Notas de la autora:
Fuhahaha,¡¡el fanfiction está de vuelta!!
Y Hibari también!! XD
LOL. Estoy tan feliz de que al fin pude actualizar esta historia, Aunque estoy de vacaciones, estoy muy ocupada… […]
Disclaimer: Esto no es mío.
Notas del traductor:
Vaya quién lo diría, hana-chan dijo todo lo que quería decir… ohhh…. ¿podrá ver el futuro?.. en fin aquí la historia.
Disclaimer: ni mío.
Esa noche, Tsuna volvió a casa. Aunque estaba un poco nervioso al pensar en que tendría que encarar a Gokudera y Yamamoto, tenía que ser valiente. Después de todo era su Jefe, su Cielo, el Decimo. Sin embargo, cuando estaba frente al arco de la entrada de la mansión, listo para abrir la puerta, lo taclearon hacia el suelo.
"¡¡¡Jefe!!!" Exclamó alegremente Chrome, abrazando a Tsuna.
"¡C… Chrome!" Dijo Tsuna, sorprendido de verla. Después de Chrome se acomodara en su regazo, Tsuna le pregunto, "¿Cuándo llegaste?"
Chrome soltó una risita. "Esta mañana junto con los demás." Le contesto.
"¿Los demás? ¿Mukuro está aquí?"
"Kufufu, tanto tiempo sin vernos, Vongola." Mientras se escuchaba la voz de Mukuro, los alrededores se volvieron borrosos y después de unos segundos Tsuna se dio cuenta de que Chrome y él estaban en medio de un campo de flores. Mukuro estaba parado a cierta distancia de ellos con su típica sonrisa.
"¡Mukuro!" Exclamó felizmente Tsuna, Chrome lo ayudo a ponerse de pie.
Mukuro se acerco a ellos. "Pensé que este sería el escenario perfecto para dos personas que no se han visto en un largo tiempo." Dijo suavemente.
Tsuna se rió. "Tienes razón, ¿pero no está muy floreado?"
"Lo extrañamos mucho, Jefe." Expresó tímidamente Chrome. Tsuna le regalo una cálida sonrisa mientras la tomaba de la mano. "Yo también." Le dijo.
Mientras los dos hablaban un poco, Mukuro frunció el ceño al observar al muchacho.
"Vongola, estas más delgado. Y también, te vez cansado." Señaló.
Tsuna sonrió un poco ante la observación. Los alrededores se volvieron borrosos otra vez mientras Mukuro levantaba su ilusión, y aparecían ante la entrada.
"Escuche al niño hablar de eso, Vongola."
Tsuna movió nerviosamente su ceja. "Acerca… de ¿qué?"
Mukuro sonrió con satisfacción. "Acerca de tú-ya-sabes-que. Kufufu, te lo tomaste más en serio de lo que pensé."
Tsuna le lanzó una mirada sospechosa mientras decía, "Por la manera en que lo dices, pareciera que sabes desde hace mucho tiempo que son…"
Mukuro asintió vigorosamente. "No es muy difícil saber sobre esos dos, ¿verdad, mi querida Chrome?"
"Esta en lo correcto, Mukuro-sama" Respondió Chrome.
Tsuna parecía en shock. '¿Incluso Chrome sabía sobre eso? ¡Y ni siquiera son tan cercanos a Gokudera y Yamamoto!' Mukuro y Chrome siempre se la pasaban afuera. Rara vez se juntaban con los otros guardianes comparados con él, Tsuna. Gokudera y Yamamoto siempre estaban a su lado protegiéndolo. Esto hizo que Tsuna se sintiera peor, en todo este tiempo no se había dado cuenta de la relación entre sus dos guardianes.
Al tiempo que Tsuna se mostraba deprimido, Mukuro se le acerco y lo abrazó con suavidad. Tsuna estaba sorprendido por el repentino contacto.
"¿Mu…kuro?"
