Introspección: Un plan estratégico de publicidad y una mentira conectan a un político corrupto y a una socialité caprichosa.
Sumary: ¿Qué se necesita para llegar al cielo? Una escalera. Un trato entre el sol y la luna. Una mentira.
Disclaimer: Bleach y todos sus personajes pertenecen a Kubo Tite. No busco lucro ni nada por el estilo.
Notas:
El texto en itálica (cursiva) es para hechos pasados, flashback.
No generalizo a los políticos, quiero pensar que hay sus excepciones.
Sakura-chan: Hola. Si se puede cdecir que si ya entramos de lleno a lo medular de la historia. Y no mujer, porque verguenza?, claro que habrá lemmon jeje (soy una sucia, lo sé). Gracias por leerme y saludos.
ichiruki-fan: Hola. Ya habrá con muchas cosas que espero te guste. Gracias por leerme y saludos.
yoxxa: Hola. jeje pues bien así bien estructurado no he? le quito le agrego cosas, por ejemplo el capítulo VI lo modifiqué como mil veces porque no me gustaba como quedaba. Y ya verás que lo les esperará a esos dos. Gracias por leerme y saludos.
Alexis: Hola. jejeje si ya cayó la pobre pero quien sabe quien de los dos la va a pasar más mal ;) hasta donde llegarán? uhmm jeje ya verás. Gracias por leerme y saludos.
Mei Fanel: Hola. Si con ello trae muchas cosas y preocupaciones, ya leerás eso más adelante. Gracias por leerme y saludos.
Stiff: Hola. jaja si verdad? pero era obvio, lo interesante es 'como' se forma toda la cosa ;). Espero el sig. cap te guste. Gracias por leerme y saludos.
Y después de responder los review que me faltaban paso a agradecer en forma general: nanda18, Anita509, Sakura-chan, yui makino, Karenangel, Hikari Evans,metitus, ichiruki-fan, yoxxa, Alexis, Fumiis Tyrs, Chibbiruchi, Mei Fanel, tokiro-goi, Koriitah, STIFF, rinxxav Uchiha Katze, Naoko tendo, AStephanie, kaoru240, Ireth I. Nainieum, Death God Raven y a todos aquellos y aquellas que han estado siguiendo esta historia y les gusta hasta el momento.
Hola a todos y todas, he estado cargadisima estos días de cosas en la Uni y aparte me estoy enfermando y eso no ayuda mucho que digamos jejeje pero eso no evita que les tenga el capítulo VII que ya definí los lunes para actualización. Espero les guste y gracias de antemano por su lectura y comentarios.
P.D: Lo único bueno y a medias que hará el PRD será conformar un bloque opositor en el Senado para echar abajo el incremento de impuestos, a ver cuanto les dura. Ahh pobre de mi México, se está yendo a la mierda y todo por ese paquete fiscal, malas decisiones y no se cuanta mugre más.
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"Para mí, la política no es más que la búsqueda del poder privado por parte de determinados individuos. Pueden disfrazarlo con cualquier ideología, ponerlo en los términos de las tonterías románticas o filosóficas que quieran, pero en esencia es una búsqueda privada del poder". - Jim Morrison
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Capítulo VII
"Causa & Efecto"
Cuando se presentó en la universidad para dar inicio a sus clases, se sintió extraña, aunque ya se había acostumbrado a ser el centro de todo desde la aparición de Kurosaki en la universidad, pero ésta vez se sentía más hostigada al ir en los pasillos, las miradas y los murmullos se había reforzado de forma impresionante pero nadie se atrevía a decírselo.
Al llegar a su aula y entrar se encontró con varios de sus compañeros quienes a penas y la saludaron, fue a sentarse en su pupitre y mientras pasaba el tiempo a que iniciara la primera clase se puso a pensar en qué demonios estaba pasando y porqué todos la miraban de esa manera… no le gustaba para nada el trato.
De un momento a otro despertó de su trance al escuchar que algo caía en la superficie de su escritorio y una voz le exigía una explicación.
— ¿Me puedes explicar que significa esto? —
Rukia levantó la mirada y se topó con el rostro de Kiyone, quien frunciendo el ceño aguardaba una muy buena y coherente explicación. La morena se extrañó más pero por inercia miró a aquello que había caído en su pupitre, encontrándose con su propia imagen y la del pelinaranja acaparando toda la primera plana de la sección de sociales, lo que más le traumaba era el hecho de que dicho reportaje sobre la reunión de anoche era que la señalaban como la 'novia' de Kurosaki, cosa que era totalmente incorrecta… sólo estaba 'conociendose' que no era lo mismo.
