Decidí hacer un capítulo un poco más emocional. Espero que les guste
Les quería avisar que mis exámenes continúan, y solo por suerte de la vida, he logrado escribir este poquito, pero al menos es algo. Intentaré publicar un nuevo capítulo la nueva semana, pero no prometo nada.
¡MUCHAS GRACIAS POR ESPERARME TANTO TIEMPO! Por lo menos para mí, tres semanas son mucho :) La verdad es que extrañaba escribir, me alegra que tuviera la apropiada inspiración y el tiempo para hacerlo.
Bueno, ya los he hecho esperar demasiado
Disfruten del verdadero séptimo capítulo de "Aún Te Espero"
Lucy se despertó muy desalentada esa mañana.
Era algo que ocurría de tanto en tanto, algún recuerdo que aparecía por su mente o eventos de la noche anterior antes de dormirse, o algún sueño, le hacían recordar de la longeva ausencia de su mejor amigo y compañero Natsu Dragneel.
Recordaría despertarse sintiendo un cosquilleo gracias al pelo rosado de su amigo, o estando inusualmente cálida, o con un brazo alrededor de su cintura, abrazándola protectoramente. Cuánto extrañaba esas mañanas era algo indescriptible. Aún si Natsu volvía - y la maga celestial debía recordarse constantemente de no usar "si", sino "cuando" - las cosas jamás serian igual, simplemente tenía esa sensación en el pecho de que el momento en que los 6 meses acabaron, algo cambió... La maga celestial no sabía qué había cambiado, ni cómo, pero algo estaba diferente.
Cuando la rubia por fin encontró la energía para abrir los ojos, aunque no muy complacida de haberlo hecho, se giró dándole la espalda a la pared, fijándose en las partículas de polvos visibles gracias a la cálida luz solar que entraba por su ventana y calentaba su cuarto en aquella fría mañana de invierno, clima que le hacía recordar aún más a su compañero, quien siempre estaba decidido a allanar su morada sosteniendo que si no dormía con ella, la muchacha se enfermaría.
Con esta nostalgia que llenaba su corazón, la muchacha se dio cuenta que necesitaba escribir, necesitaba liberar sus penas y aquel método era el mejor.
"Natsu... Extraño ese sonido, el sonido de tu nombre, mi manera de decirlo al regañarte... Extraño tu sonrisa tonta, tu risa, tu honestidad, tu voz, el retorcijo de mi corazón y mi estómago lleno de mariposas cuando me miras o me dices "Luce", cuando ríes o hablas. Odio el hecho de que mis cartas tengan su destinatario, pero no un destino. Odio derramar lágrimas por tu culpa, odio estar enojada contigo, y estar triste por tu culpa al mismo tiempo. Odio no entender que ocurre, no saber si estás bien. Pero más que nada, odio no tenerte a mi lado" Una lagrima rodaba por la mejilla de la maga celestial, pero eso no la detuvo de volcar todo aquello que sentía y no podía decir en voz alta "Una semana ya ha pasado desde el aniversario de un año de tu partida ¿Acaso contaste los días? ¿O simplemente aparecerás de improvisto con esa sonrisa diciendo que el tiempo pasó muy rápido mientras viajabas con tu padre? Me he imaginado una y otra y otra vez el momento de tu regreso: dónde te veré por primera vez, qué expresión llevara tú cara, qué reflejaré con mi mirada, qué dirás, qué y cómo responderé... Hay ya tantos escenarios distintos que ya no recuerdo la mayoría. A veces me encuentro llena de esperanza, pensando 'no debe faltar mucho para que regrese', mientras otros días, como hoy, la angustia me consume y no puedo evitar pensar que jamás volveré a cruzar caminos contigo.
Por favor, no nos hagas esperar más, no me hagas esperar más.
Regresa pronto, Natsu
Con amor, Lucy Hearfilia"
La rubia dejo la pluma en su escritorio y se dirigió al baño para tomar un baño relajante muy necesitado.
Al terminar, la maga celestial se puso una falda y remera rosa con unas tiras delgadas, ya que no debía abrigarse al no tener intención de salir aún Ya había decidido relajarse un poco más en su casa antes de ir al gremio, y eso era lo que hubiera hecho, de no ser porque comenzó a sentir un dolor de cabeza agonizante.