"Ya, ya, Vongola. No pongas esa cara." Dijo Mukuro con voz tranquila.
"Pero les dije todas esas horribles cosas… no soy digno de ser su amigo, deja a un lado su cielo." Dijo Tsuna en voz baja.
Chrome también lo abrazó. "Eso no es cierto, Jefe. Lo queremos por como es. Estoy segura de que Yamamoto-kun y Gokudera-kun están esperando su regreso." Dijo mientras acariciaba el cabello de Tsuna.
Los tres se mantuvieron así por un ratito hasta que finalmente Tsuna sonrió y sintió como las fuerzas regresaban a él. "Gracias, Mukuro, Chrome." Dijo con agradecimiento. "Aunque no estén siempre a mi lado, sé que puedo contar con ustedes cuando más los necesite." Continuó sinceramente.
Mukuro soltó una risita. "Es un placer, Vongola. Ahora, ¿no creen que deberíamos entrar?" Sugirió, y Chrome empujo suavemente a Tsuna a la mansión. Antes de que Mukuro los siguiera, le echo una mirada a los arbustos.
Sonrió. "Oya, ¿no quieres entrar? Hace frío aquí afuera. "
Reborn simplemente se encogió de hombros. "Hiciste bien Mukuro. Así que no me equivoque al dejar que lo consolaras." Declaró. "Es un bebe." Añadió con un suspiro.
"Esperas demasiado de alguien que alguna vez trato de matar al joven amo." Respondió Mukuro sonriendo misteriosamente.
Sin embargo, la sonrisa no surtió efecto en Reborn. De hecho, se veía más serio con su pistola apuntando al Guardián de la Niebla.
"De hecho, no." Dijo. "Es por eso que estoy aquí, para observarte y estoy listo para dispararte al primer movimiento en falso."
Mukuro suspiró. "Han pasado cuatro años ¿y aun no confías en mí? Qué decepción. Kufufu."
"Aún soy su tutor. Tengo que hacer lo que es mejor para él." Declaró Reborn.
Mukuro se rió antes de entrar a la mansión seguido de Reborn.
"¡Chikusa! ¡Ken!" Canturreo Tsuna en cuanto los vio en la sala.
"Ha pasado un tiempo." Dijo Chikusa.
"¡Aún te ves débil, mocoso Vongola!" Remarco Ken.
Tsuna se rió. "Bueno, lo siento por ser tan deb-"
"¡¡¡DÉCIMO!!!"
La fuerte voz de Gokudera interrumpió a Tsuna, mientras dicho hombre venia corriendo hacia él. Gokudera se tropezó tres veces durante el proceso, su cara denotaba preocupación, alivio y al mismo tiempo se veía asustado; todo tipo de expresiones mezcladas entre ellas. Tsuna no estaba seguro de cómo reaccionar. ¿Debería correr con Gokudera y abrazarlo diciéndole '¡¡Te extrañe!!' o simplemente sonreírle brillantemente? Pero Chrome le dio un empujoncito y Mukuro le sonrió con seguridad, así que Tsuna se preparó para lo que fuese a pasar.
Gokudera se detuvo abruptamente, a unos pasos de Tsuna y forzó una sonrisa. "Es bueno que este de vuelta, Décimo. Estaba muy preocupado." Dijo.
"Um… Ya llegué." Respondió incómodamente Tsuna, mirando a Mukuro y Chrome esperando que le dieran instrucciones de que hacer ahora.
Entonces Yamamoto entro rápidamente a la habitación, recuperando el aliento en cuanto vio a Tsuna. Lo observo detenidamente pata ver si estaba bien, después de eso suspiro con alivio.
Tsuna se sentía avergonzado, sus dos amigos estaban realmente preocupados por él a pesar de lo que les había hecho en la mañana. ¿Qué tan idiota podía ser?
"Me alegra que estés bien, Tsuna." Dijo Yamamoto con su usual sonrisa, aunque a Tsuna le pareció un poco fingida. Yamamoto se le acerco, pero se detuvo a la misma altura que Gokudera.
