Detective Conan y todos sus personajes son propiedad exclusiva de su autor, Aoyama Goushou. Los personajes extras, son sólo para complementar la historia y facilitar su entendimiento.
Tomando las Riendas de Nuestro Destino
Por Saori Kudo
Capítulo 7: Dra. Mouri.
(*Dedicado a Glorious Prank si es que está leyendo el fic. Y a todos los admiradores de Ran y Shinichi.)
-Wow, una imagen más nítida tuya. Esto es evolución.-Dijo Cristina apareciendo de nuevo en la pantalla de la computadora.
-Bien, comencemos, tengo un asunto pendiente.-Dijo Ran suspirando.
-¿Será por ese hombre que estaba detrás de ti que se parece demasiado a Arthur?-Preguntó Cristina con una mirada pervertida.
-Sí, es sobre el padre de Arthur. Cree que estoy loca.-Dijo Ran como si fuese lo más normal.-Muéstrame al equipo.
Cristina se alejó de la pantalla y dejó ver una mesa, residida por ella. A su lado, tres hombres con bata blanca, su supuesto símbolo de doctores. Reconoció de izquierda a derecha: Mike Crowley, nefrólogo, presumido en alta escala; Jeffrey Thomas, inmunólogo, carismático y sensible, pero con una decisión en su materia increíble; y Alam Stock, intensivista, poco irónico y traicionero. Al parecer, al verla, sólo Thomas y con algo de suerte Stock se alegraron de verla.
-Te mandé el informe al lugar donde Matt me indicó.-Dijo Cristina divertida con la situación.-Así que comienza a escribir.
Ran se levantó a tientas y comenzó a escribir: Fiebre-Tos-Náusea-Erupción-Presión Baja-Dolor abdominal. Cuando leyó el archivo que tenía en la computadora se impresionó por las pocas cosas que le habían hecho al paciente una vez que llegó al hospital.
-El recuento sanguíneo y tomografía abdominal no mostraron nada, así que haremos un diagnóstico diferencial, ¿Ideas para ella?-Preguntó Ran con tono aburrido.
-Es él.-Dijo Thomas corrigiéndola.
-Ella, él, ¿Importa? ¿Creen que es un problema de gónadas? No. Siguiente.-Dijo Ran.- ¿Stock?
-Infección por yersinia.-Propuso el aludido.
-No tendría ni erupción ni tos.-Negó Crowley.-La artritis causa daños a los nervios…
-No alteraría la presión arterial, ¿Alguna alergia?-Propuso Thomas mirando su propio informe.
-No tendría dolor abdominal, ¿Síndrome carcinoide?-Dijo Stock jugando con sus dedos.
-No, en ese caso no…-Dijo Crowley.
-Crowley, si vas a nombrar todo lo que definitivamente no es, mejor hazlo alfabéticamente, creo que Marson tiene un libro gigante rojo en el estante a tu espalda.-Interrumpió Ran sintiendo que perdía el tiempo.
-No hay afecciones que justifiquen todos los síntomas.-Dijo Thomas apenado.
-Genial, yo pensaba que estábamos diagnosticando a un enfermo, pero al parecer no lo está, así que, ¿Quién quiere firmar el papeleo para darlo de alta?-Dijo Ran irónica hasta la médula. Suspiró profundamente.-Bien, hay que controlar la presión arterial si no queremos que se vaya a pique antes de saber que tiene. Por septicemia: antibióticos de amplio espectro, prueba de estimulación ACTH y eco cardiografía. Que los asista Cristina si es necesario. Llamen de nuevo cuando estén listos los resultados, o algo nuevo pase con el paciente.
¿Cuánto paso entre que colgó y la volvieron a llamar? Media hora. Ella la verdad estaba ajustando otros planes para la misión del día siguiente, así que no le había prestado mucha atención al caso. Cumplía con escuchar y mandar, porque confiaba interiormente en que los tres doctores lo resolvieran.
-¿Algún cambio? Es demasiado pronto para saber si los antibióticos hacen efecto.-Dijo Ran viendo que sólo estaban Thomas y Crowley.
-Sí hacen efecto. La presión arterial decayó muy rápido, sus pulmones tiene líquido, su creatinina sube. Sus pulmones están dejando de funcionar. El tratamiento lo está matando, así que detuvimos los antibióticos.-Dijo Crowley.-Nos lleva a un nuevo síntoma, falla renal.
-Sin estar seguros que la falla renal sea un síntoma, tal vez algo lo causó.-Dijo Ran reflexionando.
-Creo que la falla renal la causaron los antibióticos-Dijo Crowley.
-Seguramente.-Admitió Ran.
-Normalmente, la presión baja y el dolor abdominal indican una infección.-Dijo Thomas.
-La infección abdominal causa septicemia y presión baja.-Rebatió Crowley.
-Buscamos infecciones abdominales.-Dijo Stock entrando y sentándose en las sillas.
-Sí, pero ¿si fuese al revés? ¿La presión baja causa el dolor abdominal?-Propuso Crowley bastante seguro de sí mismo.
-Infección viral cardiaca.-Dijo Thomas.-Los intestinos tienen poca irrigación de sangre y le duele el vientre.
-Pues no se presenta así normalmente.-Dijo Ran pensando en la idea de Crowley.
-Es una probabilidad entre diez millones.-Se burló Stock.
-Explica la fiebre, náusea, presión baja y el dolor abdominal.-Aclaró Crowley.
-Te has leído el libro, alucinante.-Dijo Ran mirando a Crowley admirada.-De la nada se te ocurre una viabilidad ridículamente remota que coincide con los síntomas, ¿pero que haces con la tos y la erupción?
-Lo puede causar cualquier cosa externa a los síntomas.-Dijo Crowley sin darle importancia.
-Veamos.-Dijo Ran mostrándole su pizarra con todos los síntomas.-Agradezcan que tengo un juego multicolor de plumones para pizarra. Bien, infección cardiaca, un color. A Thomas le pareció alergia, otro color. Stock, te pareció síndrome carcinoide, otro color. Hipotiroidismo, podrían ser parásitos, y finalmente, infección de los senos.
-Has gastado muchos colores en cosas no factibles.-Dijo Crowley confiado.
-Thomas tiene razón: nada abarca todos los síntomas.-Dijo Ran mirando fijamente la pizarra.-Pero el azul y el verde abarcan todo.
-¿Azul y verde? ¿Dos diagnósticos contraídas simultáneamente?-Dudó Stock como si fuese una broma.
-¿Para qué te complicas? La explicación más sencilla es la mejor.-Dijo Crowley burlándose en la cara de Ran.
-¿Uno es más sencillo que dos? Me suena a trabajar poco por el máximo sueldo.-Rebatió Ran dejando en silencio al nefrólogo.-Piensen esto, se aparece un bebé. Stock dice que dos personas intercambiaron fluidos para crearlo. Yo digo que una cigüeña dejó al bebé en pañal a la entrada de la casa. ¿Optan por uno o por dos?
-Tu argumento es completamente engañoso.-Dijo Crowley sin poder cerrar la boca.
