#########################################################################################################

Sue ya no tuvo tiempo de pensar. La puerta se abrió de golpe. Su abuelo se abalanzó sobre la muchacha

-Sue ¿Cómo te sientes?-pregunto spirit soltándola y mirándola a los ojos

-Estoy bien abuelo-contesto ella, pero no era cierto.

Todo el escandalo había despertado a Yuki, que en ese momento, miraba a la chica entre aliviado y tenso, después dirigió su mirada a las personas que entraron detrás de spirit. Maka Soul y Death the kid

-Papá, necesitamos que tu y Yuki salgan-dijo Maka con voz seria

-Pero Maka…

-Papá insisto-dijo determinantemente la mujer

Spirit salió un poco decaído. Yuki volteo a ver a Sue, pero esta no le regreso la mirada, tenia la cabeza agachada mirando su regazo y los puños cerrados en el mismo. El chico salió sin decir más

Soul y Maka se acercaron a su hija, el primero le acaricio la cabeza, mientras su madre la abrazaba

-Sabes lo preocupados que estábamos-se quejaba Maka, sin soltar a su hija

-Perdón-dijo Sue, conteniendo las lágrimas

-¿Por qué no lo dijiste?-pregunto Soul

-No sabia lo que hacia, creí que todo termino cuando ustedes mataron a la bruja, por esa razón no pensé que algo así pudiera ocurrir, creí que… que las pesadillas de ese entonces eran producto de la culpa, creí que era normal y… y y…

-En el fondo, aun te habías aferrado a tu sueño-completo Kid

-Así es-asintió Sue

-Supongo que sacaste lo obstinada de Maka, no podías dejarlo estar, pero espero que hayas aprendido algo de todo esto

-si

-¿Te preguntaste alguna vez que fue lo que intercambiaste?

-No, supongo que no-contesto Sue, sin entender bien a Kid

Kid se quedo callado un rato, como pensando la forma de explicar a la muchacha. Maka y Soul que seguían junto a su hija, no habían hablado, para poder escuchar lo que Kid no les quiso explicar concretamente en la Death Room, sin embargo lo que dijo su amigo los sorprendió

-Creo que ustedes dos deberían salir

-¿Hablas en serio Kid?-soltó Soul

-Muy enserio, esto solo le incumbe a Sue

Maka fue la que decidió al final y aunque tenia curiosidad por saber, suponía que kid ya les había contado lo necesario sobre el pacto que había hecho su hija con la bruja corina y por consiguiente lo demás incluía solo a su pequeña

-Soul vamos-dijo Maka tomando a su marido de la mano y, acercándose a su hija le susurro-yo confió en ti y voy a estar ahí para ti, puedes contarme lo que sea.

Y ambos salieron, aunque Soul se quejaba de no querer dejar a su hija. Afuera se encontraron con Yuki, que estaba recargado en la pared frente a la puerta

-Soul –sempai, Albarn-san, ¿Cómo esta Sue?-pregunto el muchacho

-Se encuentra bien, pero Shinigami-sama tiene que hablar con ella-contesto Maka

-Tú deberías ir a casa, tu madre te estaba buscando-dijo Soul

-Claro, solo quería saber como se encontraba mi meister-contesto Yuki

Soul no pudo decir nada para contradecirlo, de la misma manera que no pudo evitar que se quedara con su hija, mientras esta se recuperaba, ya que él también era un arma y haría lo que fuera por su meister.

Ninguno de los dos se había dado cuenta que Maka tenia el oído pegado a la puerta, hasta que Kid grito:

-Sé que los tres están ahí, mejor que se marchen

Maka sonrió y meneo la cabeza derrotada e insatisfecha y dijo:

-Tú ve a casa Yuki. Nosotros daremos una vuelta Soul y volveremos para recoger a Sue.

Yuki hizo caso, así que ese día ya no hablo con Sue. Mientras tanto Kid se aseguraba que no hubiera nadie cerca, para poder hablar con la muchacha Evans.

-Bien ¿en que estábamos?

-En lo que intercambie-contesto Sue, un poco avergonzada

-¡A si!, veras lo que tu cediste, debido a tu ignorancia, debo agregar, fue una limitante

-¿Limitante?