Sintiéndose culpable, Tsuna trato de acercárseles y tocarlos pero Yamamoto dio un respinfo y Gokudera se alejo. Tsuna se sintió herido pero lo oculto.
"Bueno, usted… debe de estar muy cansado, Décimo. La cena esta lista." Murmuro Gokudera, tratando de no mirar a Tsuna. Si lo hacía podría ver la mirada sombría de Tsuna y no quería eso.
Sin embargo, Yamamoto no ignoro a Tsuna. De hecho, se arrodillo frente del chico y dijo con voz rasposa, "Lo siento, Tsuna."
Gokudera lo miro sorprendida antes de arrodillarse él mismo. "Yo también, lo siento Décimo."
Tsuna sacudió su cabeza. "No, no han hecho nada malo." Murmuro, tratando de tomar sus manos pero sus guardianes las retiraron rápidamente.
"¡Lo hicimos!" Gokudera sonaba histérico mientras continuaba, "¡Lo hicimos enfurecer!"
Tsuna se agacho frente a ellos sonriendo amargamente, "¿Desde cuándo estar enamorado está mal?"
"No, Tsuna. Estar enamorado no es algo malo." Respondió Yamamoto, mirando profundamente al chico, "Perro lo es si te hace enojar."
Tsuna estaba conmovido por sus dos amigos y eso lo hizo sentir aún más culpable. Sus amigos realmente lo apreciaban, valoraban y le confiaban sus vidas aun Cielo que ni siquiera se puede parar solo.
"Y tiene razón, Décimo." Dijo Gokudera, "Damos asco…"
Tsuna no pudo soportarlo más y los agarro fuertemente a ambos de los hombros. "¡Realmente lo siento! ¡Sé que lo que dije esta mañana fue horrible y aún así están preocupados por mí!" ¡¡Soy un amigo estúpido!!" Espetó.
Yamamoto y Gokudera solo miraron a Tsuna mientras continuaba, "Simplemente estaba sorprendido esta mañana… fue algo inesperado. Estaba tan shokeado al verlos… Y todo lo que dije, ¡no lo dije en serio!"
"Tsu… Tsuna…" Dijo Yamamoto.
"Debí haberlos apoyado. Debí haberme calmado y dejar que me explicaran. Pero no lo hice, y en lugar de eso me largue." Murmuro Tsuna con arrepentimiento.
"Esta bien, Tsuna. No te culpamos." Dijo gentilmente Yamamoto.
"Décimo, usted tiene el derecho de decir y hacer lo que hizo esta mañana." Añadió Gokudera.
Tsuna los miro con los ojos llorosos. "Chicos, perdónenme." Dijo mientras los abrazaba fuertemente. Ellos lo abrazaron de vuelta con algo de duda pues sabían que la culpa era de ellos y no de Tsuna. Pero el chico, les rogaba porque lo perdonaran; realmente era un buen chico.
"También lo sentimos." Murmuro Yamamoto sobre el espeso cabello de Tsuna.
Mukuro y Chrome le sonrieron al trió, mientras que Chikusa y Ken ignoraban totalmente la situación por estar viendo la TV. A Reborn no se le veía por ningún lado.
"Incluso si son aliens* del espacio exterior, incluso si no son humanos, ustedes son mis amigos." Declaró Tsuna, hundiéndose en la calidez emitida por sus dos guardianes.
De repente, Yamamoto se empezó a reír con ganas. Tsuna parpadeo confundido.
"¿Yamamoto?"
Yamamoto se rió más fuerte.
"¿Qué es tan gracioso?" Pregunto con curiosidad Tsuna.
"Lo siento, lo siento. Tsuna,¡ eso fue impresionante!" Dijo Yamamoto entre risas. "¿Nosotros? ¿Aliens del espacio exterior? No sabía que era un alien." Continúo riéndose.
