Séptimo principio:
Un héroe no se deja sorprender por la trampa de un villano, sobre todo si entran a su guarida

El Reino de Equestria era usualmente tranquilo y lleno de paz, mucho más que cuando las Portadoras de la Armonía eran jóvenes, por eso eran raras las ocasiones en las que se necesitaba la presencia de las cuatro ahora cinco Princesas del Reino; además de los altos mandos de las tres Guardias Reales. Se respiraban la tensión y el miedo en el ambiente, pero al menos todas hacían su mejor esfuerzo para mantenerse firmes durante la crisis.
También habían ciertos problemas secundarios de lado, como la evidente tensión entre Flurry y sus padres que estaban bastante separados entre sí; y no ayudaba que Flurry había escogido a los miembros de la Liga de los Héroes como sus nuevos Caballeros Reales.

—Sólo les hace falta su muy asombroso capitán — dijo Flurry llevándose su casco al pecho en una pose clásica de sus cómics preferidos. — Pero les aseguro que aunque no esté aquí con nosotros, el Capitán Asombroso está muy, muy cerca…

—Sólo lo voy a decir una vez — intervino la Princesa Celestia mucho más seria de lo que Flurry jamás la vio. — Esta no es la hora ni el lugar para ponerse a jugar, eres una Princesa y tienes deberes con tu pueblo. ¡Compórtate como tal al menos durante las emergencias!

Nadie dijo más al respecto y pasaron al único punto de la agenda: el regreso de Grogar.

—Comandante Sentry, que pase el príncipe Spark y la señorita Lumi Belle — Pidió Luna.

Flash se apresuró a abrir la puerta a su hijo, que le sonrió muy contento y tras un abrazo rápido entre padre e hijo, los dos amigos comparecieron ante aquel consejo.

—Entonces, ¿podrían mostrarnos las cartas por favor? — Pidió Celestia preocupada.

Bright y Lumi sacaron no las cartas sino las fotografías de las mismas, y las presentaron.

—Tambelon — murmuró Celestia. — Ese lugar me suena, ¿pero de dónde? ¿De dónde?

—Una isla que muchos concuerdan era el equivalente al paraíso — comenzó a explicar Flurry. — Bella y rebosante de vida, sus habitantes se consideraban los más dichosos del mundo entero. Pero entonces fueron arrasados por algo que los libros sólo llaman 'la calamidad' y toda la vida fue extinta en un parpadeo. Ahora es una roca solitaria en el mar.

Todos se le quedaron viendo a la más joven de las Princesas, que se encogió de hombros.

—¿Qué? Mamá me hizo estudiar todo sobre los enemigos de Equestria, ¿recuerdan?

—Y adivino — dijo Bright. — La calamidad es nuestra vieja amiga la cabra cabrona.

Luna miró fijamente al chico y frunció el entrecejo. Él sólo le sonrió despreocupadamente.

—¿Te das cuenta que él juró venganza específicamente contra tu amiguita y contra ti, pedazo de estúpido? — Le dijo muy molesta la Princesa de la Noche. — El resto de nosotros somos como cucarachas para él, pero a ustedes dos los odia de verdad.

—Precisamente — dijo Luminositè sacando un block de notas. — Durante todo este temps hemos estado preparándonos para el retour de la chèvre cabrona. El único inconvénient con el que nos topamos es que podremos destrozar el lugar con un solo disparo de cualquiera.

Twilight torció el gesto.

—¿Se dan cuenta de lo que hacen?

—Mamá, no permitiré que te toquen a ti o a papá… ¡a ninguno de ustedes! — dijo Bright muy serio. — La última vez tuvimos suerte porque lo tomamos desprevenido, pero hoy él ya sabe que sus habilidades innatas no funcionan contra nosotros y tratará de atacar con todo desde el principio. Nosotros tenemos que hacer lo mismo, y como la última vez lo único que pudo hacerle un daño significativo fueron nuestras armas de último recurso, esta vez lo utilizaremos de entrada, si sigue vivo como la última vez usaremos el resto del arsenal anti-Grogar.

