La historia va tomando forma. Muchisimas gracias por vuestros reviews, espero que os guste este capítulo.
Disclaimer: Fairy Tail no me pertenece, es propiedad de Hiro Mashima.
Capítulo 6- Decisiones rápidas.
El verano estaba al caer y todos en el instituto lo deseaban con ansias. Algunos se habían tomado demasiado a la ligera el curso y llenaban la biblioteca al completo para estudiar para los exámenes finales, de modo que aquella era una mala temporada para Lucy si tenemos en cuenta que no podía usar el ordenador.
-Aah, qué calor.- Dijo Levy, quién estaba tumbada en el patio, bajo el refugio de la sombra del edificio.- Que termine este calvario y llegue definitivamente el puro verano.
-¿Habéis enviado las inscripciones para cursar el bachillerato?- Erza se encontraba perfectamente sentada, observando a sus compañeras. Levy asintió y le contó que estaba decidida por las puras letras, y al mirar a Lucy tuvo que esperar para la respuesta.
-Creo... creo que no voy a hacer el bachillerato en este instituto.- Sonrió forzadamente. Lo cierto es que hacía unos días que se había decidido a ir a estudiar en una prestigiosa academia cerca de la mansión de su padre, y de ese modo alejarse de la soledad que sentía en Magnolia.- Aunque no lo tengo tampoco demasiado claro.- Tampoco era falso. Le era difícil decidirse, porque sin duda alguna no se consideraba demasiado aventurera en esos asuntos.
Ambas chicas, Levy y Erza, se habían sorprendido ante aquella respuesta. La risueña y feliciana Lucy Heartphilia, aquella que siempre se encontraba con sus amigas disfrutando de tiempo libre en aquella ciudad tan agradable... ¿se marcharía? ¿Por qué?
-Sería más cómodo poder estar en la mansión Heartphilia en vez de tener que pasar el mes con la pensión que me pasa mi padre.- Dijo, aunque notándose su falta de convicción y de ganas.- Además, tengo la nota para poder acceder a la academia.
-Lucy...- Levy aún no tenía tan claro que el asunto entre ella y sus vecinos se hubiera solucinado con su reconciliación con Gajeel.
...
-Todo el mundo se va con su pareja, qué molesto.- Gruñó Natsu al ver cómo Gajeel se quedaba en la entrada del instituto esperando a Levy.- ¡Ale, qué disfrutes!
-¡Cállate imbécil!- A poco estuvo el pelinegro de darle un buen golpe, de eso no había ninguna duda, pero se contuvo para tranquilizarse.
Se marchó a paso relajado hasta su casa, pensando en varias trivialidades que realmente no venían a cuento, cuando vió cómo más adelante se encontraban Lucy y Erza. Según parecía, la segunda se quedaria en casa de la primera aquella noche. Alcanzó sólo a escuchar un fragmento de su conversación antes de que cerraran la puerta de casa de la rubia.
Lucy... ¿se marcharía?
Se dejó caer en su sofá, con una extraña sensación de irrealidad que lo inihibia notablemente. No entendía qué era lo que le pasaba por la cabeza, pero tenía una vaga idea. Para salir de dudas, llamó a su amigo Happy, con el cual no hablaba desde hacía un tiempo.
-¡Ai Sir! ¿Qué ocurre?
-¿Tiene que sucederme algo para que quiera llamar a mi preciado amigo?- Sonreía.
-Natsu...
-Voy a contártelo todo pero con la condición de que me escuches hasta el final.
...
Erza y Lucy se encontraban en la enorme bañera que la casa de la segunda poseía. Conversando tranquilamente sobre el futuro de la rubia.
-Realmente no quiero que te vayas.- Le decía Erza.- Sería una pena no poder seguir junto a ti, ya sabes... todos te queremos mucho, Lucy.- La sonrisa cálida que acompañaba sus palabras siempre conseguía el efecto deseado, y la joven tenía dudas más que palpables al respecto. No quería irse. Pero odiaba ver como todo su mundo se veía abducido de tal forma por Gajeel y Natsu. Le desgarraba el corazón ver que cada vez encajaba peor en su propio circulo de amigos.
-Lo siento.