-Si, en el estudio de las almas, una limitante es aquella que te puede hacer diferenciar entre un sentimiento a otro, y digo puede porque mucha gente se engaña y reprime. Solo los técnicos mas especializados son capaces de verlas. Se convierte en algo muy complicado, no solo por su tamaño, también por sus características. Hay diferentes limitantes y dependen de las personas mismas, ¿me entiendes?-pregunto Kid

-Si

Bien-prosiguió Kid-en tu caso, cediste una limitante amorosa. Si estuvieras enamorada no te darías cuenta.

-¿Cómo seria eso? No entiendo-pregunto Sue

-Me refiero a que no habría celos, nervios o preocupación ni todas esas cosas que hacen que te des cuenta que amas a alguien y no estoy hablando de un cariño fraternal sino de uno romántico. Por eso una limitante es muy frágil, es una línea muy fina. Si hubiera sido una de odio no te darías cuenta si detestas a una persona o si tienes miedo ¿me comprendes?

-Creo-contesto la chica

-Y si no lo hicieras no habría problema, ya que haz vivido sin esa parte de tu alma todo este tiempo-dijo Kid mientras palmeaba la frente de Sue y suspiro

-Aun hay algo que tenemos que hacer

-¿Qué cosa?-pregunto ella

-El corte que le hicieron a tu alma, debido al caso, es muy complicado y frágil, debe haber algo que lo sostenga, además de la magia y ese algo es tu fuerte deseo de ser un arma, es lo que completaba el contrato. Así que te pregunto ¿puedes dejarlo ir?

Sue lo pensó y recordó la promesa que le hizo a Yuki, se sonrojo (Kid se dio cuenta, pero lo dejo pasar) y sonriendo con ternura dijo:

-Si

-Me alegro-dijo Kid y pego su palma a la de Sue y lentamente saco una hebra rígida de color verde esmeralda-vaya que es una buena imitación

-¡AUCH!-grito Sue

-Lo siento-se disculpo Kid-es normal que duela ya que no es parte de ti, pero todo mejorara

Kid se levanto para irse, pero Sue le tomo de la manga

-Shinigami-sama puedo preguntarle algo, claro además de esto-dijo la muchacha

-Claro-contesto Kid

-Yo nunca le conté del contrato a nadie ¿Cómo se entero?

-Eso fue cuando hiciste resonancia con Yuki por primera vez, él es un sable demoniaco y absorbe las ondas del alma de su técnico. Aunque era muy pequeña pude notar que había una onda que faltaba, a pesar de que su resonancia era buena. Digamos que ustedes se complementan muy bien-y terminando de decir esto salió con una sonrisa picara de la enfermería.

Sue no dijo nada, la simple mención de su arma la hizo ponerse nerviosa, y no sabía el porqué. De repente le vinieron a la mente varios recuerdos:

Tenía doce años y en una ocasión vio cuando Yuki llego lastimado, con un corte en el brazo, debido a las clases en las cuales era primordial tener un meister. Cuando lo vio se molesto mucho, no con el, sino con ella misma, por no poder hacer nada en ese momento. Lo tomo del brazo que estaba sano y lo llevo a su casa para curarlo

-Cuando entre a Shibusen esto no volverá a pasar, de verdad Yuki, mira que lastimar así a mi arma-decía Sue muy molesta , pero vendando el brazo de su compañero con mucho cuidado de no lastimarlo

-Voy a estar bien-dijo Yuki estirando el brazo para ver si podía moverlo bien-Gracias Sue

-De nada, es mi obligación como meister-afirmo Sue con una sonrisa por el agradecimiento de su arma

-Si claro, tu obligación-reafirmo Yuki con una mueca en los labios que no cuadraba con el tono tranquilo de su voz

En otra ocasión Tsubaki-san le regalo una bufanda verde. La mano de Yuki en su frente era cálida y le producía cosquilleos. También recordó lo que había sucedido en esos últimos días: Yuki estirando su brazo y rozando las yemas de sus dedos. El alma de este mientras hacía resonancia. Yuki besándose con una tipa pelirroja "que molesta" pensó Sue. Yuki agarrándola de la mano para dirigirse fuera de shibusen. Yuki tomándola de la cintura para ayudarla a sentarse.

Y por ultimo lo que provoco que su cara se volviera de color granate. Su compañero rodeando sus muñecas, para acercarla a él y besarla.

-No, no es cierto-decía para si, sacudiendo la cabeza para disipar los nervios y las ansias que sentía en los labios-no puede ser

-¿Qué no puede ser?