Celestia miró a Bright con una expresión de miedo. Grogar era un ser temible y muy poderoso, al cual nada ni nadie había podido detener… hasta que Bright Spark y Luminositè usaron sus máquinas contra él. Muchos hubieran caído con el arsenal que todo lo que ellos tenían a su disposición, no así Grogar que a pesar de haber recibido mucho daño, no estaba vencido. Entonces Bright (que en ese momento sólo tenía diez años) usó su último recurso, el horror de los horrores: un arma muy poderosa cuyo poder monstruoso a duras penas si fue contenido al combinar las fuerzas de Celestia, Luna, Candace, Shining, Twilight y Flurry… e incluso Tirek, Sombra y Chrysalis que acudieron de último momento al comprender que si el campo de energía se rompía, significaría la perdición para todos.
No sabían qué era más aterrador, el hecho que Bright haya podido construir algo así a la tierna edad de diez años, el que Grogar haya sobrevivido a pesar de recibir de lleno aquella monstruosidad, o el arma en sí: la bomba atómica.

—¿Me estás diciendo que al final no desmantelaste esas cosas como te lo pedí? — Preguntó la Princesa del sol con un hilo de voz.

Bright se excusó con inocencia.

—Perdóname madrina. Claro que te obedecí, pero cuando recibí la carta de Grogar tuve que rearmar las que tenía.

Candace lo apoyó.

—Tía, por esta vez estoy de acuerdo con Bright. El horror de los horrores es… bueno, el horror de los horrores, pero fue lo que nos salvó la última vez.

—También estoy de acuerdo en tener esas cosas listas ahora que volvemos a enfrentarnos a él — dijo Luna. — Dime Bright, ¿crees que puedas lanzar esas cosas a Tambelon?

—Sólo necesitamos coordenadas.

Parecía la solución perfecta pero Flurry decidió objetar.

—Oigan, ¿es que nadie lee cómics? — Al ver que todas la miraban de malas se explicó mejor. — Me refiero a que, ¿y si es una trampa para que Bright gaste sus armas más poderosas? Puede que me equivoque pero, ¿y si estoy en lo cierto?

Silencio.

—Eso… tiene sentido — dijo Shining sorprendido.

—Te sorprenderías lo mucho que los cómics te pueden revelar de la naturaleza villana, tío — dijo Bright. — Te lo digo yo que por dos años fui un villano profesional.

—¿Entonces qué se supone que debemos hacer? — Preguntó Twilight.

—Por suerte je ya tengo la solución — dijo Lumi. — Chicos, ¿recuerdan el primer encuentro de la Liga contra Monseur Z y Le Puppè?

—Sí… ¿por? ¡Ah! — Se emocionó Watt.

Los dos amigos sonrieron.

—¿Entonces, tenemos carta blanca para actuar? — Preguntó Bright a su madre.

—De acuerdo pero Bright… ten mucho cuidado por favor. ¡Te lo ruego! — Dijo la alicornio morada acariciando la crin de su hijo. — No dejes que Grogar te haga daño, y más importante, por favor no pierdas el control. ¡No lo pierdas!

Bright abrazó a su madre.

—Te lo prometo.

Celestia también lo abrazó con su ala.

—En serio espero que salgas bien de esta Bright, no quiero que le pase nada a mi ahijado a pesar de todo. Pero por favor también te pido, ¡No pierdas el control!

Bright asintió.

—Si me acompañan todo estará en orden, les prometo controlarme.

—Lo mismo con mère — dijo Luminositè. — Si ella está a mi lado, puedo estar tranquila.

—¿Qué?

—Escuchen el plan — dijo Bright haciéndole una señal a un Z-Bot que se transformó en una pantalla.

Isla de Tambelon, semana y media después:

Lady Catrina estaba ofreciendo lo que se conocía como la madre de todas las fiestas en su propio Palacio con la mitad de los villanos más temibles del mundo celebrando con ella. Vía mágica los mensajes continuaban llegando, y aparentemente las cosas estaban poniéndose cada vez más alocadas. Incluso Tirek había tenido suerte y su antigua maestra se lo llevó a su dormitorio.
Pero eso no era de la incumbencia de los que estaban reunidos allí: Squirk, Porcchina, el Rey Charlatan (su hijo Edgar prefirió irse a divertir con Catrina lejos de Grogar), Chrysalis, entre otros. Todos esperaban con temor el anuncio del señor de todos los villanos y preguntándose qué clase de castigo les esperaba a los que desobedecieron la orden de venir a Tambelon y se fueron con Catrina. Pero de momento sólo esperaban, Grogar había mandado desde una cueva que nadie se acercara, ni a su cueva ni a los dos tronos de cristal volcánica negra que había puesto frente a la misma; esos estaban exclusivamente para los invitados de honor. Y no había que ser un genio para saber quiénes eran.