-Y tu corbata es fea.-Rebatió Ran aburrida de discutir con él.- ¿Por qué uno es más simple que dos? ¿Porque uno es el ganador, porque es más solitario y es simple?
Sus probabilidades son de uno en mil y subiendo, así que mí idea es mejor que la suya.
-Haremos las pruebas.-Dijo Stock.
-No hay tiempo para pruebas, el tratamiento es más rápido.-Dijo Ran volviendo a concentrarse en la pizarra.-Administren Unasyn para infección de senos, y Levo tiroxina para hipotiroidismo. Ya saben cuando llamar.
Vale, vale, habían pasado quince minutos. Todavía no se terminaba su taza de café. Pero le agradó la idea de que fuese sólo Cristina, nadie atrás de ella. Se acomodó en su silla para conversar con más confianza.
-Déjame adivinar. Los tres están encerrados en el laboratorio haciendo las pruebas para los diagnósticos que ellos creen posibles.-Dijo Ran apenas contestó.-Mientras hagan algo provechoso…espera…eso no lo es.
-Están probando sus teorías, quizás ellos también quieren ser jefes de diagnóstico.-Dijo Cristina comprendiendo.-Cuéntame, ¿qué ha pasado?
-Pues, volví a Japón, traicioné el hospital de Washington trabajando una semana en el de Tokio, me encontré con un Shinichi amnésico, pero recuperó la memoria debido a un accidente y me reconoció, podría decirse que llovían flores, hoy espió una conversación con Matt, le conté sobre Arthur y ahora cree que soy una virgen pervertida debido a que la novia de mi paciente cree que tuvieron sexo mortal.-Resumió Ran encogiéndose de hombros.
-Vale, y eso han sido los últimos dos días.-Dijo Cristina sarcástica.-Relajada.
-Bueno, dime ¿el director me odia? Se supone que si no estoy trabajando temporalmente, es porque no puedo trabajar, y obviamente el no lo comprende.-Dijo Ran bebiendo su último sorbo de café.
-Él te adora, pero quiere que sigas haciendo diagnósticos hasta que te lleves bien con el equipo.-Dijo Cristina.-Definitivamente no comprende que llevas el titulo de neurocirujano.
-Wow, pero que hombre más considerado. Quiere unir a la familia.-Dijo Ran simulando ilusión, a lo que cambió su rostro a uno irónico.-Pues me acostumbraré a ser de diagnostico.
-¿Ni siquiera te quieres esforzar un poco? No le haría a nadie mal.-Dijo Cristina tratando de ser razonable con su amiga.
-A mí sí, tengo una glándula que con un poco de cariño de parte de los otros médicos, empieza a secretar grandes cantidades de cemento para una muralla.-Dijo Ran sin alterarse.-Hazme un favor, que vean como va el tratamiento y me llamen en media hora. Una hora es más seguro que les responda, necesito hacer otras cosas por ahora.
-Vale Jefa.-Dijo Cristina cortando la comunicación.
Ran se masajeó las sienes; estaba aburrida de los intentos de los demás por hacerla quedar bien frente a sus compañeros de trabajo. Cuando comenzó las prácticas en los hospitales, llegó como una mujer aplicada y conocedora de todas las especialidades. Con Cristina, eran las más preparadas para asistir una cirugía. Pero no faltó el interno curioso que investigó sus antecedentes clínicos y se encontró con un parto.
Después de eso, la miraban como "Madre soltera" por todos lados, y Cristina se hartó tanto, que estaba dispuesta a dar puños a cambio. ¿Quién decía que el mundo ya había técnicamente dejado de ser machista? Pero eso no la alteró en lo más mínimo, y continuó estudiando, hasta que terminó con honores. Cristina disfrutó tanto ese momento, que comenzó a hacer burlas.
"Yo también debo ser madre, si somos tan buenas que ya tenemos departamentos de medicina asegurados. ¿Los otros? Parecen que no conocen la ovogénesis"
Por eso no aguantaba a sus compañeros de trabajo. A los únicos que les hablaba correctamente era al director del hospital y a Cristina. Los demás eran de ironías y críticas. "El mundo de la medicina es bastante duro"
-¿Cómo va Ran?-Preguntó Kazuha entrando alegremente.
-Por fin una cara no médica agradable.-Dijo Ran alabándola.- ¿Cómo estuvo tu despedida?
-Pues normal, Heiji se veía más preocupado por Kaito. Creo que ahora dedica sus apariciones exclusivamente para investigar a la Organización, o casos extremos de estafas de joyas. Ahora lo hará para no perder el ritmo y para que no desconfíen de sus fines.-Dijo Kazuha sirviéndose un poco de alcohol-Hablando de Kaito, ¿Dónde está Aoko?
-Debe estar buscando un asiento de primera fila para el show de esta noche.-Dijo Ran sonriendo tristemente.-Creo que los planes de Aoko no salieron a la perfección. Es todo tan raro.
-No sé. Ninguno, ni Kaito ni Aoko, se muestran muy interesados en conversar. Pero vamos, si tu mejor amiga de instituto desaparece de un día a otro y la vez diez años después, ¿no deberías preguntarle donde mierda estaba? Y si te vas del país por el chico que realmente te gusta diez años, ¿no deberías hablarle de lo que sientes o sentías?
-Y el problema que Kaito se ve tan bien preocupándose por Ai, que apenas se fueron juntos del cuartel noté que había algo.-Dijo Ran recordando.-No he hablado de eso con Shinichi o Heiji, ni con los mismos implicados.
-Yo tampoco. ¡Jo! Parecemos viejas cotillas.-Dijo Kazuha enojada consigo misma.- ¿Qué harás después de esto?
-Tengo planeado arreglar un asunto de último minuto con Shinichi, y revisar como está ese moretón. A lo mejor me quedo allá, o a lo mejor llego a casa.-Dijo Ran sin darle importancia.
-¡Ah! lo que me contó Heiji. Shinichi anda con las hormonas de los quince.-Dijo Kazuha sonriendo ampliamente.-Ahora todo depende de ti, Ángel.
-¡Debería ser conciente de que puede quedar con un dolor permanente y tendrán que internarlo en el hospital! Así no nos iremos a Washington en un mes.-Dijo Ran a la defensiva.
-Ran admítelo: te derrites por estar con él. Quizás puedas controlar tus impulsos sexuales con todos los hombres del mundo. Pero con Shinichi Kudo, estás perdida.-Dijo Kazuha orgullosa de sí misma.-Mírame a mí, he salido con un montón de hombres, pero romperé esa rutina por Heiji.
-Bravo, bravo, excelente, ¡Viva la agente Toyama!-Ironizó Ran levantándose.- ¿Por qué no vamos al patio? Quiero aire puro, si me necesitan me llamaran al móvil.
-Quieres fumar un cigarrillo para dejar de pensar en Kudo, pícara.-Dijo Kazuha siguiendo a su amiga.
Después de media hora, Ran recibía otra llamada. Era Cristina sola, que le daba una información bastante interesante. Cinco minutos después, llegó Crowley. Con la cabeza baja, lo que hizo más satisfactorio el trabajo a Ran.
