Helga miró su reloj de pulso, ya eran las tres de la mañana y Bob seguía sin aparecer, le había dejado por lo menos unos 100 mensajes de texto y de voz en su celular pero el no había respondido ninguno de ellos. Ella miró la fría sala de espera a su alrededor, mientras que caminaba en círculos recorriéndola por centésima vez ; estaba inundada de gente, todos con un drama propio.

Finalmente la chica se cansó de caminar y se dejó caer en su silla - Helga, cálmate, el doctor dijo que estaría bien, solo le harán la desintoxicarán y podrá volver a casa- dijo Arnold quien se encontraba en la silla contigua.

- gracias por estar aquí Arnoldo, no sabía bien que hacer pensé que llamar a Phoebe era una buena idea, porque ella piensa con cabeza fría en situaciones extremas , pero creo que tú fuiste de igual ayuda; debo reconocer que cuando llega el momento de enfrentar los problemas me acobardo- Arnold asintió- todos necesitamos ayuda de vez en cuando, y tu sabes que a mí me gusta ayudar a las personas así sea por sentirme mejor conmigo mismo como tú misma dijiste –

Helga puso su rostro entre sus manos- deja de echarme las cosas en cara cabeza de balón te juro que este no es el momento…-

Arnold sonrió mientras le daba unas palmaditas en la espalda a Helga- perdóname, no lo vuelvo a hacer-

- ¿ oye Helga, desde hace cuando esta tu mamá así? Para que haya llegado a este punto se requiere que ella ya hubiese tenido un problema previo con el alcohol -

- desde hace mucho, ella lo deja, y vuelve a recaer cada tanto, pero nunca ha intentado nada serio . Supongo que en parte es nuestra culpa , jamás la hemos apoyado como es debido, incluso yo misma la juzgo duramente en vez de ayudarla; no somos perfectos, y ella siempre parece estar gritando por ayuda, es solo que para Bob, Olga y para mí misma, es más fácil ignorarla que realmente tomarnos el tiempo para hacer algo por ella-

- aún están a tiempo de hacer algo, no es demasiado tarde, pueden tomar este incidente como una llamada de atención, tu sabes, para que en el futuro no se vuelva a presentar. Aunque también falta que ella ponga de su parte-

Helga buscó en sus bolsillos en busca de cambio, pero no encontró- ¿ me prestas cambio? Quiero un café de la maquina-

- si claro, te acompaño- los dos se levantaron y fueron a un pasillo del hospital en el que no transitaba casi nadie, allí estaban las máquinas de dulces y café. La chica depositó las monedas y esperó , pero el café que no llegó.

- estúpida maquina- dijo dándole un puño a la máquina, sin embargo está no soltó ni una sola gota- estúpida máquina - grito por segunda vez mientras le daba una patada. De pronto sintió una ira incontrolable. ¿Por qué la vida debía ser tan difícil? ¿ porque algo que se suponía debía ser sencillo debía fracasar cuando más lo necesitaba? . Helga siguió dándole patadas a la maquina, sin embargo Arnold la tomó fuertemente por la cintura y la abrazó; ella no pudo soportarlo más y rompió a llorar.

- Cálmate Helga, se que las cosas no marchan bien, sé que esto no es fácil, nada en la vida lo es realmente, pero se puede arreglar si pones un poco de tu parte- dijo el chico cabeza de balón mientras la tranquilizaba. Arnold jamás había visto a Helga mostrar vulnerabilidad de algún tipo, este era un cambio, la hacía más humana.

- ¿ porque tienes que ser tan estúpidamente positivo Arnold?- preguntó Helga mientras se secaba las lagrimas.

- porque si no lo fuera seguirías dándole patadas a esa máquina y no estarías poniendo atención en encontrar la solución de tu problema-

Los dos volvieron a la sala de espera donde se sentaron entre decenas de otras personas preocupadas y doctores frenéticos. Por un pequeño momento los dos guardaron silencio.

- ¿ y tu padre Helga? ¿ Sigues sin recibir noticias de él?-

- ninguna cabeza de balón, como si se lo hubiera tragado la tierra, le he dejado un millón de mensajes en el celular pero nada…-

-¿ donde está, son las tres de la mañana ? es muy temprano para estar trabajando-

Helga sonrió de una forma sarcástica- trabajando…. Usa tu imaginación Arnoldo, ¿ donde crees que está? Un viernes a las tres de la mañana, perdón un sábado a las tres de la mañana, te aseguro que no está haciendo la contabilidad del "Emporio de los Súper Localizadores".