Pero todo se calló cuando Grogar salió de su cueva, tan temible y monstruoso como siempre haciendo que todos enmudecieran del terror ante su mera presencia. Él sólo hizo una mueca al ver a los pocos que asistieron a su llamado, pero su rostro verdaderamente se torció cuando notó que sus invitados de honor no estaban presentes. Soltó un grito de ira y se dirigió al que tuvo la pésima suerte de terminar más cerca de él: el calamar Squirk. Grogar se acercó a él y Squirk empezó a temblar, tan violentamente que se hizo tinta a los cascos del señor del mal. Grogar lo fulminó con la mirada.

—Dame una razón para no hacerte pedazos ahora.

—¡Lo limpiaré! — Chilló Squirk. — ¡Lo limpiaré!

Y se puso a lamer su propia tinta de los cascos del señor de Tambelon, que lo pateó en el rostro.

—¡Gracias señor! ¿Me golpea otra vez?

Grogar bufó.

—¿Y tu dignidad? ¿Por qué ninguno de ustedes demuestra lo supuestamente temible que es cuando me ve cara a cara? ¿Por qué se dejan pisotear?

Entonces se olvidó de Squirk y tomó a Porcchina del cuello.

—¿Dónde están mis invitados de honor? ¿Dónde están los ponis que quiero ver?

Porcchina chilló del miedo. Grogar apretó su agarre.

—¿Quieres que te haga chillar por algo? ¡HÁBLAME!

Porcchina sollozó.

—¡Es que no lo sé! ¡No lo sé gran Grogar! ¡Por favor perdóneme!

Grogar apretó los dientes.

—¿Dónde están los otros? Yo fui muy claro con que los quería a todos aquí. ¡A todos!

Porcchina tragó saliva.

—Decidieron que usted no es tan aterrador como ellos así que Lady Catrina está ofreciendo una fiesta.

Grogar apretó los dientes.

—¿Qué?

—Sí, ellos… ¡no fue idea nuestra!

Grogar estaba visiblemente enojado, pensaba descargarse con Porcchina, cuando alguien dijo desde atrás:

—Madura amigo, la gente se cansó de tu cabrona presencia, supéralo.

Todos soltaron un gemidito de horror y se volvieron, eran obviamente Bright y Lumi en sus trajes listos para la batalla, delante de sus transportes los cuales fueron adaptados para combate especialmente para la ocasión.
Grogar soltó a Porcchina y se adelantó a los dos ponis.

—Bien, bien, bien, ¿qué tenemos aquí? Hasta que por fin se dignaron a mostrar sus caras, ¿cómo se atreven a llegar tarde a mi llamado?

—Monseur chèvre cabrona: nuestras agendas están muy ocupadas con tantas invenciones pendientes, usted agradezca que nos tomamos la molestia de venir.

De nuevo todos los presentes tomaron aire ante semejante descaro. Grogar encaró a los dos con el odio ardiendo en sus ojos. Los villanos alrededor se encogieron cuando sintieron el poder creciendo alrededor de él, y de hecho los sensores de los trajes de los dos ponis estaban locos, este poder estaba por encima de sus capacidades de medición… pero a ellos no les importaba, pues sus propias capacidades mágicas (como la habilidad de sentir el poder mágico en otros) eran anuladas por el mismo traje. Y no era lo mismo ver la cantidad reflejada en los mini-monitores de sus trajes que sentirlo en carne propia; pero aun si la sintieran en carne propia, ellos no sentirían miedo. Sólo la emoción de encontrar un conejillo de indias perfecto para sus armas de más alto poder.

—Algo no está bien — dijo entonces Bright Spark chequeando los datos que aparecían en el visor de su traje. — Oye cabra cabrona, ¿por qué estás usando un hechizo para engañar la percepción?

Lumi también lo había notado.

—¿Qué pasa vous, monseur chèvre? ¿Acaso hay algo que estás ocultándole a toda esta gente?

Grogar apretó los dientes.