-¿Qué averiguaron?-Preguntó Ran.
-Falla renal.-Respondió el nefrólogo.-Es nefritis intersticial aguda
-Me pregunto si eso será significativo.-Dijo Ran de mala gana.
-Significa que los antibióticos no causaron la falla renal.-Especificó Crowley.
-De no haber estado casi dos horas y media luchando por desacreditar mi loca y descabellada teoría, podrían ir a ver al pobre.-Dijo Ran con tono de orgullo.
-¿Fuiste a ver al paciente aprovechando que hay uno de estos en las habitaciones? ¿Cuál es la diferencia entre estar lejos y cerca para que estando cerca no lo hagas?-Preguntó incrédulo Crowley.
-Estuve esas dos horas y media a su lado, preguntándole y apoyándole por si pasa algo malo.-Dijo Ran simulando secarse una lágrima.
-Fui a verlo yo.-Dijo Cristina.-Está mucho mejor, sólo persiste la tos.
-Jefe el tratamiento funciona, Jefe los demás estaban equivocados.-Tarareó Ran haciendo encrespar al nefrólogo.
-Me alegro por él.-Dijo Crowley saliendo de la oficina.
-La antipatía puede llegar a ser una cualidad atractiva en ti.-Dijo Cristina crítica.
-Gracias, podría hacer eso o un implante de silicona.-Dijo Ran simulando ser soñadora.-Pero la antipatía no requiere tanto esfuerzo ni dinero.
-Comprendo que no apoyes la idea de "ganarse a tus compañeros", pero ¿crees necesario provocarlos?
-Si fuese así con toda la gente no funcionaría, pero con los doctores funciona.-Dijo Ran pensando bien el tema.-Si le dijera a Crowley, "A la próxima más cerca estarás", ¿cómo crees que se sentiría?
-Pues, se iría a casa sin sentirse un pedazo de basura.-Respondió Cristina sin pensarlo mucho.
-Buen punto, no era el que quería pero también vale.-Dijo Ran seria.-Sí, no quiero que se vaya a su casa pensando que dio lo mejor de sí si no es así. Prefiero que se sienta insultado y se esfuerce por demostrar que él estaba en lo cierto, para eso, se queda en el hospital.
***Media hora después***
-Prueba de TSH dio negativo a hipotiroidismo.-Dijo Crowley queriendo estamparle las pruebas a Ran en la cara.
-Entonces el hecho de que está mejorando nos indica lo erróneo que están en laboratorio.
-Si tengo razón y es una infección viral, hay dos posibilidades: el paciente muere o el sistema inmunológico vence al virus.-Dijo Crowley suspirando y mirándola directamente.-El está mejorando, sólo prueba eso y no que tengas razón.-Ran lo miró escéptica.- ¡No son dos padecimientos! ¡No pueden ser dos padecimientos!
-Realmente me alegra que trabajes en ese hospital.-Dijo Ran sonriendo sinceramente.
-Si tengo razón, los antibióticos que recetó podrían dificultar que sus pulmones e hígados combatan el virus…podrían matarlo-Dijo Crowley ignorando el último comentario de Ran.
-Eso sí es preocupante.-Dijo Ran mirándolo fijamente.-Hace un recuento de sus glóbulos blancos, si combate un virus, debería estar en un nivel obviamente alto.
-Voy.-Dijo el nefrólogo desapareciendo de la pantalla.
-Podría haber apostado dinero.-Dijo Ran a sí misma colgando.
Tocaron la puerta, era Shinichi. Ran lo miró fijamente y notó como Shinichi corría la cara. Si la miraba, no parpadeaba. Era muy incómodo. Así que Ran se levantó y lo tomó de la mano, tratando de relajarlo, pero se tensó más. Eso desesperó a la neuróloga.
-Estaba siendo elocuente.-Dijo Ran buscando las palabras precisas.
-No has dicho nada.-Dijo Shinichi escapando de su mirada.
-Es que, cuando te pregunté a cuantas habías matado, por el tema de la novia de mi paciente, era porque me sentía incómoda.-Dijo rápidamente Ran llamando la atención de Shinichi.-Cuando me incomoda algo, trato de bromear con ello.
-No recuerdo a que te refieres, Ran.-Dijo Shinichi eludiendo el tema.
-El sexo…realmente podría ser mortal.-Dijo Ran recordando.- ¿Sabes lo que pasa en esa situación?
Shinichi abrió mucho los ojos, Ran trataba de calmarlo, pero lo alteraba cada segundo. Sabía que estaba siendo demasiado obvio, pero ¿por qué no evadía el tema como él?
-Pues, las pupilas se dilatan.-Comenzó a enumerar Ran.-, las arterias se estrechan, la temperatura corporal y la presión se elevan, el corazón late más rápido, la respiración se torna rápida y superficial, el cerebro lanza explosiones de impulsos eléctricos sin rumbo, todas las glándulas arrojan secreciones y los músculos se tensan y contraen como cargaras a un toro… es violento, desagradable y sucio. Si Dios no lo hubiese hecho tan divertido, la especie humana se hubiese extinguido hace millones de años…
Ran suspiró y comenzó a parpadear, demostrando lo incómodo le resultaba el tema. Shinichi no salía de su impresión, Ran debería estar diciéndole eso a Kazuha o Aoko, no a él en esa situación.
-Por suerte los hombres tienen sólo un orgasmo.-Dijo Ran con naturalidad encontrada.- ¿Sabías que el orgasmo femenino puede durar una hora?
Antes de que Shinichi pudiese decir algo, sonó el teléfono. Ran miró el artefacto con odio, por interrumpir su momento de liberación. Dejó que sonara un poco y abrazó tiernamente al detective. Se tranquilizó al sentir como él le correspondía y le besaba el pelo. Pero el teléfono seguía tocando.
-Estoy dispuesta a apostar, ¿el recuento de glóbulos blancos no es alta, verdad?-Dijo Ran contestando al ver a su equipo.-Tienen el derecho a diez segundos para admitir su error.
-No, ambos nos equivocamos.-Dijo Crowley serio.-El recuento de glóbulos blancos el bajo, demasiado bajo, y sigue decayendo. Su sistema inmunológico no responde, lo acabamos de llevar a una sala estéril.
-Bien, ya han hecho lo necesario. Hagan una biopsia. Asegúrense que pueda contactar con la familia y el chico de alguna forma.-Dijo Ran poniendo una sonrisa irónica.-Amo conversar con las familias y los pacientes.
-¿Hasta en la sala estéril?-Dudó Thomas.
-Me conformo con un altavoz, pero agradecería una cámara para ver que se les puede pasar a tres especialistas.-Dijo Ran con un tono aparentemente serio.-Si contrae un resfriado común morirá, sean cautelosos…Espera Shinichi.-Se interrumpió al ver que Shinichi salía de la sala.-Te veré en tu casa, tengo que revisarte, para ver si has mejorado. ¿Vale?
-Vale, te espero.-Dijo el detective acercándose para besarla.- ¿Aunque sean las cuatro de la madrugada?
