Hasta el lunes o martes... según pueda
"Cosas de Casa"
Sam no tiene alma, lo que fuera que lo sacó de allá abajo lo hizo solo a medias. Le miras en tu viaje en búsqueda de respuestas. Es un alivio saber que es él pero no es ningún alivio comprender por qué ha actuado como lo ha hecho todo este tiempo. El abuelo dice que no tiene ni idea de lo que ocurre pero que sospechaba algo raro con tu hermano, el viejo si conserva su alma. Cas lo ha comprobado personalmente.
El ajetreo en el cuartel general de los Campbell te llama la atención, a Sam también. Esta gente se está preparando para cazar algo y no es temporada de conejos precisamente. Esta cantidad de cazadores y de sangre de muerto sólo puede significar una cosa: han encontrado al alfa vampiro y, tú no quieres perdértelo.
Samuel no confía en ti, normal, es recíproco, tú tampoco confías en él pero harás lo que sea para formar parte de la expedición de caza. Lo que sea. Hasta tragarte tu orgullo y quedarte en la retaguardia mientras tu hermano sin alma se mete en medio del fregado.
Aguantas un poco junto a esa prima que no es una completa idiota. Incluso empieza a ser el miembro favorito de esta familia que no has pedido. Es fácil, al menos ella no es un grano en el culo como Christian. El abuelo… bueno, sigues sin fiarte demasiado de él, sigue ocultándote algo.
Pero no puedes alejarte de la acción, tienes que ver lo que se cuece con tus propios ojos. Dejas a la chica tras comprobar que es perfectamente capaz de cuidarse sola y te cuelas en el patio trasero de la mansión. Has estado ahí antes, estás convencido de que ese jardín, esas ventanas, incluso esa veleta que permanece inmóvil en el cielo del anochecer lo has visto todo antes.
En tu visión cuando aún eras un vampiro.
Ves cómo un grupo de cazadores, entre los que está Sam, arrastran al vampiro encadenado, cegado con una capucha y atiborrado de sangre de muerto hasta una camioneta. Es el momento de volver junto a Gwen. A tiempo para hacerte el ignorante y comprobar que no quieren que sepas que el vampiro alfa sigue vivo.
Durante los kilómetros que os separan del cuartel de Samuel esperas en vano que Sam te cuente lo que ha pasado. Te pone enfermo comprender que estás esperando en vano. Es Sam pero carece de toda la inteligencia emocional de Sam, es como una imagen sin instinto. Realmente no tiene capacidad para distinguir lo que está bien de lo que está mal cuando siempre fue él quien te puso a ti en la pista de lo que debe hacerse.
Pero, aunque no sea capaz de ver el error, tú puedes decírselo y también puedes hacerle actuar como el auténtico Sam lo haría. Sam sale del coche, molesto, él ha estado un año cazando por su cuenta, tú empiezas a preocuparte en serio por lo que haya podido hacer durante ese año.
Intentas convencerle, sabes que el alfa sigue vivo, no tiene sentido que os lo oculten si lo están interrogando a menos que no quieran que sepáis los motivos. ¿Por qué iban a engañarte diciendo que había muerto? No te vale la respuesta de Sam "Tú disparas primero y necesitamos respuestas" ¿Qué respuestas? Si tu hermano las conociera aceptarías que es ese el motivo, pero si no sabe qué están buscando lo más seguro es que no sea algo que deberían estar buscando.
Pero claro, tu razonamiento es demasiado errático para que alguien sin alma pueda comprenderlo ¿verdad? Aun así Sam dice que lo comprobará, que intentará unirse a los interrogatorios y que te mantendrá informado. No puedes hacer otra cosa que forzarte a confiar en él.
Lo ves partir hacia el búnker y te quedas en el coche. Ha dicho que lo esperes y lo harás pero no estás seguro de que vuelva. Quizás le has presionado demasiado y se ha sentido humillado. Aunque, si no tiene alma, ¿puede sentir humillación?, ¿puede sentir algo que no sean sensaciones físicas?