-¿Por qué te disculpas?- Una lágrima rodó por la mejilla de Lucy al escuchar la pregunta de su compañera. Decidió sincerarse con la peliroja.
-Yo no quiero irme. Soy una egoísta, sólo lo hago para huir de todo...
-¿Huir?- Erza no lo comprendía. Si había algo que atemorizara a la joven Heartphilia, entre todos le harían frente para eliminarlo y ayudarla a recuperar su sonrisa sincera. El tiempo que llevaba sin verse realmente feliz era realmente bastante.- ¿De qué quieres huir?- Y de algún modo le daba un poco de miedo saber la respuesta.
-De Natsu. De Gajeel. De Levy. De Gray y de Juvia. De...- Se hundió en el agua un momento para que su rostro húmedo por las lágrimas se limpiara un poco.- Quiero huir de todos.
Erza se acercó hacia ella y la abrazó con suavidad. El movimiento provocó que algo de agua salpicara el suelo, pero no importaba. Ya se encargarían de limpiarlo más tarde.
-Oh, Lucy...- Dijo apenada.- ¿Por qué? ¡Todos te queremos!- Las lágrimas no hicieron nada más que aumentar. Se sentía tan culpable, y a la vez arrepentida de haber abierto su maldita bocaza. Erza no tenía por qué molestarse en asuntos tan banales como lo eran los suyos. Y sin embargo lo hacía.
-¡Ya lo sé! Ya lo... sé. Pero ellos se introducen en mi vida cada vez más, todos se alejan y... y...- Sollozaba.- ¡Y no quiero quedarme sola!
-No te vas a quedar sola. Nadie te dejará sola, Lucy. Te queremos demasiado como para hacerlo, seríamos incapaces de hacer algo tan cruel. Nunca, nunca, nunca, te lo aseguro.- La abrazó un poco más. Por un momento pensó que ella la alejaría, pero se abrazó con fuera a su amiga y se echó a llorar. Erza, sintiendo la profunda tristeza de su amiga, no pudo evitar acompañarla en sus sollozos con unas lágrimas de empatía.
...
Lucy caminaba por las calles sin saber bien bien qué hacer. El buen tiempo la había llamado por la mañana y se fue a córrer. Comió ligero y, sin evitarlo, salió de nuevo a dar un paseo. El cielo estaba terriblemente azul, brillante, y todo resplandecía con la luz del Sol. Era increíble que no estuviera sonriendo mientras observaba el panorama que había frente a sus ojos.
-¡Ey!- Un saludo demasiado casual de una voz conocida la sacó de sus pensamientos, girando su cuerpo apoyado en el puente hacia el intruso.- Quería hablar contigo.
La rubia se extrañó. ¿De qué querría hablar Natsu con ella? Sin duda alguna, su cara debía mostrar la contradicción de todo aquello, e incluso la molestia que le provocaba el tener que hablar con él. Pero de repente recordó el incidente en el parque de atracciones y sintió cierta curiosidad.
-¿Sobre qué?
-Verás... por casualidad ayer escuché un poco de la conversación entre tu y Erza. ¿Va en serio eso de que te marcharás?- No la miraba a los ojos.
-Provablemente.- Ella también bajó la mirada. No entendía qué era lo que pretendia, pero no quería estar en deuda con alguien como él.- En cuanto a lo del parque de atracciones, te lo agradezco.
-¿El qué?
-Que no le dijeras a Levy la verdad, ya sabes.- Siempre la habían educado para que, si queria mostrarse sincera ante alguien, debía mirarle a los ojos.- Gracias.- Lo hizo. Natsu se puso algo nervioso y apartó la mirada.
-Oh, eso... no es nada. Pero... yo quería hablarte sobre eso de que te marchas y tal... No te vayas.- No podía creer que estuviera diciéndole ese tipo de cosas a aquella chica, rubia, de senos grandes y de inmenso corazón.- Es decir... no te vayas.
Se hizo el silencio, antes de que él se despidiera apresuradamente y se alejara, dejándola confusa y con un montón de dudas más de las que ya tenía. Aquello era, definitivamente, muy extraño. Quizás... quizás quedarse en Magnolia seria lo mejor.
¿Reviews? :3 Empieza a notarse el NaLu, creo... :))