Arnold no pudo evitar reírse de su propia ingenuidad- tienes razón… Helga, deberías hablar con él, estoy seguro de que eso no le conviene a tu mamá en lo más mínimo-

- ¿ qué le puedo decir Arnold? Si el ya no la quiere yo no puedo hacer nada ella tiene que salir de esto, superarlo, como todos lo hacemos….-

Arnold la miró de reojo- no todos son tan fuertes Helga, es como yo ya te había dicho, alguna gente necesita más ayuda que otra, incluso tu puedes llegar a necesitar ayuda. Lo único que me alegra es que sobre todas las personas me hayas elegido a mí para que te acompañara en estos momentos tan difíciles-

- Iba a llamar a Phoebe…-

- sí, pero aún así no lo Hiciste, y aceptaste mi ayuda- Helga miró a los ojos a Arnold y sonrió, era una sonrisa que él nunca había visto en ella era más honesta, y desprovista de toda esa ira que normalmente la acompañaba.

- yo te agradezco esa ayuda Arnoldo, solo desearía que no ventilaras mis trapos sucios al sol, por favor, de lo contrario, tu sabes, podría tumbarte todos los dientes de la boca-

- no le diré nada a nadie Helga-

En la entrada del hospital la puerta se abrió y entró un hombre corriendo, Helga inmediatamente lo reconoció, era Bob, quien al verla se dirigió hacia ella.

- ¿ qué pasó Olga?- preguntó en completo estado de alarma

- ella se quedó en casa sola y bebió mucho Bob, estaba intoxicada así que la trajimos aquí, Arnold me ayudó. La desintoxicaron y pronto la darán de alta-

Bob se percató por primera vez de la presencia del chico- gracias por la ayuda Alfred-

- Arnold- lo corrigió - De nada señor Pataki- Helga miró a su papá sabía que este era el momento indicado para hablar con él sobre su comportamiento en los últimos meses.

- Arnold te agradezco tu ayuda, ya has hecho más que suficiente, mejor ve a tu casa a descansar….- Arnold entendió en seguida que era el momento para retirarse.

- adiós Helga, espero que tu mamá se mejore. Buenas noches señor Pataki- Arnold se retiro sin decir más, y padre e hija tomaron asiento

- siento haberte dejado sola olg… Helga , fue una suerte que ese Arthur amigo tuyo estuviera presente- Bob realmente se veía muy abatido, sin embargo, de pronto pareció darse cuenta de algo y su cara pasó a estar muy molesta- un momento Olga…. ¿ que hacías tan tarde con ese chico?-

- no hacíamos nada Bob, yo llegué a casa encontré a mamá así y le llamé para que me ayudará- dijo Helga muy fastidiada, Bob pareció aplacarse- pero ese no es el punto papá, necesitamos hablar sobre Miriam, ella está muy mal, esto no puede seguir así-

- le he dicho que deje de beber…-

- esto no se soluciona con decirle que deje de beber, debemos hacer algo más serio , internarla en algún centro, o enviarla con un psicólogo-

- sabes cuánto cuesta es….-

- BOB- dijo Helga alzando la voz- esto no se trata de dinero, se trata de Miriam, yo, yo necesito saber si ella te sigue importando, porque si no es así deberías divorciarte y dejarla seguir con su vida. Que supere sus problemas por su propia cuenta -

Bob la miró como si le estuviera diciendo alguna clase de aberración- no claro que no quiero divorciarme, ella claro que me sigue importando…-

- ¿ entonces que es lo que pasa Bob? ¿ porque te vas a donde quiera que te vayas, con alguna fulana?-

Al oír estas palabras Bob se mostró más que sorprendido y a la vez apenado, como un niño al que se descubre haciendo algo malo. Sin duda Helga había dado en el punto - yo….yo…. tu no entiendes Olga, yo quiero a tu madre pero ya no… ya no es lo mismo-

Helga cerró los ojos y tomo una gran bocanada de aire- no, Bob, no te entiendo en lo más mínimo, por favor explícame-

- Mriam y yo… solíamos conocernos muy bien, pero en algún punto comenzó a cambiar. Olga, cuando vives tantos años con alguien las cosas tiene que cambiar, ella se fue por su propio camino y yo por el mío, pero no estoy preparado para separarme de ella del todo-

- entonces tienes que hacer un esfuerzo, no puedes quedarte esperando que todo venga fácilmente. Si queremos ayudar a Miriam vamos a tener que hacer un esfuerzo todos…-

Bob parecía algo dudoso - lo intentaré niña, tu sabes que lo intentaré, es solo que a veces no soy bueno para estas cosas-

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Hacia el medio día del sábado Miriam fue dada de alta, y Helga por fin pudo acostarse en su cama después de muchas horas sin haber dormido. Ella prefirió dejar para después la larga y extenuante charla que tenía pendiente con su madre. Sin embargo apenas puso la cabeza en la almohada el teléfono sonó. Así que corrió a contestarlo.

