Antes de comenzar:

· Estos personajes no me pertenecen, son parte del mundo de Harry Potter que nació en la mente de JK Rowling. Escribo estas lineas para atrapar este momento y sólo por diversión, no espero nada a cambio ...Aunque un review o un fav siempre serán bien recibidos.

· Este fic participa en el reto especial navideño "Doce Palabras para Celebrar" del foro La Sala de los Menesteres.


31 de diciembre de 1979

—Shhhh —reclama Sirius sacudiendo una mano

—Sirius... ¡¿Estás estudiando?! —pregunta Remus incrédulo.

—Tengo un examen el lunes —Explica Sirius sin despegar los ojos del libro.

—Es víspera de Año Nuevo ¿tienes que estudiar justo ahora? —Remus no lo puede creer.

—Después del año nuevo voy a estar borracho.

—Lo sé, pero tuviste dos semanas para estudiar.

—Bueno... sí, podría haber estudiado antes pero... lo olvidé. Las vacaciones son divertidas ¿sabes?

—Lo son, pero debes hacer la tarea a tiempo —Remus sintió por un instantes que estaban de regreso en Hogwarts —¿Que asignatura es?.

—Encantamientos Protectores II. En la tarde vi los apuntes y libros de apoyo: Es mucho y es difícil —concluye Sirius mirándolo con ojos de perrito.

—¿Desesperación de ultimo minuto?

—Algo así.

—¿Te puedo ayudar?

—¿Quieres ayudarme? ¿en serio? ...es víspera de año nuevo —le advierte Sirius. Remus sonríe y asiente. —Pregúntame de esto — le pide entregándole un libro abierto, indicándole el segundo párrafo.

Remus formula un par de preguntas y escucha las respuestas, complementa la información y corrige los detalles. Es exigente como profesor.

—Sirius...

—Mmm...

—Me temo que estas madurando —sentencia Remus.

—Lástima —se queja Sirius.

—Te sienta bien —lo conforma.

—Gracias. Creo que me vuelve más sexy

—Sirius, nos apuramos o nos perderemos la fiesta

—Vamos, ya terminamos — cierra un libro y se pone de pie

—No eres lo suficientemente maduro para ser sexy

—Pero soy sexy por otras razones —le explica lo obvio mientras lo empuja hacia la chimenea —muévete, quiero alcohol y festejo.

—Volvemos a estudiar mañana — advierte Remus mientras entra a la chimenea

—Si claro, vamos a estudiar mañana.