Era la voz de su padre la que preguntaba

-¿Estas bien Sue?-dijo Soul reformulando su pregunta

-Si, claro que si papá, ya estoy bien. Gracias

Obviamente sus padres la sermonearon todo el camino a casa y hasta después de llegar. Sue no contradijo nada, sabia que ella tenia la culpa, que se había equivocado y debía afrontarlo. Por otra parte no se sacaba de la cabeza a Yuki. Esa noche después de que Angela-neechan, (como la llamaba Sue) la visitara, se durmió de inmediato, pero su arma entraba y salía de sus sueños, así como ella entraba en los sueños de él, desde hace tiempo.

.

.

-¿Cómo sigue Sue?-preguntaba Yuta

-Mi padre me dijo que ya esta todo bien-contesto Alec y rodando los ojos continuo-pero menciono que el lado izquierdo del cabello de Sue era un poco mas largo que el derecho.

-ja ja ja ja ja-se carcajeo Yuta secándose las lagrimas debido a la risa-me alegro por ella, pero mira que hacer un pacto con una bruja

-ssh, nadie se debe enterar, además era muy pequeña cuando lo hizo y ya recapacito-regaño el shinigami a su amigo

-Nah-bufo el hijo menor de Tsubaki y Black star-tengo cara de ser un chismos…-

No termino de hablar porque alguien lo jalo del brazo.

-Yuta, escóndeme

Era Sue la que pedía ese favor tan extraño. Su rostro tenía un color carmín intenso y contrastaba enormemente con su cabello blanco, sus labios estaban apretados y su gesto era nervioso y suplicante.

-¿Qué te esconda? ¿De quien?-pregunto Yuta sin comprender

-De tu hermano-respondió la chica

Alec y Yuta se miraron sin comprender nada y volvieron la vista a Sue

-Pero ¿Por qué?-pregunto nuevamente Alec

-Pues, porque me gusta-solto Sue en voz alta y rápido demostró su arrepentimiento, tapándose la boca con ambas manos.

Alec sonrío de lado, Yuta se carcajeaba y Sue molesta y avergonzada dijo entre sus manos

-Ok, no me ayuden, me voy-se disponía a marcharse cuando Yuta la agarro del hombro

-Te ayudamos-dijo Yuta

-¿Qué?!-exclamo Alec

-Que la ayudamos-concluyo Yuta. Guiñándole un ojo a su amigo sin que Sue se diera cuenta. Los tres se fueron a la parte este de shibusen en donde Yuta tenía clase.

-Yuki casi no se pasa por aquí, a menos de que yo arme mucho jaleo-explicaba el hermano menor, haciendo pasar a Sue en una de las aulas

-¿Estas seguro Yuta?

-Claro, pero… bueno ya sé que te gusta mi hermano y todo eso ¿Por qué no se lo dices?

-No te incumbe-fue la contestación de Sue

Alec había visto todo esto sin decir nada, sin embargo se notaba en su ceño fruncido que no estaba de acuerdo con lo que estaban haciendo sus amigos. Los dos jóvenes salieron del salón y dejaron a la chica ahí.

-¿Qué piensas hacer?-pregunto Alec

-Pues solo la voy a ayudar. Traeré a mi hermano para acá y los encerramos ¿Qué te parece? Y no me veas así-pues Alec lo miraba de una forma reprobatoria-son muy lentos y me estresan

-Esta bien yo no diré nada, solo porque tienes un poco de razón-respondió Alec. De todos modos ese tipo de cosas le resultaban tentadoras al hijo de Kid. Y se fueron a buscar a Yuki

Mientras tanto Yuki estaba huyendo de cierta pelirroja y al mismo tiempo trataba de encontrar a su técnico.

-Esa chica esta muy loca-se decía Yuki acompañado de un suspiro. Samanta lo había estado hostigando-y termine llegando a la parte este de shibusen

Se recargo en la pared para descansar, había pasado toda la mañana corriendo de un lado a otro

-¡Te encontré!-grito Samanta

-¿HE? No puede ser-exclamo Yuki sorprendido-mira ¿Por qué no desistes de una vez?

-Al diablo con eso. Me entere de que tu meister se encontraba indispuesta y necesito de dos armas para una misión-dijo todo esto de golpe mientras se acercaba al muchacho y quedaba de frente a él

-Mi respuesta sigue siendo no. Además soy un sable demoníaco, tu alma no lo soportaría

-¿Estas diciendo que el alma de esa chica es mas fuerte que la mía?-comento Samanta muy molesta

-No te quería insultar ni nada por el estilo, pero si, el alma de Sue es mas fuerte que la tuya.