-¡Dios! ¿Quién llegaría tan tarde?-Dijo Ran simulando asustarse antes de besarlo.-Apenas termine aquí me voy.
-Vale, Sherlock Holmes de la medicina.-Dijo Shinichi burlesco.
-Disculpe usted, Holmes del siglo veintiuno.-Rebatió Ran con una sonrisa burlesca.
-Vale, vale, ¿no puedes ser aduladora con tu propia pareja?-Dijo Cristina recordándole a Ran que no había colgado.-Puro fuego entre ustedes.
-¿Y los tres chiflados?-Preguntó Ran asustada.
-Creo que alcanzaron a ver como se despedían muy…acarameladamente.-Explicó Cristina divertida al máximo.- ¿No lo adulas?
-Todos tenemos un límite.-Dijo Ran encogiéndose de hombros.-Sin mi ayuda, lleva casi veinticinco años siendo alabado por todo Japón, así que su ego ya está elevado. Yo lo bajo a tierra.
-Parece que hubieses cogido el medicamento inapropiado-Dijo Cristina negando con la cabeza.-Te cambia por completo. ¿Qué te pasa?
Ran se había quedado en trance. Cristina había encendido un fósforo en el cerebro de Ran y se estaba ampliando por todo el lugar. Casi parecía un gran incendio forestal. La idea le llegó a la mente.
-¿Cuál fue el primer síntoma del paciente?-Preguntó Ran. Cristina la miró raro.-Tú comenzaste el historial clínico. De los millones de síntomas que le han dado, ¿Cuál fue el primero?
-La tos.-Dijo Cristina extrañada.- ¿Se te ocurrió algo?
-Diles a los chicos que se mantengan aquí, los llamaré en unas horas.-Dijo Ran concentrada.-Tendré una breve charla con libros, Internet, y mi pizarra.
-Como digas.-Dijo Cristina cortando la comunicación.
No dejó que nadie interrumpiera. Se consiguió algunos libros, utilizó la computadora con Internet, y empezó a trazar en la pizarra. Leyó, buscó, y encontró una pelota de lana, con la que jugaba entre las manos, mirando hipnotizada la pizarra. Le sonaba mucho el comentario de Cristina. "Cogido el medicamento apropiado"
No supo hasta después de dos horas la respuesta. Su sonrisa se acentuó en su boca de una forma increíble. ¿Era tan obvio? Quizás Crowley tuviese razón referente a "La navaja de Ockman", "La explicación más sencilla es la mejor". Aunque claro, nunca se lo diría.
-Lleven la línea hacia donde estén los padres del chico.-Dijo Ran viendo a su equipo completo.-Comenzará el verdadero show.
-Hola, soy Ran Mouri, neurocirujano, obligada a tener que resolver un caso desde Japón. No se preocupen, no me he enojado lo suficiente.-Dijo Ran a modo de presentación.
-Ah, usted es el doctor que no conocíamos.-Dijo la madre del chico bastante arreglada.
-De hecho, es la que nuestro hijo no ha conocido.-Dijo el padre mirándolo en la pantalla de forma criminal.- ¿Cómo tratar a alguien si no lo conoce?
-Es fácil, si no me importa el paciente.-Dijo Ran sin inmutarse. Los padres se enfurecieron.-Trato enfermedades, no personas, para eso están las enfermeras.
-¿Acaso resolvió lo que tiene mi hijo?-Preguntó el padre bastante sobre protector.
-Gota.-Dijo simplemente Ran como si fuese una palabra de valor incalculable.
-¿Gota?-Repitieron los tres especialistas.
-¿Ácidos úricos en las articulaciones?-Dudó Crowley creyendo que Ran estaba loca.
-Los síntomas son dolor, hinchazón, irritación, rigidez. No hay ninguno en la pizarra.-Dijo Stock buscando en la pizarra.
-Porque no tiene gota.-Dijo Ran como si fuese lo más obvio.-Verán doctores como no doctores. Todos los días mueren células. Sobrevivimos, pues las células restantes se dividen y las reemplazan. La colchicina, un medicamento para la gota, bloquea la mitosis, reconocida división celular. La cual trae como consecuencias: dolor abdominal, erupción, náusea, fiebre, falla renal, presión arterial baja, y altera la médula ósea con el sistema inmunológico.
-¿Qué es la colchicina?-Preguntó la novia-
-La colchicina, impide que el músculo del corazón se contraiga, que bombee sangre y disminuye la presión arterial.-Dijo Cristina llegando recién.
-¿Y cómo supuestamente contrajo eso?-Preguntó Thomas.
-Seguramente, cuando tuvo tos, fue al médico. El médico para no sentirse mal, le dio una receta. Hay un alto índice de muertes por errores de farmacia. El farmacéutico le dio medicina para la gota en vez de para la tos, siendo que sería para lo último que funcionaría.
-Pero, cuando ingresó en el hospital estuvo bajo nuestro control. Nuestra comida, nuestras pastillas, todo. Si tiene razón, no tomó pastillas para la gota, y si no continuó deteriorándose, hubiese claramente mejorado. Pero mejoró y luego empeoró. No encaja. No tiene sentido.-Dijo Thomas reflexionando profundamente.
-Pues, dos personas metieron la pata, hasta el fondo. No sé si le convenga dos a uno, pero por eso estamos aquí con la familia. Nido de amor e integridad para el adolescente, que busca lo mejor para sus hijos y los defienden de cualquier mal.-Ironizó Ran sintiendo algún odio de los padres.-Me acababan de preguntar por qué no conocía a su hijo. Pues repito, no me interesa. Aquí, ustedes le cojen la mano y yo lo curo. No sería justo para nadie si yo le cojo la mano. Si ustedes empiezan a recetar, no es justo para mí.
-¿A qué se refiere?-Preguntó una chica a la que reconoció como la novia del sexo mortal.
-A que quiero saber quién se pasó de mi lado de la red.-Dijo simplemente Ran mirando a los tres que tenía adelante.- ¿Quién se preocupó de darle medicamentos para la tos, en el interior del hospital, sin consultar con los doctores que iban y veían a cada minuto?
-Al ingresar, el doctor Crowley…-Dijo la novia.
-En un momento mejora, al otro empeora, alguien le dio su medicamento para la tos entre esos dos momentos.-Dijo Ran mirando de sobremanera a la madre que se asustaba a cada segundo.-Lo haremos más radical, ¿Quién estaba tratando de matarlo?
-No creo que sea correcto…-Dijo Crowley en un susurro.
-Le dolía la garganta.-Dijo la madre sentándose asustada.-Lo siento, estaba tosiendo y yo sólo quería ayudarlo…
-Es usted un ejemplo de madre.-Dijo Ran con todo el sarcasmo que le caía con el enojo.- ¿Dónde están las pastillas? Entréguelas al doctor Stock.
-Se tomó las últimas antes de cambiarlo a la sala aislada.-Dijo la madre aterrada.
-¿Se acabaron?-Preguntó Thomas.
-Sólo eran pastillas para la tos.-Dijo la madre lanzándose a llorar.
