Era ya de noche cuando se encontraron en el punto de encuentro, se habían tirado dos horas volando pero ya habían llegado a su destino. Tonks con mucho cuidado había aterrizado, y ahora se encontraban con un nuevo reto, abrir la puerta del vagón donde se encontraba Remus y evitar la tragedia. Ahora mismo se encontraban los tres mirando la puerta que estaba siendo golpeada por Remus.

-Bien y ahora qué hacemos?- Pregunto Tonks.

-Dejarlo ahí es una opción?- Pregunto Harry con una sonrisa.

-Cuanto más lo dejemos mas se va a cabrear.- Les respondió Sirius.

-Sacadme de aquí!- Se escucho un grito de Remus.- Y prometo mataros rápidamente.

-Vale el plan el siguiente.- Dijo rápidamente Sirius.- Tonks abre la puerta.

-Que no!- Exclamo la peli rosa.- Yo no abro esa puerta estás loco.

-Yo creo que Canuto tiene razón, Tonks abres la puerta, a ti no te va a hacer nada, a nosotros en cambio…- Dijo Harry.

-Luego nosotros lo inmovilizamos.- Acabo Sirius. Asi siguieron con el plan, y aunque estuvo bien ejecutado tanto Harry como Sirius recibieron varios golpes antes de lograr calmar a Remus.

-No me gusta, me habéis engañado y drogado.- Se quejo Remus.- Debería golpearos más fuerte.

-Va eres un quejica Lunático, ves como el plan ha salido bien.- Le dijo Harry.

-Lo que ahora no entiendo es porque no vienen a darnos la bienvenida.- Dijo Tonks, señalando un punto en la oscuridad.- Porque ese es el coche de Ojoloco no?

-Si, no sé, quizá quiere que vallamos?- Dijo Harry.

-Pues a que esperamos.- Dijo Sirius empezando a andar hacia allí, pero a medio camino se encontraron que en el suelo había varios cuerpos, rápidamente Tonks se acerco a uno.

-Es Emmeline, está muerta.- Dijo Tonks con pensar, entonces escucharon un ruido en alrededores. Rápidamente los cuatro merodeadores cogieron sus armas, Tonks y Remus empuñaban pistolas, mientras estaban de pies, mientras que Harry y Sirius habían echado mano a sus fusiles y habían puesto una rodilla en tierra para tener mejor puntería. Se tiraron en esa posición por lo menos un minuto mirando alrededor, sin que nada sucediera.

-Si hubiera mortifagos ya nos habrían atacado.- Dijo Remus por lo bajo aunque ahora mismo todos estaban intranquilos. Rápidamente Harry se movió hacia un cuerpo, y se agacho a inspeccionarlo.

-Es Ojoloco.- Dijo rápidamente y con pesar en su voz.- Esta muerto tiene dos heridas de bala. Al escuchar esto todos se acercaron allí, para confirmar con sus propios ojos lo que Harry les había dicho.

-Ahí hay tres cuerpos mas.- Dijo Sirius señalando un punto en la oscuridad.

-Eso no parecen de los nuestros, por lo menos por las ropas.- Dijo Remus, entonces escucharon una voz que no provenía de ninguno de ellos.

-Canuto.- Llamo esa voz, rápidamente los cuatro se giraron a donde provenía la voz apuntando con sus armas, la voz provenía del coche.

-Ese es Colagusano.- Dijo de pronto Sirius.- Y parece que no está bien.- Asi empezó a correr hacia el coche, seguido por sus compañeros.

-No os acerquéis es una trampa. Hay una bomba.- Escucharon decir a aquella voz, pero ninguno de ellos bajo el ritmo, pero cuando estaban a solo seis metros del coche, vieron un fogonazo, porque no vieron nada más. Vieron el fogonazo y sintieron como una fuerza les echaba hacia atrás con fuerza. Al parecer era cierto que había una bomba.

