¿NOS CONOCIMOS ANTES?

CONTESTO REVIEWS EN PROXIMO CAPITULO. PERO GRACIAS.

CAPITULO 7

"¿Y ustedes no saben donde esta? Pregunto Barbosa con un tono de voz molesto.

"¿Cómo puedo saber?" Gibbs se encogió de hombros. "Lo vi hace rato. Cuando lo deje contigo."

Barbosa entrecerró los ojos. Y se tumbo en una silla.

"Tal vez se perdió" propuso tímidamente Ragetti, recibió una mirada impaciente de todos los presentes en el Perla Negra.

"Tendría algo importante que hacer" señalo Gibbs, tomando un vaso con ron.

"Algo importante" se movió Barbosa en su asiento.

"O podría haber tenido un accidente… "continuo Ragetti siguiendo la línea de sus pensamientos, su ojo fijo en el piso.

"Estoy seguro de que volverá pronto" concordó Gibbs, echando una mirada alrededor.

… "Podría haber sido atropellado por un caballo y paso…" Ragetti había olvidado que al parecer nadie estaba prestándole atención a lo que estaba diciendo.

"Creo que es hora de comer, estoy hambriento" dijo Pintel arrugando la frente.

"Aye, estoy con eso" concordó Gibbs.

", y entonces el pudo haber perdido la memoria y ¡ahora no sabe como volver al Perla!..." Ragetti llegando a esa conclusión en un tono de voz solemne, viendo bastante sorprendido como Barbosa sacaba su pistola y lo apuntaba directamente a él.

"Deja de decir tonterías o me veré obligado a dejarte sin tu otro ojo" dijo Barbosa en un tono extrañamente calmado.

"Él lo entendió" dijo Pintel con una sonrisa artificial.

"Bien" murmuro Barbosa bajando su pistola.


Elizabeth. La palabra era extraña. Pero al parecer, era su nombre. No obstante, carecía de sentido. Era solo una palabra y ni siquiera una bella o interesante. Carecía de significado. No había nada en ella, no había nada detrás de ella, nada des… no hay un antes. Eso es lo que él había dicho, antes de irse. Había dicho que regresaría en una hora, que tenia que hacer algo… ella no protesto, aunque no sabia porque él no había regresado. Era bastante tarde. Era casi de noche. ¿Pasaría la noche entera en este cuarto con ella?

Sin embargo se encontró esperándolo. Lo esperaba con impaciencia. Era, de cierto modo, la única parte del mundo que conocía. La única persona que recordaba…

Elizabeth presiono su cara contra la almohada y de pronto irrumpió en llanto. ¿Cómo era posible que no recordara nada? Cualquier cosa, ¡incluso su nombre no significaba nada! Como si no fuera su nombre… pero era su nombre. Él le había dicho que era su nombre, así que tenia que ser cierto…

Estaba temblando, sin tragarse de nuevo las lágrimas, sintiéndose mas sola, de manera vacía, irreal. ¿Dónde vivía? ¿Tenia familia? ¿Alguien la esperaba? ¿La buscarían? ¿Se preocuparían?

¿Y quien es ella? ¿Quién fue ella? Elizabeth. ¿Qué significaba ser Elizabeth? ¿Era bueno o malo ser Elizabeth?

Estaba asustada, no recordaba nada. Tenía miedo de no tener recuerdos. Era como si no existiera.

Las lágrimas bajaban por sus mejillas, hasta la almohada. Miro por la ventana. El cielo estaba negro, sin estrellas como su memoria. Tembló cuando un triste pensamiento cruzo por su cabeza.

¿Y si no había nada que valiera la pena recordar?


"Buenas noches, gente" dijo Jack en un tono cada vez mas casual, caminando con gracia hacia la mesa.

Todo el mundo lo vio y de pronto el lugar se volvió muy silencioso y tranquilo. Barbosa empujo su plato y se puso de pie.

"Me gustaría saber ¿a quien debemos agradecer por tu aparición?" se mofo Barbosa.

Jack camino hasta donde estaba el ron, tomo una botella, la examino de cerca, la aparto y tomo otra diferente.

"¿Qué fue eso, compañeros?" pregunto refiriéndose a Barbosa y al resto de la tripulación.

Barbosa entre cerro los ojos. "¿No te olvidas de algo?" Pregunto enojado.

Gibbs levanto una ceja, estaba preparado. Esperando cualquier mirada de Jack, ahora podían entenderse con una sola mirada.

