*imperio de cristal viernes 02:00 A.M.*

frío… solo frío y oscuridad fue lo primero que Chrysalis pudo percibir, intento levantarse pero un fallo en sus extremidades la mando de regreso al suelo, su cuerpo dolía y su cabeza la agobiaba por una fuerte jaqueca acompañada de un mareo nauseabundo, intento levantarse de nuevo pero obtuvo el mismo resultado, esta vez tratando de contener el vomito, abrió los ojos en busca de saber que ocurría pero grande fue su sorpresa al ver lo que tenia en frente.

frente a ella estaban unos gruesos barrotes y delante de estos unas celdas adornada por antorchas, ante tal sorpresa se giro para ver su entorno y vio unos grilletes negros en sus patas traseras, no necesito mas para entender que ocurría, aunque deseaba que fuera un sueño que fuera un sueño.

- ¨una celda ¨ -penso Chrysais para si misma.

Chrysalis trato de hacer memoria para saber como llego ahi pero al momento de intentarlo su dolor de cabeza aumento obligándola a detenerse, tras unos breves instantes trato de ponerse de pie de nuevo pero fue en vano, sus patas no podían hacer un mínimo esfuerzo por mas de dos segundos, estaban demasiado adolorida y débiles para responder, hizo falta un esfuerzo titánico para que pudiera impulsarse con sus patas y alas solo para sentarse.

ese pequeño movimiento fue suficiente para agotarla, incluso permanecer sentada era un esfuerzo increíble, la reina intento calmarse y no pensar en el dolor, necesitaba concentrarse, ignorando su jaqueca trato de asimilar que ocurría, por lo visto ahora era prisionera pero no sabia como llego a eso aunque no era importante, lo importante ahora era salir de ahí lo mas rápido posible.

con otro esfuerzo, Chrysalis inclino su cabeza hacia sus grilletes, apuntándoles con su cuerno y con uso de su magia intento invocar un rayo para cortarlos pero fue inútil, el solo intentarlo incremento de sobremanera su jaqueca, mandándola al suelo de nuevo.

despues de un minuto o dos de que su jaqueca aminorara Chrysalis intento usar su magia de nuevo aun con su cabeza pegada en el suelo, pero de nuevo nada, solo ese maldito dolor, aunque a diferencia del intento anterior, esta vez pudo percatarse de algo, aun cuando intentaba usarla, su magia no aparecía, ni si quiera el destello típico de los cuernos al usarla, esto era una mala señ en el suelo, la changeling intento usar su magia de una manera diferente, poniendo su casco frente a ella, intento transformarlo para que tomara otra forma pero este no hizo nada, ni la habilidad mágica mas básica de los changelings, con esta prueba Chrysalis no insistió mas, no le fue difícil comprender que su magia le fue anulada de alguna forma.

con un lento movimiento intento tocar su cuerno en busca de algún anillo que anulara su magia pero al no sentir nada dirigió su atención a la segunda opción mas probable, observo su celda en busca de alguna señal de que hubiera sido encantada pero tras una breve observación se dio cuenta del porque no podía usar su magia.

- ¨umbrum?¨ -penso.

Chrysalis conocía bien el materia del que estaba hecha su celda, esos cristales fueron famosos durante una época oscura pero solo crecían en condiciones específicas; por el uso de magia negra o en las colinas del Frozen north y en vista de que los ponis tenían estrictamente prohibido usar la primera entonces solo quedaba una opción.

de todos los calabozos de todos los castillos y prisiones en Equestria, fue mandada al único lugar donde preferiría morir a ser prisionera, ahora estaba bajo custodia de ese par de ponis que tanto detestaba, esa pareja que frustro sus planes en el pasado y ahora eran sus carceleros, con tan solo pensar en que estaba bajo su yugo, que de ahora en adelante su futuro estaba en los cascos de ese par, todo pensamiento fue reemplazado por un torrente de furia y deseperacion.

Chrysalis sintió como el dolor y la debilidad abandonaba su cuerpo, producto de la furia , con sus energías renovadas obligo a su cuerpo a ponerse de pie ignorado el peso de sus grilletes y el dolor que aminoraba gradualmente, y en cuanto estuvo de pie intento liberarse de manera frenética y violenta, usaba sus patas y sus alas tratando de jalar las cadenas con su cuerpo en un intento desesperado por escapar, pero estas no cedían, lo intento de nuevo y de nuevo pero sus grilletes seguían igual, tal fue su desesperación que abandono todo movimiento coordinado para agitarse violentamente en todas direcciones con la intención de romper sus cadenas, pero el resultado fue el mismo y esto solo la llena mas de ira.

