Este capitulo se lo dedico a todos los Twilighters, esta saga nunca va a acabar, es para siempre, el que no hagan mas películas no significa nada. Me disculpan por el capitulo tan largo, no pude acortarlo porque es el penúltimo jeje.

Disclaimer:Los personajes no me pertenecen son de Stephenie Meyer y porque tiene plata y fama TODOS la envidian

Capitulo 7:Bella Swan

Me senté en la silla de la espaciosa habitación, el golpeteo del corazón de Jacob calmaba mis nervios, no los aplacaba del todo pero me hacia estar segura de que el despertaría tarde o temprano. Seguía acostado en la camilla, su respiración era calmada y normal, su hermosa cara morena estaba pálida y demacrada, moretones, cortadas y hematomas en todo su cuerpo se aprestaban para hacerme sentir culpable del sufrimiento del hombre en la camilla...Siempre lograban su cometido.

-Edward te llamó?-Le pregunté a Carlisle que recién había entrado.

-Si, dijo que ya llegó a Volterra...-El se puso las manos en los bolsillos del pantalón azul.

-Espero que no vaya a cometer una locura.-Gemí. Carlisle me puso una mano en el hombro, curvo los labios en una sonrisa.

-No lo hará, me dijo que el seria feliz si tu lo eras, decidió no interferir con tu imprimación.-Levanté una ceja, consternada.

-Um, confió en tu palabra, Carlisle.-El se aprestó a salír de la habitación, sabía que quería estar con Jacob...Carlisle lo puso en coma inducido para que sanara mucho mas rápido, podía tardar hasta 4 días así y los nervios me comían las entrañas.

El sol visitó las ventanas de la habitación, llenó la piel de Jacob de color, el impactante color de su piel relucía y morí por el aun mas. Me acerqueé a su camilla, no pude aguantar las ganas de tocarlo, pase mis dedos por la piel herida de su cara, moteada de morado y cortadas, la porción de piel que toque dio un respingo, me replique por la temperatura gélida de la piel que habitaba y me aleje abrúptamente, la luz brindo pequeños pigmentos cristalizados a mis manos, un arcoíris exploto en el cubículo, acaricie sus labios resecos e imagine esa boca erótica volviéndome loca de amor. Seth tenía razón. Lo de nosotros era una relación insana. Demente. Dañada sin posibilidad de reparación. Pero mientras mas me daba cuenta de esa gran verdad...No me importaba una severenda mierda. Lo amaba, no estaba bien, pero estaba bien para los dos. Me quedé sentada al lado de el por días, no supe cuantos fueron, lo único que se es que los días pasaron lentos,Cerré los parpados ya molestos de estar abiertos...Y esperé.

-Pensé que los vampiros no dormían-Susurró el dueño de mi universo recién despertándose de su letargo temporal. Abrí los parpados de repente, pude observar su cara adornada por una sonrisa y sus dientes blancos relucían.

-Oh...Dios mío.-Me arroje a su pecho, los brazos de el me rodearon, me apretó mas cerca de su cuerpo cambiado, ya no tenia esas heridas horribles y lo mire queriendome fundir en el.

-Tranquila, Bells, ahora dime que paso con el friki de tu esposo? Esta...? Está muerto?-Pregunto, su voz salió rasposa. Negué haciendo una mueca.

-No, el...El se fue. Estaba decepcionado por lo que hizo. Hasta llego a pedirme disculpas.-Dije esperando su reacción.

Jacob apretó los puños y las facciones de su cara se volvieron duras. Empezó a temblar bastante.

-Maldito sea! Si cree que se va a salir con la suya esta jodidamente equivocado, voy a buscarlo al fin del mundo y le descuartizare.-Pronuncio resentido. Cope su cara en mis manos.

-Ya nada nos ata a el, Jacob. Lo perdone por lo que nos hizo, haz lo mismo, si? No quiero tener nada que ver con el...Nada.-El miró mis ojos y aparto la mirada tercamente.

-Bella el nos ataco! Trato de matarme y de matarte! No vamos a cometer asesinato, va a ser justicia, entiéndelo!-Me toque la frente en señal de rabia y me aleje de el.

-No quiero ser una asesina, OK?! Y menos del hombre al que una vez ame!-Grité. El cerró la boca y miró al piso, luego a mis manos sorprendido.

-Le di el anillo a Edward. Cuando te digo que no tengo nada que ver con el, lo digo en serio.-Finalice y salí de la Casa de los Cullen bastante furiosa.

