Hola a todos!!! siento no haber actualizado antes. Aquí otro capítulo, éste se situa en el presente. Disfrútenlo
Edward POV
A la mañana siguiente me levanté de la cama y me estiré. Miré mi reloj, eran apenas las 6 y media, tenía todavía un buen rato antes de irme a la oficina. Entré al baño a darme una ducha.
Cuando salí me vestí y me fui a la cocina, abrí el refrigerador, saqué la leche y el jugo de naranja. Me serví el jugo en un vaso y me preparé un café con leche mientras cocinaba unos huevos. Si algo podía agradecerle a Bella era el que me enseñara a cocinar, gracias a ello había podido sobrevivir estos últimos años.
Al pensar en ella, recordé como actuaría con ella, como si fuera mi compañera, sólo eso. Estaba seguro de que podría tratarla con cordialidad sin involucrarme demasiado con ella, al fin y al cabo sólo éramos compañeros de trabajo. Ya no éramos esposos, ya no vivíamos juntos, ya no había nada entre nosotros, nada que pudiera rescatarse.
Entré a mi Volvo y conduje hasta la oficina mientras escuchaba la radio. Al llegar al estacionamiento, dejé mi auto en el lugar de siempre y entré al elevador. Mi plan se puso a prueba, pues Bella estaba a punto de entrar y volveríamos a estar solos…y juntos en el elevador. Ella entró sin dirigirme ni una mirada.
- Buenos días Isabella – la saludé y ella me miró como si fuera de otro planeta.
-. ¿Cómo…ya me hablas?
- He pensado que somos compañeros, no podemos ignorarnos toda la vida – le respondí – pero sólo lo hago porque de ello depende mi trabajo
- Claro, tu trabajo – Bella suspiró y volvió su vista a otro lado.
Bueno, el viaje en el elevador no resultó tan incómodo como el del día anterior a la oficina de Mike. Al llegar a nuestro piso la dejé pasar y ella me respondió con un suave gracias. Al entrar a la oficina ella se fue a la suya y no me dijo nada más.
Me senté en mi escritorio y pronto sonó mi teléfono.
- ¿Si Jessica?
- Señor, le habla Rosalie Hale
- Pásame la llamada Jessica por favor.
Seguramente Rosalie ya sabía que Bella estaba aquí, no sabía si ella ya sabría que era mi compañera, pero estaba seguro de que Rose estaba informada del regreso de Bella.
- ¿Cómo está el editor estrella? – sonreí, ella y Alice siempre me habían dicho así desde que entré a trabajar
- muy bien gracias ¿qué tal la mejor artista del mundo?
- Bastante bien gracias, a decir verdad te hablaba para darte una muy buena noticia – Rose se oía feliz, seguro sería una buena noticia – vas a ser tío otra vez
- ¡¡Cielos Rose!! ¡¡Muchas felicidades!! ¿Cómo está el papá?
- Encantado, justo ayer tu papá me dio la buena noticia
- Sí que es buena Rose, ¿para cuándo?
- Noviembre, más o menos – Rosalie me respondió
Me daba mucho gusto oír esa buena noticia, algo por lo que podía alegrarme desde mi reencuentro con Bella, eso sin duda era una razón para festejar. Aún recuerdo el nacimiento de la pequeña Jackie. La pequeña se adelantó dos semanas, Emmett estaba que se volvía loco porque le preocupaban sus mujeres. Llegamos al hospital y atendieron a Rosalie inmediatamente.
Dos horas después, la pequeña Jackie hizo su entrada al mundo, yo fui uno de los primeros en cargar a la bebé, aunque Emmett la acaparó, no dejaba de cargarla.
- ¿Ya le dijeron a Jackie?
- Aún no, esperaremos un poco más para hacerlo – me respondió – Emmett me dijo que iría a verte después del entrenamiento de hoy
- Genial, aquí lo espero
- Sí…espérame tantito…Jackie no te metas eso a la boca mi amor – Sonreí al oír a mi amiga, jamás me imaginé que Rosalie pudiera ser tan cariñosa y mucho menos tan maternal – lo lamento, con los hijos hay que tener ojos hasta en la espalda
- Por eso los admiro tanto
- Deja que seas papá y verás como tú también te pondrás así con tus hijos – Rosalie me advirtió.