Respiras aliviado cuando regresa, Samuel no ha aceptado que participe en lo que quiera que estén haciendo pero el chico sin alma sí conserva algo de la picardía del viejo Sammy, y activa el GPS del móvil del abuelo para poder rastrear sus movimientos.
Siguiendo el rastro del abuelo habéis llegado a un almacén protegido contra seres sobrenaturales, también contra vampiros, la zona está "pintada" con sangre de muerto. No es mala idea si quieren mantener a los hijos del alfa lejos. Os coláis dentro. Tenéis que saber qué ocurre con el dichoso alfa y los misterios que se trae el abuelo con todo ese asunto de los interrogatorios clandestinos.
Vuestro confidente no va a ser otro que ese monstruo prisionero que te da escalofríos solo mirar. ¿Por qué os lo cuenta? ¿Qué interés tiene en que un par de cazadores con un lago historial de chupasangres decapitados sepan que Samuel quiere conocer el paradero del Purgatorio?
Pero esa no es la auténtica pregunta, la pregunta es ¿Para qué demonios quiere tu abuelo conocer la forma de llegar al purgatorio? ¿Por qué tendría que buscar el lugar dónde se encuentra el alma de cada criatura sobrenatural hambrienta que haya pisado la faz de la tierra?
Pero al parecer el interés no es del viejo sino de quien mueve los hilos de tu abuelo. Ese que descubre vuestra intrusión y os saca de allí sin ninguna explicación. Intentas que razone pero no es fácil, no eres míster elocuente (Ese está temporalmente incapacitado por el hecho de que ahora mismo no tiene alma), lo tuyo es cortar cabezas y estás listo para cortar la del alfa cuando éste se libera y va por vosotros, por Sam.
No tienes opciones a reaccionar, alguien lo hace antes, alguien que te cae como el culo y ahora ya sabes por qué. Christian, tu primo menos favorito es un demonio a las órdenes de tu demonio menos favorito Crowley. Tienes unas ganas locas de arrancarle el corazón pero no puedes hacerlo. Crowley es quien sacó a Sam de allá abajo, puede volver a enviarlo.
Y eso no es todo, el pequeño demonio pomposo quiere el Purgatorio para aumentar el jardín de su nuevo chalet particular: Ahora es el rey del infierno.
De ser un cazador, un Winchester temido por todas la cucarachas sobrenaturales que pisan la tierra ahora tienes que trabajar para ese… ese… La rabia no te deja pensar bien. Miles de imágenes de ti rebanándole el cuello al pretencioso demonio se entremezclan con las ganas de dar una paliza a tu abuelo.
Pero ¿qué puedes hacer? Si te cargas a Crowley se acabaron tus posibilidades de recuperar el alma de Sam. Y si obedeces, si te conviertes en su perrito faldero, ¿qué posibilidades hay de que cumpla su parte del trato? Casi tuvisteis que matarlo para que cumpliera la promesa hecha a Bobby.
No puedes pensar, estás tan saturado, tan harto. Samuel ha estado trabajando para el demonio durante todo este año, Sam también (aunque no lo supiera) y ahora tú eres la nueva marioneta. Estallas por fin. La tomas con el viejo, le pides explicaciones pero se niega a dártelas. Tienes que impedir que Sam lo mate, tienes que dejar que se vaya.
A veces simplemente olvidas que Sammy no tiene alma. Tienes que dejar salir lo que te preocupa pues es la única persona a la que confiarías tu alma sin dudarlo, o lo era, o lo que sea, olvidas que no es él realmente, te sinceras porque trabajar para Crowley puede ser lo más degradante que hayas hecho jamás.
Te cuesta recordar porqué tienes que hacer esto, la respuesta de Sam es precisa, fría, racional, la que necesitas. Seguiréis el juego al pomposo hijo de puta, pero sólo hasta que encontréis una manera de devolver su alma a tu hermano y después será el objetivo principal de vuestra cacería.
_Continuará
