Hola...
¿Como estamos? Pues déjenme comunicarles que cada semana estaré subiendo capitulos, si me es posible lo haré antes, y esta vez, sin faltas ni demoras... muchisimas Gracias y sin mas que decirles, les dejo el capitulo.
6
TARTO HECHO.
Callate Comadreja.
Hermione abrió los ojos poco a poco, le dolía el cuerpo más de lo que ya estaba, el polvo se levantaba a su alrededor cómo grandes olas salvajes, intentó ponerse de pie, pero lo único que encontró fue otra explosión frente a ella, la pared de tablas se habían vuelto solamente trozos de madera desparramadas a los lados, la castaña vio una sombra femenina frente a ella…
Abrió desmesuradamente los ojos al escuchar aquella demente carcajada.
- ¡Sangre-sucia! ¡Cómo te eh extrañado, inmunda!– gritó Bella Lestrange mientras le apuntaba con su varita, Hermione tentoneó el suelo, buscando la suya, pero era imposible encontrarla, su varita no había estado a su lado durante un par de semanas.
- Lestrange…- nombró su apellido con rencor.
- Hmp… parece que no me has olvidado, eso es bueno, porqué ¿Sabes? estaría encantada de torturarte en este momento, pero tengo prisa… ¡Mi amo quiere ver tu inmunda presencia ante él!- y ante el grito, Hermione se sobresaltó, ¿Qué Voldemort quería verla? ¡¿Para qué?
La castaña intentó luchar, pero Bellatrix ya la había tomado por los cabellos, y de un jalón, la bruja le había puesto de pie, la castaña aventó un puñetazo el cual dio directo en el rostro de la seguidora de Lord Voldemort, Hermione se acercó a lo que antes era una pared y una ventana, necesitaba encontrar a alguien, pero tras la cortina de humo solo vio la cosecha de mazorca chamuscándose por el gran incendio que habían provocado los mortifagos, vio a Ginny y a Salazar intentando defenderse de un trío de encapuchados, Harry ya estaba lanzando un Avada y Ron estaba ayudando a Snape y Remus…
- ¿Dónde, estás…dónde estás? – Hermione buscó a Malfoy, pero no lo encontró por ningún lado y por supuesto, no iba a pedirle ayuda a Salazar.
- ¡Sangre-sucia! – gritó Bella mientras la empujaba fuera de la habitación, la castaña salió disparada, golpeándose con el tejado que tenía en frente, rodando y soltando un grito de dolor, en el golpe se había lastimado una pierna, la espalda y estaba segura que se le habían roto un par de costillas…
- ¡Hermione! – la castaña había cerrado sus ojos fuertemente, cuando escuchó la voz de Salazar en la lejanía, al abrir los ojos se dio cuenta que estaba flotando en el aire debido al Wingardium Leviosa que Bellatrix le había lanzado para que no muriese, las ordenes que Lord había dado eran llevarla ante él, viva…
- ¡ALTO A TODO MUNDO O LA MATO! – amenazó Bella quien ya estaba sobre su escoba, Harry vio la escena con horror, Ron hubiera saltado a la ayuda de su amiga pero Snape le detuvo de un golpe en la nuca…
- ¡Deja a Hermione en paz! – se escuchó el grito de Harry Potter.
- Oh, miren, pero si es el niñito que vivió… dime Potter… ¿Qué se siente saber que ya no eres el objetivo de Lord Voldemort? – aquello le dejó sin habla ¿Qué era lo que Voldemort quería, entonces, los ojos verdes de Potter fueron a dar a una muy lastimada Hermione.
Sentía su sangre gotear de su cuerpo, las heridas causadas por el Sectumsempra de hace tres semanas casi, se habían vuelto a abrir, Molly veía a la muchacha con aspecto aterrador…
Tenía frío allá arriba.
Bella puso entonces su atención en los ojos de aquel que se había atrevido a torturarla, sonrío de medio lado, luego mostró sus amarillentos dientes…
- ¡Deja a Hermione en paz! – gritó Ginny, aferrándose al hombro de Salazar.