-Pues ve que no eran para la tos.-Dijo Ran hastiada.- ¿Dónde está el frasco? Stock, anda comprobar a la farmacia donde lo compró que tipo de pastilla era. Ahora. Llamen cuando lo confirmen.
***Una hora después***
-Era perfecto. Hermoso.-Dijo Ran después de recibir la noticia de que la madre y la novia habían reconocido la pastilla como el medicamento para la tos.
-La belleza suele seducirnos cuando buscamos la realidad.-Dijo Cristina al otro lado de la pantalla.
-Y la trivialidad nos corta de un hachazo las tetas.-Dijo Ran molesta.
-Es verdad.-Admitió Cristina.
-¿No te molesta?-Preguntó Ran.
-¿Qué te equivocaras? Yo trato de liberar el dolor.-Dijo Cristina encogiéndose de hombros.
-No me equivoqué, todo lo que dije fue real.-Se defendió Ran también encogiéndose de hombros.-Encajaba, era elegante, brillante.
-¿La realidad se equivocó?-Postuló irónica Cristina.
-La realidad se equivoca prácticamente siempre.-Dijo Ran bebiendo Baileys al seco.-El medicamento para la tos causó algo, es seguro. Agravó su estado. Está por doquier, seguro que está en su sangre.
-¿Y si es su sangre?-Preguntó Cristina.
-¿Linfoma? Imposible. La tomografía no mostró adenopatía, el frotis diferencial es normal en el recuento sanguíneo, la médula…
-Simple, no hagas más pruebas. Haz una laparotomía para ver que hay dentro.-Interrumpió Cristina como algo simple.
-Sin presión, ni sistema inmunológico ni riñones, una operación lo matará.-Dijo Ran a la defensiva.
-Tienes razón. Sigamos con la teoría de las pastillas equivocadas.-Dijo Cristina sarcástica.-Además, a ti no te importaba el paciente, sólo la enfermedad, ¿verdad?
-Está bien, lo programaré para cirugía.-Dijo Ran suspirando.-En este caso, hazlo tú o dile a uno de los tres.
***Una hora después***
-Jake no puede tener la cirugía.-Dijo Thomas mirando con preocupación a Ran.
-Bien, esperaremos dos semanas.-Dijo Ran como si fuese simple.-Espera, ¿el tiempo va hacia atrás o hacia delante? siempre me confundo.
-Le dio un paro cuando lo preparaban, y le duelen los dedos.-Explicó el inmunólogo con serenidad.-Creo que se coló algún virus. Deberíamos duplicar el FECG para estimular el recuento de glóbulos blancos.
-Dolor en los dedos, claro.-Dijo Ran pensándolo un momento.-Bien, llévenme de cualquier forma a la sala estéril. Esto está listo.
***Quince minutos después***
-Espero que esta sea mi única charla con el paciente.-Dijo Ran a través de una pantalla en la sala estéril.-Dato: todas las cosas se renuevan. Pero las células de órganos distintos, tienen distintos ritmos de reproducción.-Comenzó a explicar.-Se tiene un riñón cada tres años, cada semana se renueva la pared estomacal. Por eso, el envenenamiento por colchicina causa estos efectos, pero no al mismo tiempo.
-Pero fuimos a la farmacia, ¡Vimos las pastillas!-Rebatió su madre desde fuera de la sala estéril.
-La colchicina causa daños en un orden específico. En orden: dolor abdominal, erupción, fiebre. Que es exactamente lo que le pasó a…-Se le fue el nombre del paciente.
-Jake.-Ayudó Thomas mientras los padres se desesperaban.
-Como sea. Luego pasa a los riñones, fastidia la médula ósea, el sistema inmunológico, y luego la neuropatía, que es el hormigueo doloroso en manos y pies. Para llegar finalmente a la caída del cabello. Stock, comprueba lo último.-Dijo Ran.
Stock se acercó al paciente y le sacó sin dudar un mechón de pelo sin necesidad de fuerza ni nada por el estilo.-La mala noticia es…que su hijo especial consume drogas.
-Eso es mentira.-Le defendió la madre enérgica.
-¿Éxtasis?-Preguntó Ran directamente al paciente.
-Dos veces, con unos amigos.-Admitió en un hilo de voz el supuesto Jake.
-¿Saben con qué la cortan?-Volvió a preguntar Ran.-Seguro fue con colchicina. A menos que la hayas ingerido en la solución de tus lentes de contacto, o en cualquier droga sobre la que mientes.
-Adminístrenle a….-de nuevo se le fue el nombre del paciente.
-Jake.-Volvió a decir Thomas.
-Lindo nombre.-Dijo Ran sin darle importancia.-Adminístrenle fragmentos de fab y Tytenol para el cabello que Stock le jaló. Cristina, llámame en cinco minutos.-Agregó con una sonrisa de suficiencia enorme.-En cuanto a mi supuesto error en las pastillas; en realidad el que haya consumido dos veces éxtasis no justifica realmente la reacción de Jake, así que deben revisar las pastillas para la gota que son redondas, amarillas pero sin letras. Las pastillas para la tos tienen letras. Buenas noches.
-Toma nota de esto Cristina: nunca debo dudar de mí misma.-Dijo Ran sonriendo ampliamente ante su nuevo triunfo.
-No creo que sea necesario recordártelo, lo harás tú sin ayuda de nadie.-Dijo Cristina.- ¿Como supiste que era un problema de las pastillas?
-Nunca se sabe la cantidad de presentaciones que tienen de cada pastilla, pero he atendido a miles de personas en consulta y les he recetado pastillas para la tos y otras a la que le he recetado pastillas para la gota. Reconozco esas mínimas diferencias. Que Stock no las haya visto, demuestra que le falta.
-Felicitaciones, Ran, has logrado salvar un paciente con el mejor de los diagnósticos.-Dijo el director del hospital, Gabe.
-Tiene que agradecer que las reacciones de los medicamentos eran rápidos y que yo tenía tiempo.-Dijo Ran encogiéndose de hombros.
-Entonces, con un triunfo como éste, un error de administración de heparina de 1 en vez de 0.1 no afectaría nada en tu carrera.-Dijo Gabe.
-¿Por el caso de la monja?-Preguntó Ran viendo como su equipo llegaba a sentarse al rededor de Cristina.-Pues bien, admitiré mi error en quince segundos.
-¿Vas a admitirlo?-Se impresionó Gabe.
-Sólo si te vas, si no tendrías que ser testigo.-Dijo Ran burlesca.
-Pues me quedo.-Dijo Gabe acomodándose en su asiento.
-diez, once, doce, trece, catorce, quince...-Ran vio como Gabe se quedaba en su lugar.-Estaba borracha, sin saber que hacer, cerré los ojos, abrí el cajón y cogí...
Gabe se levantó antes de tiempo y se fue de la oficina, alegando de médicos aplicados, pero locos. Los tres de su equipo se reían, más Cristina. Ran carraspeó después de dejarlos reírse durante un minuto, para demostrar que el chiste había acabado.
-¿Ha respondido correctamente al medicamento?-Preguntó Ran seriamente.
