Primero que nada, aclaración: La historia de SCC NO me pertenece, así como ninguno de los personajes que eso conllevaría; pertenecen a las brillantes pero sádicas CLAMP, que tanto nos hicieron sufrir. De ser mía la historia, nuestra parejita feliz ya estaría casada y con tantos hijos como los conejos, pero me conformo con este fic. Espero les guste
s&ss&ss&ss&ss&ss&ss&ss&s
Capitulo 6, parte II
Shaoran POV
Ok, Voz de la Conciencia, ayúdame e intentemos procesar juntos lo que ha pasado hasta ahora, porque yo no puedo. Oh Dios, siento que mi cabeza va a explotar.
Bien.
Anoche llegué desde Hong Kong y hoy, luego de ir al instituto a dejar los papeles del traslado para mi archivo y acomodar un poco algunas cosas en mi departamento – que estaba repleto de cajas –, pasé a dejarle mi regalo a Sakura.
Me demoré paseando por el Templo Tsukimine y recordando los tiempos en que Sakura y yo íbamos tras las antiguas Cartas Clow – ahora Cartas Sakura. Sonriendo como un idiota – qué raro yo haciendo eso – me encaminé a mi casa, al tiempo que pensaba que debía ir a comprar algunos víveres si no quería morir de inanición.
Entonces ella llamó.
Metí la pata en una cosa o dos, pero con lo despistada que es se le olvidaría antes de que llegara a atar cabos.
En ese momento mencionó la caja. Esa que con tanta expectación envolví cuidadosamente, y coloqué esta misma tarde en su buzón de correo.
Corté la comunicación, dejándola aun más confundida que antes. Reí bajito mientras entraba a un supermercado. Procuré no tardarme mucho tiempo y compre sólo lo que quería en cantidades exorbitantes. Solo me lleve una pequeña bolsa a casa, con la comida para ahora y mañana, y pedí al encargado que lo demás me lo enviaran mañana temprano.
¡Doy gracias al Señor por las tarjetas de crédito y las emancipaciones!
Llegué al edificio y tomé el ascensor hasta el quinto piso, el último. Caminé por el pasillo hasta la tercera puerta, que tenía un cartel que rezaba 'Li', al costado.
Metí la llave en la hendidura, y me preparé para quitarle el seguro pero, antes de completar un giro, la puerta se abrió.
'Qué extraño, podría jurar que le puse seguro antes de salir' – 'Que mal Shaoran, tu primer día de libertad y ya eres todo un irresponsable' – '¡OYE, será la primera y última vez! Espera. ¿Podría ser que me tarde tanto en la tienda?'.
Eso no hizo falta que mi buen amigo al que suelo llamar Voz de la Conciencia me lo contestara, porque en cuanto abrí la puerta, escuche un alarido que me taladró el tímpano, seguido del ruido de algo siendo golpeado y cayendo al suelo fuertemente.
Sakura estaba en mi casa.
Ella había abierto la puerta.
Se había golpeado con algo, había gritado.
OH. NO.
¡Se había hecho daño!
Me apresuré a entrar, pegué un portazo al tiempo que tiraba la bolsa con mi comida en algún lugar del suelo, y corrí a prender las luces.
Al prender las luces, me encontré con una muchacha con el uniforme del Instituto Seijou, cabello castaño claro largo hasta la cintura y la piel apenas tostada, aovillada en el suelo, sosteniendo sus piernas en una postura que denotaba dolor.
"¿Sakura?" – Pregunté.
Ante esto, ella se paró de inmediato y, en un segundo, la tenía sobre mí gritando mi nombre efusivamente.
Un segundo.
Con un segundo basto para ver bien a Sakura.
¿Esa joven era mi Sakura?
Por lo visto, la adolescencia había hecho maravillas con la hermosa niña de la que me enamoré hace poco más de dos años. La verdad es que, en ese momento, pensaba que no había manera posible de que fuera más bonita.
Pero veo que me equivocaba.
Y mucho.