- ¡Eh dicho Silencio! ¡Crucio! – ordenó la malvada mujer para luego lanzar el maleficio imperdonable a Hermione, quien simplemente se torció en el aire, soltando gritos de inmenso dolor.
Sus ojos se volvieron aún más oscuros de los que estaban en ese momento, ahí estaba, Hermione sobre el aire, retorciéndose de dolor y gimoteando a más no poder, vio entonces sus lagrimas resbalar por sus mejillas, apretujó la varita y se zafó del agarre de Ginevra…
- ¡Salazar, No! – gritó Ginny al verlo apuntar a la mujer con su arma.
- ¡Atrás o le mato! – amenazó una vez más la mujer, quien sonrío abiertamente, Salazar parecía querer volar en pedazos con tan solo mirarle…
Hermione sintió que se movía, Bella le dirigía hasta que la leona y la serpiente se encontraron a escasos centímetros de distancia…
- Hermione…- le nombró, ella se mantenía con los ojos fuertemente cerrados…
- Donde…donde está… donde está.. – la joven ya estaba delirando por el dolor, miles de gotas de sudor y lagrimas se mesclaron en su rostro…
- Crucio…- se escuchó la voz de Bellatrix hacer eco por todo el campo.
Arthur tuvo que detener a Molly, quien se había déjalo ir contra la peligrosa y demente mujer, Hermione estaba siendo torturada justamente frente a ella, la mujer que se consideraba como su madre…
Harry apretó la varita, Ron simplemente sentía la sangre fluir por sus labios, los cuales estaba mordiendo, aguantando el dolor.
- Hermione…- Salazar le llamó mientras levantaba la mano, la muchacha tenía todo el cabello sobre la cara, respiraba agitadamente y su cuerpo comenzaba a cubrirse de sangre.
- Yo…- empezó a decir la castaña mientras abría los ojos, visualizándolo frente a ella, tenía el cabello terriblemente despeinado, la barba, aunque un poco larga, estaba bien delineada, seguramente Ginny lo había arreglado… sonrío al verlo tan apuesto…
El dolor era inmenso.
Pero lo era aún peor saberlo con otra.
- Malfoy… ¿ese hurón, está…bien? – preguntó la castaña mientras intentaba levantar la cabeza, sentía flojo el cuerpo, y no podía mantener recta la mirada.
- No lo sé…- contestó Salazar secamente.
- Sa…- Hermione iba a decir cuando sé quedó inconsciente, el dolor era inmenso, Bella lo veía todo, el cambio en los gestos faciales de aquel hombre eran bastantes obvias…
- ¡Despierta Sangre sucia…! .- Gritó Bella mientras levantaba su varita, al mismo tiempo, el cuerpo de Hermione se elevó aún más alto…- ¡Crucio! – rugió la Mortío.
- ¡YIAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA! – Hermione volvió a la conciencia de una amarga realidad al sentir el maleficio recorrer su cuerpo, la castaña arqueó la espalda, se mordió la lengua para no volver a gritar, Harry no lo soportó y se lanzó contra la mujer, pero Greyback se interpuso en su camino, soltando un fuerte gruñido contra el chico, al cual no le quedó de otra más que retroceder…
- ¡ES HORA DE LARGARNOS DE ESTE BASURERO! ¡GRANGER VENDRA CON NOSOTROS, YA QUE HA RESIVIDO EL HONOR DE SER INVITADA ANTE LA PRECENSIA DE NUESTRO SEÑOR! – y dicho, la mujer atrajo el cuerpo tembloroso de la castaña, la sujetó bajó el cuidado de su brazo…
- ¡Maldita Bruja! – gritó Molly forcejeando contra su esposo, quien no le había quitado la mano encima.
- ¡Molly, No! – le ordenó el patriarca de los Weasley, el rostro de Ron estaba desfigurado por el horror, la ira y el dolor…
- Harry…haz algo…- susurró el pelirrojo, el nombrado logró escucharlo, pero le era imposible hacer algo.