Las palabras de Rosalie me resonaron en la cabeza Deja que seas papá. Sí, yo quería…quiero ser papá, es un deseo que quiero ver realizado. Al ver a Emmett con su pequeña yo también deseé fervientemente convertirme en padre. Y cuando Rosalie estaba embarazada, Bella y yo seguíamos juntos y yo tenía la ilusión de tener a una hija con unos hermosos ojos castaños.
- En fin, tengo que dejarte porque debo ir a la galería en un rato – Rosalie me dijo – la exposición es la próxima semana y más te vale que vengas
- No me la perdería por nada
- Bueno, me voy, cuídate mucho Ed
- Tú también Rose, te quiero
- Y yo a ti
Colgué el teléfono, me dio mucho gusto el saber del embarazo de Rosalie, ella y Emmett se merecían la felicidad que tenían, pues habían trabajado mucho por ella y su amor había sido el que los había impulsado.
En fin, seguí trabajando con un manuscrito que Mike me había dado la semana pasada, tenía muchos errores de ortografía y redacción, pero sin duda sería una muy buena historia.
A las dos, antes de irme a comer, Jessica volvió a llamarme
- Señor Cullen está aquí el señor McCarty
- Hazlo pasar Jessica por favor
Entonces la puerta de mi oficina se abrió y Emmett entró con una radiante sonrisa en el rostro.
- ¡¡¡¡Voy a ser papá otra vez!!!! – me gritó emocionadísimo
- Rose me lo dijo, muchas felicidades hermano – lo abracé y pronto nos sentamos
- Estoy tan emocionado
- Se te nota a simple vista – le dije sonriendo - ¿cómo está Rose?
- Divina, ese brillo en sus ojos no tiene igual – Emmett dijo completamente enamorado – pero está muy bien, hasta ahora no ha presentado los síntomas y yo tampoco, gracias al cielo, aún recuerdo esos extraños antojos que me dieron cuando Jackie.
- Sí, yo también los recuerdo
¿Cómo olvidar los camarones con nutella? Mientras hablábamos de ello, Bella salió con unos papeles en los brazos.
- ¡¡Enana!! – Emmett corrió a abrazarla
- Emmett…no respiro – le dijo Bella
- ¿Qué haces aquí?
- Trabajo aquí – le respondió la chica
- ¿Con Edward?
- Sí
- Vaya, vaya, qué cosas de la vida ¿no lo creen?
¿Por qué Emmett siempre tenía que meter la pata? Bella se sonrojó completamente y bajó la mirada, gesto que siempre hacía cuando se sentía avergonzada por algo. Emmett me miró maliciosamente y yo casi lo mato. ¿Es que acaso no entendía que las cosas entre Bella y yo estaban horriblemente mal?
- En fin, yo me voy. Le prometí a Rose que iría temprano por Jackie para que pudiera seguir con lo de su exposición – Emmett comentó – supongo que a ti no hay que darte la buena noticia
- No, Rose me la dio ayer – Bella le dijo mientras lo abrazaba – felicidades Em
- Gracias, bueno el futuro papá debe irse – Emmett nos dijo bromeando – ustedes deberían ponerse las pilas, yo también espero un sobrinito.
Emmett se fue y Bella y yo nos quedamos callados sin mirarnos y no pude evitar imaginarme a la pequeña niña de ojos cafés y cabellos rizados y cobrizos. Agité la cabeza en señal de negativa, esa niña jamás existiría. Y si lo hacía, no tendría esos hermosos ojos cafés. De pronto me imaginé a una niña muy parecida a Bella y la vislumbré a ella, en brazos de otro hombre mientras ambos miraban a la pequeña.
Nos quedamos así callados, sin movernos durante unos segundos más, luego, Bella se fue de ahí con pasos presurosos y justo al llegar a la puerta, se tropezó con sus propios pies y todas las hojas se le cayeron.
- ¡Maldición! – susurró y se agachó a recogerlos papeles y yo me paré a ayudarla.
- Te ayudo – le dije mientras me hincaba a su lado y recogía algunas hojas
- Gracias – tomó las hojas, se levantó y se fue.
Y mientras yo veía su espalda aún veía en mi mente a la niña de ojos cafés y sin poder evitarlo también me llegó el pensamiento de que yo quería ser el padre de esa niña.
Alice POV
Veníamos en el avión de regreso a Nueva York, esas semanas junto a Jasper sólo habían ido incrementando ese amor que sentía por él. Mientras contemplaba las nubes, estaba recargada en el pecho de mi marido y él me venía acariciando el cabello y me besaba en la frente de vez en cuando.