—No es lo que parece…— Fue lo primero que se le ocurrió decir a su castaña amiga, quien no conforme se cruzó de brazos.
—No sabía de tu noviazgo con Kurosaki Ichigo— Le recalcó Kiyone, no le molestaba que saliera con él, lo que le enfadaba era el hecho de que siendo amigas no hubiese tenido el valor de decírselo.
—No tengo ningún noviazgo con él— Se defendió de tal acusación con mucha seriedad, levantándose del asiento para enfrentar a Kiyone.
—Ahí lo dice…— Respondió Kiyone señalando su fuente de información que calificaba de verídica.
—El periódico está mal… ¿o le crees más al periódico que a mi? — Se quejó al instante, reteniéndole la mirada. Le resultaba increíble que su amiga dudara de sus palabras y se dejara guiar por lo otras fuente decían.
Kiyone no supo que contestar, se quedó sin palabras.
La discusión pudo continuar si no fuese por la pronta interrupción del profesor.
— ¿Señorita Kuchiki, Señorita Kotetsu, serían tan amables de tomar asiento y guardar silencio? Arreglen sus problemas en otra ocasión—
Rukia le tomó la palabra y se acomodó en su asiento, ya sería más tarde cuando pudiese dejarle en claro la realidad de su situación con Kurosaki.
Una reunión más de tantas de ahí hasta la semana previa a los comicios, pero ésta vez todo el enfoque estuve en su persona y en su participación en el evento de anoche. La directora de campaña y sus colabores reunidos todos en torno a la redonda mesa se encargaron de hacer las correcciones y asumir nuevas al dichoso plan de estrategia publicitaria.
—Tengo que felicitarte, supiste componer muy bien la situación al regresar a la fiesta llevando del brazo a Kuchiki, todo mundo estaba tan pendiente…— Yoruichi se encargó de congratular al pelinaranja por su buena participación, aunque al principio la estaba arruinando con su actitud supo arreglar ese detalle llegando con la morena, algo que causó revuelo pero más con reporteros dado que era un hecho casi 'insólito'.
Ichigo aún hastiado miraba su imagen en el periódico en la sección de sociales, acompañado de la ojiazul-violáceo, tenía que admitir que se sentía expuesto, incluso débil por dejar entrever su lado 'amable' al posar con ella. Le repugnaba verse en la primera plana.
—Si hubieras visto la cara de Matsumoto y de su cliente…— Seguía comentando la de piel canela mientras rememoraba los eventos pasados, llena de presunción.
Ichigo no lograba entender porque tanto orgullo de Yoruichi, aunque ahora que lo recordaba, la de ojos ámbar siempre tuvo una rivalidad laboral con Rangiku Matsumoto, la directora de campaña de Ishida. Era normal que se sintiera triunfante.
—Si, si gracias— Dijo fastidiado de tanta felicitación y elogios por su labor — Ahora que sigue…— Acotó, queriendo saber lo que consecutivo, para de ahí trazar su plan con Kuchiki Rukia.
—Proselitismo, visitas a algunos puntos importantes para captar seguidores, entrevistas en prensa y televisión… Lo de siempre… aunque tengo que pedirte de que te exhibas en público con Kuchiki, que la gente te vea, se interese, se comprometa con tu persona…— Respondió Yoruichi muy animada, aunque tenía el presentimiento de que a lo último, Ichigo iba a negarse.
— ¡¡¿Qué?!! ¡¡¿Qué me exhiba?!! ¡¡¿No te bastó con lo de ayer?!! — Se exaltó al instante, como era de esperarse. Ichigo sentía que más bajo no podía caer, le pedía el imposible, lo ridículo. No era un payaso.
—Pensé que ya habíamos arreglado esto… si quieres que tu campaña tenga éxito, hazlo. Aunque a estas alturas me da igual si lo arruinas, a fin que a mi me pagan de todas formas— Dijo al aires de desinterés, mirándose las uñas, pero quien la conocía sabía que las palabras recientes eran más que falacias, claro que le importaba pero a veces había que usar el escarmiento para lograr que actuara de la mejor forma posible.
La maldijo para sus adentros, sin dejar de fruncir el ceño y poner esa actitud hosca, una vez más tenía que caer rendido a sus consideraciones… el poder, el maldito poder lo impulsaron a aceptar.