Fueron desvaneciéndose uno por uno de cada Mortío que se encontraba ahí, dejando un rastro de humo en su huída, Bella, quien estaba sobre sus cabezas, sobre su magnífica escoba… les observó con burla.
- ¡No pongan esas caras…engendros idiotas…! ¡Me encargaré de darle a la sangre-sucia una bienvenida inolvidable! – y dicho, la mujer desapareció, dejando caer su escoba…
El silencio se hizo, Salazar cayó al suelo de rodillas, con la sorpresa marcada en su rostro, otra vez, apretó sus puños, otra vez, apretó la quijada, otra vez… otra vez ¡Otra vez no había podido ayudar a Hermione!
Encontraron a Draco Malfoy inconsciente entre las mazorcas, Neville, quien fue uno de los últimos en llegar, había dicho que lo había encontrado enfrentándose con Lucius Malfoy, el cual, sin estar seguro de que estuviera bajo el hechizo del Imperius, había traicionado a la orden, Albus ya estaba enterado sobre la deserción de Lucius Malfoy, más no quiso decírselo a su hijo por temor de que hiciera algo estúpido…
A demás de que la madre de este, Narssisa, había sido encontrada muerta no muy lejos de Hogsmeade, los vampiros habían confirmado su alianza apenas unos dos meses antes, el problema era que no todos los clanes vampíricos estaban de su lado, por otro lado, los Hombre Lobo de Escocia habían pedido reunirse con Albus y la orden apenas llegaran a Inglaterra, la Guerra había retomado su camino y Lord Voldemort ya había movido un par de sus piezas…
Abrió los ojos lentamente, acostumbrándose a la escasa luz que penetrara desde la ventana, Draco se sentó sobre la cama, la noche comenzaba a anunciar su llegada y no sabía si aquello era bueno o malo, suspiró mientras intentaba ponerse de pie, descubriendo que entre las penumbras de esa habitación, se encontraba Ginevra.
- ¿Qué haces tú aquí…? Largo.- su voz apagada sonaba con un deje se rencor en ella, ya se había enterado de la captura de Hermione por manos de su tía Bella.
- No está funcionando, Malfoy… tú estúpido plan no es más que estúpido y nada más…
- Callate, comadreja… me duele la cabeza y tú con tus alaridos.
- ¡Es que prometiste que me ayudarías con ellos! – gritó Ginny mientras se acercaba, Draco levantó la mirada.
- La idea es tuya, yo solamente me ofrecí a ayudarte, y nada más, y ya sabes cómo es Granger, orgullosa, testaruda y…- el rubio se detuvo, se llevó las manos a la frente y cerró los ojos a más no poder.- ella está… ¡GRANGER ESTA EN MANOS DE ESE MONSTRUO! – gritó mientras apretaba sus blancas y lastimadas manos contra su rostro, Ginny se sentó sobre la cama y le abrazó.
- Harry ya anda en busca de alguna pista, él va a regresar con Mione sana y salvo.
- Estúpida Granger… ¿es que no tenía ningún otro negocio más que caer herida? ¡¿Quien mierdas le dijo que hiciese todo esto, quien carajos le dijo que tiene que defender a todos a costa de su propia vida? ¡Si no la hubieran herido esto no hubiera pasado! ¡¿tienes alguna idea de lo que esa bruja y ese monstruo le hacen a todos que osen oponerse a sus deseos? ¡NO! – Draco ya estaba más que furico, Ginny soltó un suspiro.
- Hermione es así, Malfoy…es de esas personas que cuando te abofetean…ella pone la otra mejilla para ser golpeada… es de esas que no le importa arriesgarse por uno… te lo digo yo… ¿Cuántas veces no estuve en peligro y ella me salvó? Muchas… Hermione es fuerte.
- Lo es comadreja… lo es… pero Voldemort es más fuerte que ella… a demás ¡ ¿Para qué mierdas la quiere a ella? ¡Tenían a cara rajada justamente en sus narices!
