Disclaimer: Soul Eater ni sus personajes me pertenecen, son de Atsushi Okubo.
Apartir de la siguiente semana, a los comentarios Anonimo o Usuario, les daré un agradecimiento final al final del capitulo, comenta, y si es malo que importa, realmente es tu opinión. Dale, dale querido o querida!
Hare lo posible para poner el fic cada semana :D Perdonen si me atraso en alguna oportunidad de estas
Belive in Destiny for Love
La Princesa y el Principito
Maka POV
A veces pides aquel deseo sin saber que debes tener cuidado. Yo, Maka Albarn, acabo de entender su significado. Estoy justo en una dimensión que no conozco, y me doy cuenta que quien me da la fuerte noticia, es un clon exacto de Tsubaki. Encima de todo este relajo de Soul me ama o no, me entero que fui borrada de la historia de Soul...Justo cuando todo salía bien, todo sale mal. Ahora que lo pienso ¿Que hará Kamaye mientras no estoy? Me jale los cabellos fuertemente cuando varios pensamientos llegaron, primero conocidos, novios y después ¡Se casaran!
— Tsubaki, digo Princesa — la llame bajando mi cabeza — Tengo miedo de que ya no sepa nada de Soul, me pregunto si habrá alguna forma que me note, pero que estúpida soy.
— Maka, sabes, no necesitas ponerte así si es Kamaye, realmente no ocurrirá nada entre ambos o al menos mientras tu no aparezcas nada pasara. — me explico poniendo su mano en mi hombro.
La aleje sabiendo que lo decía era mentira, que dolor. Simple y sencillamente a esta mujer que acaba de llegar así como si nada, de plano que esta solitario o con una nueva técnica y se la va a robar porque será débil o puede ser que la rechace. Imposible la única manera es que alguien este peleando por el, así el la ignoraría por la persona mas cercana.
— No estas entendiendo, Maka — afirmo la Princesa cruzándose de brazos — La única razón por la que estabas en esas con esta Kamaye, es porque ella quiere todo de ti. Digo, te admira ¿Acaso no te enteras de las noticias alrededor tuyo?
Negué la cabeza sorprendida ¿De que diablos hablaba?
— ¡Para muchos tu eres una de las mas fuertes del Shibusen! ¿Quien jodidos no quisiera ser tu con ese reconocimiento? — me grito perdiendo la compostura — Perdona mis modales, pero no sabia que aun no te habías dado cuenta.
— ¡Espera! Eso significa que...Soul, en realidad paso por esto porque yo...¡¿Era el modelo a seguir de Kamaye? — pregunte con los ojos abiertos de par en par — No, eso es una falsedad, pelear con alguien que admiras es, tu sabes. Estúpido.
Me tendí en el suelo rompiéndome la cabeza para entender lo que sucedía.
Diablos, todo este tiempo estuve en una guerra sin sentido, para eso no me hubiese esforzado. Aunque pensándolo bien, a ella le gustan las mismas cosas que yo, eso significa que sin pensarlo se enamoro de Soul y ni era mi amiga para que le contara el secreto ¿Era tan obvia? Probablemente, si.
— Sin embargo, hay alguien mas, tu. — le dije señalándola seriamente — Tu lo besaste ¿No te recuerdas?
La Princesa Tsubaki rio fuertemente, agarrándose el estomago de la risa. Yo la miraba confundida, no tenia nada de gracioso sino triste.
— ¿Crees que un jovencito me va a gustar? — dijo agarrando aire — Soul Eater es mas joven que yo, yo soy alguien que ha vivido en las estrellas, obviamente tengo demasiados años, además no es interesante.
— Entonces, hiciste esto por una broma...— hable apretando mis puños de la ira.
— Si te soy sincera, no quería tener absolutamente nada que ver contigo, fue una orden que no podía negarme. — exclamo poniéndose colorada de la vergüenza — Él me amenazo de muerte, lo siento no tenia opción, así que ya sabes, si te sentiste ofendida cuando aparecí da la nada. No fue mi intención. Mira el lado positivo, ya no te sientes tan sola.