- ¿ hola? ¿ Helga?-

- si, con ella, ¿ con quien hablo?-

- soy yo Bruce, acabó de regresar de la estúpida boda, ahhhh que bodrio, esta noche vuelvo a Hillwood, no quiero estar aquí más tiempo el estrictamente necesario, así que llego mañana-

- ahhh que bien, iré a recibirte, ¿en qué autobús vienes Bruce?-

- en el de las nueve, heyyy ¿ como estuvo la fiesta? ¿ Quien se emborrachó? ¿ Quien hizo un espectáculo?- Helga suspiro.

- es una larga historia Bruce mañana te cuento, adiós Bruce-

- adiós Helga nos hablamos…-

Helga colgó el teléfono y regresó a su habitación, pero justo cuando iba a meterse en la cama el teléfono sonó nuevamente. Así que corrió para contestarlo.

- ¿hola?- preguntó bruscamente

- hola Helga , llamaba para saber como estaban-

- bien, mamá ya almorzó ahora estamos todos en cama, ayer fue una larga noche, gracias por preguntar- Helga no sonaba muy amable, en realidad no le importaba que pensara el chico, ella solo quería dormir.

- oye cabeza de balón no me lo tomes a mal, pero quiero dormir unas horas, de verdad que no quiero hablar justo en este momento-

- ohhhh ya veo Helga, adiós, nos vemos el lunes-

- adiós- Helga colgó el teléfono, pero vio la figura de Big Bob recostada en el marco de su puerta – parece que te has vuelto muy popular ¿ no señorita?- preguntó casualmente .

- no es lo que crees Bob..- dijo Helga a punto de reírse- como sea niña, no quiero ninguna sorpresa después-

- y no la tendrás papá, te aseguro que no-

- si claro lo mismo dijo tu madre después de tener a Ol….- Bob se percató de lo que estaba diciendo así que no continuo – fingiré que no escuché eso … papá-

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El monitor de la terminal de trasportes mostraba los horarios de llegada de cada uno de los buses, y Helga revisó el que venía de las Vegas, aún no llegaba y eso que traía media hora de retraso.

No sabía bien lo que estaba haciendo en ese lugar, Bruce le gustaba y todo, pero no era Arnold eso estaba claro, se sentía como si estuviera haciendo una cosa terrible al darle expectativas a ese chico. Sin embargo, ahí estaba esperándolo, quería verlo como si ello fuera despejar todas las dudas en su mente.

El letrero que decía "en espera " cambio "en llegada" así que Helga corrió hacía la puerta por la que llegaba Bruce.

- hola Helga, viniste, honestamente no pensé que lo fueras a hacer- dijo el chico visiblemente emocionado

- claro que si, ¿porque no habría de hacerlo?-

- ahhh por cierto te traje una cosa que estoy seguro te va a encantar…- Bruce buscó en su desordenada mochila - eso es…. Aquí está- el chico sacó una arrugada instantánea y se la ofreció a Helga. En la foto aparecía bailando con uno de los tantos imitadores de Elvis de las Vegas; se veía realmente ridículo.

- jajaja. Que guapo saliste, creo que estoy celosa de ese Elvis……. ¿ seguro que estabas sobrio?-

- heee no del todo, en realidad ninguno de los honorables asistentes estaba totalmente sobrio, debiste haberlo visto, a mitad de la boda el ex novio de Cristal comenzó a llorar y a decir que no era más que una zorra barata que iba a sacarle todo el dinero a papá- dijo con un tono divertido a pesar de la seriedad de lo que le estaba contando a Helga. Ella solo se encogió de hombros.

- no me mires así, no es tan malo como parece, es solo que papá está atravesando por una especie de crisis, aunque mamá opina que realmente nunca ha salido de ella. Solo espero no ser como él cuando crezca-

- nadie de nuestra edad quiere ser como nuestros padres, yo tampoco-

Los dos salieron del terminal y fueron a la parada de los autobuses para tomar uno que los llevara al vecindario- pero…. No me has dicho como estuvo la fiesta, vamos cuéntamelo todo - Helga le contó a Bruce lo de su madre pero prefirió obviar el rato que pasó con Arnold en la fiesta.

- entonces el cabeza de Balón te acompaño…. Ya veo, fue amable de su parte- Bruce no se veía muy feliz.