- Hermione y Ron son la debilidad más grande de Harry, Malfoy… Voldemort lo sabe y piensa usar a Hermione para llegar a Harry… lo va a herir sin necesidad de cortar su piel y lanzarle un cruciatus…
Draco y Ginny se giraron al escuchar el crujir de la puerta de madera, La pelirroja se asombró de ver a Salazar de pie recargado al marco, sus ojos azules estaban aterradoramente oscuros…
- Ustedes dos… me deben una extensa explicación de quien mierdas es Lord Voldemort y que es lo que quiere con Hermione…- su voz era de ultratumba.
La puerta se cerró tras él al poner un pie dentro de la habitación.
Ron y Harry se encontraban en la sala, el pelirrojo estaba que se lo llevaba el mismísimo diablo, por otro lado, Harry no sabía ni lo que estaba pasando a su alrededor.
- Permitimos que se la llevara, esa bruja… ¡Esa perra se la ha llevado y no hicimos nada para detenerla! – gritó Ron quien no cabía en el pequeño cuarto, parecía un gato encerrado en una pequeña jaula, de un lado a otro, meciéndose rápidamente en busca de una salida.
- Cálmate, hijo… Hermione estará bien, estoy seguro, si lo que Lestrange dijo es cierto y Voldemort quiere algo de la chica, entonces estará a salvo.
- ¡¿Y DEPSUES? ¡¿Quién me asegura que Hermione va a estar bien después que le hayan sacado todo lo que quieren saber? – el rostro del pelirrojo estaba que echaba lumbre, Harry se puso de pie.
- Lo siento, pero esto no puede seguir así… ´¿quiere Voldemort mi cabeza? Bueno.. se la daré.- fue lo único que dijo el niño que vivió antes de salir de la madriguera.
- ¡Harry! – gritó Albus, llamándole, pero el chico no hizo caso a sus gritos, Ron fue tras el muchacho, si Harry iba a entregarse a Voldemort, él le acompañaría.
- Esos cabezas huecas, nunca van a entender nada…- dijo Snape mientras se asomaba por la vieja ventana.
- Hermione estará bien, estoy segura de ello.- decía Molly Weasley mientras se abrazaba a sí misma, su esposo intentó sujetarla por los hombros pero ella se hizo a un lado.
- Querida…- le llamó.
- Si algo le pasa a Hermione, no voy a perdonártelo ¡¿crees que mi vida es más importante que la de ella? ¡Es una niña, Arthur! ¡Una niña que ha visto como pierde a su familia poco a poco! No me hubiera importado dar la mía por verla feliz, junto con nuestros hijos, que son como hermanos…- la mujer se alejó, quería ver a sus hijos reunidos…
Salazar se movía de un lado a otro, parecía un felino encerrado en un pequeño lugar, sus ojos azules fueron y se estrellaron en los grises de Draco, este desvió la mirada, él no podía mantener esa mirada tan sombría, no después de todo lo que había estado haciendo junto con Ginny…
FLASH BACK
Sucedió cuando él dejó a Hermione a solas con Salazar en su dormitorio, exactamente esa mañana, Ginny estaba esperándolo en la entrada de su casa…
- Malfoy… ¿los has dejado a solas? – preguntó la pelirroja algo nerviosa.
- Sí, creo que están discutiendo, no l osé no me interesa.
- Malfoy…
- Mira… me parece ridículo todo esto, no sé qué diantres estés pensando o planeando comadreja, pero deja en paz a Hermione, solo yo tengo derecho a molestarla ¿entiendes?
- Te gusta.- afirmó la pelirroja con la mirada llena de sorpresa.
- ¿Qué…? ¡¿te has vuelto demente a parte de tonta? – exclamó el rubio.
- ¡NO! ¡El imbécil eres tú! ¡¿es que no te das cuenta, Malfoy? Esos dos…
- Si, lo sé… están estúpidamente enamorados uno del otro y bla, bla y más bla…- le interrumpió el muchacho mientras se cruzaban de brazos.