-Sí, la presión ha subido, el dolor abdominal ha desaparecido al igual que la fiebre. Tenía razón.-Dijo Stock admirado.
-Pues bien, sigan monitoreando y hagan la ficha clínica, que es una de las cosas que agradezco no poder hacer al estar tan lejos.-Dijo Ran divertida.-Yo ahora me voy, tengo que estar a primera hora mañana de pie. ¿Alguna duda?
-¿En realidad le diste una sobredosis a una monja?-Preguntó Crowley-
-La monja tomaba un té, que con una dosis de 0.1 de heparina hubiese hecho saltar su corazón al séptimo piso del hospital. No cometo ese tipo de errores.-Respondió Ran aburrida.
-Nos vemos después, Ran.-Dijo Cristina.-Creo que tienes un paciente a quien hacerle una atención domiciliaria.
Subiéndose a su automóvil, Ran sentía que ese día en el cuartel había sido semejante a una cárcel, todo por aquel diagnostico, si no, habría sido un entretenido día de entrenamiento con Kazuha.
Sabía que tenía que arreglar cosas con Shinichi. Kazuha tenía razón al decir que ella quería estar con Shinichi y también tenía razón al decir que frente a él, su barrera se desmoronaba completamente, si no, que alguien le explicara como había llegado a estar sin blusa.
Ya frente a la mansión Kudo, Ran recordó su complicada adolescencia junto a Shinichi. Habían tenido peleas estúpidas y reconciliaciones aún más estúpidas, pero siempre terminaba Shinichi tocando el violín. La melodía no tenía dedicatoria, pero ella sólo se dejaba reposar en una muralla de aquella misión y cerraba los ojos para apreciar la música.
Recorrió el camino hacia la habitación principal. Sabía de antemano que Shinichi dormía ahí, como dueño de la mansión. Cuando entró, la única luz que iluminaba era la de la lámpara de su mesita de noche. Al lado de ella, estaba Shinichi. Realmente parecía un bebé suspirando y desordenaba su cabello al moverse por alrededor de la gran cama.
Se acercó a él y le acarició el rostro. Shinichi aún dormido, buscaba su mano con su nariz y boca, haciendo sonreír a la agente del FBI. Lo comenzó a zamarrear con sutileza y Shinichi se desperezó con exageración. Al ver a Ran, sonrió ampliamente.
-¿Descubriste la enfermedad?-Preguntó Shinichi sobando sus ojos.
-Era un simple envenenamiento.-Dijo Ran quitándole importancia.-Vengo a ver como está tu abdomen. Descúbrelo por favor.
-Interesante.-Dijo Shinichi levantándose la camisa del pijama.
Ran, haciendo acoplo de todo su profesionalismo, toco con las yemas de los dedos las costillas de Shinichi, en espera de una reacción de dolor. Sin embargo, Shinichi no se inmutó de ninguna forma.
-¿No te duele?-Preguntó Ran tocando las costillas con fuerza mayor.
-No, ¿debería?-Dijo Shinichi mirando con curiosidad los dedos de Ran.
-Que raro.-Dijo Ran pensando.-Puede ser por la droga.
-¿Qué? Explícate.-Dijo Shinichi sentándose para quedar frente a Ran.
-Es sólo una teoría.-Dijo Ran.-Pero me lo he planteado desde que saliste de la operación hace poco. Me pareció raro que, teniendo un accidente grave como un choque de lleno, salieras sólo con una hemorragia interna, aparte de recuperar la memoria, ¿y si la APTX te dio algún tipo de inmunidad, que hace que tus órganos y partes del cuerpo no se dañen tanto?
-Otro misterio a la droga de Haibara.-Dijo Shinichi.- ¿Se lo has comentado?
-A Shiho no, pero lo haré cuando la vea.-Dijo Ran.-Igual te daré un relajante muscular, para que no despiertes con dolor. Pero lo inyectaré exclusivamente en el abdomen, ¿vale?
-Podré moverme, ¿cierto?-Preguntó Shinichi.
-Lamentablemente sí.-Dijo Ran en broma.-Ni siquiera sentirás que se te duerme un músculo.
Ran sacó de su maletín unos guantes quirúrgicos una pequeña aguja empaquetada y un frasco. Se colocó los guantes y desempaquetó la jeringa, para finalmente colocarla en el frasco y extraer el contenido. Pasó un algodón por el músculo derecho y miró a Shinichi.
-¿Por qué me miras así?
-¿Yo? Porque no había tomado nunca conciencia de lo concentrada y profesional que eres al poner una simple inyección. Te ves muy guapa.-Dijo Shinichi dándole un breve beso en los labios.
Ran se sonrojo y apartó su mirada de Shinichi para concentrarse en inyectar bien la aguja. Al introducir el medicamento en el músculo, vio como Shinichi alternaba rápidamente su rostro del dolor al relajo. Sacó la jeringa y la metió en una bolsa desechable, con el par de guantes y el frasco. Mantuvo presionado el algodón hasta que se aseguró de que no sangrara nada.
-Listo, tienes asegurado cuarenta y ocho horas sin dolor.-Dijo Ran cerrando su maleta.
-¿Te vas a quedar aquí conmigo esta noche?-Preguntó Shinichi sin mirar a Ran.
-Sí. Si no te molesta, claro. Aunque no traje pijama, así que tomaré uno prestado de tu madre.-Dijo Ran buscando la mirada de Shinichi.
-Claro, su ropa está en el armario de la esquina.-Dijo Shinichi más alegre.
Ran siguió la instrucción y encontró varios pijamas, pero lamentablemente eran muy…provocadores. Suspiró, cogió uno y se metió en el baño personal de la habitación. Se impresionó al ver que el baño tenía jacuzzi. Claros beneficios de una actriz y un escritor famosos.
Se cambió rápidamente de ropa y se puso el pijama. Se miró en el amplio espejo y rogó por no ser tan notoria en sus sentimientos. Salió del baño y no encontró a Shinichi. Encogiéndose de hombros, dejo su ropa en una de las sillas y buscó al detective, hasta que dio con los ventanales abiertos. Iba a correr las cortinas, pero la voz de Shinichi hablando por teléfono la interrumpió.
-…por supuesto que estoy seguro. Me acaba de dar esa sensación. Sólo tienes que asegurarte. Recuerda, la víctima tenía un equipo personal que se encargaba de él: dos médicos, una enfermera y un paramédico. Es obvio, ellos deben ser los principales sospechosos. Revisa sus coartadas. Si la causa de la muerte fue supuestamente natural, la presión debe haberse alterado y uno de ellos o le dio suero intravenoso o le dio algo que hiciera el efecto contrario.-Shinichi por fin se silenció.-Eri, no te llamaría a esta hora sólo por el efecto de la medicina de Ran, como sugieres tú. Bien, ya nos vemos mañana en la cena. Adiós.
Shinichi cortó la comunicación y suspiró. Eri Kisaki estaba profundamente dormida y obviamente no le respondió con el mejor de los ánimos. Aunque debía de estar acostumbrada, él siempre la llamaba en la madrugada cuando la idea fugaz pasaba por su mente, por cualquier acontecimiento sin sentido que pasase a su alrededor.