al ver que sus cadenas simplemente no cedían y ya estando al borde de la desesperación opto por darle una fuerte coz a la pared de cristal a la que estaba encadenada en un intento de romperla, pero al igual que con sus cadenas fue inútil, aun sin ánimos de rendirse lo volvió a intentar sin pensarlo dos veces, dio otra coz a la pared y otra y otra y otra, cada golpe era lo suficientemente fuerte para lastimar a un poni común pero al parecer eso no afectaba a la red cristal, con cada golpe sentía como un fuerte dolor se iba acumulando en su casco pero no le importo, soló continuo pateando sin detenerse.

poco a poco sentía como ese dolor aumentaba en su pata izquierda pero no se detendría, continuo golpeando esa pared con todas sus fuerzas sin cesar hasta que su cuerpo paso factura, solo hasta que escucho un fuerte ¨krock¨ y que sintió un horrible dolor en su pata izquierda fue que se detuvo, rápidamente se sentó en busca de ver que le sucedió, y aun con todo el dolor que sentía examino su casco, viendo como este tenia enromes grietas y algunos trozos faltantes, su pata estaba torcida de una forma antinatural y el solo tocarla era una verdadera tortura.

para Chrysalis era obvio que se rompió la pata en su inútil intento de escape, aun así no le importo, de nuevo intento ponerse de pie y cojeando se acerco a la pared para ver que tanto avanzo en su búsqueda de libertad, grande y frustraste fue su sorpresa al ver que esa celda maldita no tenia ni un solo rasguño, ni una grieta o raspadura, seguía igual que antes de que la golpeara.

al ver que prácticamente se destrozo su pata para nada fue un golpe duro para la reina, sin ganas de continuar opto por recostarse de nuevo en el suelo para descansar un poco pero incluso eso fue doloroso, su pata se hinchaba rápidamente y sus pesados y apretados grilletes no ayudaban a aminorar el dolor, así como tampoco aminoraba su furia y frustración.

- ¨¿como llegue a esto?¨ -pensó Chrysalis.

en búsqueda de respuesta obligo a su mente a darle respuesta, aprovechando que su jaqueca desapareció por el dolor de su hueso roto, y rápidamente recordó como termino ahí.

- ese payaso… -escupió estas palabras con desprecio, recordando a la quimera que la encerró ahí.

ciertamente ese draconequus se gano un lugar en su lista de venganza por atreverse a tocarla, pero el problema real no era con el, solo era un perro faldero que buscaba la aprobación de esos estupidos ponis, el verdadero problema aquí era con el traidor de Thorax, el enveneno la mente de su propia colmena contra ella, el la expulso de su hogar poniendo a sus changeling en su contra, envenenando sus mentes, usurpando su lugar en el trono y obligándola a vivir en la decadencia.

con el nombre de ese traidor grabando en su mente, Chrysalis se puso de pie nuevamente, regresando a su estado de furia ciega, poco a poco mas nombres se fueron agregando su cabeza en una lista mental, el nombre cada cahngeling que se atrevió a traicionarla pasaba por su mente y con esto su furia se alimentaba mas y mas.

- !esos malditos inútiles¡ ellos me abandonaron -esta ultima palabra entristeció un poco a Chrysals, pero el sentimiento fue fugaz ya que de nuevo fue reemplazado por la ira- por ellos estoy aquí.

- di lo mejor de mi por ellos y así me lo agradecen? - grito Chrysalis al aire- di mi vida por el enjambre, me hice de enemigos por protegerlos, por alimentarlo, pero esos buenos para nada solo me utilizaron.

con cada palabra Chrysalis recordaba cada vez que se arriesgo por cuidar de su colmena, cada vez que busco la manera de eliminar el hambre, todas la veces que combatió para darles su lugar en el mundo, pero ahora que estaba encerrada por su abandono solo podía recordarlos con dolor y tristeza.

- !esos malitos mal agradecidos, inútiles, mediocres, embusteros, cobardes, TRAIDORES¡ -grito esto ultimo a todo pulmón, con lagrimas en sus ojos.

tras esas palabras muchas emociones afloraron de golpe en la changelng, se sentía triste, iracunda, impotente y abandonada, los que ella pensó eran su familia la habían abandonado a la primera oportunidad, cambiándola por esos equinos, y gracia a ellos ahora estaba en una prisíon maldita, encadenada a una pared como una bestia y sin poder usar magia. Con su cuerpo maullado lo mejor que podía hacer para liberar ese flujo de emociones era gritar, gritar a todo pulmón para deshacerse de ese dolor e ira que cegaban su mente.