-Hey! Adonde vas? Bella!-Grito mi amante antes de ver mi figura desaparecer por el umbral de la puerta.

Era insólito que Jacob no confiara en mi palabra y mucho más porque toda la culpa caía en mi, como la mala del cuento. Era frustrante. Tome las llaves del Laborghini Evoque, lo prendí y las luces renacieron, la luna me acompañaba en el viaje no planeado, me largue de allí pensando en mi imprimado y en Edward. Por que todo salía mal? Por que no encontraba una solución adecuada? no! No! NO!. El motor gruño debajo de mi y la velocidad aumento. Iba a 300 km/h.

-Joder!-Golpee el volante, este quedo abollado en el frente. Presione los frenos y el carro dio un chirrido molesto, al detenerse mire a los lados, la casa a la izquierda se asomo a la vista, era pequeña, blanca y de aspecto acogedor, las tejas verdes la complementaban, sencilla...Pero parecía que nadie había vivido allí por un muy largo periodo de tiempo.

Me causo un sollozo melancólico.

El hogar de mi difunto padre, donde pase todos mis veranos en la infancia y el tiempo en el que gozaba de la inocencia más dichosa.

Le había insistido a Edward que nos quedaríamos con la casa. Me baje del carro, las memorias llegaron solas. Los viernes de pizza. Las cervezas y los juegos de los Lakers.

Extrañaba a mi padre ahora mas que nunca, el me aconsejaría en estas situaciones...Como lo haría mi madre, también. La noche en que Charlie murió, iba de pesca con Billy a la reserva de Quiam, los frenos fallaron, el carro se resbaló por un barranco cercano de la carretera. En esos momentos yo estaba haciendo de residente en el hospital St Vincent de Portland.

Jacob me avisó de inmediato pues...Billy había fallecido en el accidente junto a su gran amigo, Charlie. Renée estaba muy destrozada, tenía a Phil para ayudarla, sin embargo no era lo mismo, Charlie era el amor de su vida y a pesar de los contratiempos y su divorcio, siempre se quisieron.

Tuve que ver el cadáver de Charlie para identificarlo y si pudiera describirlo, me arrancaría el corazón de un cuajo si dijera que no me dolió...Ver sus parpados eternamente cerrados me dejaron echa un desastre...Renée murió muchos años después, hace exactamente 35 años, tuvo una vida plena y feliz, en mi mente predije que ellos dos se encontrarían en el paraíso, un lugar idóneo para almas puras.

Entre a la casa con la llave escondida en el florero desgastado a un lado de la puerta principal. Todo seguía como siempre. No pude permanecer mucho tiempo en esa casa. Nada me retenía. Pero en mi cabeza, rece por mis padres, para que me brindaran un pedacito de la paz de la que gozaban... Mi iPhone sonó, la melodía se escuchaba más fuerte en la casa por la soledad de las paredes con eco y me apresure a contestar.

-Dime-Dije fastidiada.

-Se que no quieres habla conmigo, pero esto es rápido. Mande los papeles a la casa de Charlie, llegara en 2 días. Cuando quieras puedes firmar y...Bueno, acabar con esto.-Se le quebró la voz en la ultima palabra.

-No me pongas todo el saco de culpa en la espalda. Los dos estuvimos en esto. Me tengo que ir. Te mandare los papeles cuanto antes.-Colgué sorprendida de mi misma. Ni en mis sueños mas salvajes, Edward se transformaba en un estorbo en mi vida,en nuestro noviazgo y el matrimonio el era lo era todo y ahora era una piedra en el camino. Y si ese era el problema? Si no estaba hecha para el matrimonio? O si me enamore de un ideal? De un vampiro que era muy bueno para ser cierto...? Y Jacob era lo opuesto a eso...? Un hombre que aceptaba mis faltas y el que a pesar de fallarle mil veces, seguía a mi lado. Incondicional.

Sopese una sexta incógnita...Y si mi destino era parecido al de mi fallecida madre, Renée? A ella le funciono la estrategia en el segundo round, con Phil, por que no se repetía eso conmigo? Negué con la cabeza y trate de esconder eso en la parte mas recóndita de mi cerebro. Y una necesidad carnal venida de los poros muertos de mi piel le gano a la necesidad primordial de beber sangre que no probaba desde que hirieron a mi amante.

