Hola todos, no estaba del todo inspirada pero decidí forzar este capítulo un poco debido a la cantidad de apoyo recibido. Espero que lo disfruten.
_ ¿Por qué demonios hiciste eso perra? – gruño nuestro querido hanyou ya recuperando su forma original. – mientras despego su cara de la tierra.
_ Inuyasha te transformaste en tu forma youkai – le dijo la miko con una mirada vidriosa, y una cara muy muy sonrojada por las aun por las sensaciones que le había hecho sentir hace unos momentos.
Cuando el hanyou escucho esto se quedó frio, ¿había lastimado a alguien? Fue lo primero que pasó por su mente, se quedó mirando a kagome de arriba abajo tratando de descubrir alguna herida. Al no encontrar nada puso la atención de su olfato a sus otros compañeros de viaje. Miroku cargaba unas margas rojas en el cuello con unos delgados raspones signos de sus garras. Después noto que sango se agarraba el costado derecho, señal de que había sido golpeada. Sus orejitas bajaron al darse cuenta de que había hecho daño a sus mejores amigos por culpa de su maldita transformación.
_yo…. ¿los lastime?... – pregunto un inseguro hanyou con la mirada al suelo
Miroku y sango se voltearon a ver, con una mirada comprensiva. Sabían que Inuyasha por más violento y temperamental que fuera el jamás les haría daño a propósito, por lo que decidieron ser solidarios con el impertinente hanyou.
_ no es nada Inuyasha realmente estamos bien – dijo sango tratando de restarle importancia al asunto
_¡NO DIGAS ESTUPIDECES, YO ME TRANSFORME Y LES HICE DAÑO! …yo…yo. Solo….
Todos los demás se acercaron tratando de descifrar que era lo que quería decir
_¡MALDITA SEA LO SIENTO SI!... yo no quise hacerlo – mostrando en su cara una mirada tan patética que aunque no hubieran querido, habrían terminado dando su perdón.
_está bien Inuyasha sabemos que no lo hiciste a propósito, ahora vamos necesitamos ir con la anciana kaede por unas vendas – el hanyou se estremeció al oír la mención de vengas, puesto que él sabía que era el único culpable.
En la casa de la anciana kaede, todos se encontraban en círculo alrededor de una pequeña fogata. Kagome y kaede se encontraban atendiendo a sango y Miroku respectivamente, kirara parecía no presentar ningún problema solo se había aturdido por el golpe. Inuyasha permanecía en una esquina con la mirada agachada y las orejitas caídas, se veía tan patético que los demás compañeros no pudieron evitar sentir lastima por él.
_Inuyasha, cálmate nadie te culpa por lo ocurrido – exclamo kagome poniendo su mano en el hombro del hanyou el cual se sacudió alejándose como si su solo contacto le quemara.
_Inuyasha no te preocupes, la anciana kaede dice que es solo quedara un moretón, estaré bien en un par de días y su excelencia solo tendrá que dejarse la venda.
_ ¡ESE NO ES EL PUNTO MALDITA SEA! – Grito enérgico el hanyou- yo… pude haberlos lastimado
_tranquilo amo, eso no volverá a pasar mientras la señora kagome no niegue la afirmación sobre ella
Todos rápidamente voltearon a ver a la pequeña pulga que yacía sobre la rodilla de Inuyasha la cual había dejado sorprendido a todos.
_¡tú pequeño cobarde! ¡De seguro huiste cuando viste mi transformación verdad! – exclamo Inuyasha presionándolo entre sus dedos.
_amo me duele que piense eso de mí, yo solo trataba de esperar por usted para contarle esta información – dijo myoga con voz entrecortada por la presión que ejercían sobre su pequeño cuerpo.
_myoga por favor explíquenos lo que quiso decir hace un momento – interrumpió Miroku. Por lo que Inuyasha aflojo su agarre para que la pulga pudiera responder correctamente todas las preguntas.
_como ustedes sabrán, el lado demoniaco del amo Inuyasha ha hecho saber que tiene intenciones de hacer de la señora kagome su futura pareja – Inuyasha al escuchar esto se sonrojo hasta las orejas – sin embargo a nivel instintivo, el lado demoniaco también hace saber que al ser el macho alfa no acepta desobediencia por parte de la beta que en este caso es la señorita kagome. El siente que usted ya le pertenece y él va a atacar a cualquiera que trate de apartarla, aunque el hecho de que no haya matado a sango y Miroku es señal de que él nos considera a todos una manada, pero no se confíen, como pueden ver al ser el líder él tiene el derecho a castigar a quien se interponga en su replanteamiento sobre la señorita kagome. Por eso le mordió el cuello nuevamente para reafirmar que es solo de él y que su olor permanece en ella para alejar a los machos rivales.
Todos se quedaron en shock al escuchar esto, sobre todo kagome de la noche a la mañana paso de ser un cero a la izquierda para el muchacho que ama, a ser ya prácticamente su esposa.
_pero myoga fue el Inuyasha el que dijo que no tenía intenciones de aparearse con kagome – exclamo sango
_no importa lo que el amo haya dicho, es más que obvio que sus instintos han tomado el control de lo que quiere y esto es porque el a nivel instintivo el amo acepto que la am…. – myoga fue interrumpido debido a que Inuyasha lo aplasto con ambas manos y la cara completamente roja de vergüenza.
_¡CALLATE YA PULLGA DEL DEMONIO! Y TODOS USTEDES DEBERIAN METERSE EN SUS PROPIOS ASUNTOS- grito Inuyasha, debido a toda la vergüenza que sufría ya que casi estuvieron a punto de decir sus sentimientos hacia kagome.