—Bien como quieras…— A penas dijo, más a fuerzas que de ganas pero lo confirmó. No estaba seguro de que carajos iba a hacer pero ya saldría algo, quizás se asesoraría en esas tontas revistas juveniles o con alguien que supiera del tema.
—Discúlpame…— Murmuró Kiyone, apenada por su actitud fuera de lugar al reclamarle el asunto de Kurosaki, asunto que estaba más que claro.
—No te preocupes… el problema es que no puedo convencer a tantas personas de que fue error de la prensa…— Dijo desalentada mientras caminaban en compañía de la castaña ceniza.
Para ese entonces aquellos que leía en periódico y la conocieran o no ya deberían estar con la idea de que era novia de Kurosaki, cuando realmente no era así pero aunque quisiera aclarárselo a todo mundo, era imposible. Además, no iba a perder su tiempo en eso, pero si consideraría reprochárselo a la editorial y quizás al pelinaranja. Lo que más la desconcertaba era su hermano, seguro ya debía estar enterado del asunto 'gracias' a sus 'nada' chismosas secretarias; pero temía a su furia, y no estaba lista para responder todo un interrogatorio sobre su relación con Ichigo, lo más seguro es que llegando a casa su Nii-sama no se lo pensaría dos veces para saber la verdad.
—Pues también tendrás que explicárselo a Renji… no parece estar de muy buen humor que digamos— Escuchó que le dijo Kiyone, Rukia por inercia levantó la mirada y se encontró con el pelirrojo, quien le esperaba a las afueras de la Universidad con las manos en los bolsillos, recargado en su automóvil oscuro, con mirada seria.
—No puede ser…— Murmuró a penas, sin poder creer que estuviese pasando por algo así. Echó una mirada a Kiyone y agregó —Nos veremos mañana…— Y soltó un suspiro previo a caminar rumbo al muchacho pelirrojo, tratando de comportarse de manera natural, como si nada pasara.
—Que agradable sorpresa… viniste por mi— Dijo Rukia con sonrisa fingida una vez estando frente a frente al pelirrojo.
— ¿Me quieres explicar que significa esto? — Por arte de magia le mostró una vez más la mentada primera plana que protagonizaba con el pelinaranja, con tono exigente y molesto.
Esperaba que se lo echara en cara, más no de esa forma tan espontánea y severa. Bajó la mirada y le habló tranquilamente.
— ¿Podemos discutirlo en el auto? — No quería hacer show y desfiguros en público, ya tenía suficiente con aparecer en el periódico.
Renji no le quedó opción así que esperó a que la morena se adentrara al automóvil para después seguirla, en verdad había muchas cosas que necesitaba que le explicara.
Estando dentro del vehículo y sus asientos, volvieron al centro del tema.
— ¿Desde cuando tienes una relación con Kurosaki? — Preguntó el pelirrojo, asumiendo que era verdad. Rukia no pudo esconder su sorpresa.
—No tengo ninguna relación con él— Se defendió con la verdad, mirándole de reojo.
— ¿Ah no?... Entonces un medio tan confiable como la prensa está mintiendo ¿no? — Ironizó, Renji solía dudar de rumores y cierta información, pero que un medio tan respetable como la prensa lo afirmara de tal manera era lo que lo convencía y le molestaba haberse enterado de esa forma.
—Si…— Dictaminó Rukia con mucha seguridad y rigidez, le comenzaba a molestar su actitud.
Eso fue el colmo para el pelirrojo.
— ¿Cuánto tiempo tienen juntos? ¿Un mes, acaso dos? — Alzó un poco más la voz mientras seguía soltando preguntas cargadas de irritación, a espera de respuestas — ¡Al menos ten el maldito valor para aceptarlo! —
— ¡¿Aceptar?... Bien… te diré la verdad… No es mi novio pero estoy comenzando a salir con él ¿feliz? ¿ya estás contento?! — Se exasperó de tanta exigencia y acusaciones falsas, sonando irónica al finalizar su frase.
Renji quedó perplejo… así como si nada se lo decía… estaba molesto, dolido, se sentía traicionado… Todo ese tiempo que estuvo al pendiente de ella, tratando de convencerla de volver con todo tipo de regalos costosos que podía darse el lujo de comprarle debido a su inflado sueldo y ella sonriente recibiendo cada detalle, alimentando sus ilusiones con una simple caricia… para después desairarlo… le había estado viendo la cara.
