Cap7

BellaVo

-Pero Eddi.- empezó Emmet.- si es verdad ara que tienes una chica a tiro, deja de ser tan remilgado y sacia tu instinto mas primario.- le decía burlón. Emmet llegaba a ser un poco bruto la verdad.

-Emmet deja de decir idioteces o te envió a Alaska de una patada en tu horrendo culo.- la verdad Edward tenia un poco de mal carácter depende con que y Emmet siempre le picaba. Alice dijo que iba a ganar Edward y así fue. Entremos a la casa y nos despedimos de ellos no sin antes ver como Edward estampaba a Emmet contra la pared, seguramente por algún pensamiento.

-Nos vemos luego.- me dijo Alice y los 4 desaparecieron, cerré la puerta y vi que Edward estaba sentado en el sofá con cara de enfado, me reí la verdad es que asta enfadado estaba guapo. Espera eso lo pensé yo suerte que no le mis pensamientos.

-Bueno creo que subiré a ducharme.- le dije.- ¿Quieres hacer algo luego? ¿podríamos ver una película?.- le dije, puede que se le quite el enfado. Edward me miro y al hacerlo se relajó y me sonrió. Estaba aun mas guapo. "Bella centra te".

-Claro como quiera.- me respondió sonriente. Le sonreí y subí a ducharme el agua caliente recorrió mi frió cuerpo y me sentía tan bien, salí y me puse mi pijama bueno lo que usaba para estar por casa unos shorts negros y una camisa de tirantes azul fuerte, deje mi pelo suelto ya medio seco y baje al comedor. "espera" pensé "voy a estar a solas con Edward así vestida, ahí mi madre yo soy idiota", pero ya no podía subir y cambiarme ya que oí como Edward bajaba por la escalera para disimular me puse a mirar los DVD que había en la estantería "joder, soy idiota como se me ocurre que va a pensar de mi, ahí dios estamos solos".

-¿As elegido ya película?- me pregunto me giré y lo que vi ahí dios llevaba unos pantalones de pijama azul claro y una camisa de tirantes negra que dejaba ver sus músculos y su pecho, "Bella concentra te".

-Esto no.- conseguí decir. Edward se acerco y miro las películas a mi lado, olía tan bien era increíble la sensación que tenia solo de estar a su lado. Seguí mirando la estantería y mire un poco mas abajo, vi algunas películas giradas, me agache para ver de que se trataban y me maldije por cotilla, eran películas porno y había una etiqueta que ponía "Propiedad de Emmet Cullen" con una nota un poco mas abajo "Eddi no me importa prestártelas". La coloque en su lugar me estaba muriendo de vergüenza y encima Edward me estaba mirando y vio la película.

-Eso es de Emmet.- dijo algo avergonzado y divertido.- Esme le a dicho una y otra vez que no las deje ahí.- no dije nada me moria de vergüenza. Al final encontré una película que me gustaba, Edward estuvo de acuerdo en verla.

Nos sentemos en el sofá y aunque no lo necesitaba cogí una de las mantas y me tape las piernas. La verdad no preste mucha atención a la película ya que Edward y yo empezamos a hablar, Edward me caía muy bien era tan simpático, amable y caballeroso, me quede mirándolo como una tonta la verdad, empezaba a sentir algo por el y me gustaba.

Desde el pequeño accidente de la caza me sentía atraída por el.

Sin darnos cuenta habíamos ido recortando la distancia que nos separaba y ahora estamos sentado juntos muy cerca nuestros brazos se rozaban y sentía descargas por mi cuerpo.

-¿Como se te ocurrió lo del parque acuático?.- me pregunto.

-Bueno... a Carine le gustan mucho los delfines y no se pensé que seria divertido hacer algo todos juntos, desde que vinimos no hemos salido de Forks y quiero que Anni y Carine lo pasen lo mejor posible.- le dije.

-Las quieres mucho.-

-Si.- dije sonriendo.- las quiero muchisimo, son mis hermanas pequeñas y aria cualquier cosa por ellas.- "moriría por ellas, me enfrentaría a los Vulturis y a quien sea" pensé.

-Ellas también te quieren mucho, e visto en sus mentes tantas cosas, me sorprende tanto sus pensamientos.- me dijo.-¿Esa canción que as cantado arriba de quien es?-sonreí

-La compuso Carine para mi aunque siempre se la canto para dormir.-

-¿Edward?-

-¿Si?-

-¿Puedo hacerte una pregunta?-

-Claro-

-¿ Ellas..... piensan en los Vulturis?.- tenia que saber si tenían miedo. Edward me miro extrañado.

-No.- me dijo.- bueno el día que vinisteis, Carine si que pensó en ellos y Anni también pero no tanto. Aunque luego tu las tranquilizaste, confían mucho en ti.- me dijo sonriendo.

-Gracias a mi don puedo protegerlas y ellas se sienten seguras conmigo, saben que las defenderé con mi vida si hace falta.- Edward me miro y sonrió, seguimos hablando un rato mas, y luego me pregunto.

-¿Puedo hacerte una pregunta personal?- me dijo con la cabeza gacha.