Los cuatro quedaron en el suelo bastante aturdidos, el primero en recuperar algo la conciencia fue Harry, que empezó a escuchar unos zumbidos en sus oídos. Harry medio se incorporo, y comprobó a sus compañeros, y al comprobar que estaban bien y estaban volviendo en sí, echó un vistazo alrededor. Los cuerpos, el coche ardiendo y el helicóptero todo seguía donde estaba. Espera los motores del helicóptero estaban encendidos alguien les estaba robando. Rápidamente dirigió allí su mirada y lo que vio no le gusto nada. Greyback estaba cerrando la puerta del conteiner, y estaba sonriendo. Harry intento incorporarse para volver a caer al suelo. Escucho una carcajada, y volvió a mirar hacia allí. Para ver como Greyback le estaba mirando y riéndose.

-He de decir que sois buenos pero yo soy mejor.- Dicho esto soltó una carcajada para subirse al helicóptero que despego, llevándose todo el dinero y las tarjetas. Harry volvió a intentar ponerse en pie para impedirlo, pero para cuando se puso en pie, el helicóptero estaba muy lejos, entonces unos focos le deslumbraron, estaban rodeados por cuatro coches, y vio como gente empezaba a bajar de ellos y les apuntaban con sus armas.

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Ginny y su equipo habían cogido a seis hombres que estaban patrullando para que les hiciesen de escolta, y había conseguido que le dejasen cuatro coches, asi se encontraba ella en un coche con todo su equipo, mientras le seguían tres coches más.

-Todavía no me creo lo que he visto.- Dijo Hermione.- Esas cosas las creía imposible.

-Los merodeadores están especializados en lo imposible. Cuando el ejército cree que algo es imposible, hablan con ellos, y ellos lo hacen, son los mejores.- Dijo Ginny con una sonrisa.

-Aun asi, han infringido las ordenes, a pesar de haberlo conseguido.- Dijo Hermione.- los suspenderán por haber ignorado ordenes directas.

-Si lo tomaran como unas vacaciones.- Contesto Ginny.- Luego los volverán a llamar, para que cumplan alguna misión, y volverán a estar donde estaban.

- Y cuál es el plan?- Dijo esta vez Ron.- Nuestra misión es llevar las tarjetas a Washington, y no creo que nos la den asi porque si, después de lo que han hecho.

- El plan, es ir al punto de entrega, y les pediremos con educación, que nos den las tarjetas, y nos acompañen a Washington.

-Y nos las darán?- Pregunto Luna.

-Si ellos vienen con nosotros sin problemas. Aparte seguro que tienen alguna salida para lo de ignorar las ordenes, te acuerdas que nos dijo Sable, que su objetivo era una persona. Probablemente habrán conseguido que Ojoloco les dejase ir a cazar a McNair, por lo que dirán que esa era su misión, matar a McNair, luego dirán que se encontraron las tarjetas y que era su deber poner tales cosas a salvo.

-Eso funcionara?- Pregunto Hermione es una buena excusa pero aun asi.

-El secretario de marina y varios generales les respaldaran, una sanción y a casa.- Ginny no pudo evitar una carcajada.

-Estas feliz.- Le dijo su hermano.

-Mucho.- Respondió ella.- Me recuerda a viejos tiempos.

-Fuiste feliz con ellos?- Le pregunto esta vez Hermione.

-Mucho.- Dijo Ginny con un suspiro.- A veces me pregunto si hice bien en irme, otra vez me golpeo la cabeza por no haberme ido antes. Podría haber sido feliz siendo la señora de Harry Potter, quizá si deciden dejar el ejercito después de esto, le pida perdón y otra oportunidad.- Al escuchar esto Ron soltó un bufido.- No habían dicho siempre que queríais tenerme protegida, quien mejor para protegerme que ellos.- Le espeto su hermana.

-Sobre todo segura, ellos buscan los problemas.- Le dijo Ron.

-No, ellos no los buscan, los problemas les encuentran a ellos.- Dicho esto Ginny empezó a reírse, Luna, Ron y Hermione se miraron pero dejaron el tema, y asi continuaron hablando sobre temas tribales durante un buen rato.

