Capitulo 7
Cansada Tomoyo se sentó en la roca más cercana después de perseguir a Shaoran por un buen tiempo, respirando con dificultad, levanto el brazo para señalarlo:
_Estas me las pagas –respiro mas fuerte –espera a que recupere el aire y veras.
La risa de Shaoran se hacía cada vez más fuerte, hasta que le empezaron a caer lagrimas.
_Eres divertida Tomi, jamás me has atrapado.
_No por ello dejare de intentarlo.
_Vamos son rapidísimo como un conejo –me miro – ¿no lo cree?, soy idéntico, rápido y esponjocito
Todos nos empezamos a reír (sentí como, si se me fuera a salir el corazón).
_Eres un tonto –le dijo mientras que se levantaba, estirándose y suspirando –vamos tenemos que irnos
_Noooo, ¿Por qué? –puso una cara de perrito herido.
_Le prometiste a tu madre ir, ¿lo recuerdas?
_Ahh, no –se encogió de hombros mientras que caminaba.
Suspirando Tomi me indico que lo siguiéramos, pude ver todo tipo de cosas emocionantes, juegos, montañas rusas, comida (la última, muy importante).
_Aún queda mucho por ver –se quejo.
_No me importa, le prometí a tu madre que iríamos.
_Eres mala Tomi
_Solo cierra la boca y camina
Al salir del parque, entramos en plena ciudad, todos los edificios tenían carteles, de comida, ropa, etc.
Había mucha más gente aquí, que en el parque, todo era enorme y extraño (lo humanos son muy creativos). Para ser sincera todo el lugar me daba mucho miedo, había demasiado movimiento, gente corría, gritaba, reía. Demasiado para un lugar tan chico.
Tardamos bastante en llegar (me aburrooo), a las tres cuadras pasamos otro parque donde había esculturas, de animales y hombres. Emocionada me acerque a una, donde estaba un hombre sujetando un sombrero en señal de saludo.
Y este se movió, casi me mata del susto (mi corazón no deja de bombear), puso su sombrero frente a mi esperando algo, al no saber que era, me lo quede mirando. Shaoran apareció detrás de mí y le puso algo en el sombrero. El hombre se movió de nuevo, esta vez bailando y moviendo más el sombrero de un lado a otro.
Hasta que simplemente se detuvo, para adoptar su posición original. Todos empezaron a aplaudir, miro a Shaoran emocionada.
_ ¿Te gusto? –Asiento con la cabeza –es una estatua viviente, un artista
Lo miro confundida.
_Si les das monedas –me muestra un objeto redondo –él se mueve, simple
_Fue divertido
Seguimos caminando, pasamos una iglesia (son más grandes de lo que creí), edificios realmente viejos.
Incluso había una señora regalando animales peluditos, Shaoran los llamo gatos, había uno blanco que era una bola de pelo, literalmente (me dio pena dejarlos ahí, quería llevarlos conmigo).
Entramos a una biblioteca, estaba llenas de objetos cuadrados, (jamás la vi desde adentro), todo estaba callado, ni una mosca se escuchaba. El edificio desde adentro era hermoso. Shaoran retiro uno de esos objetos, parecía muy emocionado respecto a su contenido, mire a Tomoyo buscando ayuda.
_A Shaoran le fascina leer, todos los días saca un libro
_ ¿Y de que se trata?
_Es sobre historia –me miro –ya sabes la de los humanos
_Ahh
Seguimos pasando calles y calles, hasta que nos detuvimos en una casa blanca y negra (era enorme), tenia rejas y ocupaba media cuadra.
Tocamos el timbre, a los minutos salió una mujer alta y morocha, tendría unos treinta y algo.
_Miren quien se acordó de venir –dijo mientras que abría la reja.
_Tomi se acordó –le respondió Shao
_Porque no me extraña
Entramos a la casa, hasta la sala, que debo decir era más grande que la de Shaoran y Tomoyo juntas. Una mujer claramente mayor estaba sentada, tendría unos cincuenta capaz.
_Ah, cariño llegaste, que bien.
_Hola madre, como la trata la vida.
_Regular, ¿Quién es tu amiga?
_Ah, Sakurita la conocí en el cementerio, cuando visite a papa.
La mujer me miro, seria al inicio, pero después su sonrisa (idéntica a la de Shaoran en mi opinión) se hizo presente.
_Ven cariño –me tendió la mano, lentamente me acerque -¿Cuándo conociste a mi hijo?
_Ase un día.
_Interesante, ¿Cuándo se casan? –todos nos quedamos congelados.
_ ¿Qué no nos vamos a casar? –estallo Shaoran.
_ ¿Por qué no?
_Nos conocemos hace un día.
_Eso no me parece un motivo para no hacerlo, recuerda tú padre y yo no casamos después de una semana.
_Lo sé, eso no quiere decir que funcione con nosotros.
_Piensas demasiado cariño, actúa mas –me miro a mi –necesita ser mas impulsivo, deberías ayudarlo con eso.
_Claro, no hay problema –le digo.
_Alguien me quiere escuchar.
_No cariño, ahora –dirigió su mirada de nuevo a mi – ¿cómo acabaste en el cementerio?
_Ahh, baje ahí.
_Llegaste en cole, ¿de dónde venias?
_Del cielo.
Se hiso un incomodo silencio.
_ ¿lo dice en serio? –pregunta la mujer que nos recibió.
_Creo si Shiefa.
_Yo le hice la misma pregunta, pero la rara solo dice eso –miro a Tomoyo confundida (por que tanto alboroto).
Gracias por leer, nos vemos.