La ahora adolescente Sakura que tenía frente a mi tenía una figura esplendida y la voz más dulce y suave que antes. Con piernas torneadas, cabello más largo y brillante – que luego comprobé huele a fresas, a dulces y apetecibles fresas –, y contextura más bien delgada pero de aspecto sumamente saludable, al igual que su piel.
Suaves líneas destacaban su pequeña cintura y resaltaban su busto, que era del tamaño perfecto; ni plano, ni demasiado prominente, era perfecto. Sus sublimes orbes esmeraldas brillaban de alegría – ¿Por verme tal vez?
Esa posibilidad me provocó una calidez en el pecho que nunca antes había sentido –, mientras sus carnosos labios me regalaban la sonrisa más hermosa que haya visto en mi vida, y su pequeña y respingada nariz se hundió en mi cuello cuando nos fundimos en un abrazo.
Dijo que gritó porque la había asustado. Yo le grité de vuelta, estaba desesperado por saber si se encontraba bien y ella solo estaba asustada porque abrí la puerta. Me estaba volviendo loco.
Entonces vi que estaba evitando mirarme a los ojos.
SOY. UN. COMPLETO. IDIOTA.
La había hacho sentir mal, le hice creer que estaba enojado.
Pero ¡Por Favor! Es de mi ángel de quien estamos hablando. No podría estar enojado con ella por más de dos minutos.
Qué digo, nunca podría enojarme con ella.
Si es adorable, y hermosa, y honesta, y tiene el corazón más grande de todos.
No pude soportarlo más, y la abracé de nuevo.
Le expliqué por qué me había enojado, al tiempo que acariciaba su sedoso y ahora largo cabello.
Bajé la cabeza, así estaba a la altura de la suya, al mismo tiempo que ella subía la vista y se me acercaba lentamente.
Despacio.
El ambiente estaba cargado de romance.
Ya puedo sentir el roce de sus labios contra los míos. Sólo un poco más. Ya casi…..
Y se escuchó la introducción de 'Hit me with your best shot' de Barracuda.
Alcé una ceja al tiempo que ella se separaba y miraba a su teléfono, horrorizada.
Alcance a ver el nombre 'Touya' en la pantalla del teléfono, antes de que Sakura se diera la vuelta y comenzara a hablar con su hermano, dejándome una muy buena vista de su trasero.
Bueno, ¿Qué esperaban de un adolescente saturado de hormonas?
Dejé de prestarle atención al bonito trasero de Sakura cuando escuche unos gritos provenientes de su teléfono.
'MONSTRUO ¿EN DONDE ESTAS? ¿NO VES QUE ES TARDE PARA QUE ANDES SOLA EN LA CALLE?' – Decía Touya.
"So-sólo fui a… a… ¡a comprar algo, si!" – dijo Sakura no muy convincentemente.
'BUENO, PUES APURATE A VENIR A CASA' – Replicó su hermano, gritando.
"Si, en un momento voy"
'NO. AHORA' – exigió.
"Hmpf. Está bien, ahora salgo para allá" – Se resignó Sakura antes de cortar la comunicación.
Se volteó con una mirada de disculpa y me dijo – "Lo siento Shaoran, pero debo regresar a casa antes de que se haga más tarde. Ya sabes como es mi hermano" –.
"No te preocupes, está bien. Vamos, te acompaño hasta tu casa"
"Es que Touya…"
"El no tiene por qué verme ¿Cierto? Al menos déjame acompañarte hasta la esquina. Yo tampoco quiero que estés sola a esta hora".
s&ss&ss&ss&ss&ss&ss&ss&s
Sakura POV
OH. POR. DIOS.
Esto es tan hermoso, tan fantástico, tan irreal. Me cuesta creer que no es un sueño. Siento que voy a despertar en cualquier momento en mi habitación, y Shaoran estará aún en China.
Pero no, ¡Señoras y señores, esto no es más que la realidad!
Y no recuerdo que la realidad haya sido más bella.
¡Shaoran es el chico más tierno y dulce de este planeta!