Miré a Jasper, su mirada estaba también perdida en las nubes, literalmente. Al sentir mi mirada sus ojos se fijaron en mí y en sus labios se dibujó una sonrisa. Una sonrisa que pronto terminó en un beso.
- Te amo
- Y yo a ti – volví a acurrucarme entre sus brazos - ¿te acuerdas como nos conocimos?
- Como olvidarlo – Jasper me dijo riendo.
Por fin llegamos a Nueva York, bajamos del avión, fuimos por nuestras maletas y a la entrada estaban cinco personas. Cinco y mi corazón se llenó de alegría al ver nuevamente esa cabellera castaña y esos ojos color chocolate. No pude evitar corres hasta ella y abrazarla como si se me fuera la vida en ello.
- ¡¡Bella!!
- ¡¡Alice!! – Bella me abrazó casi con la misma fuerza que yo a ella – Amiga que gusto es verte de nuevo.
- ¡¡Nunca, nunca, nunca te vas a volver a ir!! ¿Me oíste Isabella Marie Swan? – le dije mientras nos separábamos, tanto en sus mejillas, como en las mías había lagrimas
- Te lo prometo Alice, jamás volveré a irme – Bella me prometió y lo cumpliría.
La miré evaluadoramente, había cambiado. Se veía un poco más alta y no tan flaca como antes. Su cabello era más largo, pero sus ojos, sus hermosos ojos cafés seguían siendo los mismos.
- ¡¡Jazz!! – Bella abrazó a mi marido y él correspondió de la misma manera
- ¡¡Bella!! ¡¡Cómo te hemos extrañado!! – Jasper le dijo a mi amiga – te buscamos tanto para la boda, lamentamos que no hayas podido estar presente
- yo lo lamento más Jazz, les fallé
- No te preocupes enana, ya estás aquí – Jasper le dio un beso en la frente y volvió a abrazarla.
¡¡Qué afán tenían ésos tres de decirnos enanas a las dos!! Que no fuéramos tan altas como Rosalie no quería decir que fuéramos enanas. Tras intercambiar saludos, besos y abrazos con nuestros amigos, nos fuimos a nuestro departamento.
Pude notar, mientras íbamos de camino que Edward y Bella seguían sin hablarse. Ahora sí nos iba a contar toda la historia, la condenada. Al llegar nos enteramos de varias cosas, Edward y Bella trabajaban juntos, Bella viviría en el departamento de abajo y la noticia más hermosa de todas, que Jackie iba a tener un hermanito…y la niña estaba encantada con la noticia.
- Bueno, tenemos que irnos a festejar que estamos juntos de nuevo - declaré.
- Pero acaban de llegar, deben de estar cansados – protestó Rosalie
- No importa, estamos todos juntos otra vez así que no vamos a desaprovechar la ocasión – les dije firmemente
- Oye te recuerdo enana que nosotros somos padres – Emmett me dijo cargando a la pequeña Jackie
- Io quiedo id con la abuela – La niña le dijo a su papá – ¿me puedo quedad a momid con la abue mami?
Rosalie y Emmett se miraron por unos segundos.
- Ahorita le hablamos tesoro y si te dice que sí, ya sabes que te puedes quedar – Rosalie le dijo a su hija mientras Emmett le hablaba a su mamá.
Yo ya estaba haciendo planes de lo que haríamos esa noche.
- Dice mi mamá que no hay problema, que la llevemos y la recojamos mañana – Emmett le dijo a Rose
- ¡¡Sí!! Id con la abue – Jackie dijo emocionada
- Bueno, ustedes tienen que ir a dejar a su pequeña y nos tenemos que cambiar, nos vemos aquí a las ocho – dije mirando mi reloj, las seis, me daría tiempo de planear todo.
Una vez que todos se fueron, Jasper me abrazó y me besó, con uno de esos suaves, largos y deliciosos besos que me dejaban con las rodillas hechas de gelatina.
- ¿Qué tienes planeado ahora mi amor?
- Ya lo verás – le respondí con una sonrisa y lo volví a besar. – Te amo
- Y yo a ti Alice
Dieron las ocho y todos ya estábamos ahí. Nos fuimos en dos coches, Jasper y yo nos fuimos con Bella y Emmett y Rosalie con Edward. Yo manejé y le dije a Edward que me siguiera. Condujimos por varias calles hasta que llegamos al lugar al que tantas veces habíamos venido hacía unos años.
