¡Nuevo capítulooo!

Me mata de la emoción, porque aunque es cortico, no saben lo que me costó escribirlo.

Como siempre, lamento la demora y todas esas cosas y no les quito más tiempo.

Solo tengo que decir que Naruto y sus personajes no son míos sino de Kishimoto, quien me tiene volando en el pelo, como dicen en mi país, por Naruto Gaiden, en fin.

¡A leer!

.

..

Capítulo 7

Naraku no Hana

.

..

Sakura se bajó del escenario velozmente mientras hacía un enorme esfuerzo por no llorar. Cuando Ino había elegido esa canción, ella había querido decirle que pensara en otra, pero su amiga sabía que a Sakura le encantaba, así que para explicarle por qué no quería cantarla, habría tenido que contarle lo que había sucedido con Sasuke, y no se sentía lista para hablar de ello.

Por otro lado, sabía que debería estar feliz, aunque ella ya había bajado del escenario, la gente no había parado de aplaudir. Antes de que apareciera Ino, compuso su mejor cara de alegría y se enfrentó al público.

Pronto se vio rodeada de personas que querían felicitarla. Se dedicó a sonreír y agradecer a todo el que se le acercaba, casi sin mirar de quien se trataba. Sin embargo pronto reconoció la primera cara conocida.

–Me quedo sin palabras para expresarte cuan maravillosa estuviste – Le dijo Sasori, mientras se le acercaba con una media sonrisa. Sakura se sonrojó, y es que nadie había utilizado tantas palabras para alagarla antes.

–Gracias – Respondió sonriendo.

–Debes dejar que te invite a tomar algo.

Sakura no sabía que decir. Sasori le agradaba, o al menos le pareció simpático el día que lo conoció, pero la última vez que había permitido que alguien "la invitara a tomar algo", había terminado besuqueándose con ese alguien, y después de lo que había pasado la noche anterior con Sasuke, no quería saber absolutamente nada de besos.

–En realidad, debo buscar a Ino – Le dijo al fin, sin poder evitar pensar que su vía de escape era demasiado obvia.

–Yo sé dónde está – Le respondió Sasori –, hace un momento estaba con Shikamaru en nuestra mesa. Permíteme que te lleve.

Y le tomó la mano para guiarla, pero Sakura en su pasmo, se tropezó con sus propios pies y terminó agarrada de la camisa de Sasori, mientras él la sostenía por el codo con su mano libre. Al principio, Sakura iba a disculparse por haberle caído encima, pero cuando lo miró a la cara descubrió que estaban realmente cerca y él la miraba con los ojos muy abiertos.

Sakura iba a apartarse, pero Sasori la miró como si estuviera rindiéndose y pasó la mano que tenía en su codo a su cintura para estrecharla contra sí, se inclinó y sin más, la besó.

La chica se quedó con los ojos abiertos de la impresión, como si no pudiera asimilar lo que estaba pasando, hasta que llegó a sus oídos el estruendo de la multitud aclamándolos y se apartó de él de golpe.

– ¿Qué es lo que pasa contigo? – Le preguntó enojada.

–Sakura, lo siento – Se disculpó Sasori avergonzado.

–Eso no arregla nada – Le espetó y se marchó antes de que pudiera decirle algo más.

..

.

Naruto, Hinata, Sai y Suigetsu miraban a Sasuke alarmados. Si bien era cierto que tenía su muy conocida expresión impasible, era perfectamente obvio que estaba más que furioso, ya que estaba apretando tanto su botella de cerveza que tenía los dedos blancos por falta de irrigación sanguínea, sus ojos se veían fríos e inexpresivos, pero todo el que tenía la desgracia de ser objeto de su escrutinio de sentía taladrado por ellos, y todos estaban evitando hablarle, porque cualquier respuesta de su parte sonaba a ladrido de perro rabioso, pero nadie tenía la más mínima idea de por qué.