Tsuna se puso rojos mientras escuchaba la risita de Chrome.
"Aquí no hay ningún alien, Jefe." Dijo Chrome.
"De verdad, Vongola. Eso es algo absurdo." Declaró divertido Mukuro.
La cara de Tsuna se puso aún más roja. "Eso fue… solo algo que se me ocurrió decir." Balbuceó.
"¡¡Tú, maniático del beisbol!! ¡No te rías del impresionante discurso del Décimo! ¡Y tú también, cabeza de piña!" Defendió Gokudera a Tsuna, frunciendo el ceño mientras sacaba algunas dinamitas.
Fuuta y Lambo escucharon todo el ruido mientras se acercaban a la habitación.
"¿Qué paso?" Preguntó Fuuta mientras miraba a Tsuna, "¡¡Oh, Tsuna-nii, bienvenido a casa!!" Dijo, abrazando a Tsuna.
"¡Gahaha, Lambo también se unirá!" Exclamó Lambo, aventándose hacia Gokudera de cabeza.
"¡Gah, vaca estúpida! ¡Aléjate de mí!"
"Duele… debo… resistir." Murmuro Lambo entre sollozos, sacando su famosa bazooka.
¡¡¡POOF!!!
"Hola, joven Vongola y sus amigos." Saludó el Lambo adulto.
"Hola. Gracias a Dios que Bianchi no está por aquí." Dijo Tsuna.
"Mala suerte, Tsuna-idiota." Dijo Reborn, apareciendo de la nada con la no-vista-en-mucho-tiempo Bianchi.
Gokudera se desmayo en el acto.
"¡¡Romeo!!" Bianchi saco su poison-cooking y se la lanzo a Lambo adulto, quien corría como desesperado para salvar su vida.
Tsuna sudó. 'De repente todo esta tan animado.' Pensó. 'Oh, bueno, al menos es un final feliz… creo.'
Al fin, Yamamoto dejo de reír y lo miro con su usual sonrisa. "Gracias, Tsuna. Realmente eres mi Cielo." Dijo con calma.
Tsuna le sonrió, su primera sonrisa genuina en todo el día.
"Ustedes realmente son mus amigos." Murmuro. "Incluso si son aliens." Añadió, guiñándole un ojo a Yamamoto.
"Es bueno que todo haya regresado a la normalidad." Se murmuro a sí mismo Tsuna, mientras realizaba algo de trabajo esa mañana. "Aunque no puedo decir que me guste hacer el papeleo." Añadió con una mueca, rasguñando los papeles con su pluma. '¡Maldito, Reborn! ¡Solo porque me escape del trabajo ayer hoy me dio el triple de papeles para hacer hoy!' Reflexionó con molestia.
De repente, llamaron a su puerta. Levantó la mirada para ver quién era, y se encontró con una guapa y sexy sirvienta que jamás había visto que traía una taza de café en las manos. La sirvienta sonrió. "Le traje su café."
Tsuna miro a la sirvienta antes de devolverle la sonrisa. "Muchas gracias. Una taza de café de una hermosa dama como tú me alegra el día." Dijo con coquetería mientras tomaba la taza.
La sonrisa de la sirvienta se ensanchó. "Me alegra escuchar eso, joven Vong-"
"¡¡Quédate quieta!!" Gritó con furia Gokudera al irrumpir en la habitación, dinamita en mano. Yamamoto estaba a su lado, riéndose.
"¡Oh, son ustedes chicos!" Exclamó felizmente Tsuna.
"¡Por favor aléjese de esa sirvienta, Décimo!" Dijo Gokudera, acercándose a la sirvienta. "¡Las sirvientas o algún otro tipo de persona no están permitidas en la oficina del Décimo excepto por sus seis guardianes, el señor Reborn o algún otro miembro de la familia autorizado por el Décimo mismo!" Continúo, mirándola con desconfianza. "¡Esto es para prevenir emboscadas o algún ataque enemigo de quienes intentan matar al Décimo!"
