Hola a todos, hoy tenemos un episodio especial, algo fuera de la historia de nuestros héroes, pero poniendo en perspectiva ciertas cosas. Espero que les guste.

Capitulo seis: ¿Qué dejamos atrás de nosotros? Seguridad no fue


El azulado cielo del pre-Día era realmente espectacular, la calma y tranquilidad era de degustar, nada causaba inquietud ni incomodidad. En el desierto, los búfalos dormían con tanta tranquilidad, todos acurrucados y juntos como una familia enorme. El Jefe al verlos descansar le provocaba una pelea interna el dejarlos o no dormir un poco más. Su raza, su pueblo, todos se veían tranquilos y felices, pero ¿Cómo no estarlo? si las buenas noticias de estar a poco de llegar al área más segura y pacífica del desierto, les relajaba los corazones. Ojala, el Jefe pudiera estar pensando lo mismo., ojala pudiera estar en paz, ojala él no tuviera que tomar esta difícil decisión, ojala. . .

-Jefe-

-¿eh? ¿Qué?- fue sacado de sus pensamientos, buscando por todos lados a quién le había hablado -¿Quién?-

-soy yo-

Con eso el jefe pudo encontrar al duelo de esa voz, era nada más que su buen amigo Korn, quien se le aproximaba.

-Korn, eres tú-

De hecho, hace solo unos treinta segundos ya le había hablado más tres veces, pero el jefe estaba tan sumergido en sus ideas que ni se dio cuanta cuando Korn llegó.

-¿jefe, cansado?-

-Ah. . . ¿Qué? no, no lo estoy. . .-

-todo, ¿bien?-

-Sí, yo solo estaba a punto de despertar a todos, ya es hora de partir-

-Oh, cierto, ¿ayudo?-

-Eh. . . si, si claro, despierta a todo-

-Bien-

El buen Korn se dirigió al resto de la tribu con tranquilidad, pero el jefe permaneció quieto en su lugar echando la mirada al suelo. Korn se detuvo y se giró para mirar al jefe Clack con cierta duda en su mirada.

-¿No vienes? Creí que despertarías a todos-

-OH, que yo. . .ah-

-Jefe ¿Todo bien? En serio-

Se mostró más preocupado al preguntarle. El jefe simplemente miro para otra parte, tratando de formar una mirada más convincente para no mostrar esa pesadez que le invadía.

-Me encuentro bien amigo, solo es. . . sueño, si eso-

-Oh, cansancio-

-si. . . pero, no mucho, vamos a despertarlos- el jefe se adelanto

-de acuerdo- y Korn los siguió

Para cuando esos dos se dirigieron a la tribu para despertarles, los primeros rayos de luz comenzaron a salir del horizonte del mundo. Volviendo más azul el cielo y llenándole de color también. El nuevo día daba inicio.

.

En la capital de la nación poni, los primeros signos de vida se mostraron cuando el primer poni madrugo y ante el mundo se descubrió, cuando este salió a echar un vistazo por la ventana de su terraza.

-AAAAWW-

Era nada más y menos que el pequeño GreyFlash, el hermano menor de Shield-Horse. El pequeño había dormido tan temprano el día de ayer, que increíble fue, que el fuera el primero en despertar en todo la ciudad. . . .Claro después de la princesa Celestia. . .y bueno, eso quería creer él. El pequeño miró directo a la calle de su vecindario, notando que algunas casas ya estaban encendiendo luces de linterna y en otras se escuchaba el cómo algunos ponis se comenzaban a despertar.

-te lo digo. . . no puedo. . . es fastidiosa. . . la noche ya no es igual-

-ohm- algo atrajo su atención

La casa de alado había abierto sus puertas, de estas salieron dos lindas ponis terrestres quienes vestían al parecer una faja blanca en la cabeza, largas y pronunciadas vestimentas de colores rojos y amarillos, con el símbolo real tejido en los costados. Ese era al atuendo oficial de las mucamas del palacio real sin duda alguna, y también sin duda alguna el pequeño G/F pudo notar que ninguna de esas dos se veía feliz ni contenta. Él se agacho al nivel de la baranda de marfil y asomo un ojo entre los barrote de piedra.

-Te lo digo, no vuelvo al turno nocturno, no lo are, simplemente no lo are, me costó tanto trabajo el salir de la noche, que no pienso dejar que esa DintzyDoo me quite el turno del día-

-Pero está enferma de Narcolepsia, necesita descansar por las noches-

-Me importa poco si acaso sufre de un muy mal sueño, yo no regreso a la noche-

-No crees que exageras-

-Por supuesto que no Dini. . .-

Yo para ese momento las dos hembras se habían alejado demasiado en dirección al bosque como para que el pequeño las escuchara desde el punto en el que él se encontraba. Alzó la cabeza y miro a las dos yeguas con una ligera decadencia.