Renji sonrió socarrón al caer en cuenta de su mala suerte, prácticamente ella lo había utilizado para su propia beneficio…
—Bájate del auto— Le exigió cambiando su semblante a uno serio. Rukia ya lo veía venir, era normal su actitud, así que abrió la puerta y antes de desbordar le murmuró:
—No era mi intención lastimarte—
Con la mirada puesta en frente notó su delgada silueta pasar por enfrente del auto para tomar un rumbo que le era desconocido mientras trataba de controlar sus emociones. ¿Qué no había sido su intención lastimarlo? sin embargo lo había hecho, con toda alevosía y ventajas, en esos momentos sólo podía hacer una cosa: desearle suerte, una que a su criterio no se merecía.
Aún siendo las 9:30 de la noche y aprovechando la ausencia de su hermano, había preferido salir con Kurosaki que quedarse encerrada pensando en su turbio día. Cuando le vio a las afueras de su casa, esperando, extrañamente se sintió plena, ni en sus más guajiros sueños creyó pensar algo como tal de él, pero después de un tormentoso día, era bastante confortador verlo. Al menos con él podía estar tranquila.
En el trayecto no hablaron de mucho, sólo lo necesario pero nunca tocando el tema de su aparición en la sección de sociales y mucho menos de la afirmación hecha por el periódico local, era algo que la avergonzaba.
Sin embargo se quedó sorprendida al llegar a su destino en esa dichosa 'cita', no se trataba del sitio más lujoso y extravagante en todo Tokio, no, no era lo que esperaba de alguien como Ichigo. No pudo evitar echarle una mirada incrédula al pelinaranja al bajar del auto y corroborar que en efecto se trataba de la famosa cadena de comida rápida de enorme M.
—Eres todo un romántico…— Ironizó la morena con cierto fastidio, mientras resignada caminaba por el sendero de concreto que la llevaría hasta la puerta.
Ichigo no dijo nada, se encogió de hombros y la siguió a unos cuantos pasos. No era su culpa, no estaba dispuesto a gastar una exagerada suma de dinero por una simple 'cena' en Aragawa. ¿Para qué?. Por algo existía McDonald's.
A penas cruzó la puerta y las miradas se centraron en su persona, Ichigo no se inmutó y guardó compostura, a penas pudo escuchar unos murmullos pero no dijo nada, continuó con su camino para reunirse con la morena.
— ¿Y bien? Que vas a invitarme…— Le cuestionó ella con una ceja enarcada, cerca del mostrador.
—Pide lo que quieras, es más, pide por mi lo que sea que escojas me gustará— Se jactó de darle la libertad de elegir.
Rukia se encogió de hombros y ordenó lo que le apeteció, de manera rápida la dependiente le completó su orden en aquellas bandejas plásticas mientras el pelinaranja se encargó de pagar con la tarjeta. Cargando sus respectivas bandejas fueron a sentarse a un rincón, sin embargo en el trayecto accidentalmente Rukia chocó con una persona, la cual al girarse se llevó la sorpresa de su vida.
—Ichi-nii… que sorpresa— Dijo la joven de cabellera negra al mirarlo, sorprendida, no pudo evitar mirar a la ojiazul-violáceo que acompañaba a su hermano.
—Karin… ehh…— Fue lo único que se le ocurrió decirle a su hermana, realmente no creyó encontrarla ahí, ¿a caso la ciudad era tan pequeña?.
Karin dudosa miró al muchacho de hebreas naranjas y a la morena, quien no entendía cual era la relación entre esos dos, pero por la forma en que ella se le dirigía tenía el presentimiento de que eran muy cercanos.
—Te presento a Rukia… ella es… mi…— Pronunció presentándosela aunque no sabía bajo que adjetivo.
— Si, si ya sé no tienes que explicármelo... — Dijo seria la menor, ya tenía más o menos una idea de qué eran precisamente. Pasó su mirada a la ojiazul-violeta y le sonrió a penas —Mucho gusto, soy Karin… hermana de Ichigo—
—El gusto es mío— Respondió Rukia con una leve reverencia ya que no podía escuchar su mano dado a la bandeja.
—Creo que será mejor que me vaya a mi lugar… Hasta pronto— Fue lo único que dijo la menor, se sentía fuera de lugar, como si les 'estorbara' de cierta forma, así que prefirió marcharse a su lugar unas mesas más adelante no sin antes despedirse.