Después de un buen rato de estar sentado sin hablar con nadie y de que sus amigos lo miraran como si fuera un reactor nuclear sobrecalentado, apareció quien todos sabían que lo haría explotar. Karin se iba aproximando detrás de Sasuke, sin que él se diera cuenta. El primero en adivinar lo que la chica haría fue Suigetsu, quien huyó despavorido tartamudeando ininteligiblemente algo sobre más cerveza, aunque la suya estaba casi llena. Inmediatamente Sai sintió el peligro y se fue sin decir nada. Naruto estando sentado entre Sasuke y la pared (poniendo entre ellos toda la distancia posible), no pudo ver lo que se venía, hasta que entendió que las señas desesperadas de Hinata significaban que se girara, y acto seguido, palideció. Ya era muy tarde. Karin le había tapado a Sasuke los ojos, mientras le ronroneaba en el oído un trémulo "¿Quién soy?" Naruto, viéndose en la línea de fuego cuando notó como el ceño de su amigo se fruncía bajo las manos de la pelirroja, no encontró mejor solución que tirarse al suelo y salir de allí gateando por debajo de la mesa.

–Karin – Escupió Sasuke de tal manera que hizo sonar el nombre de la chica como un insulto, aún así ella no pareció darse por enterada.

– ¡Te extrañé! – Le chilló antes de colgársele del cuello por detrás y a Sasuke comenzó a temblarle la ceja.

En ese momento, él no podía más que ver a Karin como la causante de todos sus problemas y el deseo más vehemente que la chica estaba provocándole era el de retorcerle el pescuezo. Sin siquiera molestarse en explicarle sus acciones, se desprendió de su abrazo con brusquedad y se levantó de la mesa sin mirarla.

– ¿Sucede algo, Sasuke? – Le preguntó con un tono de voz que a Sasuke se le antojó tan empalagoso que le provocó nauseas.

– ¿Sabes algo, Karin? – Le espetó, dándose la vuelta y confrontándola –No entiendo cómo fue que se te ocurrió la maravillosa idea de dejar mensajes en la contestadora de mi casa, pero te ahorraré el trabajo de volver a cometer estupideces como esa. Estoy HARTO de que te llames mi novia, que te quede claro de una vez: NO-LO-ERES. Nunca lo has sido y me atrevo a asegurar que jamás vas a serlo, tienes tus cosas favorables y tal, pero ni tú misma lo sabes, crees que tienes que ir andando de fácil para que los hombres te noten y eso solo va en tu contra. Conmigo ni te molestes más, no eres el tipo de chica de la que podría querer algo más que sexo y ahora no quiero ni eso, así que cualquier cosa entre tú y yo llega hasta aquí. Primero respétate, Karin, y luego puedes mirar alrededor a ver qué efecto logras por ti misma, sin depender de micro faldas, súper escotes y maquillaje de payaso, eso solo llama a hombres como yo y cuando te des cuenta te sentirás tan vacía que ya ni siquiera sabrás quién eres. Adiós.

Y sin una mirada más se fue de allí dejando a la chica en shock.

.

..

Suigetsu ya estaba más que resignado.

Desde que había huido despavorido de la mesa que ocupaba con sus amigos, se había dedicado a buscar a Juugo. La remolacha podía ser muchas cosas, pero mentirosa no entraba en la lista, si ella había dicho que él estaría en el bar esa noche es porque lo haría y Suigetsu llevaba demasiado tiempo tratando de atraparlo para que se le escapara la oportunidad.

Otogakure era la disquera más renombrada de la ciudad y Juugo era el cazador de talentos más allegado a Orochimaru, el dueño. Si conseguía que él escuchara el demo de la banda, estaba seguro de que eso significaría un contrato instantáneo.

Sin embargo, había pasado los últimos veinte minutos buscándolo por cada esquina del bar, que no era tan grande como para que le tomara más tiempo, incluso se había quedado un rato parado junto a la puerta del baño por si el cazatalentos estaba dentro. Estaba seguro de que o bien se había marchado temprano o Karin se había equivocado, lo cual era poco probable, ya que Orochimaru era su padrino y era quien la había criado, como Jiraiya con el rubio idiota.

Y hablando de la zanahoria… ¿Qué esa pelirroja que estaba llorando en la mesa que Suigetsu siempre ocupaba con sus amigos (de los cuales no se veía ni el rastro, por cierto) no era Karin?

