Obsesionada por Freddie

Capitulo 7

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"¡Maldito ese hombre!" Era lo que se repetía Sam en la cocina de su casa con los puños y dientes apretados, mientras en su mente se reproducía todo lo que hace unos momentos había visto en el noticiero.

. . .Recuerdo. . .

-Como recuerdan ayer en la mañana fueron encontrados asesinados dos chicos de preparatoria. Estos fueron torturados en la casa de una de las victimas.- Decía el señor del noticiero. –Pues eso no es todo, gracias a unas pruebas de ADN que se le hicieron a las víctimas y a la camisa de un chico que fue atacado por un desconocido, se demuestra que la persona que ataco al chico es la misma que asesino a las víctimas de preparatoria.-

Sam ponía toda su atención a lo que el noticiero decía de lo que había hecho, y más eso que se estaba hablando en ese momento.

-Y gracias a la descripción del chico se logro un retrato de LA asesina…- No siguió escuchando lo que ese tipo decía ya que apago de un solo la televisión.

. . .Fin del recuerdo. . .

"Ese maldito de la otra noche en el basurero, ¡ese maldito! ¡Me arruinara la vida con Freddie!"

Con ese pensamiento de enojo Sam tomo su mochila la abrió y metió en ella la única arma con la cual se encargaría de ese tipo de la otra noche; su martillo.

"Te encontrare, y con esto desearas jamás haber querido hablar. ¡Te arrancare cada miembro del cuerpo!"

Sam se encontraba cerca de Bushwell Plaza donde hace dos noches se encontró con un tipo que ahora le estaba dificultando su vida con Freddie, según ella. Sin tener que buscar tanto, lo vio, y no iba solo. Este tipo estaba acompañado de su Freddie y la zorra castaña que quería quitarle lo suyo.

"Así que se conocen. ¡Mierda!" Pensaba Sam con ira. Se acerco a ellos sin que la notaran y ahí escucho la conversación que estos tenían.

-Por Dios- Suspiraba un Freddie pasando una de sus manos por su cabello. –Solo se parecen, Sam jamás sería algo tan… malvado.- Escucho otro fuerte suspiro.

-Pero se parecen demasiado, Freddie, Spencer no la conoce, lo que describió fue lo que el recuerda como su atacante.- Carly trataba de hacer pensarle a Freddie de con quien estaba saliendo.

-¿Estas bromeando cierto? Sam jamás seria una asesina. Gracias a lo que les dijiste a los policías ahora están seguramente interrogándola y ella estará muy asustada por eso que hiciste, Carly.- Le reclamaba Freddie a su castaña amiga.

-Entiende, Freddie, me contaste que justo anteayer Brad y Gibby te golpearon frente a Sam, puede que ella se molestara a tal punto como para…-

-Detente ahí, Carly.- La cayo Freddie. –Brad y Gibby no solo han tenido problemas conmigo, ellos andaban en malos pasos. Y si me lo permiten, iré a buscar a mi novia.- Un Freddie muy molesto los vio y girándose calle abajo se alejo.

Sam estaba más que molesta con Carly y el tipo llamado Spencer. "Ellos" Los dientes de Sam parecía que en cualquier momento se romperían debido a la presión de estos. "Hasta aquí llegaron"

Con cuidado de no ser descubierta los siguió hasta la puerta del departamento de los castañoss. Pero antes de que estos entraran, Sam les golpeo en la cabeza dejándoles inconsciente. Y ella sonrió al verlos tirados en el piso.

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Freddie caminaba con el ceño fruncido rumbo a la casa de su novia Sam, pero a lo lejos vio no una, sino dos patrullas y otra que no reconocía bien, pero era un auto completamente negro. Con paso decidido se acerco a la casa y mas se sorprendió al ver cinta amarilla de "Prohibido pasar" colocada alrededor de la casa. En eso llego una ambulancia y otras dos patrullas. De la casa salían unos agentes de policía cargando cosas en bolsa de plástico.

Freddie miro a su alrededor con ganas de gritar que era lo que pasaba, hasta que a unos metros del, vio al detective que los había atendido esa mañana, se acerco a él decidido a preguntar que pasaba. Este lo miro y negó con la cabeza.

-¿Que ha pasado aquí?- miedo era lo que las palabras de Freddie reflejaban.

-Pasa de que tu amiga tal vez tenga razón, -Suspiro el detective y continúo. –hasta que realizamos un ADN. Pero lo primero, necesitamos encontrar a tu novia.- Freddie al escucharlo abrió sus ojos del asombro. No podía creerlo.

Hasta que cayó en cuenta. –¡Debemos ir a Bushwell Plaza!- Le informo al detective y salió corriendo por el camino que antes había pasado.

