Buenos días, tardes y noches estimados seguidores. Maldad está de regreso con la actualización de la semana. ReaperJamm, gracias por tu apoyo continuo. Espero que este capitulo esté dentro de lo que esperas. Y tambien mi gratitud para 3qPKL por su comentario. No entendí ni pollo lo que decía, y sospecho al 99% de que es un insulto a mi persona, pero agradezco la molestia y su tiempo dedicado a la lectura de este trabajo.

Una pequeña mala noticia, Por las siguientes dos semanas, no habrá actualización para esta historia. Esto, porque como fiel seguidor de Konosuba, ya estoy al corriente con las actualizaciones en español del volumen 14 de la historia principal estando de momento en el capítulo 2. Pequeño spoiler. Hay un poco de (inserte meme de Joey Wheeler de sukulencia) para el ship KazumaXMegumin. Hace mucho que he oído quejas de Kazuma siendo princesa. Hasta ahora, no ve en que sentido. Así que, para tener más con que trabajar, esperare a que terminen de subir los últimos 3 capítulos del volumen, reflexionare, y le daré los ajustes necesarios para los siguientes capítulos del fic. Lamentando que sea un inconveniente para ustedes, me asegurare de que lo valga. Igual, ante cualquier cambio o demás, está mi página de Facebook Industrias Maldad para los anuncios.

Sin nada más que decir, que disfruten la lectura. Espero que la disfruten, y nos vemos en la siguiente actualización.


¡Una cadena para esta negligente demoledora!

-¿…Qué nombre le pondrán? – Pregunta Aqua, mientras terminaba de regar los cultivos de repollo.

Ya había pasado el primer día de espera para conseguir la pócima, y el tema de la posibilidad de que llegara un bebé a esa mansión fue asentado en la mente de todos. Pero, como Aqua era Aqua, constantemente hacía preguntas, como si ya daba por hecho de que la prueba daría positivo.

-Que no estamos seguros. – Reafirma Kazuma, viendo como Chomusuke jugaba con el emperador Zel en su casita.

-No seas amargado, y responde. – Insiste Aqua, volteando a ver a Megumin que araba un poco la tierra.

-Mi madre me dio su idea de cómo llamaría a mi primer hijo… - Kazuma le dedico una mirada que decía "¿En serio?" con claridad. –…No preguntes. Pero, yo preferiría que se llamara Ryuwaku si es chico. O Widodori si es niña.

-¡¿A caso crees que permitiré que mi carne y sangre tenga tan horribles nombres?! – Refuta al instante Kazuma, horrorizado de lo que escucho.

-Obviamente, mi descendencia serán poderosos archimagos de los demonios carmesí. Y por lo tanto, portaran nombres maravillosos. Dignos de héroes de leyenda… Aunque, ahora no esté embarazada. – Contesta con orgullo, ignorando la opinión de Kazuma.

-Pero, ¿Qué pasa si salen como este nini pervertido sin talento alguno? – Propone curiosa Aqua.

-¡Fíjate bien lo que dices, diosa de la resaca…! ¡¿Y tú por qué estás tan apagada de pronto?! – Recrimina el aludido NiNi al final a Megumin, quien de pronto se había envuelto por un sombrío ambiente.

-¿Mis futuros hijos podrían ser como Kazuma? No lo había pensado, hasta ahora… - Murmura con horror la archimaga, removiendo la tierra con menos energía que antes.

-¡O-oye! ¡No olvides que he vencido a muchos generales del rey demonio, y mi suerte casi lleva a la ruina a Elroad con los casinos! ¡Mis genes no son tan malos! – Recuerda en alto Kazuma, muy asustado. Tenía intenciones de progresar oficialmente en su relación con Megumin, y le asustó que encontrara un buen motivo para matar cualquier posibilidad. Y mientras rogaba que sus palabras hicieran recapacitar a la maga, Darkness sale de la mansión, viendo a las chicas, trabajando en su huerto, con frustración.

-¿Siguen trabajando con su cultivo? – La hija de los Dustiness seguía sin aprobar que sus amigas tuvieran tan peligrosos vegetales en medio de la ciudad. Pero, hace mucho que vio que era una pérdida de tiempo discutir con ellas.