-AAAW. . . yeguas- alzo los hombros y se retiró -tengo hambre-

El pequeño entonces se adentró de nuevo a su hogar para poder dirigirse a la cocina y ahí poder tener un rico desayuno. Claro que cuando lo hizo, ya no pudo alcanzar un último y fuerte quejido de esas dos ponis.

-¡te digo, la noche ya no es lo que era!-

.

Al norte de la nación ese mismo día, justo en la ciudad de Canterlot, a una hora de haber amanecido, el museo abrió sus puertas para deleite de todos los ponis de la ciudad. Una gran acumulación de visitantes venia para admirar la nueva exhibición de pinturas que el museo tendría por tiempo limitado. La misma asistente número uno del lugar, la mismísima señorita Viola, era quien organizo todo ese evento. También, era en ese momento quien recibía con educación a los primeros visitantes, desde la entrada.

-Gracias por venir entren por favor- visitantes llegaban a la puerta y ella los saludaba con mucha gracia -Oh, gracias por venir entren por favor, Oh, gracias por venir entren por favor, Oh, gracias por venir, entren por favor-

Muchos ponis venia solo para ver la nueva exhibición, venían y salían del museo solo para ver lo nuevo que el respetado señor Do había conseguido para su deleite, y eso era pues sabían que él nunca los defraudaría. Pero había un problema del cual todos se dieron cuenta y no pudieron evitar preguntar, ¿Dónde estaba el señor Do? El promotor de este tipo de sucesos y de quien tenían tan buena idea. En lo que Viola recibía a los visitantes en la entrada de la exhibición, algunos de los ponis de adentro empezaban a cuestionar la ausencia de Do abiertamente.

-Gracias por venir, entre por favor- dio la bienvenida -Gracias por venir, entre por favor-

-PPSS- un poni asistente le hablo

-Gracias por venir, entre por favor-

-señorita Viola, PPSS-

-. . . entre por favor-

-PPSS, señorita Viola PPSSS-

-Gracias. . .-

-PPPSSS, señorita Viola-

-Gracias por venir, entre. . .-

-¡señorita Viola, PSS!-

-¡¿QUÉ?!-

Todos quienes estaban a punto de entrar se quedaron callados y muy asustados por el repentino grito de la poni terrestre. Ella inmediatamente se sintió avergonzada de su grito, así que los miro a todos, les sonrió y los saludo a modo de despedida.

-AWW. . . jajajajaja. . . valla. . .yo. . .Gracias a todos por venir, siéntanse gustosos de entrar y ver la. . . maravillosa exhibición, yo. . . en seguida regreso JEJEJEJEJ. . .EJEJEJE. . .Je-

Rápidamente se dio la vuelta a la derecha y se adentró al pasillo. Se acercó al poni asistente que le estaba hablando y entonces se lo llevo a donde pudieran hablar con más tranquilidad.

-¡¿Qué ocurre?!-

-disculpe si le moleste señorita Viola, pero, todo el mundo allí adentro se está preguntando por el señor Do-

-¿Y?-

-¿Qué les debo decir señorita?-

-Diles que el señor Do no pudo estar presente, que está en un trabajo de Dodgecity, eso dígales-

-AAWWW. . . De acuerdo-

-Bien, si preguntan otra vez, usted insista y también avise a los otros asistentes por si les preguntan, así que andando vuelva ahí adentro-

-Si señora. . . pero yo. . .-

-Ahora ¿qué?-

-¿esta él en verdad en esa ciudad? ¿O es una excusa?-

-¡Si, está en Dodgecity por el amor a la princesa!-

-AAHH, YA VOY-

Sin más el joven poni salió corriendo de regreso a la exhibición de pinturas, Viola le siguió después de suspirar rendida. El grupo que le consiguió el señor Do aún tenía mucho que aprender para siquiera poder aguantar una de las jornadas que se vivían en ese lugar. Bueno, aun para una veterana como ella, le costaba un poco de trabajo el mantenerle el paso a su jefe, pero aun así, que ridículos esos novatos.

-aj. . . cielos, ¿Cómo lo hace mi amor? ¿Cómo eres capaz de seguirle el paso al señor Do, mi bonito príncipe? Yo apenas puedo con esto-

.