La muchacha estaba sentada donde antes había estado Sasuke con los brazos sobre la mesa y su cara escondida entre sus manos. En una noche como aquella, en la que la mayoría de los comensales estaban completamente borrachos, una escena como aquella no llamaría la atención de nadie, así que no era extraño que la chica estuviera sentada allí completamente sola en medio de ese mar de gente.

Suigetsu se aproximó lentamente, como si la pelirroja fuera un animal salvaje y asustado en lugar de solo una chica afligida, y se sentó frente a ella.

No sabía que decirle y ella ni siquiera parecía haber notado su presencia. Preguntarle que le pasaba estaba completamente fuera de lugar, estaba bastante seguro de que ya lo sabía, lo que le sorprendía era que ella estuviera tan mal; Suigetsu siempre supo que el día en que Sasuke le diera calabazas a Karin llegaría pronto, siempre llegaba, para todas las chicas que se enredaban con Sasuke, pero él siempre había estado seguro de que, igual que todas las demás, Karin solo estaba enamorada de la cara bonita de Sasuke y la cosa sexy de guitarrista de banda que solía idiotizar a todas las chicas.

Tampoco le preguntaría si estaba bien, sería ridículo, era estúpidamente obvio que no lo estaba, y con el estado emocional en el que estaba ella, no pensaba arriesgarse a que le arrancaran la cabeza por preguntar tonterías.

Así que simplemente se quedó allí, sentado frente a ella mirándola como un retrasado que jamás había visto a alguien llorar.

Después de quién sabe cuánto tiempo, Karin se descubrió el rostro y se limpió las lágrimas con los dorsos de sus manos.

– ¿Sabes, Suigetsu? – Le dijo, haciendo que él pegara un respingo, como si hubiera olvidado que la chica era capaz de hablar, pero ¿quién lo culparía? Nunca, ¡jamás! En todo el tiempo que llevaba de conocerla, había escuchado a la remolacha usar un tono de voz tan suave y muchísimo menos con él, ahora sin mencionar su nombre – Creo que lo que en realidad me duele es que tiene razón.

– ¿Ah? – Inquirió confundido.

–Sasuke – Se explicó ella y Suigetsu solo pudo preguntarse en qué diablos podía tener razón si casi nunca hablaba lo suficiente como para estar en lo correcto sobre algo –. Me dijo un montón de cosas. Al principio me enojé, realmente estaba furiosa, pero luego me di cuenta de que me dolía porque era cierto – Una lágrima rebelde rodó por su mejilla y sin entenderlo muy bien, a Suigetsu le entraron ganas de limpiarla –. En resumen, me dijo que nadie me toma en serio por ser tan fácil y sé que es cierto. Eso es lo que todos piensan de mí.

En ese momento Suigetsu se sintió confundido. Por primera vez Karin se veía y sonaba como una… persona, en lugar de la alarma para incendios con pelo de zanahoria y ropa de prostituta. Por primera vez sintió deseos de conocerla, de hablar con ella (estando ahora sus tímpanos a salvo).

–No voy a decirte que no es así – Le dijo él inexplicablemente apenado –, es verdad, todos te ven así – Intencionalmente se excluyó, porque de alguna manera él ya no lo hacía –, pero eso es porque tú lo decidiste así y de igual manera puedes cambiarlo.

– ¿Tú crees? – Le preguntó la chica mirándolo con sorpresa y sintiéndose de alguna manera similar a como se sentía él. Por primera vez el fenómeno dientes de tiburón de Suigetsu parecía… humano.

–Claro.

La chica se puso de pie de un salto, lo que disparó las alarmas en la cabeza de Suigetsu, acostumbrado como estaba al trato a base de golpes que Karin le prodigaba, su primer reflejo fue cubrirse la cabeza con los brazos, sin siquiera tener en cuenta que realmente no había dicho nada malo.

Sin embargo lo que sintió no pudo ser más opuesto al golpe que esperaba.

–Gracias, Suigetsu – Le dijo sonriente y se alejó corriendo, dejando al pobre chico allí, pasmado y con la mano en la mejilla, justo sobre el punto donde ella acababa de besarlo.

..

.

Había sido una noche extraña. Sasuke ni siquiera había hecho lo que normalmente haría, dícese quedarse bebiendo con sus amigos hasta que todos terminaran cayendo en diferentes posiciones y estados de ebriedad en la sala de Naruto.