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-Vaya, Carly, tienes muchos aparatos electrónicos aquí- Decía Sam con burla a una moribunda castaña atada a una cama, del otro lado de la habitación, Spencer miraba con miedo a la rubia por lo que podía hacer. –¡Te secare el pelo querida!- Sonrió aun mas Sam. Conecto la secadora al enchufe y lo puso en turbo para luego colocarlo en el cuello de la castaña.

Estaba gritaba debido al calor que la secadora le daba en el cuello. Spencer solo se retorcía y gemía al ver a su hermanita sufriendo de ese modo. Sam lo miro.

-No te preocupes, para ti también tengo algo.- Le señalo, tomo una secadora de pelo y la coloco en los dedos del castaño mayor y se lo aseguro con cinta adhesiva.

Spencer se retorcía aun mas al empezar a sentir lo caliente quemando sus dedos. Como pudo destapo su boca y escupió en la blusa de Sam. Esta abrió la boca del asombro para luego apretar los dientes y puños. Lo miro con odio. Abrió uno de los tantos cajones de la habitación y saco ropa la cual metió en la boca del castaño para callarlo, luego se limpio y por último se acerco a su mochila, sacando de él, su martillo.

Con pasos grandes se acerco al castaño y alzando con fuerza el martillo lo bajo con más fuerza aun estrellándolo en la rodilla derecha del castaño. Este chillo y lloro del dolor, otro golpe se sumo a ese, y otro más, hasta que la sangre bañaba alrededor de la silla en la que Spencer estaba atado. Este ya estaba muerto.

Sam se giro a la cama donde Carly lloraba y chillaba, como pudo logro alejar un poco la secadora de ella, pero aun así esta le dejo una gran marca en el cuello.

-¡¿Quien te dio permiso a quitarte la secadora, zorra?!- Molesta Sam se acerco a la cama, tomo la secadora y la coloco en la coronilla de la cabeza de la castaña Carly.

Luego de esto y los chillidos de Carly por su vida, Sam se acerco al gran espejo miro que de este guindaba una bolsita con pasadores para el cabello. Sonrió con malicia ante una idea que cruzo su mente. Los tomo en su mano y les quito la goma que cubría cada una de las puntas de los pasadores.

Al acercarse a Carly esta se miraba mareada, como desorientada, sonrió aun mas al verla así.

-Espero esto no te duela tanto, Cupcake- Y le ensarto uno de los pasadores en el brazo, el grito de Carly fue callado por los trapos que cubrían su boca, pero de sus ojos caían lagrimas gruesas.

Ese doloroso proceso siguió hasta que los gritos cesaron y los ojos de Carly se cerraron para siempre. Su muerte, fue la secadora de pelo.

Sam miro sus manos, estas estaban manchadas de sangre, luego miro sus ropas y fue ahí cuando se espanto, y se dio cuenta de algo.

-¡Diablos! No traje ropa para cambiarme.- Se reprocho.

La puerta de la habitación de Carly se abrió de golpe, tras ella, un choqueado Freddie miraba todo con horror reflejado en sus ojos. Sam sonrió de alegría al verlo, y corrió a sus brazos.

-Freddie!- Lo abrazo escondiendo su rostro en el cuello de su novio.

-Sam… esto… tu…- Tartamudeaba en susurros el castaño viendo el estado de Spencer.

-Lo hice por nosotros, para que estemos. Elimine a todos aquellos que nos querían separar…- Dijo abrasándolo aun más fuerte. -…Casi.- Susurro esto último viniendo a su mente la imagen de la señora Benson.

-¡Sam! No debiste hacer tal cosa. –Le reprendió tomándola de los hombros y mirándola ahora con enojo. –La policía viene ya, Sam, debes entregarte.-

-Pero hice todo esto para que estuviéramos juntos.- Se molesto Sam –¡Para que estuviéramos juntos! ¡Porque te eh amado siempre! ¡Ahora dices que me alejaras de ti entregándome a la policía! ¡Quieres alejarte de…!- Se detuvo de golpe ante lo que iba a decir. Su mirada se quedo ida en el suelo, Freddie la miro extrañado y más aun cuando esta empezó a reír a carcajadas, para luego verla murmurar algo y darle la espalda agachándose a recoger un martillo lleno de sangre. Freddie no pudo evitar sentir miedo por su vida.

-Te quieres alejar de mi, Freddie- Afirmo la rubia volteando a verlo pero aun con su mirada baja. –¡No lo permitiré!- Grito levantando su rostro mostrando unos ojos que hasta al más valiente asustaría, alzo su martillo con rapidez para luego bajarlo con fuerza hacia la cabeza de Freddie.

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Cuando la policía llego al departamento de los Shay, se registraron dos víctimas de asesinato; Spencer Shay y Carly Shay.

Solo eso se encontró.

.Fin.

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¡Al fiiiiin acabo una de mis historias! ¡No saben lo feliz que estoy! Estoy muy contenta de por fin ponerle fin a una de mis historias.

Espero este final les haya gustado, si tienen alguna duda, solo pregunten. Adiós.