Slytherin Ties and Teddy Bears
Autor: trexie
Traducido por: Luna Oscura
Beta: GiselleFriends
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Capítulo VII
La mañana del sábado Harry se levantó para directamente tomar una ducha. Después de una rápida limpieza, se vistió y se sentó en la sala común tratando de darse a sí mismo ánimos. Puedo hacerlo… quiero decir, sólo es una cita, ¿cierto? He hecho misiones mucho más peligrosas que salir a almorzar con un amigo. ¿Qué tan difícil puede ser? También comenzó a murmurar para sí en voz alta.
Al igual que cuando seduje a la hija del Primer Ministro Alemán. Frescura, calma, confianza, hacen a uno un buen agente.
Pero Draco no es una chica y no lo estoy seduciendo…
Bueno, creo que las reglas pueden seguirse aplicando para mantenerme con los pies en la tierra.
¡Oh, estoy tan jodido!, pensó.
—¿Sabes?, hablar consigo mismo es el primer signo de locura —dijo una voz fría detrás de Harry.
Harry se volvió para ver al rubio recargado contra el marco de la puerta. Estaba usando unos pantalones negros, una camisa de botones color zafiro y una capa negra: —Creo que sobrepasé la locura hace tiempo, Draco —respondió calmadamente. ¡Mierda! Puedo hacer esto. Recuerda: Frescura, calma y confianza. Soy un soldado altamente entrenado. Puedo lidiar con una cita.
—Bueno, como parece que ya estás listo, ¿puedo sugerir el irnos temprano para nuestra cita? —Draco se paró derecho y caminó hacia Harry. Elegantemente, entrelazó sus dedos y comenzó a guiar a Harry fuera.
Draco no estaba tan calmado como aparentaba estar. Gastó la mayor parte de la noche reprendiéndose por dejar que su Hufflepuff interno tomara tanto control la noche anterior. Un minuto estaba planeando ofrecer su amistad y en lugar de eso el pequeño y fastidioso tejón invitó a Harry a una cita. Esa mañana, cuando vio a Harry salir a tomar una ducha, se vistió y caminó para calmar sus nervios y prepararse a sí mismo para el día.
Después de rememorar todo su entrenamiento Malfoy y maldecir a toda la casa Hufflepuff una vez más, regresó a la sala común para ver a Harry murmurando algo de alemanes y estar jodido. Podía hacerlo. Un Malfoy nunca mostraba sus debilidades. Si parecía demasiado ansioso o muy distante podría arruinar sus planes, pero afortunadamente encontraría el balance perfecto y Harry permanecería ignorante de su complot.
Después de parar en el Gran Comedor para un rápido desayuno, la pareja salió silenciosamente para bajar el camino a Hogsmeade. Una vez que alcanzaron el pueblo mágico, Draco finalmente rompió el silencio: —Entonces, ¿hay algún lugar al que te gustaría ir antes de almorzar?
—Bueno, escuche historias de la Casa de los Gritos. ¿Te importaría si vamos a visitarla? —Miriam le había dicho que se quedaran en lugares neutrales antes de ir a almorzar, para evitar gastar dinero. Harry era algo parecido a un comprador compulsivo y no quería que Draco le viera gastando cientos de galeones en artículos al azar de las tiendas.
Harry quería que la cita fuera perfecta. Además, si escondía algunos defectos de Draco era para asegurar que trataría de dar lo mejor de sí. Sólo tenía que evitar la ropa, dulces y tiendas de armas.
Draco y Harry llegaron a la casa y un incómodo silencio cayó sobre ellos. Draco, siempre siendo un caballero, decidió romper el hielo: —Así que, cuéntame de ti.
—Oh umm… —Oh, excelente comienzo. Apuesto a que piensa que soy un shakesperiano con mí forma de hablar. Pensó Harry—. Bueno, mi nombre es Harry, mi color favorito es el naranja, incluso cuando luzco terrible con él, y creo que soy un gato en persona. ¿Y tú? —Cubrir lo básico de las preguntas parecía ser lo mejor en este punto.
—Draco, lo creas o no, rojo, pero no le puedes decir a ningún gryffindor, incluso disfruto de los gatos. ¿Cómo fue tu infancia? —preguntó, mientras observaba a Harry caminar hacia la horrible cerca que rodeaba la casa.
—Fue buena, eso creo. No tenía a muchos niños de mi edad con quienes jugar, pero mi Tad siempre estaba ahí para jugar conmigo. Él me enseñó mucho. Viaje mucho y aprendí sobre muchas culturas diferentes.
—¿Tad? ¿Quién es Tad?
—Oh, Tad es Padre en galés. De esa forma llamo a Kingsley. —Harry encontró que era fácil hablar con Draco. Después de un torpe inicio, Draco resultó ser persona que también se hablaba mucho.
—¿Kingsley? ¿Por qué habrías de llamarle Tad? —Draco se sentía curioso por eso. Recordaba al Auror alto y negro, quien llamaba a Harry su pequeña sombra. Esto tal vez contestaría por qué eran tan familiares, pero el mundo mágico pensaba que Harry estudiaba en casa, con sus padres.