- oye Bruce, te acabo de contar como casi muere mamá y tú te molestas por Arnold, eso es egoísta de tu parte-

Bruce puso una cara de dolor- si, lo siento es solo que …. Lo siento, no lo vuelvo a hacer- dijo el chico apenado- ¿ya hablaste con tu madre sobre esto?-

Helga se mordió el labio- no en realidad, estoy esperando el momento indicado-

- ¿y eso va a ser?....-

- cuando yo lo decida Bruce.- respondió bruscamente Helga, y con ello dando a entender que el tema estaba zanjado.

- hey… solo no esperes a que sea demasiado tarde- dijo mientras encogía los hombros algo resignado- Cambiando de tema ¿ no hubo incidentes bochornosos en la fiesta? Yo esperaba que Eugine se emborrachara y saliera del closet .-

Helga no pudo evitar reír - creo que tendremos que esperar a la próxima fiesta. Ahhhh por cierto, acompáñame a comprar unas revistas para mi mamá, tiene que estar en cama, así que quiero que se distraiga-

- no hay problema- respondió Bruce. Los dos bajaron del bus y fueron directo a una tienda de abarrotes , en donde Helga tomo la clase de revistas que a su mamá le gustaban.

- ¿ que lees?- preguntó Helga al chico, sin embargo el regresó la revista al estante antes de que ella la pudiera ver .

- nada …- respondió nervioso. Helga levantó un ceja y miro el estante donde vio una la revista "Play dude".

Al darse cuenta de esto Bruce negó con la cabeza frenéticamente - no…no es lo que parece - Helga se cruzó de brazos.

-¿ ahhh no? Te creería , si no fueras un espécimen Heterosexual de 17 años y lleno de hormonas -

Los dos se pusieron a reír mientras salían de la tienda - Helga - dijo Bruce poniéndose algo serio- yo necesito hablar contigo sobre lo del beso del otro día-

- ahhh si Bruce, lo siento, sé que no debí tomarme esa libertad , pero te prometo que no vuelve a pasar-

- no Helga, no me molestó, todo lo contrario, pero… yo quiero saber donde nos deja eso-

- ¿ que… que quieres decir?-

- yo quiero saber que somos, novios, amigos o nada-

- jajaja no pensé que te gustarán ese tipo de etiquetas- dijo Helga algo nerviosa .

- pues sí, me gustan esas etiquetas, y quiero saber qué es lo que somos-

- no lo sé- respondió fastidiada- ¿ cómo que no lo sabes?- preguntó Bruce.

- NO LO SÉ, ¿ que quieres que te diga?..... Bruce tu quieres algo en serio, y yo no creo estar lista para algo así, la estamos pasando muy bien ¿ por qué dañar todo? ¿ porque no dejar las cosas como están-

- hasta que él se decida a dejar su novia , y luego me botas ¿ o no?- dijo muy molesto Bruce mientras se cruzaba de brazos.

- ¿ de que estas hablando?-

- de Arnold , por supuesto, ¿ de quién más va a ser? Vamos Helga hay que ser ciego para no ver cómo te pones con él. Nuestros compañeros de escuela no lo ven porque los conocen desde hace años, pero yo si lo veo, estás loca por él. Y él no sabe ni siquiera lo que quiere – Helga no supo que responder así que los dos guardaron silencio por unos incómodos minutos .

- Helga, no tienes que responderme ahora mismo, solo quiero que lo pienses, yo estoy disponible, por ahora solo estoy interesado en ti, pero no me pienso sentar a esperarte toda la vida mientras babeas por alguien que incluso piensa que lo odias.-

La chica tomo un largo suspiro- Bruce, yo ya tengo muchos problemas ahora, mamá tiene que ir a rehabilitación, y papá no sabe si se quiere o no divorciar de ella, y solo pensar que tengo que ir a vivir con alguno de los dos es terrible. Por favor no traigas nuevos problemas a mi vida; déjame decidir mi propia vida por todos los cielos- dijo Helga a punto de gritar.

Bruce solo sonrió- por eso te digo que no tienes que responderme ahora mismo, piénsalo, como te digo, en este momento eres la única chica en mi vida-

Bruce y Helga fueron directamente a sus respectivas casas, la chica tenía que hacer los deberes del día siguiente y adelantar los represados, sin embargo las palabras de Bruce le retumbaban en los oídos. Después de todo Arnold pensaba que ella le odiaba , y por primera vez en casi 13 años de conocerse se planteo seriamente la posibilidad de hablar seriamente con Arnold, incluso de decirle lo que sentía por el .