-¡Estos pequeños crecerán para ser fuertes y sabrosos! Ya nos agradecerás que los hayamos cultivado. – Afirma Aqua muy segura. Es entonces que una de las coles, aun atada a la tierra por las raíces, se abalanza hacia su nariz dándole un fuerte golpe. - ¡DUELE! ¡DUELE!

-¡Ya son más fuertes que la semana pasada! – Exclama emocionada Megumin, viendo que incluso dejó una marca en la nariz de la arcipreste. – Esto me anima mucho. ¡Oye, Darkness! Deja que me cambie, y acompáñame a hacer mi hechizo.

-¿Te sientes mejor? – Pregunta preocupada la rubia, mientras la llorosa Aqua se curaba con un conjuro.

-Tuve un poco de nauseas en la mañana. Pero ya volví a tomar la medicina. No tendré problemas por el resto de la tarde. – Afirma segura, limpiándose las rodillas de la tierra, y caminando de regreso hacia la mansión. Cuando pasó a lado de Kazuma, éste la detiene, sujetándola del hombro. – Oye. ¿Por qué me detienes? – Pregunta con una voz seria al aventurero.

-Dijiste que irías a hacer tu hechizo diario. ¿Eso no te deja sin mana? – Cuestiona en tono semejante Kazuma.

-Tú lo sabes perfectamente. Entonces, ¿por qué me retienes? – Vuelve preguntar la otra.

-No sé mucho sobre cómo es el embarazo para las magas. Pero, ¿Qué te quedes sin maná repetidamente, no le hará daño al bebé que posiblemente esperamos? – Supone en voz alta el aventurero, lo que causa que la mirada de Megumin se ensombrezca más.

-Ahora que recuerdo, una vez leí que realizar hechizos hasta el cansancio no solo afectan a la vitalidad de una maga en cinta. También podrían causar ciertos problemas al bebé a largo… - Empezaba a comentar Darkness, memorizando algo que leyó durante sus clases de niña. Pero, se calla cuando Megumin le chita con fuerza. El silencio estuvo presente entre todos. Incluso los vegetales aun germinantes estuvieron tranquilos. De pronto, con un movimiento brusco Megumin logra soltarse del agarre de Kazuma, y busca entrar a la mansión. Pero éste rápido se va por ella, y la retiene por la espalda.

-¡TU YA LO SABÍAS, MADRE IRRESPONSABLE! ¡¿QUE TAN POCO TE PREOCUPA MI PROGENIE COMO PARA QUE LO ARRIESGUES SOLO PARA VOLAR ALGO EN PEDAZOS?! – Reclama furioso el castaño, buscando con todas sus fuerzas lograr someter a una pequeña chica que era más fuerte que él: por nivel y estadísticas.

-¡Aunque estuviera embarazada, mi familia tiene un estilo espartano de crianza! ¡¿Por qué no empezaría a volver a MI hijo alguien fuerte desde mi vientre?! ¡Pero, como no estoy embarazada, no hay problema de realice mi explosión diaria! ¡Así que suéltame! – Repele Megumin, apenas logrando arrastrar un poco al su compañero. Pero este adquiere un mejor agarre y postura que la frena.

-¡Claro! ¡Ahora no estas embarazada! ¡¿Y qué me dices de esta mañana, que convenciste a Aqua de darte el último flan porque "mi bebé tiene antojo de flan este día"?! ¡¿Qué hay con eso?! ¡No usaras tu magia, hasta confirmar de que no estas embarazada!

-¡Sabes perfectamente que si no uso mi hechizo una vez al día, moriré! ¡¿En serio crees poder vivir el resto de tu vida sabiendo que mataras a la futura madre de tú…?! ¡¿QUE DEMONIOS ESTAS HACIENDO?! – Exclama con horror Megumin, viendo como sentía que parte de su energía se iba por las repentinamente brillantes manos de Kazuma.

-¡JA, JA, JA, JA, JA! ¡No podrás usar tu magia si no tienes todo tu maná! ¡Así no podrás hacer una estupidez sin que me dé cuenta! ¡JA, JA, JA, JA, JA, JA…! – Con una risa más tenebrosa que la de un villano, Kazuma se carcajea, percibiendo la desesperación de la archimaga. Luego de un tiempo, detiene el uso de su Toque drenador, y libera a Megumin. Esta, con una mirada perdida, se deja caer con suavidad en el suelo.