—No sé de qué hablan.

—Si utilizamos nuestros dispositivos contra hechizos de desinformación, ¿qué vamos a encontrar? — Preguntó Bright.

Grogar se rodeó de un aura de poder puro con el cual atrapó a los dos invitados de honor y los arrojó hacia los tronos de cristal volcánico, gritando de ira. Entonces Bright, fiel a su costumbre, sacó un control remoto y el transporte se transformó en un ring.

—¿Qué ganan al provocarme, mocosos? — Dijo entonces Grogar.

—Hemos estado esperando este momento por cinco largos años — dijo Bright levantándose del trono. — Cinco años esperando al único oponente contra el cual nuestros datos no significan nada, contra el cual todo es cosa de azar. ¡Eres lo desconocido, el sueño de todo científico!

—Estamos perfectamente conscientes que le dernière fois te tomamos desprevenido con nuestra maquinaria, por eso estamos muy curiosos de lo que ocurra hoy. Si perdemos, bueno, tenemos que investigar más y crear armas más poderosas. Si ganamos… le daremos a nuestras mères y al mundo entero un respiro.

Grogar entonces se quedó de pie frente a los niños y puso los ojos en blanco (¿o sería en rojo?) y el cencerro que colgaba de su cuello brilló, separándose de él… dividiéndose en dos. ¿Un nuevo ataque? No, aquí había algo más y todos los presentes lo sabían.

Lamento mucho decepcionarlos, par de lunáticos, pero la pelea que tanto ansían no se dará — dijo entonces Grogar con una voz que no sonaba como la suya. — Y la verdad me da igual que no hayan todos llegado a quienes llamó mi Campeón… los que realmente me importan son ustedes dos.

Los tronos de cristal volcánico cobraron vida y atraparon a los dos chicos. El ring de batalla volvió a transformarse en dos medios de transporte armados, que dispararon contra Grogar. El señor de los villanos sólo extendió el aura roja que lo rodeaba y las dos cargas de plasma se disolvieron antes de tocarlo; y él sólo incrementó la fuerza del agarre de los tronos. Los dos ponis trataron de activar los múltiples dispositivos en sus trajes, pero no funcionaba contra el agarre de Grogar… o lo que fuera que estaba hablando por Grogar.

No se resistan niños… no se resistan…

—Si alguien va a matarte es lo lógico de hacer — dijo Bright con su tono insolente de siempre. — Digo, ¿no?

—Todavía tengo pendiente escuchar muchos gritos de agonía ante mis creaciones — dijo Luminositè con un tono igual de despreocupado. — También tengo razones para querer zafarme de aquí.

La cabra se rio, nunca nadie había escuchado reírse a Grogar, y era tan aterrador como se lo habían imaginado. Pero de nuevo no era su propia risa, era algo mucho más aterrador.

No voy a matarlos. Vengo a hacerles una oferta que no los dejaré rehusar.

Los dos dejaron de luchar y miraron fijamente a Grogar, que inclinó ligeramente la cabeza y comandó esa horrible energía alrededor de él para crear una serie de siluetas, pero las más grandes eran las de un árbol y un cencerro.

Antes de la Creación viene la Destrucción — dijo Grogar con ese tono ausente. — Y durante eones mi función ha sido asegurar la destrucción del mundo para asegurar un nuevo comienzo. He visto nacer y morir miles de mundos… miles de seres ir en un círculo sin fin… pero no es tan sencillo como parece. Cada mundo tiene sus peculiaridades y para destruirlo tienes que adaptarte a éstas, por eso siempre actuamos a través de campeones. Hasta ahora, durante incontables mundos, me he servido del ser más malvado del mundo entero para destruir el mundo.

La silueta de una cabra creció en tamaño; y junto a ésta la de las Portadoras de la Armonía.

Pero todo debe tener un balance — siguió el misterioso ente hablando a través de Grogar. — Y así como hay campeones para la destrucción del mundo, debe haber campeones que lo protejan. Este mundo está bien protegido y hasta ahora han hecho un trabajo ejemplar, pero el mundo debe llegar a su fin para que la vida siga su curso. Le di a Grogar un poder inimaginable, que combinado con sus propias habilidades, lo hacía un oponente imparable. Se hastió de todo, sí, pero hasta ahora eso era normal en los destructores del mundo, y tarde o temprano iba a hastiarse de verdad y borrado al mundo por completo sin que nada ni nadie pudiera detenerlo. Pero…

Las siluetas alrededor de todo formó entones las imágenes de Grogar siendo vencido por los dos chicos.