Unas ganas horribles de ver a Jacob me acuchillaron por la espalda. Estaba enojada con el, pero El imán de nuestra imprimación nos atraía irremediablemente, el era mi universo, todo se convertía en banalidades si el no estaba conmigo, así que regrese al carro y acelere casi hiperventilando hacia la estilizada casa de los Cullen, una misteriosa presión me atraía a la gravedad de Jacob.

Mire por el retrovisor a la carretera despejada y el reflejo de mis ojos negros por la sed me saludaron. Anote mentalmente que necesitaba una nueva casa para vivir junto a el, una cerca de un zoológico o algo parecido.

Abrí el garaje y estacione el Lamborghini al lado de la Land Cruiser de Emmett quien estaba en India con Rosalie, Alice y Jasper.

Un aullido carnal salió de las profundidades del bosque, fue perturbador pero murió rápido y a la vez floreció otro aullido, parecía un llamado, como una madre llamando a su cría, me apreste para correr hacia la dirección de el sonido, los arboles y las partículas de la Tierra me rodearon al hacer la accion, era reconfortante, mientras mas me acercaba al sonido angustiante,un olor conocido golpeaba mi nariz, la criatura paró los aullidos e inicio una serie de gemidos desgarrantes.

Cuando llegue al lugar de donde provenía tal melodía trágica mire fijamente al lobo cobrizo, sus ojos lobunos estaban llenos de lagrimas, estas se estrellaron contra las hojas del naciente otoño, las orbes negras embelesadas reflejaban preocupación y algo mas que no supe identificar, el pelaje del animal empezó a contorsionarse, a convulsionar frente a mi transformando su apariencia licantropa en un hombre.

-Jacob...-Alcance a decir y fui raptada en sus brazos, en el calor ardiente de mi amante, el sollozaba en mi hombro como si se le fuera la vida en ello. El calor desnudo reconfortaba los músculos de mi cuerpo gélido, ya mas tranquilo. O eso creí hasta que la presión de sus brazos se volvió más fuerte como la presión de una boa contrictora.

-No me dejes solo...No me dejes solo nunca mas! Me Oíste, Bella? No sabes lo preocupado que estaba...Pensé...Pensé que ibas a volver con Edward...Me estaba comiendo el corazón de los celos...No me dejes...No te atrevas a irte de mi lado nunca mas.-Dijo con el corazón en la mano. Sus fuertes latidos pegaban contra mi tímpano una y otra amante temblaba, sin embargo no era por la urgencia de transformarse, era de dolor, el dolor que yo, una estúpida desconsiderada le provocaba. No podíamos estar separados.

-Estoy aquí, Jake. Siempre.-Susurre cerca de su oído , el siguió llorando frente a mi, lamí sus lagrimas con afán, una por una, tragando sus emociones. El se arrodillo y me llevo consigo a enterrar las rodillas en la tierra moteada de color ladrillo, el puso su cabeza entre mis senos cubiertos por la chaqueta de cuero y exhalo mi aroma como si fuera el oxigeno primordial para é los músculos de mis brazos alrededor de Jacob y admire el color café con leche de su piel, pose mis labios en el centro de su cuello plantando cuidadosos besos en ese lugar, mi lugar favorito, el hogar que era Jacob. Mi puerto seguro.

Sorbió su nariz en la chaqueta de cuero negro y me reí del niño frágil en mis brazos, se veía tan tierno que lo llene de caricias vírgenes por sus mejillas, sus parpados, sus orejas, su cuello, su cara por completo. Esta era mi misión en la eternidad cerniéndose frente al futuro. Hacerlo feliz.

-Se que me sobran motivos para que me odies, pero por misericordia de Dios, si es que existe, me amas. Eres mío. Y como algo mío, te juro que cuidaré de tu amor, Jake.-Sellé sus labios con mi boca haciendo legitimo mi juramento. El entrelazo su lengua con la mía y empezó una balada erótica, una oda sensual a la historia prohibida del amor pícaro.

-Bella!-Gimió, sus vellos se crisparon por mi piel congelada. Estruje sus testículos expuestos en mis manos y deje un camino desigual con mis labios, hasta posar mi cara en su vientre bajo.

-Esto.-Tome en mi mano derecha su pene duro.-Es mío.-Lamí la punta de su glande y masturbe el tallo, Expedia un olor masculino, sexual y pronto libero gotas de humedad, las lamí desesperada. Mi vagina clamaba por atención.