Llegaron hasta los cupos libres en el rincón, frente a frente tomaron asiento y se dispusieron a degustar de sus 'nada' nutritivos alimentos.
—No me habías dicho que tenías una hermana…— Comentó Rukia en cierto momento, serena.
—De hecho tengo dos…— Soltó Ichigo con cierta normalidad, mirándola.
— ¿Y la otra es mayor que tú? — A la morena le causaba mucha curiosidad los datos familiares del pelinaranja, prácticamente y de lo que se conocían, él nunca había habladote esos temas.
—No. Yuzu tiene 20 años al igual que Karin, son mellizas— Le hizo saber, era realmente extraño que le hiciera esas preguntas, no le molestaba pero no esperaba que se interesara ene se tipo de detalles.
— Ahh… y… ¿a que se dedican? — Volvió a cuestionar con total ingenuidad, Ichigo le dirigió una mirada seria, como si estuviese harto —bueno, si se puede saber— Rukia trató de corregir su actitud y su insistencia.
—Karin estudia Economía y Yuzu…— Ichigo hizo una pausa, hablar de Yuzu y sus decisiones prácticamente le fastidiaba, pero no por ella, si no por su cuñado —Yuzu ya se casó, tiene una hija y prácticamente se dedica a las labores del hogar— acotó desinteresado.
—Vaya… 20 años, casada y con una hija… me sorprende— Fue su comentario espontáneo, le era muy curioso el caso de su hermana. No había sido escucha de algo como tal en las circunstancias que el pelinaranja le hacía saber, por eso le era novedoso y asombroso.
— Si a mi también, pero dejemos ese tema para otra ocasión… por cierto ¿viste el periódico? — Ichigo quiso zanjar el tema de su familia por ese momento, trayendo otro que si bien no era de lo más 'agradable' pero era mejor tema de conversación que su vida familiar.
—Ahh sí… abrumador pero puedo vivir con ello…— Dijo sin más, aunque aparecer en el periódico el cual afirmaba que Kurosaki era su novio ya le había causado incomodidades y disgustos que gente que apreciaba, estaba segura de que podía superar eso, era cuestión de tiempo.
—Menos mal— A Ichigo no le molestaba que se dijera eso de ambos, al contrario, le favorecía pero también quería saber la opinión de la morena. ¿Desde cuando le importaba?
Al terminar su paso por la cadena de comida rápida y dada la hora, volvieron a emprender marcha de regreso a casa de la morena, en el trayecto no hablaron de nada relevante, pero Rukia se había dado cuenta de que con él todo era comodidad, no se sentía presionada, era una sensación agradable de tranquilidad.
Ichigo aparcó a las afueras de la gran casona donde residía la ojiazul-violeta, caballeroso se bajó primero para abrirle la puerta. Con media sonrisa la pelinegra desbordó y aguardó unos instantes cerca de la puerta, esperando despedirse.
—Creo que por hoy es todo…— Dijo el pelinaranja rascándose la nuca, no tenía mucho que decir, estaba escaso de ideas.
—No creí decirlo pero… me la pasé bien contigo— Rukia se sinceró, mostró una faceta tranquila y genuina de su persona, lo que le comenzaba a agradar del pelinaranja es que no trataba de impresionarla con cosas extravagantes, mucho menos se la vivía adulándola todo el tiempo, él no le pedía explicaciones ni le exigía nada, sólo su compañía, un tiempo que pudiesen compartir.
—Yo también…— A Ichigo le alegró saberlo, pero su respuesta no la tenía ensayada, le salió por propia voluntad.
La pelinegra dudó un poco, pero al final se decidió y se despidió del ojimiel con un beso al aire, al distanciarse un poco se miró en sus ojos y le murmuró:
—Entonces nos veremos…—
Ichigo asintió y la dejó ir. Observó cómo la muchacha se adentraba a su domicilio con una media sonrisa. No le quedó de otra que regresar a su vehículo y emprender marcha a su departamento, lo que esa noche había presenciado era interesante, ella no se había mostrado grosera como aquella vez en la Universidad, si no accesible y agradable, si ese era su verdadero yo entonces no estaba tan mal.
La morena llegar a su hogar pudo notar que su hermano ya había llegado, puesto que el automóvil que comúnmente usaba para transportarse estaba estacionado en el garaje. Se adentró al inmueble con cautela y naturalidad, a penas estuvo dentro cuando el mayor apareció.