Recordando lo del beso, dudaba en creerle. Ignore lo que posteriormente me dijo, mi mente estaba en lo que seria de mi aquí. Un aire frio recorrió mi espalda y me hizo temblar, sufría en silencio todo hasta lo que mi cuerpo sentía. Me había quedado sin una palabra mas que decirle o querer entender en este estado de shock.
¿Quien habrá sido tan perverso para decirle que arruinara esta amistad? El shinigami, era imposible. El Kishin, peor, ni siquiera sabe que me gustaba Soul.
— Oye, escucha lo que te dije antes de que puedes rehacer tu vida, es cierto. Solo hay un pequeño problema aparte de las memorias de tu compañero borradas, debes pedir permiso a mi superior. Yo no tengo poder para volverte a la vida.
Un aplauso nos silencio a ambas, unas escaleras rojas salieron por arte de magia y una silueta maligna se formo entre la luz negra en el fondo. Unos zapatos totalmente oscuros, sonaban al son de una carcajada. Perfecta sincronización. Al ir al ultimo escalón, con su aire soplo para remover la sombra que lo seguía por delante. Al esparcirse, mi corazón dejo de latir. Caí al suelo con deseos de llorar, nuestro encuentro era por segunda vez cara a cara. Una sonrisa de oreja a oreja y un diminuto cuerpo rojo.
— Es un gusto volverla a ver, Señorita Albarn. Mucho gusto, soy el Diablillo en la mente de Soul. — se presento haciendo un gesto elegante. — En otras palabras, el jefe de esta sirvienta de el espacio pobre, fuera de aquí inútil, debo hablar con esta mocosita.
Ella se despidió sonriendo, por poco se me olvida que era alguien parecida a Tsubaki.
Subió las escaleras corriendo, que casi se cae de la rapidez y cerro la puerta fuertemente, después las escaleras se iban desvaneciendo hasta que todo volvió a ser blanco como la nieve, sin objeto alguno; solo él y yo en una conversación que probablemente durara mucho.
— Escúchame, tu no debías estar a su lado, tu no te mereces a un alma como la de Soul, su alma es mía. Así que esta jovencita me hizo el favor de realizarlo todo. — explico haciendo círculos alrededor de mi cuerpo — Por cierto, si has notado un pequeño parecido con tu amiga, es verdad ¿Crees que en este mundo no hay dos iguales a ti? Probablemente no, pero en un universo tan grande y espacioso como este, es tan obvio como una suma y tan complicado como una resta. La cosa es que tu caíste en esta trampa, lo que dijiste por el amor de Soul se volvió en tu contra. Y es mentira lo que dijo ella, no hay manera que vuelvas, ahora perteneces aquí. No saldrás, ni te dará hambre porque es una dimensión parecida a una prisión, oh y si te dijo algo de mas es mentira, ella vino aquí hace dos meses y bueno, digamos que esto es como eternidad, no vas a morir porque ya lo estas a menos que se de aburrimiento.
— Detente allí ¿Hay alguien como yo? ¿Incluso como Soul? — le interrogue levantándolo por los suelos — No soy tan idiota para saber que me estas jugando una broma ¡Ya déjame libre!
El diablillo negó la cabeza varias veces, tomando mi mano donde estaba quemada y la toco suavemente con mucha delicadeza. Tosió en ella, lo cual me dio asco así que lo tire al piso. Rápidamente mi mano comenzó a volver a su estado original, quemada. No me había percatado toda la sangre que había derramado cuando ella me había hecho daño. Este mundo esconde algo, algo muy oscuro.
A pesar de su blancura, es como un corazón no importa cuan blanco se crea, puede llegar a ser mas malvado que lo que parece.
— ¿No era lo que querías? — expreso levantándose, limpiándose el traje negro. — Si no me crees, ya lo sabes. Yo puedo hacer milagros, muchos milagros; puedo volverte cenizas para siempre o revivirte. Pero siendo el simple hecho que no me agradas, entonces no te ayudare, ni siquiera cuando me dieses algo.