—Cuando era pequeño conocí a Kingsley y pensé que era la persona más fascinante que nunca antes hubiera visto. Comencé a seguirlo por todos lados, pero me escondía para que nunca me mirara. Entonces un día, mientras trataba de seguirlo por un corredor, desapareció. La siguiente cosa que supe fue que él tenía sus brazos a mí alrededor y que estaba inmovilizado. Comenzó a hacerme preguntas, pero yo estaba tan asustado que lo único que hacía era llorar. Desde entonces él ha estado conmigo. —Cuando Harry terminó su historia, Draco notó la pequeña sonrisa y la vidriosa mirada, como si estuviera recordando ese día cariñosamente.
—Tienes que contarme más, pero en este momento tenemos que irnos al restaurante para almorzar. —Draco tomó por segunda vez la mano de Harry, y lo guió. Tal vez, sólo tal vez había más en Harry que un simple misterio. Draco cada vez se sentía más intrigado sobre el joven pelinegro, y era por diferentes razones que con las que comenzó.
La noche del sábado encontró a Harry acostado en su cama con una gran sonrisa en el rostro. Estaba recordando su cita con Draco, y pensando, que no había podido ser mejor. Después de almorzar en las Tres Escobas, caminaron un rato por el pueblo. Draco insistió en hacer una parada en Honeydukes y Harry comenzó a babear tan pronto como entraron por la puerta. Draco tuvo que detenerlo de comprar la mitad de la tienda, pero le dejó comprar una considerable cantidad de dulces. Después de caminar un poco más, encontraron un pequeño restaurante en uno de los pequeños lados de las calles, llamado "El Escocés Tambaleante" y se detuvieron a cenar. Draco se rehusó a soltar la mano de Harry durante todo el día, y al final del día le dio a Harry un casto beso en la mejilla.
Mientras Harry se encontraba recordando, una voz lo sacó de sus pensamientos: —¡Hey, chico enamorado!
—Hola, Miriam, déjame adivinar, ¿Jake también está en la habitación? —Harry se rió suavemente de la Titán femenina.
—Sí, y también Evan. Así que, ¿cómo te fue?
—Creo que fue bien. Hablamos, le conté sobre las diferentes ciudades, almorzamos y cenamos juntos. Me llevó a está increíble tienda de dulces… —Antes de que Harry pudiera decir más, Jake le cortó.
—¿Tienda de dulces? ¿No le advertiste que pasa cuando estas cerca de la azúcar?
—Bueno, tal vez se enteró de primera mano. ¡Pero pensó que era divertido y me detuvo de comprar demasiado! —dijo rápidamente Harry.
—Es un alma valiente. Entonces, ¿es lindo? —preguntó Miriam.
—¡Por supuesto! Quiero decir, tengo el más superior gusto en todo —bromeó Harry.
—Oh bueno, ¡cuenta más detalles!
—Ustedes dos suenan como dos viejas chismosas —comentó Evan.
—¡Pfff! Esto es información importante. Si a tus hermanos no les gusta, entonces vete para que Harry y yo podamos tener una charla de chicas. —Harry podía imaginarse a Miriam empujando a los hermanos fuera de la habitación.
—Está bien, Draco es rubio y tiene estos increíbles ojos… —Harry pasó otra larga noche platicando con Miriam.
Will Potter había desarrollado un tic de ojos. Cada pocos minutos o cuando alguien mencionaba a su gemelo, su ojo se movía muchas veces. Estaba tratando de convencer a sus padres que Harry prosperaría mejor si era educado en casa, justo como los rumores decían. Trató de jugar sus cartas con la clase de amigos que había hecho, sus estudios perdidos y que el estar en una atmósfera tan abierta, seguramente atraería próximamente a Voldemort.
Sus padres simplemente dejaron de lado sus preocupaciones, pues no habían escuchado nada negativo de parte de Harry. Le dijeron que creían certeramente que sólo necesitaba un mes o dos para ajustarse, y que para cuando Noviembre llegara Harry habría hecho tantos amigos como Will.
Después de su tercer intento fallido, Will pensó que si sus padres no iban a sacar a Harry, entonces tal vez lo haría el Ministerio. Seguramente no querrían que su mascota se lastimara. Will desarrolló un nuevo objetivo en su misión para librar a Hogwarts de Harry: tener al Ministerio de aliado. La parte difícil sería encontrar a alguien lo suficientemente confiable. Después de encontrarlo, el miembro del Ministerio haría el resto.
Ron Weasley y Seamus Finnigan se sentaron en su sala común y observaron a su otro mejor amigo, Will, sentado en una esquina y moviéndose. Algunas veces sus manos se levantaban y se movían como si estuvieran moldeando arcilla invisible, sus expresiones faciales cambiaban desde profunda concentración hasta frustración, y algunas veces ganaban una felicidad maniaca. La mayoría de ellos le observaba moverse.