Mientras que Viola recibía de nueva cuenta a los visitantes en la puerta principal, en el interior de la nueva exhibición del museo, el artista responsable de tan maravillosas pinturas se humanaba de tan buena recepción que se le daba en el área de exhibición. Picartzio se encontraba en el medio de un círculo de ponis admiradores de su trabajo. Recibiendo buenas críticas y saludos de todas las direcciones.

-Me encanta lo que hizo con su tributo a las estaciones del año-

-Esos retratos de las ciudades están estupendas-

-A mí me agrado bastante lo que hizo con los panoramas de las montañas, ¿Cuándo tuvo tiempo de viajar?-

De tantas preguntas, el unicornio ya no pudo hacerse del rogar, así que tuvo que contestar, por lo menos la última.

-Oh bueno, eso es fácil cuando eres el mejor pintor de la ciudad señoritas, te puedes hacer del suficiente tiempo si tienes la pasión para pintar- dijo de la manera más relajada

Las muchachas rieron para sus adentros de manera muy coqueta, mientras tanto uno de los sementales del grupo se robó la atención del pintor.

-Y dígame, quienes fueron sus modelos en esas- se refirió a unas cuantas pinturas con modelos ponis de las tres clases, el poni le guiñó entonces el ojo -son sencillamente exquisitas-

-Oh esas, bueno, no son modelos profesionales, son simples y raras gemas que yo encontré en un día cualquiera-

-Cielos, ¿en serio? Eso es increíble-

-Un artista ve más allá de la belleza distinguible, Un artista la encuentra y la exprime todo lo posible-

-OOHH- todos se maravillaron

En eso y de mero improvisto, a Picartzio lo abordo una buena conocida suya.

-No presumas tanto amigo-

Todos voltearon al escuchar una nueva voz en el grupo, se dieron vuelta y se dieron cuenta que era una enyesada Pegaso. De un bello pelaje color azul cielo. Poseía unos bellos ojos purpurados, de melena de color arcoíris en tonos de, negro, amarillo, rojo y lila en ese orden. Desafortunadamente, estaban cubiertas alas y una de sus patas delanteras con yeso, pero eso no le quitaba belleza. Lo último a reconocer, era su marca especial la cual era un resplandeciente relámpago de color blanco.

-Ey. . . ¿tienes tiempo para hablar con una amiga? Aclamado pintor-

-Rain- musito el pintor -Caballeros, si me disculpan, la amistad esta primero-

-Oh, pero señor- se desilusionaron pero no lo convencieron

Sin más el unicornio salió del grupo de ponis que lo tenían preso con halagos y buenos comentarios de los mejores conocedores, Para acompañar a una buena amiga. ÉL se acercó y con un "hola" le dio un delicado abrazo a la Pegaso, no quería lastimarle el ala o su pata lastimada, pero ella también correspondió el abrazo sin problemas. Ambos se alejaron un poco de la multitud.

-Y, ¿Cómo has estado artista?-

-Bien, lo que se ve no se juzga, y bueno, pregunto lo mismo, ¿Cómo está la veloz Rain Bash durante su descanso medico?-

-¿Medico?. . . dirás forzado, detesto no poder volar-

-Bueno, eso depende de la perspectiva, ¿Qué dice tu esposo?-

-Bueno, JEJE, no discuto eso, él es muy sobre protector. . . pero no es su problema, yo a veces olvido que no estoy sola volando- se sujetó el yeso de las alas con delicadeza, pero luego negó con la cabeza -Y bueno, yo ya mejorare en eso. . . pero hablando de perspectivas. . . hay algo inquietante en todo esto amigo mío-

-¿Inquietante?-

-Sí, pues, que yo sepa, Do no es muy fanático del arte contemporáneo-

Echándole un ojo al lugar y a la mayoría de las pinturas cuyo mensaje Realista transmitían, realmente le sorprendía, pues si de arte se hablaba, Do preferiría piezas cuya antigüedad eran al menos de doscientos años, como para que le interesara exhibir en los pasillos de su museo.