— Déjame pensar y resumir esto. Tu enviaste a esta sirvienta tuya que conseguiste, porque sabias que pediría el deseo y necesitabas urgentemente que yo lo pidiese, así que esto te beneficia al saber que Soul y su alma serán tuyas...Entiendo ¡Fui una idiota, ahora moriré aquí!
Hoy era el día de reírse de Maka, así que no me extraño que también el se comportara ante mi actitud. Me daban ganas de tirarle una enorme roca en la cabeza para que se callara, me hacia sentir peor de lo que ya estaba. No sabia si llorar o simplemente quedarme cruzada de brazos para ver si con mis pucheros me dejaría ir, no obstante, verme débil ante el. No habría razón.
— Llámame, cuando entiendas que te estoy diciendo — exclamo guiñándome el ojo pícaramente.— Piensa en Soul, querida...— fueron sus ultimas palabras antes de dejarme en soledad plena.
Esto me recuerda algo que me decía mi madre...
Death City, años atrás.
— Mamá, léeme un cuento. Tengo miedo de no dormir bien para el primer día de clases. — dije tapando mi rostro bajo la sabana suave de color rosa, al igual que la mayoría de mi vestimenta y mi cuarto. — ¡Anda, no te vayas! — le pedí haciendo mis ojitos de cachorrito.
Mi madre, con un gran parecido a mi y una dulce sonrisa me miraba desde una esquina de mi cama jugueteando con el osito de peluche.
Curiosamente, ella apreciaba mucho a ese osito porque era de mi primer año de edad, aunque ni lo volteaba a ver. Con el paso del tiempo, llegue a querer a ese lindo peluche como mi mejor amigo. Se sabia todos mis secretos que ni mi madre sabia.
— Cuéntame hija ¿Quien es el que te gusta? — me pregunto desviando su mirada — Un pajarito me lo contó, así que obviamente ya lo se.
A mi corta edad de seis años ya sentía un gran amor a cierto jovencito, mi corazón palpitaba mucho cuando lo veía pasar o trataba de acercarme a el cuando podía con la excusa de que no entendía lo que decía el maestro de música, en cambio él era un experto en las notas musicales. Hasta componía música secretamente en el cuarto de la banda, sin el permiso del maestro. Pero no decía nada, solo lo miraba inspirarse al son de cada nota con un sentimiento único que ni siquiera en recitales había escuchado tanta intensidad. Si, no me gustaban cosas de teatro ni nada pero mi madre me obligaba cuando padre no podía ir, hombre muy esforzado.
— Nadie — le dije sintiendo un calor en mis mejillas cuando las toque — ¡Estoy enferma, mami! — exclame casi a gritos, asustada.
Mi madre se acerco a mi repentinamente a abrazarme, ya casi me asfixiaba y comencé a gruñir como un dinosaurio para que me soltara. Era desesperante tenerla tan cerca, aun así, era divertido a veces que me diera cariño. Me sentía especial.
— Dada a tu enfermedad, te lo leeré. Este es uno que acabo de comprar. — expreso haciendo una pausa — Es, la Princesita y el Principito, nombre muy usado por todos pero este me dio el sentimiento que no era el mismo a los demás.
Me quede en silencio después de lo que dijo, era pequeña y no entendía. De todos modos yo si ansiaba que me leyera el cuentito, aunque era uno grande con una tapadera color negra con letras doradas que resaltaban una oscuridad parecida a la de mi armario.
— Y dice así...— dijo abriendo la primera pagina — Se dice que hace mucho pero mucho tiempo había una princesa, ella era joven y llena de pretendientes que la llenaban de regalos secretos en la puerta del castillo. Ninguno de ellos era aceptado, todos eran tirados en un basurero o una esquina para quemarlos después, porque realmente en el corazón de la princesa solo cabía el amor para cierto joven, un mendigo de las calles que había platicado una que otra vez mientras le había dado por conocer el pueblo vestida por igual, se topo con el y platicaron horas y horas hasta la medianoche cuando ella se dio cuenta que era tarde. Se dice, que el secretamente era un príncipe disfrazado sin embargo, no quería causar represalias sobre sus salidas hacia otro país y el cambio de identidad. Una vez, llego un regalo de lo mas simple envuelto en una moña. Nadie tenia idea que era, pero la princesa conservando la compostura decidió hacerlo privadamente en su alcoba. Al abrirlo con la puerta cerrada, se dio cuenta que era de el. Por alguna razón, se había enamorado de ese joven, no por su físico hermoso y poco notable entre la multitud con esa gorra negra que cargaba siempre. Era una joya de oro con una inicial de P, podría ser de Princesa o Primor, hasta Preciosa. De cualquier forma, la Princesa sabia que era especialmente para ella y nadie mas. En el fondo de el regalo había una carta y decía...