Lucy comenzó a ver borroso, y en un intento desesperado por alcanzar sus llaves para pedir cualquier tipo de ayuda, golpeo un jarrón que se destrozó contra el piso de madera. La rubia sostenía su cabeza en dolor, hasta que resultó demasiado y su cuerpo calló sobre los trozos de porcelana esparcidos en el piso. Sintió como el material atravesaba su piel, como el dolor de cabeza que comenzó con puntadas se volvía algo constante, y como sus parpados se tornaban más y más pesados. Pestañeó varias veces seguidas, cada vez tomando más tiempo para volver a abrir sus ojos, hasta que no pudo abrirlos más; el dolor la consumió y perdió la conciencia.
Ya habían pasado unos días desde la visita de Grandine, Natsu recordaba levemente despertarse en medio de la noche y ver a ambos dragones dormidos uno al lado del otro, pero a la mañana siguiente, no había rastro alguno de la presencia de Grandine, como si nunca hubiera estado allí para empezar. Eso había dejado un sabor amargo en su boca, pues trajo recuerdos dolorosos del Dragon Slayer del momento que Igneel lo abandonó.
"¿Cómo se sentirán Lucy y Fairy Tail con mi partida? ¿Acaso les dejé la misma sensación que Igneel me dejó a mi? Yo me despedí, ellos sabían que me iría, pero también pensaban que regresaría en medio año y no lo hice ¿Se sentirán traicionados?¿Estarán enojados, tristes, preocupados, porque no regresé?" Natsu se preguntaba esto todos los días desde hacia medio año; durante la primera mitad solo se preguntó algunas de estas cosas, pero ahora se encontraba en una situación distinta a la de medio año atrás "¡UGH! ¡Esto es frustrante! ya no se qué pensar, qué sentir de todo esto! Solo se que quiero regresar, pero no quiero... No quiero exponerlos a eso, pero quiero verlos a todos... quiero verte, Lucy"
El joven pelirrosa se encontraba sentado en la fría nieve, con su atuendo favorito: su chaleco negro y pantalones blancos hasta la rodilla. Le llamaba la atención como sentía la nieve en su piel: fría. El Dragon Slayer de fuego no debería de sentir frio, pero ahora lo hacía, o por lo menos, sentía la nieve en su piel, y un cosquilleo que el quería pensar que era frío, pues no recordaba de jamás haber sentido aquello ¿Se estaría enfermando? No, el sabía muy bien que aquel "frío" que sentía, no era nada más, ni nada menos, que escalofríos, generados por un recuerdo distante de hacía un poco más de un año, cuando encontró a su padre y escuchó aquellas noticias que cambiaron su vida de por vida.
Flashback
Era otra misión sencilla, Lucy, Natsu y Happy habían ido sin Erza y Gray, ninguno estaba disponible por distintos motivos: Erza ayudaba al maestro con papeles para entregar al consejo, y Gray no había estado en el gremio todo el día ya que se estaba escondiendo de una Juvia desesperada por atención de su "Gray-sama". En sus últimas misiones, Wendy no los había acompañado, pues si bien continuaba formando parte del equipo Natsu, también acompañaba de manera regular a Romeo en misiones, a veces acompañados por Lisanna y Elfman en caso de que fuera muy difícil de manejar para los miembros más jóvenes de Fairy Tail. Ese día no habia sido la excepción, por lo que del equipo Natsu solo Natsu, Lucy y Happy se encontraban en el gremio el momento que Lucy expresó, como generalmente hacía, su necesidad de dinero para pagar la renta.
Durante la misión,por algún capricho de la vida, Natsu y Lucy se habían separado. Era algo bastante probable después de todo: la misión requería derrotar a unos balkan de las montañas. Estas últimas tenían tormentas feroces cuando llegaba el invierno, lo que hizo más probable la aparición de la avalancha que terminó por separarlos: Natsu y Happy por un lado, Lucy por el otro.