-Claro-

-¿Como te convertiste?... si es personal no hace falta que...-

-No tranquilo no importa.- le dije en verdad quería explicarle tantas cosas y así el también me explicaría.- Nací en Londres en 1902, estaba en una buena familia, no me faltaba de nada y bueno mis padres querían que me casara con alguien de igual posición y que cuidara de mi. Cuando tenia 15 años mis padres me presentaron a un hombre no mas mayor que yo querían compro meternos lo antes posible, yo no tenia ganas de atarme y si tenia que casarme primero quería enamorarme. El hombre que eligieron mis padres todos los días lo intentaba pero era un hombre egoísta que trataba mal a la gente que no fuera de la misma posición social, en 1918 tenia 16 años y íbamos a viajar a Estados Unidos ya que el era dueño de una fabrica en Chicago, pero enviaron noticias de que había gripe española y que la gente estaba muriendo y decidieron posponer el viaje. En 1919 cumplí los 16 y decidieron que ya era hora que me casara, me opuse rotundamente pero nadie le importaba mi opinión. Una noche decidí escapar, había oído que la gripe había pasado y decidí ir a Chicago, pero no llegué, ya que era de noche y estaba todo muy oscuro resbale y caí por un precipicio, allí vi a Dorian y le pedí ayuda no quería morir yo quería ver mundo, me dijo que me anudaría y luego solo recuerdo sentir el viento y luego dolor y como si me quemara. Desperté a los 2 días y Dorian me lo explico todo me presento a Auriane y me dijeron que ellos cuidarían de mi, y ellos fueron los padres que nunca tuve una familia de verdad que me quería y respetaban.- termine de hablar y mire a Edward.- no es algo muy interesante la verdad.-

-Al contrario.- me dijo sonriente.

-¿Y a ti que te paso?- le pregunte.

-Bueno yo nací en Chicago en 1901 y viví feliz con mi madre y mi padre, te hubiera caído bien mi madre era... la persona mas buena del mundo.- le mire quería mucho a su madre, había dicho ¿Chicago?.- en 1918 y yo solo pensaba en alistarme en el ejercito para poder combatir aunque, como bien sabes hubo gripe española mi padre murió y al poco mi madre y yo también enfermemos, antes de morir mi madre le pidió a Carlisle que era quien nos cuido en el hospital que me salvara a cualquier precio, Carlisle no lo pensó y me transformo, y e estado con el desde entonces, luego encontremos a Esme y a los demás.

-¿Vivías en Chicago?-

-Si-dijo- que casualidad verdad.

-Si, me pregunto que hubiera pasado si no hubiera habido gripe ¿crees que nos hubiéramos conocido?.- le pregunte.

-Creo que si.- me dijo sonriendo.- o al menos a mi me hubiera gustado mucho conocerte y si estuviera en mis manos te hubiera salvado de esa boda no deseada.- me dijo sonriendo algo en pícaro con su sonrisa torcida.

-Y yo no me hubiera opuesto en absoluto.- le dije y era verdad, Edward era la clase de chico del que me hubiera enamorado.

Sonreímos y nos quedemos en silencio mirándonos a los ojos, esta vez la mano de Edward llego a mi mejilla y la acarició haciendo que mi piel ardiera a pesar de estar fría como el hielo sentía un calor increíble.

Puse mis manos en sus mejillas y cada vez nos íbamos acercando mas nuestras frentes se tocaron y sentí su respiración, enrede mis brazos a su cuello y le acaricie el cabello, eso pareció gustarle ya que emitió un pequeño gemido.

-¿Bella?.- me llamo.

-S..si- no se de donde saque mi voz.

-No se como decirlo pero....- sus labios bujarrón una media luna.- de jame intentar una cosa.- me dijo y poco a poco nuestros rostros se acercaron mas, asta que al final nuestros labios se juntaron, fue una sensacion increíble, sentía fuego por todo mi cuerpo y solo quería estar mas cerca de el, nuestros labios se movieron y nuestras lenguas se juntaron formando un baile en neutras bocas. Lo acerque mas a mi y antes de darme cuenta esta recostada en el sofá y Edward encima de mi con una mano en mi cintura y la otra acariciando mi rostros, nos cuanto rato estuvimos besando nos pero yo me hubiera quedado así para siempre.

Al final separemos nuestros labios para coger aire que no necesita vamos, nos miremos a los ojos y sonreímos, me incorpore en el sofá y me apoye en el pecho de Edward.

Mire el reloj que había en la mesita, no faltaba mucho para que llegaran los demás, y tendría que irme con Esme y luego todos iríamos al parque acuático, ice el esfuerzo de levantarme pero Edward no me lo permitió, emitió un gemido en protesta y como un niño pequeño se aferró a mi, me reí yo tampoco quería levantarme pero la gente no tardarian en llegar.

-Quede monos un poco mas así.- me dijo.

-Podemos seguir así en tu habitación ya que no creo que tus hermanos tarden mucho y a Emmet le encantara ver esto.- sabia que así lo convencería.

-Esta bien.- nos pusimos de pie y antes de subir lo agarré por el cuello y le bese, Edward me cogió en volandas y llegamos a su habitación, nos sentamos en su sofá de curo negro, aun besando nos.

Nos alejamos y nos miremos a los ojos.

-No sabes el tiempo que llevo esperándote.- me dijo uniendo nuestras frente.

-Gracias por esperarme.-le dije y le volví a besar.

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Espero que lo hayan disfrutado, no tardare mucho en subir el siguiente creo.

al igual que continuare con "Eternidad" y también con la nueva historia "Ganas de vivir" que espero que guste y que la gente deje su opinión^^

Si alguien tiene alguna duda sobre algo en las historias, que me lo escriba en los reviews y yo contestare con gusto.

Solo dijo que primero viene la calma y luego la tormenta....

Un Mordisco :[

Lunna*