— ¿Que decía? — dije creando mas suspenso y curiosidad en la lectura, que oía atentamente
— Decía, ‟Nos miramos en el bosque", la Princesa emocionada huyo del castillo con sus mejores galas hacia el lugar del encuentro, vaya sorpresa que se encontró cuando al llegar había algo terrible. Su amor, tirado en el suelo. En un árbol de pino había un mensaje de amenaza, que estaba muerto por meterse con la Princesa. Ella lloro, horas y horas pidiendo que no fuese cierto, ella lo único que pudo hacer es tomar el cuerpo en su espalda hasta el lugar mas próximo, sin embargo, a pesar de ser una princesa, todos los vendedores y demás le cerraron la puerta en sus narices. Cansada de caminar con un cuerpo probablemente sin vida, la única recurrencia era ir con un brujo de la ciudad para que curase al joven moribundo o probablemente muerto. Pobre sorpresa que se llevo que el lugar estaba tal ves vacío. Ella se tendió en el suelo queriendo llorar hasta que una mano en toco sus finos cabellos y la lleno de un cariño increíble. Era el Científico Loco del Reino, ella le explico lo que había ocurrido e inmediatamente el Científico se puso en maniobra.
Mi madre respiro un momento y descanso unos segundos antes de que alegara para que continuara, sus ojos verdes me miraban tiernamente y volvió a acercarse a mi, haciendo un rostro de cansancio.
— No te duermas, quiero saber que pasa. — le dije casi ordenándole
En un suspiro prosiguió, ella durmiéndose ya casi mientras yo estaba mas atenta que todo, era interesante leer a decir verdad.
— El científico le pidió a la Princesa que diera algo a cambio dado que el necesitaba algo para colocar en su bolsillo, la Princesa indigna sabiendo que no haría por compromiso si no por dinero quiso dar algo que el no usaría jamás excepto el Principito moribundo, ella le pidió darle lo mas profundo de su ser y probablemente no volvería a ver a su querido pero prefería morir ella que el, ella pidió darle el corazón. Lo cual molesto, replico que estaría bien aunque seguía pensando en haber tenido un poco de monedas en su billetera para comer algo. Así que la Princesa, al fin de cuentas dio su vida por él, y funciono solo que el Principito se encontraba solo al despertar, aterrorizado al ver el cuento de su amaba yaciendo en una cama de piedra. El con una gran sorpresa se levanto y cayo al piso al entender que estaba muerta, toco su pecho y se sintió diferente. Palpitaba diferente y sobre todo, había sido como magia como sus sentimientos los sentía a flor de piel así que fue fácil sacarle las lagrimas, suyas y de la Princesa. Encima de un jarrón se encontraba una nota donde se despedía su amada con una firma peculiar y formal. Sus ultimas palabras fueron ″Yo por ti, daría todo, hasta sin importar que muera"
Llore al escuchar esto y aplaudí fuertemente limpiándome las lagrimas que sin importar cuantas veces pasara un pañuelo, seguían saliendo. Que triste y que lindo, realmente los libros eran hermosos. Y no se pareció nada a un cuento...Normal. Genial.
Bostece como un león en la noche como en los documentales, y cerré mis ojos, mi madre beso mi frente suavemente cuando pensó que me había quedado completamente dormida. Ya estando segura que no estaba en silencio me hable diciendo a punto de realmente quedar tendida en la cama del sueño.
— Y así como ella dio todo por su amado, yo daría todo por mi Soul Eater.