"Happy ¿Ves algo?" preguntó Natsu preocupado, la tormenta dificultaba enormemente la búsqueda, y con los balkan cerca, su compañera podía estar en grandes problemas
"¡Aye! ¡Nieve!" el Dragon Slayer dejo caer una gota de sudor
"Me refiero a Lucy, Happy"
"Oh... no" dijo más desanimado, habían estado buscando por una hora y no había rastros ni de los balkans ni su compañera
Continuaron caminando hasta que Natsu, quien no podía ver el camino, cayó por un acantilado.
"Natsu!" gritó Happy preocupado, intentando volar hacia su amigo pero el viento no lo permitía
"¡Estoy bien! ¡Encontraré una manera de subir!" El muchacho miró hacia arriba y la gran caída; cincuenta metros por lo menos. Era afortunado que gracias a su gran resistencia y cuerpo prácticamente inhumano, golpes desde esa altura no eran nada, y la nieve también se había encargado de amortiguar la caída. Acto seguido, vió alrededor para encontrar alguna ruta que le permitiera subir. Nada.
Happy finalmente logró volar hasta donde estaba Natsu
"Natsu ¿Estás bien?"
"¡Claro!" El chico mostró su gran sonrisa a su compañero Happy mientras este tomaba a su amigo por la cintura con su cola para salir de aquel lugar y retomar su búsqueda. Sin embargo, cuando estaban a punto de llegar, el viento los empujó hacia abajo. Así intentaron cinco veces hasta que por fin asumieron que no podrían subir de esa forma
Natsu le echó un vistazo a sus alrededores nuevamente, al notar que en realidad no había tanto viento abajo como arriba. Resultaba ser que aquel acantilado era una especie de gran pozo, pues en realidad, el acantilado era paralelo a las montañas, por lo que se encontraban encerrados entre ambas paredes rocosas.
"Ne, Natsu... ¿Crees que Lucy también pudo haber caído aquí?"
"No, este acantilado debe de estar del otro lado de la montaña de la avalancha o habría estado tapado con la nieve"
"En otras palabras..." Happy no lo comprendía
"Nos perdimos. Parece que en algún momento dejamos de seguir el camino por el que fue la avalancha y dimos alguna especie de vuelta"
"No lo entiendo" Happy se confundió mas. Ante esto, Natsu recurrió a utilizar un dibujo en la nieve para explicar, el cual no era muy claro.
"Aquí estábamos cuando fue la avalancha" dijo dibujando una X en la nieve "Cuando vino (dibujo una línea que se dirigía a la X), corrimos colina abajo, pero Lucy fue a la derecha y nosotros a la izquierda (dibujo para esto unas líneas punteadas que representaba las direcciones tomadas) Luego de que paró, nosotros fuimos a la derecha para buscar a Lucy, pero parece que mientras íbamos por ahí, fuimos subiendo la montaña, pasamos el lugar por donde fue la avalancha y dimos alguna especie de vuelta" Para esto, Natsu dibujo líneas y líneas que se superponían haciendo imposible su comprensión. Sin embargo...
"¡OH! ¡Ya entendí!"
"¡Genial! Bueno ¿Que dices de separarnos, tu a la derecha, yo a la izquierda, buscamos alguna forma de salir y nos juntamos dentro de 15 minutos aquí?"
"¡Aye sir!" respondió Happy.
Natsu caminó durante dos minutos hasta encontrar una cueva en la pared de la cadena montañosa. Ciertamente llamó mucho la atención del Dragon Slayer, quien se posó en la entrada para sentir una corriente de aire... "¡¿Aire caliente?!" Esto llamó la atención del muchacho, quien decidió olfatear para detectar el origen de este calor. Decir que estaba sorprendido era poco: logró sentir un aroma que conocía muy bien, pero ahora era solamente un recuerdo.
Ese olor que conocía muy bien y que anhelaba volver a sentir. Esa calidez que emanaba su cuerpo. Natsu no pudo evitar adentrarse a la cueva, un paso, dos pasos, tres, cuatro y luego uno más. En aquel lugar, no tan expuesto al aire libre, era mucho fácil identificar aquel perfume
"Igneel..."
Estoy satisfecha con mi trabajo en este capítulo, algo más dramático ¿Que piensan ustedes? Dejenme su comentario ;)
¿Se entendio lo que ocurrio con el acantilado y la montaña? Yo me lo imagino de una forma pero no se si ustedes lo entienden :(
MUCHAS GRACIAS POR LEER :)