PLAF!

El chico no se esperaba eso. Samanta le planto una bofetada en la mejilla derecha. Era obvio que Yuki no la iba a golpear, pero eso no quería decir que alguien mas lo haría por el.

-Un momento ¿Qué crees que haces?-Sue salió de una de las aulas.

Había estado pensando en como podría mirar a su arma a la cara sin que la suya se tornara de color carmín, cuando de repente escucho toda la conversación de las dos personas que se encontraban en el pasillo y decidió salir justo en el momento en que Samanta abofeteaba a Yuki. Se dirigió hacia ambos y sin importarle que Samanta fuera una cabeza más alta que ella, le reclamo muy enojada.

-¿Quién te crees, para golpear así a mi compañero?-ya se encontraba frente a Samanta

-Déjalo pasar -le dijo Yuki, que la tomo por la cintura para alejarla de la pelirroja-no me dolió

Sue se había puesto roja por como la había tomado su arma, pero el enojo que sintió por que "esa tipa" agrediera a Yuki podía más y no lo permitiría.

-Suéltame Yuki-exigió ella-suéltame ahora mismo y transfórmate

-OH-suspiro Samanta-la pequeña Evans se ha enfadado

Sue frunció el ceño y dijo

-¿Qué te parece tu y yo en los terrenos traseros de shibusen?

-A mi me parece bien, no hay problema.

Y ambas bajaron, mientras Samanta llamaba a su arma por el celular, Yuki trataba de hacer entrar en razón a Sue.

-Ya déjalo Sue, nuestra resonancia aun no es tan buena y te va a volver lenta, además es la primera vez que peleas.

-De eso nada-contesto Sue-yo te prometí que cuando entrara a Shibusen no volvería a pasar que alguien se aprovechara, solo porque no tenías técnico. Y cuento con que estaremos bien porque hicimos una promesa.

Yuki la miro, sabia que era inútil tratar de hacerla recapacitar y desistió. Y tampoco quería estresarla más, después de todo lo que había pasado. "Mira que no decirme lo de esa estúpida bruja" pensó el joven.

-Esta bien, pero después necesito hablar contigo ¿entendido?-proclamo el chico

-Entendido-contesto Sue. Ya sabia de que quería hablar Yuki con ella, y no se iba a echar para atrás en nada de lo que sentía por el.

-Esta bien, me presento Samanta Carter maestra de guadaña-dijo con sonrisa de satisfacción

-Sue Evans maestra de armas demoniacas-y también sonrío, de la misma manera que Maka lo hacia cuando no tenia dudas.

El arma de Samanta llego, era una chica menuda de cabello negro y rizado, y ojos castaños, parecía tranquila y de buen juicio.

-Ahora ¿en que te metiste?-dijo mirando a Samanta y luego a Sue-ay no, con la hija de Soul-sempai no

-Ella fue la que me reto, así que transfórmate Melisa

-Entiendo -suspiro Melisa y se transformo en una guadaña, con mango color caoba y su hoja era color vino con negro-¿hay algún profesor para validar esto?

-Aquí estoy-exclamo sid-sensei que venia acompañado de Alec y Yuta

Habían estado buscando a su amigo, pero observaron la escena desde una ventana que daba a los terrenos traseros de la escuela.

-Mira que eres precipitada-dijo Alec

-Es una terca-corroboro Yuta

-Tu cállate, porque eres igual o peor cuando te lo propones-lo regaño Alec

-Transfórmate Yuki-ordeno Sue

La resonancia que sintió en ese momento el chico no era como la de días atrás. Ya no había melancolía, pero si algo mas…

-Yuki ya no pesas-menciono Sue

-¿En serio?-pregunto el chico-pues algo hicimos bien

-¡Comiencen!-grito el profesor

Samanta dio el primer golpe, tomo su guadaña y trato de cercar entre el filo de su arma y ella a Sue, que brinco para poder esquivarla.

-Eso si que no-dijo Samanta y antes de que estuviera fuera de alcance, la jalo del tobillo para tirarla al suelo.

Iba a golpearla con la guadaña, pero Sue bloqueo el golpe con su sable. Logro ponerse en pie y oponer resistencia al golpe de Samanta, al mismo tiempo. Alec, Yuta y Sid-sensei miraban la pelea detenidamente.