Tsuna lo miro con asombro. 'Solo Gokudera puede memorizar una regla como esa' Pensó. De hecho, esa regla era una de las mil reglas escritas en las Leyes Vongola.
"Relájate Gokudera, ella es tan sexy que no creo que Tsuna la quiera dejar ir." Dijo Yamamoto tratando de calmar a su amigo, pero en lugar de eso solo añadió más leña al fuego.
"¡¡¿Qué carajos?!! ¡Cómo te atreves a decir eso del Décimo! ¡¡ El Décimo no es un pervertido como tú, estúpido maniático del beisbol!!"
La observación hizo que Yamamoto se riera aún más. "¿Estas celoso?"
"¡¡¿De qué?!! ¡No, no lo estoy! ¡No asumas ese tipo de cosas!"
"Pero tu cara esta roja… ¿estás sonrojado? Eso es lindo."
"¡¡Esta roja de ira, estúpido maniático!!"
Tsuna decidió detenerlos antes de que más palabras cursis salieran de la boca de sus amigos. "Hey chicos, cálmense. La super sexy sirvienta por la que están discutiendo es en realidad Mukuro." Explico tranquilamente y los dos dejaron de pelear abruptamente.
La sirvienta se rió. "Kufufu. Que listo, Vongola."
Una densa niebla cubrió a la sirvienta y un segundo después se aclaro para revelar a Mukuro sonriendo tímidamente. "Y yo que pensé que podría engañarte por más tiempo."
"¡¡Mukuro!!" Gruño furiosamente Gokudera.
"¡¡Wow, que buena ilusión!!" Dijo divertido Yamamoto.
Mukuro se rió. "Bueno, gracias por el cumplido."
Tsuna se recargo en su silla. "Mukuro, ¿no puedes entrar a mi oficina como hombre?" Pregunto con falsa molestia.
"Pensé que te gustaría." Dijo Mukuro, sonriendo.
"Sí, por un momento pero después de que me di cuenta de que eras tú me asuste." Contestó Tsuna, sintiendo escalofríos ante el pensamiento.
"¡¡Maldición, cabeza de piña!! ¡No uses tus ilusiones así! ¡¡¿Quieres que te llene la boca de dinamita?!!" Gruño Gokudera.
"Eso no será necesario, cabeza de pulpo." Respondió Mukuro con el ceño fruncido.
"¡¿Cómo me llamaste, piña bastarda?!"
"Solo te dije un cumplido, ¿no estás feliz?"
"Ya veras, tú-"
"Oya Vongola, tu Guardián de la Tormenta sigue teniendo el mismo mal carácter de siempre." Dijo Mukuro, sonriendo mientras se acercaba a Tsuna. Solo para hacer enojar a Gokudera.
"Por favor peléense afuera, tengo mucho trabajo que hacer." Dijo Tsuna con exasperación, continuando con sus reportes.
"De acuerdo, de acuerdo. Vamos, Gokudera. No molestes a Tsuna." Dijo alegremente Yamamoto, arrastrando consigo a Gokudera, quien estaba gritando, "¡¡Es ese cabeza de piña el que está molestando al Décimo!! ¡¡Suéltame!!"
"Oh bueno, Vongola. Chrome me está llamando. Por favor, no te pongas triste porque te tengo que dejar ¿sí?" Dijo Mukuro, soltando una risita al dejar la habitación.
Tsuna suspiro. "En serio, ¿no es al revés?"
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Esa noche, Tsuna y el resto comieron una cena cocinada por Chrome y las sirvientas. Fue realmente buena, porcini de hongos con risotto de cebolla. La cena en sí fue algo caótica, para el gusto de Tsuna. Solo cuando Reborn amenazó con dispararle a Tsuna con su Leon-pistola y Tsuna se tuvo que defender con un par de platos y comenzó a pelear con Reborn de tal manera que los otros se apresuraron a terminar su comida fue como todos se fueron a sus habitaciones. Principalmente porque Reborn empezó a disparar al azar (y usualmente sus tiros daban en el blanco) y Tsuna decidió usar la mesa como escudo. Lentamente la cosa se fue poniendo intensa hasta que Reborn declaró que como parte de su entrenamiento Tsuna tendría que estar alerta hasta en las comidas.