- Alice… - iba a reclamarme Bella
- Nada, hoy es un día especial y vamos a festejarlo en un lugar especial.
Bella POV
De verdad que Alice solía meter la pata y lo hacía bastante bien. ¿Cómo se le ocurría llevarnos a ése lugar a ése bar? Precisamente el restaurante – bar donde las tres habíamos trabajado como cantantes todos los martes y jueves en la noche para poder mantener los gastos del departamento.
Ese bar donde tantas veces habíamos ido cuando éramos tres parejas, tres enamoradas y perfectas parejas ¿Cómo nos traía a Edward y a mí aquí? Entramos los seis juntos y el cadenero nos reconoció y nos dejó pasar inmediatamente.
- ¡¡Bella, Alice, Rose!! – el dueño aún nos recordaba - ¡¡mis cantantes favoritas!! ¿Cómo han estado?
- Muy bien Taylor ¿y tú?
- Bien, bien, pasen están en su casa
Nos fuimos a un apartado gabinete y nos sentamos yo en una orilla junto a Alice y Jasper, junto a ellos estaban Emmett y Rose y en la otra orilla, frente a mí estaba Edward.
En esos momentos había un chico tocando la guitarra y cantando una suave canción. Al verlo me llegaron los recuerdos, Rosalie y yo nos intercalábamos para tocar el piano y cuando Alice aprendió a tocar la guitarra, ella tocaba y las tres cantábamos. No nos iba nada mal, de hecho nos daban muy buenas propinas y el salario era bueno.
Una mesera – la chica era nueva, no la reconocía – llegó y nos tomó la orden
- Tú no puedes tomar alcohol – Emmett le prohibió a su esposa
- Ya lo sé, yo quiero un refresco de manzana, una hamburguesa y una orden de papas grande…ah… y un helado de chocolate – pidió Rosalie y todos la volteamos a ver sorprendidos - ¿qué? Tengo hambre y ahora como por dos ¿recuerdan?
Claro, Rosalie jamás comería tanto si no estuviera embarazada.
- A mí me trae lo mismo que a ella – pidió Emmett abrazando a su mujer
- Tú no cambias – Alice le dijo riendo – Yo quiero una ensalada de pollo
- Que sean dos – pedí yo también
- Tres – Edward también lo hizo
- Yo quiero una arrachera
Alice y Jasper nos contaron acerca de su luna de miel, los lugares a los que habían ido, las cosas que les habían pasado, cómo los habían tratado, los hoteles más bonitos, la moda, etc.…
Después yo les conté de Londres, lo que había echo, como era mi departamento, qué hacía los fines de semana, y luego Emmett salió con sus preguntas incómodas.
- ¿Y no saliste con nadie?
- Sí, seguro trajo a muchos londinenses babeando por ella – Alice lo secundó
- Pues la verdad no salí con nadie – confesé completamente sonrojada – el trabajo allá era muy pesado y apenas tenía tiempo de hacer mis cosas, salir no era una gran opción
Claro que yo no iba a confesar que no había salido con nadie porque, aunque Edward me había apartado de su lado, yo le seguía siendo fiel. Lo quisiera o no, jamás firmamos el divorcio así que yo seguía siendo su esposa…legalmente porque sabía que él ya no me consideraba eso.
Después comenzamos a hablar de Emmett y Rosalie. Rose estaba teniendo mucho éxito como pintora y la próxima semana era su exposición, ella estaba algo nerviosa por ello, pero la noticia del bebé la había relajado notablemente. Mientras que Emmett se preparaba para el juego de las semifinales, había sido el jugador más valioso la temporada pasada y esperaba serlo ésta.
Y finalmente Edward platicó de sus cosas. Al parecer seguía viviendo en la casa que había sido de sus padres, Esme estaba trabajando duramente en el museo para levantarlo y Carlisle estaba aún trabajando en el hospital.
- ¿Oye tú tampoco has salido con nadie? – Alice volvió a meter la pata
- No
Eso, aunque no me decía nada, me hizo sentir mucho mejor y a la vez mucho peor. Mejor, porque eso quería decir que aún me amaba. Peor, porque odiaba que él tuviera que sufrir, no había nada que yo más odiara en el mundo que ver a Edward sufriendo. Y ser la causa de su sufrimiento era aún peor.
Acabando la cena, Taylor llegó con nosotros.
- ¿Cenaron bien?