-Las mujeres están locas-decía Yuta

-Ni que lo digas-afirmo Alec, que ya se encontraba sentado en el suelo, con el rostro recargado en la palma de su mano y parecía más bien aburrido.

-¿Y si usamos el caza brujas?-aconsejo Samanta

-Tonta-le decía Melisa-ella no es una bruja, te falta sentido común.

-¿Y si usamos el modo espada mítica?-pregunto Sue

-Ni lo menciones, aun no estas lista-dijo Yuki en un tono que no aceptaba reproche alguno

-Es como si supiera como atacare-le decía Samanta a su arma

-Claro, su padre es guadaña, obvio que ha practicado con él-decía Melisa

Ambas se veían cansadas. A Samanta se le dificultaba acertar los golpes, mientras que Sue se quedaba sin aire.

-Esto se esta alargando, ¿Por qué no lo terminan de un solo golpe?-grito Alec poniéndose en pie-no es como si se quisieran matar ¿o si?

Samanta miro a Sue desafiantemente y esta asintió. Ambas sonreían. Un solo golpe decidiría esto.

-Sue ten cuidado-advirtió Yuki

-Samanta no seas imprudente-dijo Melisa

Samanta tenía más experiencia que Sue, pero ella era más rápida y conocía los ataques con guadaña. Las dos dieron un solo golpe. Sue corrió y brinco para dar el golpe desde arriba y Samanta al parecer la recibiría. Solo se vio como ambas salieron despedidas en el aire y caían de espaldas. Sus armas se transformaron para ayudarlas.

-Sam, ¿te encuentras bien?-pregunto Melisa

-Con un labio roto, pero bien-dijo mientras palpaba su boca con los dedos –me duele todo ¡Auch!

Su compañera meneo la cabeza y la ayudo a levantarse

-Sue te ayudo.

-No, ya me levanto yo sola-sin embargo se quedo sentada.

A pesar de que acababa de empatar con Samanta y seguía molesta con ella. Ver a Yuki la calmaba y al mismo tiempo la ponía nerviosa. Yuki al ver que no se levantaba, no volvió a preguntar y la tomo en brazos para llevarla a la enfermería

-¿Qué haces? Bájame puedo andar sola-exclamaba la chica

-Te bajo en la enfermería-respondió Yuki

-¡Hey!-grito Samanta-eres buena, una mocosa aun, pero buena. Me agradas. Por cierto Yuki lo siento

Sue no dijo nada, Yuki solo asintió y se marcho en dirección a la enfermería, dejando atrás a sus amigos.

-Mejor no interrumpir-dijo Alec y Yuta asintió

-Ya en serio ¿Cómo te sientes?-pregunto Yuki a la chica que tenia en brazos

-Bien-respondió ella sin mirarlo, no podía verlo, estaban solos y tenía miedo de echarlo todo a perder

Yuki no sabia si Sue recordaba la noche que intento besarla "Vamos pregúntale" pensó para darse ánimos. Llegaron a la enfermería, que por el momento se encontraba vacía. Y Yuki dejo en la cama a Sue.

-En serio, estoy bien Yuki, solo un poco cansada y adolorida

-Descansa-fue la única contestación del joven

El silencio era incomodo, jamás habían pasado por esto, hasta que…

-Te quiero

-¿Qué?

-Que te quiero

-¿Hablas en serio?

-Si, tal vez tú no me quieras del mismo modo que yo, pero tenia que decirlo.

Sue permanecía sentada en la cama y el muchacho recargo ambas manos en la cama, cada una a los lados de Sue y acerco su cara a la de ella.

-Yo también te quiero-dijo él-y es algo que no puedo evitar. Eres lo mas importante para mi.-termino susurrando en el oído de la muchacha.

Sue no sabia que mas hacer, literalmente hablando, era algo nuevo para ella, sentía cosquillas en las palmas de las manos, el corazón le palpitaba muy rápido, se sentía mareada y sin darse cuenta dio varios suspiros que Yuki si noto. La tenia tan cerca de él, todo en ella le parecía perfecto, y sus labios le exigían que tomara los de la muchacha, pero no quería espantarla. Primero tomo sus manos que se encontraban temblando o quizá eran las suyas, no lo sabia, pero eso no importaba. Todo era diferente a la primera vez que intento besarla. Ambos estaban nerviosos y ansiosos. Sue no tenia cara de desconcierto, todo lo contrario, su cara estaba sonrojada y al ver los ojos azules de Yuki, lentamente cerro los suyos, como esperando a que el joven continuara. Esto fue una señal para Yuki, que tomo el rostro de la chica entre sus manos, estaba cálida debido a la pena que sentía ella.