Después de eso Tsuna se fue a su habitación exhausto, decidió que esa noche no iba a dormir así que encendió su laptop para navegar en la web. Mientras actualizaba su perfil en facebook (como siempre tenía un montón de solicitudes de amigos), el teléfono sonó. '¿Quién podrá ser?' se pregunto Tsuna mientras contestaba.
"¡¡¡Décimo!!!"
Tsuna estaba bastante sorprendido. "¿Gokudera?"
"¡Hay una emboscada! ¡Todos los guardias fuera de la mansión han sido atacados! ¡El guardia en jefe me lo acaba de reportar!" Informo con pánico Gokudera.
Los ojos de Tsuna se abrieron al escuchar las noticias. "¿Emboscada? ¿Ya avisaste a los otros?"
"Sí, Yamamoto se los está diciendo en este momento."
Antes de que Tsuna pudiera responder, se escucho la voz de Yamamoto.
"Tsuna, ya le avise a Reborn y Mukuro. Tú quédate en tu cuarto, ¿sí? Vamos a enfrentar a quien sea que nos este atacando y a defender la mansión."
"De acuerdo, tengan cuidado." Dijo Tsuna, antes de colgar.
Se sentó en la cama, a su lado reposaba la laptop completamente olvidada. Se alisto con sus guantes. Por segundos, todo estuvo en silencio pero después se escucho ruido proveniente del piso de abajo. La ansiedad que sentía creció exponencialmente cuando escucho una fuerte explosión seguida de Gokudera gritando furioso. No pudo entender lo que decía, pero se dio cuenta de que el ruido se acercaba. Como si se dirigiera a su habitación.
Tsuna se inquieto.
Quien se había atrevido a emboscarlo era un tonto, pensó. Estaba protegido por tres de sus guardianes esa noche (excluyendo a Lambo) y Reborn también se encontraba ahí. Pero espera, si la persona se estaba acercando a cada segundo, ¿no significaba que los otros habían sido derrotados?
Tsuna sacudió su cabeza. "No, son fuertes. Especialmente Reborn y Mukuro…" Murmuro tratando se zona seguro, pero al mismo tiempo deseaba que todos se encontraran bien.
Se tenso al escuchar que el sonido se detenía delante de su puerta, y esta se abría lentamente para revelar a…
"¿Hibari-san?"
Tsuna parpadeo.
Dicho hombre se paro firmemente, observando a Tsuna con su mirada asesina.
Tsuna paso saliva. "Urm, ¿Hibari-san?" Intento de nuevo.
Entonces escucho gritar a Ryohei, "¡Oi, Hibari! ¡¡¡Fuiste EXTREMADAMENTE grosero al entrar así a la mansión!!!"
"¡¡No te atrevas a entrar a la habitación del décimo, tú bastardo!!" Gruño Gokudera, cuando el grupo llego a la puerta de Tsuna.
"Kufufu, tienes las agallas para molestar mi sueño." Dijo Mukuro, con algo de intento asesino en su voz.
Hibari los miro a todos mientras emitía un aura asesina. Todos dieron un respingo, bueno excepto por Mukuro y Reborn. Satisfecho con el silencio, Hibari se volteo a mirar a Tsuna con ojos de halcón.
"Sawada Tsunayoshi." Siseo con furia.
Tsuna sonrió nerviosamente. Ya sabía que algo así pasaría, Reborn le había advertido siglos atrás pero aun así no estaba preparado para esto.
Hibari dio un paso hacia adelante. Mirando al grupo detrás de él, les azotó la puerta en la cara.