Contra todo pronóstico, allí estaba él, Sasuke Uchiha, el tipo con él que todas querían, como un león enjaulado, dando vueltas por su cuarto, considerablemente borracho, esperando a que una enana de cabello extraño diera muestras de llegar al cuarto de en frente.

Su espera dio frutos, ya que casi a las tres de la mañana pudo escuchar pasos acercándose por el pasillo. Por una fracción de segundo se quedó paralizado, ya que llegado por fin el momento de enfrentarla por lo que había pasado con el estúpido pelirrojo, su furia se congeló y ya no sabía ni lo que pensaba decirle, a pesar de haberlo ensayado en su cabeza unas cincuenta veces. Aún así, con la mente en blanco, estaba lo suficientemente borracho como para que no le importara demasiado, y salió como un huracán.

Sakura estaba dándole la espalda y, aparentemente, teniendo problemas para abrir su puerta. Sasuke la miró de arriba abajo, con ese vestido que tan convenientemente se le ceñía, su peinado ya estaba casi deshecho y desde donde él estaba podía ver cómo le temblaban las manos.

–Sakura – Dijo sintiéndose algo tonto, pero realmente había olvidado la retahíla que tenía preparada. Inmediatamente pudo ver como los hombros de la chica se tensaban y se apresuraba a abrir la puerta, pero él pudo entrar tras ella antes de que tuviera la oportunidad de cerrársela en la cara.

Sakura pareció rendirse al verlo dentro de su cuarto, así que soltó el pomo de la puerta y se separó de Sasuke tanto como la habitación se lo permitía. Él se sintió un poco cohibido (aunque no lo demostraba y jamás lo admitiría) cuando ella clavó sus ojos verdes en él y pudo ver la mirada cansada de la chica, y no parecía el tipo de cansancio de alguien que ha pasado una agradable noche de fiesta, sino el cansancio de alguien que ha pasado por cosas tan desagradables que ya simplemente está sobre sus capacidades para soportar más.

– ¿Qué quieres, Sasuke? – Le preguntó, sacándolo de su estado evaluativo.

¿Qué quería? Esa era una excelente pregunta. Si vamos a lo básico, quería lanzarse sobre ella, besarla y retomarlo todo donde lo habían dejado la noche anterior; una parte de su cerebro clamaba por explicarle que Karin no era su novia, sino una cita sexual que ya había quedado en el pasado; sin embargo la enorme mayoría de su cerebro le gritaba que ella no necesitaba explicaciones ya que había estado besuqueándose con el estúpido pelirrojo, lo que nos deja en que la respuesta sería un sonoro "no tengo ni idea".

Así que solo se quedó mirándola.

–Mira – Dijo ella fastidiada –, no sé tú, pero estoy cansada. No pareces tener nada que decirme y quiero irme a la cama, así que te agradecería que salieras de mi cuarto para poder cambiarme. Ve a llamar a tu novia o algo, pero déjame en paz.

–No sé ni por qué te lo digo, pero no tengo una novia a la que llamar – Le respondió Sasuke enojado. Ya había recordado más o menos que era lo que quería decirle –. Aunque la verdad es que no sé por qué le das tanta importancia a esa supuesta novia, si tú igual has estado besuqueándote con ese imbécil pelirrojo todo este tiempo, lo que deja claro que la exclusividad no es tu fuerte – Le escupió dejándola paralizada. En su enfurecida y alcoholizada mente, Sasuke había llegado a la conclusión de que esa noche no había sido la primera en que Sakura había tenido "encuentros" con el tipo ese y se sentía realmente furioso de solo pensar en Sasori besándola primero que él, bueno si somos sinceros, en Sasori besándola y punto.

– ¿Qué? – Inquirió ella con incredulidad.

–La verdad es que para lo que te quiero me da igual si andas metiéndote con otros, total, ese es el tipo de chica con la que suelo acostarme, así que de todas formas no esperaba que fueras virgen o algo así – Siguió escupiendo Sasuke, con su juicio nublado por el alcohol y la rabia.

Sakura no podía pronunciar palabra. No quería creer lo que estaba escuchando.