-¿Duro trabajo con mi madre?-Preguntó la voz suave de Ran a sus espaldas.
-No la culpo, mañana tiene un juicio bastante complicado a primera hora y el sospechoso…-Dijo Shinichi volviéndose hacia ella.
Shinichi Kudo se calló abruptamente. Definitivamente la vista era de las mejores. Ran vestía un viejo pijama café de su madre, pero le quedaba de maravilla. Era de tirantes y apenas ocultaba lo que él deseaba ver. Se notaba sus piernas y brazos blancos, aquellos que deseaba besar de lado a lado. Y…sus pechos…era completamente tortuoso verlos asomarse de manera exagerada, como incitándolo a perder la cordura.
La chica se sonrojó completamente ante la mirada del detective. Era una mirada que sólo le veía a él, que sólo le gustaba ver a él. Pero tenía que ser consecuente. Definitivamente de los dos, ella era la más responsable.
-¿y?-Preguntó Ran haciéndolo volver al tema.
-Y prefiere dormir todo lo posible antes de ese tipo de juicios.-Dijo Shinichi recordando su infantil actitud en el cuartel.
-¿Qué te parece si nos vamos a dormir? Mañana hay muchas cosas por hacer.-Dijo Ran cociéndolo de la mano y llevándolo hacia dentro del cuarto.
Ran dejó a Shinichi sentado en la cama y se detuvo frente al espejo y se quitó su reloj de pulsera, sus pendientes y la peculiar cadena. La miró con mucha ternura, especialmente cuando llegó al colgante que había en el centro: un anillo.
-Eso lo recuerdo, y creo que lo guardaré yo para cuando vuelvas.-Dijo Shinichi abrazándola por la espalda y tomando la cadena con el anillo.-Tenemos una cita en el restaurante del Beika Center.
Ran giró y sus ojos brillaron. Dejó en las manos de Shinichi la cadena y se apoyó en su pecho, recordando la vez que habían quedado en el mismo lugar…y todos los acontecimientos que vinieron después.
-Esta vez me aseguraré de que no haya ningún asesinato ni nada por el estilo.-Dijo Shinichi pensando lo mismo que Ran.-Ni menos drogas expertas en arruinar los momentos perfectos.
Ran sonrió confiada y lo besó, siendo correspondida al mismo tiempo. Sintió como Shinichi dejaba la cadena en un mueble y la tomaba por la cintura, haciendo más intenso el beso. Ran se puso apasionada y rodeo el cuello de Shinichi con ambos brazos, dejando a su lengua explorar la boca del detective.
-¿Tanto nos deseamos? Estar juntos como aquella vez. Para romper tus reglas y buscar la forma de que no me pase nada por realizar movimientos bruscos.-Dijo Shinichi después de un rato interrumpiendo el beso.
-Se me había olvidado que me había enamorado de un detective fuera de serie.-Dijo Ran avergonzada.-Pero si fuese malo lo que hacemos, no debería sentir esta felicidad dentro de mí.
Lo volvió a besar y comenzó a desabrochar la camisa de pijama que Shinichi tenía. Cuando terminó, Shinichi la dio vuelta para que ambos se reflejaran en el espejo. Corrió los tirantes del pijama de Ran para dar pequeños besos desde el hombro hasta el cuello, sintiendo a su compañera relajar todos los músculos.
Para no quedar en clara desventaja, mientras Ran se quitaba el pijama para quedar con bragas, Shinichi se quitaba los pantalones para quedar sólo en bóxer. Shinichi la besó y Ran se amarró a su cintura con sus largas piernas, haciéndolos perder la cordura y dejarlos caer sobre la cama; el sobre ella.
-Tengo un buen recuerdo de tu cuerpo.-Dijo Shinichi mirándola de arriba hacia abajo.-Existe un magnifico viaje desde tu espalda.
-¿En serio? ¿Cuál es?-Preguntó Ran mientras se daba vuelta con una sonrisa placentera.
-Parto de tu cuello, donde hay un grupo de lunares que parecen charcos de estrellas.-Dijo Shinichi extendiéndose hacia el cuello de Ran para besarlo.-Después me encuentro con una hermosa y perfecta escalera que forman tus vértebras, treinta y tres peldaños que llevan a la felicidad eterna.-Con su lengua fue bajando por la columna vertebral.-Pero tu cóccix me detiene y me pide algo de respeto, así que me desvía por tus caderas hasta llegar a tu vientre.-Shinichi dio vuelta a Ran y la encontró con una mirada divertida.-Este lugar, que amo mucho más ahora que sé que un pequeño ser de nosotros dos creció aquí, lo idolatro con otro de mis besos.-Shinichi besó el vientre de Ran y la escuchó soltar un suspiro.-Comienzo a subir para encontrarme con tu ombligo y no puedo hacer otra cosa que lamer y besar todo tu abdomen. Sigo subiendo y están tus pechos, hacen que afirme nuevamente que eres perfecta.-Besó con lentitud entre los pechos de Ran, haciéndola gemir de placer. Luego lamió cada uno de los pezones haciendo retorcer a Ran.-Salgo de aquí con la intención de volver más tarde, y sigo subiendo para volver a encontrarme con tu cuello.-Lo besó con más pasión y Ran volvió a gemir.-Para llegar a mi meta, me encuentro con tu rostro.-La miró fijamente, con los ojos brillantes.-La persona más importante de mi vida.
Ran lo atrajo para besarlo. Sus bocas se fusionaron inmediatamente y no necesitaban de oxigeno para seguir besándose. Shinichi sin parar con una mano recorrió todo su cuerpo hasta llegar a sus caderas y levantó un poco a Ran para quitarle la braga, y Ran la tiró con impaciencia con una de sus piernas.
-Wow, Ran Mouri está algo apurada.-Se burló Shinichi.
Ran hizo lo mismo con el bóxer de Shinichi y con sus piernas lo terminó de sacar completamente. En venganza, Ran hizo rozar ambos sexos, haciendo gemir a Shinichi con fuerza.
-Pues Shinichi Kudo está muy excitado.-Dijo Ran besándolo con fiereza.
Shinichi volvió a hacer suyos los pechos de Ran, pero con más intensidad. Ran no pudo ahogar el gemido de placer y se aferró a la cama con las manos. Rodeó a Shinichi con sus piernas, y él la besó antes de penetrarla. Ese besó duró poco, ya que ambos gimieron con mucha fuerza.
Ran se valió de sí misma para quedar arriba de Shinichi. Recorrió con su lengua todo su abdomen y mordió con intención los pezones del bien estructurado cuerpo de Shinichi. Iban a iniciar los movimientos, pero el teléfono móvil de Ran sonó antes de ello.
-Mierda.-Dijo Ran dejándose caer en el pecho de Shinichi.-Pásame el teléfono, no demoraré.
-Yo contesto.-Dijo Shinichi bastante picado por interrumpir aquel momento. Cogió el teléfono de la mesita de noche y contestó sin mirar el número.- ¿Hola?