Me levante rápidamente del suelo con un fuerte dolor de cabeza, que cosa tan extraña. Y que triste este recuerdo, perfectamente lo vi tal y como paso, tenia seis años y ya me había despertado de todo, de amor hacia un idiota hasta a los libros. Que hermosa vida tenia, antes de que muriese, deseaba que esto realmente fuese uno pero...Era improbable que ese deseo se haría aun estando en esta dimensión donde hay alguien igual a todos, donde estar encerrado es normal y donde hasta una loca sirvienta miente de ser una princesa, parecía una sin embargo, eso era una falsedad.
Un foco se me prendió en ese instante al decir la palabra ‟Princesa".
— Ya es hora, Diablillo. — le llame mostrando una mirada astuta a la puerta que crecía con mis palabras, lo mismo ocurrió que la vez pasada solo que fue mas rápido. — Al fin te demuestras, eres muy lento.
— ¿Que quieres, Maka? — me dijo molesto, incrédulo de mi actitud.
Ahora yo reí, parecía una loca ‑A decir verdad, no era mi estilo ser así, pero me causaba gracia lo que le diría‑, me baje a su altura viéndolo a los ojos, fijamente mis pupilas estaban con las suyas. Sin decir nada, ni suspirar, el se hizo la idea de que se trataba. Estuvimos tanto tiempo así hablando con la mirada que me canse mucho, lo vi autoritariamente y toque su cabeza molestándolo con su altura.
— ¿Te parece si te hago una oferta? — le pregunte pícaramente, siendo yo esta vez la que le guiñara el ojo. — Podemos negociar.
Se intereso al escucharme, se acerco a mi con un gesto malicioso, de repente salió un estuche lleno de dinero; aun así, yo se lo quite y negué la cabeza.
— Escúchame bien, que no lo diré otra vez. Mi alma por la de Soul, porque sabes...¡Yo daré todo por mi príncipe, por mi Soul Eater — dije repitiendo las mismas palabras de niña.
— No tan rápido, primero debes saber algo antes de que mi amo diga algo mas — interrumpió una voz femenina entrando con unos tacones a simple vista, difíciles de caminar — Kamaye no es humana...
Dicen que al final de cuentas un personaje creado debe ser lo peor, realmente no es así. Y no es que nadie se ha quejado, para nada, es mas agradezco sus comentarios. Pero por si acaso dudan de porque agrego a Kamaye aquí, es para agregarle mas drama al Fic. Maka, realmente como ven, mira que hay alguien que le dice que Kamaye no es humana, miren AL FIN sabemos, después de varias mentiras, al fin puedo incluir la verdad, no solo es algo mas que humana sino que...*Música de Suspenso* Ya lo verán XD, en fin. Gracias por sus comentarios nuevamente, realmente me llenan de animo. Este capitulo lo termine un día después pero prefiero postearlo cada cierto tiempo primero, para revisar y después para tenerlo listo por algún inconveniente, y bueno, nos centramos en una historia creada por mi o si hay algún parecido perdonen a mi lo que me vino del corazón, me salió pero si hay alguien que tiene algo parecido. Perdon :), aunque dudo que haya hecho algo así, a veces las ideas coinciden. Ademas nos topamos con la madre de Maka...y el súper cuento para "Niños", pronto sabrán como es que a los seis se conocen.
Ya se que algunos realmente no comentaran porque...Pues no :( Bueno chicos, a ustedes fieles lectores, les doy gracias por verme. Pero saben, me gustaría que comentaran, bueno o malo porque realmente me ENCANTARIA saber que piensan, es muy no se. Triste. En este capitulo les pido que comenten, y saben que, algo así, es que puedo ponerlos en la lista de Gracias al final de mis capítulos. Muy patético pero no se, me gusta que digan lo que piensan.
Apartir de la siguiente semana, a los comentarios Anonimo o Usuario, comenta, y si es malo que importa, realmente es tu opinión. Dale, dale querido o querida.
Sumino The Star
Bye!
Abucheos, felicitaciones. No importa deja tu Review.