-Veamos- ella se adelantó para empezar a cojear por la exhibición, mientras que una riza se forzó en su boca -Que dibujos tenemos por aquí-

-¿Dibujos?- él se sorprendió -¿Como que Dibujos?-

-JAJAJA. . Tranquilo amigo, solo es broma-

-hmmm bueno, más te vale. . .jah, dibujos, esos son para los niños, lo que yo hago es arte-

-Si claro arte, como sea, pero hablo muy seria realmente, me sorprende que Do te dejara colgar tus cuadros-

-Bueno, solo se lo pedí amablemente, nada más y nada menos-

-Si aja, claro- ella se detuvo mientras él siguió de largo sin darse cuenta -Y dime, ¿esta es?-

-¿Qué cosa?-

-la pintura que le hiciste a Do para que te exhibiera-

-Oh, no, el cuadro que le hice no está a. . .- se frenó en seco -¿QUÉ?-

Picartzio se regresó de manera poco sutil a donde su amiga, y en efecto allí estaba, a un metro noventa del suelo, colgado en una de las principales paredes del exhibidor, la pintura que él le había hecho a Do hace unas cuantas semanas atrás. No había duda, era el mismo paraje desértico que él y Do habían logrado encontrar con ayuda de los mapas y de las habilidades deductivas de ambos ponis. Picartzio perdió el aire repentinamente, eso no se suponía que debía estar allí colgando.

-Es. . . interesante. . . y lindo la verdad, pero. . .te he visto hacer mejores paisajes antes, pero dime ¿en dónde es esto Picartzio?. . . . . ¿Eh?. . . ¿Picartzio?. . .¿amigo?-

Para cuando ella se dio cuenta, el unicornio había desaparecido, simplemente desaparecido de su lado.

-¿Amigo?-

Alejándose a toda prisa, evitando a todo mundo con felicitaciones y/o preguntas de los cuadros, Picartzio llamaba lo más discretamente posible, el nombre de Viola. Pero por más que llamaba y trataba de disimular su caminar como al igual su búsqueda con la cabeza, le era imposible de encontrar a la poni terrestre.

-Viola, muchacha. . . ¿Dónde estás?-

Para Picartzio el mundo se le vino encima, cuando sus ojos encontraron a un grupo considerado de ponis viendo la pieza del desierto junto con Rain quien seguía ahí.

-Oh diablos- se quejó desde lejos -¿Viola, Dónde estás?

.

En la capital, el día llegaba a la mitad y este había sido uno bueno para GreyFlash. Había tenido un buen desayuno, pudo salir a jugar por unas cuantas horas y el resto del día lo tendría libre gracias a que su tutor se había enfermado de un conveniente resfriado, así que el día no podía ponerse mejor. Él pequeño iba caminante feliz de la vida por los amplios pasillos de su hogar, cuando de repente escuchó la fuerte voz de sus padres resonar por las paredes.

Esto no es lo que yo quería!-

-¿Eh?-

Le pareció reconocer la elevada voz de su querida madre. Por pura curiosidad se acercó al pasillo de donde vino la voz. Era sin duda una discusión, pues a cada paso que daba se alcanzaba a escuchar más fuerte la voz no solo de su madre, sino también la de su Padre.

-¡Esto es muy injusto, que piensas hacer, solo irrumpir ahí para que puedas hablar con él!-

-¡Ultimadamente, creo que yo sé cómo hablarle a mi hijo!-

-¡Pero para qué te molestas en intentar! ¡Él no te va a escuchar, solo te pelearas de seguro!-

-¡Oye lo que estás diciendo, que acaso no pudo intentar hablar con él, ¿o qué? Eso lo tengo prohibido también, mira no más!-

-¡Sí, y lo digo porque ya te he visto intentar hablar, eres un necio desesperado!-

-¡Desesperado de ¿Qué? Desesperado de ¿Qué? Dime, si yo lo único que quiero es hablar con él por el amor a las princesas, ni que fuera a no más buscar pleitos, también escucha lo que dices hembra!-

-No, yo. . –

-¡Pues como que no, uno solo te dices las cosas y tú te pones. .! –

-¡No! mira, yo solo te digo que seas respetuoso. . .-

-¡Mira, mira, Yo no te quería decir que le intentaría hablar!-

-¿Pues qué será lo que le tenías planeado decir o hacerle?. . .-

-¡Hay por favor! ¡¿De qué me crees capaz?!-

-¡Es que nunca escuchas!-

-¡Pues justamente por eso no te quería decir, tu tampoco me dejas intentar acercármele, te crees que mi hijo es de tu propia pertenencia, es mi hijo también!.-

-¡Es mi hijo de igual o ambas maneras!-

-¡También él es mío, él también es mi hijo yo soy su padre, y si no te quería decir nada, es porque tú crees que por que intente hacerle pensar las cosas y recapacitar sus ideas, yo en definitiva me convierto en el malo de por aquí!-

-¡Oh sí, con ese teatrito que hicieron la última vez que le quisiste hacer pensar las cosas!-