Ustedes dos lograron lo imposible, vencieron a quien no se supone que debía ser vencido. ¿Se dan cuenta de lo que han hecho?

Bright y Lumi se quedaron en silencio, sólo trataban de zafarse del agarre una vez más.

Me demostraron que no debo ir tras el ser más malvado. La maldad es peligrosa pero su peligrosidad baja si se compara con la locura. Locura mezclada con una mente privilegiada, ustedes dos se llevaron el gran premio. Me hicieron rectificar mi elección del destructor del mundo. Adivinen a quién o quiénes son los nuevos elegidos.

Finalmente Bright asintió.

—Sí, ya me imaginaba que eso es lo que querías. ¡Rechazado! Me gusta el mundo, vivo en él.

—Wi, excuse moi, pero Bright y yo estaremos mauvaise tête pero nos gustan las cosas como están.

Los ojos de Grogar brillaron.

—Se los dije, no les estoy dando opción.

El cencerro de plata, ahora dividido en dos prendedores, se adhirió a los cuerpos de Bright y Lumi. Los trajes comenzaron a soltar chispas y a reaccionar contra el poder del cencerro de plata; pero al final el poder de la fuerza responsable de destruir el universo fue más de lo que los trajes podían manejar y al final se deshicieron, revelando a los ponis adolescentes.

¡Saluden a los nuevos señores de todos los villanos! — Gritó el ente que hablaba a través de Grogar. — ¡SALUDEN!

Los villanos no se hicieron rogar, seguían tan aterrorizados como al principio… algunos ahora más que sabían que sus atormentadores más peligrosos tomarían el título de señores del mal.

Entonces algo salió mal. Los cuerpos de los ponis comenzaron a echar humo y para el horror de todos, éstos estallaron en miles de pedazos revelando que no eran más que máquinas.

¿QUÉ? — Gritó el ente, todavía a través de Grogar.

Varios drones se posicionaron sobre la isla de Tambelon, y entre cuatro formaron una pantalla holográfica en donde se mostró el Salón de los Tronos de la Princesa Sparkle, en donde las cinco Princesas de Equestria, Flash Sentry, Shining Armor, la Liga de los Héroes, las Seis Portadoras de la Armonía y los dos 'nuevos señores del mal' estaban tranquilamente comiendo diferentes tipos de snacks y pasando el rato.

—¿Qué te pasa, realmente creíste que éramos tan idiotas para aceptar tu invitación así sin más? — Provocó Bright Spark.

—Lo lamento mucho, monseur chèvre cabrona o quien quiera que seas ahora. Pero somos genios, no nos puedes tomar desprevenidos así sin más.

Grogar gritó de furia.

—¿Se creen muy simpáticos? ¿CREEN QUE ESTO ES UN JUEGO?

—No estamos interesados, punto — dijo Bright. — Además, hicimos una promesa a nuestras madres: jamás tomar una vida.

—Por lo que convertirnos en los messagers de la mort está fuera de discusión — añadió Lumi dándole un sorbo a su café seguida de una mordida a su macaron. — Además, si ya te aburriste de Grogar ¿por qué no escoges a cualquiera del hatajo de nigauds que tienes alrededor? Con mucho gusto ellos se convertirán en tus destructores del mundo. Harían lo que fuera por más poder del que tienen, ¿verdad chicos?

Nadie se atrevió a responder.
Sólo Grogar escupió al suelo y desafió a los dos.

No es tan sencillo niños. Precisamente, ellos son guiados por la ambición: buscan poder, fortuna… no entienden nada de la maldad pura. Una vez consiguen sus metas se dormirán sobre sus laureles, pero no Grogar ni ustedes… ¿Qué no escribieron el código de los villanos hacía cinco años? Ustedes entienden la verdadera naturaleza del mal, es la acción la que importa no la meta. Ustedes no están cegados por la vacía ambición, por eso deben de…

—Quédate con Grogar entonces — fue el alegato de ambos desde la pantalla.

La cabra entonces sonrió.