-Monstruo… tú mismo escuchaste que perder todo mi maná le haría daño a nuestro hijo… ¿Cómo te atreviste…? – Con una voz rota y mirada llorosa, Megumin gime dolida. Dada esa apariencia, tanto Aqua como Darkness miran impactadas a Kazuma. Una mirada que mostraba que empezaban a creer que para salvar al mundo debían matarlo a él, y no al Rey demonio.

-¡O-oye! ¡Tú maná es demasiado grande como para que te saque siquiera la mitad, sin dárselo a alguien más! Con solo un poco, ya no puedes hacer tu hechizo. Es mucho mejor que dejar que sueltes todo de una vez. ¡¿Y qué es eso de "nuestro hijo"?! ¡No solo abusas de tus privilegios injustos de mujer! ¡Ahora empiezas a jugar con los de una embarazada, cuando afirmas estar segura de que no lo estas! ¡Solo te molesta que no te deje usar tu hechizo explosivo! ¡Pero lo tendrás prohibido hasta que esto pase! – Reclama en alto. Tanto para dejarlo claro a Megumin, como para que las otras dejaran de despreciarlo con la mirada.

La pelinegra corta su acto dramático de golpe. Se incorpora. Y con gruñidos furiosos marcha para entrar a la mansión. Esta vez, para no ver a Kazuma. Y aunque éste seguía sintiendo las miradas prejuiciosas de sus compañeras, suspira más que nada frustrado por ganarse el rencor de su aun no novia.

-Ahora que Kazuma lo dice, ¿Qué pasara si Megumin en verdad está embarazada? – Pregunta de pronto Darkness, oyéndose preocupada. Kazuma y Aqua voltean a verla, confundidos. – Entiendo que no vayamos de misión por ahora, son solo dos días más. Pero, ¿en serio estaríamos bien si no contáramos con Megumin por nueve meses?

Una nueva preocupación, una que no habían considerado, invade la mente del aventurero. Una cosa era como afectaba al equipo una integrante embarazada en el aspecto social. Otra, quizás un poco más preocupante, era como dañaría la falta de esta por lo mismo. Había quedado claro que usar el hechizo más desgastante de todos sería riesgoso en caso de que su compañera en verdad estuviera esperando un bebé. A eso sumándole que con el progreso de la gestación, tanto la condición de la posible madre como de su hijo sería cada vez más delicada, como para que pudiera seguir acompañándolos a la misiones mientras durara el embarazo.

El principal sustento de los aventureros eran las misiones. Pero, gracias a las recompensas por los generales vencidos, sus negocios con Vanir y otras inversiones que empezaba a realizar, Kazuma no tenía preocupación alguna por el dinero. Así que en ese aspecto no tenía por qué temer. La cuestión era la pésima suerte del grupo que era arrastrado a las más peligrosas situaciones. Aun si intentaran aislarse en su mansión, no tardaría en aparecer alguna amenaza que los forzara a intervenir. Kazuma ya comprobó algunas ocasiones lo que era cuando faltara alguna de ellas. El equipo, a pesar de sus contras y defectos, sorprendentemente estaba justamente equilibrado para los pesos pesados y enemigos rotos que requerían una defensa impenetrable, un poder destructivo, intervención divina en el sentido literal, y una mente inescrupulosa que aprovechara todo eso. Así que no contar con la artillería principal por tanto tiempo…

-No sabemos si Megumin está embarazada, para empezar. No nos preocupemos por eso. – Sentencia con voz distante, también caminando para volver a su casa. Darkness se abrazaba a sí misma, pensativa. Mientras que Aqua, no tomando tanta importancia a un asunto serio, vuelve a su labor de agricultora.

"No nos preocupemos por eso". Kazuma fue quien lo dijo. Y precisamente es él quien empezaba a recrear diferentes escenarios de cómo podrían solucionar tal posibilidad. Pero a pesar de las muchas soluciones que se planteaba, su mente no hacía más que preocuparse por lo que pudiera ocurrir, y si en verdad todos podrían afrontar tan repentino cambio.