-aahg.-Gruño el y atrajo mas mi boca a su miembro, me empujo del cabello hacia atrás y hacia adelante, logro la dominación de mi boca atragantada de su pene vicioso. Jacob luchaba por respirar grandes bocanas de aire, sin respuesta de la naturaleza, el corazón se le salía del pecho y sus latidos corrían un maratón. Me sostuve de su espalda baja con los brazos y yo misma embestí más fuerte y rápido.

Los testículos hirvientes chocaban contra mi barbilla marmórea, el splash que producía era considerado una blasfemia. Sus manos constrictoras tomaron mi cabello desde la raiz, mentalmente di las gracias por convertirme en vampira.

No habría sobrevivido ni la primera ronda de sexo con Jake.

-Aj-Gemí. Jacob paro sus movimientos y todos los músculos de su cuerpo se tensaron. El acaricio mi nombre en un grito de liberación. Su semen lleno mi boca y lo trague todo como el elixir vital que era.

-Oh dios, me encanta cuando haces eso. Eres tan...Sexy.-Dijo el con voz entrecortada. Retire su pene de mi boca y retire los restos de sexo de mis labios. Le sonreí orgullosa.

-Tu lo eres, mi amor. Ahora vamos a la casa, necesitas reposo.-El bufó, un poco molesto.

-No soy un débil humano. Ya estoy bien.-Sonreí aún mas mostrando mis dientes blanquecinos.

-Si, me lo acabas de demostrar!...Estas muy bien.-Dije mirando todo su físico. El rio sus ojos tenían un brillo misterioso.

-No seas aguafiestas, Bella. No voy a preferir estar en una camilla a follar lo que es mío y menos en casa de los Cullen.-Me mordí el labio negando con la cabeza.

-Eres un niño insolente. Soy tu doctora y te digo que debes permanecer en cama...-Puse las manos en su pecho y sentí que mis ojos estaban en llamas.-Conmigo.-El suspiro embrujado por mi y me cargo en sus brazos hasta la reserva La Push...En donde hicimos el amor como quimeras en celo.

El sol se cernió en el cielo, descubrio a las sombras ocultas y la luz naciente entro por la ventana de la habitación arruinada, lo único que se escuchaba era la respiración calmada de mi amante inconsciente.

Baje mi cara para poder mirar su rostro angelical, su nariz pegada a mi pezón izquierdo no hacia las cosas fáciles, era demasiado hermoso.

A pesar de haber tenido una maratón de sexo, el tener su cuerpo pegado al mío causaba la misma reacción. Una piscina de humedad en mi entrepierna. Y las ganas horribles que tenia de enterrar mis colmillos en su exquisito cuello.

Tragué el veneno acumulado en mi boca. Gruñí y lo aparte de mi sintiéndome vacía al vestí con una camisa negra de Jacob, unos pantalones de cuero pegados y con solo esas prendas, sin ropa interior ni zapatos me apreste a salir de cazar YA.

-A donde vas?-Dijo la voz adormilada de Jake. Me voltee para enfrentarlo.

-A cazar, estoy sedienta. Tu aroma no me hace las cosas mas fáciles.-El pestañeo varias veces y se arreglo el cabello largo con sus dedos. Se veía adorable, desnudo y adormilado.

-Yo te acompaño.-Me dijo. Yo negué con la cabeza rotundamente.

-No. Me gusta cazar en solitario, así estoy en sintonía con los olores de mis presas.-El volteo los ojos, fastidiado.

-No voy a estar contigo exactamente! Solo voy a estar por la zona...-Me voltee y camine hasta la cocina ignorándolo.

-Haz lo que quieras, pero no te alarmes si te confundo con un oso y traspaso tu cuello con mis colmillos.-El me abrazó por detras y me besó el cuello. Me aleje como si hediera.

-Que coño te pasa?-Protestó.

-Estoy sedienta ya te lo dije. Sera mejor que me apresure o voy a atravesarte la garganta.-Le Preparé unos sándwich e hice jugo de naranja a velocidad vampírica y plante un dulce beso en sus labios hinchados por la acción de la noche anterior.-Te veo en el bosque, amor-Sonreí solo para el. Él me abrazo y me comió la boca con posesividad, me nalgueo el culo con bastante fuerza y me dejó ir.

-Te ves sexy con mi ropa puesta, chupasangre.-Le saque el dedo grosero excitada y sedienta. El se carcajeó divertido.