"¡¡¿Qué demonios?!!" Gritó enojado Gokudera.
"Parece que quiere matar a alguien." Murmuro Yamamoto estremeciéndose.
"¡¡Eso no es gracioso, maniático del beisbol!!"
"Déjenlos en paz, Hibari no lastimara a Tsuna." Declaró Reborn con un bostezo. Pudieron escucharlo murmurar un 'quizá' muy bajito.
"Estoy extremadamente preocupado, pero tengo sueño." Murmuro Ryohei.
"Kufufu ¿qué hacemos ahora?" Les pregunto Mukuro, "Estaría contento de tener la oportunidad de arrancarle el alma del cuerpo a ese tipo." Añadió.
Mientras Hibari se acercaba, Tsuna sentía ganas de correr hacia la ventana y aventarse por ella para poder escapar. Pero hacía mucho tiempo que no veía a Hibari, Tsuna no podía huir ahora, ¿verdad? No cuando sentía una ola de emociones revolverse en su interior. Desde miedo y ansiedad hasta felicidad. Si que extrañaba al tipo.
"Como te atreves a asignar a ese herbívoro para que cuidara de mí." Dijo fríamente Hibari, acercándose a Tsuna. Tsuna dio un respingo, pero no retrocedió. Siempre supo que sería mordido hasta la muerte por pedirle a Ryohei que fuera con Hibari en su lugar.
"Estaba muy ocupado en ese momento." Respondió defensivamente Tsuna. Sí, bueno tenía esa estúpida reunión; que gran excusa para evitar a Hibari.
Hibari se detuvo a quince centímetros de Tsuna, con los ojos fijos en el chico.
"Sin excusas." Dijo Hibari, cerrando la distancia.
De repente Tsuna recordó el beso, al oler el aroma Hibaresco que emitía el hombre. En repuesta, Tsuna empujo a Hibari, pero no obtuvo resultados ya que el hombre estaba firmemente plantado en el suelo. Así que Tsuna se trato de alejar pero en lugar de eso se cayó de la cama.
Sintió que se ruborizaba. 'Oh Dios que pena.' Pensó mientras se sentaba abruptamente en la cama de nuevo. '¿Me besara otra vez?'
"Hibari-san, por favor…"Suplico. 'Vete… '
Pero el mayor sonrió con satisfacción mientras sacaba sus tonfas. "Te morderé hasta la muerte solo porque quiero." Declaró burlonamente.
Tsuna parpadeo. "¿Morderme hasta la muerte?" Repitió. '¿No besarme hasta la muerte?'
Mientras Hibari alzaba su tonfa para golpearlo, Tsuna cerró los ojos y se preparo para recibir el golpe. 'Dios, realmente no puedo entender sus acciones. Oh bueno, es mejor esto que - eso-.' Sin embargo, en lugar de dolorosos golpes, Tsuna cayo de espaldas contra la cama con Hibari encima de él.
"¡Hibari!" El rubor de Tsuna se intensifico mientras trataba de quitarse de encima a Hibari pensando, '¡¡¡No sabía que Hibari era tan impredecible!!!' "No te atrevas a intentar violarme, tú monst-" Detuvo sus atemorizados quejidos cuando escucho un suave sonido provenir de Hibari. Tsuna miro a Hibari solo para encontrarse con que el hombre estaba profundamente dormido, y los suaves sonidos provenían de su respiración.
Tsuna parpadeó.
"¿Hibari-san, está durmiendo?" Pregunto con precaución Tsuna, y solo para asegurarse pico al hombre en la mejilla. Quién sabe quizá Hibari Kyouya estaba fingiendo su sueño ¿verdad? Tsuna jadeó mientras Hibari se acomodaba y soltaba sus tonfas. Aparte de eso, el hombre continúo durmiendo, descansando su cabeza en el pecho de Tsuna.