Sasuke ni siquiera se daba cuenta de lo que había dicho ni el efecto que estaba provocando, no veía como Sakura estaba lívida, con los ojos abiertos como platos y llenándose poco a poco de lágrimas.

–Vete, Sasuke – Le pidió cerrando los ojos para tratar de alejar las lagrimas, mientras señalaba hacia la puerta.

–Dime, Sakura – Dijo acercándose un paso a ella, que ya estaba con el pliegue de las rodillas pegado a la cama y no podía retroceder más –, ¿tanto te gusta como él te lo hace que ahora lo prefieres? Yo creo que puedo afirmar que soy capaz superarlo…

Sasuke estaba tan ebrio que ni siquiera pudo prever lo que sucedería hasta que Sakura le dio una sonora bofetada que le tiró el rostro para un lado; y Sakura estaba tan enojada y herida que no pudo intuir lo que pasaría hasta que Sasuke se lanzó a besarla. Sasuke estando borracho y Sakura estando encaramada en unos ingentes tacones, el efecto fue inevitable: ambos cayeron sobre la cama.

Sakura trataba de apartar a Sasuke empujándolo por el pecho, pero él no cedía en su empeño de que ella correspondiera el beso. Él solo podía sentir la resistencia de ella y todo lo demás era imperceptible. Furiosamente metió una mano detrás de su nuca y con la otra comenzó a acariciar una de sus piernas desnudas, algo que estaba deseando hacer desde que la había vuelto a ver, y luego se lanzó a besar su cuello. Lo único que pudo distraer su enfebrecida mente del placer que le provocaba sentir la tersa y suave piel de Sakura, fue escuchar sus sollozos.

Sasuke se congeló en su posición. De golpe, saltó hacia atrás y lo que vio, lo desgarró por completo. Sakura estaba sobre el colchón en la misma posición en la que había caído, con el rostro hacia un lado, sus pequeñas y delicadas manos estaban a sus costados empuñando las sabanas con tanta fuerza que sus nudillos estaban blancos, sus suaves labios estaban un poco hinchados por la ferocidad de los besos que le había dado y sus bellos ojos estaban cerrados duramente dejando salir una línea de lágrimas que se perdía en su cabello.

–Sakura, yo… lo siento – Balbuceó él desesperado, pero su voz solo provocó que Sakura se estremeciera y cambiara su estado a una apretada posición fetal, mientras se cubría los ojos con las manos y sollozaba con más fuerza.

–No de nuevo… – Balbuceaba la chica casi ininteligiblemente, pero Sasuke pudo entenderlo y se quedó paralizado – por favor no…

–Sakura…

– ¡Aléjate de mí! – Exclamó Sakura empuñando las manos sobre sus ojos.

Lo que menos deseaba Sasuke era dejarla sola en ese momento, pero cada vez que hacía siquiera el amago de dar un paso en su dirección, ella se encogía más temblando visiblemente, así que con el corazón en un puño, se dirigió a la puerta y salió de la habitación.

.

..

Esa noche Sakura lloró hasta que se quedó dormida. Los malos recuerdos irrumpían en su mente como una estampida, al punto de tener un sueño intranquilo y ligero.

Cuando se despertó, el reloj de su mesa de noche le informó que eran las cinco de la mañana. Se sentó en su cama, desorientada, en medio de la oscuridad y se encontró incómoda y entumecida, ya que antes de dormirse no se había quitado ni los zapatos.

Entonces todos los eventos de la noche anterior la asaltaron dejándola sin aliento.

No voy a seguir llorando, se dijo poniéndose de pié. Lo siguiente sería una operación intensiva para dejar atrás lo que había sucedido con Sasuke, y comenzaba ahora mismo.

Se quitó con calma el vestido y los zapatos y decidió darse una ducha antes de llevar a cabo lo que tenía en mente. Bajo el agua tibia, todos los problemas parecían deslizarse por su cuerpo y ella decidió creer que simplemente se irían por el desagüe. Se secó tomándose su tiempo, se puso unos shorts de pijama de rombos rosas y negros, con un top blanco, y desenredó su largo cabello, para luego atárselo en una cola alta.

Cuando terminó con su "ritual de relajación", el día ya había comenzado a clarear.