En este momento esta acompañándome a casa porque dice que no quiere que camine sola de noche.
También me puso su chaqueta sobre mis hombros en cuanto notó que tenía un poco de frío, y me abrazo, acercándome más a su cuerpo.
Según él, es para que no tenga más frío. Pero hace ya bastante tiempo que no corre más viento y él no deja de abrazarme. ¡Voy a derretirme!
Es en serio. Además de lo tierno del momento, realmente estoy bastante acalorada. Como para no sentirme acalorada con el cuerpo de Shaoran tan cerca del mío, sin romper el contacto en ningún momento; sumado al hecho de que ahora que está en camiseta sus músculos resaltan más sobre la tela, lo que lo hace aun más atractivo
¿Es eso posible?
Y también está el tema de que estamos en plena primavera y hace calor.
¡Ah! Y casi me olvidaba del estado en el que las traicioneras hormonas me dejaron desde el momento en que lo vi en su departamento.
Cuando llegamos a mi casa, estaba completamente sofocada.
Él bajó su brazo de mi hombro y apoyó su espalda en el paredón de mi patio. Me abracé a él, que envolvió mi cintura con sus brazos y me besó suavemente en la cabeza.
"De verdad, siento mucho la situación. Te invitaría a pasar, pero ya sabes cómo es Touya, y como se puso la última vez que estuvimos juntos en casa" – Me excusé.
El sólo río al tiempo que negaba con la cabeza, con una expresión divertida.
"Recuerdo muy bien su cara al verme sentado contigo en la mesa. Fue muy cómico"
Reímos juntos por un rato. En verdad era divertido recordar la expresión de mi hermano mayor siempre que me veía con una persona del sexo masculino, en especial con Shaoran.
"Bueno, creo que lo mejor será que me vaya" – Dijo Shaoran de repente.
"Está bien" – Dije, agachando la cabeza. La verdad es que no estaba bien. No quería que se fuera. Pero corríamos el riesgo de que Touya nos viera y matara a Shaoran, asique tuve que resignarme.
Digo, era resignarme o quedar viuda de por vida...
Tomó mi mentón con dos dedos, y levantó mi cabeza suavemente. Me dio un beso en la frente y dijo – "Si quieres, y no piensas que será aburrido, me vendría bien algo de ayuda con la mudanza. Ya sabes, desempacar y ordenar el departamento"
¿Qué sería aburrido?
¿Qué es lo que tiene este chico en la cabeza?
Claro que lo ayudaría, eso estaba fuera de cuestión. Como si no fuera a ayudarlo cuando necesitaba ayuda.
Y mejor, como si fuera a renunciar a pasar tiempo juntos en su casa.
Solos.
Me puse roja de la vergüenza con tan sólo pensar en el hecho.
Repito: las hormonas son traicioneras.
Sonreí pícaramente al tiempo que jugaba con el cuello de su camiseta azul – "Entonces… ¿Nos vemos mañana en tu casa?" –.
Debieron haber visto su expresión, era demasiado graciosa. Un rictus como de sorpresa y confusión y felicidad entremezclados.
Reí por lo bajo y besé su mejilla suavemente antes de darme la vuelta y entrar a mi casa, dejándolo como una estatua en la vereda.
Hasta yo estaba sorprendida por mi actitud. ¿Desde cuándo me comportaba así?
Entré a casa riéndome bajito.
En el hall de entrada cambié mis deportivas por un par de pantuflas rosa – los conejitos ya no van – y me dirigí a las escaleras – ya era hora de cambiarme el uniforme del instituto por algo más cómodo –. Pero, al pasar al lado de la puerta del comedor, escuché cómo alguien se aclaraba la garganta estruendosamente. Me volví, y vi a mi hermano sentado en una silla, mirándome con una expresión enojada y los brazos cruzados a la altura del pecho.
"Oye monstruo, ¿No que habías salido de compras?" – Dijo con voz contenida.
"Eh… ¿Si?" – Su tono me había confundido, haciendo que mi respuesta sonara como una pregunta, una bastante insegura además.