'¿Por qué esta durmiendo sobre mí?' Se pregunto Tsuna, haciendo una mueca ante el pensamiento. Ahora no se podía mover ni un centímetro o Hibari se despertaría y continuaría con su labor de morder a Tsuna hasta la muerte. Y eso era lo último que Tsuna quería, y ahora estaba demasiado despierto como para poder dormir. Suspiró. 'Hibari-san no es del tipo de caerse dormido de esta forma. Debe estar terriblemente cansado…'
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Gracias a que Hibari se movió de encima de Tsuna mientras dormía, Tsuna pudo salir de la habitación en puntitas poniendo cuidado en no producir ningún sonido; cuando salió, dejo salir un suspiro de alivio. 'Mi cuerpo esta todo acalambrado y adolorido. Hibari-san es muy pesado para mí' Pensó, masajeando sus hombros. De repente, noto a Yamamoto, Gokudera y Ryohei tirados durmiendo en el pasillo.
"Chicos…" Murmuró sorprendido Tsuna.
"Kufufu, te ves bien." Dijo Mukuro, quien estaba recargado en la pared, Tsuna se volteo a verlo. Mukuro sonrió. "El niño arcoballeno dijo que no te haría nada y nos pidió que no interviniéramos."
"Seh, estoy bien. Quería atacarme pero se quedo dormido de repente. Eso fue lo que me salvo de ser golpeado." Respondió Tsuna, pero capto la mirada cómplice de Mukuro junto a su escurridiza sonrisa.
Tsuna lo entendió.
"No hicimos nada." Siseó defensivamente.
"¿En serio?" Dijo Mukuro, encogiéndose de hombros mientras soltaba una risita. Entonces miro a los durmientes Yamamoto y Gokudera, que estaban lado a lado. "No importa que tanto trate de negarlo, tengo el presentimiento que tú y tu Guardián de la Nube se parecen a estos dos hombres." Dijo con su mística voz.
"No somos nada por el estilo." Declaró Tsuna, frunciendo el ceño. "Hibari-san no es así, estoy seguro de ello." Pero ¿y el beso? "Y yo… estoy seguro de que tampoco soy así."
"Kufufu, siento tu inseguridad, Vongola." Respondió Mukuro.
Tsuna lo miro por un momento, antes de prestarles atención a los guardianes en el suelo. "Ahora, ¿Qué hacemos con ellos?" Suspiró sonriendo. "No tienen que esperarme afuera de mi habitación, estaré bien."
"Quisimos esperarte, así que te esperamos. Ahora que estas bien, supongo que volveré a mi habitación." Dijo Mukuro, dándose la vuelta.
Tsuna lo miro alejarse, susurrando, "De cualquier manera, gracias."
*'aliens del espacio exterior': bueno es que suena mejor así que si dices extraterrestres del espacio exterior ¿no?
Notas de la autora:
Sé que va muy lento para ser 1827… no hay muchas escenas románticas, pero las habrá en capítulos posteriores.
Oh seh, actualizo esta historia basada en mi estado de ánimo y el internet. Si estoy de mal humor y aparte el interne esta lento, no habrá actualización para ustedes chicos. Pero tratare de actualizar seguido (porque también quiero saber que pasara con Tsuna y Hibari al final. Hahaha).
Aun así, sus reviews me hacen EXTREMADAMENTE feliz!! XD
Notas del traductor:
Bueno al principio ella lo dijo mejor que yo, si es estoy ocupado (no parecen vacaciones), pero tratare no descuidar la historia… uff! Les agradezco los reviews y los PM, que aunque no los contesto si me llegan y los leo, son un buen recordatorio ;) aunque no siempre tenga tiempo de traducir algo (u.u). Les repito que aunque me tarde años terminare la traducción de esta historia… que más… ah sí! Gracias a Suigin Walker por hacerme notar el error en el cap pasado, si fue mi error ya lo corregí así que ya está todo lindo (espero)…
Creo que eso es todo… ¡¡mil gracias por los reviews y por su apoyo!!