- Excelente, la calidad no ha disminuido en este lugar – respondió Rosalie sonriendo
- Me alegro, chicas ya que están aquí ¿no les encantaría deleitarnos con su voz? – Taylor nos miró a las tres
- Claro – Alice se levantó y le dio un beso a Jasper
- Con todo gusto – Rosalie hizo lo mismo
- ¿por qué no? – accedí yo, aunque yo no tenía a quién besar
Las tres nos encaminamos al escenario que tantas veces habíamos pisado. Nos pusimos de acuerdo, Rosalie tocaría el piano, Alice la guitarra y yo cantaría. Claro que las otras dos me ayudarían en algunas partes.
- ¿Qué vamos a cantar? – preguntó Rosalie y yo sonreí
- Noche como esta – les dije
- Pero Bella esa canción es la que…
- La que compuse para Edward, lo sé – suspiré – chicas yo aún lo amo y voy a hacer cuanto esté a mi mano para recuperar su amor
- Entonces Noche como esta será – Rosalie me dijo sonriendo
- Sí, pero eso significa que tú nos contarás todo…mañana comes con nosotras – Alice dijo tomando la guitarra
- De acuerdo, mañana en el café de siempre a las tres – acepté
Edward POV
Las chicas subieron al escenario, se pusieron de acuerdo por unos momentos y luego Alice tomó la guitarra y se sentó en un banco, Rosalie se fue a sentar en el piano y Bella se quedó parada frente al micrófono.
En cuanto Rosalie tocó las primeras notas supe qué canción iban a cantar y mi corazón se contrajo de dolor.
En una noche como esta
Supe de llantos floridos
Supe de risas que duelen
Supe de amor y de frío.
Esa canción, Bella la compuso en el piano que había en la casa, durante días la oía componer pero la dejaba hacer sin estar yo presente. Me encantó descubrir que los dos amábamos la música de la misma manera
En una noche como esta
Supe de historias divinas
De sirenas y de duendes
Supe del mar en mi vientre.
Y al descubrirte los labios
Con un beso enfurecido
Supe de una paz eterna
Y una ráfaga de olvidos
Que sobrepasan los míos.
Aún recuerdo la primera vez que la tocó para mí, fue el día en que mis papás fueron a cenar para conocerla oficialmente como mi mujer, mi esposa. Sólo que la tocó cuando ellos ya se habían ido y sólo estábamos ella y yo.
En una noche como esta
Supe de pocas palabras
Y del millón de suspiros
Que bajo llave tu guardas.
En una noche como esta
Supe del cielo en la tierra
Escuche guitarras llorando
Supe del don de tus manos.
Y al descubrirte los labios
Con un beso enfurecido
Supe de una paz eterna,
Un regocijo dormido,
Un cataclismo furtivo.
Supe todos tus secretos
Buenos y malos unidos
Que por cierto
Son de un largo...
Que sobrepasan los mios.
Mis ojos estaban a punto de cerrarse y las lágrimas a punto de correr por mis mejillas ¿por qué lo hacía? ¿por qué tenía que cantar esa canción? Cuando alcé la mirada, me vi perdido en sus ojos marrones que no se apartaban de los míos. Su dulce voz estaba haciendo que me sumergiera en los recuerdos.
En una noche como esta
De estrellas abarrotada
Supe del cielo en la tierra
Escuché guitarras llorando
Supe del don de tus manos
Me perdí en tus ojos verdes
Verde como esmeralda,
Y descubrí lentamente que te amaba
¿Me amó? ¿en verdad lo hizo? Claro que lo hizo idiota, aún lo hace Mi conciencia me reclamaba y yo deseaba hacerle caso. Ella te ama, tú la amas y la conoces mejor que nadie, dale la oportunidad de demostrártelo. ¿Podría de verdad escucharla? ¿Podría volver a abrirle mi corazón? Deseaba poder decir que sí, pero una parte de mí se negaba, porque no podía olvidar aquella escena en la que había visto a Bella con…con…con él.
Como podrán notar, ya hay una pista acerca de lo que sucedió con Edward y Bella, tengan paciencia ya pronto se revelará todo. Otra cosa chicos, si intercalar los tiempos les marea díganme y veré que puedo hacer.
Espero recibir aún más comentarios de si les gusta o no, sepan que es muy importante y que tomaré sus opiniones en cuenta.
Por cierto, la canción que utilicé para este capítulo se llama Noche Como Esta y es de Lena, escúchenla es muy buena
BEsos
Anya Syvlie Cullen