a pesar de que sabia que nadie la escuchaba no le importo, Chrysalis continuo rugiendo al aire, maldiciendo cada nombre que podía recordar, insultándolo en el proceso, podía sentir el potente eco resonando por toda la mazmorra pero no se detuvo, cada nombre, cada sílaba era pronunciada con odio y cuando termino con cada nombre de su colmena prosiguio con los ponis; Celestia, Luna, Starlight, todos… ningún equino que pudiera recordar pasaría de largo si podía maldecirlo con todo el odio de su alma.

de veinte a quince minutos fueron suficientes para desahogarse con la nada antes de poder calmarse, nunca se había tomado el tiempo para soltar las emociones con las que cargaba y al parecer eran bastantes, se giro en dirección a la pared que la tenia encadenada y recargo su cabeza en ella, regresando al silencio con el que despertó.

poco a poco sentía como su mente se calmaba y el efecto de la adrenalina abandonaba su cuerpo, se percato unas cuantas lagrimas que rodaban por sus mejilla pero esto fue rápidamente opacado por el intenso dolor en su pata, de un momento a otro este regreso con toda su potencia, obligándola a sentarse de nuevo en el suelo, el dolor era simplemente insoportable.

examino su celda en busca de algo que pudría servirle mínimo para cubrir su pata del frío pero no encontró nada, apenas se percataba de que en su celda no había nada mas que un agujero en el suelo, ni siquiera un trozo de tela o algo un mísero montículo de paja para recostarse.

sin opciones para cubrir su pata y mucho menos para curarla o tratarla, se sentó en el suelo mirando a la pared del fondo, recargo de nuevo su cabeza en ella y cerro los ojos, ahora mismo su mente era un revoltijo de emociones y aunque ya había liberado gran parte de su furia y odio aun faltaba liberar las emociones mas dolorosas; la tristeza y la impotencia.

ser exiliada de su colmena fue horrible, vagar por el mundo a solas fue algo realmente doloroso, pero nada comparado a la tracción que sufrió, fue simplemente… devastadora, jamas espero que aquellos que alguna vez considero familia la abandonaría y mucho menos por los que fueron sus enemigos e el pasado, pero ahora que estaba enjaulada y encadenada recibía un duro golpe de realidad, jamas fue parte de esa familia.

- que hice ma? -dijo para si misma, pensando en que error pudo cometer para que sus changelings la cambiara tan fácilmente.

de pronto un sonido parecido a un aleteo acompañado de una melodía llamo su atención, podía escuchar como este se acercaba cada vez mas, al parecer alguien se acercaba, rápidamente se seco las lagrimas y oculto su rostro con su melena, tratando de esconder todo rastro del llanto, endureció su mirada y se giro en dirección a la entrada esperando a que se abriera para ver de quien se trataba. Tras unos breves segundos de espera la puerta se abrió, revelando a un Pegaso naranja con armadura, traía con sigo lo que parecía ser una charola con comida y venia silbando una canción con los ojos cerrados.

Chrysais quedo un poco extrañada por la actitud del poni, el Pegaso la paso de largo y se sentó al fondo del calabozo para comer su comida, como si ella no existiera o fuera alguien que no valía la pena vigilar, esto la molesto un poco pero no iba a reclamar por una tontería, solo se le quedo mirando en completo silencio, examinando cada movimiento, buscando alguna debilidad que aprovechar.

Flash disfrutaba de su cena mientras silbaba una alegre canción, aunque a diferencia de las otras veces que bajo, esta vez se sintió incomodo por alguna extraña razón, paseo su mirada por el calabozo buscando algo fuera de lo normal hasta que su mirada se encontró con la de la prisionera, realmente se sorprendió al vera despierta y mas aun que lo estaba observando en silencio.

cuando cruzaron miradas vio como sesos ojos verdes lo miraban con rencor y furia, sin pensarlo dos veces, rápidamente dejo su comida de lado y se puso pie para salir disparado fuera de las mazmorras en busca del príncipe.

para Crysalis fue extraña la manera en que reacciono ese poni, realmente espero alguna clase de confrontación con su carcelero pero en cambio este solo salió huyendo, fue un poco cómico a decir verdad pero realmente necesitaba conocer al poni a poni a cargo y sin duda ese Pegaso no lo era, sin nada mejor que hacer regreso al fondo de la celda y se recostó, esperando que algún poni regresara pero deseando que no fueran ese par que tanto detestaba.

y si, este cap fue muy corto, la verdad no había mucho que escribir aquí, en mi opinión Chrysalis es bastante impulsiva, agresiva y alguien bastante fácil de enfurecer, ademas de que es bastante terca y obstinada, como sea… cualquier preguntas o criticas será bien recibida.