-¿Cuáles teatritos? Por favor Mina-

-¡Para ti, pero para los normales ese fue casi un maldito pleito!-

-¡Mira como cambias las cosas, pleitos hubiera sido si yo me hubiera atrevido a levantarle un casco, solo por discutir sobre sus ridículas ideas de vivir!-

-¡Pero si ahí estas, ahí estas, bien que lo pensaste y que querías regañarle y echarle encara su vida como si fuera un bandolero o algo peor!-

-¡Mira con que Tú lo estas comparando, y también mira como tus locas ideas, yo jamás le trataría como un criminal!-

-¡Pero casi, casi, si bien que te gusta juzgarle, nunca lo has dejado explicar!-

-¡Como si tú ahora estuvieras dispuesta a escuchar las buenas razones que yo tengo!-

-¿Cuáles?-

-¡Solo quiero que piense, que piense en la capital, que piense la vida que puede tener como noble, no tendría que preocuparse, no tendría jamás problemas y también si de una vez se casara, seria excelente!-

-¡Oh por favor, no lo has visto, el aún no está listo!-

-¡Si no fuera porque desperdicio su palabra en apoyar a esa tonta nueva ciudad y a apoyar a esos disque compañeros suyos!-

-¡Estás hablando de sus amigos, casi sus hermanos, y en la familia no se desperdicia la Palabra y mucho menos el honor de un pacto moral!-

-¡Pero ellos no son su verdadera familia, su verdadero hermano está aquí, nosotros sus padres estamos aquí, y aquí estaban sus mayores oportunidades!-

-¡Pero él quiere crear sus propias oportunidades, en Canterlot él quiere que nuestra Casa se expanda fuera del bosque!-

-¡Estaría más tranquilo si al menos supiera que no pone en riesgo su vida con esos cinco locos en aventuras e ideas insensatas, si por lo menos se mudara a lugares cuya prosperidad está garantizada no como esa Canterlot, si al menos su corazón fuera lo suficientemente maduro como para empezar a buscar el amor y si al menos considerara quedarse aquí, donde las oportunidades están a su disposición!-

-Pero ese le concierne a él, no a ti-

-¡Tampoco a ti!-

-Pero yo lo deje escoger, esa es la diferencia, querido-

-Yo también le di opciones, así que cuando sepa donde se metió esta vez, tal vez me digne a escuchar sus motivos-

-Oh pero de nuevo al tema. . –

-No, ya no pienso discutir contigo, no tengo el tiempo, ni las ganas-

G/F se alarmo un poco cuando los cosacos de su padre se escucharon cerca, así que rápidamente se escabullo de regreso al pasillo de donde vino, alejándose de sus padres lo más discretamente posible.

-AWW. . .discusiones-

Realmente fue una liviana discusión entre sus padres, pero aun así le parecía muy mal el cómo ambos llegasen a pelar por las razones de su hermano. Ya sabía que su hermano y sus papas tuvieron asuntos difíciles de atender (según lo poco que le explicaron) pero aun así él consideraba mal pelar entre familia, sobre todo si a todos les estaba hiendo bien, sus papas están bien, su hermano estaba bien por lo que pudo ver en su visita y él mismo estaba feliz por su hermano. . . pero aun así, él no entendía por completo porque ellos discutían tanto.

-adultos-

Como fuera que fuera, estaba claro que no era su asunto, así que lo mejor era volver a los asuntos que le correspondiesen en verdad a él.

.

En el museo, Viola en ese momento salía por la puerta de la letrina para damas, se arregló un poco la falda larga que traía y entonces se decidió por regresar al recibidor, pero antes de poder dar un paso, Picartzio se apareció y la cacho al instante.

-¡Viola, al fin, te estaba buscando desesperadamente!-

-¿Eh?-

-Ven te necesito-

-¿E?-

-Sígueme ya quieres-

Él la tomo del casco y entonces se la llevó consigo de regreso a la exhibición de sus pinturas. Claro que ella no podía evitarse preguntar ¿Por qué? repentinamente la estaba buscando y ¿Por qué? Le estaba jalando del casco de esa manera mal educadamente.

-Señor Picartzio, ¿Qué cree que hace?-

-Necesito una explicación-

-¿Explicación?-

-Exacto-

-¿De qué cosa?-

-Sobre- entonces frenó y después le señalo la pintura de Do -¡Eso!-

Viola fijo curiosa su atención sobre el cuadro del que hablaba Picartzio, la extensa llanura en colores naranjas/cafés, los cerros variados en el fondo, el cielo azulado y el igualmente detallado cañón, cuyo fin parecía dar a alguna parte del horizonte del desierto.