— ¿Dónde estabas? — Escuchó que le preguntó con total seriedad, muy características de su hermano.
—Salí a dar una vuelta— Respondió tranquila, a espera de más palabras.
— ¿Estabas con Kurosaki? — A la mente de Byakuya llegó ese apellido cuando su joven hermana mencionó salir, y es que en efecto se enteró de esa supuesta 'relación romántica' que Rukia tenía con el pelinaranja.
—Si…— Musitó a penas, con cierto temor a que se lo reprochara o algo por el estilo.
—Entonces es verdad— Sentenció el mayor, con la respuesta de la menor corroboraba la información leída en el periódico.
—Pero no de la forma que crees. No somos novios, sólo estamos saliendo— Rukia quiso dejarle claro la situación, él mejor que nadie debía saberlo.
—Ya veo— Respondió sin inmutarse por la declaración, estaba con actitud desenfadada.
— ¿No te molesta, verdad? — La morena quiso asegurarse. En sus relaciones pasadas su hermano se había mostrado directo y vil en cuanto a sus novios o pretendientes, nunca le habían agradado y siempre les tildaba de algo, por eso le sorprendía que no dijera nada 'malo' al pelinaranja aunque bien quizás no lo hacía ya que prácticamente lo apoyaba en su ruta por la Gobernatura de Tokio.
—No. Kurosaki Ichigo es un buen hombre, es de mi confianza. Tienes estudios, un buen puesto y va por uno mejor— Respondió con aires de rigidez, al opinión de Byakuya respecto al ojimiel era muy buena, además de mostrarle su apoyo en su candidatura, las referencias que tenía de él y de lo poco que lo conocía en ningún momento había sido testigo de algo que lo desacreditara como persona, como político era algo distinto pero una cosa no tenía que ver con la otra.
—Bien, gracias por hacérmelo saber— Sentenció la pelinegra, respirando aliviada.
Al llegar a su departamento temió lo peor y no se equivocó, en efecto, cuando se acercó al teléfono y en especial a la contestadora para conocer sus mensajes su 'temor' se manifestó.
"Tiene 10 mensajes de voz. Primer mensaje"
— ¡¡Ichigo, tu hermana me lo acaba de confirmar. Tenemos que hablar, regrésame la llamada!! —
El segundo mensaje, el tercero y todos los demás eran del mismo emisor.
Esa era la estridente e inconfundible voz de su padre, como siempre tan histérico y dramático, ya se había tardado en contactarlo. No le quedó de otra que marcarle, aunque realmente no quería hacerlo, pero era más valioso el tiempo de sueño completo que uno interrumpido 'gracias' a su insistencia telefónica.
Aguardó con poco interés en la línea hasta que se dignaron en responder.
— ¿Qué demonios quieres? — Inquirió el pelinaranja con mucho fastidio.
—Qué me lo digas tú… Lo leí en el periódico pero realmente no lo creí por lo idiota que eres hasta que vino Karin y me lo ratificó— Decía aquel hombre animoso, todo con total referencia a su 'queridisimo' hijo y a la muchacha con la que se había relacionado.
—Eso… es una estupidez… no te creas todo lo que leas o te digan— Le comentó mortificado el ojimiel a su propio padre, tratando de que no le llenaran la cabeza con tanta basura mediática porque eso siempre le traía ideas extrañas que nunca salían bien.
—No te sirve de nada ocultarlo… Me gustaría conocerla, así que tráela éste martes, no pasa nada. En fin, los espero el martes por la noche. Hasta luego— Así terminó la dichosa llamada, Ichigo con expresión repelida puso el auricular en su lugar.
Fue a sentarse al sofá, pasando las manos por la cara… La situación mediática estaba afectando a los que no debería de afectar: su familia. Y ella… Rukia… estaba en un punto de no retorno… y él… empezaba por darse cuenta que si permitía que ella se relacionara de manera profunda con su familia y con su propia persona –y si es que ganaba las elecciones- podría convertirse en una callada sombra, en una primera dama de Prefectura, en una mujer de palacio.
No sabía que tan bien o que tan mal le parecía esa idea, era una ambigüedad de sentimientos que con el tiempo tomaría forma, pero de entrada, ya no era tan absurda.
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Hasta aquí capítulo VII, espero les haya gustado y lo que sigue se intensifica ;)
Gracias de antemano por la lectura y sus comentarios.
Saludos a todos y nos vemos en la próxima entrega :D
Ci vediamo dopo!!!!!