Sali de la casa pirada hacia la zona de los pumas. Me concentre exclusivamente en el olor de los felinos en cuestión y localice uno cerca del arrollo, el animal estaba alerta, sus patas se flexionaron a cualquier punto que le proporcionara una huida. Había escuchado mis pasos desesperados y se había largado.

-Joder!-Gruñí. Estaba tan sedienta que no tenia tiempo que perder y corri a perseguírlo y salte para agarrarlo, mis garras lo alcanzaron, el puma protesto la intromisión de mis garras en su cuello y luego enterre mis dientes en donde la sangre pulsaba mas fuerte, su carótida. El puma convulsiono por un rato e intento destrozar mi carne de acero con sus garras y no logro su cometido. Termine de alimentarme de su sangre, pero no me sacie. Así que canalice mis sentidos en la presa siguiente. Acabe alimentándome de 6 pumas. No sabia que estaba tan luego, no lo sabia porque había estado preocupada al extremo por Jake y no podía enfocarme en nada mas que su salud.

-Acabando con la fauna salvaje?-Mire a mi lado, la gran sonrisa de Jake ilumino todo a su paso. Sonreí igualmente. Llevaba unos shorts cortos y el cabello mojado. Perfecto.

-En realidad si-Reí un tanto nerviosa-Tenia mas sed de lo que pensaba.-El sol me dio en la cara y vi mis manos hechas de diamante en bruto. Jacob me miraba contemplando los miles de colores que producía mi piel vampirizada.

-Diosa...-Alabó.Se pego a mi y olí el perfume natural que emanaba. El olor mixto de tierra, madera y masculinidad embotaba mis sentidos.

Algo hizo clic dentro de mi ser, suspire enervada y cerré los parpados disfrutando de su toque, repasó sus manos en ebullición por mi cuello, acariciándolo, amándome...Y como respuesta la piel fría acepto la intromisión hirviente de mi amante.

Bajó trazando una línea desigual con sus dedos hasta mi mano derecha, me regalo un beso mojado en la palma e hizo trizas mi auto-control.

Amarré su cabello nocturno desde la raíz con mis manos y lo estampé contra un árbol cercano, el árbol, débil en comparación a mi se tambaleo, mas Jacob aulló excitado. Lo bese violando su boca con mi lengua, Jacob, un muy dispuesto rehén me siguió el juego y me levanto de las nalgas obligándome a rodear su cintura con ellas.

-Hazme el amor, Jake.-Le pedí.Su cuerpo respondió, embistió su erección creciente contra mi pelvis y me bajo el pantalón de cuero hasta los muslos, copo uno de mis senos por encima de la tela negra protegiéndolos y pellizco el pezón duro. un gemido exuberante se apodero de mi boca ahora atacada por sus labios, estos se acoplaron a la perfección, su saliva tibia aplacó mi veneno y se unieron apenas coexistiendo como el agua y el aceite, diferente a las bóvedas bucales que manteníamos unidas, danzando a un ritmo inmaculado pero obsesivo y perturbador.

Dos de sus dedos entraron a mi vagina, Jacob los movió con ímpetu, violencia y necesidad carnívora. Inconsciente del mundo, mas no de mi amante grite su nombre implorando al infierno salvación cuando el orgasmo se apodero de mi ser.

Rasgué la tela del jean protegiendo sus nalgas y lo hice entrar en mi, su pene expandió levemente mi vagina, la sensación era intensa pues tenia aun retazos de mi increíble orgasmo y mis paredes aun se contraían en pequeñas replicas.

-Aaah! Bella! Joder!-Me grito Jacob.-Eres increíble.-Me agarro el cuello desde atrás con su mano y empezó a embestirme, la posición hizo que la penetración fuera todo lo que podía sentir, solo Jacob. Era como si viviera en el. Enterrada en su universo.

El presionó sus dedos contra el punto de carne mas sensible que había en mi y simultáneamente me follaba sin compasión alguna. Mis garras penetraron sus nalgas y la excitación corría por mis venas, en una autopista infernal de sensaciones acelerando a toda marcha en mi interior.

-Mas! Dame mas, Jacob! No tengas compasión!-Solte fuera de mis amante violentó mi cuerpo, rasgó la camisa que cargaba por el centro de esta, los botones salieron disparados a todas direcciones, mordió mis pezones y como un carnívoro su amor me devoró por dentro, el rebote de mis nalgas contra sus testículos era infame, la posesión carnal de la que era victima bloqueaba los sentidos desconectados que pululaban en algún lado recóndito de mi mente.