-¿Eso?-

-Sí, eso-

-¿Pero qué tiene de malo señor Picartzio?-

-Es que eso. . .- casi habré la boca, pero la cerró -eso. . . no. . . ¡Debería estar allí!-

-¿Eh?-

-¿De dónde la sacaste Viola?-

-Del despacho del señor Do, pero no le entiendo señor Picartzio, ¿esa no fue la pintura por la cual mi jefe le acepto la exhibición-

-Ah. . . Sí, pero. . . ¡Yo no la quiero ahí Viola!-

-¿Pero por qué?-

-Porque. . . Esa no debería ocupar ese. . Espacio, si por eso mismo señorita Viola-

-¿Qué?-

-Es que. . . es que otra de mis pinturas debería estar en ese lugar, No está, esta pintura es un obsequio personal mío para Do-

-así que. . . por eso, ¿no debería mostrarla?-

-Ah, no, tal vez-

-Pero el problema seria. . .-

Ahí Picartzio no pudo más, tenía que arreglar el asunto de una buena vez.

-AP, AP, AP, AP, AAP, Déjame detenerte ahí Viola-

Ella evito comentar más, realmente le había confundido la actitud del unicornio pintor.

-Esa pintura es de Do, me la pidió personal, pero, se supone que. . .-

-se supone ¿Qué?-

-Se supone que. . . ese espacio, Yo lo quería para una de mis mejores pinturas Viola, y no está allí, ¿Qué fue lo que paso? Creí que ya había designado el orden de los cuadros el día que vine a dejar mis cuadros Viola, pero resulta que no, entonces ¿dónde está mi otro cuadro? ¿Dónde?-

-Ah. . . ¿Otro cuadro?-

-SI, mi otro cuadro Viola, el que reserve para ese lugar-

-Ah yo no sé de cual cuadro me está hablando señor Picartzio-

-¿Pero cómo qué no viola? ¿Cómo qué no?-

-Pero es que la verdad, No se dé cual cuadro me está hablando usted señor-

-AWW. . . Mira, Viola, solo quiero exhibir mi trabajo, el que yo quiero que vean todos y eso no lo quiero allí colgando-

-Ah, creo que entiendo, pero no hay nada que yo pueda hacer-

-Viola, Viola, Viola, escucha esto, lo quitas ahora, o lo quitas ahora mismo, yo mientras tanto indagare sino se te extravió mi pintura con el grupo de entrega ese con el que tuviste problemas el otro día ¿sí?-

-Pero señor es que. . .-

-¡Viola!. . . . por favor, no quisiere que tener que quejarme con Do a su regreso de tu. . . Capacidad para manejar las cosas por aquí, así que por favor, yo me encargo, y tal vez así las cosas salgan bien-

-Ah. . . .- la poni se quedó sin palabras por unos cuantos segundos, no pudo creer lo que acababa de escuchar -Está bien, señor, está bien-

Y con esas palabras la poni se dirigió a donde la pintura. Solo unos pocos ponis vieron a la poni terrestre estirarse para empezar a mover la pintura con cuidado de su lugar, mientras que varios otros le saludaron a Picartzio en su ida a la salida. Su despliegue improvisado de, Presunción, sirvió realmente para convencer a la poni asistente de su buen amigo Do. Pero aun así, esa charada le causo un efecto de, cierto fastidio a su persona, y eso se debía a que él realmente no era así con cualquier poni, algo presumido con su arte quizá, pero nunca al grado de ser un tirano. Al estar lejos de la exhibición, Picartzio se echó sobre un muro y se acarició la sien.

-AWWW. . . .Do, lo que hago por ti. . . AAAAWWWWWH. . . .UUFF. . . Bien-

Sin más se fue en dirección a la entrada principal, ahora tenía que ir a su tienda y elegir alguna pintura para exhibir en el museo. Pero mientras él se alejaba, por su espalda alguien lo vio todo. La misma Rain Bash lo vio todo, desde el escándalo que su amigo hizo, hasta la repentina muestra de arrepentimiento durante su partida.

-¿Picartzio?-

.

Ya para el crepúsculo del día, todo mundo empezaba a dirigirse a sus respectivos hogares para descansar en la noche como les era de costumbre. En la capital de la nación, justamente el pequeño GreyFlash se encontraba en su habitación cepillándose los dientes. Veía su reflejo en el espejo principal de su habitación, mientras pasaba por su boca la varilla de madera con cerdas bocales, en lo que de repente, ciertas voces quejumbrosas se alcanzaron a escuchar por su ventana. Él se interrogo un poco pues se le hacían muy familiares esas voces. Decidido investigar, el pequeño se aproximó a su balcón, abrió las ventanas y atravesó el umbral.