-¿Kudo?-Preguntó la familiar voz de Kazuha.
-Sí soy yo.-Dijo Shinichi con la voz más casual posible.
-Bueno…sólo llamaba para decirle a Ran que tiene que estar a las diez de la mañana en el cuartel. Pásenla bien.-Dijo Kazuha antes de cortar la comunicación.
-Esa Kazuha parece que ve el presente o no sé. Es como si supiese que interrumpía algo.-Dijo Shinichi con una ceja alzada.
-No es tonta, si contestaste tú sabe que tengo algo más interesante que hacer.-Dijo Ran sin darle importancia.
-¿Qué cosa interesante tienes que hacer?-Preguntó Shinichi con una sonrisa traviesa.
-Pues.-Dijo Ran con una seguidilla de besos desde su ombligo hasta el cuello.-Entregarme al chico que siempre he amado.
-Que afortunado es ese chico.-Dijo Shinichi orgulloso.
Ran sonrió y besó en los labios al detective. Retomaron lo que habían dejado y Ran, estando sobre Shinichi, comenzó con suaves movimientos de cadera hacia arriba y hacia abajo. Shinichi la agarró de la cintura y la pegó a su cuerpo, complementando los movimientos. La velocidad de ellos fue aumentando de a poco y la habitación se llenó de gemidos de parte de los dos.
Ya cuando ambos sentían que perdían la poca conciencia que les quedaba, los movimientos eran más que constantes. Ran se valió de besar a Shinichi para ahogar su gemido más fuerte, pero terminó dejándose acariciar el cuello con los labios de Shinichi al momento del orgasmo. Shinichi al notar esto, hizo más lento sus movimientos y se colocó sobre ella. Ran le negó su bajada de revoluciones y antes de que Shinichi la mirara dudoso, recordó lo que le había dicho sobre el orgasmo femenino.
Ran se volvió a aferrar con las piernas y siguieron con el juego de sus caderas. Shinichi de vez en cuando bajaba a hacer de las suyas con los pechos de Ran, excitándose cada vez más, si eso le era posible. Hizo de su último movimiento brusco el más largo, y junto sus labios con los de Ran para que ambos soltaran el último gemido dentro de la boca del otro. Detenidos completamente, Ran lo incitó a dejarse caer sobre ella. Shinichi dudó, pero terminó acunando su cabeza sobre los pechos de Ran.
-Dios, Conan Edogawa ha tenido su primera vez.-Dijo Shinichi besando uno de los pechos de Ran. Se quedaron en silencio un segundo y se largaron a reír. Eran ironías de la vida.-Has engañado a Shinichi Kudo con Conan Edogawa, ¿qué piensas de eso?
-Creo que no le importará por esta vez.-Dijo Ran acariciando el negro cabello de Shinichi.
Se besaron muchas veces más, ya con una completa paz y satisfacción. Shinichi dejo a Ran sobre él e hizo el además de salir de dentro de Ran. Pero ella lo detuvo con la cabeza.
-Quedémonos así, no quiero separarme de ninguna forma de ti.-Dijo Ran.-De hecho durmamos así.
-Es usted una mujer muy picarona, Ran Mouri.-Dijo Shinichi con su cara de pillo.-Se aprovecha de que este humilde servidor esté rendido a sus pies.
Ran lo besó tiernamente y cargó su cabeza en el cuello de Shinichi. Él levantó las sábanas que habían bajado anteriormente y los tapó a ambos. Rodeó con sus brazos la cintura de Ran y cargó su cabeza junto a la de ella, para cerrar los ojos y dormir después de diez años con una verdadera paz interior.
***CONTINUARÁ***
¡Hola! ¿Cómo están? Yo bien, aunque con sueño. Hoy a las siete y media de la mañana hora chilena estaba volando por primera vez en avión hacia Arica. He estado todo el día caminando y estoy muerta. ¡Pero está excelente! Agradezco que tenga wi-fi en el hotel, así no pierdo tiempo de actualización.
Me alegra que les haya gustado el capítulo seis. Era un tiempo de ternura y reacciones de parte de Ran, Kazuha, Heiji y Shinichi. Algo de relajo después de tanta impresión por lo de Shiho. Pero, bueno, un capítulo dedicado a Ran, ¡que merece dejar en claro que ella manda! Y definitivamente manda a Shinichi. Dejo en claro, no soy una experta en lemmon, así que la cosa quedó después de mezclas que he recordado de lemmon que he leido en fics. La idea es que se demuestren que se quieren, ¿no? Que hay más que ternura, ¡que ya no son adolescentes! Así que este capítulo exclusivamente Ran/Shinichi.
Reviews:
Lady Paper: ¿Sabes? A mí también me pareció que pasó muy rápido la semana, debe haber sido porque estaba de vacaciones, pero como era viernes, actualicé. Espero que hayas podido ubicarte bien y que te guste este capi.
Angels and Vampires: No te preocupes por dejar firma, sé que cuento contigo. Creo que a lo mejor no hubo tanto reviews el capi 5 porque quedaron ¿WHAT? Y no pudieron teclear el ordenador. Que bueno que te guste lo de medicina, este capítulo está cargado de medicina, ejem y una clase privada de anatomía a Shinichi. XD.
AngelWTF:Kaito y Aoko. Kaito y Aoko, ¿quedó claro? No te preocupes, pero es sólo algo temporal. Me encargué de que llegara Hakuba. A la gran mayoría le gustó más la reacción de Heiji. ¡podría ser algo tan propio del él! Respuesta a tu pregunta sobre si vuelve Shinichi. No dudaré en decirte que sí, volvera a su hermoso cuerpo.
LittleThief03:Que una de mis escritoras de MK favoritas me diga que le gustó mi capi es un honor. ¡Voy a llorar! Siento que voy surgiendo como redactora. Y que Shinichi y Heiji…son como son y es así como los amamos, ¿no? Aparte, es inevitable quitar de un fic el lado pervertido de Kaito, ¿cómo lo diferenciaríamos de Shinichi? Por lo menos el otro es más disimulado cuando le da el ataque de hormonas. Sobre el fic, recién lo estoy empezando. Además tengo tantas ideas de otros fic de otras series que estoy organizandome para no perder el paso de este. ¡Paciencia plise! Saldrá, pero a su tiempo.
tengoku no tenshi:Gracias por tus halagos sobre mi escritura. Es algo inmadura, pero intento mejorar. También gracias por darte el tiempo de firmar mi fic. Te doy por firmado que aunque parezca que Aoko es de las que perdona fácilmente, hará dejar en espera a "Papichulo-Kuroba". ¿Dónde está nuestro orgullo como mujeres?
Miina Kudo:¿Te puedo decir hermana? De Kudo a Kudo xD. Es emocionante, justo ahora voy escribiendo la parte donde se encuentran padres e hijos. Pero no sabría decirte cuando. Escribo y después voy separando los capis según el tema. Así que paciencia y sigue disfrutando del fic.
¡Nos vemos el próximo viernes!
¡Sayonara!
Saori Kudo