-Yuki yo….-dijo Sue con los ojos aun cerrados, pero el chico no la dejo continuar

-Ssh-murmuro Yuki, cerca de la cara de ella, para después besar su frente, seguir con sus parpados y mejilla, para terminar en sus labios. Por primera vez pudo saborear sus labios.

Sue se puso de rodillas encima de la cama para quedar a la misma altura que Yuki, que la abrazo para profundizar más el beso, ella también coloco sus brazos alrededor del cuello de él.

-Auch-exclamo Sue contra los labios del chico

-Perdón-se disculpo Yuki con la muchacha y se separaron-olvide que no te sentías muy bien- la volvió a sentar en la cama y puso su cabeza en el regazo de Sue.

-No te preocupes-dijo ella viendo hacia la ventana, con una mano en el pecho y la otra paseaba en el cabello de Yuki distraídamente-por cierto recuerdo lo que paso esa noche en mi casa.

-¿Lo recuerdas?-exclamo Yuki alzando la vista

-Si, y lamento no haberte correspondido en ese momento, también lamento arruinarte este y sé que tal vez no entiendas esto, pero lamento igual los años que desperdicie, al menos, los últimos dos

-Sue…

-No me interrumpas por favor-se puso de pie causando que el joven también se levantara y continuo-no se como, pero me gustaría compensar todo eso.

Yuki suspiro, y la abrazo, no entendía muy bien lo que Sue trataba de decir (Yuki solo sabia lo mismo que los demás) pero no necesitaba compensación alguna, solo quería estar cerca de Sue, protegerla. A ella, que hizo lo que él, no había podido en años. Declararse. Y Sue no sabía que la impulsaba a decir tantas cosas incoherentes, tal vez eran los sentimientos que se habían encontrado reprimidos, debido a la falta de ese pedacito de su alma, o simplemente era algo que sentía y tenia que expresar. Si, eso era, los dos eran malos con las palabras, pero ya superarían eso

-Solo hay algo que quiero preguntar, después podemos ir avanzando juntos, poco a poco ¿Te gustaría ser mi novia?-pregunto Yuki acariciando la mejilla de Sue.

La chica solo contesto con un leve "si", pero con una gran sonrisa. Se acercaron para volver a besarse, cuando la puerta se abrió de golpe.

-Mejor que la sueltes, su padre viene para acá porque se entero de la pelea-le aconsejaba su hermano menor

-¿Estaban espiando?-pregunto Yuki algo molesto

-Para nada, solo vigilamos-respondió Alec

Se soltaron en el momento justo cuando Soul entro preguntando por su hija

-Papá estoy bien-decía Sue para calmar a su padre

-¿Cómo se te ocurre pelearte?

-Tu hiciste lo mismo una vez ¿recuerdas?-cuestiono su esposa que se asomaba por la puerta de la enfermería-a veces creo que saco mas tu carácter que el mio-dijo con una sonrisa en los labios

-Uhm-fue la única contestación de Soul mientras todos reían

Estaba atardeciendo cuando por fin las clases terminaron. Yuki tomaba de la mano a su novia, que le sonreía con ternura y cuando ella volteaba para otro lado, debido a los nervios, el jalaba su mano cariñosamente, así ella volteaba para verlo otra vez.

-Te voy a preguntar algo-dijo de repente Sue

-Esta bien, pero antes de eso toma-dijo Yuki dándole una caja envuelta para regalo

La muchacha abrió la caja, dentro de ella había unos guantes de cuero, sin dedos y de color blanco

-Sé que no puedes usar los de tu madre, así que me tome el atrevimiento de comprarte estos, claro, solo si tú los quieres

-Gracias-y beso a su novio en la mejilla

-Y bien ¿Qué querías preguntar?-dijo el sonrojado por el gesto de la muchacha

-Pues… bueno yo….-tartamudeo Sue-yoqueríasabercuandotecomencé agustar-termino de decir esto muy rápido, pero Yuki alcanzo a comprender todo

-Me preguntas cosas muy lejanas, te debería bastar con saber, que lo nuestro comenzó el día que hicimos aquella promesa-contesto Yuki con una sonrisa y cargo a Sue para poder besarla.

Si, una promesa que no cambiarían por nada del mundo.

######################################################################################################