Ya le había dado suficientes largas, así que sin más rodeos, tomó su celular y llamó al último número que había ingresado. La noche anterior, Sasori volvió a acercarse a ella antes de que se fuera del bar con Ino; su amiga no tenía idea de lo que había pasado con el pelirrojo, así que lo saludó amigablemente sin percatarse de la desconfianza de Sakura y luego se distrajo con Shikamaru. Sasori se acercó a ella y se disculpó nuevamente por haberla besado de esa forma tan repentina, y pasó a hablarle de otro tema, que ella no esperaba para nada.

¿Hola? – Contestó una voz adormilada al otro lado de la línea.

– ¿Sasori? Soy yo, Sakura. Perdona la hora, pero llamé para decirte que acepto tu propuesta.

..

.

Habían sido tres semanas supremamente largas. Sasuke había buscado por todos los medios un momento para hablar con Sakura, pero había resultado literalmente imposible. Sus amigos estaban realmente preocupados por él, ya que aparte de estar distraído todo el tiempo (casi lo preferían de mal humor), tenía unas ojeras tan enormes que todos sabían a ciencia cierta que no estaba durmiendo casi nada, a pesar de que él no les había contado la razón.

Naruto y Hinata estaban especialmente alarmados, ya que ellos eran los dos mejores amigos del chico y, aunque Sasuke era reservado hasta con ellos, lo conocían tan bien que por lo general no necesitaban que les dijera que le pasaba para ellos saberlo. Estaban bastante seguros de que estaba relacionado con Sakura, ya que no la habían vuelto a ver ni por las curvas, pero no tenían ni la más remota idea de lo que estaba pasando entre ellos.

Sasuke ya estaba francamente desesperado, las pocas veces que había visto a la chica ella iba de salida y prácticamente no iba a la mansión más que a dormir, y eso cuando no se quedaba donde su amiga rubia.

Un día Naruto y Suigetsu llegaros más exaltados que de costumbre a Ichiraku, donde todos los demás se encontraban esperándolo, Sasuke taciturno y mirando a la nada, mientras que Hinata y Sai lo miraban a él, preocupados.

– ¡Chicos! ¡No van a creer lo que oí!– Exclamaron los dos al mismo tiempo, logrando que Hinata y Sai los miraran con curiosidad y Sasuke les lanzara una mirada de desinterés.

Y comenzaron a soltar las noticias que cada uno traía a la vez, provocando que los demás no les entendieran ni una palabra.

– ¡Cálmense! – Les gritó Hinata, ella rara vez intervenía en ese tipo de situaciones (que sucedían más a menudo de lo que cualquiera querría admitir), más bien, rara vez tenía la necesidad de intervenir, ya que siempre era Sasuke el que se encargaba, traducción, los callaba con un puñetazo en la coronilla, pero él no parecía ni siquiera molesto por el escándalo de sus amigos – Uno por uno. ¿Naruto?

Suigetsu rodó los ojos. Si Hinata hacía de réferi, era obvio que el rubio saliera favorecido. Aún así, Hinata había estado de los nervios últimamente, debido a su preocupación por el estado de Sasuke, así que prefirió no arriesgarse y quedarse callado.

–Esta noche se va a presentar una banda nueva en Bunraku – Exclamó Naruto emocionado –, no se quienes sean los integrantes, ni mucho menos si son buenos o no, pero creo que sería una buena idea ir a echarle un vistazo a la competencia – Afirmó, tomando asiento.

Todos (o casi todos) lo miraron sorprendidos. Todos eran conscientes de que con "competencia, Naruto no se refería solo a una nueva banda, sino a Bunraku, el cual era el bar con más fama en la zona, aparte de Gama Sennin.

–Ahí entro yo – Dijo Suigetsu, sentándose junto a Naruto –. Karin me dijo que Juugo estará allí esta noche.

En primer lugar recibió una colectiva mirada extrañada por haber dicho "Karin" en lugar de "remolacha" o "zanahoria" u otro de los muchos apodos que tenía para la pelirroja. En segundo lugar, sus miradas se tornaron en interés, todos estaban conscientes de lo que podía significar atrapar por fin al escurridizo cazatalentos.

–Está decidido – Dijo Sasuke, sorprendiéndolos a todos –. Esta noche iremos a Bunraku. ¿Cuál es el nombre de la banda, Dobe?