Seamus llegó a la teoría de que algún hijo de Mortífago lo hechizó y lentamente se estaba volviendo demente. Ron pensó que el estrés y la preocupación por las desapariciones de su hermano le estaban afectando y lentamente se estaba volviendo loco. Los dos estaban de acuerdo en que tenían que hablar con Harry para que les ayudara con el Rey de Gryffindor.
Finalmente teniendo un plan de acción para ayudar a su amigo, decidieron esperar hasta las clases del lunes, pues difícilmente podrían llegar a territorio Slytherin. El tiempo de clases era neutral, y habría testigos si algo les pasaba por culpa de otros Slytherins.
Harry se levantó el domingo por la mañana con un repiqueteo sobre su cabeza. Esperando que el sonido cesara, se acurrucó más contra sus sabanas y trató de ignorarlo. Cuando el repiqueteo continuó simplemente más alto, se dio por vencido y abrió un ojo para ver a Hedwig reposando sobre su cabecera.
—Oh, malditos y recontra jodidos infiernos. —Gimiendo, empujó sus sabanas y se sentó para recibir el mensaje.
—Acabo de terminar una misión. Uno pensaría que me darían un par de días para descansar. Envíen a Harry al colegio, ¡pero lo llamaremos tanto como sea posible! —Harry había hablado con Miriam hasta las tres de la mañana y estaba malhumorado esa mañana. Revisando la hora para ver que sólo eran las 5:30 de la mañana, maldijo nuevamente y leyó la nota.
—¡Oh merde*! Tengo treinta minutos para llegar ahí. —Resignándose para otro largo día, Harry se vistió rápidamente con su típica vestimenta negra y dejó el dormitorio.
Harry llegó al Ministerio y a la sala de reuniones con cinco minutos disponibles. Deteniéndose en la mesa de desayunos, llenó su plato antes de sentarse junto a Kingsley.
—Sabes Harry, tu nutriólogo te ha dicho muchas veces que tienes que comer frutas y comida saludable para el desayuno. Donas y bollos de canela no cuentan en esa categoría —dijo Kingsley, observando el plato lleno de dulces.
—Sí, y estoy acostumbrado a más que esto en los días que descanso entre misiones, pero parece que las viejas tradiciones fueron tiradas por la ventana —respondió Harry, sin retirar la vista de su pequeño festín.
—Sí, bueno, aparentemente los ladrones han decidido que es el tiempo perfecto para actuar. Eso no es de lo que tratará la reunión de hoy. Estamos aquí para detener una asignación. —Con eso dicho, Kingsley se preparó para darle a Harry toda la información que habían obtenido.
Harry reconoció la seriedad en el tono de Kingsley, le dio una última y larga mirada a su danés de limón antes de abandonarlo, para darle toda su atención a Kingsley. Parecía que la Ministra de Magia Americana estaba siendo amenazada, pero sus Aurores eran demasiado incompetentes para encontrar al asesino, o a la persona que pagaba al asesino. Harry recibió todos los reportes de los Aurores americanos, y se marchó a su apartamento para empacar.
Mientras empacaba, Harry se dio cuenta que una vez más se iba por un periodo de tiempo indefinido y que las personas en Hogwarts se preocuparían. Personas significaba Draco, la última vez que había regresado había estado muy enojado o muy curioso. Debatiéndose por unos minutos, decidió enviarle una rápida nota diciéndole que fue llamado por una emergencia familiar. Después le escribió una nota a Will, donde le decía que le cubriera y que iba a dejar el país por un tiempo. Satisfecho, ató las notas en Hedwig y las envió.
Una última parada en su armería personal, donde Harry escogió algunas armas y fundas, dos dagas y tomó dos varitas más y sus fundas. Satisfecho con sus elecciones, dejó sus cuartos y tomó el elevador hacia la oficina de Aurores para tomar un traslador hacia Nashville, Tennessee.
Llegando a Nashville, Harry rápidamente se escondió en un callejón y se desilusionó. Después agrandó su Saeta de Fuego y se elevó para volar en dirección a la granja de la Ministra. Veinte minutos después, Harry se encontró frente a una elegante y aparentemente costosa granja. Escaneó los hechizos de protección y conjuró los encantamientos apropiados para pasar por ellos. Una vez hecho, tomó su forma de serpiente y se deslizó por la granja para conocer a la Ministra Americana, Anne Bridges.
TBC
*En Frances, ¡Oh mierda!
Notas de Luna*
¡Holaaaa Gente!
Bien, los anuncios de hoy...
¡Estoy enferma! ¡Maldita sea! u.u mi garganta sigue doliendo, tengo las anginas inflamadas, tengo tos seca y para acabarla de joder, ¡TENGO COLICOS! u.u así que aquí me tienen cuanod a esta hora debería estar en mis clases de inglés... me estoy perdiendo un debate, y la graduación de mi tía ¬¬ ¡GRACIAS! u.u
Muchas gracias a todos ustedes que me dejan esos lindos Reviews ^^ en especial a uno que me ha dejado por las nubes... Gracias por tus palabras AritaLatinos!
*Mañana termino de contestar comentarios pendientes... pero es que son muchos, y estoy muy contenta, pero ando enfermita u.u apiadense de mi u.u
Besos!
Luna Oscura*