-No entiendo ¿por qué? cambiaste de turno con esa tipa, amiga-

-oye eso era lo mínimo, ya que tu no quisiste ayudarle, sabes-

-OH, bueno, yo solo te advierto, la noche no es nada fácil Dini, sabes porque, por la princesa, esa Luna no nos la deja fácil, mucho menos los últimos meses-

-exageras-

-No exagero-

-Ella no es nada difícil, es muy dulce por lo que todo el mundo sabe-

-JA, bueno. . . ya no lo es-

El pequeño solo se adentró a su habitación, cerró las puertas y miro confuso a lanada. Pensando algo importante, pensando algo intrigante. Pensaba que. . . Esa hembra debería pensar dos veces lo que decía, pues solo se veía como una tonta.

-Uh, hembras-

.

El museo estaba a punto de cerrar sus puertas, solo unos pocos visitantes seguían adentro del edificio, mientras que afuera había una gran conmoción giraba alrededor de nada menos que Picartzio el pintor. Ponis le rodeaban haciendo preguntas y dando sus más sinceras felicitaciones. Pero a las puertas del museo, había una hembra que solo veía a la multitud y al pintor con interrogativa. Viola jamás había visto con ojos dudosos al unicornio pintor, pero bueno, tal vez solo estaba exagerando, tal vez el día en verdad era muy importante para el señor Picartzio y por eso actuó inmaduro. . . O tal vez.

-¡Oye Viola!. . . jovenzuela, por aquí-

-¿Qué?- ella se giró y se encontró con la señora Rain -Oh, es usted señorita-

-Oye chica, llámame Rain amiga, no hay necesidad de tanta formalidad-

-Oh yo, yo. . .está bien señorita. . Digo Rain-

-JEJE, veo que no estas acostumbrada a tanta informalidad-

-No es eso, es solo que. . . no creí. . . que usted me considerara, una amiga-

-Oh vamos, eres amiga de mis amigos, eso te hace mi amiga-

-Oh bueno, el señor Do es mi jefe más bien y. . .-

-Oye chica, yo no hablaba del señor Do-

-¿Ah no?-

-No-

-¿Entonces habla del señor Picartzio?-

-No-

-Tampoco, ¿entonces usted habla de su esposo?-

La Pegaso enyesada acortó la distancia y entonces acerco su casco sano a la cabellera de la poni terrestre. Viola miro nerviosa a la Pegaso, pero antes de poder decir algo, Rain le saco un broche de plata, un broche con el adornado de un mini escudo muy hermoso.

-Un estilo interesante, me recuerda a un joven amigo mío y de Aerial-

-¡Oh, yo, bueno, es que, este. . .yo, no se dé. . . que habla yo, tengo esto desde. . . bueno, no es nada en especial, solo una pequeñez, Si, solo un suvenir que compre el otro día!. . . En el mercado, del, otro día-

-¡Oye, oye tranquila amiga, tranquila!-

-Ah, bueno es que yo solo. . .-

-No te alteres, solo me pareció lindo este broche, no sé porque te alteras- en realidad si tenía una idea -Tranquila-

-Oh, JEJEJEJEJEJEJE. . . si tiene razón-

-Como sea, me encantaría ir contigo al mercado un día de estos, que tal pasado mañana-

-Oh en serio-

-Sí, me gustaría pasar el tiempo con alguien, además, el caminar será buen ejercicio para sanar a estos dos- indico a sus dos alas enyesadas -además, eres amiga-

Viola realmente se puso un tanto roja de la cara al escuchar esas palabras.

-Está bien señorita. . .Digo, Rain-

-Muy bien, ahora. . .-

En esos momentos, resonó una gran alabanza por parte de la gran multitud que seguía rodeando al unicornio pintor. Al parecer Picartzio ya se iba a retirar del lugar, pero no sin antes una despedida de todos los ponis a su alrededor. El escandalo llamó la atención de las ponis, ellas desde la entrada solo vieron como la gran multitud se retiraba junto con Picartzio y dejaban atrás el museo.