-Ya llegamos.- Dijo Ron que era el que iba conduciendo, el punto de reunión esta hay delante, y supongo que ese helicóptero que acaba de aterrizar es el de ellos.- Dijo Ron.

-Bien tener las armas listas.- Dijo Ginny.

-No habías dicho…- empezó Hermione.

-Una cosa es la teoría, pero si vamos como si nada no nos tomaran en serio.- Dijo Ginny, mientras cargaba su pistola, pero mientras esto sucedía escucharon un fuerte boom, y vieron como en el claro de enfrente aparecía una llamarada.- Acelera! Rápido! Algo no está bien.- Le grito a su hermano.

-Mirar el helicóptero se va.- Dijo Luna.

-Olvida el helicóptero al claro, mas adelante nos encargaremos del helicóptero, ahora la explosión y que la ha causado. No tardaron más de un minuto en llegar al claro, y Ginny solo tardo segundos en descender del vehículo, aunque en cuanto abrió la puerta se arrepintió.

Nada más bajar, lo primero que oyó fue una carcajada, que no podía ser humana, parecía de completo dolor y desesperación, miro quien la producía para ver a Sirius de rodillas mirando al cielo mientras reía. La imagen en sí y el sonido le puso la piel de gallina, y no solo a ella sino a todos los que la acompañaban que ya estaban todos fuera. Pero si eso era malo, el resto era peor.

El claro ahora iluminado por el fuego y los faros de los coches dejaba todo visible, rápidamente vio como había cinco cuerpos en el suelo tirados completamente inmóviles, también vio como dos figuras estaban sentadas abrazándose la una a la otra. Remus miraba al horizonte con expresión sombría, mientras que la otra sollozaba en su pecho, Tonks. Que podría haber pasado para que Tonks este llorando, luego su mirada se fijo en Harry, este les estaba mirando, su cara completamente inexpresiva, y llena de polvo. Sus ojos se cruzaron, y Ginny pudo ver en ellos, dolor y pena, cosas que nunca había visto en ellos. Pero solo fue un segundo ya que Harry se giro y se dirigió a un cuerpo. Los hombres que venían con ella, fueron rápidamente hacia Remus, Tonks y Sirius apuntándoles con las armas, mientras les gritaban que se desarmasen. Luna y Hermione fueron con ellos.

Ron le pego unas palmaditas en la espalda para que reaccionase. Ginny le miro un segundo, para ver desconcierto en su rostro, luego volvió a posar su mirada en Harry, el cual ahora es agachado junto a un cuerpo, vio como, le pegaba un tirón a algo que llevaba en el cuello, y luego le pasaba su mano por la cara al cuerpo. Luego se puso en pie y se dirigió hacia ellos. Su hermano actuó más rápido que ella y ya tenía su arma apuntado a Harry, pero Harry pareció no inmutarse y siguió caminando hasta estar a solo un metro de ella, para estirar su mano. Ginny estiro la suya para coger lo que él le daba.

-Tira al suelo tus armas.- Le grito Ron, mientras Ginny miraba lo que le había dado, era una placa de identificación de los marines. Ginny rápidamente leyó el nombre y casi pierde el equilibrio, y miro a Harry ella también con dolor en los ojos.

-Ojoloco.- Susurro por lo bajo, a lo que Harry solamente respondió con un asentimiento.

-Las armas!- Le volvió a gritar mi hermano, para que Harry le mirara duramente sin hacer ningún otro movimiento.

-Haz lo que dice.- Consiguió decir Ginny en un susurro. Harry entonces la miro a ella, y luego dirigió su mirada hacia sus compañeros, a los cuales les habían quitado las armas y ahora los estaban esposando.

-Vais a arrestarnos?- Pregunto Harry.

-Hasta que descubramos lo que ha pasado si.- Le dijo Ginny ahora que se iba recuperando poco a poco del shock. Harry simplemente asintió, y empezó a desarmarse, tiro al suelo su fusil, dos pistolas y un cuchillo que había sacado del cinturón. Luego estiro sus dos manos hacia ella.