Mi amante me absorbía...Lo tomó todo de mi. Incluyendo mi vida arrodillada ante el.

Viendo su mirada, sus ojos viciosos y cubiertos de adoración abracé el orgasmo que estrujó su pene en tsunamis de pasión.

El gritó, enseguida se corrió, su semilla caliente quemó todo a su paso, candela llameante lamió cada rincón de mi y mi amante mordió mi cuello gélido. Al terminar el ritual sexual, le di un beso francés.

Jacob me correspondió de una manera tierna, me abrazó y nos tiramos a la grama cubierta de hojas regulando nuestra respiración. El sol se podía entrever por las ramas imponentes de los arboles rodeándonos.

-Bella...-Acaricio mi nombre con la la cara para poder admirar su cara mejor. Algún día iba a dejar de ser mas y mas hermoso? No lo creo, pensé.

-Jake...Quieres vivir conmigo?-El no se sorprendió, aquella sonrisa que me fascinaba apareció en su cara.

-Vivo contigo. Aquí y donde quiera que te encuentres.-Puso su mano en mi pecho, en donde se encontraba mi corazón eternamente hechizado y durmiente.

-Voy a hablar con George, de seguro tendrá un buen lugar en donde podamos vivir tranquilos.-El puso los ojos en blanco. Sonreí dentro de mi.

Cuando Jake conoció a George, el decorador de interiores, arquitecto y dueño de unos bienes raíces personal de la familia Cullen y un fiel amigo de Carlisle, Edward y yo estábamos cambiando el diseño de la cocina de la casa Cullen, mi amante y Edward estaban devanándose los sesos de los celos por la intensa mirada rojiza de George puesta en mi. Si no hubiera sido porque era un profesional en lo que hacia, lo habrían descuartizado entre los dos.

-También busca un lugar en tus pantaletas-Refunfuñó. Reí divertida a mas no poder. El se tenso y frunció el ceño.

-Que celoso eres!-Dije,Jake me miro para nada en broma.

-No es ser celoso! Protejo lo que es mío.-Prensó mas sus brazos.-Es más, mañana vamos a ir los dos a su oficina, ese maldito chupasangre baboso no va a coquetear contigo en frente mío. Eres mi hembra!-Bramó como un verdadero hombre de las cavernas. Pase mi mano derecha por el contorno de su cara, de inmediato cerró los parpados disfrutando de mi toque frío.

-Sabes que, Jake? Me gusta verte celoso...Porque no puedes imaginar lo que sentía cuando imaginaba que te ibas a imprimar de alguien...Me ponía tan furiosa. Es como se hace justicia. No eres el único que ha sufrido.-Susurré. Mi amante agarro un mechón de mi cabello, exhalo el aroma y su expresión reflejaba satisfacción.

-Eres la única, Bella.-Dijo y fui testigo de sus perlas negras siendo expuestas a mi abrazándonos por un largo tiempo, hasta que el sol se despidió siendo reemplazado por una luna tímida, apenas visible...

Contemple la carta perfumada y de un papel costoso en mis manos. En el centro de la pretenciosa carta estaba un sello conocido. Lo abrí emocionada, a la vez con un sentimiento parecido a la desilusión.

Me mordí el labio al leer la primera línea de la primera pagina de dos.

"Vuelves a ser Isabella Marie Swan Dwyer, Quiero que sepas que esto no cambia el lugar que te has ganado en mi corazón. Tuyo, Edward Cullen.'' El resto de la carta eran transmites ya hechos y sellados por nuestros abogados... Y ahí caí de cabeza a la realidad.

Todo terminó.

No queda nada mas que recuerdos. Mi luna de miel, mi vida con el...Ya nada de eso importa.

Unos brazos conocidos me tomaron los hombros desde atrás.

-Estas bien?-Asentí segura.

-Si. Es difícil ver esto cuando has pasado medio siglo con una persona.-Mi amante me dejó sollozar en su pecho. Me dejó llorar por mi ahora ex esposo.

De nuevo volvía a ser Bella Swan.

Una nunca sabe cuando termina o empieza todo. Llegamos a la vida ciegos y sordos, al nacer y al morir vivimos en una ignorancia perpetua. Pero lo hacemos. Lo hago siendo una inmortal. Sin aquel a quien una vez le pertenecí y con mi amante besándome el alma.

Este capitulo en lo personal es mi favorito. Lo disfrutaron tanto como yo?