-Valla, sí que causo mucho revuelo ese Picartzio hoy, ¿no te parece?-

-Bueno, el señor Picartzio se lo tiene merecido, su trabajo es bueno-

-Sí, pero. . . ¿Qué fue todo el escándalo que pasó a medio día?-

-Creo que fue la tensión de tanto poni a su alrededor y nada más-

-bueno eso lo explica, está bien, creo que ya debería irme- entonces ella empezó a cojear –recuerda pasado mañana, e n el mercado, a medio día ¿está bien?-

-Espera, ¿no quieres que te acompañe?-

-No es necesario, esperare a mi madre, traerá una carrosa para llevarme-

-Oh, de acuerdo, cuídate-

-Nos veremos Viola, cuídate mucho tú también-

-Sí, hasta luego Rain, cuídate esas alas-

-Oh, y si Picartzio te vuelve a fastidiar, solo avísame, yo lo aplicare de ser necesario-

-JEJEJE. . . descuida, no creo que estuviera en verdad enojado con migo. . .-

Ambas se despidieron con los cascos y entonces se dirigieron a sus respectivos caminos.

-pero, creo saber porque señorita Rain, creo saber porque-

Y las puertas del Museo oficialmente cerraron.

.

La noche cayo en todo el mundo, y la oscuridad casi se apodero de casi todo. Como luciérnagas gas en la oscuridad, docenas de antorchas peregrinaban por la oscuridad del desierto. Eran toda la tribu de los Búfalos quienes alumbraban en la oscuridad y el frio. A la cabeza de todos el jefe Clack. Quien decidió frenar a todos los suyos. La tribu se fue deteniendo hasta que todos se quedaron quietos y a la vez maravillados. El Jefe se les adelanto a todos y entonces, los volteo a ver de frente.

-Mi pueblo. . .nosotros, ya. . . ¡LLEGAMOS!-

Eso fue la confirmación mejor recibida, las caras de todos mostraron una buena chispa de alegría, alivio, orgullo, entre muchas otras más. Frente a todos ellos, el pies de la Peña del Sudeste, su área segura y de protección. Su arduo camino había terminado, al fin. Todos empezaron a festejar con gritos de alegría y gozo. El buen ambiente se sentía por todas partes, todos menos uno, todos, menos el mismo Jefe. Él solo los veía alegres, pero no se contagiaba de la dicha, solo miraba y un sentimiento de pesar se empezaba a formar en su interior con cada brinco de felicidad y risa de harmonía, solo aumentaba el pesar.

-awww. . . que los espíritus nos acompañen-

-¿Clack?-

-¿eh? Oh, Korn eres tú-

-¿Qué sucede amigo? Creí que esto le aria feliz, oh al menos sonreír-

-Si bueno. . .AAWWW. . .Oye, ¿puedes hablar un poco?-

-Oh, bueno, pero. . –

-Bueno si, levanta tu hogar y pasa un rato con tu familia, yo. . .-

-Bueno yo, si quieres-

-No, ve, yo aguardare-

-Esta. . . bien-

Desconfiado un poco, Korn se dio la media vuelta, volteo un par de veces para atrás buscando la mirada de su buen amigo y líder, pero sin más, se retiró donde su familia le aguardaba. Dejando a Clack solo con sus pensamientos y dudas. Cerro los ojos tratando de meditar, de meditar, pero eso, se convirtió en un recuerdo.

FLASHBACK. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

-Si, soy yo jefe-

De frente al gran líder de los bisontes, se encontraba el reflejo oscuro de un bisontes cornudo. De ojos verdes y de visible pelaje ondulante como el viento.

-Cielos, me sorprende que tengas valor, venir y. . .- guardo sus palabras por unos instantes

-¿Si?-

-Te. . . ocultas aun-

-Ah. . . bueno, no hay tiempo Clack, lo pasado, pasado, como dicen los ponis-

-JEJEJEJE. . .- otra vez guardo silencio por unos instantes -Ponis, ¿Qué de los ponis?-

-Recuerdas nuestra vieja conversación, esta bien Jefe, eso está muy bien-

-Si, por que la otra vez, me hiciste cumplir demasiado la otra vez que los ponis. . .-

-Nuestra información, las advertencias de nuestros antiguos. . . o como ellos le dicen, "Pinturas rupestres" no tiene nada que ver ahora- cerro los ojos de manera, forcada, pero en su forma no era notable –Pero. . .-

-Más ponis, ¿verdad?-

-Nosotros, tenemos que hablar-

FLASHBACK FIN. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Sus ojos volvieron a abrirse, los festejos le interrumpieron la concentración y entonces de nuevo la pesadez regreso a su conciencia.

-Que, la n. . . – guardo silencia repentino y entonces corrigió –Que los espíritus nos protejan-

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . (puesta de escena oscura repentina y épicamente)

Fin del capítulo.