-Ha sido Greyback.- Dijo solamente mientras su hermano sacaba unas esposas y procedía a esposarle.

-El que?- Le pregunto Ron con voz dura.

-Que ha pasado?- Pregunto Ginny en cambio.

-Nos estaban esperando, cuando hemos aterrizado ya estaban muertos, luego escuchamos la voz de Pettigrew diciéndonos que era una trampa y que había una bomba.

-Donde esta?- Pregunto Ginny, Harry únicamente señalo con la cabeza hacia el coche en llamas. Luego se escucho un grito de uno de los hombres.

-Señora, es el general Moody, está muerto!- Al escuchar esto su hermano se volvió hacia ella esperando una reacción.

-Que dos hombres esperen aquí a que lleguen más personas, luego llevar todos los cuerpos a la base, nosotros nos llevaremos a estos detenidos.

-Si señora.- Se escucho el grito de seis hombres.

-Ginny, si vas a detenernos ve con Tonks, ella necesita una cara conocida más que ninguno de nosotros en este momento.- Ginny simplemente se encontró asintiendo.

-Donde están las tarjetas?- Pregunto Ron, recordando a Ginny lo que hacían allí en primer lugar.

-Se las ha llevado Greyback, estaban en el helicóptero.- Respondió simplemente Harry.

-Yo…- Empezó Ginny.- No sé qué decir Harry.

-No digas nada entonces Ginny.- Le respondió el con una sonrisa.- Con respecto a esto, cúbrete las espaldas lo mejor que puedas, porque nos va a salpicar a todos.

-Si yo me cubro las espaldas bien, vosotros no acabaríais muy bien.- Le respondió Ginny.

-Nosotros ya estamos jodidos Ginny.- Le respondió Harry.- Hagas lo que hagas, nosotros nos enfrentaremos a un consejo de guerra, y las únicas personas que conocían nuestra misión están muertas, no me importa que nos eches mas tierra encima si tu sales limpia de esto.

-Sable…- Empezó Ginny.

-No por favor.- Le dijo Harry.- Nunca me ha gustado que tú me llamases Sable, siempre me ha gustado escuchar mi nombre de tus labios.- Le dijo él con una sonrisa.

-Harry, no me pidas que haga eso.- Le dijo Ginny.

-Gin.- Dijo simplemente Harry.- Me da igual la pena que nos caigan, pero si tú no te cubres bien, tú y tus hombres os encontrareis en el paro, al fin y al cabo, teníais que investigar lo que ha iba a hacer Greyback, a nosotros nos van a acusar de traición, que no os acusen a vosotros también.

-Harry.- Dijo ella simplemente, para dar un paso hacia el quedando a solo unos centímetros.- No puedes decir eso.

-Digo lo que es.- Dijo Harry, para luego tomar aire por la nariz, y que una sonrisa apareciese en sus labios.- Como he echado de menos tu olor, siempre me hace recordar lo bueno de todo.- Ginny no pudo soportar más y acorto la distancia para depositar un suave beso en sus labios, al que Harry respondió un segundo pero luego se aparto.- No te conviene hacer esto ahora.

-Harry…- Dijo solamente Ginny.

-Ve con Tonks, ya nos veremos, para luego empezar a andar hacia el coche seguido de su hermano el cual, antes de seguirle le echo una mirada a Ginny, una mirada que Ginny no supo descifrar.

Ginny sacudió su cabeza, y luego se dirigió hacia Tonks, la cual tenía en su rostro dos regueros limpios de polvo por donde habían recorrido sus lágrimas. También hizo contacto con Sirius, el cual le hizo una advertencia parecida a la de Harry, Remus en cambio se limito a lanzarle una sonrisa. Tonks en cambio se lanzo hacia ella, intentando abrazarla aunque tenía las manos esposadas a la espalda.

Hoy sería un día que sería recordado siempre, como el día en que hasta los mejores pueden perder.