- Malfoy, quiero que me ayudes en algo…- dijo ella mientras tragaba en seco, Draco le envió una mirada severa.
- ¿Sobre qué cosa, comadreja?
- Hermione es muy orgullosa… es de esas chicas que no demuestran sus sentimientos y…
- ¡Espera, espera, espera, comadreja! ¡¿No me estarás diciendo que tú…yo…?
- Así es Malfoy… tú me ayudarás a juntar a esos dos… Salazar esta tontamente perdido por ella, pero por alguna razón no se atreve a decírselo ¿Qué otra razón sino fuera esa, es la que vino hasta aquí dejando su vida en el pasado…?
- Comadreja-girl, creo que el cerebro ya se te chamuscó, no pienso ayudarte ¿entiendes? Está bien, inténtalo tú, yo no diré nada, pero no voy a meterme en esto…
- Vaya Malfoy…- dijo ella algo asombrada.
- Quieta esa cara de tonta Ginevra…- pidió él.
- Malfoy ¿Quién iba a decirlo? Tú, el genialísimo pura sangre…enamorado de Hermione Jean Granger…hija de muggles…
- Bagh… yo no estoy…
- Lo estas grandísimo idiota… ¿desde cuándo eh, desde el colegio? ¿o cuando ella y Harry te salvaron la vida a ti y a Zabini cuando estaban buscando la diadema de Ravenclaw?
- Ginevra Weasley alias la comadreja… ¿de dónde carajos sacaste…?
- Lo veo en tu mirada Malfoy… pero una cosa si te digo, Hermione está enamorada de Salazar… entre tú y ella no habrá nada.
- ¿Por qué, por qué tú lo dices comadreja? Ya has visto a Granger, prácticamente te odia y si no fuera por qué eres hermana de la comadreja ya te hubiera lanzado un Crucio seguido por un imperius para que te auto lanzaras un Avada Kadavra…
- Ya lo sé… sus celos demuestran mi teoría… así que Malfoy…
- No puedo Ginevra… ponte en mi lugar… ¿tú renunciarías a Potter? ¿dejarías que Cho Chang…?
- Nunca…
- ¡ENTONCES NO ME VENGAS CON ESTAS CHORRADAS! – le gritó ya harto de todo eso.
- En verdad que estás enamorado de ella…- afirmó la chica.
- Vete a la mierda… sí, estoy enamorado de Granger… ¿algún problema, comadreja?
- Ella ama a Salazar.
- Lo sé…
- Lo daría todo por él…
- Lo sé…
- Tú solamente eres su amigo… su amigo de torturas y sufrimiento…
- ¡Lo sé con un carajo, Callate ya!
- Entonces… ¿Qué piensas hacer…?
- ¡Merlín comadreja-girl, eres más fastidiosa que una varita clavada en el culo! ¡Te ayudaré maldita sea, para que cierres la boca y para que ella sea Feliz! ¿Contenta ahora, Miss pecas? - Ginny sonrió ante aquello, Malfoy era un melodramático histérico con síndrome de estupidez post-traumática, pero en fin, era un buen chico que algún día haría feliz a una buena mujer, que a su vez lo haría inmensamente feliz.
- Entonces ¿trato hecho? – ofreció ella su mano, Malfoy le miró, si estrechaba esa mano ya no tendría oportunidad alguna de cortejar a Granger…
- Pero nomas me llego a enterar que le hace daño, lo mato ¿me oyes? Y a ti de paso por casamentera fracasada.- le había dicho con una sonrisa arrogante…
Suspiró resignadamente y estrechó la mano de la chica.
- Gracias Malfoy…- susurró ella mientras se daba la vuelta y entraba a la casa.
FIN FLASH BACK
Salazar los veía con horror, y no por qué le hubieran dicho sobre el trato, sino sobre la historia completa de Lord Voldemort, desde sus inicios en el orfanato, hasta su vida en el colegio..