–Naraku no Hana – Respondió el aludido.

Esa noche se presentaron todos juntos al mencionado bar en la van de Sai.

El lugar estaba a reventar. Al entrar, les costó incluso encontrar una mesa. Cuando por fin estuvieron sentados y cada uno con una cerveza al frente, se encendieron las luces del escenario iluminando a los músicos, pero dejando el lugar del vocalista a oscuras.

Pronto comenzó a sonar la música y todos tuvieron que admitir que no estaban nada mal. La canción había comenzado con unas notas de piano, pero cuando la letra comenzó a todos menos Sasuke que no estaba mirando al escenario, se les cayó la boca abierta.

Teme – Masculló Naruto perplejo –, ¿Qué no es esa Sakura-chan?

.

..

..

.

Espero que les haya gustado. Como siempre cualquier crítica o comentario positivo están bien recibidos. Un abrazo colosal a los que están siguiendo esta historia y me animan con sus comentarios e ideas, aquí pueden ver, aunque me demore pongo en práctica las ideas que me sugieren, ya que fue N.B quien me dijo que le gustaría que Sakura también tuviera una banda, así que ya saben, lo que sea que quieran que pase, me lo comentan y yo miro que puedo hacer al respecto.

Vanessa121010: Me alegra que digas eso, porque mi mayor preocupación ha sido siempre que Sasuke no me quede como debería, ya ves que es un personaje complicado, el mismo Kishimoto lo dice. Ojalá la continuación llene tus expectativas.

Natsuki Hiroto: Te agradezco mucho tu comentario. No sabes cuanto me anima cada comentario o favorito nuevo que encuentro, es lo que hace que logre seguir esta historia.

Sakmiru: Celos de Sasuke es lo que está por delante y Sasori tendrá una parte importante, personalmente es un personaje que me encanta y lamenté mucho que tuviera tan poca relevancia en la serie, así que estoy tratando de darle su lugar, así sea en un universo alternativo.

Yomi20: Me alegra que te guste la historia. Lo de Fugaku, ahora que lo dices, no lo había pensado, supongo que puede ser porque no quiere darle la razón a Mikoto que le dijo que ese matrimonio no iba a funcionar, así que mejor se aguanta jajajaja ya veremos que hago con ese asunto luego. Ahí ya está la explicación del beso de Sasori, espero no te decepcione. Pues sí, la intención era que Sakura fuera chiquita porque las mujeres bajitas se ven como muy femeninas y delicadas y yo quería que eso contrastara con su carácter fuerte. Aparte, extraoficial, yo mido casi 1,70 así que quise ponerla a ella así, totalmente opuesta a mí.

Miharu: Ya decidí que hacer con lo del lemon de forma que todos queden conformes, ya verás. Ya ves que los malentendidos siguen y empeoran, pero ya verás que valdrá la pena. Espero que el capítulo haya sido de tu agrado y como siempre me gustaría tu opinión al respecto.

Pinky-sama: Claro que he visto la película, es un excelente papel de Julia Roberts que me hizo reír hasta que me quedé seca, además Lily Collins es algo así como mi perfecta Blanca Nieves. No lo había pensado, pero supongo que ambas madrastras si tienen mucho en común. Prometo que los momentos SasuSaku van a aumentar desde ahora. Lo que pasa es que yo soy de las que prefiere darles un debido proceso para que cuando llegue el momento sea más creíble y más emocionante, así que solo espera y verás. Me disculpo, pero con las prisas olvidé escribirlo, la canción que canta Sakura es "Kuroi namida" de la maravillosa Anna Tsuchiya, sale en la serie Nana, a mí me encanta.

P.D: ¡Para todos! ¡Aviso urgente! Va a haber lemon, aviso de una vez, no estoy segura de que tan explícito, porque sería el primer lemon de mi vida, pero queda asegurado, aunque no voy a decir en qué capítulo, así que si eres muy sensible y las escenas de sexo te hacen sentir incómodo, queda bajo tu criterio si te arriesgas a seguir leyendo este fic, mientras quienes lo quieren de sorpresa, ahí está :D

Abrazotes para todas.

¡Nos leemos!