"Pues no lo parece. No traes ninguna bolsa"
"Es que… em…" – ¡Diablos! ¿Y ahora qué le digo?
De repente, como si una luz celestial me hubiera iluminado, se me ocurrió algo relativamente creíble. – "¡Me lo comí de camino! Eso, compre unas galletas, pero me dio hambre y las comí" – Dije, esperando que no sospechara.
"Eres un caso perdido, monstruo. Como sigas así, pronto vas a dejar a la cuidad sin reservas alimenticias" – Se burló.
"¡NO SOY NINGUN MONSTRUO! ¡ERES TAN MALO!" – Grité como una cría al tiempo que subía las escaleras dando pisotones.
¿Qué pasaba con mis cambios de actitud tan repentinos?
"Oye monstruo, no se a ti, pero a papá y a mí nos gustaría no tener que construir nuevas escaleras este año" – Siguió burlándose hasta cuando ya estaba entrando a mi habitación.
"Hola Kero. A que no adivinas que sucedió hoy" – dije, feliz – "¡Shaoran regreso! ¡Volvio de China! ¿No es genial Kero?"
No hubo respuesta; Kero estaba demasiado enfrascado con Sonic y Coletas como para prestar minima atención a lo que le estaba diciendo.
Gruñí bajito, y abrí el ropero para sacar unos jeans y una camiseta naranja con un patito que llevaba una tabla de surf sobre su cabeza y dice 'Solo agregar agua'. Es tan linda, cuando la vi en un tenderete cerca de la playa durante las vacaciones que pase con Tomoyo el verano pasado, tuve que comprarla.
Me cambie rápidamente e hice mi tarea para la semana entrante – que no era mucha, solo practicar unas partituras para música, editar un ensayo sobre el cubismo para artística, hacer las actividades del último capítulo del libro que estábamos leyendo en inglés, y unas ecuaciones para matemáticas.
Las primeras tres cosas no me llevaron más de una hora, pero me tarde otra hora más solo para hacer cuatro ecuaciones. Sip. Las matemáticas definitivamente NO son mi fuerte.
Después de eso, telefoneé a Tomoyo y le conté absolutamente TODO lo ocurrido. Creo que no hace falta decir que sus gritos casi me provocan una sordera. Estaba muy emocionada, y dijo que todo esto era muy Kawaii y que no podía esperar para filmarnos son su cámara. Dios, hace años que no la oía decir esa palabra.
Cuando cortamos la comunicación, no pude hacer más que saltar y bailar por todos lados hasta quedar total y completamente exhausta y dormirme en mi cama, abrazada a 'Shaoran', mi osito gris.
Es bueno saber que, de a poco, todo está volviendo a su cauce.
Notas de la Autora: Buno, la razon de mi no-actualizacion ayer, fue: primero, mi red cayo. Y segundo, cuando regreso, mi hermano monopolizo el cable, por lo que no pude usarla mas de unos escasisimos minutos...
Sobre el capitulo... No estoy del todo conforme con este... ¿Sirve de algo decir que lo siento, y mucho? Si es así, lo siento.
Muchas cosas estan colgadisimas, y otras ni siquiera se por que las puse... Sobre los posible errores y tildes faltantes... Demasiada vagancia revisar TODO el documento en la otra PC...
Y sé que es un poco pronto para decir esto, pero comienzo a no sentirme del todo cómoda al escribir, no lo sé, tengo muchas cosas últimamente en la cabeza y no logro estar del todo conforme con lo que escribo – y para colmo, la idea de otro fic totalmente diferente me persigue, no la puedo sacar de mi cabeza.. pero no quiero jugar a dos puntas–. Las ideas las tengo y todo, pero mi problema es sentarme y ver que no salen como quiero. Lamentablemente, su servidora aquí es bastante terca, por lo que borra y vuelve a escribir todo nuevamente, solo para frustrarse más.
Haré todo lo posible para actualizar el próximo lunes...
Mucho amor, *Pet
