mover los brazos. Shana empezó a revolverse como un renacuajo y a dar patadas y cabezazos hacia atrás.-¡Que insistente eres! ¿Dónde está el pañuelo?
-Búscalo tú mismo. O... ¿te da verguenza?-Jon agradeció la negrura del armario porque acababa de ponerse rojo como una cereza. Pensó en la guardia de la Noche y en el juramento que había hecho.
-Eso te crees tú.- Con una mano torpe empezó a palpar a través de las ropas de Shana, primero busco bajó el cinturón de la cadera y metió la mano debajo de la falda de Shana para palpar si lo tenía atado a las piernas. La pelirroja no paraba de revolverse y se lo estaba poniendo difícil.
-Si sigues por ahí ... te vas a quemar.-Jon tragó saliva y sus manos se aflojaron durante unos segundos ante el comentario de ella. Shana aprovechó para soltarse, pero en vez de atacar decidió cambiar de estrategia. "Dioses por favor, perdonadme por esto". Levantó sus manos hasta tocar la cara de Jon y le dio un beso largo y húmedo. Como ella suponía el chico no supo como reaccionar y se quedó inmóvil durante unos segundos, al principio intentó resistirse pero los labios de Shana eran muy insistentes. Finalmente Jon olvidó a los Siete y su lengua empezó a abrirse paso dentro de la boca de Shana. La muchacha guió su mano hasta la parte de atrás de su corsé de piel y los dedos torpes de Jon (que al principio dudaban) empezaron a desabrocharlo, primero despacio y a medida que subía la temperatura más rápidamente. Shana notaba la respiración agitada de Jon y se dejó arrastrar por ese mar de lava. Revolvió el pelo de Jon entre sus manos y después se lanzó hacia su cuello, mordisqueándole debajo de la oreja. Oía como Jon se estremecía bajo sus labios y Shana aprovechó su momento, empezó a desabrocharle la chaqueta y pronto palpó un trozo de tela atado alrrededor del brazo, lo ignoró unos segundos para que Jon no sospechase que esas eran sus verdaderas intenciones. Bajo las manos hasta los pantalones y empezó a quitarle el pantalón, agradeciendo que Jon fuese tan torpe desabrochando corsés, cuando por fin lo consiguió Shana se quedó con un fino top y ella le tiró de los brazos hacia abajo para que se sentase, se subió encima de él y continuó besándolo. Notaba como Jon estaba perdiendo la cabeza... se notaba que nunca había conocido mujer, por otra parte ella aun era doncella pero sabía de sobra como funcionaban esas cosas, sabía que si seguía así tampoco ella podría controlarse.
-Lo siento, no me odies por esto.- Con un rápido movimiento en la oscuridad Shana se sacó de la bota una navaja y corto el nudo al lazo. Al estar encima de él tuvo unos segundos de ventaja para levantarse y abrir la puerta del armario. Jon la agarró por la pierna soltando impropiedades pero Shana consiguió soltarse a tiempo dando una patada. Sabía que el muchacho estaba "demasiado" alegre y que no sería capaz de salir en ese estado del armario. En el exterior todos esperaban expectantes.

-Maldito bastardo, ya podría haberse dejado la líbido en el muro, o al menos desahogarse como todo hijo de vecino. Así no hay quien gane.-Gruñó Tyrion enfadado al ver a Shana salir del armario solo con la camisa interior:
-Que orgullosa estoy de ti.-Sollozó Cersei encantada y fue a darle un fuerte abrazo a Shana quien aun estaba desorientada por la luz que le escocía en los ojos.

"Cámara del armario" Petyr y Catelyn

-Por fin tenemos tiempo para estar a solas Cat.
-No pienso jugar a ningún jueguecito contigo. No he venido aquí ni a buscar el poder ni a calentar mi cama como decía Varys. He venido a demostrar que Ned no era un traidor.
-¿Cómo puedes dudar de mis buenas intenciones mi señora? Yo quiero ayudarla...-Meñique buscó las manos de Catelyn en la oscuridad y añadió en un susurro.-...en todo lo que pueda. Porque siempre podrás contar conmigo.
-Entonces dame el pañuelo Petyr por favor.
-Puedo ayudarte de muchas maneras Cat, hay muchas maneras de ganar una partida de cartas.
-Pero no todas adecuadas...
-Según la perspectiva con la que se mire... y el objetivo deseado.-Petyr se acercó a Cat hasta que sus alientos se fusionaron.-¿Quieres el pañuelo? Tendrás que darme algo a cambio.
-No insistas Petyr, sabes que de mí no obtendrás nada, no soy una de tus prostitutas a las que puedas comprar.-Respondió Catelyn con asco en la voz.
-Y no lo quiero. Tu siempre serás pura para mí y nunca sería capaz de ponerte la mano encima sin tu permiso. Es solo que no soporto que alguien pueda ponerte la mano encima. No quiero que nadie te toque... que ni siquiera te mire.
-¿Deseas que esté sola aunque tú tampoco puedas estar conmigo?
-Así es, si te comprometes a eso, juro que te daré el pañuelo y todo lo que quieras. Sino puedes estar conmigo no estarás con nadie.
-Eres como el perro del hortelano.
-Solo quiero que te mantengas pura, que nadie te estropee, que nadie aparte de yo pueda ni siquiera pensar en ti. Me aborrece la idea de que otros fantaseen contigo. Si pudiera y tuviese el valor suficiente te congelaría para que tu belleza no se marchitase nunca. Te construiría un palacio de cristal donde solo yo pudiese admirar tu belleza.- A Catelyn empezaron a entrarle sudores fríos en la espalda y por primera vez desde que entró en la casa empezó tener miedo.
-Petyr... estás enfermo.
-...De amor.-El hombrecillo sacó un pequeño pañuelo perfectamente doblado de su bolsillo y se lo pusó a Catelyn entre las manos. Le regaló un beso en los labios y salió voluntariamente del armario.-Recuerda nuestro trato.