_Inuyasha siento que estes avergonzado pero este es un asunto que nos concierne a todos, si hay algo que tiene que ver con esta marca en la señorita kagome que hace que te transformes debemos saberlo antes de que puedas hacer daño a alguno de nosotros – menciono Miroku sintiendo cierta empatía por el hanyou.
_¡MALDITA SEA SOLO MANTENGANSE ALEJADO DE MI Y DE KAGOME COMO YA LO OYERON LO DEMAS NO ES ASUNTO SUYO! – grito el hanyou saliendo de la cabaña a toda prisa.
Los demás se quedaron callados, después de aquel arranque de Inuyasha ninguno tenía ganas de hablar así que se fueron a dormir. Kagome no podía dormir su corazón de ella latía con fuerza, casi no lo podía creer lo que acababa de oír. Inuyasha…. ¿la amaba?, era casi un sueño hecho realidad, sentía que casi podría hacer un baile de la victoria ahí mismo. Llevaba horas dando vueltas en su bolsa de dormir pero no podía, así que simplemente decidió dar un paseo para despejar su mente. Camino varios minutos hasta llegar a un pequeño claro y se sentó a observar las estrellas, pensando en todo lo ocurrido y en nuestro queridísimo hanyou, cuando el sonido de una rama quebrándose la hizo salir de su ensoñación.
_ ¿quién está ahí? ¡RESPONDE! ….o gritare – pregunto kagome insegura
_aun si gritaras nadie podría escucharte estúpida – dijo el hanyou de forma tosca.
Kagome soltó el aire que tenía retenido en sus pulmones una vez que lo vio aparecer.
_ ¿Qué demonios estás haciendo aquí perra? – dijo el hanyou molesto por haber puesto en peligro su propia seguridad, aun no entendía bien esta cosa de los instintos y sentimientos que había desarrollado por ella desde hacía mucho tiempo y se veían claramente descubiertos por su lado demonio, pero aunque no los entendiera Inuyasha sabía que su principal preocupación era la seguridad de ella por cualquier cosa. Arriesgarse a salir corriendo en medio de la noche era algo estúpido y su demonio no estaba feliz con eso.
_lo siento, no podía dormir - murmuro la chica desviando la mirada sonrojada de el
_eso no es excusa perra, que tal si hubiese sido un demonio, ¿acaso eres idiota? - ante esta declaración kagome lo volteo a ver con fuego en los ojos.
_ ¿cuál demonios es tu problema? Además no tienes por qué hablarme así, yo puedo tomar un paseo si quiero. Además no es como si fueras mi dueño – Inuyasha al escuchar esto tuvo un tic en el ojo derecho
_¡me importa un carajo! No vuelvas salir así otra vez ¿me escuchaste? – dijo el hanyou con una mirada fija en ella
_ ¿o si no que? ¿Vas a morderme el cuello? – Inuyasha estuvo a punto de decir algo pero simplemente cerro la boca miro al suelo y se sonrojo levemente
Kagome al ver que no obtenía respuesta del simplemente suspiro y recargo su mentor en los brazos mientras abrazaba sus rodillas. Vaya que de ahora en adelante el viaje con Inuyasha iba a ser más que incomodo, más que alegre por lo que dijo myoga ahora que estaba frente al hanyou la situación se sentía tensa. Inuyasha camino hasta ella y se sentó a su lado. Se quedaron en silencio varios minutos simplemente disfrutando de la paz que les puede ejercer el viento y la luz de la luna mientras sienten el suave movimiento de la hierba debajo de ellos.
_ ¿Qué piensas? – pregunto Inuyasha
_mmmph… nada importante
_ si no es nada importante entonces puedes decirme
_ Pues…. Solo pensaba que otras cosas tendrían prohibido hacer para evitar que te enojes, sobre todo ahora que…ya sabes. Tengo esta marca – dijo la joven miko mientras se descubría el cuello para mostrarle la marca.
_fe! Simplemente haz todo lo que yo te diga y con eso no habrá ningún problema
_si claro, ¬¬ no en esta vida
_kagome, es en serio tienes que escuchar todo lo que te digo, en especial si estamos en medio de una batalla. En este momento no sé qué rayos este pasando con mi cuerpo. Pero solo sé lo que mis instintos me indican, y por el momento mi prioridad es tu seguridad perra. Si yo te ordeno algo, debo tener la seguridad de que me obedecerás y no expondrás tu vida en vano. – dijo el hanyou mientras se giraba para mirarla fijamente a los ojos.
_ no puedes pedirme eso, si veo que estas en problemas sin dudarlo correré a ayudarte como siempre lo he hecho
En ese momento Inuyasha la tiro del brazo para atrapar su pequeño cuerpo en su regazo
_inu...yasha – susurro una sonrojada y sorprendida joven.
_escúchame kagome, las cosas son diferentes ahora, siento mucho haberte obligado a todo esto, siento mucho no haber pedido tu opinión, pero hay algo de lo que no me arrepiento y es que voy a hacer cualquier maldita cosa para mantenerte a salvo, mi lado youkai no está dispuesto a correr riesgos contigo. Si no me veré forzado a castigarte y veras un lado de mí que no es humano en absoluto. – dijo un determinado peli plateado
_ ¿no me digas que te atreverías a golpearme? – dijo una chica algo insegura
_jamás haría absolutamente nada para lastimarte kagome y lo sabes
_ ¿entonces?
_existen otros métodos por los cuales podría dominarte – al decir esto sus ojos se tornaron rojos y bajo la mirada hacia sus pechos y después hasta sus muslos, haciéndole saber que el castigo que tenía en mente hacia que se le hiciera agua la boca. – aun no estas lista, pero si no quieres ponerme a prueba te sugiero que obedezcas. – dicho esto se levantó con ella en brazos en dirección de la cabaña
Continuara….