Jack guardo silencio pareciendo pensativo. "No" anuncio felizmente, después de un tiempo y abriendo una botella de ron.

"Yo creo que si" gruño Barbosa, finalmente perdiendo la paciencia. "¿Dónde has estado? ¿Piensas que puedo esperarte por siempre? ¿Me tomas por tonto? Tienes muy mala memoria entonces, porque como tu puedes recordar yo no soy ese tipo de persona." Se detuvo a mitad de la oración. "¿Qué es lo que están haciendo ahora?"

Jack miro alrededor de la habitación pacientemente, entonces se giro hacia Barbosa y le dio la botella de ron que había estado bebiendo.

"Quisiera quedarme a que termines, pero tengo algo que hacer aun, pero tengo toda la intención de regresar pronto... O más tarde que eso. Pero regresare, no obstante." Y con esto (comida y dos botellas de ron) Jack se retiro del lugar.

Gibbs estaba mas divertido por la mirada de Barbosa que por el comportamiento de Jack. Los miembros de la tripulación se veían unos a otros confundidos.

"Es bueno que no halla tenido ningún accidente" observo Ragetti para romper el silencio.

"Deja de decir tonterías" le grito ostentosamente Pintel. "¿correcto?" añadió tímidamente dándole una mirada a Barbosa.


Jack llamo a la puerta, pero no recibió respuesta. Llamo de nuevo y abrió la puerta y poco a poco entro.

La habitación estaba casi en penumbras, excepto por la tenue luz emitida por un pequeña lámpara sobre la mesa. Elizabeth dormía.

Jack puso la comida que había traído en un cajón y camino hacia la cama sigilosamente. Cuando estuvo más cerca pudo darse cuenta del rastro de lágrimas en el rostro de Elizabeth. Se sentó en el borde de la cama y la miró con ternura.

Debió de haberle dicho, ella había estado llorando porque él no le había dicho. Le diría mañana… se lo dirá mañana. Si, sin duda. De hecho, si por algún motivo despertara en este momento, él le diría todo de inmediato.

Acariciaba su pelo suavemente, pensando exactamente la razón por la cual estaba haciendo esto… ¿Por qué le acariciaba el cabello?... ¿Por qué no le dijo la verdad? … ¿Qué es lo que quería lograr con todo esto? Ahora ya no tenia sentido. Casi lamentaba no habérselo dicho.

"Estas aquí" dijo Elizabeth vagamente. Una vez más sorprendido por lo repentino de su despertar. Y por la familiaridad en la que le hablaba.

"Lo siento no quise despertarte, vuelve a dormir." Dijo Jack confundido.

Dile.

Elizabeth se apoyo en sus codos para ayudarse a sentarse en la cama.

"¿Te vas a quedar aquí sentado toda la noche?" pregunto con recelo.

Dile ahora.

"Si tienes razón." Dijo de repente, sorprendido por una idea. "Debería irme. Lo siento. Voy a venir mañana."

No puedo decirle ahora, porque ya me voy, pensó para si mismo injustificadamente. Casi con impaciencia se puso de pie.

Casi había llegado a la puerta cuando la escucho llamándolo.

"Jack"

La miro temerosamente. Sus ojos iluminaron el cuarto oscuro. Él no estaba seguro si había o no lágrimas en los ojos de ella que los iluminaban, o más bien era una especie de emoción, de alarma, tal vez, o de algo más. Lo miraba exhausta. Debía de estar cansada de tanto llorar. Se sintió terriblemente culpable de nuevo y sabía que tenía que decirle. Sabía exactamente lo que tenia que decirle. Las palabras se formaron a si mismas en su mente, tan claramente que podía escucharlas en sus oídos. Las sentía tan real, materializándose, saliendo de su mente inevitablemente. Abrió su boca para hablar, solo para descubrir que las palabras se habían ido.

"¿Si Elizabeth?" logro decir después de un tiempo, aunque siendo sinceros era lo único que era capaz de decir en ese momento.

"No te vayas" dijo calladamente, casi en un susurro.

Jack automáticamente regreso al lugar donde había estado sentado antes y la miro en silencio. Sin una sola palabra, ni una sonrisa, ella se alejo de él, apoyo la cabeza sobre la almohada y cerro los ojos. Quedándose dormida en segundos.

Tiene poco sentido decírselo ahora. Creo.

CONTINUARA...