Catelyn estuvo tan sorprendida que no le dio tiempo a responder. No había aceptado nada pero tampoco le había dado tiempo a negarse.

"Cámara del armario" Sandor y Sansa

-¿Tiemblas? No tiembles niña, no te voy a comer

-No tiemblo, ser – respondía titubeante; El Perro se acercó aun mas al inocente cuerpo de Sansa – Por favor…

-Ves como si tiemblas – aunque ella no lo viera, una sonrisa se formo en los labios de él, aquello le divertía

-Deberíamos…

-¿Tocarnos? ¿Refrotarnos? ¿Sobarnos? – Hizo una pausa - ¿Fornicar? Habla

-Por favor, ser – decía a modo de suplica al tiempo que daba un paso atrás, para lograr poner mas distancia con aquel hombre

-La próxima vez – se pega a ella como el celofán para susurrarle – que me llames ser, te quitare tu estúpida virginidad de la manera que peor pueda imaginarte

-¿Disfrutáis asustando a las personas?

-No, yo disfruto matándolas

El Perro tomo la mano de Sansa con una dulzura impropia de alguien que ama segar las vidas de los demás; la chica no pudo evitar dar un salto en el sitio cuando sus manos se tocaron; aquello divirtió a Sandor que soltó una sonora carcajada.

-Toma – le dijo con tono seco a la vez que Sansa palpaba el lazo en la mano del hombre

-¿Me lo das? ¿Por qué?

-Tu tienes alguien que te quiere y que te espera fuera…yo no tengo a nadie

Las chicas saltaban de la alegría cuando vieron a Sansa con el lazo; mientras que ellos, señalaban y criticaban al Perro por dejarse vencer por una niña a la que le sacaba dos cabezas de altura.

"Cámara del armario" Brienne y Loras

-¿Por qué me odias Brienne?

-No te odio

-SI que lo haces

-No, no lo hago

-Si que lo haces

-Que no, que no lo hago

-Y yo te digo que si

-¿Por qué no te callas? Eres más cansino que una vaca en brazos

Cansada de los juego del caballero de las flores, Brienne lo empujo contra el trasfondo del armario; Loras se trastabillo, a lo que Brienne aprovecho para agarrarlo del pie y zarandearlo como si fuese una almohada o una gallina a la que hubiera que descabezar. En uno de los zarandeos, a Loras se le desprendió el lazo, el cual, llevaba elegantemente oculto y atado debajo de una capa de cabello.

"Cámara del armario" Stannis y Cersei

-¿No piensas hacer nada? – preguntaba Cersei

-¿Y tu?

-Robert ya se hubiera bajado los pantalones

-No soy mi hermano

-SI eso se ve, no tienes sangre ¿Cuál es tu problema Stannis? ¿Es que no se te levanta?

-¿Disculpa?

-¿Qué si no se te pone dura? Tu hermano se ponía cachondo a la mínima de cambio

Cersei se las prometía de ganadora, pero nunca hay que tomarse a la ligera el poder de un venado. Stannis en un arranque de ira, de poder o de querer demostrar algo, empotro a la leona contra el fondo del armario.

Stannis sujeto con firmeza con mano de hierro a Cersei del cuello, aproximo su rostro al de ella, para que notara su aliento en la cara.

-Soy mas hombre que mi hermano, soy mas guerrero que un león –le murmuraba a la misma vez que ella se arrodillaba – mía es la furia, mio es el trono…mio es el lazo

Sin apenas haberse dado cuenta, Stannis hubo despojado a Cersei del lazo que escondía bajo sus faldas y con la cabeza bien alta, sonriendo para sus adentros, salió de aquel mueble con la victoria.