Oh… eso no será posible… ya no más niñitos. Dicen que no tomarán una vida, que es una línea que no están dispuestos a cruzar… pues les tengo noticias.

Entonces los hechizos para engañar la percepción se levantaron revelando el horrible espectáculo, algo que hizo que todos se estremecieran de verdad: lo que en verdad quedaba de Grogar.

Decir que era la sombra de lo que fue no bastaba, esto era simplemente horrible. Estaba delgado, en los huesos e incluso éstos parecían haber perdido masa. Su pelo había perdido brillo, lo mismo sus ojos, y tenía varias zonas completamente calvas en donde se veían manchas oscuras y protuberancias. Entre las zonas sin pelo estaba la mitad superior de su rostro, en donde se veía cómo su piel parecía que colgaba. A duras penas si podía mantenerse en pie y le costaba mucho respirar.

—Miren… contemplen su obra niños del demonio… Los felicito niñitos — dijo Grogar, esta vez con su verdadera voz, que sonaba débil debido a que su garganta estaba reducida casi a nada; de hecho por el mero esfuerzo de hablar, comenzó a toser sangre. — De todos los seres en el mundo, sólo he podido…

Otro frenético ataque de tos.

—Sólo he podido reconocer a dos seres como mis verdaderos enemigos… alguien con quien tengo un conflicto personal el cual sólo terminará hasta que los mate… o ustedes a mí…

Sus ojos se llenaron de odio y sonrió.

—¡Los felicito! ¡Ganaron! ¡MIREN A LO QUE ME HAN REDUCIDO!


En Equestria todos los presentes en el Salón de los Tronos se quedaron boquiabiertos.

—Bright, ¿qué fue lo que le hicieron? — Preguntó Twilight.

El chico sacudió la cabeza.

—¿Recuerdan lo que les dije cuando recién usamos la bomba atómica contra Grogar les dije que no levantaran el campo de fuerza hasta que mis Z-Bots se encargaran de la limpieza?

Celestia asintió.

—Sí, dijiste que el polvo que levantó era extremadamente tóxi… ¡ah!

Luminositè torció el gesto.

—No sólo el polvo, literalmente todo dentro de ese campo de energía era mortal.

Todos se estremecieron.

—No me digas que…

—¿Esos son los efectos secundarios del horror de los horrores?

—Su nombre nunca ha sido más merecido.

Bright era el que parecía más afectado. Conocía los efectos de su bomba, sabía bien que una vez estallara sería sólo el principio, pero no era lo mismo conocer los efectos por medio de algún cálculo que verlo en vivo y en directo. No podía ser, era mucho peor de lo que se había imaginado.

—Increíble — dijo Bright con un hilo de voz.

Flash captó el estado de ánimo de su hijo y le puso un casco reconfortante en el hombro pero ni él mismo sabía qué decir ante una situación como esta.

—Bright, ¿cómo no previste que esto pasaría?

El chico sacudió la cabeza.

—Recibió la explosión en toda la cara y sobrevivió, creí que después de eso el envenenamiento radioactivo no representaría un problema para él pero…

—Si me preguntan a mí mejor se hubiera muerto ahí mismo — dijo Luminositè. — Según nuestros cálculos esta es una muerte lenta y horrible. Lo único que podemos hacer por él a estas alturas es acabar con su miseria.


En Tambelon Grogar escuchaba lo que sus enemigos decían, y tosía débilmente.

—Lenta y horrible… sí, estos últimos cinco años he…

Vomitó, era sólo agua ya que hacía tiempo que no podía comer pero igual era algo más para añadir a su patético predicamento.

—Lo único que me ha mantenido con vida es el poder del cencerro de plata… pero mi cuerpo está en tal estado que…

Volvió a toser violentamente.

—Escogí este día porque… mi cuerpo no da más… cinco largos años muriéndome hoy llegarán a su fin… malditos niños… pensar que…


En ese punto se cortaron las comunicaciones.

—¿Y ahora qué? — Quiso saber Bright por primera vez sin saber qué diablos hacer o decir.


Otro cap, me gustó el resultado aunque el final me dio mucha guerra y como ya me ha pasado antes, tuve que escoger lo que me pareció menos peor. Grogar ha muerto, sí y ha aparecido el verdadero enemigo. Espero les haya gustado y:

Chao; nos leemos!