- Fue Tom Riddle, tú descendiente quien abrió la cámara de los secretos y encontró el basilisco, fue culpa suya que la comadreja encontrara el Horrocrux y abriera la cámara de los secretos que tú, construiste.- explicó Draco, Salazar se giró hacia Ginny.
- Tú dejaste libre al basilisco…- dijo mientras miraba a la pelirroja.
- Estaba siendo manipulada por Voldemort por medio del diario… que es un Horrocrux.
- Madia bastante oscura y escalofriante, déjame decir.- su voz sonaba dura.
Estaba muy enojado.
- ¿conoces los Horrocruxes?
- Sé cómo funcionan… hubo alguien en mi época que intentó vivir por siempre.- explicó, emitiendo una que otra información.
- El caso es que… la primera vez que la cámara fue abierta, el basilisco asesinó a una alumna muggle…- continúo diciendo Draco.
- ¡¿Qué? – gritó Salazar ante aquello.
- Como escuchar, Salazar… tú estúpida mascota mató a una niña muggle… a los que…
- no te atrevas a terminar esa frase, Ginevra… ¡ES QUE SON TODOS IDIOTAS! ¡Malfoy, Ginevra, escúchenme bien par de idiotas, yo no encontré a Sly en la cámara para matar estudiantes muggle…! – gritó Salazar ya encolerizado.
Ginny le miró bastante molesto, Draco se estremeció al ver sus ojos brillosos ante la cólera de todo aquello…
- entonces… entonces ¿Por qué construiste la cámara de los Secretos, por qué escondiste ahí a un monstruo…?
- Ginevra… eres una chica bastante dulce y amable…pero a veces eres demasiado tonta…
- ¡Oye cretino quien te…!
- ¡No me interrumpas! … el basilisco es una criatura que si se le entrena bien, puede llegar a convertirse en un excelente guardián, construí la cámara de los secretos para resguardarla… le hechicé para que su memoria recordara mi Orden… ¡LA ORDEN DE QUE EN UN FUTURO TENÍA QUE ENCONTRAR A HERMIONE GRANGER, UNA EXCELENTE BRUJA A LA QUE TENÍA QUE PROTEGER Y AYUDAR DURANTE LA GUERRA! – Ginny se estremeció tanto ante aquel grito que soltó un chillido, Malfoy estaba tan perplejo ante aquello que no tuvo fuerzas ni para tragar su propia saliva.
- ¡Ahora con un carajo, díganme…díganme quien fue el imbécil que asesinó al basilisco! – su voz era tan sepulcral, que Ginny ni siquiera se atrevió a responder a eso…
- Fui yo, Slytherin…- la voz de Harry Potter hizo eco, Salazar se giró lentamente, sus ojos azules se entrelazaron con los verdes de él…
- Potter… acabas de destruir la única oportunidad que tenía de rescatar a Hermione de las garras de ese tal Voldemort…- fue lo que Salazar dijo antes de ir sobre él y plantarle un puñetazo en la cara.
- ¡HARRY! – gritó Ginny.
Snape la veía como si fuera la persona más ridícula y ociosa que jamás hubiera conocido en su vida…
- Creí que eras una mujer con actividades más…interesantes, Molly…- había dicho Snape mientras le daba vuelta al libro.
- Ya te lo dije… esos dos necesitaban ayuda…
- Así que utilizaste a tú hija para que le diera celos a Granger y así pudiera confesar sus sentimientos por Slytherin… ¿O me equivoco? – el semblante serio del hombre era aterrador y gracioso a la vez, Molly ya estaba acostumbrada a ello, pues ella y Snape habían sido compañeros en sus días de Hogwarts.
- Ya ves… cuando tú estés más viejo y te sientas inútil, sabrás como me siento yo…
- ¿Más viejo e inútil…? – levantó la ceja.- discúlpame Molly pero yo jamás haría el ridículo como en tú caso.
CONTINUARA.
